Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Birds & Habitats Directives Stress-Test: Eurelectric Position Paper

    Birds & Habitats Directives Stress-Test: Eurelectric Position Paper

    La transición hacia una economía baja en carbono exige una expansión significativa de redes eléctricas, almacenamiento energético, infraestructura de electrificación y fuentes de generación con bajas emisiones. En este contexto, la protección de la biodiversidad y la conservación de hábitats naturales constituyen objetivos que deben desarrollarse de forma complementaria con los esfuerzos de descarbonización. La conservación de especies y ecosistemas continúa siendo una prioridad estratégica para Europa, especialmente considerando que el cambio climático representa una de las mayores amenazas para la biodiversidad a largo plazo. Desde esta perspectiva, la sustitución progresiva de combustibles fósiles importados por electricidad producida mediante tecnologías bajas en carbono contribuye simultáneamente a los objetivos climáticos, a la seguridad energética y a la protección ambiental. Por ello, se considera necesario disponer de marcos regulatorios capaces de equilibrar de manera efectiva estas prioridades, evitando que los procesos administrativos se conviertan en obstáculos desproporcionados para la transformación energética.

    La experiencia acumulada por los proyectos energéticos europeos muestra que una parte importante de las dificultades surge durante la implementación práctica de las Directivas de Aves y Hábitats. Las diferencias de interpretación entre Estados miembros generan niveles variables de exigencia, tiempos de aprobación heterogéneos y elevados grados de incertidumbre para promotores e inversionistas. A ello se suman situaciones donde la aplicación del principio de precaución se traduce en restricciones amplias incluso cuando existe evidencia limitada sobre impactos potenciales. También se identifican limitaciones relacionadas con la disponibilidad de datos sobre biodiversidad, condición que dificulta la evaluación eficiente de proyectos y prolonga los procesos de autorización. Estas circunstancias pueden afectar especialmente iniciativas vinculadas con energías renovables, expansión de redes eléctricas y obras destinadas a fortalecer la seguridad del suministro energético europeo.

    Con el propósito de mejorar la efectividad de la implementación regulatoria, se plantean diversas propuestas orientadas a incrementar la previsibilidad y coherencia de los procesos de evaluación ambiental. Entre ellas destacan la adopción de enfoques más proporcionales y basados en riesgos, una mayor disponibilidad de información ambiental estandarizada y el fortalecimiento de mecanismos de armonización entre países europeos. Asimismo, se propone ofrecer mayor certidumbre regulatoria para proyectos ubicados en áreas vinculadas a la red Natura 2000 y desarrollar alternativas que permitan gestionar actividades de operación, mantenimiento y atención de emergencias sin comprometer los objetivos de conservación. También se examinan posibilidades para introducir conceptos como la naturaleza temporal y determinadas medidas compensatorias bajo condiciones estrictamente controladas, con el fin de facilitar la coexistencia entre desarrollo energético y biodiversidad.

    La discusión refleja un desafío que trasciende el ámbito ambiental y se relaciona directamente con la competitividad económica, la resiliencia energética y el cumplimiento de los compromisos climáticos europeos. La expansión de la infraestructura eléctrica necesaria para apoyar la electrificación de la economía requerirá procedimientos más ágiles, previsibles y transparentes, manteniendo simultáneamente elevados estándares de protección ambiental. Bajo esta visión, el fortalecimiento de la coordinación regulatoria, la mejora de la calidad de los datos ambientales y la reducción de cargas administrativas innecesarias pueden contribuir a acelerar inversiones estratégicas sin debilitar los mecanismos de conservación existentes. El análisis ofrece una perspectiva útil para comprender cómo las políticas de biodiversidad pueden evolucionar para responder a los retos de la transición energética, favoreciendo un equilibrio más efectivo entre sostenibilidad ambiental, seguridad de suministro y desarrollo económico.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.eurelectric.org/publications/birds-habitats-directives-stress-test-eurelectric-position-paper/

    https://www.eurelectric.org/wp-content/uploads/2026/08/2026-07-27-BH-directives-stress-test_Eurelectric-position-paper-V2.pdf

  • 2026 Trends Guide: Energy Providers – Strategic Insights to Power the Year Ahead

    2026 Trends Guide: Energy Providers – Strategic Insights to Power the Year Ahead

    Las empresas de energía se encuentran en una etapa de transformación impulsada por cambios simultáneos en demanda, tecnología, regulación y expectativas de los consumidores. La combinación entre crecimiento acelerado de los centros de datos, expansión de aplicaciones de inteligencia artificial y electrificación de distintos sectores económicos está generando una presión sin precedentes sobre las redes eléctricas. Este fenómeno obliga a replantear esquemas tradicionales de planeación, inversión y operación, debido a que los modelos utilizados durante las últimas décadas fueron diseñados para escenarios de crecimiento mucho más predecibles. Las proyecciones indican que la carga asociada a centros de datos podría triplicarse hacia 2035 en Estados Unidos y alcanzar una participación cercana al 13 % de la electricidad generada, situación que está impulsando nuevas estrategias de integración de carga, expansión de infraestructura, asociaciones con grandes consumidores y mecanismos regulatorios orientados a acelerar la capacidad de respuesta del sistema eléctrico.

