Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Smart Siting Guide: Portugal – Balancing renewable energy, conservation and community priorities.

    Smart Siting Guide: Portugal – Balancing renewable energy, conservation and community priorities.

    Portugal se ha propuesto acelerar de manera significativa la expansión de la energía renovable para responder tanto a la crisis climática como a los compromisos energéticos europeos. Sin embargo, el despliegue masivo de infraestructuras solares y eólicas en tierra implica una presión creciente sobre los territorios, donde convergen valores ecológicos, paisajísticos y sociales. Ante este escenario, la planificación espacial adquiere una relevancia estratégica al permitir que la transición energética avance sin intensificar conflictos ambientales ni tensiones con las comunidades locales. Desde esta lógica, el desarrollo de energía solar fotovoltaica en suelo y de energía eólica terrestre se analiza mediante un enfoque integrado que combina potencial técnico, sensibilidad ecológica y valores sociales. En primer término, se identifican áreas con alta probabilidad de desarrollo energético a partir de modelos espaciales que consideran condiciones físicas, restricciones técnicas y patrones históricos de instalación. Posteriormente, estas áreas se contrastan con información detallada sobre biodiversidad, incorporando tanto la distribución de ecosistemas como la presencia de especies sensibles. De forma paralela, se integran variables sociales relacionadas con el paisaje, el patrimonio cultural y la percepción visual del territorio, lo que permite anticipar posibles fricciones con las poblaciones locales.

    A partir de la superposición de estas dimensiones, el territorio continental portugués se clasifica según distintos niveles de conflicto. Este ejercicio evidencia que existe una disponibilidad considerable de suelo con baja sensibilidad ambiental y social donde la implantación de proyectos renovables resulta viable. En el caso de la energía solar, la superficie identificada supera ampliamente la requerida para cumplir los objetivos nacionales fijados para 2030, lo que ofrece margen para priorizar ubicaciones con mayor compatibilidad territorial. En cuanto a la energía eólica terrestre, una proporción relevante de las metas puede alcanzarse en áreas de bajo conflicto, mientras que el resto puede cubrirse mediante la modernización de parques existentes o mediante intervenciones cuidadosamente planificadas. Ahora bien, las zonas clasificadas con conflicto moderado no se entienden como espacios prohibidos. Más bien, se consideran territorios donde el desarrollo podría materializarse bajo condiciones estrictas de planificación, mitigación y restauración ambiental. Este planteamiento se apoya en la jerarquía de mitigación, que orienta las decisiones hacia la evitación de impactos, la reducción de efectos negativos y, en última instancia, la compensación ecológica. Así, el análisis territorial no se limita a excluir áreas, sino que proporciona criterios para una gestión más fina del espacio.

    Además, los resultados obtenidos trascienden la localización de parques solares o eólicos. La información espacial permite orientar la expansión de la red eléctrica en Portugal, señalando zonas donde la inversión en infraestructura puede resultar más eficiente desde una perspectiva ambiental y social. De este modo, la planificación energética y la ordenación del territorio se articulan de manera más coherente, evitando desarrollos fragmentados y reduciendo riesgos asociados a retrasos o conflictos en los procesos de autorización. Un elemento transversal del enfoque es la incorporación de actores institucionales, técnicos y sociales a lo largo de todo el proceso. La participación de comunidades locales, organizaciones ambientales, autoridades públicas y representantes del sector energético favorece la identificación de valores territoriales que no siempre quedan reflejados en los datos oficiales. Asimismo, esta interacción contribuye a fortalecer la legitimidad de las decisiones espaciales y a disminuir la oposición social asociada a proyectos percibidos como impuestos.

    La experiencia portuguesa muestra que la transición energética puede abordarse desde una lógica territorial integrada, donde el crecimiento de las energías renovables se compatibiliza con la protección de la biodiversidad y el respeto por los paisajes habitados. A través de herramientas replicables y basadas en evidencia, se demuestra que una planificación anticipada permite avanzar hacia un modelo energético más equilibrado, capaz de responder a los desafíos climáticos sin profundizar conflictos ambientales ni sociales.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.nature.org/en-us/about-us/where-we-work/europe/stories-in-europe/smart-siting-renewable-energy-portugal/

    https://www.nature.org/content/dam/tnc/nature/en/documents/s/m/Smart-Siting-Guide-Portugal-ENG-.pdf

  • Designing Utility Programs and Credit Models for BPS Support

    Designing Utility Programs and Credit Models for BPS Support

    Las normas de desempeño de edificios (BPS) han emergido como una política relevante en Estados Unidos para reducir el consumo energético y las emisiones del sector de la construcción. Estas normas establecen metas de eficiencia o de intensidad de carbono para edificaciones existentes, con plazos definidos y sanciones en caso de incumplimiento. En este contexto, las empresas de servicios públicos se convierten en actores estratégicos, capaces de facilitar tanto la adopción como el cumplimiento de las BPS mediante programas específicos y modelos de crédito que reconozcan su aporte.

