Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Montgomery financia microrred con créditos fiscales

    Montgomery financia microrred con créditos fiscales

    Microgrid Knowledge presenta el cierre financiero de una microrred para el centro de operación y mantenimiento David F. Bone, en Montgomery County, Maryland. Foss & Company realizó una inversión fiscal cercana a 30 millones de dólares en el sistema desarrollado por AlphaStruxure, que combina 6,8 MW de microrred, 4,8 MW solares, almacenamiento de 2 MW / 6,9 MWh y 2,6 MW de carga para vehículos y buses eléctricos. El proyecto ya opera parcialmente y se espera que genere más de 6.000 MWh anuales de energía limpia.

     

     

    El componente financiero resulta tan importante como el técnico. La inversión usa créditos fiscales de la Sección 48 y beneficios de depreciación, permitiendo que un inversionista con alta obligación tributaria aporte capital a cambio de créditos. Para el desarrollador, la monetización acelera recuperación de inversión y reduce dependencia exclusiva de flujos de caja futuros. La estructura también reparte riesgos entre operador, inversionista y cliente público bajo un contrato de compraventa de energía.

     

     

    Para directivos de tecnología de empresas de energía, el caso muestra cómo microrredes con solar, baterías y carga eléctrica pueden escalar cuando combinan arquitectura técnica, contratos de largo plazo y financiación tributaria. La operación en un depósito de buses activo exigió coordinación de construcción, continuidad operativa, seguridad y adecuaciones físicas. En Colombia, el aprendizaje aplica a patios de transporte eléctrico, hospitales, campus y activos críticos que requieren resiliencia, medición, control y modelos financieros capaces de atraer capital privado. También exige integración con flotas, medición contractual, control de cargadores y seguimiento financiero que permita replicar esquemas de microrred en infraestructura pública prioritaria.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.microgridknowledge.com/microgrids/commercial/article/55395813/monetizing-investment-tax-credits-the-30m-financing-play-behind-montgomery-countys-latest-microgrid

  • Large Loads: Behaviors, Capabilities, and Limitations

    Large Loads: Behaviors, Capabilities, and Limitations

    La proliferación acelerada de infraestructuras energéticas de gran escala, tales como centros de datos masivos e instalaciones de electrólisis, redefine actualmente la planificación y operación de los sistemas eléctricos modernos. Debido a que estas instalaciones poseen capacidades de consumo que oscilan entre los quinientos megavatios y los uno punto cinco gigavatios por sitio, su integración exige una comprensión profunda de las interacciones entre la carga y la red. A diferencia de los motores tradicionales accionados por corriente alterna, estas nuevas demandas se basan mayoritariamente en la electrónica de potencia, lo cual introduce mecanismos de control veloces y dinámicas complejas que impactan la seguridad operativa. Asimismo, la sensibilidad de estos equipos ante fallas en el sistema puede derivar en desconexiones masivas simultáneas, provocando inestabilidad en la frecuencia o voltajes que amenazan con desencadenar apagones en cascada si no se gestionan mediante requisitos de interconexión rigurosos. Por este motivo, resulta indispensable que los operadores de red comprendan los comportamientos y limitaciones de estas cargas para mitigar los riesgos sobre la estabilidad sistémica global.

    Dentro de este panorama, la irrupción de la inteligencia artificial transforma la estabilidad de los perfiles de carga debido a su dependencia de clústeres de unidades de procesamiento gráfico altamente sincronizados. Mientras que los centros de datos convencionales basados en procesadores centrales mantienen consumos relativamente constantes, las tareas de entrenamiento de modelos masivos generan una variabilidad estocástica significativa. Por añadidura, el ciclo de retropropagación utilizado en el aprendizaje profundo dicta patrones de demanda tipo diente de sierra, donde se producen picos y valles de energía en intervalos de segundos conforme el algoritmo ajusta los pesos del modelo. Dicho esto, el entrenamiento distribuido añade un riesgo sistémico considerable; si una falla desconecta una instalación, el efecto de sincronización obliga a otros centros geográficamente dispersos a pausar sus tareas, retirando súbitamente gigavatios de demanda del sistema en milisegundos. Esta fluctuación repentina dificulta enormemente la predicción del uso de electricidad y agota las reservas de regulación, las cuales deben adaptarse a una carga que varía drásticamente según la tarea específica de procesamiento.

    De manera similar, el sector de la minería de criptomonedas y la producción de hidrógeno presentan comportamientos operativos que requieren una vigilancia técnica específica por parte de los ingenieros. Los mineros operan bajo una lógica de arbitraje financiero, siendo altamente sensibles a las variaciones en el precio de la energía y el valor de los activos digitales, lo que genera perfiles de demanda impredecibles. No obstante, al carecer generalmente de sistemas de respaldo por razones de costo, estas instalaciones son propensas a desconectarse ante perturbaciones mínimas de voltaje. Por otra parte, la producción de hidrógeno mediante electrólisis ofrece una oportunidad para la flexibilidad operativa, permitiendo que estas plantas actúen como recursos controlables que proporcionan servicios auxiliares como el control de frecuencia y el seguimiento de carga. A pesar de esta versatilidad, la respuesta de los electrolizadores está supeditada a las dinámicas electroquímicas de sus celdas y a la tecnología del rectificador utilizado, lo que exige una coordinación precisa para evitar inestabilidades en la infraestructura eléctrica nacional.