    Al mismo tiempo, la asequibilidad del servicio emerge como una preocupación prioritaria para reguladores, consumidores y proveedores. El incremento de las inversiones necesarias para modernizar redes, ampliar capacidad y fortalecer la resiliencia ocurre en un contexto donde existe una creciente sensibilidad respecto a los impactos tarifarios. Esta realidad obliga a buscar soluciones que permitan equilibrar sostenibilidad financiera, modernización tecnológica y protección al consumidor. Las empresas de energía enfrentan el desafío de optimizar inversiones, priorizar proyectos con mayor retorno sistémico y desarrollar estrategias innovadoras de financiamiento. Asimismo, los avances en digitalización, automatización y análisis avanzado de datos ofrecen oportunidades para mejorar la eficiencia operativa y reducir costos asociados a mantenimiento, gestión de activos y operación de la red.

    La resiliencia se posiciona como otro eje central de transformación. El aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos está acelerando la adopción de nuevas tecnologías para anticipar riesgos, fortalecer la confiabilidad del sistema y reducir los tiempos de recuperación tras eventos disruptivos. Dentro de este escenario, herramientas como los digital twins, la analítica predictiva, la automatización avanzada y las capacidades de monitoreo en tiempo real están adquiriendo una relevancia creciente. Estas soluciones permiten mejorar la visibilidad sobre el comportamiento de la infraestructura, optimizar la toma de decisiones y desarrollar estrategias preventivas que aumenten la capacidad de adaptación frente a amenazas físicas y operativas. La resiliencia deja de ser una función limitada a la gestión de emergencias para convertirse en un componente integrado dentro de la planeación y operación cotidiana de los sistemas energéticos.

    De manera paralela, la transición energética atraviesa una etapa de redefinición estratégica. Los objetivos de descarbonización continúan vigentes, pero los enfoques para alcanzarlos evolucionan en respuesta a nuevas realidades económicas, tecnológicas y de seguridad energética. La atención se amplía hacia soluciones que complementen el crecimiento renovable, incluyendo tecnologías nucleares avanzadas, almacenamiento, modernización de redes y mecanismos orientados a garantizar firmeza y flexibilidad del sistema. Este cambio de perspectiva refleja una visión más pragmática de la transición, enfocada no solo en incorporar generación limpia sino también en asegurar confiabilidad, competitividad y sostenibilidad económica. El análisis proporciona una visión integral sobre las fuerzas que están transformando a las empresas de energía y ofrece elementos valiosos para comprender cómo evolucionarán las estrategias de inversión, infraestructura y operación en un entorno caracterizado por una creciente complejidad tecnológica y energética.

     

    Para leer más ingrese a:

    https://guidehouse.com/insights/trends-guide/2026/energy-providers

    https://guidehouse.com/-/media/new-library/corporate/about/documents/2026/2026-corp-cp-001-g-trends-guide—01-energy-providers.pdf

  • Retail Energy Markets Dashboard Methodology

    Retail Energy Markets Dashboard Methodology

    El seguimiento de los mercados minoristas de energía requiere un marco metodológico robusto que permita interpretar de manera consistente la evolución de indicadores relacionados con consumidores, proveedores, precios y tecnologías energéticas. Bajo esta perspectiva, se desarrolla una metodología estructurada para el Retail Energy Markets Dashboard, estableciendo las bases conceptuales y estadísticas necesarias para asegurar que la información publicada sea transparente, comparable y replicable entre los distintos Estados miembros de la Unión Europea. La propuesta define para cada indicador aspectos como su descripción, alcance, segmentación, fuentes de datos, procedimientos de procesamiento y criterios para la construcción de agregados europeos. Esta aproximación facilita la comprensión de fenómenos complejos asociados al funcionamiento de los mercados de electricidad y gas, proporcionando una base homogénea para reguladores, responsables de políticas públicas, investigadores y agentes del sector energético.

    La metodología incorpora indicadores orientados a caracterizar el comportamiento de los consumidores y la estructura de los mercados minoristas. Entre ellos se incluyen variables relacionadas con consumo promedio por cliente, distribución sectorial del consumo, tipos de contratos energéticos, número de usuarios, gasto anual estimado de los hogares y niveles de concentración de mercado. También se introducen métricas que permiten evaluar la dinámica competitiva mediante el seguimiento de cambios de proveedor y la cantidad de comercializadores activos. Un aspecto relevante consiste en la estandarización de las categorías contractuales, diferenciando modalidades de precio fijo, contratos indexados, esquemas dinámicos y mecanismos regulados o basados en mercado. Esta clasificación facilita el análisis comparativo de las estrategias comerciales y de las opciones disponibles para los consumidores en distintos contextos regulatorios nacionales.

    Otro componente destacado corresponde al monitoreo de tecnologías asociadas a la electrificación y la transición energética. El marco metodológico incorpora indicadores sobre despliegue de medidores inteligentes, participación de vehículos eléctricos, instalaciones de bombas de calor y generación fotovoltaica. Estas métricas permiten evaluar cómo las transformaciones tecnológicas están modificando los patrones de consumo energético y la interacción de los usuarios con los sistemas eléctricos. Además, la metodología establece procedimientos específicos para calcular indicadores de gasto energético doméstico, combinando datos de consumo representativo con estructuras tarifarias detalladas que incluyen componentes asociados al suministro de energía, costos de red, impuestos y otros cargos regulatorios. Esta aproximación proporciona una visión más completa de la carga económica que enfrentan los consumidores finales y permite realizar comparaciones consistentes entre distintos países europeos.

