Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • The Nuts and Bolts of Performance-Based Regulation: Tools to Build a More Affordable, Reliable, and Equitable Grid

    The Nuts and Bolts of Performance-Based Regulation: Tools to Build a More Affordable, Reliable, and Equitable Grid

    La guía introduce la regulación basada en el rendimiento (PBR) para las compañías eléctricas, explicando su necesidad, objetivos, herramientas e implementación. A diferencia de la regulación tradicional basada en el costo del servicio (COSR), la PBR busca alinear los incentivos de las empresas eléctricas con los intereses de los clientes y la sociedad. La guía describe el modelo de negocio de las empresas eléctricas y cómo influye en sus decisiones y resultados. En el modelo COSR tradicional, el proceso de fijación de tarifas se centra en los gastos de capital, lo que genera problemas que requieren una reforma del modelo de negocio de las utilidades, incluso con la implementación de la Ley de Reducción de la Inflación. La PBR se presenta como un conjunto de herramientas diseñadas para compensar a las utilidades según su rendimiento en comparación con los objetivos establecidos, en lugar de basarse únicamente en los costos. Se mencionan otras herramientas de regulación alternativa y los procesos de PBR, incluyendo estudios de caso y lecturas adicionales para proporcionar ejemplos del mundo real y recursos adicionales. La guía está estructurada para lectores con diversos niveles de conocimiento sobre PBR, desde principiantes hasta aquellos que buscan un repaso de conceptos específicos, y su objetivo es apoyar la comprensión de los conceptos básicos de PBR, sus ventajas y desventajas, y consideraciones importantes para su implementación. La evolución de la regulación de utilidades y la necesidad de reformas para cumplir con los objetivos energéticos modernos es un tema central. La regulación tradicional del costo del servicio (COSR) fue diseñada para objetivos del siglo XX, que difieren significativamente de las prioridades energéticas actuales, como la reducción de emisiones de carbono, la flexibilidad del sistema, la equidad energética y la justicia, además de los objetivos tradicionales de fiabilidad y asequibilidad. COSR crea incentivos perversos que obstaculizan la transición hacia una energía limpia y asequible, como la sobreinversión en proyectos de capital y la preferencia por proyectos intensivos en capital sobre los gastos operativos. Además, incentiva el aumento de ventas de energía y la resistencia a soluciones de terceros y de propiedad del cliente. Estos incentivos minan la inversión en alternativas rentables como las tecnologías de mejora de la red (GET) y la gestión del lado de la demanda (DSM). La Ley de Reducción de la Inflación (IRA) ofrece nuevas oportunidades para que las utilidades inviertan en recursos limpios, pero se necesita la regulación basada en el rendimiento (PBR) y otras reformas regulatorias para alentar a las utilidades a aprovechar estas oportunidades y asegurar que los clientes se beneficien de estos cambios. La regulación evolutiva es esencial para alinear los incentivos de las utilidades con los objetivos energéticos modernos y maximizar los beneficios de los cambios legislativos recientes como la IRA.

     

    La regulación basada en el rendimiento (PBR) tiene el potencial de incentivar a las utilidades a adoptar prácticas más rentables y sostenibles. PBR puede fomentar la inversión en tecnologías de mejora de la red (GET) y la gestión del lado de la demanda (DSM) mediante la creación de nuevos incentivos para minimizar costos y mejorar la asequibilidad, fiabilidad y equidad social de la energía. Entre las herramientas de PBR se destacan el desacoplamiento de ingresos, que separa los ingresos de las utilidades de las ventas de energía, eliminando el incentivo de aumentar las ventas y mejorando la estabilidad de los ingresos. Este mecanismo asegura que las utilidades recuperen sus costos fijos aprobados, sin más ni menos, ajustando las diferencias entre los ingresos permitidos y los reales. Los planes de tarifas plurianuales, la igualación de capex y opex, los indicadores de rendimiento y las tarjetas de puntuación, los mecanismos de incentivos de rendimiento y la evaluación comparativa también son parte de PBR. El desacoplamiento de ingresos, en particular, se centra en la recuperación de costos fijos y no compensa a las utilidades por la energía no entregada, beneficiando tanto a las utilidades como a los clientes al mantener las tarifas estables y eliminar los desincentivos para la eficiencia energética y la generación distribuida. Sin embargo, una desventaja clave es que puede reducir las oportunidades de ganancias asociadas con la electrificación beneficiosa, requiriendo posiblemente herramientas adicionales como mecanismos de incentivos de rendimiento para motivar a las utilidades. Los mecanismos de desacoplamiento de ingresos (RDM) y los planes de tarifas plurianuales (MYRP) son conceptos clave en la regulación de utilidades. Los RDM están diseñados para alinear las ganancias de las utilidades con los objetivos regulatorios, separando los ingresos del volumen de ventas y ajustando las diferencias entre los ingresos reales y autorizados, impidiendo que las utilidades se beneficien del aumento de ventas y asegurando que recuperen los costos fijos aprobados cuando las ventas disminuyen. Protegen a los clientes de pagar de más y reducen el riesgo de las utilidades de no recuperar costos prudentes. Los MYRP, por otro lado, establecen el requerimiento de ingresos y las tarifas base de una utilidad para varios años, incluyendo una moratoria en los casos de tarifas y un mecanismo para ajustar los ingresos con el tiempo. Estos planes fomentan la eficiencia de costos y reducen la frecuencia de los casos de tarifas, aunque pueden ser complejos y contenciosos. Componentes clave de MYRP incluyen topes de ingresos o precios, provisiones de desvío para ajustes a mitad del plan y mecanismos de arrastre de eficiencia para mantener los incentivos de eficiencia de costos. Las fórmulas basadas en índices en MYRP suelen utilizar una estructura I-X, donde I representa la inflación y X el crecimiento de la productividad, incluyendo un posible «factor de estiramiento». Este factor X se determina a través de estudios de productividad de factor total (TFP) de utilidades pares y estudios de evaluación comparativa. Interpretar el factor X requiere comprender las tendencias de crecimiento de productividad de la industria, razones legítimas para el crecimiento de insumos que superan el crecimiento de producción y la relación entre los factores I y X, junto con las limitaciones en la medición de la producción de la industria. En general, estos mecanismos buscan equilibrar la estabilidad financiera de las utilidades con la protección del cliente y fomentar la eficiencia operativa en el sector de utilidades.

    El documento discute diversos conceptos y herramientas relacionadas con la regulación de servicios públicos y la fijación de tarifas basada en el desempeño (PBR). En primer lugar, introduce el Factor X, un componente en las fórmulas de límite de precios o ingresos que representa las mejoras de productividad esperadas, el cual puede ser controvertido en los procedimientos regulatorios. La igualdad entre gastos de capital (capex) y gastos operativos (opex) es otro tema relevante, ya que se busca reducir o eliminar el sesgo hacia los capex mediante estrategias como la capitalización de opex, mecanismos de incentivo al desempeño (PIMs), mecanismos de traspaso de eficiencia (ECMs) y la fijación de tarifas basada en el gasto total (totex). Este último, implementado en el marco RIIO de Gran Bretaña, aún no ha sido adoptado en Estados Unidos. Asimismo, se destacan las métricas de desempeño y las tarjetas de puntuación, que son herramientas para medir y reportar el desempeño de las utilidades, aumentando la visibilidad y reduciendo la asimetría de información, aunque carecen de incentivos financieros. Además, los Mecanismos de Incentivo al Desempeño (PIMs) combinan métricas, objetivos e incentivos financieros para motivar mejoras en áreas específicas del desempeño de las utilidades, pudiendo estructurarse de diversas maneras, como penalidades por no alcanzar objetivos o mecanismos de ahorro compartido. La relación entre métricas, tarjetas de puntuación y PIMs se manifiesta en la creación de incentivos reputacionales para las utilidades a través de paneles de datos. Los mecanismos de compartición de costos de combustible son otro tipo de PIM que abordan los problemas creados por las cláusulas de ajuste de combustible (FACs), incentivando una gestión más eficiente de los costos de combustible. Es crucial que los participantes en discusiones regulatorias comprendan estos conceptos para evaluar tanto los beneficios como las posibles desventajas de cada enfoque. En otro aspecto, el texto menciona mecanismos y estructuras tarifarias adicionales, como los Mecanismos de Compartición de Ganancias (ESMs), que dividen los excedentes de ganancias entre utilidades y clientes, reduciendo riesgos para ambas partes pero debilitando los incentivos para la contención de costos. Los Años de Prueba Prospectivos, que usan costos y ventas proyectados para establecer tarifas, reducen el retraso regulatorio, pero son desafiantes de evaluar con precisión. Las Tarifas Fijas Variables Directas (SFV) recuperan costos fijos a través de cargos fijos y costos variables a través de cargos volumétricos, eliminando el incentivo de throughput pero desalentando la conservación de energía y afectando desproporcionadamente a los clientes de bajo consumo. Los Mecanismos de Ajuste de Ingresos Perdidos (LRAMs) compensan a las utilidades por los ingresos perdidos debido a programas de eficiencia energética, aunque son difíciles de estimar con precisión y no abordan completamente el incentivo de throughput. Finalmente, los Seguimientos de Costos y Tarifas de Fórmula permiten a las utilidades recuperar costos específicos fuera de los casos tarifarios, asegurando una recuperación oportuna de costos, pero pudiendo debilitar los incentivos de contención de costos y reducir el escrutinio regulatorio. Cada mecanismo presenta sus propios beneficios y desventajas, impactando de diversas maneras los incentivos de las utilidades, el comportamiento de los clientes y los procesos regulatorios.

    La regulación basada en el desempeño (PBR) en el sector de servicios públicos aborda múltiples enfoques y herramientas regulatorias alternativas, destacando la importancia de su implementación adecuada para lograr la eficiencia y equidad en los servicios. Entre estas herramientas se encuentran los mecanismos de compartición de ganancias (ESMs), que reducen riesgos en los planes tarifarios de varios años (MYRPs), aunque pueden debilitar los incentivos para la contención de costos. Los años de prueba prospectivos permiten adaptarse a condiciones cambiantes, pero pueden fomentar la manipulación de pronósticos. Las tarifas fijas variables directas (SFV) eliminan el incentivo de throughput pero son criticadas por su escasa capacidad de incentivo. Los mecanismos de ajuste de ingresos perdidos (LRAMs) pueden reducir la resistencia de las utilidades a la eficiencia energética, aunque pueden alentar prácticas oportunistas. Los rastreadores de costos aseguran la recuperación oportuna de costos específicos, pero pueden derivar en una fijación automática de tarifas basada en costos. Las tarifas de fórmula, aunque garantizan la recuperación de costos, son criticadas por no incentivar la eficiencia. En este contexto, la PBR se presenta bajo dos enfoques: la PBR incremental, que añade herramientas a la regulación tradicional basada en costos de servicio (COSR), y la PBR integral, que reestructura fundamentalmente el marco regulatorio. La PBR integral se fundamenta en cuatro pilares: incentivar la eficiencia de costos, eliminar el incentivo de throughput, igualar los incentivos para gastos de capital y operativos, y fomentar resultados específicos. Aunque la PBR incremental es más sencilla y rápida de implementar, solo contrarresta incentivos perversos existentes, mientras que la PBR integral, aunque más compleja y lenta de ejecutar, elimina estos incentivos y crea nuevas motivaciones. El avance de las reformas PBR puede realizarse a través de vías legislativas, regulatorias, ejecutivas y de las propias utilidades, cada una con sus particularidades y desafíos. En Estados Unidos, la adopción de herramientas PBR varía entre estados, con más de 15 adoptando mecanismos de incentivo al desempeño (PIMs) ligados a resultados emergentes como la equidad social, la resiliencia de la red y la flexibilidad de la demanda. Ejemplos como los de Colorado y Hawái ilustran diferentes aproximaciones: Colorado, con una implementación incremental, y Hawái, con un marco más comprehensivo y legislativamente impulsado, que incluye planes tarifarios de varios años, mecanismos de compartición de ganancias y PIMs orientados a diversos resultados. Estos casos demuestran la complejidad y la importancia de diseñar PBR de acuerdo con las necesidades y prioridades locales, destacando la intersección de la PBR con otras políticas y la necesidad de un proceso de reforma cuidadoso y prolongado para lograr los objetivos deseados en la regulación de servicios públicos.

     

    En definitiva, la guía sobre la regulación basada en el rendimiento (PBR) para compañías eléctricas presenta un enfoque innovador y necesario para alinear los incentivos de las empresas con los intereses de los clientes y la sociedad. A diferencia de la regulación tradicional basada en el costo del servicio (COSR), que se centra en los gastos de capital y puede generar incentivos perversos, la PBR propone un conjunto de herramientas diseñadas para recompensar el rendimiento en función de objetivos específicos, como la eficiencia energética, la equidad y la reducción de emisiones de carbono. Este enfoque incluye mecanismos como el desacoplamiento de ingresos, planes de tarifas plurianuales y mecanismos de incentivos de rendimiento, que buscan fomentar la inversión en tecnologías de mejora de la red y la gestión del lado de la demanda. Además, la PBR integral, aunque más compleja de implementar, promete eliminar los incentivos negativos y crear nuevos motivadores positivos para las utilidades. Los estudios de caso y las experiencias de estados como Colorado y Hawái ilustran la diversidad de enfoques y la necesidad de adaptar la PBR a las condiciones y prioridades locales. En resumen, la implementación adecuada de la PBR es esencial para avanzar hacia un sistema energético más sostenible, eficiente y justo, maximizando los beneficios de recientes cambios legislativos y reguladores.

