Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Digital financial literacy core competency framework for adults in ASEAN

    Digital financial literacy core competency framework for adults in ASEAN

    La creciente digitalización de los servicios financieros en la región ASEAN ha transformado la manera en que las personas gestionan sus finanzas personales y familiares. Este proceso ha traído consigo oportunidades para ampliar la inclusión financiera, pero también ha generado riesgos que requieren nuevas competencias. En este contexto, se plantea un marco de referencia que organiza los conocimientos, habilidades, actitudes y comportamientos necesarios para que los adultos puedan desenvolverse de manera segura en entornos digitales financieros.

    En primer lugar, conviene destacar que la digitalización ha permitido un aumento significativo en el uso de pagos electrónicos y herramientas digitales para administrar dinero. Países como Camboya, Tailandia y Myanmar han mostrado incrementos notables en la adopción de pagos digitales entre 2017 y 2024. Sin embargo, los niveles de alfabetización financiera digital en la región siguen siendo inferiores al promedio mundial y al de los países de la OCDE. Por ejemplo, en Camboya e Indonesia menos del 8% de los adultos alcanzan la puntuación mínima de referencia en competencias digitales financieras, mientras que en Filipinas la cifra es más elevada, aunque aún por debajo de los estándares internacionales. A pesar de estos avances, persisten desafíos relacionados con la seguridad digital, la protección de datos y la exposición a fraudes. Además, la falta de experiencia en el uso de productos financieros digitales y ciertos sesgos en el comportamiento de los consumidores pueden limitar los beneficios de la digitalización. Por ello, se propone un marco de competencias que sirva como guía para diseñar políticas, programas y estrategias nacionales orientadas a fortalecer la alfabetización financiera digital.

    Asimismo, se subraya que los servicios financieros digitales abarcan operaciones como pagos, transferencias, ahorro, crédito, pensiones e incluso seguros, además de servicios no transaccionales como la consulta de información financiera en línea. De ahí que las competencias incluyan tanto aspectos básicos de transacciones y contratos digitales como elementos más complejos vinculados con inversiones, criptoactivos y protección del consumidor. El marco se estructura en tres áreas de contenido. La primera aborda el dinero y las transacciones en entornos digitales, incluyendo conocimientos sobre monedas electrónicas, métodos de pago y registros financieros digitales. La segunda se centra en la gestión de las finanzas, abarcando presupuestos, ahorro, inversión, pensiones, seguros y crédito. La tercera se orienta a la seguridad, con énfasis en la identificación y prevención de fraudes, la protección de datos personales y el conocimiento de los derechos de los consumidores. Cada área se desarrolla en tres dimensiones: conciencia y comprensión, habilidades y comportamientos, y actitudes y motivación.

    Por otra parte, aunque el marco está diseñado principalmente para adultos, también contempla competencias aplicables a jóvenes entre 15 y 18 años, quienes ya participan en actividades económicas y utilizan servicios digitales. Igualmente, se incluyen elementos relevantes para propietarios de micro, pequeñas y medianas empresas, dado que sus decisiones financieras suelen estar estrechamente ligadas a las personales. En cuanto a la implementación, se reconoce que cada país puede adaptar las competencias según sus regulaciones, nivel de desarrollo tecnológico y características culturales. Por ejemplo, algunos aspectos relacionados con contratos digitales, criptoactivos o banca abierta dependen de la normativa nacional. Además, se contempla la posibilidad de incorporar principios de finanzas islámicas en aquellos países donde resulten pertinentes.

    Se plantea que este marco sea dinámico y evolutivo, capaz de ajustarse a los cambios en los mercados financieros, las tecnologías emergentes y las mejores prácticas internacionales. De este modo, se busca promover un entendimiento compartido en la región, facilitar la evaluación de programas de alfabetización financiera digital y contribuir a que los adultos puedan aprovechar los beneficios de la digitalización sin quedar expuestos a riesgos innecesarios.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.oecd.org/en/publications/digital-financial-literacy-core-competency-framework-for-adults-in-asean_be938ace-en.html

    https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2026/02/digital-financial-literacy-core-competency-framework-for-adults-in-asean_cc547db8/be938ace-en.pdf

  • Estadísticas de comercio de servicios basados en conocimiento en América Latina y el Caribe

    Estadísticas de comercio de servicios basados en conocimiento en América Latina y el Caribe

    La transformación de las matrices productivas en América Latina y el Caribe ha encontrado en los servicios basados en conocimiento (SBC) un motor de expansión económica sin precedentes. Estas actividades, que se caracterizan por el uso intensivo de tecnología y capital humano altamente cualificado, permiten a las naciones integrarse en cadenas globales de valor con mayor resiliencia. No obstante, la efectividad de las políticas públicas y la precisión en la toma de decisiones corporativas se enfrentan a obstáculos derivados de la opacidad en los datos actuales.

