Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Desafíos y oportunidades de la incorporación de la prospectiva en la función pública en América Latina y el Caribe

    Desafíos y oportunidades de la incorporación de la prospectiva en la función pública en América Latina y el Caribe

    La prospectiva se ha convertido en una herramienta estratégica para América Latina y el Caribe, en un contexto marcado por la aceleración del cambio y la complejidad de los desafíos sociales, económicos, tecnológicos y ambientales. Su propósito no se limita a la elaboración de escenarios, sino que busca repensar la relación de las sociedades con el futuro, promoviendo procesos colectivos de reflexión sobre trayectorias posibles, probables y deseables. De esta manera, la prospectiva se configura como un espacio de construcción social que fortalece instituciones, teje redes y amplía márgenes de decisión. Además, su institucionalización implica que la anticipación deje de ser un ejercicio aislado y se convierta en una función permanente del Estado, capaz de orientar políticas públicas resilientes e inclusivas.

    Ahora bien, la institucionalización enfrenta retos significativos. Aunque varios países han avanzado con comisiones parlamentarias de futuro, visiones de largo plazo y programas de alfabetización, la consulta regional de 2025 muestra que la prospectiva se concentra en niveles centrales de gobierno y en círculos académicos, dejando de lado a los gobiernos locales y a las comunidades. Esta concentración limita su potencial democratizador y genera el riesgo de que se convierta en una práctica tecnocrática desconectada de las realidades territoriales. Además, la participación juvenil es mínima, lo que plantea un problema de sostenibilidad y relevo generacional. Por ello, resulta necesario construir capacidades más allá de oficinas y decretos, fortaleciendo las denominadas capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas (TOPP), y fomentando ecosistemas de aprendizaje que integren actores diversos y garanticen continuidad en el tiempo.

    En este escenario, la prospectiva también enfrenta el peligro de ser capturada por élites técnicas o por narrativas exógenas que no dialogan con las trayectorias locales. El futuro puede ser colonizado por marcos normativos ajenos o monopolizado por expertos que definen horizontes sin procesos amplios de deliberación social. Para evitarlo, se requiere ampliar la base social e institucional de la prospectiva, incorporando actores subnacionales, territoriales y comunitarios, y garantizando un relevo generacional que permita renovar capacidades en contextos de cambio acelerado. De esta manera, la prospectiva puede consolidarse como una función legitimada del quehacer público, orientada a la construcción compartida de futuros que respondan a las aspiraciones de las sociedades latinoamericanas y caribeñas.

    La consulta internacional organizada por el ILPES en 2025 ofrece evidencia empírica sobre tendencias y obstáculos en la región. Cerca de siete de cada diez participantes señalaron que sus instituciones utilizan enfoques prospectivos, lo que refleja un proceso de incorporación progresiva. Sin embargo, persisten barreras relacionadas con la falta de capacitación, la escasa articulación territorial y la débil institucionalización en gobiernos locales. Superar estas limitaciones exige avanzar hacia una gobernanza anticipatoria más inclusiva, capaz de integrar la prospectiva en los ciclos de política pública y de vincularla con la planificación estratégica. Así, la prospectiva se convierte en un instrumento para enfrentar trampas estructurales como el bajo crecimiento económico, las desigualdades sociales y la limitada capacidad institucional, contribuyendo a construir políticas más sostenibles y resilientes. Siendo así, la región tiene ante sí la oportunidad de transformar la prospectiva en una práctica colectiva y permanente, que no solo anticipe el futuro, sino que lo construya de manera participativa y situada, fortaleciendo la confianza ciudadana y ampliando las posibilidades de desarrollo.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.cepal.org/es/publicaciones/85977-desafios-oportunidades-la-incorporacion-la-prospectiva-la-funcion-publica

    https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/1f881a77-e43a-4b7d-aef6-fa2dd77b4e43/content

