Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Asia Oriental acelera renovables para crecer con competitividad

    Asia Oriental acelera renovables para crecer con competitividad

    El Banco Mundial describe cómo Asia Oriental puede transformar su matriz energética para sostener el crecimiento económico, crear empleo y reforzar su seguridad energética, acelerando la electrificación y la expansión de renovables junto con la modernización de redes. El análisis parte de una realidad: el auge industrial reciente se apoyó en el carbón, elevando emisiones y riesgos, pero los costos y la urgencia climática mueven la frontera hacia soluciones limpias y competitivas. El documento “Powering Prosperity: Unlocking East Asia’s Renewable Energy for Growth and Competitiveness” sintetiza una estrategia en cuatro frentes: eficiencia energética, electrificación, despliegue de renovables a gran escala y adopción de tecnologías avanzadas como hidrógeno verde y captura, uso y almacenamiento de carbono.

    En el núcleo de la transición se ubican China, Indonesia, Vietnam y Filipinas, responsables de una alta proporción de la demanda de carbón y de las emisiones regionales. El organismo estima que, sin acciones decididas, la demanda eléctrica podría duplicarse en tres décadas, tensionando precios, confiabilidad y metas climáticas. La oportunidad, sin embargo, es extraordinaria: el potencial solar, eólico —incluida la eólica marina— e hidráulico sigue ampliamente subutilizado, con espacio para conformar cadenas de suministro regionales y anclar nueva industria limpia. El informe y su paquete de política recomiendan subastas competitivas, contratos bancables y marcos que habiliten inversión privada en generación y transmisión, junto con gobernanza y señalización que capture valor de flexibilidad y resiliencia.

    El esfuerzo financiero es significativo. Una estimación asociada a la descarbonización conjunta de potencia e industria señala necesidades de inversión del orden de los 10 billones de dólares hacia mitad de siglo, con un alto rendimiento en seguridad energética, empleos y competitividad manufacturera cuando se prioriza la eficiencia y la electrificación tempranas. La institución conecta la visión técnica con un programa regional ya en marcha (enfoque MPA), diseñado para escalar renovables, reforzar transmisión, acelerar el comercio eléctrico y reducir riesgos para el capital privado mediante instrumentos de financiamiento combinado y cooperación entre países. Estas herramientas, activas hasta 2034, buscan viabilizar gigavatios de nueva capacidad, mejorar acceso limpio y atraer inversión en infraestructura eléctrica crítica bajo estándares de calidad y confiabilidad.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.worldbank.org/en/news/feature/2026/02/02/powering-prosperity-unlocking-east-asia-s-renewable-energy-for-growth-and-competitiveness
  • Señales regulatorias redefinen relación usuario–empresa eléctrica

    Señales regulatorias redefinen relación usuario–empresa eléctrica

    ICF identifica un cambio regulatorio: menos énfasis en el número de programas y más en los resultados con valor de sistema (confiabilidad, asequibilidad, flexibilidad). Comisiones estatales están pidiendo mayor alineación entre DER/DR y necesidades operativas, con expectativas de visibilidad a nivel de dispositivo, geo-localización y comprensión del valor local de la eficiencia. El mensaje para líderes de programas: diseñar portafolios capaces de demostrar contribuciones a resiliencia y planificación a largo plazo.

    La actividad regulatoria también impulsa cuantificación de riesgo climático extremo y medidas de endurecimiento de redes, abriendo espacio a programas que aportan a resiliencia desde el lado de la demanda (almacenamiento distribuido, DR con SLA, tarifas horarias). En este entorno, ICF sugiere evolucionar hacia portafolios integrados y basados en datos, con métricas de valor neto, persistencia y calidad de servicio, y con interoperabilidad TI/TO que permita auditar desempeño y justificar incentivos por resultados.

    Como soporte, el hub de “Energy Insights” compila guías y análisis sobre crecimiento de demanda, flexibilidad y asequibilidad, que contextualizan este viraje regulatorio: gestionar la nueva ola de consumo (IA, electrificación) exige programas con impacto verificable en los picos y en los costos evitados de infraestructura. La recomendación práctica es conectar el diseño de incentivos y enrolamiento con necesidades del despacho y de la red, más que con metas de adopción genéricas.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.icf.com/insights/energy/regulatory-trends-utility-customer-programs
  • Loja integra naturaleza urbana para salud y resiliencia

    Loja integra naturaleza urbana para salud y resiliencia

    El relato de WRI documenta cómo Loja (Ecuador) integró más de 600 hectáreas de parques, corredores fluviales y laderas arboladas en un sistema verde urbano continuo que mejora salud pública, movilidad activa y resiliencia hídrica. La crónica describe el proceso de décadas para conectar áreas aisladas, restaurar riberas y frenar erosión en quebradas, transformando infraestructura verde en política urbana de bienestar y reducción de riesgos por lluvias estacionales.