    En relación con la naturaleza de estas transacciones, la intangibilidad de las prestaciones impide que los registros aduaneros convencionales capturen el flujo real de valor, a diferencia de lo que ocurre con el comercio de bienes físicos. Por consiguiente, la información disponible suele ser fragmentaria y presentar niveles de agregación que ocultan la dinámica específica de subsectores emergentes. Esta situación deriva en una visibilidad limitada sobre el comportamiento de las firmas, los países copartícipes y las modalidades precisas de suministro que definen el intercambio internacional. Buscando solventar estas carencias, los marcos metodológicos internacionales han evolucionado hacia una mayor sofisticación técnica. El Manual de Balanza de Pagos, en su sexta edición, constituye la referencia predominante para el registro de operaciones entre residentes y no residentes, abarcando el suministro transfronterizo, el consumo en el extranjero y el movimiento de personas físicas. Sin embargo, este esquema omite por definición la presencia comercial en el exterior, conocida como modo 3, lo que requiere el uso de estadísticas complementarias sobre empresas multinacionales para obtener una visión integral del fenómeno.

    Asimismo, las dificultades de cobertura, el fenómeno del comercio intrafirma introduce distorsiones significativas en la valoración de las exportaciones e importaciones de servicios. Dado que una proporción considerable de estos intercambios ocurre entre filiales de una misma corporación, los precios de transferencia aplicados no siempre guardan una relación directa con los valores de mercado. Esta realidad técnica dificulta la comparación entre economías y puede generar una percepción distorsionada sobre el aporte real de los sectores tecnológicos al Producto Interno Bruto de los países en desarrollo. Como respuesta a este escenario, diversas organizaciones regionales y multilaterales han impulsado iniciativas para armonizar la recopilación de datos y fortalecer las capacidades de los institutos de estadística. En la región, se observan esfuerzos notables para implementar encuestas específicas que permitan desglosar categorías como la informática, la investigación y desarrollo, o los servicios empresariales profesionales. A pesar de tales avances, la heterogeneidad en la periodicidad y el detalle de la difusión de datos persiste como una barrera para la integración económica y la transparencia de los mercados.

    Simultáneamente, la transición hacia el séptimo manual de balanza de pagos se presenta como una oportunidad para jerarquizar rubros que anteriormente carecían de autonomía estadística. Este nuevo marco normativo propone una arquitectura que refleja mejor la economía digital y las transacciones mediadas por plataformas, facilitando la identificación de los servicios suministrados digitalmente. Para que estas mejoras se materialicen, resulta imperativo que los Estados asignen recursos financieros y tecnológicos que garanticen la continuidad de las mediciones y eviten la suspensión de relevamientos por restricciones presupuestarias. El fortalecimiento del diálogo entre las agencias recaudadoras y los bancos centrales permite el aprovechamiento de registros administrativos que, bajo estrictos protocolos de confidencialidad, aportan información valiosa a nivel de firma. La colaboración público-privada emerge entonces como el mecanismo para identificar tendencias y nichos de mercado que las clasificaciones tradicionales todavía no logran capturar. Al perfeccionar el andamiaje estadístico, América Latina y el Caribe podrá sustentar su crecimiento en evidencia sólida, potenciando su inserción en la economía global del conocimiento de manera sostenible y competitiva.

    Para leer más ingrese a:

    https://publications.iadb.org/es/estadisticas-de-comercio-de-servicios-basados-en-conocimiento-en-america-latina-y-el-caribe

    https://publications.iadb.org/es/publications/spanish/viewer/Estadisticas-de-comercio-de-servicios-basados-en-conocimiento-en-America-Latina-y-el-Caribe.pdf

  • An Introduction to Corporate Transition Assessments in India: A guide for bankers to assess the transition risks and opportunities of companies

    An Introduction to Corporate Transition Assessments in India: A guide for bankers to assess the transition risks and opportunities of companies

    La transición de India hacia la neutralidad climática en 2070 está redefiniendo la manera en que el sistema financiero evalúa riesgos y oportunidades, especialmente en sectores industriales intensivos en emisiones como el acero. En este contexto, las evaluaciones de transición corporativa (Corporate Transition Assessments, CTA) emergen como una herramienta que permite a los bancos ir más allá del análisis histórico y adoptar una mirada prospectiva sobre la viabilidad estratégica de sus clientes frente a los cambios regulatorios, tecnológicos y de mercado. Así, el enfoque no se limita a medir emisiones, sino que integra la exposición estructural de las empresas a presiones de descarbonización y la coherencia entre sus ambiciones y sus inversiones. La propuesta metodológica se estructura en tres pilares: Estrategia y ambición, viabilidad y rendición de cuentas. No obstante, el análisis se concentra principalmente en los dos primeros, entendidos como el núcleo para identificar riesgos de transición y oportunidades de financiamiento alineadas con trayectorias de descarbonización.

