El incremento de los incendios que afectan a las instalaciones fotovoltaicas en viviendas, edificios y naves industriales, cada vez preocupa más a los expertos en prevención de este tipo de siniestros, según se puso de manifiesto en la “Jornada sobre Prevención y Protección contra Incendios en Instalaciones Fotovoltaicas”, organizado por Cepreven.
En España, en 2022 y 2023 se produjeron más de 1.000 incendios en instalaciones fotovoltaicas, la mayoría de los cuales se declaró en el primer año de vida de la instalación. La instalación inadecuada y defectos de producto aparecen como la primera causa de este tipo de siniestros.
Un estudio publicado por la Universidad de Berlín en 2014 señala que, en Alemania, de 400 siniestros analizados que involucraban a sistemas de generación fotovoltaica, 180 tuvieron su origen en la propia instalación.
El estudio localiza los puntos de origen del incendio en el diseño técnico incorrecto (insuficiente sección del cableado, usar fusibles de AC en circuitos de DC, entre otros), instalaciones inadecuadas (soldaduras inadecuadas, tornillos mal apretados, terminales mal insertados, etc.) y otras influencias externas (roedores, deterioro de los aislantes, etc.).