    El papel de las utilidades se manifiesta en dos dimensiones. Por un lado, pueden apoyar a las jurisdicciones en la fase de adopción de las políticas, proporcionando datos energéticos, asistencia técnica y educación. Muchas ciudades carecen de capacidad institucional para diseñar y aplicar normas complejas, por lo que la experiencia de las empresas de energía resulta valiosa. Al compartir información agregada sobre consumo de edificios, se facilita la definición de metas realistas y sectoriales. Además, la capacitación y el acompañamiento técnico permiten que los gobiernos locales comprendan mejor los elementos de eficiencia y reduzcan costos de implementación. Por otro lado, las utilidades pueden contribuir al cumplimiento de las BPS por parte de los propietarios de edificios. Esto incluye incentivos basados en medidas, programas de operación y mantenimiento, financiamiento y apoyo para acceder a otras fuentes de crédito. En particular, los edificios con recursos limitados, como viviendas asequibles, escuelas o centros comunitarios, enfrentan mayores barreras para cumplir con las exigencias. Dirigir programas hacia estos sectores asegura que la transición sea más equitativa y que los beneficios se distribuyan de manera amplia.

    El diseño de programas enfrenta retos importantes. Uno de ellos es la escala, dado que las BPS suelen cubrir un número de edificios mucho mayor que el de los programas tradicionales de eficiencia. Otro reto es la capacidad de los propietarios para cumplir, pues muchos carecen de personal especializado o de financiamiento suficiente. Asimismo, las regulaciones pueden limitar las ofertas que las utilidades pueden implementar. Superar estas barreras requiere estrategias flexibles, coordinación con bancos verdes y agencias locales, y desarrollo de la fuerza laboral para asegurar disponibilidad de contratistas capacitados. En otra instancia, un aspecto crítico es la atribución de ahorros y la evaluación de resultados. Las utilidades necesitan mecanismos que les permitan recibir crédito por su contribución a las metas de las BPS. Esto implica establecer líneas de base claras, evitar la doble contabilización de ahorros y ajustar los plazos de evaluación para que coincidan con los ciclos de cumplimiento de las normas. De esta manera, se incentiva a las empresas de energía a invertir en programas de apoyo, al tiempo que se garantiza transparencia en la medición de impactos.

    Las BPS representan una oportunidad para transformar el sector de edificios hacia un futuro más eficiente y bajo en carbono. Las utilidades, mediante programas bien diseñados y modelos de crédito adecuados, pueden ser socios esenciales en este proceso. Al proporcionar datos, asistencia técnica, incentivos y financiamiento, contribuyen a que tanto jurisdicciones como propietarios de edificios logren cumplir con las metas establecidas. La coordinación entre reguladores, gobiernos locales y empresas de energía permitirá maximizar los beneficios ambientales y sociales de estas políticas, asegurando que la transición hacia edificaciones sostenibles sea inclusiva y efectiva.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.aceee.org/white-paper/2026/01/designing-utility-programs-and-credit-models-bps-support

    https://www.aceee.org/sites/default/files/pdfs/designing_utility_programs_and_credit_models_for_bps_support_0126.pdf

  • Integración energética en América Latina: Avances, escenarios y recomendaciones

    Integración energética en América Latina: Avances, escenarios y recomendaciones

    La integración energética en América Latina y el Caribe se presenta como una estrategia que puede potenciar la transición hacia sistemas de bajas emisiones, al tiempo que responde a los retos climáticos, económicos y geopolíticos. La región cuenta con una amplia dotación de recursos, aunque distribuidos de manera desigual, lo que abre la posibilidad de complementariedades entre países exportadores e importadores. En este sentido, la interconexión eléctrica y gasífera ha sido históricamente un motor de cooperación, y en el nuevo escenario global adquiere un valor adicional: facilitar la descarbonización. El proceso de transición energética global está marcado por la necesidad de reducir emisiones, diversificar fuentes y avanzar hacia tecnologías limpias. Sin embargo, las tensiones geopolíticas recientes han modificado las dinámicas de cooperación internacional, generando un giro hacia la regionalización de las relaciones energéticas. En este contexto, América Latina enfrenta la oportunidad de fortalecer sus vínculos internos mediante proyectos de interconexión que permitan aprovechar recursos compartidos y reducir costos.

    La región se encuentra ante tres trampas del desarrollo: baja capacidad de crecimiento, desigualdad persistente y debilidad institucional. La transición energética puede convertirse en un catalizador para superar estas limitaciones, siempre que se acompañe de inversiones significativas en energías renovables, almacenamiento, hidrógeno y electromovilidad. Las estimaciones señalan que se requieren entre 215.000 y 284.000 millones de dólares anuales hasta 2030, lo que representa un esfuerzo considerable pero también una oportunidad para dinamizar las economías y promover innovación. En el ámbito eléctrico, los escenarios prospectivos hacia 2050 muestran que una mayor penetración de renovables combinada con nuevas interconexiones regionales genera beneficios económicos y ambientales superiores a los de escenarios aislados. América del Sur aparece como la subregión con mayor potencial, dado su acceso a recursos hidroeléctricos, solares y eólicos, mientras que Centroamérica y México también pueden ampliar su capacidad mediante proyectos de integración.