    En primer término, la evaluación de vulnerabilidad examina la huella operativa de la empresa: sus líneas de negocio, activos, tecnologías empleadas y geografías relevantes. Este mapeo permite identificar cuáles activos concentran mayor intensidad de emisiones y, por consiguiente, mayor exposición a políticas emergentes como mercados de carbono o ajustes fronterizos por carbono. Al mismo tiempo, se analizan las dinámicas de demanda, tanto nacionales como internacionales, considerando que ciertos mercados comienzan a exigir acero con menor huella de carbono. De este modo, la evaluación no se limita a una fotografía estática, sino que proyecta posibles trayectorias bajo distintos escenarios regulatorios y tecnológicos. Posteriormente, el análisis de estrategia examina la coherencia interna de los compromisos climáticos. En este punto, se valora el alcance de los objetivos (si cubren activos materiales y emisiones relevantes), el nivel de detalle en la hoja de ruta y el grado de ambición frente a referentes sectoriales y escenarios compatibles con límites de temperatura global. Este ejercicio revela tensiones frecuentes entre metas de largo plazo y planes de expansión intensivos en carbono. En consecuencia, se hace evidente la necesidad de actualizar periódicamente los objetivos para reflejar cambios en la base de activos o en el entorno normativo.

    Ahora bien, comprender la viabilidad de la transición exige evaluar la alineación de inversiones y la capacidad financiera. Por ello, el marco incorpora un análisis del gasto de capital, la expansión de activos y el acceso a financiamiento verde o vinculado a sostenibilidad. Este componente resulta determinante, puesto que la credibilidad de una estrategia depende de la asignación efectiva de recursos hacia tecnologías bajas en carbono, como hornos eléctricos o captura y almacenamiento de carbono. A su vez, la evaluación de dependencias externas (disponibilidad tecnológica, costos, infraestructura y apoyo político) permite dimensionar riesgos de ejecución y posibles bloqueos tecnológicos. Además, la guía enfatiza la relevancia de aplicar las CTA de manera selectiva, priorizando empresas con alta exposición financiera o emisiones significativas dentro del portafolio bancario. Dado que el proceso demanda información detallada, financiera, operativa y ambiental, la interacción directa con las compañías se vuelve necesaria cuando las divulgaciones públicas son insuficientes. Esta interacción no solo fortalece la calidad del análisis, sino que también abre espacios para el diseño de productos financieros adaptados a trayectorias de transición específicas.

    A su vez, la creciente señalización regulatoria del banco central indio y el desarrollo de taxonomías climáticas refuerzan la pertinencia de integrar estos enfoques en la gestión del riesgo crediticio y en la planificación estratégica. En este escenario, las CTA aportan insumos para pruebas de estrés climático, fijación de precios de préstamos y construcción de carteras coherentes con metas de descarbonización institucionales. La evaluación de transición corporativa redefine la debida diligencia bancaria al incorporar análisis a nivel de activos, coherencia estratégica e interdependencias sistémicas. Más allá de la medición de emisiones, propone un entendimiento dinámico de cómo las empresas pueden adaptarse, o quedar rezagadas, en una economía que avanza hacia menores niveles de carbono. Por tanto, su adopción no solo fortalece la gestión de riesgos, sino que también posiciona a las instituciones financieras como actores activos en la transformación industrial del país.

    Para leer más ingrese a:

    https://rmi.org/insight/an-introduction-to-corporate-transition-assessments-in-india/

    https://rmi.org/wp-content/uploads/dlm_uploads/2026/02/rmi-corporate-transition-assessments-india.pdf

  • C-PACE Embodied Carbon Policy Primer

    C-PACE Embodied Carbon Policy Primer

    La reducción del carbono incorporado en edificaciones se ha consolidado como un eje estratégico dentro de los procesos de descarbonización del entorno construido, considerando que una proporción significativa de las emisiones globales proviene de los materiales y procesos asociados a la construcción. Bajo esta perspectiva, se plantea un modelo orientado a respaldar el diseño e implementación de políticas públicas capaces de cuantificar, comparar y disminuir dichas emisiones a lo largo del ciclo de vida de los edificios. De este modo, la medición del carbono incorporado se integra directamente en la toma de decisiones regulatorias, técnicas y económicas. En ese marco, la herramienta desarrollada permite estimar impactos vinculados a distintos materiales estructurales y sistemas constructivos, evaluando cómo variaciones en diseño, especificaciones técnicas y prácticas industriales modifican el volumen total de emisiones. Además, se incorporan escenarios de aplicación progresiva de políticas, lo que facilita examinar efectos en diferentes horizontes temporales y bajo distintos niveles de exigencia normativa. Por consiguiente, la modelación no solo entrega datos cuantitativos, sino que también ofrece insumos comparativos para anticipar implicaciones ambientales y económicas.

    El análisis muestra que materiales de alta intensidad de carbono, como el acero y el concreto convencional, concentran una fracción considerable de las emisiones iniciales de un proyecto. No obstante, también se identifican oportunidades de mitigación mediante optimización estructural, reducción de sobredimensionamientos y adopción de materiales alternativos con menor huella ambiental. En consecuencia, las decisiones de diseño temprano adquieren mayor relevancia, puesto que influyen de manera directa en el desempeño climático total del edificio sin afectar su funcionalidad. Asimismo, la implementación de límites máximos de carbono incorporado aparece como una estrategia regulatoria eficaz para transformar el mercado. Cuando los umbrales se establecen de forma gradual, los fabricantes se ven incentivados a innovar en procesos productivos y a transparentar información ambiental mediante declaraciones verificadas. En este punto, la alineación con estándares internacionales resulta determinante. La aplicación de metodologías consistentes con la ISO 21930 (norma que establece principios y requisitos para declaraciones ambientales de productos de construcción) fortalece la comparabilidad y confiabilidad de los datos. Debido a a ello, se reduce la incertidumbre técnica y se facilita la armonización entre jurisdicciones.