    La iniciativa, finalista del WRI Ross Center Prize for Cities 2025‑2026, se presenta como referencia replicable para ciudades intermedias andinas que enfrentan islas de calor, calidad del aire y vulnerabilidad a inundaciones. El reconocimiento subraya métricas de impacto (acceso cotidiano a naturaleza, continuidad de corredores, mantenimiento y gobernanza intersectorial), y posiciona la estrategia como “catalizadora de ciudades saludables” en un contexto de creciente presión urbana y climática.

    Más allá del premio, el enfoque de WRI para ciudades resalta la relación entre infraestructura verde, equidad y reducción de emisiones por cambios en movilidad y confort térmico, subrayando que soluciones basadas en naturaleza pueden funcionar como infraestructura esencial en urbes de tamaño medio. Esto alinea políticas de uso del suelo, espacio público y salud con metas de descarbonización y adaptación, mostrando que intervenciones relativamente “ligeras” pueden generar beneficios medibles en corto y mediano plazo.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.wri.org/insights/loja-ecuador-urban-nature-healthy-city
  • IA acelera demanda eléctrica y redefine estrategias de red

    IA acelera demanda eléctrica y redefine estrategias de red

    La expansión acelerada de IA y centros de datos está reordenando prioridades de inversión, regulación y planificación de redes. El reportaje describe cómo la continuidad, la baja latencia y la densidad de potencia que exige la IA presionan por soluciones despachables (gas, nuclear avanzada), al tiempo que fuerzan a acelerar permisos, reforzar transmisión/distribución y estructurar contratos de suministro firme compatibles con metas de descarbonización.

    El texto recoge posturas industriales y eventos sectoriales (p. ej., foros de GNL) que enmarcan al gas como “energía puente” mientras crece la capacidad renovable y el almacenamiento. Se enfatiza la necesidad de una planificación coordinada entre operadores, empresas de energía y grandes consumidores digitales, y de mecanismos de demanda gestionable con acuerdos de nivel de servicio (SLA) que permitan modular consumos durante contingencias o precios extremos.

    Como tendencia de fondo, Inspanet ha publicado piezas que sitúan el reto energético de la IA en escalas crecientes de consumo eléctrico global y en requisitos térmicos/cooling, lo que refuerza el caso para políticas que integren eficiencia en centros de datos, contratación de renovables y modernización acelerada de redes. La conclusión práctica: la gobernanza del sistema debe adaptarse a un crecimiento digital que supera los ciclos de inversión tradicionales, incorporando señales tarifarias, visibilidad operativa y nuevas reglas de interconexión para grandes cargas.

    Para leer más ingrese a:

    https://inspenet.com/noticias/inteligencia-artificial-batalla-energia-2026/
  • Siete apuestas digitales que reconfiguran el sector energético

    Siete apuestas digitales que reconfiguran el sector energético

    El artículo compila tendencias de digitalización con efectos directos en la operación eléctrica: uso de inteligencia artificial para pronóstico y optimización, analítica avanzada para mantenimiento predictivo, automatización de redes (ADMS/EMS) y gestión de la demanda orientada a flexibilidad. En un entorno de precios volátiles y penetración renovable ascendente, la digitalización aparece como habilitador para reducir intermitencia efectiva mediante almacenamiento (BESS), control de flujos y orquestación de activos distribuidos, elevando estabilidad y ahorro operativo.

    Se ubica a los centros de datos como nueva frontera de consumo intensivo que obliga a sincronizar compras de energía renovable, eficiencia en TI y planeación de capacidad; en paralelo, plantea reforzar ciberseguridad y gobierno de datos para sostener confianza y continuidad. La IA también se proyecta como catalizador de “experiencias” y eficiencia, pero con efectos energéticos que demandan coordinación de infraestructura, contratos y medidas de gestión activa del lado del usuario.

