Quince años después del tsunami y del accidente de Fukushima Daiichi, EPRI expone cómo la investigación desarrollada antes de una emergencia puede convertirse en una herramienta decisiva cuando el sistema eléctrico enfrenta eventos extremos. El texto reconstruye el viaje de Rosa Yang a Japón el 11 de marzo de 2011, justo cuando la industria nuclear buscaba apoyo técnico para responder a una crisis sin precedentes. Esa presencia temprana permitió abrir un canal de trabajo con TEPCO y con otras empresas japonesas en un momento de alta incertidumbre operativa, institucional y humana. El valor estratégico no estuvo solo en acompañar, sino en activar conocimiento ya disponible para resolver problemas urgentes de seguridad, operación y recuperación del parque nuclear.
Uno de los aportes más concretos fue la aplicación de estudios previos sobre remoción de cesio en aguas altamente contaminadas. EPRI conectó a TEPCO con especialistas y con una solución basada en zeolitas, material que seguía siendo eficaz aun con presencia de agua salada, a diferencia de las resinas convencionales. Esa combinación entre evidencia técnica, independencia y red internacional permitió diseñar un esquema de tratamiento que evitó transferencias innecesarias de material altamente radiactivo y ayudó a retirar más del 99,9 % del cesio antes de la temporada de lluvias. En paralelo, el programa MAAP permitió reconstruir la secuencia del accidente pese a la pérdida de datos, estimar el comportamiento del núcleo y mejorar las guías de gestión de accidentes severos que hoy usan operadores nucleares en distintos países.
El texto también muestra efectos estructurales sobre la modernización del sector. Tras el accidente, Japón apagó sus 54 reactores, creó una autoridad regulatoria independiente y reinició 15 unidades, incluida Kashiwazaki-Kariwa a comienzos de 2026. La experiencia consolidó la relación entre EPRI y las empresas japonesas, amplió la adopción internacional de MAAP y reforzó la idea de que la resiliencia del sistema depende de investigación anticipada, cooperación técnica y confianza institucional.
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