    Respecto al gas natural, se plantea como combustible puente en la transición. La abundancia de recursos no convencionales en Vaca Muerta abre la posibilidad de multiplicar el intercambio sudamericano si se concretan obras de ampliación y nuevas interconexiones con países vecinos. Aunque el gas no es una solución definitiva, puede sustituir fuentes más contaminantes y facilitar la transición hacia sistemas más limpios. La comparación con otras regiones, como la Unión Europea, muestra que la integración energética ha sido un factor decisivo para avanzar en la transición. América Latina puede aprender de estas experiencias, adaptando mecanismos de gobernanza y coordinación que permitan superar barreras políticas y técnicas.

    Las conclusiones apuntan a que la integración energética regional no solo mejora la seguridad y la eficiencia, sino que también fortalece la capacidad de enfrentar la crisis climática. Las recomendaciones incluyen promover políticas públicas que impulsen nuevas interconexiones, fomentar la cooperación en tecnologías limpias y asegurar que la transición sea justa e inclusiva. La integración energética en América Latina y el Caribe se configura como una estrategia que combina sostenibilidad, desarrollo económico y resiliencia frente a tensiones globales. La coordinación regional, acompañada de inversiones y políticas adecuadas, puede transformar el régimen energético fósil en uno de bajas emisiones, generando beneficios compartidos y consolidando un camino hacia un futuro más sostenible.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.cepal.org/es/publicaciones/85912-integracion-energetica-america-latina-avances-escenarios-recomendaciones

    https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/5c7b1585-e9a9-4833-bdf4-a8227c5fa033/content

  • Electromagnetic Transient Modeling of Large Data Centers for Grid-Level Studies

    Electromagnetic Transient Modeling of Large Data Centers for Grid-Level Studies

    El crecimiento acelerado de los centros de datos ha transformado la dinámica del sistema eléctrico, generando nuevas exigencias para operadores y planificadores. La magnitud de su consumo y la complejidad de sus patrones de uso requieren modelos de alta fidelidad que permitan evaluar impactos y diseñar soluciones técnicas. En este contexto, la modelación electromagnética transitoria (EMT) se presenta como una herramienta indispensable para comprender las interacciones entre estos grandes consumidores y la red.

    La biblioteca de modelos desarrollada busca ofrecer un punto de partida común para representar de manera agregada los componentes más relevantes de los centros de datos. Aunque no pretende reproducir con exactitud un sitio específico, sí facilita la construcción de modelos adaptados a condiciones reales, reduciendo el esfuerzo de ingeniería. De esta manera, se promueve la estandarización y se orienta a la industria hacia consensos más refinados. En cuanto a los diseños de sistemas eléctricos, se identifican seis tipologías que abarcan desde configuraciones simples, asociadas a operaciones de criptominería, hasta arquitecturas más avanzadas con distribución en corriente continua o transformadores de estado sólido. Los tres primeros diseños reflejan prácticas actuales, mientras que los restantes anticipan tendencias de corto y mediano plazo. Cada uno plantea diferentes retos en términos de confiabilidad, calidad de energía y capacidad de integración con la red.

    La representación de los sistemas electrónicos de potencia es central en estos modelos. Convertidores de corrección de factor de potencia, fuentes de alimentación de equipos de TI y sistemas de alimentación ininterrumpida son elementos que determinan la respuesta del centro de datos frente a perturbaciones. La agregación de estos dispositivos en modelos simplificados permite estudiar fenómenos como oscilaciones, regulación de tensión y frecuencia, así como problemas de calidad de energía. Además, se incluyen cargas asociadas al control climático y al soporte del sitio, junto con la posibilidad de integrar sistemas de almacenamiento energético. Estos últimos se consideran en distintos puntos de despliegue, lo que abre la puerta a estrategias de resiliencia y flexibilidad. La incorporación de perfiles de carga específicos, como los derivados del entrenamiento de inteligencia artificial, añade realismo a los estudios, dado que reflejan variaciones intensas en el consumo.

    La biblioteca también contempla modelos de componentes individuales, desde convertidores DC-DC hasta algoritmos de control en el dominio dq. Esto permite a los ingenieros ajustar parámetros y explorar diferentes configuraciones según las necesidades de cada estudio. La disponibilidad de modelos de demostración facilita la validación de respuestas frente a fallas y la comparación entre distintas técnicas de control. En términos de aplicación, los estudios EMT resultan especialmente valiosos para evaluar la interconexión de centros de datos con la red. Aunque demandan tiempo y experiencia, permiten identificar riesgos que otros enfoques no capturan, como interacciones subsíncronas o limitaciones en la capacidad de los convertidores para mantener la estabilidad. De esta manera, se obtiene información crítica para definir restricciones de desempeño y medidas de mitigación.