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • How to Restructure Utility Incentives

    How to Restructure Utility Incentives

    En el ámbito de la regulación de servicios públicos, la regulación basada en el desempeño (PBR) emerge como una alternativa innovadora frente al modelo tradicional de regulación de costo de servicio (COSR). Mientras que el COSR históricamente ha incentivado a las empresas de servicios públicos a maximizar el gasto en infraestructura y resistir soluciones de terceros, la PBR busca alinear los intereses de las empresas con los de los clientes y la sociedad en general. Esta transición hacia una PBR más comprehensiva implica una reestructuración fundamental de los incentivos de las empresas, en contraste con un enfoque incremental que simplemente añade herramientas selectas al marco existente. El modelo de las Cuatro Columnas propuesto para la PBR integra la eficiencia en costos, elimina el incentivo de volumen, iguala los incentivos de gasto de capital (capex) y gasto operativo (opex), y fomenta la consecución de resultados específicos. Estas columnas abordan los problemas fundamentales del COSR, como el exceso de gasto en infraestructura (gold plating), la parcialidad hacia el capex, la aversión al riesgo y la falta de enfoque en resultados importantes. La implementación de la PBR conlleva la adopción de herramientas como planes tarifarios plurianuales, desacoplamiento de ingresos, estrategias de igualación capex-opex y mecanismos de incentivo al desempeño (PIMs), cuya aplicación requiere un análisis detallado y una consideración cuidadosa de sus posibles impactos. El informe, igualmente, ilustra cómo la PBR se puede implementar en la práctica, utilizando el caso de Hawái como ejemplo de cómo las Cuatro Columnas pueden ser aplicadas de manera efectiva. Este enfoque no solo busca mejorar la eficiencia y la transparencia en la operación de servicios públicos, sino que también responde a los desafíos contemporáneos como la asequibilidad y la reducción de emisiones de carbono. La PBR se presenta, así como un instrumento flexible y poderoso, capaz de adaptarse a las necesidades locales y promover un equilibrio entre los intereses públicos y privados en la prestación de servicios esenciales.

    La regulación tradicional basada en el costo de servicio (COSR) ha sido durante mucho tiempo el marco predominante para regular los servicios públicos, pero presenta limitaciones significativas que afectan tanto a los clientes como a la sociedad en general. Uno de los principales problemas del COSR radica en su limitada incentivación para la reducción de costos operativos (opex) a largo plazo. Aunque las empresas de servicios públicos pueden beneficiarse inicialmente de reducir estos gastos, los ahorros suelen revertirse pronto a los clientes a través de ajustes tarifarios, lo cual desincentiva la innovación a largo plazo y la mejora continua de la calidad del servicio. Además, como monopolios naturales, las empresas de servicios públicos no enfrentan la presión competitiva para expandir su base de clientes ofreciendo un servicio mejorado, lo que reduce su motivación para innovar o mejorar la calidad. La aversión al riesgo también es un problema inherente al COSR, debido a que su enfoque retrospectivo y el riesgo de desautorización de costos por parte de los reguladores fomentan que las empresas se adhieran a soluciones conocidas y aprobadas por los reguladores en lugar de explorar nuevas vías o tecnologías innovadoras. Este enfoque conservador se ve exacerbado por el fenómeno del «gold plating», donde las empresas tienen el incentivo de sobredimensionar sus inversiones en infraestructura para aumentar sus retornos, a pesar de que soluciones más eficientes en términos de costo podrían ser preferibles. Además, existe un sesgo hacia el gasto en capital (capex) sobre alternativas de gasto operativo (opex), a pesar de que estas últimas podrían ser más beneficiosas en términos de costos y eficiencia operativa. La resistencia a soluciones de terceros y propias de los clientes también es común bajo el COSR, puesto que las empresas de servicios públicos tienen poco incentivo para adoptar soluciones que no generen ingresos adicionales o que reduzcan la necesidad de inversiones adicionales en infraestructura. Además, el uso de tarifas variables para recuperar costos fijos bajo el COSR fomenta que las empresas vendan más energía y se opongan a los esfuerzos de conservación, lo que puede ser perjudicial desde una perspectiva de sostenibilidad ambiental y eficiencia energética. Frente a estos desafíos, la regulación basada en el desempeño (PBR) se presenta como una alternativa prometedora que busca realinear los incentivos de las empresas de servicios públicos con los objetivos regulatorios y los intereses de la sociedad en general. A diferencia del COSR, que se centra en justificar los costos y el gasto, la PBR introduce herramientas como los Planes Tarifarios Plurianuales (MRPs, por sus siglas en inglés) y los Mecanismos de Alivio de Atrición (ARMs), diseñados para extender el período entre revisiones tarifarias y ajustar las tarifas en función de los costos reales previstos o fórmulas basadas en índices externos. Estos mecanismos no solo reducen la frecuencia de los casos tarifarios, sino que también proporcionan incentivos para que las empresas busquen oportunidades de ahorro de costos y mejoren la eficiencia operativa a largo plazo. La implementación efectiva de la PBR no está exenta de desafíos, especialmente en términos de asimetría de información entre las empresas de servicios públicos y los reguladores. Sin embargo, al alinear los intereses financieros de las empresas con los objetivos de sostenibilidad y satisfacción del cliente, la PBR tiene el potencial de fomentar una toma de decisiones óptima y responsable, abordando así las limitaciones del modelo tradicional de regulación. En conclusión, mientras que el COSR ha sido fundamental en la historia de la regulación de servicios públicos, la transición hacia enfoques más orientados al desempeño como la PBR podría ser decisivo para enfrentar los desafíos contemporáneos y promover un sector de servicios públicos más eficiente y responsable.

     

    La regulación basada en el desempeño (PBR) en el sector de servicios públicos representa un enfoque innovador para alinear los incentivos de las empresas de servicios públicos con los objetivos públicos y regulatorios. Este modelo se apoya en varios pilares fundamentales que buscan optimizar la eficiencia operativa, mitigar el sesgo hacia la inversión en capital, y mejorar la transparencia y la rendición de cuentas a través de la disponibilidad pública de información clave. Uno de los aspectos de este enfoque es la medición rigurosa del desempeño de las empresas de servicios públicos mediante métricas cuantitativas y el uso de tableros de datos accesibles al público. Estos instrumentos no solo facilitan la interpretación de los resultados, sino que también refuerzan los incentivos reputacionales al exponer claramente el desempeño de las empresas. Además, se emplean mecanismos de incentivo de desempeño (PIMs) que combinan métricas específicas con objetivos e incentivos financieros, promoviendo así la eficiencia y la responsabilidad. Dentro de los PIMs, se identifican seis estructuras principales que abarcan desde recompensas fijas hasta incentivos basados en retornos de equidad, cada una diseñada para cumplir objetivos regulatorios específicos. Por ejemplo, mecanismos como el de Compartición de Ahorros buscan incentivar a las empresas a compartir los beneficios netos o los ahorros de costos con los consumidores, fomentando así alternativas económicas y mitigando el sesgo de capital. Ejemplos como el Mecanismo de Incentivo Totex en Gran Bretaña y el Mecanismo de Ahorros Compartidos Colectivos en Hawái ilustran la aplicación práctica de estas estructuras, mostrando cómo pueden adaptarse a contextos regulatorios diversos para lograr resultados óptimos. Asimismo, de las estructuras de incentivos financieros, la regulación basada en el desempeño abarca otros aspectos esenciales como la igualación de incentivos de capex y opex, la incentivación de resultados específicos como la descarbonización y la satisfacción del cliente, y la eliminación de incentivos perversos como la maximización del volumen de ventas de energía. Este enfoque integral no solo busca mejorar la eficiencia operativa y la sostenibilidad ambiental, sino también garantizar la asequibilidad de los servicios para los consumidores. Siendo así, la implementación efectiva de la regulación basada en el desempeño en el sector de servicios públicos requiere un diseño cuidadoso y una evaluación continua para ajustarse a las necesidades regulatorias cambiantes y los objetivos de política pública. Al equilibrar incentivos financieros con transparencia y responsabilidad pública, este modelo ofrece un marco flexible y adaptable que puede catalizar mejoras significativas en el desempeño de las empresas de servicios públicos, beneficiando tanto a los consumidores como al medio ambiente. Por lo tanto, se enfatiza en la importancia de estructuras de incentivos claras y herramientas transparentes para optimizar el desempeño de las empresas de servicios públicos.

    Para leer más ingrese a:

     

  • Kinematics Is Bringing Industrial-Grade Communications to Large-Scale Solar

    Kinematics Is Bringing Industrial-Grade Communications to Large-Scale Solar

    El documento, parte de una serie sobre la tecnología de seguidores solares a escala de servicios públicos, se centra en la creciente importancia de las comunicaciones internas robustas en proyectos solares a gran escala. Aunque estos proyectos son generalmente vistos como plantas de energía individuales, están evolucionando hacia redes empresariales más complejas. Se destaca cómo la comunicación interna robusta es un aspecto a tener en cuenta para la seguridad, confiabilidad y eficiencia, independientemente del tamaño del proyecto. Los propietarios y operadores de activos solares enfrentan una creciente necesidad de mejorar la infraestructura de TI y gestionar riesgos asociados. Los sistemas de comunicación que comparten datos entre numerosos dispositivos en red se vuelven relevantes para el desempeño de las plantas y la eficiencia operativa. Sin embargo, integrar estos sistemas de manera fluida, como coordinar el movimiento de los seguidores y almacenarlos durante condiciones climáticas extremas, puede variar según las características del sitio del proyecto. Aunque anteriormente los terrenos planos y primos proporcionaban un campo de juego nivelado para diversos sistemas de comunicación, esto está cambiando a medida que se requieren sistemas interconectados más complejos en los proyectos solares. El documento enfatiza la transición hacia sistemas industriales de comunicación para satisfacer las demandas en evolución de la industria, proporcionando perspectivas clave para los tomadores de decisiones en la industria solar al elegir tecnologías y productos para implementaciones de seguidores. Además, se discuten los desafíos y consideraciones para los sistemas de seguidores solares, especialmente a medida que los desarrolladores se aventuran en terrenos más difíciles. Se subraya la importancia de la interoperabilidad y la capacidad de actualizar los sistemas con el tiempo. El problema más común reportado en la operación y mantenimiento de seguidores solares es la pérdida de comunicación, destacando así la infraestructura de redes como una inversión a largo plazo. Se aconseja elegir sistemas de seguidores construidos sobre plataformas flexibles y futuristas, como el estándar IEEE 802.15.4 para redes inalámbricas de baja tasa de datos, que ilustra cómo los avances tecnológicos pueden mejorar la funcionalidad, tasas de datos y alcance de comunicación. Los sistemas que quedan atrapados en estándares antiguos pueden enfrentar dificultades para aprovechar las nuevas ventajas, lo que potencialmente afecta los costos del proyecto y su escalabilidad. Además, se destaca que acceder a los principios de red más recientes puede simplificar los procesos de instalación, puesta en marcha y mantenimiento, haciéndolos tan fáciles como sincronizar dispositivos o reemplazar componentes con un esfuerzo mínimo. En resumen, el texto enfatiza la necesidad de sistemas de seguidores solares adaptables y actualizables, capaces de adaptarse a los avances tecnológicos y a los requisitos cambiantes del proyecto a lo largo del tiempo.