    Por otra parte, el modelo permite examinar el impacto económico de estas políticas en los costos de construcción. Aunque ciertos materiales con menor intensidad de carbono pueden implicar incrementos iniciales en algunos contextos, las variaciones tienden a ser moderadas y disminuyen conforme el mercado escala soluciones innovadoras. Además, la incorporación de incentivos financieros, compras públicas sostenibles y mecanismos de apoyo a la industria contribuye a acelerar la competitividad de alternativas bajas en emisiones, generando señales claras para productores y desarrolladores. De forma complementaria, se reconoce la necesidad de integrar la reducción del carbono incorporado con estrategias orientadas al carbono operativo, asociado al consumo energético durante la vida útil del edificio. Una visión de ciclo de vida evita el traslado de emisiones entre etapas y permite optimizar el desempeño ambiental global. Así, la coherencia entre estándares técnicos, regulación progresiva y herramientas analíticas consolida un marco más robusto de descarbonización.

    La disponibilidad de una herramienta accesible y basada en evidencia fortalece la capacidad institucional para formular políticas adaptadas al contexto local. Al proporcionar escenarios prospectivos y estimaciones comparativas, se facilita el diseño de regulaciones medibles y ajustables en el tiempo. De esta manera, la transición hacia edificaciones con menor huella de carbono se apoya en información estandarizada, innovación industrial y coordinación normativa, configurando un camino hacia un entorno construido más sostenible y resiliente.

    Para leer más ingrese a:

    https://rmi.org/insight/c-pace-embodied-carbon-policy-primer/

    https://rmi.org/wp-content/uploads/dlm_uploads/2026/02/rmi-c-pace-embodied-carbon-model-policy.pdf

  • Industrial Rate Impacts on Electrification Projects in Illinois and Michigan

    Industrial Rate Impacts on Electrification Projects in Illinois and Michigan

    La electrificación industrial emerge como una solución eficaz para transformar la manufactura hacia modelos más modernos, eficientes y sostenibles. En Estados como Illinois y Michigan, esta transición ofrece la oportunidad de reducir el consumo energético y las emisiones contaminantes, al tiempo que mejora la competitividad industrial. Sin embargo, las tarifas eléctricas vigentes suelen constituir un obstáculo significativo para la adopción de tecnologías eléctricas. Esto ocurre porque las estructuras tarifarias tradicionales, diseñadas para patrones de consumo convencionales, no se adaptan a las nuevas cargas eléctricas que caracterizan los procesos electrificados, como los sistemas de bombas de calor industriales para calefacción de baja y media temperatura.

    Las diferencias entre Illinois y Michigan reflejan diversos contextos industriales y regulatorios que influyen en la viabilidad económica de la electrificación. Illinois presenta un elevado potencial de ahorro energético al contar con una mayor proporción de demanda de calor industrial en rangos bajos y medios de temperatura, lo cual facilita la implementación inmediata de tecnologías ya disponibles en el mercado. A su vez, su marco normativo impulsa la integración de energías limpias mediante leyes que fomentan el cierre gradual de plantas fósiles y programas de apoyo a energías renovables y almacenamiento. Mientras, Michigan, aunque es uno de los estados con mayor dependencia del gas natural, mantiene ambiciosos compromisos para reducir emisiones. Allí, sectores como la alimentación y la automotriz podrían beneficiarse de la electrificación mediante bombas de calor industriales, contribuyendo al cumplimiento de metas climáticas recientes y la transición energética.

    No obstante, la estructura de tarifas eléctricas en ambos estados tiende a elevar los costes operativos tras la electrificación, en particular debido a la aplicación de cargos de demanda, que penalizan la capacidad máxima requerida y no reflejan adecuadamente la flexibilidad o los patrones de consumo innovadores. Por esto, resulta necesario reformar las tarifas industriales mediante mecanismos que incentiven la electrificación y favorezcan la gestión inteligente de la demanda, incluyendo precios diferenciados según horarios o cargas incrementales medibles en contadores separados. Asimismo, las experiencias internacionales y de otros sectores, como las tarifas específicas para vehículos eléctricos o centros de datos, aportan modelos que pueden adaptarse al ámbito industrial, facilitando la adopción sin trasladar cargas desproporcionadas a adoptantes tempranos ni a otros usuarios.

    Complementariamente, la instrumentación de programas e incentivos para respaldar el diseño y la implementación de sistemas electrificados puede atenuar las barreras iniciales, especialmente las referentes a inversiones en capital. Iniciativas como créditos fiscales, subsidios para estudios de factibilidad o descuentos en cargos de energía y demanda generan un entorno más favorable para que las empresas incorporen tecnologías limpias. En paralelo, la colaboración entre reguladores, legisladores, y actores industriales favorece la creación de estrategias integrales que aborden tanto los esquemas tarifarios como las políticas sectoriales y el acceso a financiamiento. La integración de estas acciones es necesaria para avanzar en la transformación energética de la industria con equidad y sostenibilidad.