    En la perspectiva de 2026, las organizaciones energéticas que combinen automatización, datos y diseño de programas con métricas de desempeño (ahorros persistentes, reducción de picos, calidad de servicio) podrán integrar mejor DER y cargas críticas, y avanzar hacia portafolios basados en resultados. La pieza de t2ó aporta un marco narrativo, alineado con otras fuentes del ecosistema, sobre cómo IA, robótica e IoT evolucionan desde “pilotos” a capacidades transversales para confiabilidad operativa y gestión de costos.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.t2o.com/ideas/actualidad/cuales-son-las-tendencias-digitales-que-marcaran-la-industria-de-energia-este-2026/
  • PJM ajusta datos tras el medidor para grandes cargas digitales

    PJM ajusta datos tras el medidor para grandes cargas digitales

    PJM presentó a la FERC cambios a sus reglas de generación detrás del medidor para facilitar la colocalización de grandes cargas (p. ej., centros de datos) con recursos de generación, incorporando tres servicios de transmisión nuevos (interim NITS, firm/non‑firm contract demand) y definiendo umbrales de 50 MW para ciertas exigencias. El objetivo es compatibilizar la rápida expansión de infraestructura digital con la confiabilidad del sistema y un trato equitativo entre usuarios, limitando el neteo de cargos de transmisión que hoy reduce señales de costo para grandes consumidores.

    El expediente deriva de una orden previa de la FERC (dic‑2025) que ordenó a PJM desarrollar un marco consistente para la colocalización, vista como una vía para acelerar despliegue de infraestructura crítica de IA, pero con resguardos para no trasladar riesgos o costos indebidos a otros usuarios del sistema. Las propuestas han suscitado debate por su posible impacto en cogeneración industrial (CHP) y por la forma en que se definen servicios firmes y no firmes para grandes cargas.

    La cobertura del tema muestra cómo el operador y los actores industriales discuten el balance entre habilitar crecimiento digital y mantener integridad de mercados y señales de capacidad. Más allá del trámite puntual, la discusión anticipa mayores exigencias de telemetría, trazabilidad de perfiles de carga, límites a exportaciones netas y participación en productos de demanda gestionable, y marca un precedente para otros RTO/ISO que enfrentan curvas de carga ascendentes por IA y nube.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.utilitydive.com/news/pjm-ferc-behind-the-meter-data-center-colocation/812939/
  • ConEd eleva inversiones para demanda y confiabilidad al 2030

    ConEd eleva inversiones para demanda y confiabilidad al 2030

    Consolidated Edison proyecta USD 38.000 millones de inversión de capital hasta 2030 para modernizar su red ante el crecimiento de carga, impulsado principalmente por la electrificación de edificios y transporte, más que por centros de datos u otras mega‑cargas industriales. La compañía reporta incrementos en conexiones para calefacción eléctrica y carga rápida, con nuevos edificios demandando entre 20% y 25% más potencia, lo que obliga a expandir subestaciones, automatizar alimentación y gestionar calidad/fiabilidad en una zona urbana densa.

    El plan dialoga con una agenda regulatoria que exige simultáneamente confiabilidad, asequibilidad y transición limpia, por lo que la priorización de proyectos se acompasa con calendarios tarifarios y acuerdos con autoridades estatales. La empresa prevé 22 nuevas subestaciones hacia 2034 en sus utilidades O&R y CECONY, dentro de una hoja de ruta decenal de USD 72.000 millones, marcando un esfuerzo sostenido por robustecer activos críticos, electrificar usos finales y habilitar integración de DER sin sacrificar indicadores de continuidad.

    El contexto de demanda creciente en EE. UU. —asociada a movilidad eléctrica, bombas de calor, manufactura avanzada y servicios digitales— está elevando capex en varias empresas de energía, con foco en endurecimiento de redes, transmisión y automatización. En la cobertura de Utility Dive, estos anuncios corporativos se insertan en una tendencia más amplia de inversiones aceleradas ante la presión de nuevas cargas y los desafíos de planificación de transmisión y distribución; ConEd es un caso representativo de cómo un operador urbano busca balancear expansión, resiliencia y control de tarifas en una década de incrementos de carga estructurales.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.utilitydive.com/news/con-ed-capital-spending-rates-earnings/812981/
  • España habilita acceso flexible y acelera nuevas conexiones

    España habilita acceso flexible y acelera nuevas conexiones

    La propuesta de la CNMC habilita permisos de acceso flexible para conectar demanda, almacenamiento e instalaciones industriales antes de completar refuerzos de red, condicionando la operación a límites y eventos de congestión. El planteamiento distingue tipologías (temporal, condicional y con vertimiento/limitación) y desplaza el paradigma del acceso estrictamente “firme” hacia uno que aprovecha capacidad ociosa y reduce colas de conexión sin comprometer seguridad operativa. El regulador abre consulta pública y detalla criterios técnicos y límites operativos, con énfasis en medición, protección y comunicación con el operador.