    Para mitigar las vulnerabilidades mencionadas, resulta indispensable implementar soluciones tanto de hardware como de software que estabilicen el intercambio energético entre estas grandes cargas y la red. La instalación de condensadores, supercondensadores y sistemas de almacenamiento por batería dentro de las instalaciones permite suavizar los transitorios rápidos antes de que afecten la infraestructura externa. Del mismo modo, estrategias de optimización de código, escalamiento dinámico de frecuencia en los procesadores y pausa de trabajos facilitan una gestión de la demanda más amigable con la operación en tiempo real. Puesto que las interfaces electrónicas pueden originar armónicos dañinos y oscilaciones forzadas, el monitoreo mediante dispositivos de alta resolución se convierte en una medida necesaria para garantizar la resiliencia. Por tales razones, el desarrollo de modelos precisos en dominios fasoriales y transitorios electromagnéticos permitirá a los operadores anticipar respuestas ante contingencias y diseñar esquemas de protección adecuados para las nuevas arquitecturas de distribución interna.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.esig.energy/reports-briefs/large-loads-behaviors-capabilities/

    https://www.esig.energy/wp-content/uploads/2026/07/ESIG-Large-Loads-Behaviors-Capabilities-Limitations-report-2026.pdf

  • Methods for Assessing Opportunities for Ring Dam Pumped Storage Hydropower

    Methods for Assessing Opportunities for Ring Dam Pumped Storage Hydropower

    El crecimiento acelerado de la generación eólica y solar ha incrementado la necesidad de sistemas de almacenamiento capaces de aportar flexibilidad, estabilidad y resiliencia a las redes eléctricas. Dentro de este contexto, el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo continúa siendo la tecnología dominante para aplicaciones de larga duración gracias a su elevada capacidad instalada y a los múltiples servicios que ofrece, entre ellos regulación de frecuencia, soporte de tensión, inercia y capacidad de arranque autónomo. Sin embargo, la identificación de nuevos emplazamientos enfrenta limitaciones relacionadas con la disponibilidad de condiciones topográficas adecuadas y con los costos asociados a la construcción de la infraestructura. Frente a este escenario, surge la necesidad de ampliar los métodos tradicionales de evaluación incorporando configuraciones que permitan aprovechar áreas previamente descartadas. De esta manera, el análisis incorpora reservorios rodeados por diques circulares construidos sobre superficies relativamente planas, los cuales pueden complementarse con reservorios ubicados en depresiones naturales para formar sistemas técnicamente viables y económicamente competitivos.

    A partir de esta perspectiva, se desarrolla una metodología geoespacial destinada a localizar emplazamientos potenciales mediante algoritmos capaces de reconocer superficies planas o cóncavas y optimizar automáticamente el tamaño de los reservorios. El procedimiento combina técnicas de procesamiento de imágenes, análisis de distancias y generación de geometrías circulares que permiten maximizar el área útil disponible sin incrementar innecesariamente el volumen de excavación requerido. Posteriormente, los reservorios identificados se someten a filtros relacionados con restricciones ambientales, cuerpos de agua existentes, áreas urbanas, humedales, territorios protegidos y hábitats sensibles, reduciendo así la probabilidad de seleccionar ubicaciones incompatibles con el desarrollo de proyectos. Además, la conformación de sistemas considera criterios hidráulicos y de ingeniería, incluyendo límites de altura hidráulica, relaciones entre longitud de conducción y desnivel, así como diferencias máximas permitidas entre los volúmenes de ambos reservorios. Gracias a estas condiciones, las alternativas resultantes presentan características consistentes con los requerimientos habituales de centrales hidroeléctricas reversibles de gran escala, favoreciendo una evaluación técnica más realista.

    Asimismo, la estimación económica incorpora avances significativos respecto a modelos previos mediante la inclusión de diques construidos con concreto compactado con rodillo y materiales de enrocado, además de los tradicionales diques de tierra. Para ello se desarrollan relaciones matemáticas que permiten estimar tanto el volumen requerido como los costos de construcción en función de la altura de la presa y del material empleado, utilizando información histórica proveniente de proyectos reales y modelos de regresión estadística. Esta aproximación permite comparar diferentes alternativas constructivas bajo un marco metodológico uniforme, evidenciando que los materiales presentan comportamientos económicos distintos según la escala del proyecto y las condiciones del sitio. Después, todos los sistemas potenciales son sometidos a un proceso de optimización orientado a eliminar superposiciones espaciales y conservar únicamente las alternativas de menor costo por unidad de capacidad instalada. Como resultado, la evaluación no solamente identifica el potencial técnico existente, sino que también aproxima las oportunidades con mayor probabilidad de resultar competitivas desde la perspectiva económica.

    La aplicación nacional de esta metodología demuestra que los sistemas que combinan reservorios con diques circulares y reservorios en depresiones naturales representan una alternativa viable en regiones donde la topografía ofrece grandes superficies planas próximas a zonas montañosas. Aunque la mayoría de los emplazamientos continúa favoreciendo configuraciones tradicionales basadas únicamente en depresiones naturales, también se identifican numerosos casos donde la incorporación de diques circulares reduce los costos relativos y amplía el conjunto de oportunidades disponibles para el desarrollo del almacenamiento hidroeléctrico por bombeo. La mayor concentración de estas alternativas aparece en el oeste montañoso de Estados Unidos, mientras que regiones como Alaska presentan oportunidades más limitadas debido a restricciones geográficas y ambientales, y territorios como Hawái y Puerto Rico muestran condiciones menos favorables bajo los criterios considerados. A partir de estos resultados también se proponen líneas futuras orientadas a optimizar simultáneamente la forma y el tamaño de los reservorios, incorporar configuraciones geométricas más flexibles y evaluar tecnologías capaces de operar con mayores alturas hidráulicas, ampliando así el alcance de futuras evaluaciones del potencial hidroeléctrico.

    Para leer más ingrese a:

    https://docs.nlr.gov/docs/fy26osti/93850.pdf

  • Developing Sustainable System for Future Data Centers

    Developing Sustainable System for Future Data Centers

    El crecimiento acelerado de los centros de datos ha incrementado significativamente la demanda mundial de electricidad y las emisiones asociadas a su operación, impulsado por la expansión de servicios digitales como la computación en la nube, el almacenamiento masivo de información, la inteligencia artificial y las plataformas de transmisión de contenidos. Este escenario plantea la necesidad de replantear los esquemas tradicionales de suministro energético, históricamente sustentados en la red eléctrica y generadores diésel de respaldo, debido a sus elevados niveles de pérdidas energéticas, emisiones de carbono y dependencia de combustibles fósiles. Bajo este contexto, el desarrollo de infraestructuras digitales sostenibles requiere complementar las estrategias de eficiencia energética orientadas a reducir el consumo con enfoques que transformen también las fuentes de abastecimiento eléctrico. La transición hacia modelos energéticos de menor impacto ambiental adquiere mayor importancia en regiones donde las condiciones climáticas limitan el aprovechamiento de recursos renovables como la energía solar y eólica, obligando a explorar alternativas capaces de garantizar confiabilidad operativa, continuidad del servicio y reducción de emisiones sin comprometer el desempeño de instalaciones que operan de forma ininterrumpida.

    A partir de estas condiciones, se evalúan cuatro configuraciones energéticas para un centro de datos hipotético de 5 MW ubicado en la región del Golfo, donde la disponibilidad de gas natural y la cercanía de la red eléctrica ofrecen alternativas diferentes al aprovechamiento directo de fuentes renovables intermitentes. La comparación considera un modelo convencional basado en la red eléctrica y generadores diésel, junto con tres configuraciones híbridas que incorporan celdas de combustible de óxido sólido (SOFC), microturbinas de gas (MGT) y celdas de combustible de membrana de intercambio de protones (PEMFC). Cada propuesta analiza la combinación de estas tecnologías como fuente principal, respaldo secundario o suministro de emergencia, considerando aspectos relacionados con capacidad instalada, tiempos de respuesta, eficiencia energética, requerimientos de espacio y emisiones de dióxido de carbono. Paralelamente, el análisis incorpora el indicador Power Usage Effectiveness (PUE), ampliamente utilizado para medir la eficiencia de los centros de datos mediante la relación entre el consumo energético total y la energía utilizada directamente por los equipos informáticos. Reducir este indicador implica disminuir las pérdidas asociadas a sistemas auxiliares, mejorar el aprovechamiento de la energía suministrada y optimizar el funcionamiento integral de la instalación. Asimismo, el estudio incorpora principios de economía circular mediante el aprovechamiento del calor residual generado por las celdas SOFC para alimentar la microturbina de gas, incrementando la eficiencia global del sistema y reduciendo el desperdicio energético.

    Posteriormente, la comparación técnica evidencia diferencias importantes entre las alternativas analizadas. El sistema convencional presenta una confiabilidad dependiente del desempeño de la red eléctrica y registra pérdidas energéticas cercanas al 66 %, resultado de las ineficiencias acumuladas durante la generación centralizada, la transmisión, la distribución y los equipos internos de conversión eléctrica. En contraste, los modelos basados en generación distribuida mediante SOFC-MGT reducen las pérdidas hasta aproximadamente el 42 %, gracias a una eficiencia global cercana al 65 % y a la eliminación de diversos equipos de conversión presentes en los diseños tradicionales. Sin embargo, las configuraciones que dependen exclusivamente del suministro de gas natural o de un único sistema de respaldo presentan limitaciones frente a fallas de combustible, mantenimientos programados o indisponibilidad de alguno de sus componentes. Bajo estas condiciones, la configuración integrada por SOFC-MGT como fuente principal, la red eléctrica como respaldo secundario y PEMFC como respaldo de emergencia ofrece el mayor nivel de confiabilidad al disponer de tres niveles independientes de suministro capaces de mantener la continuidad operativa incluso durante mantenimientos o contingencias simultáneas.

    La evaluación ambiental confirma que la transformación del esquema energético también genera reducciones significativas en la huella de carbono de los centros de datos. Mientras el modelo convencional produce aproximadamente 23.004 toneladas equivalentes de dióxido de carbono, las configuraciones híbridas disminuyen estas emisiones alrededor de un 66 %, manteniendo diferencias relativamente pequeñas entre ellas. Además de reducir las emisiones, el modelo más completo ofrece ventajas operativas adicionales, como la posibilidad de intercambiar energía con la red, realizar estrategias de reducción de demanda durante horas pico, evitar el sobredimensionamiento de equipos de generación y extender la vida útil de los sistemas mediante una utilización más equilibrada de las distintas fuentes disponibles. De esta manera, la integración de celdas de combustible, microturbinas de gas y sistemas de respaldo diversificados constituye una alternativa para avanzar hacia centros de datos con mayor eficiencia energética, menores pérdidas eléctricas, menor impacto ambiental y mejores condiciones de confiabilidad, respondiendo al crecimiento sostenido de la infraestructura digital mediante soluciones compatibles con los objetivos globales de descarbonización y sostenibilidad.

    Para leer más ingrese a:

    https://cse.cigre.org/cse-n041/developing-sustainable-system-for-future-data-centers.html

    https://cse.cigre.org/cse-n041/developing-sustainable-system-for-future-data-centers.pdf

  • Queued Up: 2026 Edition Characteristics of Power Plants Seeking Transmission Interconnection As of the End of 2025

    Queued Up: 2026 Edition Characteristics of Power Plants Seeking Transmission Interconnection As of the End of 2025

    La transición energética en Estados Unidos continúa impulsando un crecimiento acelerado de las solicitudes de conexión de nuevos proyectos de generación y almacenamiento a la red eléctrica. Sin embargo, este dinamismo también ha evidenciado limitaciones estructurales en los procesos de interconexión, cuyos tiempos, costos y niveles de incertidumbre se han incrementado de manera sostenida durante los últimos años. A finales de 2025 existían más de 8.200 proyectos activos en las colas de interconexión, equivalentes a 1.312 GW de capacidad de generación y aproximadamente 749 GW de almacenamiento, reflejando un volumen de solicitudes muy superior a la capacidad de procesamiento de los operadores del sistema. Aunque el almacenamiento mediante baterías domina ampliamente las nuevas propuestas y las configuraciones híbridas entre generación renovable y almacenamiento se consolidan como una tendencia creciente, el incremento del número de proyectos no se traduce automáticamente en nuevas plantas operativas. Por el contrario, una proporción significativa de las solicitudes permanece durante varios años en evaluación, mientras muchas otras son retiradas antes de finalizar el proceso, revelando que la disponibilidad de recursos renovables y el interés de los desarrolladores deben complementarse con procedimientos de interconexión más ágiles y una expansión coordinada de la infraestructura de transmisión.