    La construcción de indicadores agregados para la Unión Europea constituye un elemento central del enfoque metodológico. Para garantizar la solidez estadística de los resultados, se establecen umbrales mínimos de reporte por parte de los Estados miembros y procedimientos específicos para el cálculo de promedios, ponderaciones y agregaciones regionales. Asimismo, se documentan de manera detallada las transformaciones aplicadas a los datos originales, incluyendo procesos de armonización, clasificación y validación. Gracias a ello, el marco no solo facilita el seguimiento de los mercados energéticos minoristas actuales, sino que también proporciona una herramienta estratégica para analizar tendencias de electrificación, competencia, digitalización y transición energética. La metodología ofrece una referencia técnica de gran utilidad para comprender cómo evolucionan los mercados orientados al consumidor y cómo dichas transformaciones influyen sobre los objetivos europeos de sostenibilidad, integración de mercados y modernización del sistema energético.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.acer.europa.eu/sites/default/files/documents/Publications_annex/2026-Retail-energy-markets-dashboard-methodology.pdf

  • Key Developments in European Electricity and Gas Markets: 2026 Monitoring Report

    Key Developments in European Electricity and Gas Markets: 2026 Monitoring Report

    La evolución de los mercados energéticos europeos durante 2025 refleja avances significativos en la transición hacia una matriz más limpia, aunque también evidencia la persistencia de desafíos estructurales que condicionan la competitividad y la seguridad energética del continente. Los precios mayoristas de la electricidad y el gas continuaron alejándose de los máximos observados durante la crisis energética, favoreciendo una mayor estabilidad en los mercados. No obstante, las diferencias frente a otras regiones siguen siendo notables. Tanto la electricidad como el gas mantienen niveles de precios estructuralmente superiores a los registrados en Estados Unidos, situación que continúa afectando la competitividad industrial europea y reforzando la necesidad de mejorar la eficiencia de los mercados energéticos. Paralelamente, los consumidores residenciales siguen enfrentando tarifas elevadas, debido a que los beneficios de la reducción de precios mayoristas se trasladan de manera gradual hacia los usuarios finales.

    La transformación del sector eléctrico europeo está siendo impulsada principalmente por el crecimiento de las energías renovables. Durante 2025, estas tecnologías representaron el 50 % de la generación total de electricidad en la Unión Europea, consolidando una tendencia que fortalece los objetivos de descarbonización. Dentro de este proceso, la energía solar destacó como el principal motor de expansión, incorporando 41 TWh adicionales respecto al año anterior. Sin embargo, esta transformación también modifica la dinámica operativa de los sistemas eléctricos. La elevada participación de recursos variables provoca diferencias más pronunciadas entre los periodos de alta y baja producción renovable, generando mayores oscilaciones en los precios de mercado. Como resultado, la disponibilidad de recursos flexibles adquiere una importancia creciente para garantizar la estabilidad del sistema, la eficiencia económica y la integración efectiva de fuentes limpias.

    La interacción entre los mercados de electricidad y gas continúa siendo un elemento determinante para el funcionamiento del sistema energético europeo. Aunque avanza la incorporación de renovables, las centrales térmicas a gas siguen proporcionando gran parte de la flexibilidad necesaria para cubrir la demanda durante las horas de menor generación solar. Esta situación influye directamente en la formación de precios y explica parte de la volatilidad observada en los mercados eléctricos. Asimismo, eventos climáticos extremos están adquiriendo una incidencia cada vez mayor sobre el desempeño de los sistemas. Durante una ola de calor registrada en julio de 2025, la reducción de eficiencia en centrales térmicas y nucleares coincidió con un incremento de la demanda, generando episodios de precios excepcionalmente elevados en algunos mercados nacionales. Estas condiciones refuerzan la necesidad de fortalecer mecanismos de flexibilidad, respuesta de la demanda e infraestructura de almacenamiento energético.

    Los resultados también muestran avances relevantes en seguridad de suministro. La Unión Europea redujo sustancialmente las importaciones de gas ruso por gasoducto, compensando esta disminución mediante mayores flujos de gas natural licuado provenientes de mercados internacionales. Al mismo tiempo, las diferencias regionales de precios evidencian el valor estratégico de las interconexiones eléctricas y gasistas para aprovechar complementariedades entre sistemas nacionales. Bajo esta perspectiva, se plantea la necesidad de profundizar la integración regional de mercados, ampliar la flexibilidad mediante almacenamiento, vehículos eléctricos y respuesta de la demanda, diversificar las fuentes de suministro e incrementar la transparencia de los componentes tarifarios. El análisis ofrece una visión integral de los retos y oportunidades que enfrentan los sistemas energéticos europeos mientras avanzan simultáneamente hacia objetivos de competitividad, resiliencia y neutralidad climática.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.acer.europa.eu/monitoring/electricity-gas-key-developments-2026

    https://static.smartgridsinfo.es/media/2026/03/2026-ACER-Gas-Electricity-Key-Developments.pdf

