La bioenergía representa actualmente dos tercios de todo el consumo de energía renovable en el mundo, incluyendo la electricidad renovable y las energías renovables para calefacción, refrigeración y transporte. La mitad de este consumo se realiza en forma de cocina y calefacción tradicionales, sobre todo en los países en desarrollo. Aunque estos usos son a menudo ineficientes o insostenibles, 2.400 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a alternativas más limpias para cocinar. Las aplicaciones modernas de la bioenergía pueden servir para la generación de electricidad, la calefacción de edificios, los combustibles para el transporte o los usos industriales. También pueden desempeñar un papel importante en la transición energética, especialmente en sectores con alternativas renovables limitadas.
Whilst bioenergy offers various benefits, it can also incur negative environmental, social and economic impacts such as biodiversity loss, food insecurity and deforestation. Minimising these potential adverse impacts requires a strong policy framework tailored to local contexts. Policy measures are also urgently required to overcome the various political, financial, technical and supply chain-related barriers that continue to impede bioenergy deployment.
Para leer más ingrese a:
https://www.irena.org/publications/2022/Aug/Bioenergy-for-the-Transition