    Dentro de este contexto, las características de las solicitudes muestran una transformación importante en la composición tecnológica de los proyectos. La energía solar continúa representando la mayor participación dentro de las colas de interconexión, seguida por el almacenamiento, mientras las plantas híbridas adquieren un protagonismo cada vez mayor, especialmente en regiones como CAISO y el oeste de Estados Unidos. Cerca de la mitad de la capacidad solar y del almacenamiento propuesto corresponde a configuraciones híbridas, orientadas a mejorar la flexibilidad operativa y facilitar la integración de recursos variables. Asimismo, la mayor parte de las solicitudes busca obtener el servicio de interconexión como recurso de red (NRIS), permitiendo que las plantas puedan aportar capacidad firme incluso durante condiciones de congestión. No obstante, alcanzar un acuerdo de interconexión representa solo una etapa dentro del desarrollo del proyecto. Aunque cientos de gigavatios cuentan con acuerdos preliminares o firmados, una fracción considerable nunca llega a iniciar operaciones comerciales debido a factores asociados con permisos, financiamiento, contratación, construcción de infraestructura de transmisión y cambios en las condiciones del mercado. Estas circunstancias explican que las tasas históricas de finalización permanezcan reducidas, pues únicamente alrededor del 13 % de la capacidad solicitada entre 2000 y 2020 alcanzó la operación comercial hacia finales de 2025, mientras aproximadamente el 75 % fue retirada durante el proceso.

    Además del elevado número de retiros, el análisis evidencia un incremento sostenido en la duración de todas las etapas del proceso de interconexión. El tiempo requerido desde la presentación de la solicitud hasta la firma del acuerdo de interconexión alcanzó una mediana cercana a 45 meses durante 2025, mientras el periodo completo hasta la entrada en operación comercial llegó aproximadamente a cinco años para los proyectos finalizados ese mismo año. Estas demoras afectan de manera diferenciada a las tecnologías y regiones, observándose procesos relativamente más rápidos en ERCOT y en varias áreas no sujetas a jurisdicción de la Comisión Federal Reguladora de Energía, mientras otros operadores presentan tiempos considerablemente superiores. De igual manera, los proyectos de mayor tamaño requieren evaluaciones más extensas que las instalaciones pequeñas, especialmente cuando superan el umbral de 20 MW establecido por los procedimientos federales de interconexión. Las solicitudes de energía eólica y las configuraciones híbridas con almacenamiento también registran cronogramas más prolongados, reflejando la creciente complejidad técnica de las evaluaciones necesarias para garantizar la estabilidad y confiabilidad del sistema eléctrico.

    La evolución observada confirma que la expansión de la generación eléctrica depende tanto del desarrollo tecnológico como de la capacidad institucional para gestionar procesos de interconexión eficientes. Las reformas introducidas mediante la Orden FERC 2023 y otras iniciativas regionales buscan reducir los cuellos de botella, armonizar procedimientos, acelerar los estudios técnicos y mejorar la transparencia en la gestión de las colas. Paralelamente, programas como Interconnection Innovation e-Xchange (i2X) impulsan la estandarización metodológica, el análisis de costos, la automatización de estudios y el fortalecimiento de los procesos aplicables tanto a grandes centrales como a recursos energéticos distribuidos. Aunque todavía resulta prematuro medir plenamente los efectos de estas reformas, la información disponible evidencia que el fortalecimiento de la planificación de la transmisión, la optimización de los procedimientos regulatorios y la modernización de las metodologías de evaluación serán determinantes para reducir los tiempos de desarrollo, facilitar la incorporación de nuevas tecnologías y respaldar la expansión del sistema eléctrico requerida para atender la creciente demanda de energía limpia y almacenamiento en los próximos años. 

    Para leer más ingrese a:

    https://emp.lbl.gov/queues

    https://emp.lbl.gov/sites/default/files/2026-06/Queued%20Up%202026%20Edition.pdf

  • Integrating Resilience Planning in Distribution System Planning

    Integrating Resilience Planning in Distribution System Planning

    El incremento en la frecuencia e intensidad de fenómenos como huracanes, incendios forestales, inundaciones, olas de calor y tormentas severas ha modificado las condiciones bajo las cuales operan los sistemas eléctricos de distribución, obligando a las empresas de servicios públicos a replantear la manera en que planifican sus inversiones y gestionan la infraestructura. Tradicionalmente, la planificación de la resiliencia y la planificación de los sistemas de distribución se desarrollaban mediante procesos independientes, con equipos, metodologías y objetivos diferentes, situación que generaba duplicidad de esfuerzos, inversiones poco coordinadas y dificultades para priorizar proyectos capaces de responder simultáneamente a múltiples necesidades del sistema. Frente a este panorama surge un enfoque de planificación integrada que incorpora la resiliencia dentro del proceso general de planificación de la red de distribución, buscando equilibrar confiabilidad, seguridad, sostenibilidad y asequibilidad económica. Bajo esta perspectiva, la resiliencia deja de entenderse únicamente como la capacidad de recuperar el servicio después de un evento extremo y pasa a formar parte de las decisiones cotidianas relacionadas con la gestión de activos, la expansión de capacidad, la modernización tecnológica y la preparación frente a amenazas futuras. Esta integración también permite que las inversiones destinadas al fortalecimiento de la infraestructura generen beneficios adicionales para otros objetivos operativos, reduciendo costos para las empresas y los usuarios mediante estrategias que consideran simultáneamente riesgos climáticos, crecimiento de la demanda, incorporación de recursos energéticos distribuidos y desempeño general de la red.

