En septiembre de 2020, China anunció que aspiraría a alcanzar un pico en sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono para 2060. Durante la última década, China ha seguido siendo el mayor productor y consumidor de energía del mundo, mientras que sus emisiones de CO2 relacionadas con la energía habían crecido hasta representar el 28% del total mundial antes de la pandemia de COVID-19. La escala de China, y la necesidad de equilibrar el desarrollo económico con la reducción de las emisiones, suponen, por tanto, importantes retos para su transición hacia la neutralidad.
The implications of China’s announcement will be profound and will require significant changes to the way it consumes energy and produces goods. Forty years is a short period in which to complete such a major transformation, and whilst encouraging foundations exist, many of the details of how this change can be delivered remain unclear. Undoubtedly, therefore, substantial analysis and coordinated effort will be needed in the coming few years to shape the path to 2060.
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https://www.irena.org/publications/2022/Jul/Chinas-Route-to-Carbon-Neutrality