Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Utah acelera un centro de datos que superaría el consumo estatal

    Utah acelera un centro de datos que superaría el consumo estatal

    Axios describe un proyecto de centro de datos de escala hipergigante en el norte de Utah respaldado por Kevin O’Leary, cuyo tamaño energético rebasa por amplio margen la conversación habitual sobre infraestructura digital. Según el medio, la instalación propuesta generaría y consumiría más de dos veces la electricidad que utiliza hoy todo el estado de Utah si las autoridades locales la aprueban. Ese solo dato convierte el proyecto en una referencia extrema de la nueva economía digital basada en inteligencia artificial, donde la competencia por capacidad eléctrica, terreno, agua y permisos se acelera mucho más rápido que la planeación convencional de servicios públicos. Los promotores sostienen que el complejo podría crear 2.000 empleos y ayudar a mantener la competitividad estadounidense en inteligencia artificial. Sin embargo, el artículo deja claro que, aunque las autoridades estatales están empujando el proceso con rapidez, las autoridades locales muestran mayores reservas.

     

    La discusión no es solo de tamaño, sino de gobernanza territorial. La propuesta pone en evidencia cómo el desarrollo de grandes cargas digitales puede avanzar apoyado por agendas estatales de crecimiento económico, mientras los gobiernos locales quedan frente a impactos directos sobre uso del suelo, recursos naturales, percepción comunitaria y legitimidad del proceso. La magnitud del consumo eléctrico esperado sugiere la necesidad de infraestructura de generación y transmisión muy por encima de la escala típica de una instalación empresarial, con implicaciones para emisiones, abastecimiento de agua, calidad del aire y disponibilidad futura para otros usuarios. Distintos reportes regionales asociados a la discusión pública han reforzado estas preocupaciones, particularmente sobre el efecto acumulado de varios centros de datos sobre sistemas hídricos y ecosistemas sensibles del estado.

     

    Para el sector energía, el caso Utah muestra que la digitalización ya no es una categoría blanda de modernización, sino un vector de demanda capaz de reordenar prioridades de planificación. Cuando un solo proyecto puede rivalizar con el consumo agregado de un estado, la evaluación regulatoria deja de ser un trámite sectorial y pasa a convertirse en una decisión de política industrial, ambiental y territorial. También cuestiona la capacidad de los marcos actuales para valorar quién asume riesgos, quién captura beneficios y cómo se compatibiliza la carrera por inteligencia artificial con seguridad del suministro y sostenibilidad. En ese contexto, los centros de datos dejan de ser simples clientes intensivos: se convierten en actores que pueden redibujar la estructura misma del sistema eléctrico donde se insertan.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.axios.com/local/salt-lake-city/2026/05/04/utah-data-center-kevin-oleary

  • Tahoe compite por energía frente al auge de centros de datos

    Tahoe compite por energía frente al auge de centros de datos

    La región de Lake Tahoe enfrenta una transición energética forzada después de que NV Energy decidiera terminar en mayo de 2027 su acuerdo mayorista de suministro con Liberty Utilities, empresa que atiende aproximadamente a 49.000 clientes del lado californiano del lago. El trasfondo, según reportes que citan la planificación de la compañía y el comportamiento de carga en Nevada, es el fuerte crecimiento de la demanda eléctrica en el norte del estado, donde los centros de datos se consolidan como principal motor de expansión. Diversas referencias secundarias basadas en la publicación de Fortune señalan que Liberty obtiene alrededor del 25% de su energía de instalaciones solares propias en Nevada y el 75% restante del contrato con NV Energy. También destacan que doce proyectos de centros de datos podrían sumar 5.900 megavatios de demanda hacia 2033 y que estos complejos ya representaban 22% del consumo eléctrico de Nevada en 2024. El problema, por tanto, no es una interrupción inmediata del servicio, sino la necesidad urgente de sustituir un abastecimiento estructural en una red cada vez más tensionada por nuevas cargas digitales.

     

    El caso es especialmente complejo por su configuración regulatoria y física. Los usuarios están en California y pagan tarifas aprobadas por la autoridad californiana, pero la red de Liberty depende de la autoridad de balance y de las líneas de transmisión de Nevada. Eso significa que incluso si Liberty consigue un nuevo proveedor, la electricidad seguiría necesitando transportar sobre infraestructura asociada al mismo sistema presionado por el crecimiento de centros de datos. La zona además combina sensibilidad turística, exposición a incendios forestales y exigencias de energía limpia compatibles con la regulación californiana. Frente a ello, Liberty inició gestiones ante la Comisión de Servicios Públicos de California para acelerar un proceso competitivo de ofertas durante 2026, con énfasis en opciones renovables y asequibles.

