MIT News reporta un nuevo estudio del Center for Energy and Environmental Policy Research y la Sloan School of Management sobre cómo la flexibilidad horaria de los centros de datos afecta los costos y las emisiones eléctricas. La investigación, publicada en la revista iScience, fue liderada por el economista Christopher Knittel junto con Juan Ramon Senga y Shen Wang, y modeló un año completo de operación de la red en tres regiones de Estados Unidos. El estudio encuentra que desplazar más del 20%, y en algunos casos hasta el 50%, del consumo de los centros de datos hacia horas de menor demanda generaría ahorros de costos del sistema.
Esos ahorros llegarían hasta 5% en Texas, 4% en la región del Atlántico Medio y 2% en los estados del oeste, cifras que representan miles de millones de dólares al aplicarse a toda la red. Esas tres regiones concentrarán cerca del 82% de los centros de datos del país para 2030, lo que hace que sus decisiones de consumo pesen sobre el sistema eléctrico nacional completo. Sin cambios de comportamiento, el crecimiento proyectado de estas instalaciones aumentaría las emisiones de CO2 en 58% en Texas, 20% en el Atlántico Medio y 24% en el oeste hacia 2030. En Texas, donde el 54% de la red es eólica, la flexibilidad podría reducir emisiones hasta 40%, mientras que en el Atlántico Medio podría incrementarlas 3% al mantener plantas de carbón activas.
Los investigadores concluyen que el resultado ambiental depende de políticas públicas, como ofrecer conexión más rápida a cambio de flexibilidad horaria, y no únicamente de la voluntad de las empresas tecnológicas. Para las empresas de energía en Colombia, con una matriz mayoritariamente hidráulica, la llegada de cargas flexibles de cómputo podría representar una oportunidad ambiental distinta a la de regiones dependientes del carbón, siempre que se diseñen los incentivos correctos desde ahora.
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https://news.mit.edu/2026/how-data-centers-can-better-manage-energy-use-0626