En una era definida por retos mundiales sin precedentes, la necesidad de un cambio transformador es más acuciante que
nunca. La circularidad ofrece un plan para ayudar a las empresas a aumentar su resiliencia, llegar a nuevos mercados y clientes, y hacer frente a las consecuencias del cambio climático, la escasez de recursos y la degradación del medio ambiente. Pero no es un viaje que pueda emprenderse en solitario. Este libro blanco explora un catalizador fundamental de la transformación circular:
las asociaciones. Las iniciativas en solitario limitan la capacidad de las empresas para extraer valor de las estrategias circulares. Las asociaciones son el tejido conectivo que permite el flujo de conocimientos, información y materiales circulares, creando demanda de nuevos bienes y servicios circulares, introduciendo nuevos modelos empresariales circulares y estableciendo un compromiso compartido para construir un futuro circular. Para extraer ideas tangibles de estos conceptos, el documento profundiza en los arquetipos de creación de valor circular y explora cómo los definen las asociaciones que pretenden influir en el control y los puntos de inflexión. Los ejemplos de este documento no pretenden ofrecer caminos fijos que otros puedan seguir. Más bien,
pretenden inspirar a las empresas para que exploren el potencial de las asociaciones para ayudar a acelerar su propio viaje circular, mejorando la resistencia, la rentabilidad y la sostenibilidad de sus negocios. Aquellos que lideren el camino y formen asociaciones circulares disruptivas se beneficiarán de la ventaja de ser los primeros. Los líderes de la circularidad tendrán que implicar a sus homólogos, a sus competidores y a los agentes anteriores y posteriores de sus cadenas de valor -y más allá- en ambiciosas coaliciones precompetitivas e intersectoriales para dar forma a un cambio sistémico que vaya más allá de los límites de una organización. A medida que el mundo se enfrenta a los retos del siglo XXI, es importante recordar que la verdadra fuerza no reside únicamente en los esfuerzos individuales, sino en la capacidad de colaboración. través de las asociaciones, se puede construir un mundo circular caracterizado por la sostenibilidad, la resiliencia y la prosperidad para todos. Las transformaciones circulares son urgentemente necesarias en un mundo con recursos cada vez más limitados. La humanidad consume un 70% más de
recursos de los que los ecosistemas de la Tierra pueden regenerar y, sin embargo, solo el 7,2% de los materiales que entran hoy en los procesos de producción proceden de fuentes circulares. La adopción de los principios de la economía circular también puede aportar valor a las empresas en muchos ámbitos, como la mejora de la resiliencia, las fuentes adicionales de ingresos y
crecimiento, la eficiencia de los recursos y la sostenibilidad medioambiental. La creación de nuevas cadenas de valor circulares requerirá nuevas asociaciones. Adoptar un enfoque circular de forma aislada limita la capacidad de una empresa para extraer valor de dicha estrategia; las asociaciones ofrecen una vía más rápida y rentable para acceder a conocimientos y materiales
circulares, para informar sobre políticas y normas industriales y para crear un mercado masivo de bienes y servicios circulares. En las transformaciones circulares, las empresas pueden tener que mirar más allá de sus cadenas de valor para abastecerse de insumos circulares o encontrar compradores para sus subproductos y materiales usados. Es posible que necesiten socios para
complementar sus propias capacidades circulares, para ayudar a transformar los procesos de producción o para introducir nuevos modelos empresariales circulares. A medida que más empresas entran en la economía circular, es probable que estas asociaciones se conviertan en coaliciones de múltiples partes interesadas que establezcan nuevos ecosistemas circulares.
Este documento identifica tres arquetipos para la creación de valor circular y comparte casos de uso sobre cómo las
asociaciones desempeñan un papel crucial en cada uno de ellos. El primer arquetipo se centra en la sustitución de materiales vírgenes por otros circulares, por ejemplo, utilizando plástico o aluminio reciclados; esta estrategia puede ser adecuada para la mayoría de los productos manufacturados, y especialmente para aquellos que tienen una vida útil corta, como los envases.