  • 2026 Large Load Literature Review and Data Sources – August Update

    2026 Large Load Literature Review and Data Sources – August Update

    El crecimiento acelerado de los centros de datos, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial, está modificando las condiciones bajo las cuales se planifican, diseñan y operan los sistemas eléctricos. Las proyecciones muestran una fuerte expansión de la demanda: el consumo de los centros de datos estadounidenses podría alcanzar 649 TWh en 2030, equivalentes al 11,8% de la demanda eléctrica, mientras la capacidad de interconexión requerida llegaría a 148 GW. Sin embargo, las estimaciones presentan rangos y diferencias entre pronósticos, debido a incertidumbres sobre proyectos construidos, eficiencia computacional, sistemas de refrigeración y evolución de las cargas. Por ello, la planificación debe evitar tanto subestimar el crecimiento como sobredimensionar infraestructura con base en solicitudes especulativas. Además, la magnitud y velocidad de estas nuevas cargas, que pueden alcanzar cientos de megavatios e incluso alrededor de 1.000 MW en instalaciones hyperscale, las diferencian de las cargas industriales tradicionales y exigen nuevos enfoques para su integración.

    A partir de esta transformación, la localización y conexión de grandes cargas requieren considerar de manera integral disponibilidad energética, capacidad de la red, terrenos, agua para refrigeración, condiciones ambientales y factores regulatorios y comunitarios. La expansión de centros de datos ocurre en plazos de 12 a 24 meses, mientras que el refuerzo de subestaciones puede requerir entre tres y cinco años, generando un desfase que dificulta la conexión. Por tanto, herramientas como mapas de capacidad de alojamiento, análisis nodales y reutilización de infraestructura existente pueden facilitar decisiones de localización y reducir necesidades de nuevas inversiones innecesarias. Del mismo modo, los procesos de interconexión pueden incorporar información técnica más detallada, análisis por clústeres y mecanismos tarifarios que asignen costos y riesgos. Estas medidas permiten relacionar las decisiones de expansión de grandes cargas con las condiciones reales de las redes de transmisión y distribución. Asimismo, los análisis multicriterio pueden evaluar conjuntamente suministro energético, infraestructura, necesidades físicas, factores ambientales y condiciones de gobernanza para determinar la conveniencia de distintos emplazamientos.

    Además, la flexibilidad de los centros de datos aparece como una alternativa para ampliar la capacidad disponible del sistema sin depender de nuevas obras. Los modelos de planificación pueden estimar el margen de capacidad existente, incorporar restricciones de generación y transmisión y valorar el aporte de cargas capaces de desplazar operaciones según señales de red. Bajo este enfoque, los compromisos contractuales de reducción de demanda pueden incorporarse a los estudios de interconexión, pronósticos y tarifas. La flexibilidad también introduce riesgos operativos: cambios rápidos y sincronizados de consumo pueden provocar desequilibrios generación-demanda, oscilaciones de potencia y desviaciones de frecuencia o tensión. Los centros de datos basados en inteligencia artificial presentan perfiles dinámicos, derivados de la combinación de potencia de cómputo, memoria y transferencia. Por ello, soluciones como escalamiento dinámico de frecuencia, pausa de trabajos, almacenamiento energético, transformadores de estado sólido y otros controles pueden contribuir a suavizar transitorios, acompañadas de telemetría de alta resolución y coordinación entre operadores y propietarios.

    Finalmente, la creciente integración de estas cargas exige actualizar estándares, códigos de red y criterios de confiabilidad. La ausencia de requisitos técnicos armonizados para grandes cargas dificulta establecer capacidades de ride-through, límites de calidad de energía, comportamiento ante perturbaciones y mecanismos de coordinación. Asimismo, las reducciones de demanda iniciadas por clientes pueden generar eventos de frecuencia cuando superan determinados umbrales, especialmente si instalaciones separadas responden simultáneamente a una interrupción o condición operativa. Por ello, la seguridad física y cibernética debe incorporarse desde el diseño, mientras la planificación de recursos puede valorar la flexibilidad mediante metodologías como ELCC y estimar costos de infraestructura evitados. A la vez, las políticas públicas pueden combinar transparencia, revisión de pronósticos, eficiencia energética, innovación en transmisión, incentivos y acuerdos de interconexión. Así, la expansión de centros de datos puede gestionarse estratégicamente como un proceso de integración activa al sistema eléctrico, donde planificación, flexibilidad, infraestructura, confiabilidad y gobernanza evolucionan de manera coordinada y progresiva para atender adecuadamente la nueva demanda del sistema eléctrico sin trasladar riesgos desproporcionados a los usuarios existentes.

    Para leer más ingrese a:

    https://emp.lbl.gov/publications/2026-large-load-literature-review

    https://eta-publications.lbl.gov/sites/default/files/2026-07/lbnl_lllreview_august_update_final.pdf

  • Electricity Demand Growth: How Will the Grid Keep Pace?

    Electricity Demand Growth: How Will the Grid Keep Pace?

    El informe de ICF examina el desfase creciente entre la aceleración de la demanda eléctrica en Estados Unidos y la capacidad real del sistema para servirla, un desafío directamente relevante para cualquier alianza enfocada en la inserción de redes inteligentes. Proyecta que la demanda total del país aumentará 21% al 2030 y 39% al 2035 frente a niveles de 2026, mientras la demanda pico, el momento de mayor estrés para la red, crecerá 14% y 25% en esos mismos plazos, impulsada sobre todo por centros de datos, electrificación de transporte y edificios, y expansión industrial. El análisis muestra que esta presión no se distribuye de forma homogénea: PJM, que cubre 13 estados del Atlántico medio y el medio oeste más Washington D.C., vería su demanda crecer 43% al 2035, frente a apenas 14% en NYISO, evidenciando la necesidad de estrategias regionales diferenciadas más que soluciones nacionales uniformes.