    Kinematics eligió la tecnología de malla inalámbrica Wi-SUN para sus sistemas de seguidores solares debido a su fiabilidad y flexibilidad. El texto compara dos tipos principales de redes inalámbricas: las redes estrella y las redes de malla. Las redes estrella, como Wi-Fi y LTE, utilizan un concentrador central para el flujo de datos y la conexión de dispositivos, lo que las hace fáciles de gestionar y modificar. Sin embargo, los puntos finales en las redes estrella no pueden comunicarse directamente entre sí. Por otro lado, las redes de malla permiten que los dispositivos compartan datos directamente y encuentren la ruta más eficiente para la transmisión de datos. Son autoformadas y auto-curativas, lo que significa que la red puede adaptarse si un dispositivo falla o es comprometido. El texto enfatiza que no todas las redes de malla son iguales, resaltando la importancia de las especificaciones abiertas respaldadas por múltiples vendedores frente a sistemas propietarios controlados por una sola entidad. El autor sugiere que una arquitectura flexible, que permita a las redes alternar entre malla y otras topologías, ofrece ventajas significativas. Wi-SUN FAN (Field Area Network) es un estándar de comunicación abierto desarrollado por Wi-SUN Alliance, una asociación global de líderes industriales en servicios públicos, ciudades inteligentes y tecnologías de Internet de las cosas (IoT). Está diseñado para proporcionar comunicaciones inalámbricas flexibles, interoperables y de bajo consumo de energía para diversas aplicaciones. El estándar se basa en una arquitectura flexible que puede adaptarse a diferentes topologías de red según las condiciones del campo. Adicionalmente, según la investigación realizada por Wi-SUN Alliance durante un período de cinco años que concluyó en 2022, la habilitación de IoT se ha convertido en una prioridad principal de TI para muchas organizaciones. Los impulsores para la adopción de IoT han evolucionado, con las empresas volviéndose más sofisticadas en su enfoque hacia la tecnología. Los hallazgos clave incluyen un creciente énfasis en estándares abiertos a nivel industrial para la implementación de IoT, una mayor demanda de sistemas con seguridad probada y una fuerte preferencia por la fiabilidad en las soluciones de IoT. Estas tendencias destacan la naturaleza crítica de muchas implementaciones de IoT y señalan una creciente confianza en la tecnología entre los adoptantes. Los sistemas de comunicación Wi-SUN utilizan diferentes perfiles de operación para permitir una conectividad fluida en diversos escenarios de redes inteligentes, tanto en interiores como en aplicaciones de campo. El componente Field Area Network (FAN) de Wi-SUN ofrece ventajas particulares debido a su flexibilidad e interoperabilidad, haciéndolo adecuado para una amplia gama de aplicaciones de IoT y ciudades inteligentes. De igual forma, se analizan las características de seguridad de la tecnología Wi-SUN FAN (Field Area Network) para aplicaciones de IoT. Los aspectos clave de seguridad incluyen medidas de seguridad de grado empresarial para proteger la privacidad de los datos, el uso de infraestructura de clave pública (PKI) con certificados de identidad X509 únicos para cada dispositivo, autenticación mutua entre dispositivos y la red para prevenir accesos no autorizados, negociación de claves de red utilizando una adaptación de IEEE 802.11i, cifrado AES-128 para comunicaciones seguras que garantizan la privacidad e integridad de los datos, adopción de IPv6 que permite el uso de herramientas estándar de seguridad de red empresarial, mejorada capacidad para realizar detección de intrusiones, modelado de tráfico, análisis de red y pruebas de penetración, y una mayor visibilidad de red en comparación con tecnologías competidoras. Estas características de seguridad hacen de Wi-SUN FAN una opción robusta y segura para implementaciones de IoT, abordando preocupaciones sobre la privacidad de los datos y la integridad de la red.

    Wi-SUN FAN ha emergido como una tecnología para las aplicaciones de ciudades inteligentes y redes eléctricas inteligentes, destacando por su fiabilidad, escalabilidad y eficiencia operativa. En el contexto de las ciudades inteligentes y las redes eléctricas, donde la confiabilidad y el desempeño son fundamentales, Wi-SUN utiliza comunicación de espectro extendido a través de diferentes bandas de frecuencia para minimizar interferencias. Esta característica es esencial para aplicaciones críticas como la medición de servicios públicos, donde la precisión y la consistencia son clave. Además, su amplia adopción global, con más de 100 millones de dispositivos compatibles, refleja la confianza en su viabilidad a largo plazo, especialmente a medida que la energía renovable se desplaza hacia una generación distribuida. En términos de fiabilidad, Wi-SUN FAN mejora significativamente mediante su arquitectura de salto de datos, redes Sub-GHz para evitar interferencias y una cobertura extendida que permite la conexión estable de dispositivos sobre terrenos variados y áreas extensas. Esta amplia cobertura no solo mejora la conectividad, sino que también reduce la necesidad de equipos adicionales para servir a una zona determinada, simplificando así la implementación y operación de grandes redes. La función de autoformación es particularmente valiosa al escalar de cientos a miles de dispositivos, reduciendo el tiempo y los costos asociados con la configuración manual. En resumen, Wi-SUN FAN se presenta como una solución robusta y escalable que aborda eficazmente los desafíos clave en el despliegue y gestión de redes para aplicaciones críticas en ciudades inteligentes y redes eléctricas modernas. En cuanto a las características y beneficios de Wi-SUN FAN, destaca su capacidad para facilitar la conectividad de dispositivos de manera automática, permitiéndoles reconocer, conectar y configurarse en la red de forma autónoma. Esta automatización no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también optimiza el desempeño mediante una mayor capacidad de respuesta y menor latencia, ideal para aplicaciones de comando y control y eficiencia energética. Además, el bajo consumo de energía del hardware Wi-SUN FAN, que consume menos de 2 microamperios en modo de reposo y menos de 14 milíamperios en transmisión, garantiza eficiencia sin comprometer el rendimiento. La escalabilidad es otro punto fuerte de Wi-SUN FAN, con la capacidad de expandir tanto su capacidad como tamaño de red, gracias a un ancho de banda superior que permite aplicaciones más intensivas en datos. A medida que crece el número de nodos en la red, aumenta la fiabilidad del sistema, respaldado por estándares rigurosos y certificaciones del Wi-SUN Alliance, que garantizan la interoperabilidad y calidad de los productos. Con más de 80 productos certificados Wi-SUN FAN y aproximadamente 300 productos certificados Wi-SUN en todo el mundo para el año 2023, la disponibilidad y crecimiento de esta tecnología prometen un futuro sólido en el panorama de las ciudades inteligentes y las redes eléctricas modernas.

     

    La certificación por parte de la Wi-SUN Alliance está emergiendo como un factor determinante en las comunicaciones inalámbricas dentro de la industria solar, destacándose por su robustez y capacidad de interoperabilidad en diversos entornos. Más de 1,000 productos han sido certificados para aplicaciones variadas, desde redes de área extensa (FAN) hasta redes de área local (HAN) y medición de servicios públicos en Japón. Este enfoque ha sido especialmente relevante para empresas como Kinematics en la industria de energía solar, quienes han optado por la tecnología de la Wi-SUN Alliance para los actuadores de sus seguidores solares. La decisión de Kinematics ha sido influenciada por desarrollos recientes en el mercado y la necesidad de una cadena de suministro resiliente. La pandemia de COVID-19 provocó interrupciones significativas en la industria solar, con cancelaciones de proyectos, cierres de fábricas y pérdidas de empleo. En respuesta, Kinematics confía en el ecosistema global de la Wi-SUN Alliance y su enfoque en la interoperabilidad multi-vendedor como la mejor garantía de estabilidad en la cadena de suministro. Esta decisión se ve respaldada aún más por los cambios regulatorios en la industria eléctrica de América del Norte, donde la North American Electric Reliability Corporation (NERC) ha comenzado a fortalecer el cumplimiento para proyectos solares a gran escala. Esto incluye el reporte voluntario al Generating Availability Data System (GADS), que contiene detalles operativos de más de 5,000 unidades generadoras en América del Norte. Actualmente, el reporte a GADS es obligatorio para unidades convencionales con capacidad de 20 MW o más. Se prevé que para el 2024, los proyectos solares con capacidad de 100 MW o más podrían estar obligados a enviar datos operativos a GADS, mientras que los proyectos de 20 MW o más podrían enfrentar requisitos de reporte tan pronto como 2025. Estos cambios regulatorios subrayan la creciente importancia de sistemas de comunicación inalámbrica confiables en la industria solar, respaldando aún más la elección de la tecnología de la Wi-SUN Alliance por parte de Kinematics. De esta forma, la adopción de la tecnología de la Wi-SUN Alliance no solo asegura una comunicación robusta y confiable en entornos críticos como los proyectos solares, sino que también posiciona a las empresas para cumplir con las nuevas regulaciones y garantizar la estabilidad operativa en un mercado cada vez más exigente y cambiante.

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • Economía de las pérdidas de electricidad en América Latina y El Caribe

    Economía de las pérdidas de electricidad en América Latina y El Caribe

    El informe aborda las complejidades y consecuencias de las pérdidas de electricidad en la región. Este documento analiza la magnitud, las causas y los impactos de las pérdidas de electricidad, un problema persistente que afecta significativamente la calidad del servicio y la productividad económica en América Latina y el Caribe (LAC). Desde hace 30 años, las pérdidas de electricidad en LAC han promediado alrededor del 17%, tres veces más alto que en los países de la OCDE. En 2019, estas pérdidas superaron el 10% (considerado un límite aceptable), equivalente a 120 teravatios-hora, igualando la generación total de energía solar y eólica de la región. Este costo financiero se estima entre $9.6 a $16.6 mil millones anuales, equivalente al 0.19-0.33% del PIB regional, cifras comparables con importantes programas sociales en países como Brasil y México. La magnitud de estas pérdidas también obstaculiza los esfuerzos para cerrar la brecha de infraestructura en la región, donde se requiere una inversión anual de al menos $48 mil millones para lograr un acceso universal a la electricidad y avanzar en la descarbonización energética. Además de su impacto económico, las pérdidas de electricidad tienen consecuencias ambientales significativas debido a ineficiencias técnicas y al consumo excesivo de energía no facturada. Este problema es generalizado, afectando a 22 de los 26 países analizados con niveles de pérdida por encima del 10%. El informe destaca la complejidad de las causas subyacentes, que involucran factores técnicos, financieros, socioeconómicos, regulatorios y políticos. En respuesta a este desafío, el Grupo Banco Interamericano de Desarrollo ha apoyado programas y proyectos para reducir pérdidas tanto en el sector público como privado de la región Siendo así, este estudio ofrece un análisis detallado de las implicaciones económicas y sociales de las pérdidas de electricidad en América Latina y el Caribe, proporcionando recomendaciones políticas específicas para abordar este desafío persistente en el sector energético regional. 

    Para abordar el desafío de las pérdidas de electricidad en América Latina y el Caribe (ALC), se deben entender las causas, impactos y posibles soluciones de un problema que afecta significativamente la sostenibilidad energética y económica de la región. Las pérdidas eléctricas en ALC son alarmantes, alcanzando aproximadamente 120 TWh por año o el 17% de la energía disponible. Estas pérdidas no solo representan un costo ambiental considerable, equivalente a unas 5-6 millones de toneladas de emisiones de CO2, sino también un impacto financiero anual de aproximadamente $14 mil millones. Este escenario refleja la persistencia de niveles elevados de pérdidas durante décadas, subrayando la necesidad de medidas más enérgicas para abordar el problema de manera efectiva. Entre los factores que influyen en las pérdidas eléctricas se encuentran los niveles de ingresos, la densidad poblacional, las crisis económicas, los precios de entrada para la generación de energía, la gobernanza corporativa, la participación del sector privado y los marcos regulatorios. Existe una relación inversa entre los niveles de ingresos y las pérdidas eléctricas, tanto a nivel de país como de hogares individuales. ALC generalmente muestra un desempeño inferior al promedio global en términos de pérdidas eléctricas en relación con el PIB per cápita. Las pérdidas no técnicas son más prevalentes en hogares de bajos ingresos, pero también pueden ocurrir en sectores de ingresos más altos, destacando la complejidad y amplitud del problema. La alta incidencia de pérdidas impacta negativamente a múltiples partes interesadas, incluidas las empresas de servicios públicos, los usuarios y la sociedad en su conjunto. Abordar esta cuestión requiere una estrategia integral que vaya más allá del ámbito exclusivo de las empresas de servicios públicos. Las pérdidas persistentes representan un riesgo significativo para la sostenibilidad del sistema energético y obstaculizan el progreso hacia el acceso universal a una energía sostenible. Por lo tanto, es imperativo adoptar un enfoque multifacético que combine políticas económicas, sociales e infraestructurales para reducir eficazmente las pérdidas eléctricas en la región.

    En la búsqueda por mejorar la eficiencia energética y la calidad del servicio eléctrico en América Latina y el Caribe, la modernización de los sistemas de energía eléctrica y la reducción de pérdidas se han convertido en objetivos fijados. Las estrategias efectivas para reducir estas pérdidas involucran tanto medidas a nivel institucional como empresarial, destacando el apoyo institucional claro, las mejoras en infraestructura y medidas comerciales para incrementar la capacidad de pago de los usuarios. Las políticas exitosas suelen incluir reformas regulatorias que redistribuyen responsabilidades y crean incentivos para la reducción de pérdidas, favoreciendo un enfoque multisectorial que aborde tanto mejoras técnicas en la infraestructura como factores sociales que contribuyen a conexiones irregulares. La digitalización y la participación del sector privado emergen como pilares fundamentales en este proceso de modernización. La introducción de tecnologías como medidores avanzados de infraestructura (AMI) y sistemas de medición prepago no solo mejoran la gestión de redes y la eficiencia operativa, sino que también proporcionan datos valiosos para la gestión de la demanda y la integración de fuentes de energía distribuida. Además, técnicas avanzadas de análisis de datos, como el aprendizaje automático, permiten detectar y reducir pérdidas no técnicas, mejorando la identificación de fraudes. Ejemplos como el proyecto «Energizados» del Banco Interamericano de Desarrollo muestran cómo la aplicación de aprendizaje automático ha arrojado resultados prometedores en la detección de fraudes eléctricos. Sin embargo, este proceso de modernización enfrenta desafíos significativos, como la adopción gradual de tecnologías, la complejidad operativa y los elevados requerimientos de inversión. La existencia de un marco regulatorio e institucional adecuado es importante para la implementación efectiva de estas iniciativas modernizadoras. A pesar de que la digitalización ofrece oportunidades para una reducción eficiente de pérdidas, aún queda un amplio margen para progresar en esta área, especialmente en regiones donde los modelos de precios insostenibles pueden limitar las inversiones del sector privado. Siendo así, el papel y el potencial del sector privado son esenciales para impulsar la modernización tecnológica en el sector eléctrico latinoamericano, como lo demuestran los casos de empresas privadas que implementan estrategias de reducción de pérdidas mediante la digitalización. 