    El análisis también destaca que los mercados regionales de electricidad en el Medio Oeste (MISO y PJM) influyen en la formación de precios a través de costos de transmisión y cargos relacionados con los picos de demanda, los cuales repercuten en las facturas industriales. Por ello, las reformas tarifarias deben considerar estos factores para evitar que la electrificación implique incrementos significativos en los gastos de operación. Además, estos mercados presentan retos para adaptar la infraestructura y lograr una mayor penetración de renovables, lo que afectaría positivamente el costo de la electricidad a largo plazo, reduciendo la brecha entre el costo de la electricidad y el gas natural, conocido como “spark gap”.

    La electrificación industrial en Illinois y Michigan puede contribuir notablemente a las metas de descarbonización y modernización manufacturera, pero para que esta transición suceda con éxito es indispensable superar limitaciones tarifarias y económicas. Reformas en la estructura tarifaria que reconozcan los nuevos perfiles de consumo, junto con programas de incentivos y un entorno regulatorio favorable, posibilitan la adopción de tecnologías limpias. Finalmente, desarrollar enfoques diferenciados para diversos sectores industriales y trabajar de manera coordinada entre diferentes actores institucionales permite construir un sistema energético más eficiente, flexible y alineado con los objetivos climáticos estatales y regionales.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.aceee.org/white-paper/2026/02/industrial-rate-impacts-electrification-projects-illinois-and-michigan

    https://www.aceee.org/sites/default/files/pdfs/industrial_rate_impacts_on_electrification_projects_in_illinois_and_michigan.pdf

  • Tendencias en sostenibilidad 2026

    Tendencias en sostenibilidad 2026

    La gestión del desarrollo sostenible en las organizaciones atraviesa una etapa de reordenamiento profundo motivada por la necesidad de conectar la estrategia ambiental, social y de gobernanza con la continuidad del negocio. En este contexto, la toma de decisiones se traslada hacia criterios estrictamente financieros, donde la identificación de riesgos se vincula directamente con la protección de ingresos, el abastecimiento y la reputación institucional. El enfoque tradicional de acumular iniciativas aisladas pierde vigencia frente a una priorización que cuantifica el impacto económico de variables externas, transformando la materialidad en un ejercicio de análisis de inversión y costo. Bajo esta misma lógica de eficiencia, la fragmentación del panorama geopolítico global introduce presiones adicionales sobre las cadenas de suministro y el acceso a mercados. Fenómenos como la confrontación geoeconómica y la implementación de mecanismos de ajuste por carbono obligan a las empresas a desarrollar capacidades técnicas de medición mucho más rigurosas para mantener su competitividad. Por tanto, la sostenibilidad deja de percibirse como un vector técnico independiente para integrarse como una variable explícita en el análisis de riesgo país y sectorial, afectando incluso las condiciones de financiamiento y las tasas de interés aplicadas por la banca.

    Sumado a lo anterior, el modelo de gobernanza interna experimenta una transición desde estructuras centralizadas hacia una ejecución transversal en todas las áreas de la compañía. Debido a que el volumen de exigencias regulatorias y de mercado crece con mayor velocidad que la capacidad de los equipos especializados, resulta imperativo asignar responsabilidades operativas a departamentos como compras, finanzas, legal y operaciones. Esta integración permite que las prácticas sostenibles se conviertan en una capacidad organizacional permanente, evitando que la gestión se perciba como un esfuerzo adicional o un cuello de botella para el crecimiento. Además de este cambio estructural, la confianza en la información reportada adquiere un cariz similar al de los datos contables debido a la adopción de estándares internacionales de divulgación. La presión proveniente de inversionistas y reguladores demanda que los datos ASG posean trazabilidad completa, controles internos y metodologías consistentes que resistan auditorías externas. En consecuencia, el orden estadístico y la gobernanza del dato se posicionan como herramientas para reducir la volatilidad y facilitar la comunicación con grupos de interés que exigen evidencia técnica sobre el desempeño de cada producto.

    Al mismo tiempo, la relación con el entorno natural evoluciona hacia el uso de inteligencia de naturaleza para anticipar riesgos físicos y proteger activos. La biodiversidad se integra en la planeación estratégica como un sistema de alerta temprana que orienta decisiones sobre la ubicación de infraestructuras y la resiliencia de las materias primas. Este nivel de análisis permite a las firmas no solo cumplir con expectativas sociales, sino también asegurar la viabilidad de sus operaciones frente a la degradación de ecosistemas que soportan la actividad productiva. La dinámica de mercado se centra en la verificación detallada de las cadenas de suministro, donde ya no bastan las declaraciones generales de intención. Las empresas se ven impulsadas a demostrar debida diligencia en sus procesos de homologación y contratos, incluso en mercados regionales que anteriormente mostraban menores niveles de exigencia. Al fortalecer estos vínculos y profesionalizar la captura de información, las organizaciones logran una inserción más sólida en el comercio internacional, transformando los requisitos de sostenibilidad en ventajas comerciales que aseguran la permanencia y el éxito en un entorno global cambiante.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.portafolioverde.com/noticias/tendencias-en-sostenibilidad-2026-agenda-asg/

    https://www.portafolioverde.com/wp-content/uploads/2026/02/Tendencias-en-sostenibilidad-2026.-Grupo-Portafolio-Verde_11FEB26-1.pdf