     
    Uno de los hallazgos centrales es el margen de reserva del sistema: tras descontar los requisitos mínimos de confiabilidad, Estados Unidos dispone de solo 26 GW de capacidad excedente, equivalente al 3% de la capacidad total instalada. ERCOT y PJM, los mercados de mayor crecimiento, ya no cuentan con ningún colchón para absorber nueva carga más allá del próximo año, y SERC y NYISO podrían llegar a niveles críticos hacia 2030. El estudio atribuye estos cuellos de botella a plazos prolongados de interconexión, falta de capacidad de distribución en nodos de carga, trámites de permisos, atrasos en cadenas de suministro de equipos y escasez de mano de obra calificada.


    En el frente de generación, ICF proyecta 445 GW de nueva capacidad entre 2026 y 2030, aunque solo 68 GW entrarán en operación en 2026, lo que obliga a duplicar el ritmo de instalación en los años siguientes respecto al récord histórico de 53 GW alcanzado en 2025. La energía solar lidera esta expansión con 177 GW acumulados a 2030, acompañada de 120 GW de almacenamiento y 62 GW de eólica, mientras el gas natural aporta 77 GW adicionales para sostener márgenes de reserva. El documento subraya que no toda la capacidad nueva contribuye igual durante los picos de demanda: de los 445 GW planeados, solo unos 191 GW aportarían valor efectivo en condiciones de estrés del sistema, lo que obliga a mirar más allá de las cifras agregadas de generación.

     
    La sección de transmisión resulta especialmente pertinente para el trabajo de estandarización y modernización de red que promueve la alianza. El estudio documenta un salto en la inversión de las empresas de energía estadounidenses, de 115 mil millones de dólares entre 2021 y 2024 a 178 mil millones proyectados entre 2025 y 2028, junto con planes federales para ampliar en 16% la capacidad de líneas de larga distancia y construir 7.500 millas de nuevas líneas hacia 2030. Sin embargo, ICF advierte que el mayor gasto planificado no equivale a disponibilidad inmediata de capacidad: la clave está en tecnologías de mejora de red (GETs), como calificación dinámica de líneas, conductores avanzados, control de flujo de potencia y optimización de topología, cuya adopción sigue limitada pese a marcos regulatorios favorables como las Órdenes 881 y 1920 de FERC. El informe identifica los esquemas de recuperación de costos y las reglas de participación del almacenamiento en mercados de energía como barreras persistentes para escalar estas soluciones.


    El estudio dedica también un capítulo a los recursos del lado de la demanda: respuesta a la demanda, termostatos inteligentes, control de calentadores de agua y gestión de carga de vehículos eléctricos, presentados como herramientas rápidas y de bajo costo para aliviar la presión mientras se construye infraestructura mayor. Presenta casos concretos, como un programa comercial e industrial en el suroeste que logró una reducción de 130 MW en el pico, una empresa de energía en MISO que mejoró el desempeño de termostatos inteligentes durante eventos de gestión de carga, y el caso de Southern Maryland Electric Cooperative (SMECO), que combinó termostatos, control de calentadores de agua y carga vehicular gestionada para desplazar cientos de megavatios-hora entre enero y octubre de 2025, manteniendo alta satisfacción de los usuarios.

     
    El informe cierra con recomendaciones diferenciadas para desarrolladores de grandes cargas y generación, planificadores y operadores de transmisión, administradores de programas de gestión de demanda, agencias federales y agencias estatales, todas orientadas a un mismo propósito: convertir el pronóstico de demanda en carga efectivamente servible mediante coordinación temprana, planificación granular, flexibilidad operativa y alineación regulatoria. Para el sector eléctrico colombiano y las iniciativas de redes inteligentes, el estudio ofrece un marco analítico replicable sobre cómo equilibrar generación, transmisión y flexibilidad de demanda en escenarios de crecimiento acelerado y recursos limitados.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.icf.com/insights/energy/impact-rapid-demand-growth-us 

    https://www.icf.com/-/media/files/icf/reports/2026/icf-demand-growth-report-2026.pdf

  • Transmission Planning with Large Loads: Current Practices and Recommendations

    Transmission Planning with Large Loads: Current Practices and Recommendations

    El informe de ICF examina el desfase creciente entre la aceleración de la demanda eléctrica en Estados Unidos y la capacidad real del sistema para servirla, un desafío directamente relevante para cualquier alianza enfocada en la inserción de redes inteligentes. Proyecta que la demanda total del país aumentará 21% al 2030 y 39% al 2035 frente a niveles de 2026, mientras la demanda pico, el momento de mayor estrés para la red, crecerá 14% y 25% en esos mismos plazos, impulsada sobre todo por centros de datos, electrificación de transporte y edificios, y expansión industrial. El análisis muestra que esta presión no se distribuye de forma homogénea: PJM, que cubre 13 estados del Atlántico medio y el medio oeste más Washington D.C., vería su demanda crecer 43% al 2035, frente a apenas 14% en NYISO, evidenciando la necesidad de estrategias regionales diferenciadas más que soluciones nacionales uniformes.

     
    Uno de los hallazgos centrales es el margen de reserva del sistema: tras descontar los requisitos mínimos de confiabilidad, Estados Unidos dispone de solo 26 GW de capacidad excedente, equivalente al 3% de la capacidad total instalada. ERCOT y PJM, los mercados de mayor crecimiento, ya no cuentan con ningún colchón para absorber nueva carga más allá del próximo año, y SERC y NYISO podrían llegar a niveles críticos hacia 2030. El estudio atribuye estos cuellos de botella a plazos prolongados de interconexión, falta de capacidad de distribución en nodos de carga, trámites de permisos, atrasos en cadenas de suministro de equipos y escasez de mano de obra calificada.

     

    En el frente de generación, ICF proyecta 445 GW de nueva capacidad entre 2026 y 2030, aunque solo 68 GW entrarán en operación en 2026, lo que obliga a duplicar el ritmo de instalación en los años siguientes respecto al récord histórico de 53 GW alcanzado en 2025. La energía solar lidera esta expansión con 177 GW acumulados a 2030, acompañada de 120 GW de almacenamiento y 62 GW de eólica, mientras el gas natural aporta 77 GW adicionales para sostener márgenes de reserva. El documento subraya que no toda la capacidad nueva contribuye igual durante los picos de demanda: de los 445 GW planeados, solo unos 191 GW aportarían valor efectivo en condiciones de estrés del sistema, lo que obliga a mirar más allá de las cifras agregadas de generación.

     
    La sección de transmisión resulta especialmente pertinente para el trabajo de estandarización y modernización de red que promueve la alianza. El estudio documenta un salto en la inversión de las empresas de energía estadounidenses, de 115 mil millones de dólares entre 2021 y 2024 a 178 mil millones proyectados entre 2025 y 2028, junto con planes federales para ampliar en 16% la capacidad de líneas de larga distancia y construir 7.500 millas de nuevas líneas hacia 2030. Sin embargo, ICF advierte que el mayor gasto planificado no equivale a disponibilidad inmediata de capacidad: la clave está en tecnologías de mejora de red (GETs), como calificación dinámica de líneas, conductores avanzados, control de flujo de potencia y optimización de topología, cuya adopción sigue limitada pese a marcos regulatorios favorables como las Órdenes 881 y 1920 de FERC. El informe identifica los esquemas de recuperación de costos y las reglas de participación del almacenamiento en mercados de energía como barreras persistentes para escalar estas soluciones.


    El estudio dedica también un capítulo a los recursos del lado de la demanda: respuesta a la demanda, termostatos inteligentes, control de calentadores de agua y gestión de carga de vehículos eléctricos, presentados como herramientas rápidas y de bajo costo para aliviar la presión mientras se construye infraestructura mayor. Presenta casos concretos, como un programa comercial e industrial en el suroeste que logró una reducción de 130 MW en el pico, una empresa de energía en MISO que mejoró el desempeño de termostatos inteligentes durante eventos de gestión de carga, y el caso de Southern Maryland Electric Cooperative (SMECO), que combinó termostatos, control de calentadores de agua y carga vehicular gestionada para desplazar cientos de megavatios-hora entre enero y octubre de 2025, manteniendo alta satisfacción de los usuarios.
    El informe cierra con recomendaciones diferenciadas para desarrolladores de grandes cargas y generación, planificadores y operadores de transmisión, administradores de programas de gestión de demanda, agencias federales y agencias estatales, todas orientadas a un mismo propósito: convertir el pronóstico de demanda en carga efectivamente servible mediante coordinación temprana, planificación granular, flexibilidad operativa y alineación regulatoria. Para el sector eléctrico colombiano y las iniciativas de redes inteligentes, el estudio ofrece un marco analítico replicable sobre cómo equilibrar generación, transmisión y flexibilidad de demanda en escenarios de crecimiento acelerado y recursos limitados.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.icf.com/insights/energy/impact-rapid-demand-growth-us 

    https://www.icf.com/-/media/files/icf/reports/2026/icf-demand-growth-report-2026.pdf

  • Workshop Summary Report for «Cyber AI Profile» Hybrid Workshop #1

    Workshop Summary Report for «Cyber AI Profile» Hybrid Workshop #1

    La creciente integración de inteligencia artificial en procesos empresariales, infraestructuras críticas y plataformas digitales está modificando profundamente el panorama de ciberseguridad. Las organizaciones ya no enfrentan únicamente riesgos tecnológicos convencionales, sino también amenazas derivadas del uso de modelos de IA, sistemas autónomos y capacidades avanzadas de automatización. Dentro de este contexto surge la necesidad de desarrollar marcos específicos que permitan identificar, analizar y gestionar los riesgos asociados a la interacción entre inteligencia artificial y seguridad digital. Las discusiones recopiladas se enfocan en comprender cómo las herramientas existentes de gestión de riesgo pueden evolucionar para responder a escenarios donde la IA actúa simultáneamente como elemento habilitador de capacidades defensivas y como posible vector de vulnerabilidad. Esta aproximación reconoce que la transformación digital exige mecanismos de gobernanza que faciliten la adopción segura de tecnologías emergentes sin limitar la innovación.