    La reducción de pérdidas eléctricas en América Latina y el Caribe representa un desafío para mejorar la calidad del servicio eléctrico y promover el desarrollo sostenible en la región. Este proceso no solo tiene implicaciones técnicas, sino también económicas y sociales significativas. Las políticas efectivas de reducción de pérdidas eléctricas deben considerar diversos grupos de usuarios y factores clave como la distribución de costos y la elasticidad de la demanda. La calidad deficiente del servicio eléctrico impacta negativamente tanto a empresas como a hogares, limitando los ingresos empresariales y restringiendo el uso del servicio energético en los hogares. Desde una perspectiva económica, entender la disposición a pagar (WTP) por servicios eléctricos mejorados es clave. Tanto las empresas como los hogares suelen estar dispuestos a pagar más por un suministro eléctrico confiable, lo que subraya la importancia de mejorar la infraestructura y los servicios eléctricos para apoyar el crecimiento empresarial y mejorar el bienestar doméstico. La electrificación adecuada también conlleva beneficios tangibles en términos de educación, empleo e ingresos familiares, destacando su papel transformador en las economías locales. En términos de política pública, la asignación de costos derivados de las pérdidas eléctricas puede variar significativamente, ya sea mediante la incorporación en tarifas, la absorción por parte de las empresas de servicios públicos o subsidios estatales. Cada escenario presenta implicaciones distintas para los consumidores, las compañías de servicios públicos y la sociedad en su conjunto. Un marco de análisis costo-beneficio se presenta como una herramienta para evaluar las políticas de reducción de pérdidas eléctricas, considerando tanto efectos cualitativos como cuantitativos sobre el bienestar del consumidor, la viabilidad financiera de las empresas de servicios públicos y los beneficios sociales. Este enfoque integrador destaca la necesidad de políticas públicas efectivas y un compromiso renovado con la modernización de las infraestructuras eléctricas en la región. Además, subraya la importancia de comprender las dinámicas distributivas y las externalidades ambientales asociadas con las políticas de reducción de pérdidas eléctricas para lograr un desarrollo equitativo y sostenible en América Latina y el Caribe.

     

    En América Latina y el Caribe (ALC), la cuestión de las pérdidas eléctricas no solo es un desafío técnico y económico, sino también un fenómeno profundamente arraigado en las dinámicas políticas y sociales de la región. Estas pérdidas, que alcanzan aproximadamente el 17% de la energía generada, triplican las cifras de los países de la OCDE. Económicamente, representan costos anuales significativos para las empresas distribuidoras, oscilando entre 9.6 mil millones y 16.6 mil millones de dólares, equivalente al 0.19% al 0.33% del PIB regional. Además, contribuyen anualmente con 5-6 millones de toneladas de emisiones de CO2, con un costo social de 320 millones de dólares estadounidenses. Este problema sistémico afecta a 22 de los 26 países analizados en la región, subrayando la urgencia de abordar las pérdidas eléctricas no solo para mejorar la competitividad económica, sino también para cumplir con las responsabilidades ambientales. La complejidad de las causas subyacentes de estas altas pérdidas involucra factores técnicos, financieros, socioeconómicos, regulatorios y políticos. Las soluciones efectivas requieren un compromiso político a largo plazo, iniciativas sostenidas y medidas políticas específicas contextualizadas. Estrategias como la mejora de la infraestructura, la modernización de los sistemas eléctricos, la digitalización del sector eléctrico y la implementación de programas de concienciación social son clave para reducir las pérdidas de manera sostenible. Además, la participación del sector privado es clave para financiar las inversiones necesarias en infraestructura. Un enfoque holístico que involucre la coordinación intersectorial y las mejores prácticas de gestión en las empresas eléctricas es necesario para implementar estrategias efectivas y sostenibles de reducción de pérdidas en la región de ALC. Este panorama destaca la importancia de considerar las dimensiones sociales de las políticas de reducción de pérdidas, que incluyen mejorar la calidad del servicio y fomentar una cultura de responsabilidad en el pago por los servicios eléctricos. Más allá de los beneficios económicos directos, la reducción exitosa de pérdidas puede apoyar objetivos más amplios como el acceso universal a la electricidad y la descarbonización. Sin embargo, persisten desafíos significativos, como la financiación, los marcos institucionales, la coherencia regulatoria y el apoyo político, que deben abordarse integralmente para lograr mejoras sustanciales en la reducción de pérdidas eléctricas en la región de ALC.

    Para leer más ingrese a:

     

  • Position Paper Climate Resilience Metrics for Electricity Grids

    Position Paper Climate Resilience Metrics for Electricity Grids

    El documento analiza la necesidad de nuevas métricas para medir la resiliencia climática en las redes eléctricas. Comienza explicando que, aunque las métricas de fiabilidad tradicionales como el CML (SAIDI) y el CI (SAIFI) han sido efectivas, están volviéndose insuficientes debido a las condiciones ambientales cambiantes, el envejecimiento de los activos, la evolución del uso de la red y la creciente frecuencia de eventos de alto impacto y baja frecuencia (HILF) provocados por el cambio climático. El documento distingue entre fiabilidad y resiliencia, señalando que la fiabilidad se centra en eventos frecuentes y su impacto promedio, mientras que la resiliencia aborda eventos severos y raros que no pueden ser adecuadamente modelados por métricas tradicionales. Los autores argumentan que las métricas de resiliencia son necesarias para evaluar y mejorar la capacidad de las redes para manejar los impactos del cambio climático a largo plazo. Estructurado con una introducción, secciones sobre fiabilidad versus resiliencia y métricas de resiliencia climática, seguido de recomendaciones y referencias, el documento también incluye apéndices que detallan varias métricas de resiliencia, categorizadas en robustez, redundancia, fiabilidad y respuesta y recuperación. Los autores enfatizan que las métricas de resiliencia deben introducirse junto a las métricas de fiabilidad tradicionales para capturar la capacidad de las redes de hacer frente y recuperarse de eventos extremos. Estas nuevas métricas están destinadas a medir las mejoras de la red frente a un entorno climático cambiante, particularmente a lo largo de horizontes temporales más largos (>40 años). El documento busca explorar la relación entre fiabilidad y resiliencia y demostrar cómo las métricas de resiliencia pueden proporcionar una base para evaluar y mejorar el desempeño de las redes eléctricas en un contexto climático cada vez más impredecible. En este contexto, se discute el concepto de resiliencia en las redes eléctricas, contrastándolo con la fiabilidad. Mientras la fiabilidad se enfoca en los apagones comunes, la resiliencia aborda desastres menos frecuentes pero más severos que pueden incapacitar grandes partes de la red durante periodos prolongados. Una infraestructura eléctrica resiliente está diseñada para mantener un alto desempeño bajo diversas condiciones, considerando el impacto a largo plazo de eventos mayores desde el pre-evento hasta la recuperación completa. El texto refiere una tabla que compara la fiabilidad y la resiliencia en las redes eléctricas, ilustrando el concepto de resiliencia mediante una curva temporal que muestra cómo cambia el desempeño del sistema durante un evento desastroso. Esta curva tiene varias fases clave: estado previo al evento, donde el sistema debe ser robusto y resistente con un nivel básico de resiliencia (R₀); ocurrencia del evento, donde el sistema experimenta un choque inicial; estado degradado post-evento, con un desempeño significativamente comprometido (Rₚₑ); fase de recuperación, donde el sistema comienza a recuperarse y adaptarse. El texto subraya la importancia de la flexibilidad operativa tanto preventiva como correctiva. La flexibilidad preventiva permite a los operadores configurar el sistema en un estado resiliente antes de que ocurra un evento, mientras que la flexibilidad correctiva, junto con la capacidad de respuesta, redundancia y autoorganización adaptativa, ayuda al sistema a afrontar las condiciones cambiantes después del evento. En general, el pasaje destaca la necesidad de diseñar y gestionar los sistemas eléctricos con la resiliencia en mente, enfocándose en su capacidad para resistir, adaptarse y recuperarse de las principales interrupciones.

    El documento aborda las métricas de resiliencia climática para los operadores de sistemas de distribución eléctrica (DSOs) y ofrece recomendaciones para enfrentar los riesgos asociados al cambio climático. Presenta una tabla de métricas que evalúan diversos aspectos de la resiliencia de la red, tales como el porcentaje de la red eléctrica en áreas de alto riesgo de incendios forestales, el porcentaje de red subterránea con uniones de cables más recientes, el porcentaje de circuitos con redundancia para salidas de media tensión, el porcentaje de transformadores de subestaciones de alta tensión con capacidad de reserva, el porcentaje de subestaciones urbanas controladas remotamente, el porcentaje de circuitos de media tensión bajo control automatizado y el porcentaje de la red con dispositivos auto-reparables. Estas métricas están diseñadas para evaluar la resiliencia de la red frente a varios peligros relacionados con el clima, como incendios forestales, tormentas de viento, inundaciones, rayos y olas de calor.  De igual forma, se delinean recomendaciones para que los DSOs combatan los riesgos del cambio climático: utilizar las métricas propuestas para fundamentar casos basados en datos ante los reguladores para el refuerzo de la red, compartir los resultados de las métricas entre los miembros de los DSOs para comparaciones en 2024, emplear métricas de adaptación climática para justificar programas de trabajo ante los reguladores, y adoptar un enfoque coherente entre todos los operadores de red para abordar los desafíos climáticos. El objetivo general es aumentar la resiliencia de la red y minimizar el impacto en los clientes. El documento concluye enumerando varias referencias relacionadas con la resiliencia de los sistemas eléctricos y la adaptación de infraestructuras. Asimismo, se enfatiza en la importancia de planificar la resiliencia antes de los eventos, responder eficazmente durante los mismos y restaurar la funcionalidad después de estos. Las métricas clave para la planificación previa al evento incluyen el porcentaje de pilares en zonas inundables, la tasa de fallos de los alimentadores de media tensión entre subestaciones, las características de los cables de media tensión y el porcentaje de fallos en subestaciones causados por inundaciones. Durante el evento, se evalúa la respuesta de emergencia, como el número de cortes preventivos creados para la protección de la red, el personal o el medio ambiente. Después del evento, se miden aspectos como el número de sitios inundados en un tiempo determinado y los minutos de interrupción del servicio causados por diversos incidentes. También se mencionan métricas relacionadas con la redundancia, como el porcentaje de salidas n-1, el porcentaje de activos críticos con canales de comunicación duales, el porcentaje de subestaciones capaces de retroalimentar partes específicas de la red y el número de subestaciones con dos o más líneas de alimentación. Estas métricas abordan diversos casos climáticos y peligros, incluyendo inundaciones, olas de calor, caídas de árboles, formación de hielo y fallos generales relacionados con el clima. El objetivo es evaluar y mejorar la resiliencia del sistema eléctrico frente a múltiples tipos de interrupciones, asegurando así un suministro de energía más robusto y adaptable en un entorno climático cada vez más incierto.

     

    El documento en cuestión detalla una lista de métricas relacionadas con la fiabilidad y la resiliencia de la red eléctrica, centrándose en diversos aspectos de la gestión de la red, el mantenimiento y la respuesta a emergencias. Se divide en tres categorías principales: Planificación orientada a la resiliencia antes del evento, Respuesta a emergencias durante el evento, y Restauración post-evento. Entre los puntos clave se incluyen métricas de fiabilidad, como el porcentaje de subestaciones controladas remotamente y los activos críticos con canales de comunicación duales; métricas relacionadas con el clima, incluyendo la relación entre las ráfagas de viento (u otras condiciones climáticas) y las interrupciones; métricas de infraestructura, como el porcentaje de subestaciones instaladas fuera de áreas privadas; métricas de inspección y mantenimiento, que comprenden el porcentaje de la red inspeccionada y mantenida, desglosado por área, subestación o circuito; métricas de salud de los activos, como el porcentaje de la red con un bajo (buen estado) Índice de Salud; métricas de protección y automatización, incluyendo el porcentaje de nuevos dispositivos con protección contra rayos y la automatización general de la red; características de la infraestructura, como el porcentaje de aislamiento XLPE y cables subterráneos; métricas de personal, como el porcentaje de personal disponible durante fallos y para operaciones de recuperación; y análisis post-evento, incluyendo el índice de salud promedio de los activos que fallaron durante eventos de alto impacto y baja probabilidad (HILP) y sus costos de reemplazo. Se enfatiza la importancia de considerar diversos escenarios climáticos, incluyendo viento, temperatura, nevadas y rayos, al evaluar la resiliencia de la red y planificar para emergencias. Además, se detalla la importancia de los indicadores adelantados (antes del evento) y los indicadores rezagados (durante y después del evento) para diferentes características de la resiliencia. Entre las características clave de la resiliencia mencionadas se encuentran la localización de fallos, el aislamiento y la restauración del servicio (FLISR), dispositivos de reenganche automático, subestaciones conectadas a SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition), disponibilidad de piezas de repuesto, simulacros de contingencia para incidentes relacionados con el clima o ciberataques, monitoreo en subestaciones primarias y secundarias, disponibilidad de personal de respuesta, y equipos de conmutación telecontrolados. Las métricas adelantadas incluyen el porcentaje de líneas bajo control FLISR, el porcentaje de dispositivos de reenganche automático, el porcentaje de personal de respuesta disponible, el porcentaje de subestaciones conectadas a SCADA, el número de repuestos disponibles por categoría de activo, el número de simulacros de contingencia, el porcentaje de monitoreo en subestaciones, y el porcentaje de equipos de conmutación telecontrolados. Las métricas rezagadas incluyen los costos de restauración, el número de accesos al sitio web buscando información, la relación de recuperación de carga, la duración de las fallas relacionadas con el clima, el porcentaje de operaciones de telecontrol exitosas, los minutos de interrupción del servicio (CML) debido a fallos de comunicación, y el número de llamadas recibidas y atendidas en las plataformas de soporte. En resumen, el documento subraya la importancia de la monitorización, la automatización y la preparación para mantener la resiliencia de la red antes, durante y después de eventos disruptivos. Al implementar estas métricas y estrategias, se busca mejorar la capacidad de la red eléctrica para resistir y recuperarse de diversas condiciones climáticas adversas y ataques cibernéticos, garantizando así un suministro eléctrico fiable y continuo para los usuarios.