    A partir de esa visión, la planificación integrada se estructura mediante un marco metodológico que articula la gestión de activos, los análisis de confiabilidad, la evaluación de resiliencia y la expansión futura de la capacidad de distribución. Este esquema incorpora procesos continuos de recopilación y análisis de información sobre inventarios de activos, condiciones operativas, proyecciones de demanda, penetración de recursos energéticos distribuidos y escenarios climáticos de largo plazo. Posteriormente, esta información alimenta evaluaciones de amenazas y vulnerabilidad que permiten identificar los activos con mayor exposición frente a eventos extremos, estimar los riesgos asociados y definir estrategias de mitigación técnicamente justificadas. Las soluciones resultantes incluyen el reforzamiento de infraestructura, automatización de la red, reemplazo de equipos envejecidos, endurecimiento de activos, implementación de microredes y utilización de alternativas no convencionales para satisfacer necesidades de capacidad. Además, las inversiones son priorizadas mediante procesos de análisis multicriterio capaces de valorar simultáneamente beneficios relacionados con resiliencia, confiabilidad, estado de los activos, crecimiento de carga, cumplimiento regulatorio y eficiencia económica. Este enfoque evita desarrollar proyectos independientes para resolver problemas similares y favorece intervenciones coordinadas que optimizan recursos financieros y reducen la necesidad de ejecutar múltiples obras sobre un mismo circuito eléctrico.

    Mientras este proceso metodológico se consolida, también evolucionan las prácticas relacionadas con el uso de datos, la regulación y la coordinación institucional. Muchas empresas avanzan hacia plataformas unificadas de información que integran inventarios de activos, sistemas geográficos, registros históricos, datos meteorológicos y proyecciones climáticas dentro de repositorios comunes, reemplazando bases de datos dispersas que dificultaban el análisis integral de la red. Paralelamente, los modelos de planificación comienzan a sustituir el uso exclusivo de registros históricos por proyecciones climáticas de largo plazo capaces de representar con mayor precisión los cambios esperados en temperatura, precipitación, velocidad del viento, incendios forestales y elevación del nivel del mar. Estas proyecciones permiten anticipar condiciones futuras y respaldar inversiones orientadas a fortalecer la infraestructura antes de que ocurran eventos extremos. Además, numerosos estados estadounidenses han incorporado requerimientos regulatorios que exigen la presentación de planes de distribución, planes específicos de resiliencia o ambos instrumentos de manera coordinada, promoviendo criterios homogéneos para evaluar amenazas, justificar inversiones y supervisar los resultados obtenidos. Esta evolución regulatoria también incentiva la armonización entre los procesos de planificación y los mecanismos posteriores de recuperación de costos, fortaleciendo la transparencia y facilitando la evaluación técnica de las inversiones propuestas.

    La integración entre resiliencia y planificación de los sistemas de distribución representa un cambio estructural en la forma de gestionar el desarrollo de las redes eléctricas. Más allá de responder a eventos extremos aislados, este enfoque establece un proceso permanente donde la definición de estrategias, el intercambio de información, la evaluación de amenazas, la identificación de soluciones, la coordinación entre proyectos y el seguimiento mediante indicadores conforman un ciclo continuo de mejora. Dentro de este marco se identifican siete puntos de integración relacionados con la estrategia organizacional, los datos utilizados, las evaluaciones de amenazas, la priorización de soluciones, las oportunidades de optimización, la consideración simultánea de múltiples necesidades del sistema y la medición del desempeño de las inversiones. La incorporación de estos elementos favorece decisiones basadas en evidencia, fortalece la coordinación entre distintas áreas técnicas y regulatorias, incrementa la eficiencia de las inversiones y mejora la capacidad de adaptación frente a condiciones climáticas cambiantes. Como resultado, la planificación integrada configura una metodología que busca construir sistemas de distribución más robustos, flexibles y preparados para enfrentar riesgos crecientes sin perder de vista la confiabilidad del servicio, la sostenibilidad financiera y las necesidades futuras de la red eléctrica.

    Para leer más ingrese a:

    https://emp.lbl.gov/publications/integrating-resilience-planning

    https://eta-publications.lbl.gov/sites/default/files/2026-06/integrating_resilience_planning_in_dsp_20260608.pdf

  • From outages to outcomes: How availability and reliability of electricity shapes health in Jharkhand

    From outages to outcomes: How availability and reliability of electricity shapes health in Jharkhand

    La intersección entre la seguridad energética y la salud pública constituye una dimensión fundamental para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible en regiones con infraestructuras eléctricas limitadas. El estudio realizado en los distritos de Ranchi y Chatra, en el estado de Jharkhand, proporciona evidencia empírica sobre cómo la disponibilidad y, especialmente, la fiabilidad de la electricidad determinan la calidad de los servicios médicos esenciales. Puesto que los centros de salud pública dependen de energía constante para operar equipos de soporte vital, cualquier interrupción en el suministro se traduce directamente en riesgos para la integridad de los pacientes. En este contexto, la investigación revela que la existencia de una conexión física a la red no garantiza por sí misma una atención adecuada si no está respaldada por una estabilidad técnica mínima. Debido a que las fluctuaciones de voltaje y los cortes prolongados son comunes, el personal médico se ve frecuentemente forzado a tomar decisiones críticas que afectan la accesibilidad y la equidad del sistema sanitario en áreas rurales y remotas.