  • Índice de pobreza multidimensional para América Latina

    Índice de pobreza multidimensional para América Latina

    La medición del bienestar en América Latina ha evolucionado hacia enfoques que trascienden la perspectiva exclusivamente monetaria, incorporando dimensiones que reflejan de manera más completa las condiciones de vida de la población. En este marco, la pobreza se entiende como un fenómeno multidimensional en el que intervienen limitaciones simultáneas en ámbitos como la educación, la salud, el empleo, la vivienda y el acceso a servicios básicos. Esta concepción se sustenta en el enfoque de capacidades, que plantea que el bienestar no depende únicamente de los recursos disponibles, sino de las posibilidades reales que tienen las personas para desarrollar su vida. Así, dos individuos con ingresos similares pueden experimentar niveles de bienestar distintos debido a diferencias en sus contextos, oportunidades o condiciones estructurales. De forma complementaria, la perspectiva de derechos enfatiza que disponer de ingresos no garantiza el acceso efectivo a servicios esenciales ni el ejercicio pleno de derechos fundamentales, lo que obliga a ampliar el análisis más allá de los indicadores tradicionales.

    En coherencia con lo anterior, se ha consolidado una metodología que permite identificar y agregar múltiples privaciones mediante la utilización de indicadores específicos y ponderaciones definidas. Este enfoque facilita no solo la identificación de quiénes se encuentran en situación de pobreza, sino también la intensidad y la combinación de carencias que experimentan. Además, permite desagregar resultados por grupos poblacionales y territorios, lo que aporta información más detallada para el diseño de políticas públicas. A su vez, la incorporación de dimensiones como el empleo y la calidad laboral evidencia transformaciones recientes en la medición, en las que se reconoce que las condiciones de inserción en el mercado de trabajo influyen directamente en el bienestar. De esta manera, se supera la visión limitada que consideraba únicamente la disponibilidad de ingresos, integrando aspectos como la estabilidad laboral, la protección social y la suficiencia de las remuneraciones.

    Por otra parte, el análisis empírico revela que la pobreza multidimensional presenta dinámicas distintas a las de la pobreza monetaria, lo que pone en evidencia la necesidad de utilizar ambas mediciones de manera complementaria. Mientras algunas personas pueden no ser clasificadas como pobres según sus ingresos, sí enfrentan privaciones significativas en otras dimensiones, lo que modifica la comprensión del fenómeno. En este sentido, se observan variaciones en la incidencia y evolución de la pobreza en la región, así como diferencias marcadas entre países y grupos poblacionales. Factores como la ruralidad, la pertenencia étnica o la edad influyen en la probabilidad de experimentar mayores niveles de privación. Asimismo, eventos externos como la pandemia generaron impactos diferenciados, afectando particularmente la educación, el empleo y el acceso a servicios de salud, lo que se tradujo en incrementos temporales en varios indicadores de carencia.

    El análisis de dimensiones específicas permite identificar áreas persistentes de rezago que requieren intervenciones focalizadas. Entre ellas, destacan las condiciones de vivienda y el acceso a energías limpias, donde la incidencia de privaciones sigue siendo elevada en comparación con otros componentes. Este tipo de resultados evidencia la necesidad de promover políticas orientadas a la transición energética y a la mejora de la infraestructura básica, no solo por sus implicaciones en el bienestar inmediato, sino también por su relación con desafíos ambientales más amplios. De igual forma, la heterogeneidad entre países y la estabilidad metodológica de los resultados sugieren que el enfoque multidimensional constituye una herramienta robusta para el análisis del desarrollo social. Por tanto, la integración de estas mediciones en la formulación de políticas permite abordar la pobreza desde una perspectiva más integral, considerando tanto la diversidad de carencias como las particularidades de cada contexto.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.cepal.org/es/publicaciones/81425-indice-pobreza-multidimensional-america-latina

    https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/8fdf94bd-f794-4ca1-ad6a-939b7149e882/content

  • Fire Safety Considerations for Electric Vehicles and Charging Stations for Fleet Managers

    Fire Safety Considerations for Electric Vehicles and Charging Stations for Fleet Managers