  • Workforce Development Report: Electric Truck Research and Utilization Center (eTRUC) Project (Task 2.4)

    Workforce Development Report: Electric Truck Research and Utilization Center (eTRUC) Project (Task 2.4)

    La transición hacia la electrificación de vehículos pesados en el sector del transporte presenta un escenario complejo que demanda un enfoque integrado en la capacitación y desarrollo de la fuerza laboral. La adopción de tecnologías de carga de alta potencia apunta a modificar no solo la infraestructura física sino también la estructura y habilidades del personal involucrado en la implementación y operación de estos sistemas. A lo largo de este proceso, se observa que la coordinación entre diversos actores, como industrias, gobiernos, instituciones educativas y organizaciones comunitarias, contribuye a diseñar estrategias formativas que respondan a las necesidades emergentes del mercado laboral en el ámbito de los camiones eléctricos.

    El crecimiento del sector requiere especialización en áreas técnicas, incluyendo la instalación y mantenimiento de equipos de carga de alta potencia, además de competencias en operación y diagnóstico para asegurar el funcionamiento eficiente de los sistemas. Cabe destacar que el acceso a formaciones estático a la tecnología eléctrica no solo depende de la calidad de los cursos, sino también de su accesibilidad para diversas poblaciones, lo que implica considerar barreras socioeconómicas y geográficas. Como resultado, se recomienda fortalecer alianzas con comunidades afectadas por la contaminación del transporte, favoreciendo programas de capacitación inclusivos que promuevan oportunidades de empleo para grupos tradicionalmente subrepresentados. Asimismo, la estandarización de certificaciones y la implementación de itinerarios educativos escalables permiten ampliar las rutas de ingreso y progreso profesional en la industria, aumentando la flexibilidad de los trabajadores para adaptarse a distintos roles y niveles de especialización. La integración de prácticas innovadoras en la enseñanza, tales como simulaciones virtuales y entrenamiento en instalaciones reales como centros de carga o depósitos, facilita la adquisición de habilidades prácticas y acelera la incorporación laboral. Al mismo tiempo, el apoyo a pequeñas empresas mediante subvenciones para formación crea un entorno favorable a la diversificación del sector y fomenta la sustentabilidad económica local.

    Además, la creación de un marco estructurado para la implementación del desarrollo de la fuerza laboral articula las fases desde la coordinación de socios hasta la medición de resultados como retención y avance salarial. Bajo este esquema, se establece la importancia de incorporar servicios complementarios, como apoyo en transporte y cuidado infantil, con el fin de minimizar obstáculos no técnicos que podrían limitar la participación de candidatos. Las políticas públicas y los incentivos financieros orientados a fomentar la contratación local y el entrenamiento en comunidades con altos índices de vulnerabilidad se convierten en herramientas para garantizar que el crecimiento del sector genere beneficios a nivel social. A su vez, el análisis de diferentes regiones revela que cada área presenta características singulares en cuanto a especialización industrial, condiciones de mercado laboral y dinámica de formación. Por ejemplo, zonas con concentración en ingeniería automotriz contrastan con otras donde prevalece la logística o la construcción. Esto exige la personalización de tácticas formativas y la asignación eficiente de recursos para consolidar capacidades en función de los contextos específicos. En este marco, la recopilación sistemática y el seguimiento de datos ocupacionales apoyan la alineación continua del currículo con las demandas del sector y la identificación oportuna de brechas emergentes.

    De este modo, se promueve crear sistemas de formación inclusivos y adaptativos capaces de responder a la evolución tecnológica y a las necesidades sociales que acompañan a la transición hacia una economía baja en emisiones. La diversificación de proveedores educativos y la participación activa de organismos comunitarios fortalecen las redes de apoyo a los aprendices, facilitando la persistencia y éxito en programas que conducen a empleos estables dentro del mercado verde. Finalmente, la estrategia propuesta apunta a establecer una base sólida para la construcción de una economía del transporte justa, sostenible y orientada a largo plazo, donde la capacitación laboral se incorpora como elemento esencial para lograr estos objetivos.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.epri.com/research/products/000000003002034480

  • Offshore Wind Power through the Lenses of EU Climate, Energy, and Environmental Law—Between Climate Aspirations, Market Competition, and Environmental Impact

    Offshore Wind Power through the Lenses of EU Climate, Energy, and Environmental Law—Between Climate Aspirations, Market Competition, and Environmental Impact

    La expansión de la energía eólica offshore en Europa constituye un proceso complejo que enfrenta numerosos desafíos legales y ambientales. En el marco de la Unión Europea, la transición energética hacia fuentes renovables se ha acelerado con el fin de alcanzar la neutralidad climática para 2050 y cumplir con el Acuerdo de París. Tal transición se materializa con ambiciosos avances en capacidad instalada de energía eólica marina, proyectando un crecimiento significativo para las próximas décadas. Sin embargo, este desarrollo intensivo no está exento de tensiones que surgen al intentar conciliar las aspiraciones climáticas, la eficiencia en el mercado energético y la protección del medio ambiente, especialmente la biodiversidad marina.