    Las contribuciones de expertos provenientes de diferentes sectores ponen de manifiesto la importancia de construir un lenguaje común para abordar los desafíos de ciberseguridad asociados a la inteligencia artificial. El desarrollo de un perfil comunitario basado en el NIST Cybersecurity Framework busca proporcionar orientación práctica para organizaciones interesadas en fortalecer sus capacidades de gestión de riesgo. Entre los temas analizados se incluyen la identificación de amenazas específicas para sistemas de IA, la evaluación de impactos potenciales, la implementación de controles de seguridad y la definición de mecanismos de monitoreo continuo. Asimismo, se reconoce que la complejidad de los ecosistemas digitales actuales requiere enfoques colaborativos capaces de integrar perspectivas técnicas, regulatorias y operativas en un marco coherente de actuación.

    Otro aspecto relevante corresponde al papel que desempeña la inteligencia artificial en la evolución de las capacidades de ciberseguridad. Las herramientas impulsadas por IA permiten mejorar procesos de detección, análisis y respuesta frente a incidentes, incrementando la velocidad con la que las organizaciones identifican comportamientos anómalos y amenazas emergentes. Sin embargo, estas mismas capacidades introducen nuevos riesgos relacionados con la confiabilidad de los modelos, la manipulación de datos, los sesgos algorítmicos y la posibilidad de uso malicioso por parte de actores adversarios. Por tal motivo, las conversaciones destacan la necesidad de fortalecer mecanismos de validación, transparencia y supervisión que permitan aprovechar los beneficios de la IA manteniendo niveles adecuados de confianza y control operacional.

    La información recopilada constituye un insumo relevante para organizaciones responsables de infraestructura crítica, telecomunicaciones, servicios digitales, entidades gubernamentales y sectores estratégicos que avanzan en procesos de transformación tecnológica. Más allá de presentar reflexiones conceptuales, el análisis contribuye a establecer las bases para futuras orientaciones que faciliten una adopción segura y responsable de la inteligencia artificial dentro de programas de ciberseguridad. La convergencia entre ambas disciplinas continuará ganando relevancia durante los próximos años, mientras aumentan las exigencias asociadas a resiliencia digital, protección de activos críticos y gestión integral del riesgo tecnológico. La lectura permite comprender las principales preocupaciones identificadas por especialistas internacionales y ofrece una perspectiva útil para anticipar tendencias regulatorias, técnicas y organizacionales vinculadas con la construcción de ecosistemas digitales más seguros y confiables.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.nist.gov/publications/workshop-summary-report-cyber-ai-profile-hybrid-workshop-1

  • 2026 Digital Government Citizen Survey Report: Citizens Are Open to Public AI Services. Governments Must Seize the Opportunity

    2026 Digital Government Citizen Survey Report: Citizens Are Open to Public AI Services. Governments Must Seize the Opportunity

    La transformación digital del sector público alcanza un punto de inflexión impulsado por la creciente madurez tecnológica de los ciudadanos y por la expansión de herramientas basadas en inteligencia artificial. Tras más de una década de inversiones en plataformas digitales, los gobiernos han logrado incrementar de manera sostenida la adopción de servicios electrónicos, generando nuevas formas de interacción entre ciudadanos y entidades públicas. Actualmente, aproximadamente el 45 % de los ciudadanos utiliza servicios digitales gubernamentales de manera semanal, evidenciando un cambio estructural en la relación entre la administración pública y la sociedad. Sin embargo, mientras el acceso y la disponibilidad de servicios mejoran, las expectativas ciudadanas evolucionan a un ritmo aún más acelerado, influenciadas por los estándares de personalización, rapidez y facilidad de uso observados en plataformas digitales privadas. Como resultado, los niveles de satisfacción muestran una reducción frente a años anteriores, reflejando la necesidad de una nueva generación de servicios más intuitivos, integrados y orientados a la experiencia del usuario.

    La expansión de la inteligencia artificial aparece como el elemento con mayor potencial para redefinir esta relación. El uso frecuente de herramientas de IA se ha masificado y actualmente cerca del 64 % de los ciudadanos se considera usuario habitual de estas tecnologías. Además, la experiencia acumulada con aplicaciones de IA está modificando las percepciones sobre sus riesgos y beneficios. A medida que aumenta la familiaridad, también crece la aceptación de soluciones más sofisticadas dentro de los servicios públicos. Las personas con mayores niveles de conocimiento sobre IA presentan una valoración significativamente más positiva de su utilización, lo que sugiere que la exposición práctica fortalece la confianza tecnológica. Este fenómeno abre oportunidades para que las entidades gubernamentales incorporen capacidades avanzadas de automatización, análisis predictivo y asistencia digital en sus procesos de atención y gestión pública.

    El surgimiento de sistemas de IA agéntica representa una evolución especialmente relevante. Los ciudadanos muestran niveles elevados de aceptación hacia aplicaciones capaces de proporcionar asistencia virtual permanente, personalizar servicios según circunstancias individuales e incluso ejecutar determinadas acciones administrativas en su nombre. La comodidad con estos modelos se encuentra estrechamente relacionada con la percepción de valor generado para el usuario. Casos de uso asociados a chatbots, asistentes virtuales, detección de fraude y prestación personalizada de servicios presentan niveles de aceptación superiores al 60 %. En contraste, las aplicaciones relacionadas con decisiones automatizadas sobre elegibilidad o acceso a servicios públicos generan mayores reservas, evidenciando la importancia de mantener mecanismos de transparencia, supervisión humana y gobernanza tecnológica.

