Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Promoting Social Connectedness Through Food

    Promoting Social Connectedness Through Food

    La soledad y el aislamiento social representan retos significativos para la salud pública moderna, impactando de forma directa en el bienestar físico y mental de las poblaciones en los países de la OCDE. Ante esta realidad, el acto de compartir alimentos y participar en actividades gastronómicas comunitarias surge como una estrategia determinante para reconstruir el tejido social y fomentar un sentido de pertenencia. La evidencia disponible sugiere que las comidas compartidas y los huertos urbanos no solo mejoran la nutrición, sino que actúan como catalizadores para la interacción intergeneracional y el apoyo mutuo, especialmente entre personas mayores y grupos socioeconómicamente desfavorecidos. De este modo, la comensalidad se posiciona no meramente como un hecho biológico, sino como un vehículo de cohesión que fortalece la resiliencia comunitaria frente a las crisis de desconexión social. Por lo tanto, integrar estas prácticas en las políticas de bienestar permite abordar el aislamiento desde una perspectiva holística que reconoce la importancia de los entornos compartidos.

    Aunado a lo anterior, la participación en sistemas alimentarios locales, como la agricultura apoyada por la comunidad y los mercados de agricultores, ha demostrado tener efectos positivos en la salud mental y la identidad local. Estas iniciativas facilitan que los individuos se involucren activamente en su entorno, reduciendo el sentimiento de exclusión y promoviendo la confianza interpersonal. Por cuanto el acceso a alimentos frescos y saludables suele estar limitado en zonas con alta precariedad, los proyectos de cocinas comunitarias y bancos de alimentos con enfoque social ofrecen una respuesta práctica que dignifica a los participantes. Bajo esta premisa, la creación de infraestructuras sociales que utilicen la comida como eje central contribuye a mitigar disparidades en el bienestar percibido y real de la ciudadanía. Por añadidura, el fomento de estas redes de apoyo reduce la carga sobre los servicios de salud formales al prevenir enfermedades crónicas relacionadas con el estrés y la soledad.

    Simultáneamente, la implementación exitosa de estos programas requiere una colaboración estrecha entre el sector público, las organizaciones no gubernamentales y los voluntarios, asegurando que las intervenciones sean sostenibles y culturalmente pertinentes. Resulta vital que las políticas gubernamentales incluyan mecanismos de evaluación robustos para medir el impacto de estas actividades en la calidad de vida de los participantes a largo plazo. Puesto que el entorno digital ha modificado las formas tradicionales de socialización, resulta indispensable proteger los «terceros espacios» físicos donde la comunidad puede converger de forma presencial. De igual modo, el diseño de programas de almuerzos escolares y programas de comidas sobre ruedas para personas dependientes debe ir más allá de la provisión calórica, priorizando el componente de interacción humana. Por consiguiente, la inversión en capital social a través del sistema alimentario se traduce en una población más saludable, integrada y resiliente ante las adversidades externas.

    La transformación de las normas sociales respecto al consumo de alimentos puede ser una vía efectiva para combatir la polarización y fomentar la inclusión de minorías. El uso estratégico de la gastronomía social permite derribar barreras culturales y crear puentes de comunicación en contextos urbanos diversos. Por esta razón, la recopilación de datos detallados sobre el consumo compartido y el bienestar subjetivo es necesaria para guiar futuras decisiones políticas basadas en evidencia. Bajo este esquema, la promoción de una cultura de alimentación conectada no solo mejora la satisfacción individual, sino que apuntala la estabilidad de los sistemas democráticos al fortalecer los vínculos vecinales. Así pues, el camino hacia sociedades más cohesionadas pasa necesariamente por redescubrir el valor del plato compartido como la unidad básica de la solidaridad humana. De este modo, la política de bienestar del siglo veintiuno debe abrazar la conexión social como un pilar indivisible de la salud nacional.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.oecd.org/en/publications/promoting-social-connectedness-through-food_1fdd5254-en.html

    https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2026/07/promoting-social-connectedness-through-food_61c20b43/1fdd5254-en.pdf

  • SME Policy Index for Western Balkans and Türkiye 2026 – Economy Profile for Albania

    SME Policy Index for Western Balkans and Türkiye 2026 – Economy Profile for Albania

    El entorno operativo para las pequeñas y medianas empresas en los Balcanes Occidentales y Türkiye atraviesa una fase de ajuste profundo ante la intensificación de las transiciones digital y verde. Mediante el Índice de Políticas para las PYME 2026, se evalúa el progreso de estas economías en dimensiones vitales para su competitividad, tales como el marco institucional, el acceso al financiamiento y la promoción de la innovación. Los resultados indican que el fortalecimiento de un ecosistema emprendedor resiliente depende de la simplificación de procesos administrativos y de una regulación que fomente la competencia justa. Por tal motivo, las recomendaciones de política se han orientado hacia la reducción de cargas burocráticas y el uso de herramientas digitales para agilizar la interacción entre el sector público y el privado. De este modo, se busca que las PYME no solo sobrevivan a los choques económicos, sino que se conviertan en motores de crecimiento inclusivo.

    Aunado a esto, la sostenibilidad ambiental se ha consolidado como un eje de transformación necesario para asegurar el acceso a mercados internacionales y cadenas de valor globales. Las empresas de la región enfrentan presiones crecientes para adoptar modelos de economía circular y reducir su huella de carbono, lo que requiere incentivos técnicos y financieros específicos por parte del Estado. Puesto que muchas PYME carecen de los recursos internos para gestionar esta transición de forma autónoma, el despliegue de programas de asistencia técnica y subsidios para la eficiencia energética se vuelve vital. Bajo esta premisa, la alineación con los estándares europeos, como el Pacto Verde, ofrece una hoja de ruta para modernizar los sectores productivos locales y mejorar su resiliencia climática. De igual modo, el fomento de redes de conocimiento y clústeres regionales facilita la difusión de mejores prácticas en sostenibilidad y gestión de recursos.

    Por otra parte, la transformación digital constituye un pilar esencial para cerrar las brechas de productividad que afectan a las economías emergentes de la región. El acceso a infraestructura digital robusta, la adopción de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y el fortalecimiento de la ciberseguridad son condiciones previas para el escalamiento de los negocios. Debido a que la difusión tecnológica es desigual, resulta necesario priorizar la formación en competencias digitales tanto para emprendedores como para su personal. De este modo, las políticas de digitalización deben ir acompañadas de mecanismos de financiamiento innovadores que permitan a las PYME invertir en software y hardware de última generación. Por añadidura, el impulso al comercio electrónico y a las plataformas de exportación digital abre nuevas oportunidades de mercado que anteriormente eran inalcanzables para las pequeñas empresas locales.

    Para finalizar, el desarrollo de capital humano y la promoción de la iniciativa empresarial femenina emergen como factores determinantes para el éxito de las reformas estructurales. La creación de programas de aprendizaje a lo largo de la vida y el fomento de una mentalidad emprendedora desde la educación inicial son medidas vitales para garantizar un flujo constante de talento calificado. Asimismo, la unificación de datos y la mejora en la recopilación de estadísticas permiten a los encargados de la formulación de políticas ajustar sus estrategias de forma dinámica. Por esta razón, el monitoreo constante del progreso a través de indicadores estandarizados es necesario para asegurar que la ambición política se traduzca en resultados reales para las empresas. Por consiguiente, la consolidación de un marco de políticas coherente y transparente será la base para una prosperidad económica duradera en el sudeste de Europa. Así pues, el esfuerzo conjunto entre gobiernos e instituciones internacionales seguirá siendo el catalizador para la convergencia con los estándares de bienestar de la OCDE.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.oecd.org/en/publications/sme-policy-index-for-western-balkans-and-turkiye-2026-economy-profile-for-albania_ab22c29c-en.html

    https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2026/07/sme-policy-index-for-western-balkans-and-turkiye-2026-economy-profile-for-albania_53f345d9/ab22c29c-en.pdf

  • Opportunities for the Development of Gas in Latin America and The Caribbean Report

    Opportunities for the Development of Gas in Latin America and The Caribbean Report