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • Revista CIER Edición 101: Sin Fronteras para la Energía

    Revista CIER Edición 101: Sin Fronteras para la Energía

    La creciente amenaza del calor extremo debido al cambio climático tiene impactos significativos en la salud humana, las economías y la infraestructura. Este fenómeno es el peligro relacionado con el clima más letal, y sus efectos están aumentando a nivel mundial. En 2023, el año más caluroso registrado hasta la fecha, las olas de calor afectaron a más del 80% de la población mundial. Las proyecciones futuras indican que las condiciones de calor empeorarán, con olas de calor potencialmente mortales volviéndose más comunes en lugares como India. En Estados Unidos, las olas de calor son más largas, frecuentes e intensas, extendiéndose considerablemente desde la década de 1960. La vulnerabilidad al calor extremo es desigual y afecta desproporcionadamente a los países de bajos y medianos ingresos y a las regiones de baja latitud. No obstante, ninguna área es inmune. Las áreas urbanas son particularmente susceptibles debido al efecto de isla de calor urbana, que intensifica el calor en zonas densamente desarrolladas. El texto enfatiza que los impactos del calor extremo están determinados tanto por la vulnerabilidad como por los factores de exposición. La creciente preocupación global sobre el calor extremo y su aumento en frecuencia e intensidad debido al cambio climático subraya la necesidad de soluciones dirigidas para mitigar esta amenaza. El boletín bilingüe de la Comisión de Integración Energética Regional (CIER), presentado en español y portugués, discute diversos aspectos de la integración energética en América Latina y el Caribe. La importancia de una electricidad confiable y asequible para el desarrollo, alineándose con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 de la ONU, es un punto clave. La misión de CIER es apoyar acciones de integración energética en la región, trabajando con gobiernos, reguladores, planificadores, operadores y alrededor de 260 empresas y organizaciones. Se destacan el desarrollo de subsistemas regionales como SIEPAC, SIESUR y SINEA, así como proyectos de interconexión como Colombia-Panamá y Arco Norte. Además, se anuncia la II Conferencia Regional de Integración Energética, que se celebrará el 26 y 27 de junio en Ciudad de Panamá, involucrando a representantes gubernamentales, agencias de planificación, reguladores y operadores de sistemas. También se menciona el II Rodeo Internacional de Linieros, que se llevará a cabo del 8 al 10 de julio en Asunción, Paraguay, enfocándose en la seguridad, calidad, agilidad y habilidad en el trabajo eléctrico. La celebración del 60º aniversario de CIER, incluyendo el 59º evento RAE en Punta del Este, Uruguay, el 4 y 5 de diciembre, también es destacada. Noticias institucionales breves incluyen una reunión de inducción para el nuevo director ejecutivo de ECUACIER, la promoción de la seguridad laboral a través de un nuevo Manual de Buenas Prácticas y discusiones con la agencia de cooperación alemana GIZ sobre posibles colaboraciones. El boletín subraya el papel de CIER en promover la integración energética, la seguridad y la cooperación en toda América Latina y el Caribe. 

    La revista, a su vez, aborda varios eventos e iniciativas relacionados con la integración energética y la seguridad laboral en América Latina. Un encuentro entre CIER y GIZ para fortalecer la cooperación técnica y promover el intercambio de conocimientos en el sector energético, y la participación de CIER en el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, centrado en los impactos del cambio climático en la seguridad laboral, son ejemplos de ello. CIER organiza el XV Simposio Internacional sobre Seguridad y Salud Ocupacional (SISE) en Costa Rica y lleva a cabo una encuesta regional sobre salud y seguridad en el trabajo. En colaboración con BOCIER, CIER organizó el evento «Bolivia Avanzando Hacia la Integración Eléctrica» en Santa Cruz de la Sierra, para analizar iniciativas regionales, discutir proyectos prioritarios y promover una hoja de ruta nacional para la interconexión de Bolivia con países vecinos. Estos eventos resaltan los esfuerzos de CIER para promover la integración energética, la seguridad laboral y abordar los impactos del cambio climático en el sector energético de América Latina. Por otra parte, el XV Simposio Internacional de Seguridad Eléctrica (SISE) en Costa Rica reunió a ponentes de Alemania, América del Sur, América Central y República Dominicana. Organizado por la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS) en colaboración con CIER, el evento tuvo como objetivo intercambiar conocimientos y discutir tendencias futuras en seguridad eléctrica. El simposio incluyó presentaciones sobre mejores prácticas y las últimas tendencias en seguridad eléctrica, así como sesiones de trabajo colaborativo. Se discutieron temas como la neurociencia, la iniciativa Vision Zero y estrategias para mitigar riesgos asociados con caídas desde alturas, contactos eléctricos y gestión de contratistas. El evento también incluyó trabajo de campo con la cooperación de empresas costarricenses como ICE y CNFL. Además, se mencionó el progreso en la integración energética en la región andina, destacando la adopción de regulaciones operativas y comerciales por la Comunidad Andina de Naciones, con la participación de operadores de sistemas y reguladores de varios países en la preparación de estas regulaciones.

    La Comisión de Integración Energética Regional (CIER) desempeña un rol clave en la promoción de la integración energética y la seguridad en América Latina a través de diversas iniciativas y eventos. En 2023, las empresas de la región mantuvieron tasas de accidentes bajas, sin reportes de accidentes fatales o eléctricos, lo que subraya un avance significativo en la seguridad laboral. Además, la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente el 5 de junio resaltó la importancia de las energías renovables y el hidrógeno verde en la lucha contra el cambio climático. En este contexto, CIER trabaja activamente para mitigar el impacto ambiental mediante múltiples actividades y programas de capacitación. Una de las iniciativas destacadas de CIER es la Certificación de Eficiencia Energética, que invita a las empresas miembro a presentar programas de eficiencia energética en cinco categorías: industrial, gobierno/comercio/servicios, residencial, educación/comunicación y transporte. Estos programas serán evaluados por expertos con base en el compromiso organizacional, el desarrollo del programa, los impactos medibles, la innovación y la replicabilidad. Paralelamente, el Premio a la Innovación de CIER ha recibido 130 proyectos en su primera etapa, cubriendo categorías de digitalización, descentralización y descarbonización. De estos, 13 empresas compiten en la categoría de Plataforma de Innovación. Los Comités Nacionales y Regionales de CIER evaluarán las presentaciones, llevando a una preselección para la etapa latinoamericana, donde una comisión técnica internacional revisará los proyectos. Además, la colaboración entre ANDE (Administración Nacional de Electricidad de Paraguay), ABRACEEL (Asociación Brasileña de Comercializadores de Energía) y CIER, mediante una reunión virtual, subraya la cooperación para explorar las posibilidades de importación de energía de Paraguay a Brasil. Este tipo de colaboración es esencial para fortalecer la integración energética regional y asegurar un suministro eléctrico confiable y asequible, alineado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 de la ONU. En resumen, a través de estas acciones, CIER reafirma su compromiso con la integración energética, la seguridad laboral y la sostenibilidad en América Latina, promoviendo un desarrollo más inclusivo y resiliente para la región.

    La reviste incluye un método para analizar y dimensionar transformadores de distribución basado en datos de consumo reales, con el objetivo de optimizar la capacidad instalada y satisfacer la demanda de nuevos servicios. El proceso implica el desarrollo de una infraestructura de datos, la vinculación de activos y la creación de conjuntos de datos para estudiar y dimensionar una red eficientemente explotada. Se explica la estructura de información de Coopelesca, que utiliza el concepto de «Producto» para agrupar diferentes contratos de un asociado, diferenciando entre grupos de contratos para control corporativo. Para los servicios de electricidad, cada servicio tiene un Producto asignado, el cual está vinculado a medidores y transformadores de instrumentación. El proceso de desarrollo incluye la creación de tablas específicas para diferentes fuentes de datos: AMI para mediciones de consumo, Open Smartflex para asignar consumo a productos y transformadores, y ArcGIS para información georreferenciada de equipos. Se presenta un modelo relacional de fuentes de datos, seguido del desarrollo de una estructura de Data Lake para aplicar técnicas de big data en el análisis de cargas de transformadores. El método para calcular la capacidad de carga del transformador se basa en el estándar IEEE Std C57.91-1995, que se centra en el estrés térmico causado por las condiciones de operación. Coopelesca adapta este método utilizando ciclos de carga, asumiendo que los transformadores operan en ciclos repetitivos de 24 horas. El método de cálculo utiliza un concepto de ciclo equivalente de dos etapas: carga pico equivalente, que es la carga cuadrática media (rms) para el período con la mayor demanda irregular, y carga continua previa equivalente, que es la carga rms para un período elegido, típicamente 12 horas antes o después del pico. El texto también describe el desarrollo de conjuntos de datos procesados para el análisis de la capacidad de carga, incluyendo reglas lógicas para evaluar los ciclos de carga del transformador y calcular la capacidad de carga basada en la potencia aparente máxima o promedio entregada. Finalmente, se menciona la necesidad de considerar el crecimiento futuro de la demanda al dimensionar los transformadores, asegurando que el equipo instalado pueda manejar tanto las necesidades energéticas actuales como las proyectadas.

     

    Asimismo, se optimizan los transformadores de distribución utilizando datos de la Infraestructura de Medición Avanzada (AMI). Se describe un método para analizar la carga del transformador y recomendar cambios de capacidad, considerando tanto los transformadores infrautilizados como los sobrecargados. Se recomienda un margen de seguridad del 40% de carga adicional al estimar nuevas capacidades de transformadores. El proceso implica tipificar perfiles de carga, estimar cargas recomendadas y determinar capacidades apropiadas de transformadores basadas en los tamaños de equipos disponibles. Se presentan los resultados iniciales del análisis de cargas de transformadores utilizando datos AMI, incluyendo una lista de cambios recomendados. Un estudio de caso muestra la optimización de un transformador infrautilizado de 37.5kVA a una unidad de 25kVA con condiciones de carga mejoradas. Un análisis más amplio de 7,583 transformadores revela una carga promedio del 18.89% y un potencial significativo de optimización. Un estudio sobre la optimización de la vida útil del transformador muestra una mejora mínima (0.34%) en la vida útil útil para transformadores sobrecargados después del reemplazo. Se presenta un análisis económico del reemplazo de transformadores, proyectando ahorros de costos y retorno de inversión en un período de cinco años. También se discuten los beneficios ambientales, incluyendo la reducción de emisiones de CO2 al optimizar transformadores sobrecargados. El texto concluye enfatizando el poder de los datos AMI en la planificación y desarrollo de la red, y los beneficios del análisis de datos en los sistemas de distribución eléctrica. El proyecto aborda necesidades técnicas para optimizar pérdidas de energía y uso eficiente de activos. Las herramientas digitales pueden ser utilizadas para la gestión de mantenimiento, diseño y planificación de redes, promoviendo la mejora continua tanto del servicio como de la red de distribución eléctrica. Desde un punto de vista financiero, se pueden obtener retornos económicos significativos a corto plazo si se implementa una estrategia de reemplazo controlado enfocándose en casos críticos, comenzando con condiciones de sobrecarga y luego abordando activos infrautilizados. La optimización de activos impacta directamente en la estrategia de reducción de emisiones de CO2 al reducir pérdidas de energía en los activos de distribución. El proyecto permite abordar necesidades de crecimiento y fortalecer el sistema de distribución de la cooperativa utilizando ahorros generados para cubrir inversiones necesarias en equipos. Hay un incremento gradual en la reducción de emisiones a través de la optimización de equipos infrautilizados, alcanzando una reducción total de 5.89 toneladas de CO2 en el quinto año. El documento, parte de una publicación mayor con más de 3,300 destinatarios y 40 años de experiencia en la diseminación de información, se enfoca en América Latina, Centroamérica, el Caribe, España y Portugal, y hace referencia a estándares y guías IEEE para la carga de transformadores sumergidos en aceite mineral y la estimación de demanda de energía para cargas futuras en sistemas de distribución rural.