    La creciente adopción de vehículos eléctricos transforma sustancialmente las consideraciones relativas a la seguridad contra incendios en flotas y estaciones de carga. Aunque la incidencia de incendios en vehículos eléctricos es menor en comparación con los automóviles de combustión interna, las características propias de sus sistemas de baterías plantean retos originales para la prevención y mitigación de incendios. Esto se debe principalmente a la presencia de sistemas de baterías de alta tensión que, en caso de falla, pueden desencadenar eventos de “fuga térmica”, un proceso químico auto-sostenido que genera calor y gases inflamables en el interior del paquete de baterías. La naturaleza sellada de estas baterías reduce la efectividad de métodos de enfriamiento externos y puede prolongar el incendio por horas o incluso días, aumentando el riesgo de reignición. Además, los vehículos eléctricos permanecen conectados a la red eléctrica durante largos periodos mientras cargan, a diferencia del reabastecimiento breve de combustible líquido de los vehículos convencionales, por lo que las estructuras de carga requieren consideraciones especiales para evitar riesgos eléctricos y facilitar la desconexión rápida en caso de emergencia.

    La comprensión de estos riesgos conduce a la necesidad de aplicar prácticas específicas al instalar y gestionar estaciones de carga, así como al operar y almacenar los vehículos. Se recomienda utilizar únicamente equipamiento certificado conforme a normas reconocidas y que la instalación sea realizada por personal con formación específica en infraestructura para vehículos eléctricos. Asimismo, la distancia entre vehículos en áreas de estacionamiento es un factor de gran relevancia para reducir la propagación del fuego, dado que espacios más amplios entre los automóviles aumentan el tiempo disponible para la intervención de los servicios de emergencia. Este aspecto cobra especial atención en estructuras de estacionamiento multiespacios, que debido a su configuración pueden dificultar la acción de los bomberos y aumentar la concentración de calor y humo en caso de incendio. Por ello, la colaboración con los cuerpos locales de emergencia para la planificación y el desarrollo de estrategias de respuesta constituye una medida eficaz para mejorar la seguridad y minimizar el impacto de eventuales incidentes.

    Ante la posibilidad de que un vehículo eléctrico pueda tardar en extinguirse horas y requerir gran volumen de agua, así como la posibilidad de que se reactive una vez apagado, se enfatiza la importancia de contar con planes de emergencia actualizados que incluyan procedimientos específicos para manejar incendios de vehículos eléctricos. La capacitación continua del personal que manipula y opera estos vehículos es igualmente relevante para la identificación temprana de señales de alerta y la reacción adecuada en caso de incidentes. En cuanto al almacenamiento, se sugiere seguir las indicaciones del fabricante para cada modelo, evitar almacenar vehículos dañados o expuestos a condiciones como inundaciones cerca de otros vehículos o materiales inflamables, y mantener espacios adecuados para permitir una rápida respuesta en caso de emergencia. Sumado a esto, la implementación de monitoreo y detección temprana mediante sistemas automáticos puede contribuir significativamente en la prevención y contención de incendios.

    Las estrategias de manejo de emergencias para vehículos eléctricos deben adaptarse a las particularidades de estos sistemas. Los bomberos pueden emplear métodos ofensivos, utilizando grandes cantidades de agua para enfriar las baterías y controlar las llamas, aunque esto puede afectar el entorno y consumir muchos recursos. Alternativamente, la táctica defensiva busca contener y monitorear el incendio mientras la batería se consume, opción que requiere evaluar riesgos relacionados con la propagación y toxicidad de gases. La interacción permanente con los servicios de emergencia y la capacitación en el uso de guías de respuesta específicas para vehículos eléctricos mejoran la capacidad de afrontar estos incidentes. Por lo tanto, tanto la disposición física de los vehículos como la planificación, formación y cooperación con las autoridades resultan componentes indispensables para una gestión segura de flotas electrificadas.

    La transición hacia vehículos eléctricos demanda un enfoque diferenciado para la gestión de riesgos de incendio que considere las propiedades únicas de sus sistemas de baterías y la interacción con la infraestructura eléctrica. La adecuada selección, instalación y mantenimiento de estaciones de carga, junto con estrategias de almacenamiento que faciliten el acceso y minimicen la propagación de incendios, son esenciales. Además, la cooperación entre operadores de flotas, fabricantes, instaladores y servicios de emergencia permite anticipar y responder eficazmente a incidentes, garantizando la continuidad operativa y la seguridad. Así, la integración de medidas preventivas, el desarrollo de capacidades técnicas y la implementación de planes de emergencia adaptados aseguran que el crecimiento de la movilidad eléctrica se gestione con responsabilidad y atención a sus particularidades.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.epri.com/research/products/000000003002033406

  • Dos ciudades convierten el calor extremo en política pública

    Dos ciudades convierten el calor extremo en política pública

    Smart Cities Dive muestra cómo dos gobiernos locales estadounidenses están tratando el calor extremo como un riesgo urbano permanente y no como una contingencia estacional. Miami-Dade y Filadelfia aparecen como ejemplos de una gestión que combina datos, salud pública, planeación urbana y coordinación interinstitucional. El texto parte de un contexto preocupante: una cúpula de calor récord avanzaba sobre Estados Unidos y se preveían temperaturas por encima de lo normal durante la primavera. En ese escenario, la discusión deja de ser únicamente climática y pasa a ser de gestión pública. Jane Gilbert, exoficial de calor de Miami-Dade, resume el enfoque con una observación simple: las ciudades son más calientes no solo por los gases de efecto invernadero, sino por cómo se diseñan, con más asfalto y concreto, menos vegetación y mayor calor residual de edificios y vehículos.

     

    En Miami-Dade, la temperatura media anual aumentó 2,2 grados Fahrenheit en los últimos cuarenta años, con un incremento notable de días peligrosamente calurosos. El condado lanzó su plan de acción en 2022 a partir de un diagnóstico de tendencias térmicas, zonas con mayor riesgo de enfermedad y muerte y riesgos compuestos como huracanes con cortes prolongados de energía. El hallazgo más relevante fue territorial: residentes de códigos postales con mayor pobreza y altas temperaturas superficiales presentaban entre tres y cuatro veces más visitas a urgencias y hospitalizaciones relacionadas con calor. Ese cruce de datos permitió priorizar barrios vulnerables, enfocar inversiones y conectar la política climática con la agenda de equidad y salud.

     

    Filadelfia aporta la otra mitad del aprendizaje: la respuesta al calor exige coordinación transversal y no solo acciones aisladas. El artículo sugiere que las ciudades ya reconocen que el calor afecta infraestructura, servicios, productividad y mortalidad, y que una buena planificación puede prevenir buena parte de esos impactos.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.smartcitiesdive.com/news/extreme-heat-cities-philadelphia-miami-dade-county/815850/

  • Nueve acciones para una transición centrada en ciudadanos

    Nueve acciones para una transición centrada en ciudadanos

    El Florence School of Regulation analiza el nuevo Citizens Energy Package como un intento de la Comisión Europea por asegurar que la transición energética beneficie a toda la ciudadanía y no solo a quienes ya tienen capacidad económica o tecnológica para participar. El texto recuerda que casi uno de cada diez europeos no puede calentar adecuadamente su vivienda y que más de 30 millones reportan dificultades para pagar sus facturas de servicios públicos a tiempo. A partir de ese diagnóstico, la Comisión organiza nueve acciones bajo tres pilares: reducir facturas de los hogares, proteger y empoderar consumidores, y enfrentar pobreza energética y vulnerabilidad. La ambición es construir un sistema más verde y seguro, pero también más equitativo, capaz de traducir electrificación, renovables y digitalización en beneficios tangibles para usuarios residenciales.