    La modelación electromagnética transitoria de centros de datos constituye una herramienta estratégica para anticipar y gestionar los efectos de estos grandes consumidores sobre el sistema eléctrico. Al ofrecer una biblioteca de modelos genéricos, se facilita la labor de ingenieros y operadores, quienes pueden adaptarlos a condiciones específicas y realizar estudios de alta fidelidad. Con ello, se avanza hacia una integración más confiable de cargas digitales dinámicas, asegurando tanto la continuidad de los servicios como la estabilidad de la red.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.energy.gov/documents/electromagnetic-transient-modeling-large-data-centers-grid-level-studies

  • 5G positioning: Locating 5G devices anywhere

    5G positioning: Locating 5G devices anywhere

    La localización precisa de dispositivos se ha convertido en un componente cada vez más presente en múltiples actividades económicas, industriales y sociales, impulsada por la expansión de redes móviles avanzadas y por la creciente demanda de servicios contextuales. En ese marco, la tecnología 5G amplía el alcance tradicional de la conectividad al integrar capacidades de posicionamiento que operan tanto en entornos interiores como exteriores, con niveles de precisión adaptables a distintos casos de uso. De este modo, la infraestructura celular deja de ser únicamente un medio de transmisión de datos para convertirse también en una fuente continua de información espacial. A diferencia de soluciones basadas exclusivamente en sistemas satelitales, el posicionamiento mediante redes 5G se apoya en estaciones base distribuidas territorialmente, lo cual permite estimar la ubicación de los dispositivos a partir de parámetros radioeléctricos como el tiempo o el ángulo de llegada de la señal. Esta aproximación resulta especialmente relevante en contextos donde la visibilidad directa hacia satélites es limitada, como edificios densos, instalaciones industriales o zonas urbanas con alta concentración de estructuras. En consecuencia, se amplía la cobertura efectiva del posicionamiento y se reducen las interrupciones al transitar entre espacios abiertos y cerrados.

    Asimismo, la integración del posicionamiento en la propia red móvil posibilita una mayor coherencia entre los servicios de comunicación y las aplicaciones que dependen de la localización. Por ejemplo, sectores como la logística, la automatización industrial, la gestión de emergencias o la planificación urbana pueden beneficiarse de distintos niveles de precisión, que van desde estimaciones generales para análisis agregados hasta ubicaciones detalladas orientadas a la autonomía de máquinas o vehículos. En ese sentido, la estandarización de interfaces entre aplicaciones y red facilita que estas capacidades se adapten a necesidades heterogéneas sin requerir desarrollos completamente separados. No obstante, el uso de señales radioeléctricas para estimar posiciones introduce desafíos técnicos asociados a la propagación de la señal, especialmente en entornos con múltiples reflexiones o ausencia de línea de vista directa. Frente a estas limitaciones, el avance progresivo de los estándares móviles ha permitido mejorar la exactitud mediante mayor ancho de banda, técnicas de sincronización más estrictas y, progresivamente, el uso de algoritmos basados en aprendizaje automático. Gracias a ello, el posicionamiento 5G logra desempeñarse con mayor estabilidad incluso en escenarios complejos.

    De igual forma, la combinación de la red celular con otras tecnologías de localización abre la puerta a esquemas híbridos más robustos. Sensores inerciales, cámaras, LIDAR o mapas digitales pueden complementar la información proveniente de la red móvil, compensando debilidades individuales y ofreciendo estimaciones más confiables. Esta fusión de datos resulta especialmente útil en aplicaciones que requieren continuidad operativa y tolerancia a fallos, como la navegación autónoma o la seguridad industrial. Mirando hacia adelante, la evolución hacia redes de sexta generación proyecta un escenario donde el posicionamiento y la detección del entorno se integran de forma aún más estrecha con la comunicación. La incorporación de capacidades de sensado permitirá identificar no solo objetos conectados, sino también elementos del entorno que no formen parte activa de la red. A partir de ello, se podrán construir representaciones digitales dinámicas de espacios físicos, útiles para la gestión urbana, la movilidad inteligente o la seguridad pública. Así, el posicionamiento deja de ser una función aislada y se consolida como parte de un ecosistema digital que vincula conectividad, percepción y análisis espacial.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.ericsson.com/en/reports-and-papers/white-papers/5g-positioning

    https://www.ericsson.com/4902ef/assets/local/reports-papers/white-papers/2026/5g-positioning.pdf

  • 2026 Technology Trends Impacting the Wireless Communications Industry

    2026 Technology Trends Impacting the Wireless Communications Industry

    La industria de las comunicaciones inalámbricas atraviesa un periodo de redefinición marcado por la convergencia entre avances tecnológicos acelerados, decisiones estratégicas de inversión y nuevas exigencias de sostenibilidad. A medida que se acerca 2026, distintas tendencias configuran un entorno en el que la innovación ya no se mide únicamente por su desempeño técnico, sino también por su viabilidad operativa, su impacto ambiental y su capacidad de generar valor económico tangible.