     

    La enseñanza de fondo es que la digitalización intensiva no solo redefine la demanda eléctrica agregada, sino también la jerarquía de acceso a capacidad firme y transmisión. Cuando grandes cargas concentradas aparecen más rápido que la expansión de infraestructura, surgen tensiones distributivas entre crecimiento económico digital, usuarios residenciales y objetivos climáticos. Lake Tahoe ilustra cómo una zona turística y residencial puede quedar atrapada en una competencia asimétrica por suministro frente a clientes industriales de gran escala. Para reguladores y empresas, el episodio obliga a revisar coordinación interestatal, planeación de red, criterios de asignación de capacidad y mecanismos para evitar que la expansión de centros de datos desplace seguridad de suministro o encarezca la transición energética de comunidades existentes.

    Para leer más ingrese a:

    https://fortune.com/2026/05/12/lake-tahoe-data-center-49000-residents-power-source/

  • La ciberguerra toca energía, transporte y telecomunicaciones europeas

    La ciberguerra toca energía, transporte y telecomunicaciones europeas

    Swissinfo expone cómo la ciberguerra está presionando a la infraestructura crítica de Suiza y, por extensión, a buena parte de Europa. El artículo subraya que las amenazas maliciosas contra sectores de energía, telecomunicaciones y transporte aumentan al mismo tiempo que escalan los conflictos armados internacionales y se expanden las capacidades de la inteligencia artificial. Suiza aparece como un caso particularmente sensible no solo por su propia exposición, sino por su papel como nodo de interconexión entre Alemania, Francia e Italia en servicios energéticos, logísticos y de comunicación. La pieza cita al Centro Nacional de Ciberseguridad y destaca que, tras la obligación de reportar incidentes en 24 horas, los operadores de infraestructura crítica notificaron 145 ciberataques en el segundo semestre del año anterior. La señal es contundente: ya no se trata de eventos aislados, sino de presión continua sobre activos esenciales.

     

    La importancia del país alpino va más allá de sus fronteras. Sus represas hidroeléctricas funcionan como grandes baterías para el continente, ayudando a compensar la variabilidad de solar y eólica mediante almacenamiento y liberación de energía. Eso significa que una interrupción o degradación de sus sistemas no impactaría solo al territorio suizo. La nota recuerda además que los ciberataques no se detienen en fronteras organizacionales, sectoriales ni nacionales, y que las organizaciones deben enfrentar tanto cibercrimen persistente como ataques más sofisticados impulsados por actores estatales con intereses estratégicos. El mensaje técnico es claro: en escenarios de creciente interconexión, la superficie de ataque aumenta con cada dependencia digital, y la defensa ya no puede pensarse únicamente desde cada operador por separado.

     

    Para las empresas de energía y tecnología, el artículo deja tres lecciones. Primero, la resiliencia operacional debe incorporar la posibilidad de intrusiones prolongadas y coordinadas. Segundo, la protección de infraestructura crítica exige cooperación transfronteriza, porque los impactos y las dependencias también son transfronterizos. Tercero, la combinación entre inteligencia artificial y capacidades ofensivas puede acortar los tiempos de detección, explotación y propagación de incidentes. Eso obliga a fortalecer monitoreo, segmentación, recuperación y gobernanza de terceros. En una red europea donde la digitalización mejora eficiencia pero multiplica interdependencias, la ciberseguridad ya no es un asunto de soporte informático: se vuelve parte de la continuidad del servicio, de la seguridad energética y de la estabilidad económica regional.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.swissinfo.ch/spa/politica-exterior/la-ciberguerra-vulnera-la-infraestructura-cr%C3%ADtica-de-suiza-y-del-resto-de-europa/91359652

  • Los inversores que forman red pasan a infraestructura crítica

    Los inversores que forman red pasan a infraestructura crítica

    PatSnap presenta a los inversores que forman red como una tecnología que redefine la estabilidad del sistema eléctrico a medida que los generadores síncronos son desplazados por solar, eólica y almacenamiento. El artículo explica que estos convertidores ya no se limitan a seguir una señal de tensión preexistente, como ocurre con los inversores de seguimiento de red, sino que pueden establecer de manera autónoma la magnitud de tensión y la frecuencia del sistema. Esa capacidad, que antes estaba asociada a grandes máquinas rotativas, se vuelve esencial en redes con alta penetración de recursos basados en electrónica de potencia. El texto los describe como una necesidad de estabilidad reconocida por operadores de sistema en distintas regiones del mundo y acompaña la tesis con un mapa de patentes, algoritmos de control, empresas titulares y dominios de aplicación que marcan la frontera tecnológica de 2026.