     

     

    Por otro lado, el análisis estadístico demuestra una correlación positiva y significativa entre el acceso a energía fiable y la mejora en indicadores de salud materna y neonatal. Específicamente, la disponibilidad de electricidad impacta de manera determinante en el número de partos institucionales y en el porcentaje de nacimientos vivos, dado que permite el funcionamiento de incubadoras, luces de quirófano y sistemas de esterilización por autoclave. No obstante, los datos indican que los programas de inmunización han logrado mantener cierta independencia de la red eléctrica gracias a sistemas de cadena de frío descentralizados que operan mediante transportadores de hielo manuales. Bajo esta premisa, aunque las tasas de vacunación no muestran una dependencia directa de la fiabilidad eléctrica en el punto de atención, el esfuerzo logístico y el tiempo invertido por el personal en el transporte de vacunas podrían optimizarse sustancialmente con una infraestructura energética robusta. Del mismo modo, la percepción del personal sanitario subraya que un entorno de trabajo electrificado no solo mejora los resultados clínicos, sino que eleva la motivación y la puntualidad en la prestación de los servicios.

     

     

    En cuanto a las implicaciones sociales de la inestabilidad energética, el estudio resalta que aproximadamente el 50% de los trabajadores de la salud se ven obligados a referir pacientes a otras instalaciones debido a la falta de energía fiable. Esta práctica genera retrasos críticos en la atención y aumenta los costos de bolsillo para las poblaciones más vulnerables, quienes deben enfrentar largos tiempos de viaje y gastos de transporte privado. Por añadidura, el análisis mediante el índice de Gini espacial muestra una desigualdad marcada en el tiempo de acceso a los servicios de salud, siendo el distrito rural de Chatra el más afectado en comparación con la zona urbanizada de Ranchi. Puesto que el promedio de viaje para llegar a un centro de referencia puede superar los 40 minutos en condiciones normales, la necesidad de traslados imprevistos por falta de electricidad exacerba las barreras geográficas y socioeconómicas preexistentes. Por lo tanto, la inversión en sistemas eléctricos resilientes no es solo una cuestión técnica, sino una medida imperativa de justicia social para reducir las disparidades en la atención sanitaria.

     

     

    La integración de soluciones de energía renovable, particularmente la energía solar fotovoltaica con almacenamiento en baterías, surge como una oportunidad estratégica para cerrar la brecha de fiabilidad. El estudio observa que el pico de demanda en los centros de salud coincide con las horas de mayor radiación solar, entre las 12 y las 16 horas, lo que facilitaría la alimentación directa de los equipos médicos sin depender exclusivamente de la red. Por consiguiente, la adopción de modelos de descentralización energética podría proporcionar la autonomía necesaria para evitar el uso de lámparas de queroseno o linternas de teléfonos móviles durante procedimientos quirúrgicos de emergencia. En tal virtud, la colaboración entre los departamentos de energía y salud resulta indispensable para diseñar intervenciones que prioricen la estabilidad del suministro en las instalaciones de primer nivel. De este modo, fortalecer el vínculo entre el suministro energético moderno y la cobertura sanitaria universal permitirá transformar los resultados de salud en las comunidades más necesitadas de la India, garantizando un futuro más equitativo y resiliente.

    Para leer más ingrese a:

    https://wri-india.org/research/outages-outcomes-how-availability-and-reliability-electricity-shapes-health-jharkhand

    https://wri-india.org/sites/default/files/2026-06/From%20outages%20to%20outcomes%20-%20How%20availability%20and%20reliability%20of%20electricity%20shapes%20health%20in%20Jharkhand.pdf

  • Resilient by Design: Utility Series – Entergy New Orleans Case Study

    Resilient by Design: Utility Series – Entergy New Orleans Case Study

    La resiliencia del sistema eléctrico ha adquirido una importancia creciente en ciudades expuestas a fenómenos climáticos extremos, especialmente cuando las interrupciones del servicio afectan la seguridad, la economía y la calidad de vida de la población. En este contexto, Nueva Orleans enfrenta una combinación de amenazas derivadas de huracanes, lluvias intensas e inundaciones, agravadas por la vulnerabilidad histórica de su sistema de diques. La experiencia del huracán Katrina evidenció el impacto que pueden generar estos eventos sobre la infraestructura y reforzó la necesidad de adoptar una planificación basada en riesgos futuros y no únicamente en registros históricos. Frente a este panorama, la empresa eléctrica desarrolla una estrategia acelerada de resiliencia orientada a fortalecer la red mediante inversiones priorizadas, análisis probabilísticos y criterios de costo-beneficio. El plan contempla una inversión de 100 millones de dólares durante el periodo 2025-2026 para ejecutar 63 proyectos de modernización de la infraestructura, considerando tanto el endurecimiento de activos como la optimización de las decisiones operativas para responder a eventos climáticos cada vez más severos.

    A partir de esa visión, la evaluación técnica se fundamenta en un modelo de resiliencia frente a tormentas que simula el comportamiento de los distintos componentes de la red bajo escenarios con mayor frecuencia e intensidad de eventos extremos. Este enfoque permite estimar los costos asociados al reforzamiento de cada activo y compararlos con los beneficios obtenidos mediante la reducción de interrupciones y de gastos de restauración posteriores a las tormentas. Las simulaciones abarcan elementos como postes, alimentadores y ramales de distribución, proporcionando una base cuantitativa para definir las inversiones con mayor impacto esperado. Al mismo tiempo, las intervenciones priorizadas incluyen el reemplazo de líneas aéreas envejecidas, postes y dispositivos de protección, así como la reconstrucción de ramales y la conversión selectiva de líneas aéreas a subterráneas en sectores con mayor exposición al riesgo. Estas acciones buscan incrementar la capacidad de la infraestructura para soportar condiciones climáticas adversas, reducir los tiempos de recuperación y mejorar la continuidad del servicio eléctrico sin trasladar incrementos tarifarios a los usuarios, gracias al aprovechamiento de recursos provenientes del programa federal Grid Innovation and Resilience Partnerships.

