América Latina y el Caribe, mantiene una situación de debilidad estructural relativa de sus sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación en relación con países más desarrollados, e incluso con algunas economías emergentes. Por otra parte, la situación dentro de la región es heterogénea El gasto en investigación y desarrollo como proporción del PIB en la región es bajo, está financiado principalmente por el Estado y es ejecutado por el sector académico. En concordancia con ello, en la región la investigación básica y aplicada predomina por sobre el desarrollo experimental. Si bien la institucionalidad de apoyo a la ciencia, tecnología e innovación (CTI) ha mostrado avances importantes en los últimos años, ya sea a través de la creación de ministerios temáticos o del fortalecimiento de las instituciones especializadas, la ciencia, la tecnología y la innovación no muestran un papel destacado en las políticas de desarrollo productivo y social, ni en los presupuestos de los países. La batería de instrumentos de política de apoyo a la ciencia, la tecnología y la innovación parece incompleto e insuficiente para generar un impulso importante en este ámbito. El uso extendido, prácticamente como único instrumento, de fondos concursables orientados por la demanda ha traído como consecuencia gran dispersión de proyectos con bajo financiamiento, priorización de proyectos de corto plazo y condicionados por los ciclos políticos, y áreas temáticas asociadas a desafíos nacionales insuficientemente abordadas. En los últimos años, los responsables del diseño de políticas en América Latina han comenzado a constatar que la ciencia, la tecnología y la innovación no pueden verse como un componente aislado de otras materias de preocupación de los Gobiernos y de la sociedad en general. El abordaje de muchos temas que desafían a las sociedades de la región, tanto en lo público como en lo privado, requiere el concurso de la mirada científico-técnica, pues se trata de problemas cada vez más complejos. En un escenario de debilidad estructural, escasez de recursos y necesidad de escala para lograr resultados, surge la necesidad de orientar los recursos destinados a apoyar la ciencia, la tecnología y la innovación, o al menos una parte de ellos, hacia áreas del conocimiento relacionadas con los principales desafíos que enfrentan los países.
Para leer más ingrese a:
https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/48263/1/S2200896_es.pdf