     

    El documento identifica cuatro familias principales de algoritmos de control compitiendo por predominio y más de diez grandes titulares globales activos en el paisaje de propiedad intelectual. También menciona más de cinco dominios de aplicación, desde solar y eólica marina hasta almacenamiento, vehículo a red y microrredes. La diferencia técnica con los inversores convencionales se presenta de forma clara: mientras el inversor de seguimiento depende de un lazo de sincronización para acoplarse a una forma de onda ya existente, el que forma red actúa como fuente controlada de tensión, puede operar en islas eléctricas, soportar fallas severas y aportar una respuesta inercial sintética que las redes con muchas renovables requieren cada vez más. El artículo añade que organismos de normalización como IEC y operadores en Europa, Norteamérica y Australia ya avanzan hacia requisitos técnicos o incentivos específicos para esta funcionalidad.

     

    La relevancia para el sistema eléctrico es profunda porque desplaza parte del centro de gravedad de la estabilidad desde la masa rotante hacia el software de control y la electrónica de potencia. Esto obliga a revisar criterios de interconexión, protección, servicios complementarios y planificación de red. Además, sugiere una transición regulatoria donde la capacidad de formar red puede convertirse en exigencia para nuevas instalaciones a gran escala, especialmente almacenamiento y recursos híbridos. Para empresas de tecnología y servicios públicos, el mensaje es que la ventaja competitiva ya no depende solo del tamaño del activo o del costo del kilovatio instalado, sino de atributos dinámicos que determinan si una red renovable puede mantenerse estable, reiniciarse tras perturbaciones y operar con menores niveles de inercia física. La estabilidad deja de ser un rasgo pasivo del sistema y pasa a diseñarse activamente desde el convertidor.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.patsnap.com/resources/blog/articles/grid-forming-inverter-technology-landscape-2026/

  • Baterías entran al nuevo mercado diario del oeste

    Baterías entran al nuevo mercado diario del oeste

    El Operador Independiente del Sistema de California puso en marcha el 1 de mayo su Mercado Extendido del Día Anterior con PacifiCorp como primer participante, y su presidente ejecutivo, Elliot Mainzer, anticipó que las baterías desempeñarán un papel importante en este nuevo entorno. El artículo explica que el mecanismo amplía hacia la programación del día siguiente principios que ya habían funcionado en el mercado de balance en tiempo real del oeste: optimización sobre una huella geográfica más amplia, diversidad de recursos y despacho económico coordinado. Según CAISO, el mercado de balance en tiempo real ha generado 8.500 millones de dólares en beneficios financieros para los participantes desde 2014. El nuevo mercado pretende trasladar esa lógica a la planificación anticipada, entregando mayor visibilidad sobre condiciones del día siguiente y mejores herramientas de confiabilidad y asequibilidad.


    Para el almacenamiento, la oportunidad es amplia. Las baterías podrán participar en el conjunto completo de productos: programación de energía en el día anterior, regulación de frecuencia, respuesta de frecuencia y un producto nuevo denominado reservas de desequilibrio, diseñado para gestionar la incertidumbre entre la programación del día anterior y la operación en tiempo real. Mainzer señaló que CAISO espera una participación relevante de baterías no solo en California sino en todo el oeste de Estados Unidos. PacifiCorp, que según el artículo ha ahorrado más de 1.000 millones de dólares gracias a su participación en el mercado de balance en tiempo real, es el primer agente en entrar a este nuevo esquema. Portland General Electric se sumará en octubre, y otras entidades lo harían en 2027 y 2028.


    La lectura estratégica es que la flexibilidad deja de ser un recurso correctivo de última hora y pasa a convertirse en parte estructural de la programación anticipada. Eso cambia señales de inversión, modelos de ingresos y lógica operativa para almacenamiento, demanda flexible y otros recursos capaces de capturar valor entre mercados temporales distintos. También fortalece la integración regional en un sistema donde la variabilidad solar y eólica exige coordinación más allá de fronteras tradicionales. Si el diseño funciona como espera CAISO, las baterías no solo arbitrarán precios, sino que ayudarán a reducir incertidumbre, mejorar suficiencia y aprovechar diversidad geográfica de renovables. Para mercados eléctricos que avanzan hacia mayor electrificación y más generación variable, el mensaje es claro: la sofisticación del mercado diario ya no es un asunto administrativo, sino una pieza central de la confiabilidad futura.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.energy-storage.news/caiso-ceo-expects-batteries-to-play-an-important-role-in-the-newly-launched-extended-day-ahead-market/

  • Europa ensaya apoyos para flexibilidad no fósil

    Europa ensaya apoyos para flexibilidad no fósil

    La Escuela de Regulación de Florencia plantea que la transición hacia un sistema eléctrico neutro en carbono exige algo más que más renovables: requiere recursos flexibles no fósiles capaces de responder a escasez, variabilidad y congestión. El artículo parte de una pregunta regulatoria central: si los mercados y los contratos privados no entregan incentivos suficientes para desplegar almacenamiento y respuesta de la demanda con la velocidad necesaria, los Estados podrían necesitar esquemas de apoyo específicos. El texto reconoce que los mecanismos de capacidad ya pueden ayudar porque otorgan contratos de largo plazo por disponibilidad durante eventos de escasez. Sin embargo, también subraya que esos mecanismos remuneran solo una dimensión del valor, la disponibilidad en megavatios, y no necesariamente incentivan otros servicios de flexibilidad con perfiles técnicos diferentes.

     

     

    La evidencia inicial que presenta FSR es reveladora. Los recursos no fósiles han mejorado su desempeño en subastas recientes de capacidad, y las baterías ya superan a plantas a gas en algunas categorías de nueva construcción. En Bélgica, por ejemplo, el almacenamiento representó alrededor del 60% de la nueva capacidad seleccionada para 2027/28 en la subasta T-4, equivalente a 357 megavatios. Aun así, cuando se observa la capacidad total adquirida por estos mecanismos, incluyendo recursos existentes y nuevos, la participación de almacenamiento y respuesta de la demanda sigue siendo reducida, cerca de 4% según datos citados por el artículo. Por eso FSR analiza experiencias tempranas en Europa donde empiezan a aparecer apoyos orientados específicamente a flexibilidad no fósil, con el objetivo de corregir vacíos de señal e incentivar inversiones más alineadas con las necesidades reales del sistema.

     

     

    La importancia para directivos tecnológicos y regulatorios es que el debate ya se trasladó desde la simple suficiencia de oferta hacia la calidad y temporalidad de la flexibilidad. No basta con tener capacidad disponible en papel; se necesita capacidad que responda con rapidez, frecuencia y atributos compatibles con una red crecientemente dominada por recursos basados en electrónica de potencia. El artículo sugiere que el diseño de apoyos públicos tendrá que evitar subsidios indiscriminados y enfocarse en productos y servicios concretos. También adelanta una discusión sensible: hasta qué punto los Estados deben intervenir para acelerar activos que todavía no capturan plenamente su valor en el mercado. Europa está empezando a construir esa respuesta con instrumentos tempranos que probablemente influirán en la regulación comparada durante los próximos años.

    Para leer más ingrese a:

    Flexibility support schemes: exploring the concept and early experience across Europe

  • Transparency and Comparability in the Retail Market

    Transparency and Comparability in the Retail Market

    La evolución del mercado minorista de energía en Europa está generando una oferta contractual más amplia, pero también más difícil de comprender para los consumidores. La contratación ya no se limita a seleccionar un precio por electricidad o gas. Los usuarios encuentran modalidades fijas, indexadas, dinámicas, híbridas y por tiempo de uso, junto con servicios adicionales asociados a movilidad eléctrica, paneles solares, calefacción, refrigeración, asistencia técnica, seguros, telecomunicaciones, automatización, agregación y gestión de consumo. Esta diversidad puede aumentar opciones y habilitar nuevos modelos de participación, pero también dificulta comparar condiciones, estimar costos reales, identificar riesgos y decidir si un cambio de proveedor resulta conveniente.