     

    La primera serie de medidas se orienta a bajar la porción de impuestos y cargos en la factura eléctrica, pues esos conceptos representan cerca de 25 % del precio pagado por hogares y 15 % del pagado por empresas. El análisis del FSR destaca que los Estados miembros tienen margen para retirar costos que no guardan relación directa con la energía y revisar gravámenes nacionales. El paquete también busca facilitar participación activa en mercados energéticos, fortalecer información y derechos del consumidor, y mejorar mecanismos de protección frente a servicios cada vez más complejos. En ese punto, el texto enlaza con el estudio publicado simultáneamente por FSR sobre derechos y protecciones en servicios energéticos innovadores, que sirve como soporte técnico para varias de las acciones propuestas por la Comisión.

     

    La lectura crítica del FSR reconoce avances, pero advierte un límite importante: aunque existía expectativa de que el paquete abordara explícitamente desigualdades de género en la transición, las medidas publicadas se concentran más en la protección general de consumidores promedio y vulnerables. Su éxito dependerá de implementación nacional, supervisión y financiamiento consistente.

    Para leer más ingrese a:

    https://fsr.eui.eu/nine-actions-for-a-citizen-centric-energy-transition/

  • Seis modelos asiáticos reescriben el crecimiento global

    Seis modelos asiáticos reescriben el crecimiento global

    McKinsey sostiene que la siguiente etapa del crecimiento global podría venir menos de la innovación incremental en productos y más de nuevas arquitecturas de negocio ensayadas con intensidad en Asia. El artículo describe seis modelos transferibles que han prosperado en la región durante los últimos tres a cinco años y que comparten tres rasgos: uso intensivo de datos, personalización y confianza como motor de adopción, con la inteligencia artificial como acelerador. La consultora parte de un contexto favorable: gran escala de usuarios, alta adopción digital, colaboración público-privada e infraestructura digital compartida. Sin embargo, enfatiza que esos elementos no bastan por sí solos. Lo diferencial es la forma en que empresas de distintos sectores convierten esas condiciones en mecanismos repetibles de creación de valor que luego pueden adaptarse en otras geografías.

     

    Los seis arquetipos cubren productos centrados en emoción, comercio impulsado por redes y creadores, microsegmentos y microproducción, economía del conocimiento como canal de adquisición, conglomerados 3.0 integrados por infraestructura digital común y plataformas nativas de inteligencia artificial. McKinsey apoya la tesis con ejemplos de alto crecimiento. Cita a Pop Mart y el ecosistema del K-pop para mostrar cómo afinidad y comunidad pueden monetizarse a gran escala; a Douyin y TikTok Shop para evidenciar que la confianza distribuida por creadores ya funciona como sistema de comercio; y a Shein y ONDC para ilustrar personalización industrializada y acceso nacional para pequeños productores. En servicios financieros, educación y salud, el artículo muestra cómo el conocimiento gratuito y las plataformas nativas de IA reducen costos de adquisición y escalan atención casi sin límites de mano de obra.

     

    La relevancia para temas de convergencia y sostenibilidad está en que estos modelos no separan negocio, tecnología e infraestructura social. Varios descansan en identidad digital, pagos interoperables, logística, plataformas de datos y regulación habilitante, lo que exige coordinación entre empresas, Estado y ecosistemas de innovación.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.mckinsey.com/capabilities/strategy-and-corporate-finance/our-insights/six-breakthrough-business-models-reshaping-global-growth

  • Digitalización y género definirán la participación energética

    Digitalización y género definirán la participación energética

    El Florence School of Regulation plantea que la transición energética centrada en la ciudadanía dependerá cada vez más de cómo se diseñen y gobiernen las tecnologías digitales. El texto parte de una idea sencilla: poner a las personas en el centro del sistema no consiste solo en reconocer sus derechos, sino en crear condiciones técnicas y regulatorias para que realmente puedan participar. Medidores inteligentes, plataformas de intercambio entre pares, pronósticos apoyados en inteligencia artificial y gemelos digitales ya están modificando la forma como se opera el sistema eléctrico. Estas herramientas mejoran monitoreo, optimización, transparencia e integración de renovables, y también facilitan la participación del lado de la demanda. Sin embargo, su eficacia depende de un insumo crítico: datos de calidad, seguros, interoperables y confiables para habilitar servicios en tiempo real y decisiones mejor informadas.