    Las perspectivas para los próximos años indican que la adopción de inteligencia artificial dentro del sector público dependerá tanto de las capacidades tecnológicas disponibles como de la confianza ciudadana. Los resultados muestran una correlación entre menores niveles de satisfacción con los servicios gubernamentales actuales y la percepción de que los gobiernos avanzan demasiado lentamente en la incorporación de IA. Este hallazgo refuerza la necesidad de acelerar la transformación digital más allá de la simple digitalización de trámites, orientándola hacia modelos de servicio más proactivos, predictivos y personalizados. El análisis ofrece una visión estratégica sobre cómo evolucionan las expectativas ciudadanas en torno a la tecnología, proporcionando insumos relevantes para organizaciones públicas y privadas interesadas en comprender el impacto que tendrá la inteligencia artificial sobre la prestación de servicios, la interacción con los usuarios y la modernización institucional durante la próxima década.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.bcg.com/publications/2026/why-citizens-want-governments-to-accelerate-ai-adoption

    https://web-assets.bcg.com/2e/e2/3e91bc244d09b73af020f44ace71/2026-digital-government-citizen-survey-report-july2026.pdf

  • Ericsson Mobility Report June 2026

    Ericsson Mobility Report June 2026

    La evolución de las redes móviles está entrando en una fase de transformación marcada por la integración de inteligencia artificial, computación distribuida y nuevas arquitecturas de conectividad. El crecimiento acelerado de aplicaciones basadas en IA generativa, sistemas autónomos y servicios digitales avanzados modifica de manera significativa la forma en que los usuarios, las empresas y las industrias interactúan con las redes de telecomunicaciones. Bajo este contexto, las redes móviles dejan de ser plataformas diseñadas únicamente para ofrecer conectividad básica y avanzan hacia infraestructuras inteligentes capaces de soportar requerimientos diferenciados de desempeño, seguridad y disponibilidad. Esta transición coincide con la consolidación global de 5G, que superó los 3.000 millones de suscripciones durante 2026, mientras continúa ampliando su cobertura y capacidad operativa en múltiples regiones. A medida que aumenta la demanda de aplicaciones digitales, también se fortalece la necesidad de infraestructuras más resilientes y escalables que permitan soportar nuevos casos de uso empresariales, industriales y gubernamentales.

    El crecimiento sostenido del tráfico móvil constituye una evidencia de este cambio estructural. Entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, el volumen global de datos transportados por redes móviles aumentó 22 %, impulsado por el consumo de video, la digitalización de procesos productivos y la proliferación de dispositivos inteligentes. Al mismo tiempo, cerca de la mitad del tráfico móvil mundial ya circula sobre redes 5G y las proyecciones señalan que esta participación podría alcanzar aproximadamente el 85 % hacia 2031. Además, la cobertura continúa expandiéndose con rapidez y permite que cientos de millones de nuevos usuarios accedan a servicios de banda ancha móvil avanzada. Este proceso favorece el desarrollo económico digital, mejora las oportunidades de acceso a servicios tecnológicos y amplía la capacidad de las organizaciones para implementar soluciones basadas en datos, automatización e inteligencia artificial.

    Por otra parte, la adopción de arquitecturas 5G Standalone está impulsando una evolución significativa de los modelos de negocio del sector. Las capacidades de segmentación de red mediante network slicing permiten ofrecer niveles específicos de desempeño para diferentes aplicaciones, facilitando servicios personalizados para industrias, transporte, manufactura, salud y ciudades inteligentes. La conectividad pasa a concebirse como un activo estratégico que puede adaptarse a requisitos particulares de latencia, seguridad y confiabilidad. Además, la expansión de ecosistemas basados en Internet of Things, dispositivos inteligentes y analítica avanzada incrementa la necesidad de redes más programables y flexibles. Este escenario abre oportunidades para que operadores, proveedores de tecnología y sectores económicos desarrollen propuestas de valor diferenciadas apoyadas en servicios digitales de alto desempeño.

    Las perspectivas hacia 2031 muestran una aceleración aún mayor de la digitalización global. El crecimiento esperado de las conexiones celulares de IoT, la incorporación masiva de capacidades de inteligencia artificial en dispositivos y la preparación de las futuras generaciones tecnológicas refuerzan la relevancia de contar con redes capaces de gestionar volúmenes crecientes de información. Asimismo, la aparición de agentes autónomos, plataformas inteligentes y procesos cada vez más automatizados transformará los patrones tradicionales de tráfico y exigirá nuevas estrategias de planeación e inversión. Para organizaciones vinculadas a infraestructura crítica, telecomunicaciones, digitalización empresarial y transformación tecnológica, el análisis proporciona elementos valiosos para anticipar tendencias, evaluar oportunidades de inversión y comprender cómo evolucionarán las capacidades de conectividad que soportarán la economía digital durante los próximos años.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.ericsson.com/en/reports-and-papers/mobility-report/reports/june-2026

    https://www.rivista.ai/wp-content/uploads/2026/06/ericsson-mobility-report-june-2026.pdf

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Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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