    En primera instancia, la aceleración de la inteligencia artificial ha modificado de manera profunda el ecosistema inalámbrico. Tras un periodo inicial dominado por expectativas elevadas y una rápida difusión mediática, la adopción empresarial ha evolucionado hacia implementaciones orientadas a retornos medibles. Este desplazamiento refleja una transición desde la experimentación hacia aplicaciones integradas en procesos industriales, redes de comunicación y sistemas de automatización. Sin embargo, la madurez de la inteligencia artificial no avanza de forma homogénea, dado que algunas subáreas progresan con mayor estabilidad mientras otras experimentan ciclos de ajuste más pronunciados. A su vez, la investigación en tecnologías 6G se consolida como otra tendencia con impacto creciente. Aunque su despliegue comercial se proyecta para la próxima década, los esfuerzos actuales se concentran en pruebas, demostraciones y procesos de estandarización. En este escenario, la relación entre inteligencia artificial y 6G se vuelve cada vez más estrecha. Las futuras redes dependen de capacidades adaptativas avanzadas para gestionar entornos complejos, densos y altamente dinámicos. Por consiguiente, algoritmos de aprendizaje automático se integran desde etapas tempranas en el diseño de arquitecturas, optimización de recursos y sistemas de sensado incorporados.

    A diferencia de generaciones anteriores de conectividad, estas tecnologías emergentes enfrentan restricciones que trascienden el ámbito técnico. La sostenibilidad se ha incorporado como un criterio de diseño desde el inicio, impulsada por el aumento del consumo energético, la presión sobre los recursos naturales y los costos operativos asociados a infraestructuras digitales de gran escala. En este sentido, la expansión de centros de datos y redes avanzadas plantea interrogantes sobre la capacidad de los sistemas eléctricos y la disponibilidad de agua para refrigeración, lo que condiciona la escalabilidad de la inteligencia artificial y de las futuras redes inalámbricas. Asimismo, la eficiencia energética se posiciona como un elemento transversal en el desarrollo tecnológico. En lugar de operar bajo esquemas de actividad permanente, se promueven enfoques que priorizan el uso inteligente y contextual de los recursos de red. Esta lógica busca reducir consumos innecesarios mediante activaciones selectivas, gestión dinámica y adaptación en tiempo real. Sin embargo, estas soluciones dependen, nuevamente, de capacidades avanzadas de inteligencia artificial, lo que genera una interdependencia entre eficiencia y complejidad computacional.

    Desde una perspectiva estratégica, la industria inalámbrica se encuentra obligada a diferenciar entre tendencias impulsadas por expectativas mediáticas y aquellas respaldadas por inversiones sostenidas, marcos regulatorios y adopción real. Para ello, se recurre a marcos conceptuales que permiten evaluar la madurez tecnológica y anticipar trayectorias de adopción. Estos enfoques facilitan decisiones más informadas por parte de empresas, desarrolladores y responsables de política pública, reduciendo el riesgo de inversiones prematuras o desalineadas con el mercado. Por otro lado, los cambios tecnológicos descritos no ocurren de manera aislada. Sectores como defensa, manufactura y telecomunicaciones ajustan sus estrategias en función de estas tendencias, incorporando tecnologías inalámbricas avanzadas como habilitadores de automatización, resiliencia operativa y competitividad. En consecuencia, la planificación estratégica se orienta cada vez más hacia la integración de tecnologías interoperables y escalables.

    El panorama hacia 2026 muestra una industria que equilibra ambición tecnológica con restricciones materiales y ambientales. La inteligencia artificial, la investigación en 6G y la sostenibilidad convergen como fuerzas que redefinen prioridades, modelos de inversión y criterios de éxito. De este modo, el futuro de las comunicaciones inalámbricas se construye a partir de decisiones que combinan innovación, eficiencia y responsabilidad en el uso de recursos.

    Para leer más ingrese a:

    https://content.rcrwireless.com/2026-technology-trends-whitepaper

    https://8928696.fs1.hubspotusercontent-na1.net/hubfs/8928696/Whitepaper%202026%20Technology%20Trends%20Impacting%20the%20Wireless%20Communications%20Industry.pdf

  • Leveraging Digital Public Infrastructure for Payment Delivery and Inclusion: Insights from a Personalized VAT Cashback Program in Brazil

    Leveraging Digital Public Infrastructure for Payment Delivery and Inclusion: Insights from a Personalized VAT Cashback Program in Brazil

    La expansión de la infraestructura pública digital ha transformado la manera en que los Estados diseñan políticas fiscales e instrumentos de inclusión social, particularmente en países con altos niveles de informalidad. En este marco, la combinación de sistemas de identificación digital, plataformas interoperables y pagos electrónicos permite desarrollar mecanismos de redistribución más precisos y accesibles. A partir de esta convergencia tecnológica, se abren nuevas posibilidades para reducir efectos regresivos asociados a impuestos indirectos y mejorar el alcance de las transferencias públicas. El impuesto al valor agregado representa una fuente relevante de recaudo en Brasil, aunque su incidencia desproporcionada sobre los hogares de menores ingresos ha generado debates persistentes. Frente a esta tensión, la devolución personalizada del impuesto se plantea como una alternativa orientada a compensar dichas cargas sin debilitar la sostenibilidad fiscal. Mediante el uso de infraestructura digital existente, es posible identificar beneficiarios, calcular montos diferenciados y ejecutar pagos directos de forma eficiente, lo que redefine la relación entre política tributaria y protección social.

    En el contexto brasileño, este esquema se apoya en una infraestructura pública digital ampliamente extendida, que incluye registros administrativos integrados y sistemas de pago instantáneo de uso masivo. Gracias a esta articulación, los reembolsos pueden realizarse de manera directa en cuentas individuales, reduciendo fricciones operativas y tiempos de espera. Asimismo, la rapidez de las transferencias refuerza la percepción de efectividad de la política, lo que incide positivamente en su aceptación social. Por otra parte, la implementación del programa en Brasil genera efectos que trascienden el ámbito fiscal. Al requerir el uso de cuentas digitales para recibir los reembolsos, se incentiva la incorporación de sectores históricamente excluidos al sistema financiero formal. De manera paralela, el contacto recurrente con pagos electrónicos promueve una mayor familiaridad con herramientas digitales, lo que amplía el acceso a otros servicios financieros y fortalece la integración económica.

    No obstante, el diseño de este tipo de esquemas exige atender múltiples dimensiones. La precisión en la identificación de beneficiarios depende de la calidad y actualización de los datos administrativos. Al mismo tiempo, la confianza de la población en el manejo de la información personal influye directamente en la participación. En este escenario, la transparencia institucional y la protección de datos adquieren especial relevancia para sostener el funcionamiento del programa y evitar exclusiones involuntarias. Desde el punto de vista operativo, la automatización de procesos en Brasil reduce costos administrativos y minimiza errores asociados a la intermediación manual. Aun así, persisten limitaciones vinculadas a la brecha digital, especialmente en territorios con menor conectividad o bajos niveles de alfabetización tecnológica. Por ello, la implementación del programa se acompaña de esfuerzos de comunicación y asistencia que buscan facilitar el acceso y uso de los canales digitales.

    El análisis del esquema brasileño muestra que la personalización de la devolución permite orientar los recursos hacia quienes enfrentan mayores restricciones económicas. Al diferenciar montos según características socioeconómicas, se mejora la capacidad redistributiva del instrumento frente a mecanismos uniformes. De igual forma, el aprovechamiento de infraestructura existente evita la creación de sistemas paralelos, lo que favorece la eficiencia y la escalabilidad. Más allá del caso de Brasil, la experiencia ofrece aprendizajes relevantes para otros países interesados en modernizar sus sistemas fiscales y de protección social. La reutilización de infraestructura pública digital, combinada con coordinación interinstitucional, facilita la implementación de políticas más precisas y adaptables. En conjunto, este enfoque evidencia cómo la integración entre tecnología y política pública puede contribuir a una mayor equidad, eficiencia administrativa e inclusión financiera.

    Para leer más ingrese a:

    https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/96736e52-6069-45ec-bcf8-8733ce62144f

    https://openknowledge.worldbank.org/server/api/core/bitstreams/a7b90987-55ac-4cd4-9a58-fbe42c381153/content

  • Digital Skills for Africa : Zambia – Results from the Task-Based Digital Skills Assessment of Teachers and Students in TVET Institutions

    Digital Skills for Africa : Zambia – Results from the Task-Based Digital Skills Assessment of Teachers and Students in TVET Institutions

    La transformación digital en Zambia se ha convertido en un eje central para el desarrollo económico y social, especialmente en un país con una población joven y en rápido crecimiento. La incorporación de competencias digitales en el sistema de educación técnica y vocacional (TEVET) es fundamental para preparar a los futuros trabajadores y docentes frente a las demandas de un mercado laboral cada vez más digitalizado. En este contexto, se realizó una evaluación basada en tareas prácticas que permitió medir el nivel de habilidades digitales de estudiantes y profesores, ofreciendo una visión clara de las brechas existentes y de las áreas prioritarias de intervención. Los resultados muestran que los docentes poseen un nivel inicial de competencia digital. Aunque logran realizar tareas básicas como conectarse a internet o utilizar herramientas elementales, enfrentan dificultades en aplicaciones más prácticas, como reconocer archivos adjuntos en correos electrónicos, realizar búsquedas efectivas o gestionar datos al instalar programas. Su promedio de desempeño se ubica en un nivel que refleja la necesidad de avanzar hacia competencias intermedias, lo cual es indispensable para que puedan guiar a los estudiantes en el desarrollo de sus propias habilidades.

    Por su parte, los estudiantes presentan un nivel aún más bajo. La mayoría solo logra completar tareas simples con apoyo, y su conocimiento se limita a prácticas cotidianas vinculadas al uso de teléfonos inteligentes. Aunque están familiarizados con actividades digitales básicas, muestran escasa conciencia sobre seguridad en línea, riesgos de phishing o malware, y dificultades para manejar documentos y contraseñas. Esta situación evidencia que, pese a ser nativos digitales en términos de uso cotidiano, carecen de las competencias necesarias para desenvolverse en entornos académicos y laborales que requieren un manejo más avanzado de la tecnología. Las diferencias de género son mínimas entre los docentes, aunque los hombres obtuvieron puntajes ligeramente superiores. En cambio, entre los estudiantes las brechas son más marcadas, con resultados significativamente mejores en los varones. Esta disparidad sugiere la necesidad de diseñar estrategias específicas para promover la participación y el aprendizaje digital de las mujeres, garantizando equidad en el acceso y en las oportunidades de formación.