El segundo tiene como objetivo reducir la demanda y, por tanto, la producción de productos manufacturados aumentando su vida útil; esta estrategia es adecuada para los productos de alto valor que son duraderos y, en general, los que pueden desmontarse. El tercer arquetipo reinventa el modelo de negocio a medida que la empresa adopta formas de trabajo más circulares; esto abre nuevas vías de colaboración y asociaciones empresariales y es más adecuado para productos o servicios de alto valor y actualizables. Al desarrollar una estrategia circular, las empresas tendrán que identificar las fuentes clave de valor, o puntos de control, en sus cadenas de valor circulares. Entre ellos se incluyenlos flujos de materiales, como el acceso a materias primas circulares, y los flujos de información, como la forma de reparar o desechar productos circulares.
Una estrategia circular también tendrá que considerar una serie de puntos de inflexión, incluidos los factores que
pueden acelerar la competitividad en costos de los bienes circulares, aumentar la confianza de los consumidores en los productos renovados o crear demanda denuevas ofertas circulares. Al planificar sus estrategias circulares, los directores ejecutivos deben identificar el arquetipo o la combinación de arquetipos que pueden aportar más valor a sus empresas, qué puntos de control e
inflexión son críticos para el éxito y qué asociaciones son necesarias para construir sus nuevas cadenas de valor circulares.
Una estrategia de asociación circular clara ayudará a las empresas a acceder a los puntos de control clave y a inclinar la balanza hacia los puntos de inflexión pertinentes. La circularidad debe convertirse en la nueva norma para garantizar la resiliencia de las empresas, las economías y el planeta, y solo puede conseguirse mediante asociaciones. La economía mundial sigue extrayendo
más recursos naturales de los que el planeta puede reponer. Los científicos informan de que se han roto seis de los nueve «límites planetarios» que miden la salud medioambiental de la tierra, el agua y el aire. Sólo una economía circular puede invertir esta sobreextracción, fomentando la maximización del valor de los recursos y encontrando nuevos usos para lo que
antes se consideraban productos de desecho y materiales gastados. En la actualidad, sólo el 7,2% de todos los insumos materiales de la economía proceden de fuentes circulares. Al mismo tiempo, el crecimiento económico mundial se está viendo frenado por
limitaciones materiales, como la aguda escasez de agua en muchas regiones agrícolas azotadas por la sequía y la escasez de determinados minerales y metales para componentes electrónicos de vehículos eléctricos, tecnologías de
transición energética y sistemas de tecnología de la información (TI). Los científicos creen que una adopción más amplia de los principios de circularidad podría reducir en un tercio la extracción y el uso mundial de materiales, aliviando las restricciones al crecimiento y permitiendo a las personas vivir dentro de los límites medioambientales del planeta.
El informe aborda la transformación circular de las industrias y destaca la importancia de las asociaciones en este proceso.
La economía circular se presenta como un enfoque sostenible que busca minimizar el desperdicio y maximizar la eficiencia en el uso de recursos a lo largo de toda la cadena de valor. El documento argumenta que este cambio hacia la
circularidad no puede lograrse de manera efectiva sin la colaboración estrecha entre diversas partes interesadas, incluidas empresas, gobiernos, ONG y la sociedad en general. El informe explora las diversas dimensiones de la economía
circular, desde la producción y el consumo hasta la gestión de residuos y el reciclaje. Se destaca cómo las prácticas circulares pueden generar beneficios económicos, ambientales y sociales, al tiempo que abordan los desafíos actuales
relacionados con la escasez de recursos y la contaminación. Además, se discute la importancia de adoptar modelos de negocio circulares que fomenten la reutilización, la reparación y el reciclaje de productos, en contraste con el
enfoque lineal tradicional de «usar y desechar». También, profundiza en el papel crucial de las asociaciones en la implementación exitosa de la economía circular. Se argumenta que las alianzas estratégicas entre empresas, gobiernos y otras organizaciones son fundamentales para superar los obstáculos y maximizar el impacto positivo. Se destacan ejemplos de colaboraciones
exitosas que han permitido el intercambio de conocimientos, recursos y tecnologías para impulsar la adopción de prácticas circulares en diversos sectores industriales. Asimismo, se aborda la necesidad de políticas gubernamentales que respalden la transición hacia la economía circular, estableciendo marcos regulatorios y proporcionando incentivos para fomentar la
sostenibilidad. El informe subraya que las alianzas público-privadas son esenciales para crear un entorno propicio para la innovación y la adopción generalizada de prácticas circulares. En resumen, el informe aboga por un
enfoque holístico y colaborativo para lograr la transformación circular de las industrias, reconociendo el papel central de las asociaciones en la consecución de una economía más sostenible y resiliente.
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