    La taxonomía de precios diferencia contratos de precio fijo, donde el valor unitario permanece sin cambios durante un periodo definido; contratos indexados, donde al menos un componente varía según condiciones de mercado; contratos dinámicos, vinculados a precios spot del mercado diario o intradiario con intervalos que pueden llegar a 15 minutos; esquemas por tiempo de uso, con bloques horarios, semanales o estacionales; y estructuras híbridas que combinan componentes fijos e indexados según umbrales de consumo o periodos específicos. Esta clasificación evidencia que la señal económica puede trasladar distintos niveles de riesgo entre proveedor y consumidor, además de incentivar flexibilidad cuando existen activos capaces de desplazar demanda. La comparación se vuelve compleja cuando las ofertas no pertenecen a la misma categoría. Dos contratos planos pueden contrastarse mediante precio unitario y cargo fijo, pero un contrato plano frente a uno por tiempo de uso exige conocer cómo se distribuye el consumo durante el día. La dificultad aumenta con tarifas indexadas o dinámicas, donde el precio final depende de mercados mayoristas y de la capacidad del usuario para ajustar su demanda. Las estimaciones anuales basadas en datos históricos ayudan, aunque pueden introducir sesgos cuando el consumo futuro cambia por clima, nuevos equipos, eficiencia energética, vehículos eléctricos, bombas de calor, generación fotovoltaica, baterías o participación en esquemas de energía compartida.

    El cambio en los hábitos de consumo exige herramientas de comparación más sofisticadas. Los consumidores pasivos suelen requerir información simple sobre precio, duración, condiciones principales y costos estimados. En contraste, usuarios activos demandan mayor detalle sobre fórmulas de precio, exposición a volatilidad, flexibilidad y oportunidades de optimización. Para responder a ambos perfiles, los comparadores pueden incorporar preguntas sobre aversión al riesgo, disposición a modificar comportamiento, presencia de paneles solares, punto de carga, bomba de calor o sistemas de automatización. También pueden utilizar datos históricos cuarto horarios durante al menos un año, cuando estén disponibles, o perfiles predefinidos de consumo e inyección según tipo de vivienda, equipamiento y activos energéticos. La incertidumbre del mercado introduce otro frente de atención. La volatilidad asociada a renovables, conflictos internacionales, crisis energéticas y cambios en precios mayoristas puede reducir la confianza del consumidor frente a contratos indexados o dinámicos, aunque estos puedan ofrecer ahorros. A esto se suman la duración contractual, posibles tarifas de terminación anticipada y cláusulas de modificación unilateral. Para reducir barreras de cambio, se plantea que las condiciones de salida, renovación, duración del precio garantizado, fórmulas de ajuste y derechos del consumidor aparezcan de forma visible, con criterios de cálculo verificables y posibilidad de consultar el costo de terminación durante la vigencia contractual.

    Las ofertas empaquetadas y plataformas intermediarias requieren supervisión específica. Los paquetes pueden aportar descuentos, facturación consolidada, soporte integrado y tecnologías para consumo eficiente, pero también pueden ocultar costos, generar dependencia contractual o limitar competencia cuando empresas dominantes usan estructuras comerciales en varios mercados. Las plataformas intermediarias pueden facilitar comparación y cambio de proveedor, aunque deben informar su propiedad, fuentes de financiación, patrocinios, criterios de ranking, relación con proveedores y configuración algorítmica. Las autoridades regulatorias nacionales aparecen como actores centrales para certificar herramientas confiables, ejecutar auditorías, aplicar ejercicios de comprador incógnito, exigir neutralidad, promover educación del consumidor y convertir los comparadores en sistemas de apoyo a la decisión capaces de integrar perfiles, activos, riesgo y escenarios personalizados.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.ceer.eu/publication/transparency-and-comparability-in-the-retail-market-report/

    https://www.ceer.eu/wp-content/uploads/2026/04/CEMP_Deliverable_2025_TransparencyAndComparabilityFinalVersion_final-combined.pdf

  • Rooftop Solar Energy Potential in Low- and Middle-Income Countries

    Rooftop Solar Energy Potential in Low- and Middle-Income Countries

    La expansión de la energía solar fotovoltaica en cubiertas urbanas se posiciona como una alternativa relevante frente al crecimiento sostenido de la demanda energética en ciudades, especialmente en economías de ingresos bajos y medios. En estos contextos, las áreas urbanas concentran aproximadamente el 75% del consumo energético global y cerca del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero, con una participación significativa del sector edificaciones, responsable de hasta el 40% de las emisiones energéticas. Esta concentración convierte a los entornos urbanos en un punto crítico para la descarbonización del sistema energético mediante la incorporación de generación distribuida basada en fuentes renovables. La tecnología fotovoltaica en cubiertas presenta atributos diferenciadores como bajo costo de generación, rapidez de despliegue y capacidad de adopción descentralizada. La reducción sostenida de costos, desde valores superiores a 100 USD/W hasta aproximadamente 0.23 USD/W en décadas recientes, ha facilitado su expansión global. Este descenso ha impulsado un crecimiento acelerado de la capacidad instalada, pasando de 2.5 GW en 2006 a 213 GW en 2018, lo que refleja un cambio estructural en la forma de generar electricidad a nivel distribuido.

