ACER and CEER guidance on electricity distribution network planning

El proceso de planificación de las redes de distribución de electricidad en la Unión Europea se encuentra en plena transformación debido a los avances en la electrificación y la integración de energías renovables. La expansión de fuentes de energía descentralizadas y la necesidad de modernizar las infraestructuras existentes impulsan una revisión de los métodos tradicionales de planificación, adoptando enfoques más proactivos y estructurados. La planificación descansa sobre tres pilares principales: la elaboración de escenarios futuros, la identificación de necesidades de capacidad en la red y el desarrollo de proyectos que puedan atender dichas necesidades.

 

En primer lugar, la creación de escenarios involucra explorar diferentes posibilidades en cuanto a la evolución de la demanda y la oferta de electricidad, considerando factores como cambios sociodemográficos, económicos y tecnológicos. Esto permite anticipar demandas futuras y ajustar las inversiones en consecuencia. Posteriormente, se realiza una evaluación para detectar dónde y cuándo será necesario reforzar la infraestructura para absorber incrementos en la demanda o incorporar más recursos renovables. Este análisis combina la infraestructura existente con las proyecciones planteadas en los escenarios, facilitando la identificación de brechas o déficits en capacidad. El tercer pilar del proceso consiste en seleccionar las soluciones óptimas para cubrir esas necesidades, abarcando tanto mejoras en infraestructura mediante nuevas construcciones o actualizaciones, como soluciones alternativas que no impliquen obras nuevas, como la integración de flexibilidad en el sistema. La coordinación entre distintos actores, incluyendo las autoridades reguladoras, operadores de red y otros participantes del mercado, resulta esencial para asegurar una planificación coherente y efectiva. La regulación en el ámbito de la planificación se orienta a fortalecer la transparencia, promover la participación de diferentes partes interesadas y fomentar la armonización de estrategias a nivel nacional y europeo.

 

Este enfoque también contempla extender horizontes de planificación para evitar que las redes se conviertan en obstáculos para la transición energética. La extensión a diez años o más mejorará la capacidad de anticipar necesidades y definir inversiones oportunamente, evitando decisiones apresuradas o costosas en el corto plazo. Además, se promueve la colaboración entre los diferentes operadores y reguladores, tanto en el plano nacional como en el europeo, para armonizar los procesos y reducir redundancias, lo cual resulta en una utilización más eficiente de los recursos. El avance hacia redes modernas implica también responder a los desafíos que traen consigo la integración de tecnologías de almacenamiento, la demanda flexible y la electrificación de sectores tradicionalmente dependientes de combustibles fósiles, como el transporte y la calefacción. La incorporación de soluciones de flexibilidad, basadas en análisis de coste-beneficio y en metodologías estandarizadas, ayuda a equilibrar las inversiones en infraestructura con el uso de mecanismos de respuesta y almacenamiento. La publicación transparente de los planes, acompañada de procesos de consulta y participación activa de los stakeholders, fortalece la confianza y favorece decisiones informadas.

 

Asimismo, la coordinación entre Sistemas de Transmisión y Distribución, alineada con las políticas urbanísticas y territoriales, previene la duplicidad de esfuerzos y contribuye a la creación de un sistema energético integrado y resistente. La supervisión regulatoria, que se realiza mediante una revisión periódica y la exigencia de contenidos estandarizados en los planes, ayuda a garantizar que estos sean coherentes, completos y adaptados a los objetivos energéticos y ambientales de los países. En conjunto, estos elementos señalan un cambio hacia una planificación más responsable y transparente, con horizontes más largos y mayor énfasis en la colaboración y la anticipación. La transformación de las redes de distribución implica también una relación activa entre actores regulatorios, tecnológicos y sociales, quienes juntos deben trabajar para construir sistemas energéticos que sean capaces de afrontar los desafíos venideros con eficiencia y seguridad.

Para leer más ingrese a:

https://www.ceer.eu/publication/acer-ceer-guidance-on-electricity-distribution-planning/

https://www.ceer.eu/wp-content/uploads/2025/07/ACER-CEER-electricity-distribution-network-planning-guidance-2025.pdf

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Compartir artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Busca los documentos, noticias y tendencias más relevantes del sector eléctrico

Buscador de documentos
Buscador de noticias y tendencias

Banco de Información

Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

Para acceder a todos los documentos publicados y descargarlos ingresa aquí