    El entramado jurídico europeo dedicado a la política climática y energética se caracteriza por establecer objetivos con carácter vinculante, lo que se traduce en medidas concretas para ampliar la generación de energías limpias. En efecto, las instituciones comunitarias impulsan una normativa que facilita la rápida autorización y construcción de parques eólicos en el entorno marino, otorgando una posición prioritaria a estas infraestructuras frente a otras consideraciones. Por ello, las políticas de la UE suelen colocar la mitigación del cambio climático y la seguridad energética por encima de las preocupaciones ecológicas. En consecuencia, aunque se reconoce la importancia de preservar los ecosistemas marítimos, los instrumentos ambientales carecen de la fuerza necesaria para contrarrestar o modular las decisiones energéticas. Además, la coexistencia de múltiples usos del espacio marítimo genera conflictos, dado que las áreas óptimas para la instalación de parques eólicos coinciden con zonas que albergan valores ecológicos elevados. Las actividades relacionadas con la pesca, la navegación y la conservación ambiental comparten territorio con estos proyectos, provocando la fragmentación y degradación de hábitats esenciales para numerosas especies. Durante la etapa de construcción, los impactos se acentúan debido a la afectación del fondo marino y el ruido generado, el cual puede alterar el comportamiento de mamíferos marinos y peces. Asimismo, la operación continua de las turbinas plantea riesgos para aves migratorias y quirópteros. A pesar de estos efectos negativos, la evidencia científica sobre la magnitud y mecanismos de impacto permanece incompleta, lo que dificulta la incorporación de medidas preventivas o correctivas adecuadas.

    El panorama legislativo ambiental presenta limitaciones notables. Directivas europeas como la de Hábitats excluyen gran parte de la biodiversidad marina, mientras que otras normativas amplias en alcance, como la Directiva Marco de Estrategia Marina, carecen de definición precisa en cuanto a objetivos vinculantes y aplicación efectiva. De esta forma, las acciones de protección se diluyen, especialmente frente a las excepciones contempladas para proyectos que se consideran de interés público prioritario, como los renovables. Esto genera un desequilibrio entre la urgencia de mitigar el cambio climático mediante la expansión de la energía eólica offshore y la necesidad de conservar ecosistemas marinos saludables. Ante dichos retos, se sugiere fortalecer el marco normativo relativo a la planificación marítima, dotándola de instrumentos jurídicos que establezcan zonas prohibidas para el desarrollo de parques eólicos en áreas ecológicamente sensibles o degradadas. La clarificación del estatus legal de la Directiva Marco de Estrategia Marina también contribuiría a definir metas más contundentes para la restauración y buen estado ambiental, así como a integrar estas exigencias en los procesos de autorización y uso del espacio marino. Tal enfoque permitiría, por un lado, preservar la biodiversidad y, por otro, ofrecer mayor certidumbre a los inversores y promotores, al reducir conflictos.

    El equilibrio entre la expansión de la energía eólica marina y la protección ambiental requiere una revisión profunda que concilie los imperativos climáticos, la eficiencia energética y el bienestar ecológico. La coherencia normativa entre los ámbitos energético, climático y ambiental aún presenta fisuras que demandan atención urgente para orientar el desarrollo sostenible del sector. Solo mediante una gobernanza mejor integrada y con instrumentos legales robustos será posible avanzar hacia un modelo de crecimiento regenerativo, donde el uso de los recursos naturales se acompañe de su protección y restauración efectiva, asegurando así la salud de los ecosistemas marinos para las generaciones futuras.

    Para leer más ingrese a:

    https://fsr.eui.eu/publications/?handle=1814/94425

    https://cadmus.eui.eu/server/api/core/bitstreams/8aeeeb77-b4c4-481d-b33a-58577c86aa18/content

  • Critical raw materials and the law: confronting legal disruption in the transition to sustainability

    Critical raw materials and the law: confronting legal disruption in the transition to sustainability

    La transición hacia una economía baja en carbono, impulsada por la agenda de sostenibilidad de la Unión Europea, demanda una transformación profunda en múltiples dimensiones, incluyendo tecnologías, mercados, gobernanza y prácticas sociales. Esta transformación depende en gran medida de la adquisición y gestión de materiales necesarios para tecnologías limpias, cuyo abastecimiento genera complejas tensiones de índole geopolítica, económica y ambiental. La importancia económica de estos materiales y el elevado riesgo que implica su suministro, sumado a la ausencia de sustitutos viables, intensifican la competencia global y revelan nuevas dependencias que rememoran el papel estratégico que tuvieron los combustibles fósiles en sistemas previos.