    Al mismo tiempo, la planificación incorpora dimensiones regulatorias y sociales que complementan las intervenciones técnicas. La supervisión ejercida por el Concejo Municipal de Nueva Orleans establece un esquema escalonado de evaluación que exige justificar las inversiones, definir mecanismos de seguimiento y garantizar transparencia durante la ejecución de los proyectos. Esta estructura busca que las futuras decisiones estén respaldadas por indicadores verificables y procesos de rendición de cuentas. De forma paralela, la participación comunitaria se integra mediante iniciativas como la propuesta de plantas virtuales de energía impulsada por organizaciones locales, la cual contempla la creación de centros comunitarios resilientes alimentados con sistemas solares y baterías para ofrecer refugio y suministro eléctrico durante interrupciones ocasionadas por tormentas. Esta aproximación amplía el alcance de la resiliencia al considerar no solo la protección de los activos eléctricos, sino también la capacidad de las comunidades para enfrentar emergencias mediante infraestructura energética distribuida y espacios de apoyo local.

    El seguimiento del desempeño se apoya en métricas orientadas a evaluar tanto el comportamiento físico de la infraestructura como los beneficios obtenidos después de las inversiones. Aunque el conjunto definitivo de indicadores aún se encuentra en desarrollo, las propuestas consideran criterios asociados al desempeño de los postes instalados durante desastres declarados, incorporando incluso penalizaciones económicas cuando los niveles de falla superen determinados umbrales. De manera complementaria, la valoración de resultados utiliza indicadores como los minutos de interrupción experimentados por los clientes y los costos evitados en labores de restauración, permitiendo cuantificar el efecto de las medidas implementadas sobre la continuidad del servicio y la eficiencia económica. Esta metodología convierte la resiliencia en un proceso medible y sujeto a mejora continua, proporcionando evidencia para orientar nuevas inversiones, fortalecer la capacidad de adaptación frente al cambio climático y ofrecer una referencia para otras empresas eléctricas interesadas en integrar planificación basada en riesgos, modernización de infraestructura, participación comunitaria y mecanismos sólidos de seguimiento dentro de sus estrategias de desarrollo.

    Para leer más ingrese a:

    https://sepapower.org/resource/resilient-by-design-utility-series-case-study-entergy-new-orleans/

    https://sepapower.org/wp-content/uploads/2026/01/SEPA304-Resilience-By-Design-Case-Study_Entergy_email.pdf

  • Artificial intelligence and personal finance

    Artificial intelligence and personal finance

    La incorporación de la inteligencia artificial (IA) al ámbito de las finanzas personales está transformando profundamente la manera en que los individuos acceden, interpretan y actúan sobre su información financiera. En los países miembros de la OCDE, un número significativo de consumidores recurre hoy a herramientas basadas en IA para recibir asesoramiento, aprender sobre productos financieros, gestionar presupuestos y planificar inversiones o la jubilación. Estas soluciones tecnológicas, que van desde chatbots conversacionales hasta aplicaciones de finanzas personales integradas mediante APIs con sus cuentas bancarias, les permiten a los usuarios obtener recomendaciones personalizadas y respuestas adaptadas a sus circunstancias particulares. La capacidad de acceder a educación financiera en momentos críticos, mediante interacciones confidenciales y anónimas, facilita que los consumidores consulten temas que podrían resultar incómodos en un diálogo humano, ampliando así el acceso y la inclusión financiera.

    Al mismo tiempo, aunque la IA presenta múltiples beneficios, el desarrollo y la adopción de estas herramientas conllevan riesgos que deben ser considerados cuidadosamente. La calidad de la información y el asesoramiento generado por IA puede verse afectada por limitaciones inherentes a la tecnología, como sesgos en los datos y algoritmos, o la tendencia a generar respuestas erróneas o inexactas conocidas como “alucinaciones”. Por otra parte, la transición desde un modelo de asesoramiento completamente humano hacia uno asistido o incluso autónomo mediante IA crea un terreno en el que se difuminan los límites entre la información general y el consejo financiero personalizado, lo que plantea desafíos para la protección del consumidor. Es relevante también la preocupación acerca de la privacidad y la seguridad de los datos personales y financieros que los usuarios comparten con estas aplicaciones, dado que existe un riesgo latente de manejo inapropiado o exposición indebida de esta información sensible.

    La respuesta a estos retos debe ir de la mano con el fortalecimiento de las competencias financieras, digitales y de comprensión específica sobre IA en la población. La educación juega un papel fundamental para que los consumidores puedan formular preguntas adecuadas, entender las características y limitaciones de los consejos recibidos, y evitar la dependencia excesiva en sistemas automatizados que podría mermar la reflexión crítica. Además, el uso de IA para diseñar y ofrecer programas de educación financiera abre nuevas posibilidades, debido a que permite personalizar la enseñanza, adaptar el contenido y ritmo a las necesidades de cada aprendiz, y crear recursos interactivos y accesibles para grupos diversos. Esto puede resultar en una mayor inclusión financiera, especialmente para personas con bajos niveles de alfabetización o con barreras lingüísticas o físicas. Aun así, para que estas herramientas sean efectivas y seguras, resulta indispensable contar con mecanismos de supervisión y regulación que garanticen su transparencia, equidad y calidad educativa.

    Un aspecto relevante en este contexto es la necesidad de continuar acumulando evidencias sobre cómo los consumidores realmente emplean IA en la gestión de sus finanzas personales y con qué resultados. La información disponible hasta ahora, en buena medida facilitada por sectores económicos interesados en promover estas tecnologías, muestra un crecimiento en la adopción y un nivel de confianza importante entre usuarios, quienes valoran la accesibilidad y la posibilidad de complementar o mejorar sus decisiones financieras. No obstante, persisten interrogantes sobre la incidencia de estas herramientas en la mejora de la alfabetización financiera, en la capacidad para tomar decisiones bien fundamentadas y, en definitiva, en la promoción de un bienestar financiero duradero y sostenible. Por esta razón, se requiere la realización de estudios independientes y la incorporación en encuestas financieras de preguntas específicas que permitan evaluar la relación entre el uso de la IA y los resultados financieros individuales.

    Al mirar hacia el futuro, la interacción entre la inteligencia artificial y el ecosistema financiero es probable que se profundice, especialmente con la implementación de modelos basados en Open Finance, que posibilitarán un acceso más amplio y dinámico a los datos financieros para la generación de recomendaciones. Sin embargo, la posible aparición de herramientas que actúen de manera autónoma, tomando decisiones financieras en nombre del consumidor bajo configuraciones de consentimiento complejo, genera inquietudes sobre la protección del usuario, la transparencia y la autonomía personal. Estas dinámicas demandan de los encargados de formular políticas, reguladores, educadores y proveedores de servicios financieros un compromiso conjunto para diseñar estrategias y marcos normativos que aseguren que la tecnología sirva para promover la inclusión financiera, evitar exclusiones digitales y reducir las asimetrías de información que afectan a muchos consumidores.

    Las políticas y acciones dirigidas a fomentar la alfabetización financiera en un contexto marcado por el auge de la IA deberán considerar aspectos transversales relacionados con la privacidad, la seguridad digital y la evaluación crítica de algoritmos. De esta forma, se promueve un entorno en el que las personas mantengan la capacidad de decisión informada, se reduzcan potenciales daños, y se asegure que las innovaciones tecnológicas en el sector financiero contribuyan efectivamente al bienestar financiero de la población en general. Mientras las tecnologías y sus aplicaciones continúan evolucionando rápidamente, es fundamental que la educación, la regulación y la supervisión mantengan un ritmo compatible con estos cambios, garantizando que los avances en inteligencia artificial representen una oportunidad real y segura para todos los consumidores.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.oecd.org/en/publications/artificial-intelligence-and-personal-finance_2858fdf4-en.html

    https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2026/07/artificial-intelligence-and-personal-finance_6b629278/2858fdf4-en.pdf

  • ENISA Secure by Design and Default Playbook: A Practical Guide to Secure by Design and Default Principles for SMEs

    ENISA Secure by Design and Default Playbook: A Practical Guide to Secure by Design and Default Principles for SMEs

    La ciberseguridad industrial contemporánea demanda un cambio estructural donde la protección no sea un proceso añadido al finalizar el desarrollo, sino un componente intrínseco desde la fase de ideación. Debido a que las organizaciones de menor tamaño suelen enfrentar limitaciones financieras y de personal especializado, resulta imperativo adoptar enfoques que simplifiquen la aplicación de salvaguardas sin comprometer la agilidad en la entrega de productos. Bajo este esquema, la seguridad por diseño se organiza en cimientos arquitectónicos que establecen reglas claras sobre cómo fluyen los datos y cómo interactúan los componentes para contener posibles brechas antes de que se propaguen. Al definir límites de confianza explícitos mediante el modelado de amenazas, es posible identificar rutas de ataque probables y diseñar controles que no dependan del secretismo del mecanismo para ser efectivos. Por consiguiente, la implementación del privilegio mínimo garantiza que cada servicio o usuario opere únicamente con los permisos estrictamente necesarios para cumplir su función, reduciendo el radio de impacto ante cualquier compromiso accidental. Puesto que las identidades deben gestionarse de forma centralizada y única, se elimina la posibilidad de suplantaciones masivas al prohibir el uso de cuentas compartidas en entornos de producción.

    De manera complementaria, la integridad operativa asegura que estas decisiones técnicas se mantengan vigentes durante el uso real del producto mediante prácticas de codificación segura y verificación constante en las líneas de ensamblaje digital. No basta con una arquitectura robusta si el manejo de las dependencias y el sistema de actualizaciones carecen de mecanismos de autenticidad que protejan la cadena de suministro frente a inserciones maliciosas. En este sentido, la seguridad por defecto actúa como un respaldo para el usuario final al entregar dispositivos con una configuración endurecida de fábrica, donde las comunicaciones están cifradas y los servicios innecesarios permanecen desactivados hasta que se requieran explícitamente. Por este motivo, la protección guiada busca asistir a los operadores mediante advertencias claras y procesos de configuración inicial obligatorios que impidan que el equipo entre en funcionamiento en un estado vulnerable. Al facilitar actualizaciones automáticas y transparentes, se garantiza que las nuevas amenazas se mitiguen con celeridad sin que esto demande un nivel experto de conocimientos técnicos por parte del cliente.

    Por otra parte, la gestión del ciclo de vida exige que la responsabilidad del fabricante persista desde la captura de requisitos hasta la disposición final segura del activo, incluyendo la eliminación definitiva de datos sensibles al finalizar su utilidad operativa. Debido a esto, la transición hacia atestaciones procesables por máquina representa una evolución necesaria para sustituir los informes estáticos por artefactos digitales que los sistemas automatizados puedan validar e interpretar sin intervención humana. Este modelo de cumplimiento basado en código permite que las comprobaciones de seguridad se integren directamente en las tuberías de desarrollo, bloqueando lanzamientos que no cumplan con el perfil de riesgo establecido. A través del uso de estándares como CycloneDX o OSCAL, las empresas logran una transparencia total en la cadena de suministro, permitiendo rastrear la integridad de cada componente y la vigencia de sus parches de seguridad. Por tal razón, la alineación con marcos regulatorios internacionales se vuelve una tarea manejable que fortalece la confianza en la economía conectada y reduce la carga administrativa de las auditorías manuales. La adopción de estas guías de ejecución práctica posiciona a los fabricantes nacionales en una trayectoria de innovación resiliente, capaz de enfrentar los retos de un entorno digital cada vez más hostil mediante el uso de evidencias técnicas granulares y verificables.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.enisa.europa.eu/publications/enisa-secure-by-design-and-default-playbook

    https://www.enisa.europa.eu/sites/default/files/2026-07/ENISA_Secure_By_Design_and_Default_Playbook_v1.pdf

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Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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