    El giro regulatorio se inscribe en un contexto de saturación de nudos, electrificación creciente y penetración renovable, donde la flexibilidad se considera infraestructura funcional para viabilizar nueva demanda intensiva (p. ej., centros de datos) y recursos como baterías que ofrecen arbitraje y servicios complementarios. Vocerías sectoriales han reconocido que el paso es “imprescindible” para exprimir una red que, aun siendo robusta, presenta infrautilización en ciertos periodos y ubicaciones.

    Históricamente, la CNMC ha venido ajustando metodologías para el acceso de demanda y la publicación de información de capacidad disponible; el acceso flexible complementa dichas reglas, dando cabida a nuevas figuras y esquemas de participación de la demanda, bajo un marco de transparencia y señales locales. Este enfoque converge con iniciativas previas (circulares y hojas de ruta) para visibilizar capacidades, normalizar estudios y explicitar causas de denegación o revocación, incrementando previsibilidad para promotores. Para agentes y grandes consumidores, el nuevo esquema exige modelar riesgos de indisponibilidad, cláusulas de limitaciones a la inyección de potencia “curtailment” y estrategias operativas que internalicen el costo/beneficio de la flexibilidad frente a la opción de esperar refuerzos.

    Para leer más ingrese a:

    https://elperiodicodelaenergia.com/la-cnmc-regula-el-acceso-flexible-a-la-red-electrica-que-cambia-que-tipos-existen-y-como-impactara-en-almacenamiento-e-industria/
  • Impulsan inscripción masiva a respuesta de demanda

    Impulsan inscripción masiva a respuesta de demanda

    Se plantea un análisis sobre la ruta práctica para elevar la participación en programas de respuesta de la demanda combinando segmentación de usuarios, propuesta de valor clara y ejecución multicanal sincronizada con la estacionalidad de picos. Se describe que la automatización de enrolamiento (p. ej., BYOT/BYOD) capta a los primeros adoptantes, pero rápidamente entra en meseta si no se complementa con estrategias de marketing que identifiquen clientes con mayor probabilidad de aportar kW efectivos en horas críticas y en ubicaciones de alto valor de red. El énfasis pasa de “tener dispositivos” a “generar flexibilidad útil”, alineando incentivos, mensajes y acuerdos operativos con las necesidades del sistema.

    El documento recomienda pruebas A/B para ajustar creatividades, llamados a la acción y momentos de contacto, y resalta que reducir fricciones en el alta (claridad de beneficios, flujos simples y compromiso previo a eventos) incrementa activación y retención. Se proponen métricas que van más allá de “número de inscritos”, como costo por kW asegurado, kW entregados en evento, persistencia y vida útil del recurso, de cara a justificar costo-efectividad frente a alternativas desde la demanda. La integración con plataformas DERMS y el cumplimiento de protección al usuario son condiciones necesarias para escalar y sostener resultados.

    Como contexto sectorial, ICF sugiere anclar estos programas en la gestión del crecimiento de carga y en la resiliencia, con guías operativas para diseñar portafolios con valor de sistema: priorización geográfica, coordinación TI/TO y contratos que aseguren verificación de desempeño. Complementariamente, otra pieza de ICF posiciona los programas de gestión de carga en ocho pasos desde la planificación hasta la implementación, reforzando que la flexibilidad del lado de la demanda es cada vez más crítica ante el aumento de centros de datos, la electrificación y las restricciones de redes.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.icf.com/insights/energy/marketing-demand-response-enrollment
  • Energy System Resilience: Lessons learned from Ukraine

    Energy System Resilience: Lessons learned from Ukraine

    La resiliencia del sistema energético se ha convertido en un eje articulador de la planificación contemporánea frente a un entorno caracterizado por disrupciones climáticas, transformaciones tecnológicas y tensiones geopolíticas. En este contexto, la resiliencia no se reduce a la capacidad de resistir impactos, sino que abarca la preparación anticipada, la adaptación progresiva y la recuperación eficiente ante eventos adversos. Así, el enfoque trasciende la noción tradicional de confiabilidad técnica para integrar dimensiones institucionales, económicas y sociales que determinan la continuidad del suministro energético. El análisis parte de reconocer que los sistemas energéticos están sometidos a riesgos cada vez más complejos, desde fenómenos meteorológicos extremos hasta ciberataques y fallas en cadenas globales de suministro. Por consiguiente, la planificación ya no puede basarse únicamente en proyecciones lineales de demanda o en supuestos históricos de estabilidad. Más bien, requiere metodologías que incorporen incertidumbre, escenarios múltiples y evaluación de vulnerabilidades interdependientes. De esta manera, la resiliencia se concibe como un proceso dinámico que evoluciona a medida que cambian las condiciones externas y las configuraciones tecnológicas.

    A partir de esta perspectiva, se propone un marco estructurado que articula evaluación de riesgos, fortalecimiento de capacidades y diseño de intervenciones estratégicas. Primero, se identifican amenazas físicas y sistémicas que pueden afectar infraestructura crítica, considerando tanto impactos directos como efectos en cascada. Luego, se examinan las debilidades estructurales del sistema, incluidas dependencias excesivas de fuentes específicas, limitaciones de infraestructura y brechas regulatorias. Posteriormente, se formulan acciones orientadas a reducir exposición, mejorar redundancias y diversificar recursos energéticos. Además, la resiliencia se vincula estrechamente con la transición hacia fuentes bajas en carbono. La integración creciente de energías renovables variables introduce nuevos retos operativos, entre ellos la gestión de intermitencia y la necesidad de almacenamiento y redes inteligentes. Sin embargo, al mismo tiempo, la descentralización y la diversificación tecnológica pueden fortalecer la capacidad de respuesta ante fallas localizadas. Por tanto, la transición energética y la resiliencia no constituyen agendas separadas, sino procesos interrelacionados que se refuerzan cuando se planifican de manera coherente.

    De igual forma, el documento subraya la importancia de la gobernanza y la coordinación institucional. La resiliencia depende no solo de activos físicos robustos, sino también de marcos regulatorios flexibles, mecanismos de financiamiento adecuados y sistemas de información transparentes. En consecuencia, la toma de decisiones debe involucrar a múltiples actores, autoridades energéticas, operadores de red, sector privado y comunidades, con el fin de asegurar respuestas coordinadas frente a emergencias y planes de adaptación sostenidos en el tiempo. Esta dimensión colaborativa amplía la comprensión del riesgo más allá del plano técnico. Asimismo, se enfatiza la necesidad de incorporar métricas e indicadores que permitan evaluar avances en resiliencia. La medición sistemática facilita la identificación de brechas, el seguimiento de inversiones y la priorización de intervenciones. No obstante, estos indicadores deben adaptarse a contextos específicos, considerando características geográficas, nivel de desarrollo institucional y composición de la matriz energética. De ahí que el enfoque propuesto promueva flexibilidad metodológica, permitiendo ajustes según particularidades nacionales o regionales.

    Por otra parte, el financiamiento emerge como un componente determinante para materializar mejoras estructurales. La modernización de redes, el despliegue de almacenamiento y la digitalización requieren inversiones sostenidas, además de mecanismos que distribuyan riesgos entre actores públicos y privados. En este sentido, la resiliencia también se integra en la evaluación financiera, influyendo en la asignación de capital y en la valoración de proyectos energéticos bajo criterios de sostenibilidad y estabilidad a largo plazo. La construcción de resiliencia se concibe como un proceso continuo que combina prevención, preparación y aprendizaje posterior a los eventos disruptivos. Cada incidente ofrece información valiosa para fortalecer protocolos, actualizar estándares y rediseñar infraestructura. Así, el sistema energético evoluciona no solo para resistir impactos futuros, sino también para adaptarse de manera progresiva a un entorno cambiante. En definitiva, la resiliencia energética se configura como un principio organizador que orienta la transformación del sector hacia modelos más robustos, flexibles y sostenibles.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.iea.org/reports/energy-system-resilience

    https://iea.blob.core.windows.net/assets/2c6f2378-31e8-442a-815a-18e693167915/EnergySystemResilience.pdf

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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