    El escenario energético actual de América Latina y el Caribe se sitúa en un momento de transformación trascendental, donde la abundancia de recursos de gas natural surge como un motor determinante para el progreso económico y la seguridad del suministro regional. Con una base de recursos que se estima cercana a los 500 trillones de pies cúbicos, suficiente para abastecer la demanda interna por aproximadamente siete décadas, la región posee el potencial para posicionarse como un actor de peso en el mercado global del gas natural licuado. Proyectos destacados como la formación de esquistos Vaca Muerta en Argentina, el presal en Brasil y los recientes descubrimientos en el margen ecuatorial de Guyana y Surinam ofrecen una oportunidad sin precedentes para monetizar reservas que históricamente han permanecido subdesarrolladas. Por lo tanto, la expansión de la producción nacional no solo permitiría reducir la dependencia de las importaciones costosas, sino que también fortalecería las balanzas comerciales mediante el incremento de las exportaciones y la industrialización de insumos como fertilizantes y petroquímicos.

    Por añadidura, el avance hacia una integración energética profunda en el Cono Sur requiere la optimización de la infraestructura existente, la cual, aunque extensa, se encuentra actualmente subutilizada debido a la escasez de excedentes exportables y a fluctuaciones políticas. La construcción y reversión de gasoductos entre Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Uruguay permitiría optimizar la asignación de recursos, reduciendo los costos para los consumidores finales y mejorando la confiabilidad del sistema ante la variabilidad climática. Puesto que la infraestructura de transporte es el obstáculo más complejo de superar, el hecho de que gran parte de la red ya esté instalada facilita la creación de un mercado regional líquido, siempre que se logre una armonización regulatoria que minimice la incertidumbre legal y los costos de transacción. De este modo, la coordinación entre los países permitiría que naciones como Bolivia moneticen su infraestructura ociosa mediante servicios de peaje internacional mientras otros países acceden a gas más económico y menos contaminante.

    Simultáneamente, el gas natural se perfila como el respaldo esencial para la integración de energías renovables intermitentes, como la solar y la eólica, cuya participación en la matriz eléctrica ha crecido de forma acelerada pero requiere de fuentes de generación despachables para garantizar la estabilidad de la red. En este contexto, el gas natural licuado permite una reducción inmediata de las emisiones de gases de efecto invernadero al sustituir combustibles más pesados como el carbón o el diésel, especialmente en las economías de Centroamérica y el Caribe que aún dependen fuertemente de derivados del petróleo. Por lo tanto, la adopción de tecnologías de bajas emisiones, incluyendo el biometano y el hidrógeno, complementa esta transición al aprovechar las redes de gas existentes para una descarbonización gradual y rentable. Bajo esta premisa, la política energética debe proporcionar señales claras y estables que fomenten la inversión privada a largo plazo, asegurando que el desarrollo del sector se alinee con los objetivos de neutralidad de carbono y sostenibilidad ambiental.

    El despliegue de soluciones basadas en gas tiene un impacto social directo al actuar como una herramienta práctica para la reducción de la pobreza energética y la mejora de la calidad de vida en poblaciones vulnerables. Experiencias exitosas en países como Colombia demuestran que la expansión de las redes de gas permite a los hogares sustituir combustibles contaminantes y costosos, mejorando la salud interna y liberando recursos económicos para las familias. Asimismo, el uso de gas natural vehicular en el transporte de carga pesada y el transporte marítimo ofrece una vía viable para reducir costos logísticos y emisiones en sectores difíciles de electrificar debido a las limitaciones técnicas de las baterías actuales. Por consiguiente, una agenda convergente que integre transparencia, monitoreo de emisiones y cooperación regional será la base para transformar este recurso estratégico en bienestar social y competitividad industrial para toda la región.