    Para leer más ingrese a:

     

  • IIoT System Implementation and Certification Based on ISA/IEC 62443 Standards

    IIoT System Implementation and Certification Based on ISA/IEC 62443 Standards

    El informe aborda la aplicación de las normas ISA/IEC 62443 a los sistemas de automatización y control industrial (IACS) que incorporan funcionalidades basadas en la nube, conocidos como sistemas de Internet Industrial de las Cosas (IIoT). Un aspecto clave es la extensión de los conceptos de ISA/IEC 62443 a los IIoT IACS, incluyendo la evaluación de riesgos, la partición de zonas y conductos, y el modelo de sistema/componente. Se propone una nueva categoría denominada «operational technology as a service» (OTaaS) para la funcionalidad basada en la nube que puede afectar equipos físicos controlados, identificando al proveedor de la nube como un nuevo rol que combina aspectos de proveedor de productos, proveedor de servicios y propietario de activos. La comparación con los estándares de Cloud Security Alliance sugiere la necesidad de añadir requisitos adicionales a ISA/IEC 62443 para casos de uso de IIoT. Además, se exploran esquemas de evaluación de conformidad (por ejemplo, certificación) que podrían desarrollarse para sistemas IIoT basados en las normas actualizadas de ISA/IEC 62443. El informe incluye evaluaciones de riesgos de ejemplo para cuatro casos de uso de IIoT, ilustrando conceptos clave y sugiriendo mejoras potenciales para las normas ISA/IEC 62443 en aplicaciones de IIoT, así como la estructura de los esquemas de evaluación de conformidad. EL documento discute la aplicación de las normas de ciberseguridad ISA/IEC 62443 a los sistemas de Internet Industrial de las Cosas (IIoT), destacando cómo estas normativas pueden ser implementadas en componentes, sistemas y sistemas de automatización y control industrial (IACS) que utilizan tecnología en la nube y comunican sobre redes no confiables. El documento presenta cuatro casos de uso para sistemas IIoT, desde analíticas de datos basadas en la nube no operacionales hasta funciones de control no esenciales basadas en la nube. Se extiende la terminología de ISA/IEC 62443 para incluir definiciones específicas de IIoT para componentes, sistemas, soluciones de automatización y sistemas IACS. El enfoque está en despliegues públicos de la nube utilizando Software as a Service (SaaS) sobre redes no confiables, sin abordar completamente otros modelos de servicio en la nube o nubes privadas/híbridas. El documento evalúa cómo se pueden aplicar las normas ISA/IEC 62443 a los sistemas IIoT y explora enfoques para certificar estos sistemas basados en el programa de certificación ISASecure. Incluye una evaluación de riesgos para ejemplos de casos de uso para explorar conceptos de ISA/IEC 62443 como partición de sistemas y aplicabilidad a entornos en la nube. Se basa en una versión preliminar de ISA-62443-2-1 de septiembre de 2023 y se ofrece como aporte para programas de evaluación de conformidad basados en ISA/IEC 62443. Referencia varias normas ISA/IEC 62443 y especificaciones de certificación ISASecure relevantes para el tema. En resumen, el documento investiga y proporciona orientación sobre la aplicación de las normas industriales de ciberseguridad a las tecnologías y arquitecturas emergentes de IIoT.

    La aplicación de los estándares ISA/IEC 62443 a los sistemas de automatización y control industrial (IACS) que incorporan funcionalidades en la nube plantea desafíos significativos y oportunidades de mejora. Actualmente, los roles de los proveedores de la nube no están claramente definidos dentro de ISA/IEC 62443, lo que genera dudas sobre sus responsabilidades y cómo se alinean con los roles existentes de propietario de activos, proveedor de servicios y proveedor de productos. La implementación de un modelo compartido de responsabilidades de seguridad en la nube muestra cómo estas responsabilidades cambian según el nivel de servicio (IaaS, PaaS, SaaS), integrando elementos de los roles organizativos establecidos por ISA/IEC 62443. La comparación con el Cloud Security Alliance (CSA) Cloud Control Matrix (CCM) revela que, aunque los estándares ISA/IEC 62443 cubren una parte significativa de los requisitos del CCM, pueden requerirse mejoras adicionales o la creación de un perfil específico para los proveedores de nube en sistemas IIoT. Además, se discuten mejoras potenciales para los estándares ISA/IEC 62443 con el fin de abordar de manera más efectiva los riesgos y requisitos de los sistemas IIoT que incluyen funcionalidades en la nube. La propuesta de un nuevo estándar o perfil para los proveedores de nube, bajo la categoría de «Operational Technology as a Service (OTaaS)», busca clarificar las responsabilidades y requisitos de gestión de cambios asociados con el uso de tecnologías de despliegue continuo en servicios OTaaS. Se sugiere actualizar los modelos de evaluación de conformidad y la modelización de zonas y conductos en ISA/IEC 62443 para abarcar mejor las funcionalidades basadas en la nube, incluyendo entornos multiinquilino y consideraciones geográficas. Estas recomendaciones tienen como objetivo adaptar los estándares a las características únicas de los sistemas IIoT y mejorar la seguridad en los entornos industriales modernos. Este enfoque propuesto no solo fortalecerá la aplicación de los estándares existentes en sistemas IIoT, sino que también allana el camino para futuras actualizaciones que puedan abordar de manera más integral los desafíos emergentes en la ciberseguridad industrial.

     

    La evaluación de riesgos en sistemas IIoT que incorporan funcionalidades en la nube, bajo los estándares ISA/IEC 62443, se destaca por su enfoque detallado y sistemático. Se describen cuatro casos de uso que ilustran diversas aplicaciones: desde análisis de datos en la nube para mantenimiento predictivo hasta control automático no esencial desde la nube. Todos estos escenarios involucran el uso de servicios como Software as a Service (SaaS) en una nube pública, con comunicación a través de redes no confiables como Internet. Se enfatiza la necesidad de una partición clara de funciones esenciales en zonas de seguridad y control, separadas de las redes públicas para garantizar la integridad y seguridad del sistema. El proceso de evaluación de riesgos se basa en identificar el sistema bajo consideración, realizar una evaluación inicial de riesgos cibernéticos, y dividir el sistema en zonas y conduits que cumplen con las recomendaciones de la norma ISA/IEC 62443-3-2. Cada zona y conduit se evalúa detalladamente para identificar amenazas, vulnerabilidades y las posibles consecuencias de brechas de seguridad, incluyendo accesos no autorizados, ataques de denegación de servicio y errores humanos. Este proceso utiliza escalas predefinidas para la severidad del impacto y la probabilidad de compromiso, proporcionando un marco robusto para la gestión de riesgos cibernéticos en entornos IIoT. La integración de estos estándares no solo fortalece la seguridad de los sistemas industriales modernos, sino que también promueve la adopción segura de tecnologías emergentes en la nube para aplicaciones críticas. La aplicación de los estándares ISA/IEC 62443 para sistemas IIoT se caracteriza por un enfoque meticuloso y estructurado en la evaluación y gestión de riesgos cibernéticos. Estos estándares establecen niveles de seguridad objetivo (SL-T 4) para la mayoría de las zonas y casos de uso, lo cual es fundamental para mitigar eficazmente los riesgos identificados. Esto se logra mediante un proceso que considera diferentes componentes del sistema, tipos de amenazas y las potenciales consecuencias de las brechas de seguridad. La metodología proporciona un marco estructurado para evaluar y abordar los riesgos cibernéticos en entornos complejos de IIoT industrial. El proceso incluye la revisión de requisitos de seguridad individuales según ISA/IEC 62443-3-3, que guía la implementación de medidas específicas como Control de Identificación y Autenticación, Control de Uso, y la Integridad del Sistema. Estos requisitos se aplican a zonas críticas como Seguridad, Control, Edge y Nube, adaptándose según el riesgo evaluado en cada caso de uso específico. Además, se establece una clara correlación entre los controles definidos por la Cloud Security Alliance (CSA) en su Cloud Control Matrix (CCM) y los estándares ISA/IEC 62443, lo que facilita la comprensión de cómo el cumplimiento con un estándar puede contribuir al cumplimiento con el otro, así como identificar áreas donde pueden ser necesarias medidas adicionales. Este enfoque integral no solo fortalece la seguridad de los sistemas industriales modernos, sino que también promueve la integración segura de tecnologías emergentes en la nube para aplicaciones críticas de IIoT.

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • Building Industrial IoT Systems in 2024: What’s driving and delaying the business impact of IIoT?

    Building Industrial IoT Systems in 2024: What’s driving and delaying the business impact of IIoT?

    El Internet Industrial de las Cosas (IIoT) se posiciona como una herramienta crucial para mejorar la productividad y eficiencia en diversas industrias en 2024. Esta tecnología no solo minimiza el tiempo de inactividad y reduce costos operativos, sino que también aumenta la agilidad organizacional, promoviendo así la competitividad a largo plazo. Sin embargo, su implementación enfrenta desafíos significativos que afectan su escalabilidad y éxito. Según estudios recientes, hasta un 80% de los proyectos de IoT no logran expandirse debido a la complejidad en la integración y a las dificultades para sostener sistemas en crecimiento. Para que los proyectos de transformación digital y IIoT prosperen, es crucial que exista alineación adecuada, propiedad y apoyo dentro de las organizaciones. Un estudio realizado por HiveMQ junto a IIoT World, que encuestó a 350 profesionales del IIoT, reveló que las empresas enfrentan desafíos significativos al implementar estrategias escalables de IIoT que puedan satisfacer las demandas de datos empresariales y demostrar un retorno rápido de la inversión. Este documento subraya la necesidad de abordar varios temas clave, como la falta de alineación y propiedad en las estrategias de IIoT, la incertidumbre en torno al retorno de la inversión, los riesgos de ciberseguridad y la elección adecuada del protocolo tecnológico. A pesar de estos obstáculos, los beneficios potenciales de invertir en IIoT en términos de eficiencia y ganancias de productividad son significativos. El éxito a largo plazo de las iniciativas de IIoT también depende de factores como el compromiso de liderazgo y la adopción de tecnologías adecuadas. La encuesta también resalta que el 74% de las empresas ya han implementado o están desarrollando una estrategia de IIoT, lo que indica que aquellas que no lo han hecho están rezagadas. Además, cerca de la mitad de los encuestados están integrando Aprendizaje Automático e Inteligencia Artificial en sus planes de IIoT, evidenciando la creciente integración de tecnologías avanzadas para mejorar los procesos industriales. El protocolo MQTT emerge como líder en sistemas de IIoT, utilizado o considerado por el 60% de los encuestados. Un punto crítico identificado es la falta de alineación y propiedad de las estrategias de IIoT dentro de las organizaciones, subrayando la necesidad de un esfuerzo conjunto que abarque a toda la empresa, no solo a las áreas de TI o OT. En conclusión, se enfatiza la importancia de definir quién liderará la estrategia de IIoT dentro de una empresa, ya que esto es fundamental para el éxito de un proyecto de esta envergadura que impacta a toda la organización.

    La implementación efectiva del Internet Industrial de las Cosas (IIoT) conlleva una serie de desafíos significativos, comenzando por la determinación de quién debe liderar estas estrategias dentro de las organizaciones. Según una encuesta reciente, existen diversas opiniones sobre este aspecto crucial: el 25% de los encuestados cree que el liderazgo ejecutivo debería ser el propietario del proyecto, mientras que el 23% favorece un equipo de proyecto combinado entre OT e IT. Otras opciones incluyen personal de IT, OT, consultores externos y I+D de productos. Esta variedad de roles refleja la complejidad en la toma de decisiones sobre la propiedad de las estrategias de IIoT, que debe alinearse estrechamente con los objetivos y metas comerciales principales. Por ejemplo, si el objetivo principal es mejorar la eficiencia operativa, podría ser apropiado que el equipo de OT asumiera un papel preponderante; por otro lado, si se trata de la toma de decisiones basada en datos, el equipo de IT podría liderar la iniciativa. En algunos casos, ejecutivos como los CIOs o COOs, que supervisan tanto IT como OT, pueden ser responsables de la estrategia de IIoT. La encuesta también reveló que el 38% de los encuestados considera crucial el apoyo ejecutivo para el éxito en la implementación de estrategias de IIoT. La elección de la propiedad puede variar según factores específicos de la industria, entornos regulatorios y objetivos comerciales particulares. Además de los desafíos en la determinación de la propiedad, la implementación de sistemas de IIoT enfrenta obstáculos significativos adicionales, como la demostración del retorno de inversión (ROI). Muchas empresas luchan con la asignación de presupuestos y la incertidumbre sobre los beneficios financieros de estos sistemas. Para abordar esto, es crucial identificar indicadores clave de rendimiento (KPIs), establecer mediciones de referencia antes de la implementación y realizar un seguimiento continuo de estas métricas después del despliegue. El texto destaca que muchos equipos fallan al no monitorear los KPIs adecuados o al iniciar proyectos de transformación digital sin metas específicas y medibles en mente, lo cual dificulta demostrar los beneficios financieros de los sistemas de IIoT. En resumen, se enfatiza la necesidad de una planificación cuidadosa, colaboración interdepartamental y medición continua para garantizar implementaciones exitosas de IIoT y justificar sus costos. Los proyectos de IIoT también se centran en mejorar indicadores clave de rendimiento (KPIs) que abarcan desde la Eficiencia Global del Equipo (OEE) hasta la mejora de la satisfacción del cliente, demostrando su contribución potencial a un retorno positivo de la inversión (ROI). No obstante, la ciberseguridad emerge como una preocupación fundamental, con un 35% de los encuestados en una encuesta de IIoT World identificándola como un desafío clave. El texto subraya la importancia de la seguridad de nivel empresarial para mantener la lealtad del cliente y prevenir brechas de seguridad. Para mitigar amenazas como el secuestro de dispositivos, el robo de datos, las violaciones de datos y el suplantamiento de dispositivos, las organizaciones deben implementar medidas de seguridad robustas. Estas incluyen la autenticación y autorización de dispositivos, el cifrado de datos y auditorías de seguridad regulares. Además, se menciona que el protocolo MQTT, utilizado ampliamente en sistemas de IIoT, ofrece seguridad inherente gracias a conexiones unidireccionales, entrega de mensajes específicos por tema y cifrado TLS. El texto concluye enfatizando la importancia de adoptar enfoques de seguridad adecuados según la estrategia específica de implementación de IIoT, reconociendo que las implementaciones en la nube presentan riesgos diferentes a las implementaciones locales.

