Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Using digital and AI to meet the energy sector’s net-zero challenge

    Using digital and AI to meet the energy sector’s net-zero challenge

    The success of clean energy from wind, solar, and other low-emission sources is vital for the global energy system to achieve net-zero emissions by 2050. While renewable energy has outperformed nearly all expectations in the past decade, many challenges loom large, including a scarcity of supply chain materials, limited availability of suitable land, lack of grid infrastructure investment, a slow permitting process, and pressure on returns.

    With digital and AI capabilities increasingly embedded in organizations over the past five years, we wanted to hear firsthand how companies focused on renewable energy and sustainability are applying them to accelerate the net-zero transition: What initiatives are being driven by AI and digital? How can these technologies improve collaboration across the energy ecosystem? What new types of collaborative models will they support? What barriers do they face?

    Para leer más ingrese a:

    https://www.mckinsey.com/capabilities/quantumblack/our-insights/using-digital-and-ai-to-meet-the-energy-sectors-net-zero-challenge

  • Beyond the hype: New opportunities for gen AI in energy and materials

    Beyond the hype: New opportunities for gen AI in energy and materials

    It’s nearly impossible to scroll through daily headlines without encountering commentary on generative AI (gen AI)—the latest frontier of artificial intelligence. It seems as if every Silicon Valley personality, venture capitalist, or casual technologist is talking about ChatGPT or Bard, among dozens of other systems, and the potential these tools have to unlock possibilities far beyond imagination.

    How closely should leaders pay attention to the hype? This isn’t the first time that technology pundits have lined up behind the latest best thing. Should gen AI be dismissed as a fad, or should leaders double down on the latest tools as the panacea for their technical troubles?

    The answer is likely neither. Our research shows that organizations that rely on innovation, data analysis, and process automation stand to benefit the most from gen AI. Within the agricultural, chemical, energy, and materials sectors, many companies are now moving beyond straightforward use cases and taking increasingly innovative approaches to adopting gen AI, and estimates show that an additional $390 billion to $550 billion of value can be created in the years to come.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.mckinsey.com/industries/metals-and-mining/our-insights/beyond-the-hype-new-opportunities-for-gen-ai-in-energy-and-materials

  • Zero-Carbon Home Heating in China’s Yangtze River Delta Region

    Zero-Carbon Home Heating in China’s Yangtze River Delta Region

    La calefacción mejora la calidad de vida de las personas, pero también es una fuente importante de consumo de energía y emisiones de carbono. En 2021, la calefacción de espacios y el agua caliente doméstica representaron casi el 15% del consumo mundial de energía final, generando alrededor de 2.45 mil millones de toneladas de emisiones de CO2. Dada la creciente población mundial y el mejoramiento de los estándares de vida, se predice que la superficie climatizada de los edificios aumentará un 12% entre 2021 y 2030. Dado que la energía necesaria para la calefacción proviene principalmente de combustibles fósiles como el gas natural, el aumento de la superficie climatizada llevará a un aumento significativo en las emisiones de CO2 del sector de la construcción, lo que representa un gran desafío para los objetivos climáticos globales. En China, los residentes de las regiones del norte tienen servicio de calefacción central proporcionado por el gobierno, pero los residentes del sur de China aún carecen significativamente de instalaciones de calefacción. El cambio climático está provocando eventos climáticos extremos frecuentes, lo que, junto con el mayor nivel de vida resultante del rápido crecimiento económico, hace que las instalaciones de calefacción efectivas sean más necesarias que nunca en el invierno del sur de China. Bajo el ambicioso objetivo climático de China, las provincias han comenzado a elaborar planes para alcanzar sus propios objetivos de reducción de emisiones y neutralidad de carbono. Es necesario desarrollar una ruta personalizada de calefacción sin emisiones de carbono en las vastas regiones del sur. La región del Delta del Río Yangtsé (YRD) es un área metropolitana en forma de triángulo ubicada en la desembocadura del río Yangtsé, en la zona costera este de China. Cubre un área total de 358,000 kilómetros cuadrados, aproximadamente del tamaño de Alemania, e incluye a Shanghai, así como a las provincias de Jiangsu, Zhejiang y Anhui. Como uno de los conglomerados urbanos más densamente poblados y económicamente avanzados, con características climáticas típicas del sur de China, la región YRD tiene el mayor potencial para explorar la ruta de calefacción sin emisiones de carbono y convertirse en un modelo a seguir para otras regiones del sur de China. El deficiente entorno interior de invierno debido a la falta de instalaciones de calefacción suficientes en la región YRD requiere mejoras urgentes en los sistemas de calefacción del hogar. Aunque la temperatura exterior en invierno no es tan baja como en el norte, la alta humedad del aire hace que las personas se sientan significativamente más frías en invierno. Sin embargo, la mayoría de los dispositivos de calefacción para el hogar utilizados actualmente en la región YRD, principalmente aires acondicionados tipo split y pequeños calentadores eléctricos de resistencia, no son suficientes para crear un ambiente térmico interior confortable. Además, del 10% al 30% de los residentes en la región no utilizan ningún equipo de calefacción. Como resultado, el entorno interior de invierno en la región YRD es deficiente, con una temperatura interior promedio en el mes más frío del invierno por debajo de los 15°C. En comparación, casi el 90% de los hogares en áreas climáticas similares en países desarrollados tienen temperaturas interiores de invierno superiores a los 20°C.

    El desarrollo económico avanzado en la región YRD sienta las bases para la mejora de los sistemas de calefacción del hogar. La región YRD es el centro económico más grande de China, contribuyendo con más del 24% del PIB nacional. En 2021, el ingreso disponible per cápita alcanzó los US$7,350 por año (49,000 RMB por año), 1.5 veces el promedio nacional. Los residentes de la región YRD tienen la capacidad y la disposición de pagar por mejores sistemas de calefacción para el hogar. Con más de 200 millones de residentes, la región YRD alberga al 15% de la población de China y es una de las áreas más densamente pobladas del mundo. La enorme demanda de una mejor calefacción de espacios puede también impulsar el rápido desarrollo de la industria de fabricación de sistemas de calefacción para el hogar. El desarrollo de la calefacción sin emisiones de carbono en el hogar es crucial para la transición sin emisiones de carbono en la región YRD. Como centro económico de China y uno de los principales centros de fabricación a nivel mundial, la región tiene un alto consumo y una alta proporción de energía fósil, la mayoría de la cual se importa de otras regiones de China. El consumo final de energía en la región YRD representa el 17% del total nacional, y la proporción de energía fósil es del 89.4% del consumo total de energía. El rápido desarrollo de la calefacción del hogar en la región YRD inevitablemente conducirá al crecimiento acelerado de la demanda de energía. Para lograr la transición regional sin emisiones de carbono, es fundamental desarrollar la calefacción sin emisiones de carbono en la región YRD. En resumen, la región YRD combina ingresos crecientes, falta de instalaciones de calefacción y un fuerte deseo de mejores sistemas de calefacción para el hogar. Es de vital importancia que la región YRD desarrolle una ruta de calefacción sin emisiones de carbono, lo que no solo contribuiría a la transición energética sin emisiones de carbono en la región, sino que también serviría de ejemplo para otras provincias del sur de China y regiones globales con características climáticas similares. Es evidente que la calefacción del hogar en la región YRD está creciendo rápidamente, impulsada por múltiples factores como eventos climáticos extremos frecuentes, la creciente demanda de mejores ambientes interiores y la afluencia de población. Las instalaciones de calefacción se están volviendo estándar en todos los nuevos edificios, y los residentes de edificios existentes están adquiriendo cada vez más nuevos equipos de calefacción. Los dispositivos individuales de calefacción para el hogar en lugar de sistemas de calefacción central seguirán siendo el enfoque dominante en la región YRD. A corto plazo (2020-2030), se espera que la superficie de los edificios residenciales en la región YRD aumente en 2.5 mil millones de m2, el 20% de la superficie residencial actual. Más de 20 millones de residentes, que actualmente carecen de sistemas de calefacción para el hogar, se equiparán con nuevas instalaciones de calefacción. Para 2030, habrá un aumento de más de 500 millones de gigajulios de demanda de calefacción en la región YRD, equivalente al 40% de la demanda total de calefacción en 2020. Los dispositivos de calefacción para el hogar en los nuevos edificios y en las viviendas existentes actualmente sin calefacción contribuyen principalmente al crecimiento. A largo plazo (2030-2060), a medida que la construcción de nuevos edificios alcanza su punto máximo y se aceleran las renovaciones de edificios existentes, las mejoras de los dispositivos de calefacción en las viviendas residenciales existentes crearán un impulso importante para la compra de equipos de calefacción. Según las previsiones de RMI, se espera que alrededor de 10 mil millones de m2 de superficie residencial sean mejorados mediante la actualización de instalaciones de calefacción para el hogar.

    El informe aborda de manera integral la transición hacia sistemas de calefacción en el hogar libres de emisiones de carbono en una de las regiones más densamente pobladas y desarrolladas de China, el Delta del Río Yangtsé. La necesidad de abordar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ha llevado a un enfoque específico en el sector de la calefacción residencial, una fuente significativa de contaminación en la región. En el informe, se destaca la importancia de adoptar tecnologías y prácticas sostenibles para la calefacción domiciliaria, especialmente en una región donde la demanda de energía es alta y la dependencia de combustibles fósiles es predominante. Se propone una transición hacia fuentes de energía renovable, como la solar y la eólica, para alimentar sistemas de calefacción eficientes y de bajo impacto ambiental. Además, se exploran estrategias para mejorar la eficiencia energética en los hogares mediante la implementación de tecnologías inteligentes y prácticas de construcción sostenible. El informe también aborda los desafíos económicos y logísticos asociados con la implementación de sistemas de calefacción sin carbono, destacando la necesidad de políticas gubernamentales favorables, incentivos fiscales y la participación activa de la comunidad. Se proponen modelos de financiamiento innovadores para facilitar la adopción masiva de tecnologías sostenibles en la calefacción del hogar, asegurando que la transición sea accesible y rentable para la población. Además, el informe hace hincapié en la importancia de la sensibilización y educación pública para fomentar la aceptación y adopción de nuevas prácticas y tecnologías. La participación activa de la comunidad y la colaboración entre el gobierno, la industria y la sociedad civil se destacan como elementos clave para el éxito de esta transición hacia un sistema de calefacción residencial sin carbono en el Delta del Río Yangtsé. En resumen, el informe ofrece un enfoque holístico y práctico para abordar el desafío de la calefacción sin carbono en una región estratégica de China, destacando la necesidad de medidas coordinadas y sostenibles para lograr resultados significativos en la reducción de emisiones de carbono.

    Para leer más ingrese a:

    https://rockymntstage.wpengine.com/insight/zero-carbon-home-heating-in-chinas-yangtze-river-delta-region-heat-pumps-as-a-core-solution/?submitted=1#thank-you

     

    https://rmi.org/download/38219/?tmstv=1704332368

     

  • Clean Repowering – Connecting Clean Energy to the Grid Faster and Cheaper by Leveraging Existing Interconnection Sites and Inflation Reduction Act Incentives

    Clean Repowering – Connecting Clean Energy to the Grid Faster and Cheaper by Leveraging Existing Interconnection Sites and Inflation Reduction Act Incentives

    El documento describe cómo el proceso de repotenciación limpia puede acelerar la interconexión de energía limpia al aprovechar las conexiones de la red de generadores fósiles existentes, reduciendo así los costos del sistema y mejorando la confiabilidad. Se identifican oportunidades de 250 GW en EE. UU., con incentivos fiscales que pueden reducir los costos del sistema en $21B hasta 2054. Se destaca el papel crucial de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) para impulsar la implementación de electricidad limpia. La implementación de repotenciación limpia ya ha comenzado en proyectos eólicos costeros en la costa este y en plantas de energía descontinuadas que se están reemplazando por almacenamiento de baterías. El documento también detalla los procesos de interconexión acelerados y su eficiencia en comparación con el proceso estándar. Las repotenciaciones limpias aportan beneficios significativos a la red eléctrica en términos de costos y confiabilidad. Según el informe RMI – Energy. Se estima que la repotenciación limpia puede reducir los costos del sistema en un valor presente neto de $21 mil millones durante un horizonte de planificación de 30 años. Esto se logra al minimizar los costos de operación de combustibles fósiles y nuevos proyectos de transmisión, y al agregar recursos que mejoran la confiabilidad de la red eléctrica. Además, el despliegue anual de repotenciación limpia podría alcanzar hasta 250 GW, lo que contribuiría significativamente a mejorar la confiabilidad del sistema y reducir los costos asociados con la operación y el mantenimiento de las instalaciones de generación de energía. Al acelerar el proceso de interconexión para energía limpia utilizando generadores fósiles existentes, podrían surgir desafíos potenciales relacionados con la capacidad de inyección de energía excedente. Esto se debe a que los generadores fósiles existentes tienen derechos de inyección de capacidad establecidos que pueden no estar completamente en uso o ya no se utilizarán en caso de que se retiren. Además, la necesidad de realizar estudios de interconexión, aunque simplificados, sigue siendo necesaria debido a las diferencias en tecnologías y capacidades de la nueva generación de energía limpia. Estos factores podrían plantear desafíos operativos que requerirían una consideración cuidadosa al acelerar el proceso de interconexión para energía limpia utilizando generadores fósiles existentes.

    La implementación generalizada de procesos de repotenciación limpia tendría un impacto significativo en la transición hacia una red eléctrica más limpia y sostenible. La repotenciación limpia es una opción de «sin arrepentimientos» que puede reducir los costos del sistema en un NPV de $21 mil millones durante un horizonte de planificación de 30 años, a la vez que agrega recursos para mejorar la confiabilidad. Esta repotenciación limpia ayudaría a minimizar los impactos en la red de la nueva generación y las jubilaciones, así como reducir los costos del proceso de interconexión. Además, la repotenciación limpia podría reducir las emisiones de electricidad en un 25% en comparación con un escenario base, lo que supondría una contribución significativa a la sostenibilidad. Por lo tanto, la implementación generalizada de estos procesos tendría un impacto positivo en la reducción de costos, la mejora de la confiabilidad y la reducción de emisiones en la transición hacia una red eléctrica más limpia y sostenible. El objetivo principal del informe es identificar y destacar las oportunidades de repotenciación limpia en diferentes regiones, con el fin de reducir las emisiones de electricidad en los Estados Unidos en un 25% en comparación con un escenario base, hasta el año 2035. El informe también busca maximizar las ganancias de las empresas de servicios públicos sin aumentar el costo nivelado de generación de las regiones, a través de un análisis detallado utilizando métricas financieras específicas y disposiciones de reducción de la inflación

    El informe se centra en la optimización del proceso de conexión de energía limpia a la red eléctrica. El objetivo principal es agilizar y reducir los costos asociados con la integración de fuentes de energía renovable en la red existente. Para lograr esto, se propone aprovechar los sitios de interconexión existentes, lo que implica utilizar infraestructuras ya desarrolladas para facilitar la incorporación eficiente de nuevas fuentes de energía limpia. El informe destaca la importancia de esta estrategia en el contexto de la transición hacia un sistema energético más sostenible. Al utilizar las ubicaciones de interconexión existentes, se reducen significativamente los plazos y los gastos asociados con la conexión de nuevas instalaciones de energía renovable a la red. Esto no solo acelera la transición hacia una matriz energética más limpia, sino que también contribuye a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero al fomentar la adopción de fuentes de energía más respetuosas con el medio ambiente. Además, el informe destaca la importancia de la «Inflation Reduction Act Incentives» (Incentivos de la Ley de Reducción de la Inflación), señalando cómo estos incentivos pueden jugar un papel crucial en la viabilidad económica de los proyectos de repotenciación limpia. Al proporcionar incentivos financieros y reducir la carga económica asociada con la inflación, se busca promover la inversión en proyectos de energía renovable, haciendo que estos sean más atractivos para los inversores y desarrolladores. En resumen, el informe aboga por una estrategia integral que combine la optimización de la infraestructura a través de la reutilización de sitios de interconexión existentes con la implementación de incentivos económicos, como los proporcionados por la Inflation Reduction Act. Esta combinación tiene el potencial de acelerar la conexión de energía limpia a la red de manera más rápida y rentable, lo que es crucial para avanzar hacia un sistema energético más sostenible y reducir la dependencia de fuentes de energía no renovable.


    Para leer más ingrese a:

    https://rmi.org/insight/clean-repowering/

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  • The Great Reallocation – Capital expenditure on energy production

    The Great Reallocation – Capital expenditure on energy production

    La formulación convencional compara manzanas con peras. La formulación estándar de la Agencia Internacional de Energía (AIE) o la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) sostiene que se necesita un aumento significativo en la inversión de capital (capex) para construir el sistema de energía renovable. Sin embargo, incluyen el crecimiento en el capex de uso final para las energías renovables pero no la disminución en el capex de uso final para las tecnologías fósiles. Para hacer una comparación justa, se expresan los datos para examinar solo el capex en la oferta de energía. La gran reasignación. El capex en la oferta de energía para renovables y combustibles fósiles en 2023 fue aproximadamente el mismo, cada uno en US$1.1 billones. En los próximos siete años, el capex renovable se duplicará aproximadamente y el capex de combustibles fósiles se reducirá a la mitad bajo los escenarios centrales de la AIE de Compromisos Anunciados (APS) y Emisiones Netas Cero (NZE). La disminución del capex en combustibles fósiles proporcionará, por lo tanto, la mitad del crecimiento en el capex renovable. La formulación convencional del capex en la transición energética sugiere que se requiere un gran aumento en el gasto de capital para impulsar la transición. La implicación es que la transición es costosa y será difícil encontrar el dinero. Sin embargo, esta formulación es engañosa. Hay varios problemas que enfrenta el análisis convencional: no comparar situaciones similares; no tener un punto justo de comparación; adoptar una perspectiva conservadora sobre los costos futuros de las energías renovables a pesar de evidencia sustancial en contrario; modelar una complejidad excesiva; y seguir enfatizando escenarios de negocio como de costumbre (BAU) después de años de pronósticos incorrectos. Los analistas también tienden a utilizar el capex como un proxy para los costos, lo cual es engañoso. Los problemas que se identifican no son universales en todos los análisis, pero es importante ser consciente de ellos. El enfoque estándar utilizado por la AIE y la IRENA cuenta el capex de suministro de energía de combustibles fósiles y limpios, pero solo el capex de uso final limpio, sin incluir el capex de uso final de combustibles fósiles. En el New Energy Outlook, BNEF incluye los vehículos eléctricos en su capex de energía limpia pero no incluye los autos con motores de combustión interna en el capex de combustibles fósiles. Sin embargo, el capex en dispositivos de uso final de combustibles fósiles (autos con motores de combustión interna, calderas, etc.) es la parte más grande del sistema. Como resultado, el enfoque estándar cuenta el aumento del capex en energía limpia pero no la disminución del capex en energía de combustibles fósiles. El segundo error es utilizar un punto de comparación que no es razonable.

    En un ejemplo se suma todo el capex requerido para la energía y la agricultura durante 30 años y se compara con el capex actual. Vale la pena citarlo en su totalidad: «El gasto de capital en activos físicos para sistemas de energía y uso de la tierra en la transición a cero emisiones netas entre 2021 y 2050 ascendería a aproximadamente $275 billones, o $9.2 billones por año en promedio, un aumento anual de hasta $3.5 billones desde hoy». Sin embargo, esta es una comparación injusta porque tanto el PIB como los servicios de energía están creciendo, y el capex de energía crecería tanto en un sistema limpio como en uno basado en combustibles fósiles. Una comparación precisa sería con un escenario de BAU, no con el presente. Se descubre más adelante en el informe que la brecha entre un escenario de BAU y un escenario de transición energética es, en realidad, solo de $1 billón al año. Además, por supuesto, está el punto de larga data de que el análisis convencional no incluye los costos externos del calentamiento global y la contaminación. Cuanto mayor y más amplio sea el alcance del modelo, más suposiciones se deben hacer. Se pide a los modeladores que modelen el probable capex incremental en maquinaria de acero en 2050 en un escenario de energías renovables versus combustibles fósiles. O calcular el gasto en plantas de captura y almacenamiento de carbono (CCS) en 2050 sin darse cuenta de que la evolución tecnológica probablemente signifique que pocas de ellas serán necesarias. Además, los modeladores a menudo utilizan soluciones de 2023 para resolver problemas finales, como cómo proporcionar el último 10% de la generación de electricidad en un sistema basado en energías renovables. Esto los lleva a incluir grandes cantidades de capex para el hidrógeno y CCS, cuando en realidad es más probable que tengamos soluciones superiores con curvas de aprendizaje impulsadas por la tecnología, como la respuesta a la demanda y la electrificación. Las soluciones teóricas basadas en la tecnología actual para resolver problemas futuros tienden a ser muy costosas. En la práctica, se resuelve a medida que avanza. En realidad, los modeladores luchan por prever los costos y las estructuras del sistema después de 2030. El resultado es que es muy fácil perderse en la complejidad técnica de los modelos.

    El informe se centra en la reasignación significativa de recursos financieros hacia la inversión de capital en la producción de energía. Este fenómeno podría reflejar cambios sustanciales en las preferencias y estrategias de inversión en el sector energético. La «Gran Reasignación» sugiere que se está produciendo un redireccionamiento importante de los presupuestos de capital, lo que podría indicar una transformación en las prioridades económicas y medioambientales a nivel mundial. El aumento de la inversión en la producción de energía está vinculado a diversos factores, como la transición hacia fuentes de energía más sostenibles, la adopción de tecnologías renovables o la necesidad de modernizar y optimizar las infraestructuras energéticas existentes. Este cambio podría reflejar una respuesta a desafíos medioambientales y la búsqueda de soluciones más eficientes y sostenibles para satisfacer las crecientes demandas energéticas globales. Además, el informe analiza las implicaciones económicas y medioambientales de esta reasignación de capital. Explora cómo estas inversiones afectan la competitividad de las industrias energéticas, generan empleo, impulsan la innovación tecnológica y contribuyen a los objetivos de mitigación del cambio climático. El informe en resumen, aborda cambios sustanciales en la inversión de capital en el sector energético, examinando las razones detrás de esta reasignación, sus posibles implicaciones y su papel en la transformación de la matriz energética global.

    Para leer más ingrese a:

    https://rmi.org/insight/the-great-reallocation/

     

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  • Delivering on the European Green Deal: A Private-Sector Perspective

    Delivering on the European Green Deal: A Private-Sector Perspective

    En 2019, la Comisión Europea lanzó el paquete más ambicioso de legislación climática jamás visto. El Acuerdo Verde Europeo, o EGD por sus siglas en inglés, abarca una amplia gama de sectores empresariales e industrias, y está destinado a tener un impacto de gran alcance en la estructura de las economías y sociedades, con el objetivo de lograr que la Unión Europea sea neutral en carbono para el año 2050. Desde el inicio del EGD, la UE ha avanzado considerablemente en los compromisos climáticos, enfrentando desafíos complejos que van desde una pandemia global hasta una guerra a gran escala contra un país vecino. Con responsables políticos, hogares y empresas lidiando con tasas de interés elevadas y niveles de precios, la base política sobre la cual depende la acción climática del sector privado se está debilitando. A medida que el continente continúa luchando por contener la creciente reacción societal y política a la legislación climática, y con elecciones europeas programadas para junio de 2024, la UE corre el riesgo de perder impulso en la transición climática, rezagándose frente a otras regiones líderes y retrocediendo en sus ambiciones climáticas. En estas circunstancias, se cree firmemente que el sector privado debe asumir un papel claro y decisivo para impulsar la agenda verde. El Grupo de Acción de CEOs para el Acuerdo Verde Europeo, establecido en 2020, es un claro ejemplo de cómo la ambición del sector privado continúa impulsando la neutralidad climática de la UE para 2050. Este informe, producido por el Foro Económico Mundial en colaboración con Accenture antes del nuevo mandato de la Comisión Europea, evalúa los esfuerzos del sector privado para alinearse con, o incluso superar, los objetivos del EGD en los últimos cuatro años, y considera dónde se necesita una acción adicional. Los hallazgos del informe se utilizan para formular recomendaciones tanto para los gobiernos de la UE como para los nacionales, pero también para indicar dónde el sector privado puede respaldar a los responsables políticos para ayudar a mantener el impulso de la transición verde en Europa. La neutralidad climática en Europa no se puede lograr sin una colaboración sostenida entre el sector público y privado, y una acción conjunta. El Grupo de Acción de CEOs está comprometido a seguir impulsando cambios positivos en Europa y a lo largo de sus cadenas de suministro en los próximos años. Al hacerlo, también se esfuerza por actuar como una inspiración para otras empresas al comienzo de su camino hacia la neutralidad climática. Las ambiciosas metas de la UE, como se detallan en el Acuerdo Verde Europeo (EGD), requieren una amplia participación de partes interesadas. En particular, para impulsar una acción conjunta efectiva, es necesario incluir activamente al sector privado en el diálogo y la formulación de estrategias para asegurar que se cumplan estos objetivos. Utilizando ejemplos y experiencias de los miembros del Grupo de Acción de CEOs para el Acuerdo Verde Europeo del Foro Económico Mundial, este informe examina las acciones emprendidas por las empresas miembro en diversas áreas del EGD, anclando las ideas específicas del grupo en un contexto de mercado más amplio. El análisis para este informe se basa en un conjunto de más de 50 métricas divulgadas públicamente, una encuesta sobre la alineación de las empresas con el EGD, entrevistas a fondo realizadas con miembros del Grupo de Acción de CEOs y múltiples bucles de retroalimentación en línea y fuera de línea con la comunidad. El análisis revela que los miembros del Grupo de Acción de CEOs toman medidas activas para cumplir con los objetivos del EGD. En los campos del clima y la energía, el 97% y el 82% de las empresas han establecido, respectivamente, objetivos medibles en estas dos categorías, y el Grupo supera al sector privado europeo en el campo del gasto en I+D. En otras áreas del EGD, como la protección de la biodiversidad y el aumento de la financiación sostenible, las empresas están dispuestas a hacer más pero enfrentan desafíos al tomar medidas medibles. Los problemas generales identificados por las empresas tienen raíces en la naturaleza compleja de la estructura de gobierno de la UE, incluida la dinámica entre los objetivos establecidos por la UE y la implementación a nivel nacional, y en particular, en el entorno normativo.

    Las áreas propuestas para la intervención específica del Grupo de Acción de CEOs también se reflejan en datos de mercado más amplios sobre el sector privado de la UE. Para superar estos desafíos, es esencial un esfuerzo colaborativo entre los responsables políticos, el sector privado y, a veces, las partes interesadas externas. Para los responsables políticos, la prioridad debería ser crear un marco regulatorio claro y consistente, proporcionar orientación anticipada sobre objetivos y cambios previstos, y ofrecer claridad en cuanto a procedimientos de financiación y permisos. Por otro lado, se debe permitir al sector privado innovar y dirigir inversiones hacia tecnologías y prácticas sostenibles. Este informe examina los factores habilitadores que sustentan el progreso continuo hacia la neutralidad climática. Los hallazgos se han utilizado para formular recomendaciones dirigidas tanto a los responsables políticos nacionales y europeos, como al sector privado. Estas recomendaciones incluyen mejorar la previsibilidad de la presentación de informes de sostenibilidad; mejorar el acceso a la financiación (incluida la optimización de la taxonomía de la UE); simplificar los procesos de permisos para proyectos de energía renovable; desarrollo de habilidades de sostenibilidad interfuncionales; optimización de la tributación energética; desarrollo de infraestructuras de red; y establecimiento de un mecanismo fiable de comercio voluntario de carbono. El Grupo de Acción de CEOs es una comunidad intersectorial que abarca empresas de servicios financieros, inversores institucionales, infraestructura, empresas químicas y alimentarias y agrícolas. Por lo tanto, las recomendaciones en este informe están dirigidas a respaldar el entorno más amplio del sector privado en sus esfuerzos por avanzar hacia la neutralidad climática. Aunque el Acuerdo Verde Europeo (EGD), a menudo percibido principalmente a través de una lente de sostenibilidad, es fundamentalmente una estrategia económica, diseñada para revitalizar y transformar la economía europea al desvincular el crecimiento económico del agotamiento de recursos. Sin embargo, la Comisión Europea sabe que no se trata solo de reducir la huella de carbono de Europa o conservar recursos; se trata de remodelar fundamentalmente la economía para asegurar la sostenibilidad a largo plazo mediante la utilización de tecnologías bajas en emisiones y llevando productos y servicios sostenibles a los clientes. La importancia del papel del sector privado en esta transición no puede subestimarse. Actualmente es responsable de más del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la Unión Europea (UE), y su transformación a cero neto es esencial para alcanzar las ambiciones climáticas de la Comisión. Las empresas desempeñan un papel vital en lograr un futuro sostenible, no solo a través de decisiones comerciales que afectan sus propias operaciones, sino también al influir en las partes interesadas a lo largo de toda la cadena de valor: proveedores, clientes y empleados; y al «desarrollar soluciones respetuosas con el medio ambiente y ofrecer más datos sobre las elecciones diarias de los consumidores, promoviendo prácticas sostenibles dentro de las comunidades en las que operan». El cambio hacia una economía verde, digital y circular depende de una transformación económica significativa, que se espera que cree nuevas industrias y oportunidades laborales y promueva la resistencia contra la escasez de recursos. Las empresas que lideran el camino pueden impulsar la innovación, atraer inversiones y crear empleos de alta calidad, estableciendo un modelo para que otros lo sigan. Dentro del EGD, varios sectores y aspectos de la economía, como la agricultura, la energía, las finanzas, la innovación, la investigación y el transporte, están interrelacionados. Este enfoque integral requiere que las empresas de todos los sectores se adapten a nuevos modelos de negocio, adopten un enfoque progresista y ágil, y alineen sus operaciones con los objetivos del EGD. El nivel de ambición del sector privado es alto, como lo demuestran iniciativas como el Grupo de Acción de CEOs para el Acuerdo Verde Europeo.

    El informe aborda de manera exhaustiva la implementación y ejecución del Pacto Verde Europeo desde la perspectiva del sector privado. El Pacto Verde Europeo es una iniciativa ambiciosa de la Unión Europea que busca transformar la economía de la región para que sea más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. En este contexto, el informe destaca la participación y contribución esencial del sector privado en la consecución de los objetivos establecidos por el Pacto. El documento analiza los principales componentes del Pacto Verde Europeo y destaca los desafíos y oportunidades que presenta para las empresas privadas. Se hace hincapié en la necesidad de adoptar prácticas empresariales más sostenibles y en la importancia de la innovación para lograr una transición exitosa hacia una economía verde. Además, se examina cómo las empresas pueden beneficiarse económicamente al alinearse con los objetivos del Pacto, aprovechando las oportunidades de inversión y crecimiento en sectores relacionados con la sostenibilidad. El informe también aborda cuestiones relacionadas con la regulación y las políticas gubernamentales, destacando la importancia de un marco normativo claro y coherente para fomentar la participación activa del sector privado. Se exploran casos de estudio y buenas prácticas de empresas que han implementado con éxito medidas sostenibles, sirviendo como modelos a seguir para otras organizaciones. Asimismo, se examina el papel de la financiación sostenible y la responsabilidad social corporativa en el contexto del Pacto Verde. El informe proporciona recomendaciones específicas para que las empresas puedan integrar de manera efectiva la sostenibilidad en sus operaciones y estrategias comerciales. En resumen, el informe ofrece una visión integral y perspicaz sobre cómo el sector privado puede desempeñar un papel fundamental en la consecución de los objetivos del Pacto Verde Europeo, destacando la necesidad de colaboración, innovación y compromiso sostenible para lograr una transformación exitosa hacia una economía más ecológica en la Unión Europea.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.weforum.org/publications/delivering-on-the-european-green-deal-a-private-sector-perspective/

     

    https://www3.weforum.org/docs/WEF_Delivering_on_the_European_Green_Deal_2024.pdf

     

  • Quantifying the Impact of Climate Change on Human Health

    Quantifying the Impact of Climate Change on Human Health

    El cambio climático está teniendo un impacto profundo en la salud global, ya sea relacionado con la disminución en la oferta de agua dulce debido a sequías, el aumento de enfermedades infecciosas tras inundaciones o la contaminación del aire tóxico asociada a incendios forestales descontrolados. No hay duda de que el calentamiento global y los eventos climáticos extremos están exacerbando los problemas de salud en todo el mundo y poniendo tensión en los sistemas de atención médica que ya están al límite en algunas regiones. En la próxima década, según lo detallado en el Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial de 2023, la incapacidad para mitigar y adaptarse al cambio climático representará nuestro riesgo más grave a nivel mundial, con patrones climáticos cambiantes que ya están generando tendencias alarmantes. Estas incluyen el aumento de patógenos nuevos y existentes, incrementos en la contaminación del aire y el agua, así como empeoramiento de eventos climáticos extremos como olas de calor, tormentas tropicales e inundaciones. Además, la brecha de desigualdad en salud también ha comenzado a ampliarse debido a los efectos del cambio climático en poblaciones vulnerables y geografías que ya enfrentan dificultades y tienen un acceso limitado a servicios de salud de calidad y asequibles. Como parte de una colaboración entre el Foro Económico Mundial y Oliver Wyman, se llevó a cabo un análisis económico centrado en cómo el clima transformará probablemente el panorama de la salud en las próximas dos décadas. Este análisis en profundidad, parte de la iniciativa de Clima y Salud del Foro, también evaluó el impacto del clima en la economía global y los sistemas de atención médica en todo el mundo, ofreciendo estrategias accionables para mitigar y prepararse para la amenaza anticipada. El objetivo con el informe y la iniciativa es ayudar a los sectores público y privado a crear comunidades más resilientes y saludables. Al aumentar la conciencia sobre la magnitud y alcance de la inminente crisis de salud impulsada por el clima, esperamos brindar orientación a varias regiones y comunidades sobre cómo utilizar el tiempo limitado que nos queda para prepararse. Aunque se ha debatido mucho sobre el impacto del cambio climático en la naturaleza y la economía global, algunas de las consecuencias más urgentes de las temperaturas en aumento de la Tierra afectarán a la salud humana y al sistema de salud global. Este artículo tiene como objetivo cuantificar las consecuencias para la salud del cambio climático, tanto en términos de los resultados de salud en sí mismos (mortalidad y vidas saludables perdidas) como en términos de los costos económicos para el sistema de atención médica. Se analizaron seis categorías principales de eventos impulsados por el clima como importantes impulsores de impactos negativos en la salud, incluidas inundaciones, sequías, olas de calor, tormentas tropicales, incendios forestales y el aumento del nivel del mar. Los resultados del análisis mostraron que para 2050, es probable que el cambio climático cause un adicional de 14.5 millones de muertes y pérdidas económicas de $12.5 billones en todo el mundo. Los impactos inducidos por el clima representarán costos adicionales de $1.1 billones para los sistemas de atención médica, creando una carga significativa adicional en infraestructuras ya tensas y en recursos médicos y humanos. De los eventos climáticos analizados, las inundaciones fueron identificadas como el mayor riesgo agudo de mortalidad inducida por el clima, con un estimado de 8.5 millones de muertes para 2050. Las sequías, vinculadas indirectamente al calor extremo, son la segunda causa más importante de mortalidad, con una previsión de 3.2 millones de muertes. Las olas de calor, que constituyen un período prolongado de temperaturas y humedad extremas, tienen el mayor costo económico estimado en $7.1 billones para 2050 debido a la pérdida de productividad. El cambio climático desencadenará un aumento catastrófico en varios resultados de enfermedades sensibles al clima, incluidas enfermedades transmitidas por vectores. Las temperaturas más cálidas aumentarán tanto el período de cría como el rango geográfico de colonias de mosquitos, lo que llevará a la expansión de enfermedades como malaria, dengue y Zika a zonas climáticas moderadas y previamente menos afectadas, como Europa y los Estados Unidos. Para 2050, se estima que un adicional de 500 millones de personas pueden estar en riesgo de exposición a enfermedades transmitidas por vectores.

    Es importante destacar que el cambio climático exacerbará las desigualdades en salud a nivel mundial. Las poblaciones más vulnerables, incluidas mujeres, jóvenes, ancianos, grupos de bajos ingresos y comunidades de difícil acceso, serán las más afectadas por las consecuencias relacionadas con el clima. Regiones como África y el sur de Asia enfrentan una vulnerabilidad aumentada a los impactos del cambio climático exacerbados por limitaciones de recursos existentes, infraestructuras adecuadas y equipo médico esencial, complicando aún más su capacidad para abordar y adaptarse a los desafíos ambientales. Todavía hay tiempo para que la economía global reduzca decisivamente las emisiones y adopte estrategias para proteger la salud humana de los impactos del cambio climático. Sin embargo, es imperativo que los responsables de la formulación de políticas reconozcan y aborden la insuficiente preparación de los sistemas de atención médica para mitigar las consecuencias para la salud. A diferencia del caso del COVID-19, que tomó por sorpresa a gobiernos y a la industria de la salud global, existe una ventana única para adaptar y preparar las infraestructuras, fuerzas laborales y cadenas de suministro de atención médica para el impacto creciente de la crisis climática. Es esencial la colaboración entre múltiples partes interesadas e industrias para abordar estos desafíos y lograr una transformación completa y exhaustiva del sistema de salud. Hay muchas megatendencias que caracterizarán la economía global del siglo XXI, pero ninguna tan peligrosa y disruptiva como el cambio climático, la megatendencia que probablemente dicte el destino de todas las demás. A mediados de este siglo, la temperatura de la Tierra estaba 1.1°C por encima de donde había estado entre 1850 y 1900, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas. Como resultado, el mundo está experimentando tormentas tropicales severas, olas de calor peligrosas, sequías, incendios forestales, aumento del nivel del mar e inundaciones en todo el planeta. Este aumento en la severidad de los eventos climáticos es el resultado del constante aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que atrapan el calor del sol en la atmósfera y elevan la temperatura de la Tierra cada vez más. Estas emisiones han aumentado constantemente desde los días preindustriales, con una aceleración especialmente rápida desde la década de 1970. No ha habido un año desde el cambio de milenio en el que las emisiones hayan disminuido, con la excepción de 2020, el año en que la economía global fue trastornada por la pandemia de COVID-19 y la mayoría de las actividades económicas se paralizaron durante meses. Incluso después de esa interrupción de más de un año, 2022 logró romper otro récord de emisiones, según la Agencia Internacional de Energía (IEA), y se espera que 2023 sea aún más alto. El dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido nitroso, los tres principales gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global, mantuvieron tasas de crecimiento históricamente altas el año pasado, con el CO2 ahora un 50% más alto que sus niveles preindustriales. La reciente COP28 produjo compromisos audaces en relación con el impacto en la salud, incluida la aprobación de una Declaración de Clima y Salud por más de 120 países y promesas de más de $1 mil millones para proyectos relacionados con la salud. El reconocimiento recién descubierto del alcance de la crisis de salud global debido al clima ayudará a abordar esta situación crítica y puede permitir que la humanidad reduzca el impacto de los eventos impulsados por el clima en la salud planetaria. En las últimas dos décadas, el IPCC ha presentado varios escenarios diferentes que muestran cómo podría evolucionar el calentamiento global. En 2014, el IPCC emitió las Trayectorias Representativas de Concentración (RCP), que se crearon como una serie temporal de efectos ambientales a largo plazo de emisiones, concentraciones de la gama completa de GEI, aerosoles y gases químicamente activos, y uso del suelo.

    El informe aborda de manera exhaustiva las repercusiones que el cambio climático está teniendo en la salud de la población. A través de un análisis detallado de datos científicos y estudios epidemiológicos, el informe destaca cómo las alteraciones en los patrones climáticos están generando consecuencias directas e indirectas en la salud humana a nivel global. El informe examina el aumento de eventos climáticos extremos, como olas de calor, inundaciones y tormentas, y su impacto directo en la salud física de las personas. Se evidencia cómo estas situaciones extremas contribuyen a un aumento significativo de enfermedades cardiovasculares, deshidratación, golpes de calor y otras afecciones relacionadas con el calor. Además, se resalta la creciente vulnerabilidad de las poblaciones más desfavorecidas y los países en desarrollo ante estos fenómenos, exacerbando las desigualdades en materia de salud. Asimismo, el informe aborda las consecuencias indirectas del cambio climático en la salud, tales como la propagación de enfermedades transmitidas por vectores. Se explora cómo las variaciones en las temperaturas y los patrones de lluvia están alterando los hábitats de los vectores, como los mosquitos, y facilitando la propagación de enfermedades como el dengue, la malaria y el virus del Zika. Esta dimensión del impacto en la salud destaca la necesidad de abordar el cambio climático como una cuestión de salud pública global. Adicionalmente, el informe destaca la relación entre el cambio climático y la seguridad alimentaria, destacando cómo la variabilidad climática afecta la producción agrícola y la disponibilidad de alimentos, lo que a su vez incide en la malnutrición y las enfermedades relacionadas con la alimentación. Se subraya la importancia de estrategias de adaptación y mitigación para preservar la seguridad alimentaria en un contexto de cambio climático. En conclusión, el informe proporciona una visión integral de cómo el cambio climático está afectando la salud humana, tanto directa como indirectamente, y destaca la urgencia de abordar este desafío global desde una perspectiva interdisciplinaria que integre la salud, el medio ambiente y la equidad social. Las recomendaciones finales hacen hincapié en la necesidad de políticas sólidas y acciones coordinadas a nivel mundial para mitigar los impactos en la salud y construir sociedades más resilientes frente al cambio climático.

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  • Paper on DSO Data Exchange Relating to Flexibility and NRAs’ Role

    Paper on DSO Data Exchange Relating to Flexibility and NRAs’ Role

    La utilización de servicios de flexibilidad por parte de los Operadores del Sistema de Distribución (DSOs) es un enfoque emergente pero prometedor para mejorar la gestión de la red y acelerar la integración de nueva capacidad eléctrica y cargas. El intercambio de datos relacionados con la flexibilidad entre los DSOs y otros actores es fundamental para permitir el uso efectivo de la flexibilidad. A nivel europeo, marcos legales recientes, como la propuesta de la Ley de Datos y el plan de acción de la Unión Europea para la digitalización del sistema energético, introducidos por la Comisión Europea en 2022, están creando un entorno más armonizado para el intercambio de datos de flexibilidad. Estos desarrollos también pueden influir en la participación de las Autoridades Reguladoras Nacionales (NRAs) en este ámbito. Desde la perspectiva de los DSOs, el panorama para el manejo y la utilización de datos de flexibilidad está fragmentado debido a su etapa inicial. Los servicios de flexibilidad se están incorporando gradualmente en la planificación de la red, principalmente a través de proyectos piloto a pequeña escala dirigidos a necesidades nacionales específicas. Sin embargo, persisten desafíos en términos de gestión de redes de distribución, facilitación del mercado y coordinación entre los Operadores del Sistema de Transmisión (TSO) y los DSOs. La pregunta de si los DSOs deben adquirir flexibilidad directamente o utilizar plataformas de flexibilidad sigue siendo un tema de discusión. Desde el punto de vista de las NRAs, la participación en el intercambio de datos de DSO varía, con muchas anticipando roles más significativos en el futuro debido a la evolución de la legislación de la UE. Dado que el intercambio de datos es crucial para la digitalización de la red y la utilización de servicios de flexibilidad, las NRAs supervisarán el rendimiento de los DSOs a través de indicadores de redes inteligentes. En general, las prácticas de intercambio de datos de flexibilidad están en sus primeras etapas, careciendo de estándares comunes o prácticas generalizadas. La evaluación de CEER tiene como objetivo observar el desarrollo de este campo y el papel de la intervención regulatoria en Europa sin abogar necesariamente por la armonización. Mientras que el uso de servicios de flexibilidad por parte de los DSOs aún está en sus primeras etapas, puede actuar como una herramienta para que los DSOs gestionen mejor sus redes y aceleren la conexión de nueva capacidad de generación y cargas. En este contexto, el intercambio de datos relacionados con la flexibilidad entre los DSOs y otras partes es un bloque básico para el uso de la flexibilidad. El marco legal europeo también está estableciendo un entorno más claro y armonizado para el intercambio de datos de flexibilidad a través de la propuesta de la Ley de Datos y el plan de acción de la UE para la digitalización del sistema energético, publicados por la Comisión Europea en febrero y octubre de 2022 respectivamente. Los desarrollos en curso también pueden dar forma a la participación de las NRAs en el intercambio de datos relacionados con la flexibilidad por parte de los DSOs. CEER reconoce que los DSOs no siempre son directamente responsables de la recopilación de datos, considerando el papel de centros de datos u otros terceros. Sin embargo, el enfoque de este documento se centra en las prácticas de intercambio de datos de flexibilidad en lugar de en las entidades directamente responsables de ello. El uso de servicios de flexibilidad por parte de los DSOs está aún en sus primeras etapas, pero ya está establecido en el diseño del mercado eléctrico interno. En este contexto, este documento busca examinar cómo se está desarrollando esta nueva área de trabajo de los DSOs y cómo la intervención regulatoria está teniendo lugar en Europa. Para los fines de este documento, los datos de flexibilidad se definen como los datos recopilados o manejados por los DSOs (o cualquier otro organismo responsable de un centro de datos) relacionados con el uso de la flexibilidad para gestionar su red o habilitar el uso de la flexibilidad por terceros. Los recursos de flexibilidad a considerar incluyen soluciones técnicas de los propios activos de los DSOs, acuerdos de conexión, tarifas de red dinámicas y adquisición de flexibilidad basada en el mercado, incluyendo servicios de flexibilidad y soluciones inteligentes relacionadas, por ejemplo, con la carga y las comunidades energéticas que pueden utilizar datos en tiempo real para gestionar recursos flexibles locales para su propio beneficio o para proporcionar servicios a la red.

    Adquirir servicios de flexibilidad de usuarios o interactuar con ellos para obtener una respuesta adecuada a las circunstancias de la red (contractualmente o a través de señales tarifarias implícitas) puede considerarse como una herramienta de optimización para la operación y desarrollo de la red, especialmente en el contexto de la transición energética, donde los DSOs utilizan recursos energéticos distribuidos y mayor visibilidad y control de la red para posponer o evitar algunas partes de las refuerzos de la red, reduciendo así el impacto de la política energética relacionada con la transición energética en los costos de la red. Cabe destacar que los DSOs europeos estiman que la inversión necesaria en activos de red de distribución rondará los 400 mil millones de euros entre 2020 y 2030, lo que representa un esfuerzo de inversión un 50-70% mayor que los datos históricos. El uso de la flexibilidad por parte de los DSOs no evita por completo los refuerzos de la red, pero proporciona un medio para acelerar la conexión de nueva capacidad de generación y demanda en áreas ya saturadas y para proporcionar este servicio de manera eficiente. Con el aumento significativo de las inversiones en la red coincide un aumento aún mayor en las inversiones en generación renovable, compitiendo por todo tipo de recursos (materiales, productos, contratistas o recursos humanos). Por lo tanto, la flexibilidad puede permitir a los DSOs anticipar e incrementar las capacidades de conexión de la red, contribuyendo a alcanzar los objetivos de generación renovable en la matriz energética. El uso de recursos de flexibilidad por parte de los DSOs puede competir, superponerse o incluso agravar las necesidades de flexibilidad del sistema eléctrico, por ejemplo, para el equilibrio. Por lo tanto, la coordinación TSO-DSO es cada vez más crítica al discutir la provisión de flexibilidad por parte de los usuarios de la red. El intercambio de datos de flexibilidad es una necesidad básica para dicha coordinación. Otro desafío potencial es que la flexibilidad local puede incitar a ofertas estratégicas como el juego de aumento y disminución, que podrían desviar el funcionamiento adecuado del mercado y aumentar la congestión de la red. Si bien los mercados de flexibilidad bien gestionados no son el enfoque principal de este informe, están interconectados con el intercambio de datos de flexibilidad a través de la transparencia de la información y garantizando que todas las partes involucradas puedan tomar decisiones informadas. El intercambio de datos entre los DSOs y los recursos de flexibilidad es un bloque básico para el uso de la flexibilidad. El enfoque de CEER al intercambio de datos de flexibilidad de DSO investiga las prácticas avanzadas actuales, con el objetivo de formular opiniones iniciales sobre si los reguladores deberían promover o respaldar ciertas prácticas o incluso regular activamente hacia la armonización de dichas prácticas. CEER reconoce que los DSOs no siempre son directamente responsables de la recopilación de datos, considerando el papel de centros de datos u otros terceros. Sin embargo, el enfoque de este documento se centra en las prácticas de intercambio de datos de flexibilidad en lugar de en las entidades directamente responsables de ello. La agenda ambiental está en primer plano de la legislación de la UE, con objetivos recientes de consumo de energías renovables que se elevan al 45% para 2030 con el plan REPowerEU. Los servicios de flexibilidad se han identificado como clave para una integración más eficiente de las energías renovables. En este contexto, CEER encargó a DNV realizar un estudio con el objetivo de analizar las prácticas actuales y futuras de intercambio de datos de DSO donde el DSO esté involucrado (ya sea directa o a través de centros de datos); y las necesidades relacionadas con el uso de flexibilidad para gestionar la red del DSO, así como los servicios de flexibilidad en general. Con una mayor participación de las partes interesadas en los mercados y sistemas eléctricos de la UE, es fundamental i) evaluar el papel y las responsabilidades de los DSOs en relación con la gestión de datos de flexibilidad; y ii) examinar cómo difieren sus necesidades actuales y futuras de datos.

    El informe aborda la cuestión de intercambio de datos entre Operadores de Red de Distribución (DSO, por sus siglas en inglés) en relación con la flexibilidad en el sector energético y el papel de las Autoridades Nacionales de Regulación (NRAs). La flexibilidad en este contexto se refiere a la capacidad de adaptar la generación y distribución de energía de manera eficiente para satisfacer las demandas cambiantes del consumidor y las condiciones del mercado. En el informe, se explora cómo los DSO intercambian datos para mejorar la flexibilidad en sus redes de distribución. Esto podría incluir información sobre la demanda de energía, la disponibilidad de recursos renovables, y otras variables relevantes. Este intercambio de datos se considera crucial para optimizar la operación de las redes de distribución y lograr una mayor eficiencia en la entrega de energía. Además, se examina el papel de las NRAs en este contexto. Las NRAs desempeñan un papel clave en la regulación y supervisión de las actividades relacionadas con la energía. El informe puede abordar cómo las NRAs pueden facilitar y respaldar el intercambio de datos entre los DSO, promoviendo la transparencia, la competencia y la eficiencia en el sector. El documento posiblemente destaca la importancia de establecer estándares y protocolos comunes para el intercambio de datos entre los DSO, con el fin de garantizar la interoperabilidad y la seguridad de la información. También podría sugerir recomendaciones para mejorar la colaboración entre los DSO y las NRAs, identificando posibles barreras y proponiendo soluciones. En resumen, el informe aborda la interconexión de datos entre los DSO en relación con la flexibilidad en el sector energético, y examina el papel crucial de las NRAs en facilitar este intercambio de información para mejorar la eficiencia y la operación óptima de las redes de distribución de energía.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.ceer.eu/en/2404

     

    https://www.ceer.eu/documents/104400/-/-/bb297f56-e8b0-327c-6d6b-aa1514a3f402

     

  • Senegal 2023

    Senegal 2023

    El desarrollo del sector energético de Senegal es el centro de la estrategia del país para el desarrollo sostenible y económico, así como su aspiración de convertirse en una economía emergente para el año 2035, según el Plan Sénégal Émergent (PSE). Con instituciones sólidas y una visión claramente articulada para perseguir objetivos de desarrollo sostenible, Senegal está bien posicionado para cumplir estas ambiciones y continuar su camino hacia el crecimiento y desarrollo económico. Desde el lanzamiento del PSE, Senegal ha adoptado reformas destinadas a atraer inversión extranjera directa (IED) y fomentar mayores niveles de participación del sector privado, aprovechando el apoyo significativo de instituciones financieras para el desarrollo (IFD), como el Programa Scaling Solar del Banco Mundial. La estabilidad de las instituciones del país ha permitido atraer IED al sector energético para su desarrollo, aunque se necesitaría más para cumplir con las ambiciones de Senegal. Con el fin de lograr el acceso universal a la energía moderna, impulsar la industrialización y consolidar un sistema de energía sostenible, resiliente y bajo en carbono, Senegal se ha unido recientemente a la Just Energy Transition Partnership (JETP) junto con socios de Francia, Alemania, la Unión Europea, el Reino Unido y Canadá. Este acuerdo se compromete a movilizar hasta 2.5 mil millones de euros en un período de tres a cinco años para apoyar a Senegal en la consecución de sus ambiciones. Senegal es un firme partidario del proceso de la Conferencia de las Partes (COP) de la UNFCCC, centrado principalmente en el desarrollo de energía limpia, la reducción de emisiones de metano, la promoción de la resiliencia climática y la implementación de transiciones energéticas equitativas, especialmente para las economías en desarrollo. El país presidió el grupo de negociadores climáticos de los países menos desarrollados (PMA) y aboga enérgicamente por un aumento en la movilización de fondos climáticos. En 2020, el gobierno presentó una Contribución Nacional Determinada (CND) completa y ambiciosa que incluye objetivos concretos de energía limpia para la próxima década, abarcando renovables, eficiencia energética y despliegue de tecnologías de energía limpia. En 2023, Senegal ya ha cumplido los objetivos renovables incondicionales establecidos en la CND. El gobierno trabaja en una estrategia de desarrollo a largo plazo con socios internacionales. Durante los últimos cuatro años, la estrategia energética del gobierno, la Lettre de politique de développement du secteur énergétique (LPDSE 2019-2023), se ha centrado en asegurar un suministro de energía a bajo costo, acceso a electricidad más confiable, sostenible y a menor costo, acceso a combustibles de cocina modernos y reglas más sólidas para la financiación, gobernanza y regulación en el sector. En 2022, el 75% de la población de Senegal tenía acceso a electricidad (97% en áreas urbanas, 55% en áreas rurales), una de las tasas más altas en África subsahariana. Casi el 30% (5 millones) de la población tenía acceso a combustibles y equipos de cocina limpios en 2022, aunque esto se concentraba principalmente en áreas urbanas, donde más del 50% tenía acceso, mientras que solo el 7% lo tenía en asentamientos rurales. Debido al fuerte crecimiento demográfico, el número de personas que aún dependen de biomasa tradicional para cocinar ha aumentado más rápido que la población total, duplicándose de 6.5 millones en 2000 a 12.5 millones hoy. Será crucial priorizar programas de cocina limpia y acceso a electricidad en áreas rurales en la próxima LPDSE para hacer frente a estas tendencias demográficas.

    El sector eléctrico es fundamental para el desarrollo sostenible de Senegal. La matriz eléctrica del país está dominada por el fuel oil pesado (FOP), que representó el 70% de la generación total de electricidad en 2022. En los últimos años, las energías renovables han superado al carbón, con la energía eólica y solar representando el 21% de la generación en 2022. Senegal ya cuenta con 0.4 GW de capacidad instalada de energía renovable total y se ha comprometido recientemente a aumentar ese porcentaje al 40% para 2030 en el marco de la JETP. La JETP también reconoció la importancia de las oportunidades de producción de gas de Senegal y el papel del gas en el desarrollo económico y la transición energética del país. Senegal está trabajando actualmente en un Plan Integrado de Bajo Costo (PIMC) a diez años y ha establecido una estrategia de gas a electricidad para cambiar del FOP al uso de gas natural en la generación de energía. La transición del sector energético de Senegal necesita una estrategia clara que incluya la implementación completa de las reformas del sector eléctrico, la expansión de la red eléctrica, la creación de zonas y subastas de energía renovable, así como un mayor equilibrio de poder a nivel nacional y regional dentro del Pool Eléctrico de África Occidental. Esta estrategia será crucial para proporcionar una señal de política a largo plazo a los inversores. Aunque la financiación pública seguirá desempeñando un papel importante, el sector energético de Senegal también necesitará movilizar más inversión del sector privado. El acceso a la financiación para proyectos de energía renovable está disponible en su mayoría a través de bancos internacionales e IFD. Los proyectos relacionados con el gas son actualmente más difíciles de financiar, ya que la mayoría de los IFD ya no respaldan dichos proyectos y los inversores comerciales pueden no encontrar atractivos rendimientos ajustados al riesgo para activos regulados como las redes de gas. El sector de recursos naturales está en el corazón de la estrategia de desarrollo de Senegal. El país está a punto de convertirse en productor de petróleo y gas en 2024, aprovechando sus significativas reservas en alta mar. En 2020, África representó casi el 3% de las emisiones globales acumulativas, siendo Senegal solo el 0.03% de las emisiones energéticas globales. Un análisis de la IEA ha demostrado que el impacto en las emisiones globales derivado del desarrollo de recursos de gas natural en el continente sería insignificante y solo aumentaría las emisiones acumulativas al 3.5% para 2030. En la COP26 en Glasgow, Senegal se unió al Compromiso Global de Metano para actuar sobre las emisiones de metano. El Código del Petróleo exige a las empresas tomar medidas necesarias para prevenir y combatir la contaminación ambiental, de acuerdo con las prácticas industriales internacionales y la legislación nacional aplicable. Se prevé el desarrollo de un Mapa de Ruta Nacional de Metano, con el apoyo de la Coalición para el Clima y el Aire Limpio. Reducir las emisiones operativas de la producción de petróleo y gas es una medida rentable que no solo aumentará los ingresos del gobierno, sino que también respaldará las aspiraciones de utilizar el gas para impulsar el acceso a la energía nacional y reducir los impactos ambientales y de salud en las comunidades locales. Para asegurar la distribución de ingresos derivados del desarrollo de estos recursos,

    El informe destaca una serie de medidas estratégicas destinadas a mejorar la seguridad energética, promover la sostenibilidad y fomentar la inversión en energías renovables. Se hizo hincapié en la diversificación de la matriz energética, buscando reducir la dependencia de fuentes no renovables y avanzar hacia una mayor integración de fuentes limpias y renovables. La revisión también abordó cuestiones relacionadas con la eficiencia energética y la modernización de la infraestructura, con un enfoque en la digitalización y la incorporación de tecnologías inteligentes. Se identificaron oportunidades para la participación del sector privado en el desarrollo de proyectos energéticos y se implementaron políticas para facilitar la inversión extranjera. Asimismo, se destacó la importancia de la inclusión social y la equidad en el acceso a la energía, especialmente en comunidades rurales. El informe subraya el compromiso de Senegal con los objetivos de desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático, destacando iniciativas específicas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover prácticas sostenibles. Se espera que esta revisión de la política energética sirva como un marco integral para el crecimiento sostenible del sector energético en Senegal, alineado con las aspiraciones nacionales e internacionales en materia de energía limpia y desarrollo sostenible.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.iea.org/reports/senegal-2023

     

    https://iea.blob.core.windows.net/assets/b80ed5fc-7483-4b65-ae73-d39d5b2de40d/Senegal2023.pdf

     

     

  • Electricity 2024

    Electricity 2024

    La electricidad es fundamental para el funcionamiento de las sociedades y economías modernas, y su importancia no hace sino crecer a medida que se popularizan las tecnologías que funcionan con electricidad, como los vehículos eléctricos y las bombas de calor. La generación de electricidad es actualmente la mayor fuente de emisiones de dióxido de carbono (CO2) del mundo, pero también es el sector que lidera la transición hacia las emisiones netas cero gracias a la rápida expansión de fuentes de energía renovables como la solar y la eólica. Garantizar a los consumidores un acceso seguro y asequible a la electricidad, reduciendo al mismo tiempo las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2), es uno de los principales retos de la transición energética. Dadas estas tendencias, el informe Electricidad 2024 de la Agencia Internacional de la Energía es una lectura esencial. Ofrece un análisis profundo y exhaustivo de las políticas recientes y la evolución del mercado, y proporciona previsiones hasta 2026 sobre la demanda de electricidad, el suministro y las emisiones de CO2. El informe de la AIE sobre el sector eléctrico, que se publica periódicamente desde 2020, ofrece información sobre la evolución del mix de generación. Además, el informe de este año incluye un análisis en profundidad sobre los factores que han impulsado el reciente descenso de la demanda de electricidad en Europa; el impacto del sector de los centros de datos en el consumo de electricidad; y la evolución reciente del sector de la energía nuclear en el mundo. La caída del consumo eléctrico en las economías avanzadas frenó el crecimiento de la demanda mundial de electricidad en 2023. La demanda mundial de electricidad creció un 2,2% en 2023, menos que el crecimiento del 2,4% observado en 2022. Mientras que China, India y numerosos países del sudeste asiático experimentaron un fuerte crecimiento de la demanda de electricidad en 2023, las economías avanzadas registraron descensos sustanciales debido a un entorno macroeconómico mediocre y a la elevada inflación, que redujo la producción manufacturera e industrial. Se espera que la demanda mundial de electricidad aumente a un ritmo más rápido en los próximos tres años, creciendo una media del 3,4% anual hasta 2026. Este aumento se verá impulsado por la mejora de las perspectivas económicas, que contribuirá a un crecimiento más rápido de la demanda de electricidad tanto en las economías avanzadas como en las emergentes. Especialmente en las economías avanzadas y en China, la demanda de electricidad se verá respaldada por la electrificación en curso de los sectores residencial y del transporte, así como por una notable expansión del sector de los centros de datos. Se estima que la cuota de la electricidad en el consumo final de energía habrá alcanzado el 20% en 2023, frente al 18% en 2015. Aunque se trata de un progreso, la electrificación debe acelerarse rápidamente para cumplir los objetivos mundiales de descarbonización. En el escenario de emisiones netas cero para 2050 de la AIE, una vía alineada con la limitación del calentamiento global a 1,5 °C, la cuota de la electricidad en el consumo final de energía se acerca al 30% en 2030. El consumo de electricidad de los centros de datos, la inteligencia artificial (IA) y el sector de las criptomonedas podría duplicarse de aquí a 2026. Los centros de datos son importantes motores del crecimiento de la demanda de electricidad en muchas regiones. Tras un consumo mundial estimado de 460 teravatios-hora (TWh) en 2022, el consumo total de electricidad de los centros de datos podría alcanzar más de 1 000 TWh en 2026. Esta demanda equivale aproximadamente al consumo eléctrico de Japón. La actualización de la normativa y las mejoras tecnológicas, también en materia de eficiencia, serán cruciales para moderar el aumento del consumo energético de los centros de datos. La demanda de electricidad aumentó un 6,4%, impulsada por los sectores servicios e industrial. Con la previsión de que el crecimiento económico del país se ralentice y dependa menos de la industria pesada, el ritmo de crecimiento de la demanda eléctrica china se suaviza hasta el 5,1% en 2024, el 4,9% en 2025 y el 4,7% en 2026, según nuestras previsiones. Aun así, el aumento total de la demanda de electricidad de China hasta 2026, de unos 1 400 TWh, representa más de la mitad del consumo anual actual de electricidad de la Unión Europea. El consumo de electricidad per cápita en China ya superaba el de la Unión Europea a finales de 2022 y se prevé que siga aumentando. La rápida expansión de la producción de módulos fotovoltaicos solares y vehículos eléctricos, así como la transformación de los materiales relacionados, apoyarán el crecimiento continuo de la demanda de electricidad en China mientras evoluciona la estructura de su economía.

    China aporta la mayor parte del crecimiento de la demanda mundial de electricidad en términos de volumen, pero India registra la tasa de crecimiento más rápida hasta 2026 entre las principales economías. Tras un aumento del 7% en la demanda de electricidad de la India en 2023, esperamos un crecimiento superior al 6% de media anual hasta 2026, apoyado por una fuerte actividad económica y la expansión de la propiedad de aparatos de aire acondicionado. En los próximos tres años, India sumará una demanda de electricidad aproximadamente equivalente al consumo actual del Reino Unido. Mientras que las energías renovables cubrirán casi la mitad de este crecimiento de la demanda, se espera que un tercio proceda del aumento de la generación con carbón. También esperamos que el Sudeste Asiático experimente un fuerte aumento anual de la demanda de electricidad del 5% de media hasta 2026, impulsado por la fuerte actividad económica. Mientras que el consumo de electricidad per cápita en la India y el Sudeste Asiático aumenta rápidamente, en África lleva más de tres décadas estancado. El consumo per cápita en África incluso disminuyó en los últimos años, ya que la población creció más rápido que el suministro de electricidad, y sólo esperamos que recupere sus niveles de 2010-15 a finales de 2026 como muy pronto. Hace treinta años, una persona en África consumía más electricidad de media que alguien que viviera en la India o en el Sudeste Asiático. Sin embargo, los fuertes aumentos de la demanda y el suministro de electricidad en India y el Sudeste Asiático en las últimas décadas -que han ido de la mano de un auge del desarrollo económico- han transformado estas regiones a un ritmo espectacular. Mientras tanto, el consumo de electricidad per cápita de África en 2023 era la mitad que el de la India y un 70% inferior al del Sudeste Asiático. Nuestra previsión para África para el periodo 2024-26 anticipa un crecimiento medio anual de la demanda total de electricidad del 4%, el doble de la tasa media de crecimiento observada entre 2017 y 2023. Dos tercios de este crecimiento de la demanda se cubrirán mediante la expansión de las energías renovables, mientras que el resto se cubrirá principalmente con gas natural. La demanda de electricidad en Estados Unidos cayó un 1,6% en 2023 tras aumentar un 2,6% en 2022, pero se espera que se recupere en el periodo de perspectivas 2024-26. Una de las principales razones del descenso fue el clima más suave en 2023 en comparación con 2022, aunque también influyó la ralentización del sector manufacturero. La demanda de electricidad en la Unión Europea disminuyó por segundo año consecutivo en 2023, a pesar de que los precios de la energía bajaron desde máximos históricos. Tras una caída del 3,1% en 2022, el descenso interanual del 3,2% de la demanda de la UE en 2023 significó que cayó a niveles vistos por última vez hace dos décadas. Al igual que en 2022, el menor consumo del sector industrial fue el principal factor que redujo la demanda de electricidad, dado que los precios de la energía bajaron pero se mantuvieron por encima de los niveles anteriores a la pandemia. En 2023, también hubo indicios de cierta destrucción permanente de la demanda, especialmente en los sectores químico y de producción de metales primarios, que consumen mucha energía. Estos segmentos seguirán siendo vulnerables a las perturbaciones de los precios de la energía durante el periodo de nuestras perspectivas. No se espera que el consumo de electricidad de la UE vuelva a los niveles de 2021 hasta 2026 como muy pronto. La demanda de electricidad en el sector industrial de la Unión Europea cayó un 6% en 2023, tras un descenso similar en 2022. Suponiendo que el sector industrial se recupere gradualmente a medida que se moderan los precios de la energía, se prevé que el crecimiento de la demanda de electricidad de la UE aumente una media del 2,3% en 2024-26. Los vehículos eléctricos, las bombas de calor y los centros de datos seguirán siendo fuertes pilares del crecimiento durante el periodo, y juntos representarán la mitad del aumento previsto de la demanda total.

    El informe proporciona una exhaustiva evaluación del panorama actual y futuro del sector eléctrico, abarcando un período de dos años hasta 2026. Este documento aborda diversos aspectos clave relacionados con la generación, distribución y consumo de electricidad, ofreciendo una visión integral de las tendencias y proyecciones que impactarán el mercado eléctrico en los próximos años. El informe examina detalladamente la situación actual del suministro de electricidad, destacando las fuentes de generación predominantes y su contribución a la matriz energética. Se analizan las tendencias en la producción de energía renovable, nuclear y no renovable, identificando los factores que influyen en la evolución de estas fuentes. Además, se abordan las tecnologías emergentes y las innovaciones en la generación eléctrica, explorando su papel potencial en la transición hacia un sistema más sostenible. En cuanto a la infraestructura de distribución, el informe examina los desafíos y oportunidades asociados con la modernización de las redes eléctricas. Se evalúa la implementación de tecnologías inteligentes, como la medición avanzada y la automatización de la red, para mejorar la eficiencia y la confiabilidad del suministro eléctrico. También se analiza el impacto de la descentralización de la generación, incluyendo el aumento de la adopción de sistemas de energía distribuida y microgrids. La parte central del informe se centra en las proyecciones para el periodo 2024-2026, proporcionando análisis detallados de las tendencias esperadas en la demanda de electricidad, los precios de la energía y la capacidad de generación. Se tienen en cuenta factores macroeconómicos, políticos y tecnológicos que podrían influir en el desarrollo del mercado eléctrico durante este período. Además, se exploran posibles escenarios futuros, como la integración masiva de vehículos eléctricos, cambios en las políticas energéticas y avances tecnológicos disruptivos. En resumen, el informe proporciona una visión completa y perspicaz del estado actual y futuro del sector eléctrico, sirviendo como una valiosa herramienta para stakeholders, analistas y tomadores de decisiones que buscan comprender y anticipar las dinámicas del mercado eléctrico en los próximos años.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.iea.org/reports/electricity-2024

     

    https://iea.blob.core.windows.net/assets/6b2fd954-2017-408e-bf08-952fdd62118a/Electricity2024-Analysisandforecastto2026.pdf

     

     

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La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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