    Para leer más ingrese a:

    https://d03ix.r.a.d.sendibm1.com/mk/mr/sh/1t6AVsd2XFnIGDTfIYGIf0grezikaN/NuU8Vwhc_EZk

    https://igu.wetransfer.com/previews/845628d54bedcad2ce06d110ccdf5f8120260602154509/3aa168?itemId=91b8783577d00631697d6e1a8f46b97a20260602154516

  • Baterías retiradas de vehículos pueden ampliar energía limpia

    Baterías retiradas de vehículos pueden ampliar energía limpia

    El Instituto de Recursos Mundiales plantea que las baterías retiradas de vehículos eléctricos pueden desempeñar un papel importante en la transición energética si se reutilizan antes de convertirse en residuo. Muchas baterías salen del uso automotor con 70 a 80 por ciento de su capacidad original, nivel insuficiente para exigencias de autonomía y potencia de un vehículo, pero todavía útil para almacenamiento estacionario. Los ciclos de carga, la exposición al calor y el envejecimiento químico reducen desempeño, aunque no eliminan la posibilidad de atender hogares, comercios, comunidades o vehículos pequeños.

     

     

    La magnitud del recurso es considerable. Hacia 2035, el suministro mundial de baterías retiradas podría superar 300 gigavatios hora, equivalente a cerca de 4,6 millones de baterías que podrían terminar como desecho si no se crean rutas de reutilización. Según BloombergNEF, al menos la mitad provendrá de China. La capacidad remanente podría alimentar durante un año hasta 20.000 hogares en Estados Unidos o diez veces esa cantidad en India. El artículo destaca aplicaciones como almacenamiento conectado a red, respaldo comercial e industrial y soluciones comunitarias. En California, un proyecto de 12 megavatios hora desarrollado por B2U usa cientos de baterías Honda de segunda vida, cargadas con 1,5 megavatios de generación solar e interconectadas al sistema de distribución para vender electricidad y servicios al mercado.

     

     

    Para empresas de energía, la reutilización abre oportunidades en confiabilidad, acceso y economía circular, pero exige estándares. Se necesitan diagnósticos de salud, trazabilidad, garantías, protocolos de seguridad, reglas de responsabilidad, modelos financieros y criterios para decidir cuándo reutilizar y cuándo reciclar. En zonas con redes débiles, estos sistemas pueden reducir costos de respaldo y habilitar mayor penetración renovable. La política pública debe evitar que comunidades vulnerables reciban equipos de bajo desempeño sin protección técnica. Su valor dependerá de marcos que asignen riesgos y aseguren beneficios energéticos, ambientales y sociales verificables.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.wri.org/insights/second-life-ev-batteries-clean-energy-access

  • MIT evalúa transporte de hidrógeno con costos y emisiones

    MIT evalúa transporte de hidrógeno con costos y emisiones

    Investigadores de la Iniciativa de Energía del MIT desarrollaron una herramienta para analizar costos y emisiones asociados al transporte de hidrógeno hacia sitios de consumo. El hidrógeno se considera un combustible estratégico porque puede producir energía almacenable sin emisiones directas de carbono cuando se usa en combustión o celdas de combustible, generando agua como subproducto. También puede reemplazar combustibles fósiles o servir como insumo químico en industrias difíciles de descarbonizar, como acero y cemento. No obstante, su potencial depende de resolver dos barreras: producirlo de forma limpia y barata, y transportarlo de manera eficiente.

     

     

    El reto logístico surge de propiedades físicas exigentes. El hidrógeno es el gas más liviano y tiene baja densidad energética por volumen, por lo que entregar una cantidad determinada de energía exige mover grandes volúmenes y usar contenedores con sellado estricto para evitar fugas. Transportar combustibles líquidos como gasolina resulta mucho más sencillo. El equipo del MIT, con financiación de ExxonMobil Technology and Engineering Company, revisó alternativas para mover hidrógeno a largas distancias, incluso por océanos, continentes o grandes cuerpos de agua. La conclusión fue que no existe una única respuesta óptima: cada método varía según ubicación, infraestructura, costo e intensidad de carbono.