     

    La implementación del Internet Industrial de las Cosas (IIoT) abarca una variedad de enfoques tecnológicos, reflejando la diversidad y la complejidad de las estrategias adoptadas por las empresas. Entre estas estrategias se incluyen el desarrollo personalizado interno con múltiples proveedores, el desarrollo interno con soluciones en la nube y soluciones personalizadas mediante integradores de sistemas o socios. En este contexto, MQTT (Message Queuing Telemetry Transport) emerge como un protocolo de mensajería ligero y confiable cada vez más popular para la comunicación de dispositivos y datos en proyectos de IIoT. Se destaca su complementariedad con marcos de datos de máquinas existentes como OPC-UA y Modbus, y se menciona Sparkplug como una especificación de software de código abierto para MQTT, una tecnología emergente en el espacio de IIoT. Aunque aún en sus primeras etapas, el 25% de las empresas ya han implementado o están considerando usar Sparkplug, mientras que el 35% expresa la necesidad de aprender más al respecto. Esta tecnología está diseñada para ayudar a la industria manufacturera a integrar datos de diversas fuentes de manera fluida. Los resultados de la encuesta indican que tanto MQTT como HTTP se consideran herramientas esenciales para el movimiento de datos en estrategias de IIoT en diferentes industrias. Además, MQTT está ganando impulso como el protocolo preferido para conectar activos de tecnología operativa (OT) a sistemas de IT y en la nube. Finalmente, se enfatiza la importancia de datos precisos y confiables en la implementación exitosa de estrategias de IIoT, independientemente de la tecnología elegida. La importancia de los datos en el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) se manifiesta en los significativos beneficios que aporta a las empresas. Estos incluyen mejoras significativas en eficiencia y productividad, facilitadas por la automatización de tareas manuales que permite a los trabajadores altamente calificados concentrarse en actividades más estratégicas. Según una encuesta, el beneficio esperado más alto de la implementación de IIoT es el aumento de la productividad (29%), seguido de cerca por la mejora en la Eficiencia Global del Equipo (OEE) con un 23%. El OEE se destaca como una métrica crucial que ayuda a las empresas a comprender el tiempo de inactividad de las máquinas, identificar cambios de turno o tiempos de preparación demorados y aumentar la visibilidad de las estadísticas de productividad. Utilizando el OEE como indicador clave de rendimiento (KPI), las empresas pueden optimizar procesos, mejorar la producción en equipos existentes, asignar recursos de manera más efectiva e identificar áreas de capacidad excedente. El texto concluye destacando que las mejoras en el OEE y la productividad se traducen en impactos comerciales tangibles, como la reducción de costos y el aumento de ingresos, subrayando que la implementación a largo plazo del IIoT puede generar beneficios significativos. El potencial de beneficios financieros derivados de la optimización de la conectividad de datos en entornos industriales destaca como un objetivo clave para las empresas, que esperan ahorrar millones de dólares y generar ingresos significativos mediante IIoT. Sin embargo, para lograr estos beneficios, las organizaciones deben superar desafíos comunes en las implementaciones de IIoT. El texto hace referencia a una predicción de Capgemini Research que sugiere que las fábricas inteligentes impulsarán la economía global en $1.5 billones de dólares en cinco años. Además, se destacan las tendencias emergentes para 2024 en tecnologías de IIoT, incluyendo el Namespace Unificado y la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI). Estas tecnologías permiten crear fábricas digitales eficientes y optimizadas que dependen de la toma de decisiones basada en datos. En conclusión, se enfatiza la importancia de estas tecnologías para establecer el éxito a largo plazo en la era de la Industria 4.0, subrayando su papel crucial en la eficiencia operativa, la reducción de costos y la satisfacción del usuario final en los procesos de manufactura.

    Para leer más ingrese a:

     

  • Blueprint of the Common European Energy Data Space 

    Blueprint of the Common European Energy Data Space 

    El documento «Blueprint for the Common European Energy Data Space (CEEDS)» presenta una estrategia colaborativa esencial para apoyar la transición energética en Europa. Destaca que el sector energético está experimentando un cambio significativo hacia tecnologías bajas en CO2, como se detalla en el Green Deal y el plan REPowerEU. La electrificación de sectores como la movilidad y el control de la temperatura de edificios está aumentando la importancia de la red eléctrica. Los espacios de datos son fundamentales para avanzar en la digitalización de los sistemas de energía eléctrica, abordando tanto oportunidades de negocio como desafíos técnicos. El documento propone cinco casos de uso empresarial para el sector energético: consumo colectivo y optimización del intercambio para comunidades energéticas, gestión de energía residencial integrando la flexibilidad de los Recursos Energéticos Distribuidos (DER), coordinación entre operadores de transmisión y distribución para la flexibilidad, servicios de electromovilidad, y optimización de la operación y mantenimiento de energías renovables e integración en la red. Además, describe una arquitectura propuesta para CEEDS, incluyendo componentes del lado federado del espacio de datos. También se discuten aspectos de interoperabilidad, abarcando interoperabilidad técnica, semántica y de gobernanza. La importancia de los espacios de datos se resalta en su capacidad para habilitar análisis predictivos, soluciones de automatización avanzada y colaboración entre los actores del sector energético, con el objetivo general de crear una red eléctrica resiliente, cibersegura, flexible y confiable que respalde la transición energética de Europa y satisfaga las demandas futuras. En este contexto, el documento profundiza en el concepto de espacios de datos, enfocándose particularmente en el CEEDS. Define los espacios de datos como sistemas distribuidos gobernados por marcos que permiten transacciones de datos confiables. Destaca tres características transversales de los espacios de datos: seguridad y privacidad, calidad e integridad, y gobernanza y política. Se proponen cinco dimensiones para el despliegue de espacios de datos: negocio, legal, operativo, funcional y tecnológico. CEEDS se visualiza como un marco federado que conecta diversos espacios de datos a niveles nacional, subnacional e internacional. Se delinean estrategias para ecosistemas de espacios de datos, evolucionando de ecosistemas cerrados a abiertos y finalmente a una federación de ecosistemas. Los espacios de datos sirven múltiples propósitos, incluyendo soporte educativo e investigativo, facilitación del intercambio de datos e interoperabilidad, fomento de la innovación y nuevos modelos de negocio, habilitación de análisis y visualización de datos, y apoyo a la gobernanza y regulación. El documento enfatiza la importancia de las medidas de interoperabilidad para crear una federación de espacios de datos y cómo estos pueden transformar varios sectores mediante el intercambio seguro de datos, fomentando la colaboración y promoviendo la innovación. Este marco guía la mejora de las infraestructuras de datos existentes en el ámbito energético e introduce nuevos servicios energéticos, con una estructura que proporciona una comprensión profunda de los conceptos de espacios de datos, describe casos de uso de referencia para CEEDS, presenta la arquitectura propuesta y discute los aspectos de interoperabilidad, enfocándose en su aplicación en el sector energético.

    El documento detalla un enfoque integral de gestión energética para Comunidades de Energías Renovables (CER) y Comunidades Energéticas Ciudadanas (CEC), destacando tres escenarios principales. Primero, la evaluación económica y dimensionamiento de DER para maximizar el autoconsumo colectivo dentro de la comunidad. Segundo, la estimación del potencial de flexibilidad y ahorro energético derivado de cargas térmicas domésticas como los Calentadores de Agua Eléctricos (CAE). Tercero, la simulación de operaciones internas de mercado y cálculo de precios de transacción para evaluar diferentes modelos de negocio y potencial económico para los involucrados. Este sistema utiliza una infraestructura de espacios de datos para facilitar el intercambio seguro de información entre miembros de la comunidad y proveedores de servicios, manteniendo la soberanía de los datos. Involucra múltiples actores como consumidores, empresas de servicios energéticos, comerciantes, agregadores de información de mercado y proveedores de servicios de flexibilidad. Además, se introduce un segundo caso de uso centrado en la gestión energética residencial integrando la agregación de flexibilidad de DER, con características clave como intercambio de datos en tiempo real, plataformas de intercambio de datos multi-laterales, y gestión automatizada de transacciones de DER residenciales. Estos casos de uso ejemplifican sistemas avanzados de gestión energética que emplean espacios de datos, IoT, computación en el borde y arquitecturas en la nube para optimizar el consumo de energía, aumentar la flexibilidad y apoyar la transición hacia un ecosistema energético más sostenible y eficiente. Asimismo, se abordan tres casos de uso principales relacionados con la gestión del sistema energético y la electromovilidad. En primer lugar, la coordinación TSO-DSO para la flexibilidad, que enfrenta los desafíos de la creciente descentralización y descarbonización en los sistemas energéticos. Subraya la necesidad de que los operadores del sistema de transmisión (TSO) y distribución (DSO) aseguren la resiliencia del sistema mientras integran fuentes de energía renovable. Destaca la importancia del uso de recursos energéticos distribuidos flexibles (DER) para manejar problemas de red, enfatizando la necesidad de pronósticos avanzados, análisis y enfoques basados en el mercado. En segundo lugar, la gestión y compartición de datos describe escenarios para la búsqueda y consumo de datos a través de espacios de datos federados. Detalla el proceso de compartir, comerciar e intercambiar activos de datos entre las partes interesadas, resaltando la importancia de los pronósticos habilitados por IA para la demanda de energía, generación y flexibilidad. Discute la identificación de eventos operacionales y la planificación de operaciones de red. En tercer lugar, los servicios de electromovilidad presentan a los actores clave en el sector de la electromovilidad, como los Operadores de Puntos de Carga (CPO), Proveedores de Servicios de Movilidad Eléctrica (eMSP), Proveedores de Servicios de Roaming de Movilidad Eléctrica (EMRSP) y Usuarios de Vehículos Eléctricos (EVUs). Su objetivo es simplificar los servicios de recarga para los usuarios de vehículos eléctricos, destacando la necesidad de intercambio de datos sobre horarios de consumo entre EMRSP, DSOs y TSOs. El texto subraya la importancia de la coordinación, el intercambio de datos y el análisis avanzado en la gestión de sistemas energéticos modernos y el apoyo al crecimiento de la electromovilidad.

    El documento describe un caso de uso para optimizar la carga de vehículos eléctricos (EV) e integrar fuentes de energía renovable en la red eléctrica. El componente principal es la optimización de la carga de EV: los usuarios pueden buscar y reservar estaciones de carga a través de una aplicación de Proveedor de Servicios de Movilidad Eléctrica (eMSP). La aplicación muestra puntos de carga disponibles, sus especificaciones y precios. Los usuarios pueden reservar ranuras de carga y recibir estimaciones de precios. El sistema gestiona escenarios como cancelaciones, ausencias y facturación, con un Proveedor de Servicios de Roaming de Movilidad Eléctrica (EMRSP) actuando como intermediario entre eMSPs y Operadores de Puntos de Carga (CPOs). La Integración en la Red: los datos de carga se comparten con Operadores del Sistema de Distribución (DSOs) y Operadores del Sistema de Transmisión (TSOs) para mejorar la predicción de carga y las operaciones de red. El sistema busca optimizar el uso de puntos de carga y la eficiencia de la red eléctrica. La Integración de Energía Renovable: el caso de uso también cubre la optimización de la operación y mantenimiento (O&M) de activos de energía renovable. Busca reducir costos y mejorar el rendimiento mediante el intercambio de datos y algoritmos de IA. Los datos provienen de diversas fuentes (propietarios de plantas renovables, operadores, operadores de red y consumidores) para mejorar el mantenimiento predictivo y la integración de la red. Desafíos de Intercambio de Datos: el texto destaca la necesidad de intercambio de datos entre diferentes actores del sistema energético. Señala que los datos a menudo se mantienen en silos, limitando la efectividad de los algoritmos de IA. Metas de Espacio de Datos: crear un servicio estandarizado para la carga de EV en toda Europa. Mejorar la gestión de activos de energía renovable e integración de red. Asegurar la seguridad, privacidad y soberanía de los datos mientras fomenta la innovación. El caso de uso enfatiza la importancia del intercambio de datos y la estandarización para optimizar la carga de vehículos eléctricos, las operaciones de energía renovable y la gestión general de la red. El documento describe un enfoque basado en datos para los servicios energéticos y la gestión de redes, centrándose en el concepto de Espacio Común de Datos Energéticos Europeos (CEEDS). Puntos clave incluyen el uso de algoritmos basados en datos para proporcionar varios servicios energéticos, como la optimización de fuentes de energía renovable (RES), gemelos digitales para activos y planificación de redes inteligentes. Se presentan varios escenarios de uso, incluida la optimización del mantenimiento y operación de RES, integración de redes inteligentes y dimensionamiento óptimo de RES para consumidores y comunidades. Se discute la importancia de nuevos códigos de red para la respuesta a la demanda, definiendo conceptos clave como recursos técnicos, unidades controlables y unidades proveedoras de servicios. La arquitectura propuesta para CEEDS combina ecosistemas de datos distribuidos existentes con una nueva capa de espacio de datos federados, siguiendo el concepto DERA 3.0. Los ecosistemas de datos distribuidos incluyen plataformas existentes de actores individuales, grupos y organizaciones de mercado energético más grandes. El intercambio de datos involucra a varias partes interesadas como DSOs, TSOs, prosumidores y proveedores de servicios de flexibilidad. Las fuentes de datos incluyen dispositivos de campo, sistemas SCADA e inputs de prosumidores, utilizando diferentes tecnologías de comunicación. Las estrategias existentes de gestión de datos se basan en tres enfoques arquitectónicos principales: descentralizado, centralizado y descentralizado con puntos de acceso comunes a datos. La implementación de CEEDS tiene como objetivo crear una infraestructura de intercambio de datos fluida y equitativa que trascienda las barreras y limitaciones locales en el sector energético.

