La gestión de datos se ha convertido en un componente transversal para la evolución de los sistemas energéticos inteligentes, especialmente ante la expansión de recursos flexibles, comunidades energéticas, movilidad eléctrica, dispositivos conectados y espacios europeos de datos. En este contexto, las actividades desarrolladas durante 2025-2026 buscan mejorar la capacidad de los proyectos BRIDGE para intercambiar, modelar, gobernar y reutilizar información de manera interoperable. La arquitectura DERA 3.1 constituye una referencia para estructurar estos intercambios mediante modelos de datos, interfaces, perfiles y pruebas de interoperabilidad, mientras que el repositorio de casos de uso facilita la documentación, evaluación y publicación de experiencias. Además, la definición de procesos empresariales genéricos permite comparar soluciones de flexibilidad independientemente de las tecnologías utilizadas. Estos esfuerzos responden a una realidad donde diferentes proyectos emplean estándares, modelos y arquitecturas que pueden presentar coincidencias, vacíos o incompatibilidades. Por ello, la armonización de estructuras de información y la coordinación entre iniciativas adquieren relevancia para evitar desarrollos aislados y facilitar la transferencia de resultados entre proyectos europeos.
A partir de esta base, la interoperabilidad requiere avanzar simultáneamente en las dimensiones técnica, sintáctica y semántica del intercambio de información. El trabajo con CIM, SAREF, OCPP, OpenADR y otros estándares busca establecer correspondencias entre modelos existentes, mientras las pruebas realizadas entre espacios de datos como OMEGA-X, Enershare, DataCellar, Synergies y EDDIE permiten verificar intercambios reales. La creación de perfiles para datos históricos, información en tiempo casi real y datos maestros amplía las posibilidades de integración, y las herramientas de código abierto como CIMConteXtor y CIMSyntaxGen facilitan la adopción y modificación de modelos. Asimismo, el Reference Framework de flexibilidad incorpora siete procesos empresariales genéricos relacionados con mercados abiertos, acuerdos bilaterales, optimización de portafolios, comunidades energéticas, señales dinámicas, gestión energética y comercio P2P. Sin embargo, la evolución simultánea de regulaciones, modelos de mercado y estándares genera dificultades para establecer listas de actores y marcos definitivos. Por esta razón, se plantea comparar iniciativas de IEC, AIOTI, CEN/CENELEC/ETSI y otros organismos para identificar complementariedades, superposiciones e inconsistencias.
De manera complementaria, la interoperabilidad se extiende hasta los dispositivos ubicados detrás del medidor, especialmente electrodomésticos capaces de ofrecer flexibilidad energética. Las Energy Smart Appliances pueden exponer funciones de monitoreo y control mediante APIs, permitiendo que sistemas de gestión energética coordinen su comportamiento según señales externas, precios, condiciones de red o necesidades del usuario. No obstante, la integración de múltiples fabricantes, protocolos, interfaces y arquitecturas introduce dificultades de escalabilidad, seguridad, configuración y mantenimiento. La encuesta 2025-2026 recibió respuestas de 16 proyectos y muestra que seis controlan o monitorean electrodomésticos, mientras 43% se identifica como proveedor de soluciones de interoperabilidad, 28% como usuario y 29% desempeña ambos roles. Ante esta diversidad, iniciativas como el Code of Conduct for Energy Smart Appliances y Mercury buscan establecer requisitos compartidos y utilizar protocolos estandarizados para facilitar la participación de cargadores, bombas de calor, baterías residenciales y termostatos inteligentes en mecanismos de flexibilidad. De este modo, la interoperabilidad permite conectar capacidades distribuidas con sistemas de gestión energética y mercados de servicios eléctricos.
Finalmente, la gestión de datos incorpora espacios de datos, gemelos digitales e inteligencia artificial como ámbitos que requieren nuevas formas de gobernanza e intercambio. Los gemelos digitales pueden apoyar catálogos de activos, bases de grafos, control de acceso, ontologías y correspondencias entre representaciones, facilitando la integración de información distribuida. Al mismo tiempo, la Action #6 orienta la cooperación hacia aplicaciones de IA, análisis de datos y procesamiento, identificando necesidades relacionadas con disponibilidad, calidad y sintetización de datos. La existencia de grandes volúmenes de información para entrenamiento, validación y evaluación de modelos plantea la necesidad de compartir conjuntos de datos reutilizables, respetando restricciones legales, contractuales y de confidencialidad. Por ello, las recomendaciones para los siguientes periodos priorizan el mantenimiento de repositorios, arquitecturas y marcos de referencia; el seguimiento de estándares y organismos externos; la coordinación entre acciones; y la identificación de tecnologías que puedan transferirse entre proyectos. Asimismo, el concepto de standards stacking busca organizar categorías de estándares y sus interacciones. Así, la gestión de datos se orienta hacia un ecosistema energético donde interoperabilidad, estandarización, reutilización, inteligencia artificial y gobernanza permitan escalar soluciones digitales y apoyar la transición energética.
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