Los países en desarrollo, especialmente vulnerables a los impactos ambientales y económicos negativos del cambio climático, se enfrentan a un enorme déficit de financiación para el clima. La inversión extranjera directa positiva para el clima -o IED climática- puede ayudar a reducir esta brecha. Sin embargo, el aumento de la IED climática requerirá una colaboración concertada entre los actores públicos y privados, una visión estratégica sólida en los países receptores y esfuerzos de facilitación de la inversión por parte de las autoridades de inversión. Las agencias de promoción de la inversión (API) pueden actuar como poderosos facilitadores de la transición neta cero de los países en desarrollo adoptando medidas de facilitación específicas que promuevan y alimenten la IED climática. Además, al fomentar las inversiones sostenibles y positivas para el clima, las API pueden ayudar a las empresas locales a descarbonizarse más rápidamente, permitiéndoles así competir mejor en una economía mundial verde. Cada año se necesitan hasta 6 billones de dólares en inversiones para alcanzar los objetivos climáticos nacionales y la descarbonización. En este documento se describen cuatro categorías de medidas de facilitación de la inversión que las agencias de promoción de la inversión (API) y otras autoridades pueden adoptar para aumentar la inversión favorable al clima. Por «IED climática» se entiende la inversión extranjera directa (IED) que contribuye a los objetivos de crecimiento de los países alineados con el clima. Esto puede incluir proyectos de inversión que: son de naturaleza cero o baja en carbono; tienen como objetivo reducir la huella de carbono de la actividad económica; apoyan la reducción de gases de efecto invernadero (GEI) a través de soluciones y tecnologías de reducción de emisiones; o están diseñados para mejorar la resiliencia de la infraestructura a los efectos del cambio climático. Como tal, la IED climática puede tener lugar en todos los sectores. Considerar la «IED climática» como una subcategoría de la «IED verde» puede ser una distinción útil para los responsables políticos y las partes interesadas que busquen intervenciones específicas para aumentar la inversión global de apoyo al clima.
El mundo necesita aumentar la IED climática. El Informe de Síntesis del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) sobre el cambio climático de marzo de 20233 muestra que la humanidad aún no está en vías de limitar el aumento de la temperatura a 1,5 ̊C por encima de los niveles preindustriales. Esta guía proporciona pasos prácticos sobre cómo aplicar medidas de facilitación de la IED climática de alto impacto; ofrece un menú del que los OPI pueden elegir adaptando las acciones a sus prioridades y capacidades, en lugar de sugerir un enfoque único para todos. La guía tiene especialmente en cuenta las necesidades de los países emergentes y en desarrollo. Cada año se necesitan billones de dólares de inversión para descarbonizar, realizar los cambios necesarios en materia de energía, producción y consumo, y adaptarse al cambio climático. Una inversión del volumen necesario no puede movilizarse únicamente a nivel nacional, sino que requiere que el capital y la tecnología incorporada se traigan del extranjero. Esta guía define la inversión extranjera directa (IED) climática como aquella que contribuye a los objetivos de crecimiento de los países alineados con el clima.5 Esto incluye proyectos de inversión que: son de naturaleza cero o baja en carbono; tienen como objetivo reducir la huella de carbono de una empresa; apoyan la reducción de gases de efecto invernadero (GEI) a través de tecnologías energéticas más eficientes; o están diseñados para mejorar la resiliencia de la infraestructura para adaptarse a los efectos del cambio climático. Como tal, la IED climática puede tener lugar en todos los sectores.
El informe comienza destacando la importancia de la inversión extranjera directa en el contexto del cambio climático y la transición hacia una economía más sostenible. Se resalta cómo la IED puede desempeñar un papel clave en la financiación de proyectos e iniciativas que promuevan la mitigación del cambio climático y la adaptación a sus impactos. A continuación, se analiza el panorama actual de la inversión extranjera directa en el ámbito climático y se identifican los obstáculos y desafíos que enfrenta este tipo de inversión. Se discuten factores como la falta de incentivos, la incertidumbre regulatoria y la falta de conocimiento y acceso a información sobre oportunidades de inversión sostenible. El informe también presenta una serie de estrategias y enfoques que los gobiernos y otros actores pueden adoptar para facilitar la inversión extranjera directa en el clima. Estas estrategias incluyen la creación de marcos regulatorios claros y estables, la promoción de incentivos fiscales y financieros para proyectos sostenibles, y la mejora de la transparencia y el acceso a información sobre oportunidades de inversión. Además, se presentan ejemplos y casos de estudio de países y regiones que han implementado con éxito políticas y prácticas para atraer la inversión extranjera directa en proyectos climáticos. Estos ejemplos muestran cómo la colaboración entre el sector público y privado puede ser clave para fomentar la inversión sostenible. En conclusión, el informe proporciona orientación y recomendaciones para mejorar la IED en proyectos y actividades relacionados con el clima. El informe destaca la importancia de abordar los obstáculos y desafíos para promover la inversión sostenible y enfatiza el papel de la colaboración y la coordinación entre los diferentes actores en el logro de una economía más sostenible y resistente al cambio climático.
Para leer más ingrese a:
https://www.weforum.org/reports/guidebook-on-facilitating-climate-fdi
https://www3.weforum.org/docs/WEF_Guidebook_on_Facilitating_Climate_FDI_2023.pdf