    El marco jurídico vigente en la UE, aunque ambicioso en su intención de asegurar el suministro seguro y sostenible, presenta vacíos significativos en la regulación integral que abarque desde la extracción hasta el reciclaje. El predominio del enfoque minero, regulado principalmente a nivel nacional, refleja la fragmentación y la insuficiencia de respuestas legales integradas frente a los complejos desafíos que estos materiales implican. Más aún, las políticas actuales tienden a acelerar la adopción de tecnologías intensivas en estos recursos sin establecer mecanismos efectivos para garantizar una reducción global en su consumo o para promover un uso eficiente y circular. El desarrollo acelerado de estas tecnologías no solo trae beneficios relacionados con la reducción de emisiones, sino que también ocasiona impactos negativos en la biodiversidad y el medio ambiente, como la deforestación, la pérdida de hábitats y la contaminación derivada de la minería y producción. Además, estos efectos adversos pueden generar bloqueos socioeconómicos a largo plazo, dificultando futuras adaptaciones y mejoras en la sostenibilidad. Por lo tanto, la gestión legal debe ir más allá de simples ajustes incrementales y abordar las contradicciones inherentes al modelo económico basado en el crecimiento y el mercado, impulsando reformas que consideren límites ecológicos y políticas de suficiencia material.

    La integración de estos materiales en las tecnologías limpias también desestabiliza las estructuras legales establecidas, al introducir desafíos que exceden la capacidad de adaptación gradual de los sistemas jurídicos tradicionales. Esta disrupción se manifiesta en tensiones relacionadas con la autoridad regulatoria dispersa entre niveles nacionales, regionales y globales; con la competencia técnica requerida para gestionar asuntos altamente especializados; y con la legitimidad social, ante cuestionamientos vinculados a derechos humanos y justicia ambiental. La falta de una respuesta normativa cohesionada aumenta el riesgo de que el derecho reaccione de modo fragmentado y reactivo, sin anticipar ni moldear adecuadamente el desarrollo tecnológico y sus repercusiones. Para avanzar hacia una transición verdaderamente sostenible, es imprescindible que las políticas y el derecho adopten un enfoque transformador, basado en la circularidad, la eficiencia de recursos y la reducción efectiva del consumo material. De lo contrario, se corre el riesgo de reproducir patrones extractivos insostenibles bajo la apariencia de progreso ambiental. Esto implica no sólo perfeccionar instrumentos jurídicos como la Ley Europea de Materiales Críticos, sino también promover un diseño normativo que equilibre la seguridad del suministro con la protección ambiental y social, así como que incentive una economía que limite la extracción primaria y favorezca la recuperación y reutilización de materiales.

    De esta manera, la interacción entre tecnologías dependientes de materiales específicos y los sistemas legales debe entenderse como una dinámica que exige renovaciones profundas y coordinadas en los marcos regulatorios. Dicha transformación no es únicamente técnica o económica, sino también política y social, debido a la redistribución inevitable de poder y recursos que acompaña este proceso. En última instancia, la visión de sostenibilidad de la UE requiere superar la simple sustitución de recursos fósiles por minerales críticos, para adoptar un modelo que integre justicia, resiliencia ambiental y responsabilidad en el uso de materiales, evitando así perpetuar externalidades negativas invisibilizadas por la urgencia del cambio energético.

    Para leer más ingrese a:

    https://fsr.eui.eu/publications/?handle=1814/94426

    https://cadmus.eui.eu/server/api/core/bitstreams/21c759ba-35e3-4e8c-b965-968b46dd8f40/content

  • Cómo ahorrar 40–65% en movilidad: el caso de los vehículos eléctricos usados

    Cómo ahorrar 40–65% en movilidad: el caso de los vehículos eléctricos usados

    Un análisis de RMI sostiene que, aunque los incentivos federales a EV nuevos se redujeron, el mercado de segunda mano ofrece hoy oportunidades económicas inmediatas: tres de cada cuatro autos vendidos en EE. UU. son usados y, en promedio, los vehículos eléctricos de 2022–2024 se venden un 10% por debajo de sus equivalentes de combustión. En agosto de 2025, la diferencia de precio entre usados eléctricos y de combustión cayó a apenas 897 USD, y la llegada de más devoluciones de leasing (con ~75% de transacciones de EV bajo leasing en 2025) inyectará más oferta asequible al mercado de usados.

    El ahorro operativo es el segundo pilar: con carga residencial diaria, los conductores pueden reducir 800–1.000 USD anuales en “combustible” frente a gasolina y, junto con menores gastos de mantenimiento por ausencia de trenes de potencia complejos, recortar 40–65% los costos de operación. En cuanto a durabilidad, la evidencia sugiere que las baterías están superando estimaciones iniciales, con vidas útiles de una a dos décadas más largas que lo previsto y más del 40% por encima de estimaciones de laboratorio en escenarios reales menos exigentes, lo que proyecta autonomías superiores a 300.000 millas para muchos casos de uso. La combinación de precio de entrada, costo por milla más estable y menor mantenimiento convierte a los EV usados en una vía pragmática para aliviar la presión de los hogares por precios de gasolina volátiles, a la vez que reduce emisiones locales y mejora la calidad del aire urbano.

    Para leer más ingrese a:

    www.rmi.org/tired-of-gasoline-prices-heres-a-surprising-way-to-save-money/

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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