     

     

    La herramienta HyCAT permite comparar opciones de portadores de hidrógeno y apoyar decisiones caso por caso, en lugar de entregar una tabla universal. Para el sector energético, el aporte está en reconocer que la infraestructura de hidrógeno no termina en la electrólisis ni en la producción. Transporte, almacenamiento, reconversión, pérdidas y emisiones incorporadas pueden cambiar la competitividad del suministro. En países con abundante potencial renovable, como varios de América Latina, exportar hidrógeno o derivados exigirá evaluar rutas marítimas, disponibilidad de agua, puertos, seguridad industrial y certificación de carbono. Una mala decisión logística puede erosionar el beneficio climático y económico del combustible. La comparación transparente permite priorizar inversiones y negociar contratos con señales ambientales verificables.

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    Hydrogen: The clean-burning fuel of the future—if we can find a cheap and clean way to ship it

  • Ciudades estadounidenses elevan estándares para redes ciclistas seguras

    Ciudades estadounidenses elevan estándares para redes ciclistas seguras

    PeopleForBikes presentó resultados de su clasificación urbana 2026 y registró un avance importante en redes ciclistas de Estados Unidos. El programa evaluó más de 3.000 ciudades mediante un análisis de red que mide qué tan fácil es llegar en bicicleta a destinos cotidianos como empleos, colegios, parques, supermercados y servicios esenciales usando rutas conectadas, seguras y de bajo estrés. La escala va de cero a cien y organiza ciudades por tamaño: pequeñas, medianas y grandes. Un puntaje de 50 representa un punto de inflexión, porque indica que la red de baja tensión ya tiene conexión suficiente para impulsar más uso y justificar inversión adicional.

     

     

    El número de ciudades con puntaje igual o superior a 50 pasó de 234 en 2025 a 555 en 2026. La medición incorporó casi 500 nuevas ciudades, incluidas 448 pequeñas y 42 medianas, hasta llegar a 3.019. En ciudades grandes, las primeras posiciones se mantuvieron frente al año anterior: Brooklyn obtuvo 70 puntos, Minneapolis 68, Seattle 66, Queens 63 y San Francisco 61. Milwaukee ingresó al grupo líder tras cumplir la meta de construir 50 millas de ciclorrutas protegidas para 2026, mientras Detroit avanzó con el desarrollo del corredor Joe Louis Greenway, cercano a 30 millas.

     

     

    La convergencia con energía y sostenibilidad está en la reducción de presión sobre transporte motorizado, emisiones urbanas y demanda de infraestructura vial. Redes ciclistas seguras también interactúan con electrificación ligera, micromovilidad, logística de última milla y planeación de espacio público. Para empresas de energía y autoridades locales, estos indicadores pueden orientar programas de carga para bicicletas eléctricas, integración con transporte público y diseño de ciudades que reduzcan dependencia de combustibles. El aprendizaje regulatorio es que la infraestructura debe medirse por conectividad funcional, no solo por kilómetros construidos. Una ruta aislada tiene menor valor que una red capaz de conectar hogares, trabajo y servicios esenciales con seguridad.

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    https://www.peopleforbikes.org/news/2026-city-ratings-summary-report

  • Alianza de inteligencia alerta sobre modelos cibernéticos avanzados

    Alianza de inteligencia alerta sobre modelos cibernéticos avanzados

    Agencias de inteligencia de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda advirtieron que modelos avanzados de inteligencia artificial con capacidades cibernéticas de alto impacto podrían estar disponibles públicamente en cuestión de meses. El pronunciamiento de la alianza señala que estas tecnologías pueden transformar capacidades ofensivas y defensivas, superando expectativas actuales de la industria. El plazo descrito no se mide en años, sino en meses, debido a la velocidad de desarrollo, la difusión de modelos abiertos, mercados no autorizados y rezagos cada vez menores entre sistemas restringidos y versiones de acceso amplio.

     

     

    El análisis señala que ya existen modelos capaces de apoyar explotación de vulnerabilidades mediante canales comerciales antiguos, versiones de código abierto o fuentes extranjeras. Los modelos de frontera más recientes serían significativamente más potentes para tareas de ciberseguridad, lo que incrementa presión sobre organizaciones con sistemas heredados, ciclos lentos de parcheo, exposición innecesaria a internet, controles débiles de identidad y ausencia de planeación previa a incidentes. La advertencia insiste en que los supuestos de riesgo pueden quedar obsoletos en pocos meses, porque la inteligencia artificial acelera reconocimiento, generación de código malicioso, explotación y automatización de ataques.

     

     

    El mensaje para el sector energético es crítico. Redes eléctricas, centros de control, plataformas de medición, telecomunicaciones, gestión comercial y sistemas de mantenimiento dependen de tecnologías que pueden presentar vulnerabilidades comunes. Si atacantes automatizan búsqueda y explotación, la defensa basada únicamente en reacción posterior pierde eficacia. Las empresas requieren inventarios actualizados, reducción de exposición, autenticación fuerte, segmentación entre tecnologías de información y operación, pruebas de recuperación, monitoreo continuo y ejercicios con escenarios de ataques asistidos por inteligencia artificial. También deben evaluar uso responsable de modelos defensivos para descubrir fallas antes que adversarios. La resiliencia digital debe actualizarse con ciclos más cortos que los procesos tradicionales de auditoría, contratación y parcheo. Esa preparación debe involucrar directivos, operación, tecnología, proveedores y equipos jurídicos.

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    Intel agencies: Frontier AI models will reshape cybersecurity faster than expected

  • Agentes de inteligencia artificial transforman desarrollo de software

    Agentes de inteligencia artificial transforman desarrollo de software

    McKinsey describe un cambio acelerado en la forma de desarrollar software: los asistentes de programación evolucionan hacia agentes capaces de especificar, escribir, probar y desplegar componentes con intervención humana reducida. Durante décadas, la restricción principal fue la capacidad limitada de ingeniería frente a portafolios crecientes de aplicaciones, automatizaciones y servicios digitales. La inteligencia artificial altera esa relación al comprimir actividades que antes tomaban semanas en procesos de días u horas. Sin embargo, el documento advierte que muchas organizaciones no capturan valor cuando simplemente entregan una herramienta a sus desarrolladores.

     

     

    Los especialistas entrevistados plantean que la productividad real aparece cuando cambia el ciclo completo de desarrollo. A medida que la escritura de código se acelera, surgen nuevos cuellos de botella en revisión, definición de productos, priorización, pruebas y operación. El trabajo del ingeniero se desplaza desde teclear instrucciones hacia formular problemas, dividir tareas para agentes, inspeccionar resultados, validar calidad y decidir cuándo una solución automatizada es aceptable. También cambian los equipos: pueden ser más pequeños, con roles más amplios y habilidades combinadas entre producto, arquitectura, seguridad, datos y supervisión de modelos.

     

     

    Para empresas de energía, esta transformación tiene implicaciones directas sobre modernización de sistemas comerciales, analítica de redes, integración de recursos distribuidos y automatización de procesos. La velocidad de entrega puede mejorar, pero el riesgo aumenta si se generan aplicaciones sin gobierno, documentación, pruebas suficientes o control de ciberseguridad. En infraestructuras críticas se requiere trazabilidad del código, segregación de ambientes, criterios de aceptación, revisión humana proporcional al riesgo y gestión de proveedores de modelos. La capacidad de producir más software no equivale automáticamente a desempeño empresarial. El beneficio depende de rediseñar flujos de trabajo, medir valor operacional, fortalecer calidad y asegurar que los agentes de inteligencia artificial operen dentro de límites definidos por arquitectura empresarial, regulación y continuidad del servicio. La disciplina de arquitectura evita duplicar soluciones y reduce deuda tecnológica en plataformas críticas.

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    https://www.mckinsey.com/featured-insights/mckinsey-explainers/ai-powered-software-development-how-technology-is-rewriting-the-rules

  • Nueva Jersey regula tarifas para centros de datos mayores

    Nueva Jersey regula tarifas para centros de datos mayores

    Legisladores de Nueva Jersey aprobaron un proyecto que ordena a la Junta de Servicios Públicos establecer estándares tarifarios para centros de datos con demanda mínima de 50 megavatios. La medida busca proteger a los demás usuarios frente a costos de conexión, refuerzos de red y expansión causada por la aceleración de la inteligencia artificial. El texto aplica a instalaciones nuevas y existentes, reduce el umbral que en una versión anterior era de 100 megavatios y queda pendiente de decisión por parte de la gobernadora Mikie Sherrill, cuya agenda ha priorizado asequibilidad energética.