     

     

    El potencial global de generación en cubiertas es significativo. Se estima que la superficie disponible podría alcanzar aproximadamente 0.2 millones de km², con una capacidad de generación cercana a 27 petavatios hora anuales, superando el consumo eléctrico global registrado en 2019. Sin embargo, este potencial teórico requiere ser ajustado mediante evaluaciones más detalladas que consideren condiciones reales de implementación, como disponibilidad de espacio, características urbanas y restricciones regulatorias.

    La evaluación del potencial se estructura en cuatro dimensiones principales. La dimensión física considera la radiación solar disponible y condiciones meteorológicas. La dimensión geográfica analiza factores como orientación de techos, sombras, inclinación y densidad urbana. La dimensión técnica incorpora eficiencia de sistemas, pérdidas operativas y configuración de equipos. Finalmente, la dimensión económica y de mercado evalúa costos de inversión, mantenimiento, tasas de interés y condiciones regulatorias. Esta aproximación permite identificar el potencial real y viable en contextos específicos, evitando sobreestimaciones basadas únicamente en disponibilidad de recurso solar. Los beneficios asociados a esta tecnología abarcan múltiples niveles. A nivel de usuario, permite reducir costos energéticos, incrementar independencia energética y mejorar resiliencia frente a interrupciones del suministro. En el ámbito del sistema eléctrico, contribuye a disminuir pérdidas en redes, reducir demanda en horas pico y posponer inversiones en infraestructura de transmisión y distribución. Desde una perspectiva social, impulsa generación de empleo, crecimiento económico inclusivo y mejoras en calidad del aire, al disminuir el uso de combustibles fósiles.

     

     

    No obstante, existen limitaciones relevantes que condicionan su adopción. La forma urbana influye directamente en el potencial disponible, donde mayores niveles de densidad pueden reducir la radiación efectiva debido a sombras entre edificaciones. La variabilidad estacional también afecta la producción, con diferencias significativas entre periodos del año en ciertas regiones. Adicionalmente, restricciones regulatorias, costos de instalación y mantenimiento en entornos urbanos complejos, así como barreras asociadas a propiedad compartida en edificaciones multifamiliares, dificultan la implementación a gran escala. La integración de sistemas fotovoltaicos distribuidos también introduce desafíos operativos para las empresas de servicios públicos, como reducción de ingresos, dificultades en recuperación de costos de red y gestión de flujos de energía bidireccionales. En contextos donde la generación excede la capacidad de absorción de la red local, pueden presentarse fenómenos de congestión o curtailment, lo que exige una planificación más coordinada entre generación distribuida y operación del sistema eléctrico. En países de ingresos bajos y medios, la implementación de soluciones fotovoltaicas en cubiertas adquiere especial relevancia al enfrentar problemas estructurales como interrupciones frecuentes del servicio, debilidad en redes de transmisión y distribución, y restricciones financieras de las utilities. La generación distribuida permite complementar estas limitaciones mediante esquemas flexibles que integran almacenamiento, microredes y modelos de negocio adaptativos, configurando una alternativa viable para mejorar confiabilidad, acceso y sostenibilidad del sistema energético.

    Para leer más ingrese a:

    https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/bdde53fc-aa3e-466a-bcef-accb88db44ad

    https://openknowledge.worldbank.org/server/api/core/bitstreams/61502f81-ac8e-462a-8b90-e7bf03ed6beb/content

  • Building Resilience into the Grid: Resilience Metrics and Standards for Transmission Systems

    Building Resilience into the Grid: Resilience Metrics and Standards for Transmission Systems

    Los sistemas de transmisión eléctrica constituyen la columna vertebral de la infraestructura energética, conectando centros de generación con puntos de consumo a lo largo de extensas distancias y atravesando múltiples zonas de riesgo. Esta condición los convierte en uno de los componentes más expuestos frente a eventos climáticos extremos, cuya frecuencia, intensidad y duración se han incrementado de forma sostenida. La exposición a fenómenos como tormentas, incendios forestales, inundaciones o altas temperaturas genera fallas que pueden escalar a interrupciones generalizadas, con impactos significativos en términos sociales y económicos. La aproximación propuesta establece una distinción conceptual entre estándares y métricas de resiliencia. Los estándares definen requisitos técnicos obligatorios relacionados con diseño, planificación y operación, como criterios de carga, niveles de contingencia o factores de diseño frente a amenazas. Por su parte, las métricas permiten cuantificar el comportamiento del sistema, evaluando su desempeño bajo condiciones normales y eventos extremos. Esta diferenciación permite construir un sistema de evaluación más robusto, donde los estándares determinan capacidades esperadas y las métricas verifican resultados observados, generando un ciclo de retroalimentación entre diseño y operación.