    El acceso a infraestructura tecnológica constituye otro reto. Aunque la mayoría de los docentes posee algún dispositivo digital, solo una parte cuenta con computadoras y menos aún con electricidad confiable. Entre los estudiantes, el acceso es todavía más limitado, lo que restringe la posibilidad de practicar y consolidar competencias digitales. Esta carencia de recursos básicos refuerza la urgencia de invertir en infraestructura y garantizar condiciones mínimas para el aprendizaje digital. Las recomendaciones apuntan a integrar de manera sistemática las competencias digitales en los programas de formación. Para quienes se encuentran en niveles muy básicos, se propone un enfoque práctico y presencial que permita adquirir habilidades operativas elementales, como navegar dispositivos, enviar correos o realizar búsquedas simples. Los docentes con niveles iniciales deberían participar en programas combinados que incluyan instrucción guiada y aprendizaje autónomo en línea, con el fin de avanzar hacia niveles intermedios. Aquellos con mayor dominio requieren formación especializada en pedagogía digital, orientada a aplicar herramientas tecnológicas en la enseñanza y en la creación de contenidos educativos.

    En el caso de los estudiantes, se recomienda integrar la alfabetización digital y la educación en informática dentro del currículo, con énfasis en competencias prácticas y en áreas como programación, ciberseguridad y ética digital. Incorporar tareas digitales en las evaluaciones regulares permitirá que los alumnos apliquen sus conocimientos en contextos reales, fortaleciendo su preparación para el mundo laboral. El desarrollo de habilidades digitales en Zambia demanda una estrategia integral que combine formación docente, apoyo a estudiantes, inversión en infraestructura y políticas inclusivas. Solo así se podrá aprovechar el potencial de la juventud para impulsar la transformación digital del país y garantizar que la educación técnica y vocacional responda a las exigencias de una economía cada vez más digitalizada.

    Para leer más ingrese a:

    https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/26c1439d-5d0e-4aa0-bc12-46180c27625c

  • Developing a National Cybersecurity Strategy

    Developing a National Cybersecurity Strategy

    El incremento de la dependencia digital en los ámbitos económico, institucional y social ha ampliado de forma notable la superficie de exposición frente a amenazas cibernéticas. En este escenario, los riesgos asociados a ataques informáticos no se limitan a pérdidas económicas, sino que afectan la estabilidad institucional, la confianza ciudadana y la continuidad de servicios esenciales. Por ello, la seguridad en el ciberespacio se concibe como una responsabilidad compartida que exige una respuesta estructurada y sostenida a escala nacional. Desde esta perspectiva, el fortalecimiento de la ciberseguridad requiere una visión integral que articule políticas públicas, capacidades técnicas y cooperación intersectorial. En primer lugar, resulta necesario establecer una comprensión común de las amenazas, considerando tanto actores estatales como no estatales, así como la evolución constante de las técnicas de ataque. A partir de este diagnóstico, se propone un marco estratégico que permita priorizar riesgos y asignar recursos de manera coherente, evitando respuestas fragmentadas o reactivas.

    Asimismo, la gobernanza aparece como un componente central del enfoque. La definición clara de roles y responsabilidades entre entidades gubernamentales contribuye a mejorar la coordinación y a reducir superposiciones institucionales. De forma paralela, la creación de mecanismos de liderazgo político facilita la toma de decisiones y refuerza la rendición de cuentas. En este sentido, la estrategia nacional actúa como un instrumento de alineación entre organismos públicos, sector privado y sociedad civil. Por otra parte, el desarrollo de capacidades técnicas y humanas constituye un eje transversal. La formación de profesionales especializados, junto con la retención de talento, permite responder con mayor eficacia a incidentes y fortalecer la prevención. A la vez, la concienciación de usuarios y organizaciones fomenta prácticas digitales más seguras, disminuyendo vulnerabilidades derivadas del comportamiento humano. Así, la ciberseguridad deja de ser un asunto exclusivo de expertos para convertirse en una dimensión incorporada a la cultura organizacional.

    En cuanto a la protección de infraestructuras críticas, se plantea la necesidad de adoptar enfoques basados en riesgos que consideren interdependencias entre sectores como energía, transporte, telecomunicaciones y servicios financieros. Dado que una interrupción en estos sistemas puede generar efectos en cascada, la planificación debe integrar medidas de resiliencia y continuidad operativa. Además, el intercambio de información sobre amenazas y vulnerabilidades fortalece la capacidad de anticipación y respuesta colectiva. El ámbito normativo también adquiere relevancia dentro de la estrategia. La actualización de marcos legales permite abordar delitos cibernéticos, proteger datos y garantizar derechos fundamentales en el entorno digital. Sin embargo, estas regulaciones deben mantenerse flexibles para adaptarse a la rápida evolución tecnológica, evitando rigideces que limiten la innovación. En consecuencia, la revisión periódica de políticas y leyes se presenta como una práctica necesaria.