     

    El artículo subraya que la tecnología, por sí sola, no asegura inclusión. A partir de referencias de IRENA, recuerda que las mujeres representan 32 % del empleo mundial en energías renovables, con diferencias notables por tecnología y por función. La participación femenina es mayor en solar, con 40 %, que en eólica, con 20 %, y sigue concentrándose en posiciones administrativas y no técnicas más que en áreas STEM y funciones técnicas que moldean mercados, algoritmos y gobernanza de datos. A medida que el sistema energético se vuelve más digital, la composición de la fuerza laboral influirá cada vez más en quién define prioridades, diseña plataformas y establece reglas para el uso de información. Si la formación en habilidades digitales no corrige esas asimetrías, el progreso tecnológico puede terminar replicando brechas estructurales.

     

    Por eso el texto propone una respuesta de política pública basada en tres frentes. El primero es ampliar capacidades digitales y STEM; el segundo, mejorar la información desagregada por género sobre la fuerza laboral; y el tercero, incorporar marcos de innovación inclusiva dentro del diseño de mercados y regulación.

    Para leer más ingrese a:

    https://fsr.eui.eu/digitalisation-citizen-participation-and-gender-balance-in-the-energy-transition/

  • Europa prepara redes para el auge eléctrico de la IA

    Europa prepara redes para el auge eléctrico de la IA

    Eurelectric propone leer la inteligencia artificial como un desafío de demanda y, al mismo tiempo, como una herramienta de transformación para el sistema eléctrico europeo. En una mesa de alto nivel realizada en Bruselas, la organización reunió empresas eléctricas, actores digitales, grandes consumidores y representantes institucionales para discutir cómo Europa puede abastecer el rápido crecimiento de la IA sin comprometer sus metas de seguridad, competitividad y descarbonización. El eje conceptual fue doble: “energía para la IA” y “IA para la energía”. Es decir, cómo garantizar suministro limpio y confiable a centros de datos cada vez más intensivos en electricidad, y cómo usar capacidades analíticas y automatización para volver más eficiente, flexible y centrada en el usuario la operación del sistema.

     

    La dimensión del reto aparece en el Power Barometer 2026 citado por Eurelectric. El consumo de electricidad de los centros de datos en la Unión Europea y el Reino Unido podría pasar de cerca de 100 teravatios-hora en 2022 a un rango entre 149 y 287 teravatios-hora en 2030. En el extremo superior, esa demanda equivaldría al consumo eléctrico total de España. Para absorberla, el sector anticipa inversiones masivas en refuerzo de redes y una planeación más prospectiva, capaz de considerar la ubicación de grandes consumidores y las necesidades de capacidad asociadas. La organización advierte que no se trata solo de construir más infraestructura: también será necesario coordinar actores que tradicionalmente operan en lógicas separadas, como operadores de red, desarrolladores de centros de datos, empresas tecnológicas y formuladores de política pública.

     

    El aspecto más interesante es que la misma tecnología que presiona el sistema también puede mejorarlo. Eurelectric enumera usos ya activos en generación, mercados y distribución: pronósticos meteorológicos más precisos, optimización de plantas, mejor visibilidad para comercializadores y mantenimiento predictivo en operadores de red. Esa convergencia exige reglas energéticas y digitales mejor alineadas.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.eurelectric.org/news/powering-europes-ai-future-a-two-way-revolution-2/