     

     

    El marco se estructura en torno al ciclo M-A-R-C (Minimize, Absorb, Recover, Contribute), que cubre todo el ciclo de gestión del riesgo. En la fase de minimización, el enfoque se centra en la planificación adaptativa frente a amenazas, incluyendo identificación de riesgos climáticos, análisis de vulnerabilidad por componente y evaluación espacial de activos expuestos. Se incorporan herramientas como curvas de fragilidad para estimar probabilidades de falla según intensidad del evento, así como métricas relacionadas con activos reforzados, exposición a amenazas y diseño basado en riesgo. Este enfoque permite priorizar inversiones y ajustar especificaciones técnicas de infraestructura. La fase de absorción aborda la resiliencia operativa, diferenciando métricas de confiabilidad de aquellas asociadas a resiliencia. Se destacan indicadores que capturan severidad, duración y recuperación de eventos, junto con herramientas que permiten gestionar el sistema en tiempo real. Ejemplos incluyen la utilización de Dynamic Line Rating para ajustar capacidades de transmisión en función de condiciones térmicas, así como métricas de interrupción sostenida y desempeño de restauración. La integración de estas métricas en procesos operativos permite reducir la probabilidad de fallas en cascada y mejorar la respuesta ante eventos extremos.

     

     

    La fase de recuperación se divide en dos niveles. El primero se enfoca en la restauración inmediata del servicio, mediante esquemas de protección, segmentación e isla, así como planes de respuesta que incluyen generación móvil, procedimientos de arranque en negro y gestión de cargas críticas. Se incorporan métricas como tiempo de restauración, energía no suministrada y duración total del evento. El segundo nivel se orienta a la reconstrucción adaptativa, integrando aprendizajes de eventos pasados para mejorar estándares de diseño, actualizar especificaciones y reducir vulnerabilidades futuras. Este proceso puede incluir el fortalecimiento de interconexiones regionales, uso de enlaces HVDC para limitar fallas en cascada y alineación de inversiones con proyecciones climáticas. La fase final se centra en el fortalecimiento institucional y la generación de capacidades. Se destacan la necesidad de estandarizar métricas, mejorar calidad y frecuencia de datos, y desarrollar capacidades técnicas para análisis y monitoreo. Se plantea el uso de sistemas SCADA, sensores, monitoreo ambiental y herramientas de análisis avanzado para soportar la toma de decisiones. Asimismo, se reconoce la importancia de integrar retroalimentación de usuarios y comunidades en la evaluación de resiliencia.

     

     

    El marco igualmente resalta que la ausencia de integración entre proyecciones climáticas futuras y estándares actuales representa una brecha estructural. Mientras muchos estándares se basan en condiciones históricas, la resiliencia requiere pruebas de estrés orientadas al futuro que vinculen diseño con comportamiento esperado del sistema bajo escenarios de riesgo creciente. Esta desconexión limita la efectividad de la planificación y subraya la necesidad de actualizar continuamente los marcos regulatorios y técnicos. La aplicación de este enfoque permite estructurar decisiones de inversión, operación y regulación bajo una lógica integrada, donde la resiliencia deja de ser un atributo implícito y se convierte en un objetivo medible, gestionable y alineado con las condiciones cambiantes del entorno climático.