    De igual manera, la cooperación internacional se reconoce como un factor indispensable frente a amenazas que trascienden fronteras. La participación en foros multilaterales, el establecimiento de acuerdos bilaterales y el alineamiento con estándares internacionales facilitan el intercambio de buenas prácticas y fortalecen la confianza entre Estados. Esta dimensión externa complementa los esfuerzos internos y amplía el alcance de las capacidades nacionales. El desarrollo de una estrategia nacional de ciberseguridad responde a la necesidad de articular acciones preventivas, reactivas y de recuperación dentro de un marco coherente. Mediante una combinación de gobernanza efectiva, fortalecimiento de capacidades, marcos normativos adaptativos y cooperación internacional, se busca consolidar un entorno digital más seguro y resiliente, capaz de sostener el crecimiento económico y la estabilidad social en un contexto de transformación digital permanente.

    Para leer más ingrese a:

    https://cdn.prod.website-files.com/660ab0cd271a25abeb800460/697d08f82def786c85496fea_Developing%20a%20National%20Cybersecurity%20Strategy_020226.pdf

  • Digital Continuous Transactional Reporting for Value Added Tax: Policy and Design Considerations for Introduction and Operation

    Digital Continuous Transactional Reporting for Value Added Tax: Policy and Design Considerations for Introduction and Operation

    La administración tributaria está experimentando una transformación digital que busca integrar los procesos fiscales en los flujos de información de las empresas. En este marco, los regímenes de reporte transaccional digital continuo (DCTR) para el impuesto al valor agregado (IVA) se han convertido en una herramienta que permite a las autoridades recibir datos de facturación en tiempo real o casi real. Esta práctica abre la posibilidad de mejorar la gestión del cumplimiento, reducir el fraude y aumentar la eficiencia tanto para las administraciones como para las empresas. La introducción de estos sistemas requiere una estrategia clara desde el inicio. Definir objetivos concretos, como disminuir la evasión del IVA o simplificar la presentación de informes, es esencial para orientar el diseño. Además, se necesita un marco regulatorio sólido que respalde la operación y garantice seguridad jurídica. La consulta con las empresas afectadas y con otras jurisdicciones que ya han implementado modelos similares resulta fundamental para anticipar problemas y ajustar las soluciones.

    La digitalización de la facturación constituye la base sobre la cual se construye el DCTR. El crecimiento de la facturación electrónica en los últimos años ha permitido integrar mejor los procesos de compra, venta y contabilidad. La convergencia hacia estándares internacionales de facturación electrónica favorece la interoperabilidad y reduce la necesidad de requisitos específicos de cada país, lo que facilita el comercio internacional y disminuye costos de cumplimiento. El diseño de los sistemas debe enfocarse en facilitar el cumplimiento. Para ello, es necesario proporcionar a las empresas información clara y temprana sobre los requisitos, limitar la cantidad de datos solicitados a lo estrictamente necesario y otorgar plazos razonables para la implementación. Asimismo, se deben minimizar los riesgos de interrupción de la actividad económica y asegurar la estabilidad del marco normativo. La asistencia técnica y la participación de proveedores de servicios especializados pueden ayudar a las empresas a adaptarse con mayor rapidez.

    La seguridad de la información es otro pilar. Los datos transaccionales contienen información sensible que debe protegerse mediante marcos legales robustos y medidas técnicas alineadas con estándares internacionales. La integridad, disponibilidad y confidencialidad de los datos son condiciones indispensables para generar confianza en el sistema. La interoperabilidad en el intercambio de datos es igualmente relevante. Los sistemas de facturación electrónica y los de reporte transaccional deben poder comunicarse entre sí, evitando diseños fragmentados que aumenten la complejidad. Adoptar modelos de intercambio que faciliten la interacción con las empresas y reducir las especificidades nacionales contribuye a una mayor eficiencia y consistencia entre regímenes.

    La sostenibilidad a largo plazo de la estrategia DCTR requiere monitoreo constante y evaluación de impactos. Es importante que las exigencias no limiten la innovación ni obstaculicen el crecimiento económico. Además, se debe considerar la dimensión internacional de la actividad económica, dado que las empresas operan en múltiples jurisdicciones y enfrentan diferentes requisitos. Siendo así, los regímenes de reporte transaccional digital continuo para el IVA representan una oportunidad para modernizar la administración tributaria y mejorar la eficiencia empresarial. Sin embargo, su éxito depende de una estrategia bien definida, un marco regulatorio sólido, la protección de la información, la interoperabilidad de los sistemas y la sostenibilidad de las medidas. La coordinación entre autoridades fiscales, empresas y organismos internacionales permitirá que estos sistemas se conviertan en instrumentos efectivos para reducir la evasión, aumentar la transparencia y facilitar el comercio en un entorno digital cada vez más integrado.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.oecd.org/en/publications/digital-continuous-transactional-reporting-for-value-added-tax_34c88c39-en.html

    https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2026/01/digital-continuous-transactional-reporting-for-value-added-tax_09f49627/34c88c39-en.pdf

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Descripción del semáforo tecnológico

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Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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