  • E.ON alcanza un millón de medidores inteligentes

    E.ON alcanza un millón de medidores inteligentes

    E.ON se convirtió en la primera empresa energética de Alemania en alcanzar un millón de medidores inteligentes instalados, un resultado que combina avance operativo con lectura regulatoria. El sistema número un millón fue instalado por la filial regional LEW Verteilnetz en un cliente cercano a Augsburgo y, según la compañía, el grupo cerró 2025 con una tasa media de despliegue cercana a 30 % en las obligaciones de instalación. E.ON planea mantener el ritmo con alrededor de 500.000 sistemas adicionales por año en los próximos años. Para la empresa, el hito confirma su papel de liderazgo en la digitalización de la red de distribución y permite focalizar el despliegue donde los beneficios son mayores: bombas de calor, infraestructura de recarga, baterías, instalaciones fotovoltaicas y otras cargas flexibles que exigen visibilidad y control más finos del consumo.

     

    El valor del dato aumenta cuando se contrasta con la situación nacional. A pesar del liderazgo de E.ON, Alemania sigue rezagada frente al resto de Europa, con apenas 3,8 % de participación de sistemas de medición inteligentes, muy por debajo del promedio europeo superior a 60 %. El artículo recuerda que, según un reporte de enero del diario Handelsblatt, 85 % de los operadores de puntos de medición del país no cumplió las cuotas legales exigidas y podría enfrentar sanciones. De 814 empresas responsables, 688 no habían alcanzado el umbral de 20 % de hogares sujetos a instalación obligatoria al cierre de 2025. La comparación con Suecia, donde el despliegue de segunda generación ya se completó casi en todo el territorio, acentúa el contraste y muestra que el problema alemán no es tecnológico sino de ejecución, gobernanza y simplificación regulatoria.

     

    El texto también resalta que el mercado sí existe. Una encuesta encargada por Bitkom encontró que 75 % de los consultados en Alemania quiere usar medidores inteligentes, frente a 36 % en 2020 y 57 % en 2022.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.enlit.world/library/eon-first-energy-company-to-reach-one-million-smart-meters-in-germany

  • Maryland exige control a costos de transmisión en PJM

    Maryland exige control a costos de transmisión en PJM

    El defensor de los usuarios de Maryland abrió un frente regulatorio relevante en PJM al pedir mayor escrutinio sobre la expansión de transmisión y un cambio en la forma de asignar sus costos. El reporte citado por Utility Dive advierte que los usuarios del estado podrían enfrentar una factura de 5.400 millones de dólares por proyectos de transmisión construidos entre 2031 y 2035, una cifra que se compara con 7.100 millones distribuidos a lo largo de los veinte años anteriores. De ese monto futuro, 59 % correspondería a proyectos de confiabilidad básica seleccionados por PJM y 41 % a proyectos locales de las empresas. El mensaje político es contundente: el crecimiento de la demanda, impulsado en gran parte por centros de datos, no debería trasladarse automáticamente a usuarios residenciales que no se benefician de manera proporcional de esas inversiones.

     

    El análisis cobra fuerza porque los cargos de transmisión ya representan 10 % de la factura residencial en Maryland y, según la oficina estatal, aproximadamente se duplicaron en la última década dentro de PJM. El reporte también enlaza esta presión tarifaria con pronósticos de carga asociados a centros de datos, especialmente en Virginia y Ohio, y con proyectos cuyo costo ha escalado de forma significativa. Utility Dive cita, por ejemplo, un proyecto de NextEra Energy en PJM que pasaría de 441 millones a 960 millones de dólares. En paralelo, el informe sugiere que parte de estos costos responde a una gobernanza insuficientemente rigurosa sobre proyectos locales y a la ausencia de mecanismos independientes de revisión comparables al “asset condition reviewer” creado en ISO New England.

     

    La propuesta regulatoria combina varias piezas. Maryland plantea exigir análisis costo-beneficio y evaluación de alternativas menos costosas para proyectos locales, crear un monitor independiente de transmisión en PJM, mejorar la transparencia de los pronósticos de carga y hacer que los centros de datos paguen la expansión que requieren.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.utilitydive.com/news/maryland-ratepayer-advocate-pjm-transmission/815513/

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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