    Para leer más ingrese a:

    https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/8c9e0b06-abbf-4ea4-953c-4fbfae34e84f

    https://openknowledge.worldbank.org/server/api/core/bitstreams/5952650b-d707-449e-9fcf-9121cbcf312f/content

  • Going green: measuring the energy efficiency of mobile networks and towers

    Going green: measuring the energy efficiency of mobile networks and towers

    La eficiencia energética en redes móviles se posiciona como un eje estructural dentro de la transformación del sector telecomunicaciones, impulsada por la combinación de presión sobre costos operativos y compromisos de reducción de emisiones. La iniciativa de benchmarking desarrollada por GSMA Intelligence permite cuantificar el consumo energético y establecer comparaciones entre operadores y empresas de infraestructura a partir de datos reales, lo que facilita una lectura más precisa del desempeño energético en distintos contextos geográficos y operativos. El análisis se basa en información de 118 redes distribuidas en 76 países, representando aproximadamente el 20% de las conexiones globales, lo que proporciona una base empírica relevante para identificar tendencias sectoriales. Uno de los hallazgos más relevantes es la distribución del consumo energético dentro de las redes. El 87% de la energía se concentra en la red de acceso radioeléctrico, debido a su función de cobertura territorial y procesamiento de señales, mientras que el núcleo de red y los centros de datos representan el 11% y las operaciones el 2%. Esta concentración posiciona al Radio Access Network (RAN) como el principal foco de intervención para mejorar la eficiencia energética.

     

    Desde la perspectiva de eficiencia, el indicador principal utilizado corresponde a la energía consumida por unidad de tráfico, expresada en kWh por GB. El valor promedio observado es de 0,08 kWh por GB en el Radio Access Network (RAN) y 0,09 kWh considerando la red completa, lo que representa una mejora respecto a mediciones anteriores. Adicionalmente, se incorporan métricas complementarias como consumo por conexión (17 kWh anuales), consumo por sitio (alrededor de 23.474 kWh anuales) e intensidad energética asociada a ingresos (303 MWh por millón de euros), lo que permite una evaluación multidimensional del desempeño energético. En cuanto a fuentes de energía, se identifica una alta dependencia de la red eléctrica convencional, que representa el 69% del consumo total, mientras que las energías renovables alcanzan el 27% y el diésel el 4%. Esta distribución refleja diferencias regionales significativas, donde el uso de combustibles fósiles se concentra en regiones con menor acceso a redes eléctricas confiables. En contraste, operadores europeos muestran avances hacia el uso intensivo de energías renovables, incluso alcanzando operaciones completamente alimentadas por electricidad renovable en algunos casos.

    El análisis de infraestructura pasiva, particularmente en torres, introduce complejidades adicionales. A diferencia de los operadores, no existe una métrica universalmente adoptada para medir eficiencia energética en estos activos. Como respuesta, se propone el uso de site PUE, que relaciona el consumo total del sitio con el consumo de los equipos activos. El valor promedio global de 1,19 indica que por cada unidad de energía utilizada por equipos de telecomunicaciones, se requiere un 19% adicional para sistemas auxiliares como enfriamiento y conversión eléctrica, lo que evidencia oportunidades de optimización en infraestructura pasiva.

     

    El papel de las towercos adquiere relevancia creciente en la eficiencia energética del sistema. Su modelo basado en compartición de infraestructura permite reducir duplicaciones y mejorar la utilización de activos, aunque también introduce desafíos relacionados con control de datos y estandarización de métricas. La adopción de esquemas de multi-tenant, presentes en más del 40% de los sitios, contribuye a mejorar la eficiencia operativa, aunque puede limitar la diferenciación tecnológica entre operadores. En términos de soluciones energéticas, las baterías destacan como el componente más extendido, presentes en el 86% de los sitios, facilitando la gestión de carga y la integración de energías renovables. Aproximadamente el 50% de los sitios utilizan generadores diésel, principalmente como respaldo en regiones con infraestructura eléctrica limitada, mientras que las soluciones renovables, aunque con menor penetración, representan la principal oportunidad para reducir costos y emisiones en el largo plazo.

     

    Asimismo, se identifican limitaciones estructurales relacionadas con la disponibilidad y calidad de datos. La falta de visibilidad y estandarización en la medición energética dificulta la implementación de estrategias avanzadas de optimización, incluyendo el uso de inteligencia artificial para toma de decisiones en tiempo real. Este desafío se intensifica en entornos donde la propiedad de los datos está fragmentada entre operadores y proveedores de infraestructura, lo que limita la capacidad de monitoreo y control sobre el desempeño energético del sistema.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.gsmaintelligence.com/research/going-green-measuring-the-energy-efficiency-of-mobile-networks-and-towers

    https://www.gsmaintelligence.com/research/research-file-download?reportId=78352&assetId=78356

Busca los documentos, noticias y tendencias más relevantes del sector eléctrico

Buscador de documentos
Buscador de noticias y tendencias

Banco de Información

Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

Para acceder a todos los documentos publicados y descargarlos ingresa aquí