     

    El documento describe la arquitectura de un espacio de datos para información relacionada con la energía, enfocándose en dos componentes principales: el ecosistema de datos distribuidos y el espacio de datos federado. El ecosistema distribuido se organiza en tres modelos de gestión de datos: descentralizado, centralizado e híbrido, cada uno con sus propias estructuras y usos específicos. Por otro lado, el espacio de datos federado actúa como un mercado para compartir y comerciar datos, utilizando conectores de espacio de datos para enlazar diversas plataformas. Estos conectores facilitan el intercambio, identificación, armonización y mediación de datos entre los participantes del mercado energético, asegurando el cumplimiento de políticas de acceso y uso de datos. El marco de confianza define las políticas de acceso y control de uso, mientras que la gestión de identidad maneja la identificación de participantes y proveedores de datos confiables. La interacción entre los planos de control y de datos permite el enrutamiento y procesamiento eficiente de datos, garantizando la interoperabilidad y la seguridad en el intercambio de información energética. Este sistema está diseñado para apoyar servicios energéticos avanzados, como la gestión de estaciones de carga eléctrica y la estimación de ahorros en comunidades energéticas, cumpliendo con las normativas de privacidad y políticas de uso de datos. A su vez, detalla componentes clave y aspectos de interoperabilidad de un sistema de espacio de datos, particularmente en el sector energético. Se destacan funcionalidades desplegadas como la seguridad y la resiliencia, enfocadas en la gestión de identidades y la provisión de servicios abiertos. La interoperabilidad se logra mediante estándares europeos y otros espacios de datos, integrando componentes técnicos como registros de actividad, hubs de vocabulario y mecanismos de contrato automatizados. La gestión de datos se optimiza con herramientas de publicación y descubrimiento que siguen los principios FAIR, garantizando la disponibilidad y accesibilidad de los productos de datos. La arquitectura propuesta para CEEDS integra plataformas existentes a través de un enfoque federado, abordando desafíos de interoperabilidad en niveles técnico, semántico y de gobernanza. Este enfoque colaborativo promueve la participación de múltiples actores del sector energético y establece reglas claras y adaptaciones regulatorias para facilitar el intercambio justo de datos y fomentar la innovación. En conjunto, el documento proporciona una visión exhaustiva de los aspectos técnicos y funcionales necesarios para crear un sistema de espacio de datos eficiente, seguro y escalable en el sector energético, promoviendo la transformación hacia sistemas energéticos más sostenibles y resilientes.

    Para leer más ingrese a:

    https://zenodo.org/records/10964387  

     

  • Which SMEs are greening? 

    Which SMEs are greening? 

    A pesar de su importante contribución al cambio climático, existe poca información sobre el compromiso de las PYME con las prácticas ecológicas. En los países de la OCDE, las PYME representan el 99% de todas las empresas y, en conjunto, son responsables de cerca del 40% de la contaminación industrial, los residuos comerciales y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, la investigación y el escrutinio normativo se han centrado en gran medida en las grandes empresas. En consecuencia, los esfuerzos y avances medioambientales realizados por las PYME, así como los conocimientos sobre los mismos, son territorio relativamente inexplorado. Este estudio aborda esta laguna de conocimiento mediante el desarrollo de un innovador indicador de «ecologización». A partir de la información disponible en un millón de sitios web de empresas, el indicador proporciona información sobre las estrategias medioambientales y las iniciativas sostenibles (autodeclaradas) de las empresas. El planteamiento toma segmentos de texto de una muestra de sitios web de empresas, clasificados manualmente según las acciones ecológicas, que constituyen la base de un modelo automatizado de aprendizaje automático aplicado a las 1 000 000 de empresas. El indicador está disponible para casi un tercio de las pequeñas empresas y la mitad de las medianas empresas del sector empresarial privado de 15 países de la OCDE en 2022. El compromiso medioambiental autodeclarado está vinculado a una reducción real de las emisiones de GEI. Los datos agregados sobre emisiones confirman que los pares sector-país con una elevada proporción de PYME ecológicas (según el nuevo indicador) también muestran una reducción significativa de las emisiones. Sin embargo, el nuevo indicador muestra que persisten las disparidades en los esfuerzos medioambientales de los distintos grupos de PYME. Las PYME más grandes y productivas tienden a mostrar su compromiso medioambiental de forma más destacada que otras PYME. Las PYME que ofrecen salarios más altos también están más comprometidas con el medio ambiente. Una parte considerable de las PYME de los 15 países examinados se comprometen a mejorar los resultados medioambientales, aunque en menor medida que las empresas más grandes. Casi un tercio de las PYME y el 10% de las microempresas incluidas en este estudio muestran al menos cierto compromiso medioambiental, frente a alrededor del 50% de las medianas empresas. La variación entre los 15 países de la muestra1 es considerable: las PYME belgas, francesas, eslovenas y suecas son más ecológicas. Por el contrario, las PYME de los países bálticos, los países de Europa del Este y Finlandia presentan la menor prevalencia de empresas comprometidas con el medio ambiente. El reciclaje, la energía solar, la eficiencia energética y las energías renovables son los temas más mencionados por las PYME comprometidas con el medio ambiente. 

    La energía solar, en particular, se menciona en casi el 15% de los sitios web de PYME comprometidas con el medio ambiente. Existe una variación considerable en los temas medioambientales adoptados por las empresas ecológicas de un país a otro. Las PYME belgas, letonas y españolas citaron con más frecuencia la palabra clave «solar» (como energía solar o paneles solares), y los conceptos de reciclaje dominaron las narrativas de las PYME del Reino Unido, Francia y Finlandia. Las PYME establecidas tienen más probabilidades de ser ecológicas, pero las microempresas son cada vez más «ecológicas de nacimiento». Por término medio, las PYME establecidas, de 20 años o más y con 10 empleados o más, muestran una mayor propensión a comprometerse con el medio ambiente que las empresas más jóvenes de tamaño similar. Sin embargo, las nuevas empresas nacen cada vez más con estrategias medioambientales incorporadas a su plan de negocio. Esta tendencia es visible entre las microempresas jóvenes, definidas como empresas con menos de 10 empleados constituidas 5 años o menos antes de la fecha del informe, que tienen más probabilidades de ser identificadas como comprometidas con el medio ambiente que las microempresas de más de 5 años. El nuevo indicador de ecologización puede mejorar la capacidad de identificar lagunas políticas y proporcionar información valiosa a los responsables políticos. Los responsables políticos necesitan información sobre la adopción real de prácticas ecológicas para identificar los segmentos del sector empresarial en los que el progreso es más lento y elaborar estrategias específicas. Hasta ahora, no se disponía de datos de este tipo y la información existente se basaba en estimaciones y encuestas que abarcaban un número limitado de empresas o sólo algunos sectores. Los oportunos datos transnacionales presentados en este estudio permiten comprender las variaciones en el compromiso medioambiental de las PYME. Las políticas que los gobiernos pueden supervisar más eficazmente con el nuevo indicador incluyen (1) permitir y coordinar la inversión de los sectores público y privado en proyectos ecológicos, (2) compartir información, o (3) apoyar el espíritu empresarial ecológico y ofrecer incentivos para fomentar la innovación medioambiental. Las empresas han tenido una gran responsabilidad en la degradación del medio ambiente. También son portadoras de un potencial para hacer frente a los daños y aplicar modelos de crecimiento sostenible. El impacto medioambiental de las empresas combina su influencia en la biodiversidad, la escasez de agua, el cambio climático, la contaminación local o global y los residuos. En este documento, la «ecologización» engloba cualquier actividad que reduzca directa o indirectamente el impacto de la empresa en el medio ambiente, desde la eficiencia en el uso de los recursos hasta la reducción de emisiones o la aplicación de los principios de la economía circular. 

    Alrededor de tres cuartas partes de la actividad económica de los países de la OCDE son generadas por el sector empresarial, que depende del uso de activos naturales y energía, con el consiguiente impacto sobre el medio ambiente, ya sea a través de las emisiones de GEI u otras externalidades negativas como los residuos. Utilizar fuentes de energía renovables, aumentar las soluciones recicladas o biodegradables y reducir o eliminar los residuos en el proceso de producción y para el usuario final son estrategias que las empresas pueden aplicar y aplican para reducir su huella medioambiental. Las empresas también pueden ayudar a otros agentes económicos en su transición y adaptación medioambiental. Las empresas tienen incentivos financieros para mostrar sus esfuerzos medioambientales. En los últimos años, cada vez hay más pruebas de que las prácticas medioambientales pueden ser beneficiosas para el crecimiento de las empresas, lo que contradice las creencias anteriores de que eran incompatibles con el crecimiento. En el caso de las pequeñas y medianas empresas (pymes), una motivación importante para aplicar prácticas más sostenibles es la reducción de costos vinculada al uso eficiente de los insumos, pero cada vez influyen más otras motivaciones. Las PYME suelen ser proveedoras de grandes empresas, que se enfrentan a un escrutinio cada vez mayor sobre la sostenibilidad de sus cadenas de valor. La capacidad de demostrar credenciales ecológicas también puede desbloquear el acceso a la financiación verde. El compromiso de una empresa para minimizar su huella medioambiental puede impulsar la innovación, mejorar la confianza de los inversores y reducir la exposición a la incertidumbre normativa. La opción de proteger el medio ambiente también suele estar vinculada a la motivación del empresario o de la dirección de la empresa. Algunos empresarios construyen sus negocios en torno a la garantía de una producción sostenible y ética, especialmente los de la economía social y solidaria. Además, la marca medioambiental puede reforzar la reputación de una empresa y de sus productos y favorecer la retención de los empleados y la mejora de las relaciones con la comunidad.

     

    El informe delinea la importancia crítica de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) en el logro de objetivos climáticos globales y destaca la necesidad de su compromiso ambiental. A través de un análisis contextual de sitios web de empresas, se desarrolló un nuevo indicador de «ecologización» para evaluar el compromiso ambiental de las PYMEs. El análisis reveló que las PYMEs, especialmente las microempresas, están rezagadas en comparación con sus contrapartes más grandes en términos de iniciativas verdes. Sin embargo, hay un amplio espacio para que estas empresas mejoren su desempeño ambiental. El estudio muestra que las PYMEs más antiguas tienden a ser más verdes, aunque esto no se aplica a las microempresas. Además, se encontró que las PYMEs verdes están ubicadas tanto en ciudades como en áreas remotas, y su éxito financiero es un predictor significativo de su compromiso ambiental. Las PYMEs están adoptando principalmente estrategias de energías renovables y reciclaje. Los sectores de industrias extractivas y manufactura mostraron un mayor compromiso ambiental, y la «ecologización» está fuertemente asociada con la reducción de la contaminación. El informe concluye con una discusión sobre políticas para aumentar el compromiso ambiental de las PYMEs, sugiriendo que políticas más específicas y apoyo financiero podrían catalizar un mayor número de PYMEs hacia prácticas más sostenibles. El estudio analiza una muestra amplia de un millón de sitios web de PYMEs para evaluar su nivel de compromiso con prácticas sostenibles y amigables con el medio ambiente. Este enfoque permite identificar patrones y tendencias en la adopción de iniciativas verdes entre las PYMEs a nivel global. Las PYMEs, y en particular las microempresas, presentan un menor nivel de compromiso ambiental en comparación con las grandes empresas. A pesar de esta brecha, existe un considerable potencial para que estas empresas mejoren su desempeño ambiental mediante la adopción de prácticas sostenibles. Un buen desempeño financiero se correlaciona significativamente con el compromiso ambiental de las PYMEs. Las empresas financieramente exitosas tienen más recursos y capacidad para invertir en prácticas sostenibles, lo que refuerza la necesidad de apoyo financiero y políticas que faciliten estas inversiones. El estudio resalta la importancia de un enfoque integrado y coordinado para fomentar la ecologización de las PYMEs, considerando sus características específicas y las diversas barreras que enfrentan. Con un compromiso y apoyo adecuados, las PYMEs pueden jugar un rol crucial en la transición hacia una economía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

    Para leer más ingrese a:

     

     

Busca los documentos, noticias y tendencias más relevantes del sector eléctrico

Buscador de documentos
Buscador de noticias y tendencias

Banco de Información

Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

Para acceder a todos los documentos publicados y descargarlos ingresa aquí