     

    El proyecto se enfoca en centros de datos y no en todas las cargas grandes. La autoridad regulatoria deberá determinar qué costos son atribuibles a estos clientes y podrá agrupar demandas máximas mensuales de instalaciones bajo propiedad común, ubicadas en el mismo sitio o con infraestructura compartida, para evitar fragmentación artificial. También exige programas de respuesta de demanda y eficiencia, compromisos de flexibilidad, reportes de desempeño y prioridad de desconexión de grandes centros de datos antes que usuarios residenciales durante emergencias del sistema. Los solicitantes deberán demostrar que sus proyectos no son duplicativos y entregar garantías financieras para tomar o pagar al menos 85 por ciento del servicio solicitado durante diez años.

     

    El componente digital se convierte en asunto regulatorio porque la demanda de cómputo ya no es marginal. Centros de datos pueden concentrar consumos comparables con cargas industriales pesadas, presionar redes locales y trasladar riesgos de inversión a usuarios cautivos si no existen señales tarifarias adecuadas. La iniciativa premia proyectos que incorporen generación limpia o almacenamiento propio mediante prioridad de interconexión. Para empresas eléctricas, el aprendizaje está en diseñar reglas de conexión con trazabilidad de costos, flexibilidad operativa verificable y garantías de uso de capacidad. La expansión de inteligencia artificial debe integrarse en la planeación del sistema, evitando que la digitalización deteriore equidad tarifaria o confiabilidad.

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    https://www.utilitydive.com/news/new-jersey-lawmakers-send-data-center-tariff-bill-to-governor/824191/

  • Electrificación renovable impulsa industrialización verde en mercados emergentes

    Electrificación renovable impulsa industrialización verde en mercados emergentes

    La Alianza para la Electrificación Renovable sostiene que el objetivo global de aumentar la participación de la electricidad en la demanda final, desde poco más de 20 por ciento actual hasta 35 por ciento en 2035, necesita proyectos concretos donde la inversión ya tenga retorno. El texto identifica la electrificación renovable de usuarios comerciales e industriales en países en desarrollo como una ruta inmediata para materializar ese objetivo. Estos usuarios pueden sustituir diésel o redes poco confiables mediante generación solar, almacenamiento, sistemas híbridos y contratos energéticos de largo plazo.

     

     

    El argumento económico se apoya en un triple dividendo. Primero, las empresas reducen costos operativos y se protegen frente a volatilidad de combustibles fósiles. Segundo, los proyectos desarrollan capacidad local de generación y distribución, lo que fortalece resiliencia en mercados con redes débiles o ausentes. Tercero, cuando las condiciones técnicas y contractuales lo permiten, la infraestructura puede ampliar acceso a electricidad en comunidades cercanas. La organización señala que el mercado ya evoluciona en Nigeria, Sudáfrica y Kenia: la primera ola respondió a redes inestables y alto costo del diésel, mientras la siguiente fase se extiende hacia movilidad eléctrica, cadena de frío, telecomunicaciones e infraestructura vinculada a recursos productivos.

     

     

    El enfoque regulatorio exige entender estos sistemas como infraestructura de largo plazo, no como instalaciones aisladas. Su valor depende de operación, mantenimiento, soporte continuo, administración de desempeño y adaptación a cambios en perfiles de carga o tarifas. Para empresas de energía en Colombia, el planteamiento aporta elementos para clientes industriales ubicados en zonas con restricciones de red, calidad irregular o metas de descarbonización. La oportunidad consiste en combinar autogeneración, almacenamiento, gestión de demanda y posibles beneficios comunitarios dentro de modelos financieros que asignen riesgos de construcción, operación y suministro. La industrialización verde será sostenible si los proyectos incorporan medición, continuidad, gobernanza local y reglas claras para compartir excedentes o infraestructura.

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    Renewable electrification is the goal. Green industrialisation is where the returns already exist.

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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