Las regiones tropicales de alta montaña, como las que se encuentran en el Corredor Chingaza-Sumapaz-Guerrero (corredor CSG), y particularmente los páramos, se caracterizan por su excelente capacidad de regulación hídrica que transforma el régimen errático de precipitaciones en un caudal base constante en los ríos. Las cadenas montañosas altas exhiben una tasa de escorrentía (fracción de la precipitación que se convierte en escorrentía) excepcionalmente alta, pero carecen de la función amortiguadora de las aguas subterráneas y dependen completamente del agua meteorológica.
En este sentido, la Segunda Comunicación Nacional (SNC) de Colombia clasifica a los ecosistemas de alta montaña y humedales como extremadamente vulnerables y recomienda tomar acciones urgentes relacionadas con: (i) mayor investigación; (ii) mejoras en el ordenamiento territorial; (iii) reducción de la vulnerabilidad de los recursos hídricos; (iv) aumentar la capacidad de adaptación de las comunidades vulnerables; y (v) coordinación interinstitucional de políticas y programas.
Para mas información ingrese a: