El desarrollo de habilidades digitales en los países de Asia Oriental y el Pacífico (EAP) ha sido objeto de un estudio exhaustivo realizado por el Banco Mundial, centrándose en seis países: China, Indonesia, Corea, Mongolia, Filipinas y Singapur. Este estudio se organiza en torno a tres elementos principales: políticas de desarrollo de habilidades digitales, infraestructura digital y capacitación en habilidades digitales. En cuanto a las políticas, se destaca la evolución y el compromiso gubernamental, especialmente en Corea y Singapur, que lideran la región con planes de transformación a largo plazo. Sin embargo, existen desafíos de coordinación entre ministerios y agencias, y la implementación y financiación a menudo carecen de la participación necesaria del sector privado. A pesar de que las asociaciones público-privadas son claves, no se utilizan plenamente, y la participación multilateral avanza lentamente en algunos países. Además, se subraya la necesidad de evaluaciones a gran escala de las habilidades digitales de los adultos. En cuanto a la infraestructura digital, aunque algunos países han hecho avances significativos en la inversión en infraestructuras digitales nacionales, todavía existen desafíos, especialmente para los grupos desfavorecidos. A pesar de la mejora del acceso a Internet, áreas en Indonesia, Mongolia y Filipinas aún permanecen desconectadas, lo que dificulta los esfuerzos por cerrar la brecha digital. Además, el apoyo a los grupos vulnerables sigue siendo inadecuado. Respecto a la capacitación en habilidades digitales, el estudio, utilizando un enfoque de métodos mixtos, revela que la mayoría de los países han incorporado habilidades digitales en los planes de estudio de K-12, y el COVID-19 ha acelerado la agenda de formación en habilidades digitales, especialmente para los docentes. Los gobiernos han proporcionado contenidos y apoyo en línea para reducir la brecha digital en segmentos vulnerables de la sociedad. El estudio recomienda equilibrar la estructura, los habilitadores y la capacidad para el desarrollo de habilidades digitales, desarrollar planes de acción específicos por país, coordinar esfuerzos entre ministerios y partes interesadas, adoptar estrategias de inversión a largo plazo en infraestructuras digitales y asociarse con el sector privado para un desarrollo inclusivo de habilidades digitales. Además, destaca la importancia de programas de capacitación flexibles y el fortalecimiento de la capacidad digital de los docentes, creando un entorno de aprendizaje propicio para la formación en habilidades digitales. En última instancia, el estudio resalta la importancia de las habilidades digitales para la recuperación del aprendizaje, el crecimiento de la productividad y la transformación económica y social, subrayando la necesidad de un enfoque equilibrado y coordinado que involucre a diversos actores y aborde la brecha digital.
El desarrollo de políticas de educación en habilidades digitales en diversos países asiáticos, particularmente en China y Singapur, se ha llevado a cabo mediante enfoques estructurados y coordinados. En China, el proceso de desarrollo se ha dividido en tres etapas: infraestructura de TI, alfabetización digital y habilidades digitales avanzadas. Este enfoque gradual ha permitido una implementación ordenada y efectiva de las políticas educativas digitales. Por otro lado, Singapur ha detallado su estrategia a través de una serie de Planes Maestros de TIC para la Educación, cada uno de los cuales construye sobre los avances del anterior para mejorar las competencias digitales en las escuelas. La importancia de un enfoque integral de gobierno es fundamental, y se cita la Oficina de la Nación Inteligente y Gobierno Digital de Singapur (SNDGO) como un ejemplo de coordinación intersectorial efectiva. Sin embargo, muchos países enfrentan dificultades en la implementación, careciendo de planes adecuados, financiación suficiente y participación del sector privado. La pandemia de COVID-19 ha impactado negativamente los programas de desarrollo de habilidades digitales en algunos países, llevando a reducciones presupuestarias. Asimismo, existe la necesidad de fuertes asociaciones público-privadas para satisfacer las demandas de empleabilidad y aprovechar plenamente los recursos del sector privado. Singapur, Indonesia y Corea presentan ejemplos de iniciativas comunitarias y del sector privado para la formación en habilidades digitales, enfocándose en diversos aspectos de la alfabetización digital, desde el pensamiento computacional hasta las habilidades lingüísticas y la preparación para el empleo. La participación de múltiples actores en el desarrollo de habilidades digitales es vital, con países como Corea y Singapur mostrando avances significativos, mientras que otros como Indonesia enfrentan desafíos debido a enfoques fragmentados. Además, aunque la inversión gubernamental en la transformación digital ha aumentado, las habilidades digitales a menudo reciben la menor proporción del presupuesto de digitalización en algunos países. Corea se destaca por su inversión constante en la digitalización educativa, centrada en reducir la brecha digital. La inversión en infraestructura digital y las políticas de apoyo son esenciales para fomentar la inclusión digital y garantizar la participación equitativa en la economía digital y el acceso a recursos educativos. Los países asiáticos han desarrollado plataformas de aprendizaje digital durante la pandemia, ofreciendo servicios personalizados y recursos accesibles, aunque enfrentan grados variados de éxito en función de la implementación de políticas y la coordinación interinstitucional. Este enfoque equilibrado y coordinado es esencial para abordar la exclusión digital y fomentar una educación digital inclusiva y efectiva en la región.
El desarrollo de habilidades digitales en la educación ha sido un enfoque clave en varios países asiáticos, destacándose las políticas, la infraestructura y las iniciativas de formación. Singapur y Corea han implementado currículos integrales de habilidades digitales, con Corea haciendo obligatoria la educación en software en las escuelas primarias y secundarias. Países como China, Filipinas, Corea del Sur, Singapur, Indonesia y Mongolia han integrado la tecnología educativa (EdTech) en sus currículos K-12 e invertido en infraestructura digital. La formación de docentes en habilidades digitales ha sido una prioridad en estos países, con diversos proveedores ofreciendo programas de capacitación. Además, los gobiernos han implementado medidas para apoyar a las comunidades vulnerables y reducir la brecha digital, como proporcionar Wi-Fi gratuito y dispositivos subsidiados. Se debe adoptar un enfoque equilibrado para el desarrollo de habilidades digitales, enfocándose en la estructura, los habilitadores y la capacidad. Se recomienda desarrollar planes de acción nacionales completos con detalles operativos, estrategias de implementación y sistemas de monitoreo. Un enfoque de todo el gobierno es esencial para coordinar los esfuerzos entre ministerios y partes interesadas, mientras que la inversión a largo plazo en infraestructura digital debe priorizarse sobre adquisiciones puntuales. Es importante abordar la brecha de habilidades digitales y asegurar el acceso a datos precisos, vinculando las políticas de desarrollo de habilidades digitales con las demandas industriales y los marcos de digitalización nacional. Para avanzar en el desarrollo de habilidades digitales en varios países asiáticos, se destacan tres áreas clave: infraestructura de habilidades digitales, políticas y formación. En cuanto a la infraestructura de habilidades digitales, se recomienda alinear las políticas con los planes de desarrollo nacional, cerrar la brecha digital mediante inversiones y asociaciones público-privadas, fortalecer la infraestructura en regiones desatendidas y mejorar la protección de la privacidad y la seguridad digital. En términos de políticas de desarrollo de habilidades digitales, se sugiere establecer marcos de habilidades digitales completos y flexibles, fortalecer la supervisión y evaluación de políticas y programas, mejorar la coordinación interministerial, colaborar con partes interesadas y organizaciones internacionales y fomentar una cultura de aprendizaje continuo. Para la formación en habilidades digitales, las recomendaciones incluyen desarrollar estándares y sistemas de formación detallados, actualizar los currículos y métodos de enseñanza para alinearlos con las tecnologías emergentes, incorporar tecnologías de IA y TI en los programas de formación, abordar las brechas de habilidades entre estudiantes y trabajadores, proporcionar oportunidades para la recalificación y el perfeccionamiento, enfocarse en los grupos desfavorecidos para reducir la exclusión digital y promover la formación en habilidades digitales a través de la educación formal y no formal. Por tanto, es fundamental que las intervenciones sean específicas para cada país, considerando factores como el panorama digital, la capacidad de inversión gubernamental y las mentalidades de las partes interesadas, y también que se actualicen regularmente para mantenerse al día con los cambios tecnológicos y las demandas de la industria.
En definitiva, el desarrollo de políticas de educación en habilidades digitales en diversos países asiáticos, particularmente en China y Singapur, se ha llevado a cabo mediante enfoques estructurados y coordinados. China ha adoptado un enfoque gradual, dividido en tres etapas: infraestructura de TI, alfabetización digital y habilidades digitales avanzadas, lo que ha permitido una implementación ordenada y efectiva de las políticas educativas digitales. Singapur, por su parte, ha detallado su estrategia a través de una serie de Planes Maestros de TIC para la Educación, cada uno de los cuales construye sobre los avances del anterior para mejorar las competencias digitales en las escuelas. La importancia de un enfoque integral de gobierno es fundamental, y se cita la Oficina de la Nación Inteligente y Gobierno Digital de Singapur (SNDGO) como un ejemplo de coordinación intersectorial efectiva. Sin embargo, muchos países enfrentan dificultades en la implementación, careciendo de planes adecuados, financiación suficiente y participación del sector privado. La pandemia de COVID-19 ha impactado negativamente los programas de desarrollo de habilidades digitales en algunos países, llevando a reducciones presupuestarias. Asimismo, existe la necesidad de fuertes asociaciones público-privadas para satisfacer las demandas de empleabilidad y aprovechar plenamente los recursos del sector privado. Singapur, Indonesia y Corea presentan ejemplos de iniciativas comunitarias y del sector privado para la formación en habilidades digitales, enfocándose en diversos aspectos de la alfabetización digital, desde el pensamiento computacional hasta las habilidades lingüísticas y la preparación para el empleo. La participación de múltiples actores en el desarrollo de habilidades digitales es vital, con países como Corea y Singapur mostrando avances significativos, mientras que otros como Indonesia enfrentan desafíos debido a enfoques fragmentados. Aunque la inversión gubernamental en la transformación digital ha aumentado, las habilidades digitales a menudo reciben la menor proporción del presupuesto de digitalización en algunos países. Corea se destaca por su inversión constante en la digitalización educativa, centrada en reducir la brecha digital. La inversión en infraestructura digital y las políticas de apoyo son esenciales para fomentar la inclusión digital y garantizar la participación equitativa en la economía digital y el acceso a recursos educativos. Los países asiáticos han desarrollado plataformas de aprendizaje digital durante la pandemia, ofreciendo servicios personalizados y recursos accesibles, aunque enfrentan grados variados de éxito en función de la implementación de políticas y la coordinación interinstitucional. Este enfoque equilibrado y coordinado es esencial para abordar la exclusión digital y fomentar una educación digital inclusiva y efectiva en la región.
Para leer más ingrese a: