La electricidad desempeña un papel importante en el desarrollo económico y la reducción de la pobreza. Sin embargo, en muchos países en desarrollo, el sector eléctrico se caracteriza por una gobernanza deficiente y, en consecuencia, por unos resultados operativos y financieros mediocres. La regulación es un instrumento fundamental para mejorar el rendimiento del sector eléctrico, ya que permite la supervisión pública de los proveedores de servicios monopolísticos. Desde la década de 1990, la gran mayoría de los países de renta baja y media han creado organismos reguladores del sector eléctrico, pero a menudo ha resultado difícil convertirlos en instituciones reguladoras capaces que apliquen marcos reguladores sólidos. Este informe presenta el Índice Global de Regulación de la Electricidad (GERI), un índice que compara el sistema regulador existente de un país con las mejores prácticas teóricas, basándose en un conjunto de indicadores estandarizados que permiten comparaciones significativas entre países y ofrecen la posibilidad de seguir el progreso de la regulación a lo largo del tiempo. La instantánea resultante de los resultados de la regulación revela que se han hecho importantes progresos, pero al mismo tiempo pone de relieve muchas lagunas y deficiencias significativas que aún persisten en el entorno regulador del sector eléctrico en el mundo en desarrollo. Las características de monopolio natural de gran parte de la cadena de suministro eléctrico exigen una regulación económica que garantice que los precios recuperan los costos eficientes y que se ofrece a los clientes un servicio de calidad aceptable. Desde la década de 1990, alrededor del 70% de los países en desarrollo han creado organismos reguladores y promulgado leyes para introducir marcos reguladores modernos en el sector eléctrico. Sin embargo, la aplicación de una regulación económica moderna ha resultado muy difícil en los países de renta baja y media. El Índice Global de Regulación de la Electricidad (GERI) es un conjunto organizado de indicadores que reflejan hasta qué punto se han adoptado las mejores prácticas de regulación del sector eléctrico en un país determinado. El índice, y en particular sus partes constituyentes, son útiles para señalar dónde puede haber carencias en un marco regulador concreto. También permiten realizar comparaciones sistemáticas entre países y a lo largo del tiempo, de modo que la calidad del marco regulador pueda ser objeto de evaluación comparativa.
El documento comienza en la Sección 2 con una revisión de la literatura que aclara los fundamentos teóricos para el diseño del Índice GERI que se describe en la Sección 3. En las secciones 4, 5 y 6 se presentan, respectivamente, los resultados del GERI general y de los dos pilares que lo sustentan: el Índice de Gobernanza Reguladora (IGR) y el Índice de Sustancia Reguladora (ISR). La sección 7 ofrece conclusiones y recomendaciones.
Para leer más ingrese a: