Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Global Mobile Trends 2024

    Global Mobile Trends 2024

    La adopción de 5G se acerca al 20 % en todo el mundo, lo que supone un aumento de 7 puntos porcentuales en los últimos 12 meses. Se trata de una noticia positiva, dado el potencial de aumento de las tarifas derivado de la transición desde 4G, con mucho margen para avanzar. Sin embargo, el auge de la 5G no ha alterado materialmente el crecimiento de los ingresos móviles, que se mantiene obstinadamente bajo. La debilidad económica ha desempeñado su papel, pero un problema mayor es que las primas de precios acaban por desaparecer en ausencia de una «aplicación asesina» por la que la gente pague más. Mientras tanto, la historia del B2B sigue desarrollándose en torno a las redes inalámbricas privadas, los bordes y el IoT. El B2B sigue siendo uno de los focos del sector, con el lanzamiento de la próxima iteración de redes 5G como importante pilar para el crecimiento en los próximos tres años. El rápido auge de la IA es la mayor noticia tecnológica del último año, con implicaciones de gran alcance para el comercio, el empleo y la seguridad. Las incursiones de las empresas de telecomunicaciones en la IA han comenzado con prioridades internas (por ejemplo, solucionar fallos de la red). Esto es pragmático, pero sólo araña la superficie. Es probable que en 2024 la inteligencia artificial genere crecimiento a través de servicios y marketing más inteligentes. La monetización de datos, en particular, merece más atención, con productos como AWS Telco Data Lake demostrando ser valioso para aprovechar diversas fuentes de datos de operadores. A finales de 2022, el 50 % de los operadores encuestados afirmaba tener 4G privado, y el 34 % había lanzado o estaba probando 5G privado. Un año después, la cifra de 5G casi se había duplicado hasta el 64%. Esto refleja una respuesta a la demanda empresarial de soluciones personalizadas en sus instalaciones o cerca de ellas, junto con la capacidad de incorporar la computación de borde y el IoT a los paquetes de servicios. Sin embargo, la 5G privada pone en cuestión los niveles tradicionales de competencia; Nokia, Ericsson y otros proveedores podrían convertirse en contratistas principales, apoyados por los operadores, y no al revés. Los satélites se han movido silenciosamente en la corriente principal desde 2016, cuando se hicieron las propuestas originales de constelación LEO de SpaceX. 2023 fue un punto de inflexión, impulsado por la mejora económica, las ganancias de capacidad y la consagración de los estándares NTN en la nueva radio 5G (3GPP). El satélite proporciona a las telecos una vía para alcanzar unos ingresos que antes no eran posibles; GSMA Intelligence calcula un volumen anual de entre 30.000 y 35.000 millones de dólares para 2035, lo que equivale a un impulso del 2,0-2,5% a la actual base de ingresos móviles. También implica un cierre de la brecha de cobertura (aún en el 7% de la población mundial) y de la brecha de Internet. Los satélites y las NTN simbolizan un nuevo enfoque pragmático de las asociaciones con otras industrias para resolver problemas mutuos. Esta mentalidad y este cambio cultural también constituirán la base de los modelos de prestación de servicios 5G B2B en sectores verticales. Norteamérica, Asia Oriental y los países del CCG siguen a la cabeza de la adopción de la 5G. 

    Aunque algunos mercados europeos están experimentando una mayor tracción, la mayoría de la región ha tardado en impulsar la 5G. La ampliación de la cobertura y la generalización de los dispositivos 5G contribuirán a ello. Varios grandes mercados de Asia-Pacífico aún no han lanzado la 5G a gran escala. Sin embargo, un despliegue significativo de 5G en la India ayudará a impulsar la adopción en la región, dado que los operadores se beneficiarán de la mejora de la economía unitaria. Los mercados más pequeños, como Vietnam, Tailandia y Filipinas, experimentarán una mayor tracción a partir de 2025. Los mercados de Asia Occidental (por ejemplo, Turquía e Irán) mostrarán una curva de adopción similar hacia la segunda mitad de la década. América Latina ha adoptado una postura de espera. Sin embargo, Brasil y México registran ahora un crecimiento de la cobertura y las conexiones. África seguirá rezagada en la adopción de la 5G debido a los elevados costos unitarios de las redes y los dispositivos. La excepción es Sudáfrica, que ha experimentado una tracción temprana. La autonomía es crucial para la visión 5G. La primera oleada de inversiones en 5G se centró en gran medida en la expansión de la cobertura, con mejoras de capacidad para la banda ancha móvil. Las mayores oportunidades de la 5G vendrán de permitir una conectividad determinista y de baja latencia para impulsar nuevos casos de uso para las empresas. La 5G autónoma (5G SA) es crucial para hacer realidad esta visión, dado que permitirá funciones como la fragmentación de la red y las comunicaciones ultra confiables y de baja latencia (URLLC).  Los mercados europeos han tardado más en desplegar y ejecutar la 5G, pero 2023 mostró signos de aceleración. Varios operadores están desplegando o han anunciado planes para desplegar 5G SA. La FWA y la 5G privada son motores clave de nuevas inversiones. 2022 vio un despliegue masivo y acelerado de 5G en India, con cobertura nacional ofrecida por Reliance Jio y Bharti Airtel. Jio ha lanzado una red 5G SA, mientras que Airtel se mantiene en la no autónoma (NSA). En 2024, se espera que la atención se centre en la integración de nuevas frecuencias y la comercialización de mmWave. Los mercados del norte de Asia, como China, Corea del Sur y Japón, siguen marcando el ritmo de la 5G, y ya se están centrando en el despliegue de la 5G-Avanzada y la 6G. En Australia, Telstra continúa su despliegue nacional de 5G, con inversiones en infraestructura digital para impulsar los casos de uso empresarial. En el Sudeste Asiático, Digital Nasional Berhad de Malasia ha alcanzado su objetivo del 80 % de cobertura nacional, allanando el camino para el lanzamiento de la segunda red mayorista del país.

     

    El informe presenta un análisis detallado sobre las tendencias y proyecciones clave en la industria móvil para el año en curso. El documento comienza destacando el continuo crecimiento y la importancia cada vez mayor de los dispositivos móviles en la vida cotidiana, tanto a nivel personal como profesional. Se enfatiza que los teléfonos inteligentes se han convertido en una herramienta esencial para la comunicación, el entretenimiento, el trabajo y el acceso a servicios en línea. En cuanto a la conectividad, el informe resalta la adopción generalizada de las redes 5G y su impacto en la velocidad y la fiabilidad de la conexión. Se prevé que la expansión de la cobertura 5G seguirá avanzando en todo el mundo, lo que impulsará aún más la demanda de dispositivos compatibles con esta tecnología. Además, se menciona la creciente tendencia hacia la conectividad IoT (Internet de las cosas), donde los dispositivos móviles desempeñarán un papel crucial en la interacción con una variedad de dispositivos inteligentes en hogares, ciudades y entornos industriales. En cuanto a software y servicios, el informe destaca el crecimiento de las aplicaciones basadas en la nube y la computación en la nube móvil, lo que permite a los usuarios acceder y utilizar software y almacenamiento remoto de manera más eficiente. También se menciona la importancia de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático en el desarrollo de aplicaciones móviles avanzadas que pueden adaptarse a las preferencias y comportamientos de los usuarios. Además, el informe aborda la creciente preocupación por la privacidad y la seguridad de los datos en el ámbito móvil, especialmente con el aumento de las amenazas cibernéticas y el uso indebido de la información personal. Se discuten las medidas que los usuarios y las empresas deben tomar para proteger sus datos y garantizar un uso seguro de los dispositivos móviles. El informe destaca la evolución continua y la importancia cada vez mayor de los dispositivos móviles en nuestra sociedad, así como las tendencias clave que darán forma al futuro de la industria móvil en los próximos años.

     

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  • Best Practices for Cyber Crisis Management

    Best Practices for Cyber Crisis Management

    El documento aborda de forma profunda las mejores prácticas para la gestión de crisis cibernéticas a nivel operativo en la Unión Europea (UE), ofreciendo una panorámica detallada que abarca desde la definición de conceptos clave como «crisis cibernética» y «gestión de crisis cibernética», hasta la descripción minuciosa de la estructura y roles desempeñados por diversos actores involucrados en la gestión de estas crisis a nivel de la UE. Entre estos actores se encuentran ENISA, los Estados miembros de la UE y la red EU-CyCLONe. Una de las contribuciones más significativas del texto es su análisis de la gestión de crisis cibernéticas a través de cuatro fases distintas: prevención, preparación, respuesta y recuperación. Dentro de cada una de estas fases, se identifican y destacan las mejores prácticas implementadas por algunos Estados miembros, como la adopción de una definición nacional de crisis cibernética, el desarrollo de estándares de seguridad de la información para el sector público y la promoción de iniciativas destinadas a programas de prevención de amenazas cibernéticas. Además de proporcionar una visión global de las mejores prácticas, el texto profundiza en las estrategias específicas para fortalecer la coordinación y capacidad de respuesta frente a crisis cibernéticas en la UE, mediante la presentación de 15 prácticas clave distribuidas en las fases de prevención, detección, respuesta y recuperación de una crisis. Asimismo, se ofrecen 5 recomendaciones concretas para potenciar estas capacidades a través de EU-CyCLONe, la organización encargada de coordinar estas acciones a nivel comunitario. Estas recomendaciones incluyen la coordinación de sesiones de trabajo para definir mecanismos comunes de crisis cibernética, el desarrollo de ejercicios de simulación para probar procedimientos y cooperación, el apoyo a plataformas de comunicación seguras para el intercambio de información durante crisis, la actualización regular de mapas de infraestructura crítica y la organización de entrenamiento en medios para portavoces de crisis cibernéticas. Con estas medidas, se busca fomentar una colaboración más estrecha y eficiente entre los actores relevantes a nivel europeo, con el objetivo final de prevenir, gestionar y recuperarse de manera efectiva ante los desafíos planteados por incidentes y crisis cibernéticas a gran escala.

    La gestión de crisis cibernéticas implica la colaboración de una amplia gama de actores tanto del ámbito público como privado, provenientes de los sectores civil, policial y de defensa. Su objetivo es responder de manera efectiva y mitigar los impactos de los incidentes cibernéticos que alcanzan un nivel crítico. Estos incidentes pueden surgir como resultado de ataques cibernéticos o incluir un componente cibernético significativo que afecta la estabilidad y operatividad de los servicios esenciales. En el contexto de la Unión Europea (UE), una crisis cibernética se define bajo la directiva NIS2 como un incidente que interrumpe gravemente los servicios esenciales en un Estado miembro o tiene repercusiones en varios Estados miembros. Dichos servicios esenciales abarcan sectores vitales como energía, transporte, banca, salud, suministro de agua, gestión de aguas residuales, infraestructura digital y administración pública. Del mismo modo, la gestión de crisis cibernéticas opera en múltiples niveles, desde el ámbito organizacional hasta el internacional. En el contexto de la UE, diferentes instituciones y agencias asumen roles específicos en la gestión de crisis según la naturaleza y alcance de los incidentes. El objetivo fundamental es mejorar la cooperación entre los Estados miembros en áreas clave como la prevención, gestión y respuesta ante crisis cibernéticas. Aunque la seguridad cibernética y la gestión de crisis son principalmente responsabilidades nacionales, la UE desempeña un papel coordinador para fortalecer la resiliencia y proporcionar apoyo a los Estados miembros en momentos de crisis. Además, se promueve la cooperación internacional, puesto que las crisis cibernéticas pueden tener efectos transfronterizos y afectar a países fuera de la UE. En última instancia, una coordinación efectiva de todos los actores relevantes es esencial para gestionar de manera eficaz las crisis cibernéticas y mitigar sus impactos adversos en la seguridad y estabilidad de los servicios esenciales.

    La implementación de las mejores prácticas para la gestión de crisis cibernéticas es fundamental para garantizar una respuesta efectiva ante incidentes de seguridad digital. Entre estas prácticas se destacan tres enfoques clave. En primer lugar, se propone la adopción de una definición nacional de ‘crisis cibernética’ que reconozca su naturaleza transfronteriza. Esta definición podría incluir indicadores específicos de una crisis y los procesos de toma de decisiones asociados, lo que facilitaría la coordinación entre diferentes países. En segundo lugar, se sugiere el desarrollo de estándares de seguridad de la información específicamente diseñados para el sector público nacional, los cuales deberían ser revisados y actualizados regularmente. Esto contribuiría a aumentar la resiliencia y a reducir el riesgo de crisis cibernéticas. En tercer lugar, se destaca la importancia de fomentar iniciativas nacionales que promuevan programas de prevención, como los programas centralizados de mitigación de ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS). Ejemplos de tales iniciativas se encuentran en países como Polonia, Bélgica y los Países Bajos, donde se llevan a cabo investigaciones sobre vulnerabilidades, se advierte sobre amenazas e incidentes, y se mejora la resistencia contra ataques DDoS a través de la cooperación entre el sector público y privado. Adicionalmente, se abordan diversas prácticas recomendadas para la preparación y gestión de crisis cibernéticas, junto con ejemplos concretos de países como Italia, Francia y los Países Bajos. Una de estas prácticas consiste en definir una estructura de gobernanza para la gestión de crisis y nombrar a un coordinador de crisis, como exige la directiva NIS2, garantizando que este tenga habilidades cibernéticas operativas y técnicas. Otro aspecto relevante es el mapeo y recopilación de información sobre las entidades críticas y sus activos más importantes, lo que facilitaría la acción rápida en situaciones de crisis. Por ejemplo, en Francia, se requiere que los operadores críticos proporcionen mapas de sus sistemas de información a la agencia nacional de ciberseguridad. Asimismo, se discute la importancia de establecer canales de comunicación seguros para compartir información sensible durante las crisis, como el sistema de mensajería instantánea Wire utilizado en Alemania. Por otro lado, se aboga por formalizar roles y responsabilidades claras entre las partes interesadas en un plan general de respuesta a emergencias cibernéticas, utilizando el plan nacional de crisis cibernéticas de Bélgica como ejemplo. En términos de desarrollo futuro, se plantea la necesidad de establecer un marco común para la gestión de crisis cibernéticas en todos los Estados miembros de la UE. Esto implicaría la adopción de planes nacionales de respuesta a crisis cibernéticas, como exige la directiva NIS2, así como el desarrollo de criterios de escalada para determinar cuándo activar el plan de crisis y qué autoridades deben participar en función de la gravedad del ataque. La metodología de evaluación de riesgos y las herramientas desarrolladas a través de proyectos como la Plataforma Nacional de Ciberseguridad en Polonia podrían optimizar la coordinación y la interoperabilidad durante una crisis. En definitiva, la implementación de estas mejores prácticas y el desarrollo de un marco común para la gestión de crisis cibernéticas podrían contribuir significativamente a fortalecer la resiliencia de la UE frente a las amenazas digitales.

    El documento, a su vez, explora las mejores prácticas para la gestión de crisis cibernéticas según el Marco de Gestión de Riesgos de la UE, destacando ejemplos de países que han implementado diversas prácticas y recomendaciones. Se enfoca en la organización de ejercicios conjuntos de ciberseguridad y crisis, como los realizados anualmente por Finlandia para coordinar la respuesta entre los participantes. Además, ENISA organiza ejercicios semestrales y anuales a nivel de la UE para probar los planes de respuesta a crisis. Se subraya la importancia de que estos ejercicios formen parte de un programa a largo plazo para mejorar continuamente las capacidades de los interesados, y se recomienda diversificar los tipos de ejercicios y ampliar los escenarios para involucrar a más actores y sectores críticos. También se mencionan sesiones de formación para el personal de gestión de crisis actuales y futuros, como el curso ofrecido por Portugal sobre ciberseguridad y gestión de crisis, que incluye un módulo de toma de decisiones estratégicas. Por último, se destaca la necesidad de que las autoridades nacionales de ciberseguridad apoyen la comunicación de crisis de las víctimas, proporcionando un mensaje unificado para evitar la incertidumbre y proteger la reputación de la víctima. Otro punto relevante es la discusión sobre las mejores prácticas para la fase de respuesta de la gestión de crisis cibernéticas. Se sugiere fomentar la certificación de proveedores privados de servicios de seguridad para proporcionar asistencia técnica a las víctimas de incidentes cibernéticos. Tener proveedores certificados confiables podría aliviar a las autoridades nacionales y permitir que las víctimas reciban asistencia directa. Adicionalmente, se plantea la importancia de que las autoridades nacionales ayuden a garantizar que los operadores de infraestructuras críticas tengan acuerdos con proveedores certificados de antemano. También se aborda cómo las autoridades nacionales de ciberseguridad pueden respaldar la comunicación de crisis de las víctimas, proporcionando un mensaje unificado para evitar la incertidumbre y proteger la reputación de la víctima. En resumen, estas prácticas buscan fortalecer la capacidad de respuesta y recuperación de los países frente a las amenazas cibernéticas mediante la preparación, la coordinación y la comunicación efectiva en caso de crisis.

     

    Se proporciona la discusión sobre recomendaciones para mejorar la coordinación y el intercambio de información en la gestión de crisis cibernéticas entre los estados miembros (EM) de la UE. Se sugiere organizar ejercicios de crisis cibernética basados en los resultados de ejercicios anteriores para probar las habilidades de coordinación. Asimismo, se recomienda que los EM establezcan plataformas de comunicación seguras para el intercambio informal de información durante las crisis y desarrollen la confianza entre los miembros. Se propone que las autoridades nacionales de ciberseguridad de los EM actualicen regularmente los mapas de los sistemas de información crítica de las entidades esenciales y fomenten que estas proporcionen actualizaciones. Además, se sugiere apoyar la capacitación en medios de los ejecutivos de crisis cibernéticas de los EM para brindar actualizaciones claras sobre las crisis. Finalmente, se destaca que los procedimientos seguirán evolucionando y que ENISA debería identificar regularmente las mejores prácticas basadas en las experiencias de los EM en la implementación de la directiva NIS2. De otro lado, el texto resume investigaciones y documentos oficiales relacionados con las prácticas de gestión de crisis cibernéticas en países europeos. Discute las estrategias de ciberseguridad y los planes de crisis de países como Bélgica, Alemania, Estonia, España, Francia, Italia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Portugal y Finlandia. También resume documentos oficiales sobre temas como conceptualización de crisis cibernéticas, comprensión de incidentes cibernéticos a gran escala, enfoques nacionales de gestión de crisis cibernéticas en Europa, crisis transfronterizas, crisis insidiosas y el desempeño de la UE en la gestión de crisis respecto a la COVID-19. Los documentos oficiales cubiertos incluyen documentos de referencia, taxonomías, opiniones, directrices, evaluaciones y resoluciones sobre ciberseguridad, respuesta a incidentes, planificación de ejercicios y comunicación de organizaciones como la Comisión Europea, el Comité Económico y Social Europeo, equipos CERT nacionales y agencias de ciberseguridad. Finalmente, el texto proporciona una visión general de varios recursos y mejores prácticas para la gestión de crisis cibernéticas. Resume la base de conocimientos de ENISA para cada fase de la gestión de crisis: prevención, respuesta y recuperación. Para la prevención, describe guías de ENISA sobre evaluaciones de riesgos, cooperación en crisis cibernéticas, aplicabilidad de la gestión de crisis a crisis cibernéticas, lecciones de ejercicios cibernéticos y herramientas para la gestión de riesgos interoperables. Para la respuesta, enumera informes de ENISA sobre desarrollo de respuesta a incidentes, acciones de apoyo de ciberseguridad y EU-CyCLONe para coordinación. Para la recuperación, destaca la información de ENISA sobre planes de restablecimiento empresarial y acciones de apoyo de ciberseguridad. El texto también analiza varios enfoques y lecciones de países y organizaciones para la preparación de crisis cibernéticas, la gestión de ataques de ransomware y la coordinación de respuestas a incidentes importantes.

     

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    https://www.enisa.europa.eu/publications/best-practices-for-cyber-crisis-management 

     

     

  • The legal implications of Generative AI: Considerations for enterprise intellectual property, data protection, and contracts

    The legal implications of Generative AI: Considerations for enterprise intellectual property, data protection, and contracts

    El uso de inteligencia artificial generativa por parte de las empresas plantea importantes implicaciones legales. Este tipo de IA utiliza modelos fundamentales para generar contenido de forma autónoma, como texto, imágenes, audio o video. A medida que las empresas exploran el uso de estas herramientas, surgen preocupaciones potenciales para los profesionales legales y de cumplimiento. El papel de un ejecutivo legal es asesorar de manera informada a las partes interesadas sobre cuestiones de propiedad intelectual, protección de datos y contratos relacionados con la IA generativa. Su objetivo es ayudar a las empresas a aprovechar la IA de manera segura y cumplir con las leyes y regulaciones pertinentes. Uno de los problemas legales comunes que surgen de la IA generativa se centra específicamente en las leyes de propiedad intelectual en torno al derecho de autor. Cuando los modelos de IA se entrenan con grandes conjuntos de datos, puede implicar la reproducción de materiales con derechos de autor. Esto plantea preguntas sobre si tales reproducciones durante el entrenamiento infringen los derechos de autor del autor original. Las leyes de derechos de autor varían entre jurisdicciones y algunas tienen excepciones como el uso justo (EE. UU.) o la copia transitoria/incidental y la minería de texto/datos (UE) que pueden permitir ciertas reproducciones sin infringir. Sin embargo, es difícil determinar qué materiales pueden usarse para el entrenamiento de IA sin riesgo de infringir los derechos de PI. La discusión sobre cómo tratar los derechos de PI tanto para las entradas de entrenamiento de IA como para las salidas está en desarrollo. Por otro lado, también se debaten las implicaciones legales de las obras creadas por sistemas de IA generativa. La ley de derechos de autor actual en la UE y EE. UU. requiere la autoría humana para que una obra sea elegible para protección por derechos de autor. El Parlamento Europeo ha afirmado que las obras generadas por IA actualmente no pueden recibir derechos de autor. Dos casos judiciales recientes en EE. UU., Zarya of the Dawn y Thaler v. Perlmutter, confirmaron que los derechos de autor requieren demostración de control creativo humano y formación de elementos tradicionales de autoría. Aunque la ley de derechos de autor tiene como objetivo proteger la relación del autor con su obra, las salidas de IA generativa plantean preguntas sobre la existencia de un autor humano, dado que la composición es realizada por un sistema de IA, no por una mente humana. Los legisladores determinarán si otorgar derechos de autor al usuario de un sistema de IA cumple con el propósito del derecho de autor, debido a que es posible que el usuario no haya contribuido de manera significativa con decisiones creativas. En términos generales, es posible que los legisladores se inclinen hacia permitir los derechos de autor para salidas de IA modificadas o derivadas que involucren autoría humana, pero es menos probable que otorguen derechos a salidas creadas principalmente por el sistema de IA en sí.

    El uso de inteligencia artificial generativa plantea desafíos en cuanto a la protección de los derechos de autor para las obras generadas por IA, así como en la determinación de qué datos pueden utilizarse para entrenar sistemas de IA sin infringir derechos de autor o propiedad intelectual. Cuando se entrenan y utilizan sistemas de IA generativa, diferentes tipos de datos requieren diferentes niveles de protección según las leyes y regulaciones. Los datos personales, como nombres e información personal, pueden estar sujetos a leyes de protección de datos en lugares como California (CCPA) y Europa (GDPR). Los datos empresariales, como información financiera, secretos comerciales y conocimientos estratégicos, pueden estar protegidos como información confidencial bajo leyes o contratos, con penalizaciones civiles y penales por su manejo indebido. Las organizaciones deben considerar cuidadosamente cómo manejar y procesar de manera legal y segura datos personales y confidenciales al utilizar IA generativa, lo que incluye comprender los roles y responsabilidades de diferentes partes según las leyes de protección de datos, como identificar cuál entidad es el controlador de datos principal responsable de la conformidad. Desde una perspectiva de la UE, un proveedor de sistemas de IA generativa sería típicamente el controlador de datos responsable de los datos de entrenamiento iniciales y operaría como un controlador independiente para cualquier producto con datos incrustados que ofreciera. Adicionalmente, las organizaciones enfrentan mayores obligaciones al procesar datos personales sensibles, como información sobre menores, registros médicos, datos biométricos o condenas penales. Estas obligaciones pueden incluir requisitos de consentimiento más estrictos, procesos de verificación de edad o incluso la prohibición de ciertos tipos de procesamiento. Los individuos también tienen diversos derechos de protección de datos en muchas jurisdicciones, como el derecho de acceso, rectificación o eliminación de sus datos personales mantenidos por las organizaciones. Asimismo, pueden tener derecho a objetar ciertos tipos de procesamiento o solicitar una revisión humana de decisiones automatizadas. Sin embargo, implementar procesos que permitan la conformidad con todos estos derechos individuales puede ser un desafío para los sistemas de IA generativa. Mantener la confidencialidad también es importante, puesto que los modelos de IA generativa podrían reproducir inadvertidamente información sensible de sus datos de entrenamiento y comprometer la confidencialidad si se comparten los resultados públicamente. Las empresas también deben considerar cualquier obligación de confidencialidad al utilizar información de clientes o terceros en sus sistemas de IA generativa. A medida que aumenta el uso de IA generativa, las organizaciones necesitan evaluar cuidadosamente los riesgos legales, financieros y de reputación en torno a datos personales y confidencialidad, y considerar controles de acceso, medidas de seguridad y procesos para manejar las solicitudes de derechos individuales para garantizar el cumplimiento.

    Por otra parte, el uso de tecnología de inteligencia artificial generativa plantea varias consideraciones importantes para las organizaciones que la adoptan. Estas incluyen la implementación de controles de acceso lógico y sistemas de autenticación para gestionar el uso de herramientas de IA por parte de los empleados. También se aborda la necesidad de políticas claras, auditorías de cumplimiento y capacitación sobre el uso ético y legal de la IA. Las auditorías y controles de la cadena de suministro son importantes tanto para los proveedores como para los receptores de servicios de IA. Se deben implementar medidas de seguridad técnicas y organizativas para proteger los datos personales y confidenciales contra accesos no autorizados. Al contratar soluciones de IA generativa, las organizaciones deben considerar cuidadosamente los términos que aborden la responsabilidad, el seguro, la continuidad del negocio, la privacidad, la confidencialidad y el cumplimiento de las regulaciones de datos. Es posible que los proveedores deban ofrecer indemnizaciones por problemas potenciales como infracciones de PI o violaciones de datos. Además, los seguros son importantes dada la posibilidad de riesgos, especialmente por parte de empresas más pequeñas de IA. Las disposiciones de privacidad son un enfoque clave dado las leyes sobre confidencialidad y protección de datos. En cuanto a las implicaciones legales y regulatorias, muchas jurisdicciones están desarrollando nuevas leyes sobre IA que podrían anular acuerdos contractuales relacionados con la IA generativa. Por lo tanto, los ejecutivos legales deberán realizar evaluaciones legales para determinar cómo abordar problemas como los derechos de propiedad intelectual, la protección de datos y los términos contractuales que rigen la adquisición y el uso de herramientas de IA generativa. En el futuro, es probable que los ejecutivos legales asuman más responsabilidades de toma de decisiones estratégicas con respecto al uso de IA generativa por parte de una organización. Pueden necesitar desarrollar marcos éticos y legales, definir el apetito por el riesgo y garantizar el cumplimiento de las leyes y regulaciones en evolución. Al adoptar IA generativa, las organizaciones deben prestar atención a los riesgos que podrían dañar su marca, reputación, confianza de los interesados o cumplimiento legal. El compromiso cercano es importante con respecto al desarrollo de la tecnología de IA generativa en sí misma, así como a las leyes y regulaciones cambiantes. Se necesita un enfoque integral de la empresa que involucre a diversos interesados para ayudar a identificar riesgos, oportunidades e impactos en las estrategias comerciales. Los ejecutivos legales también pueden necesitar capacitar a las personas y transformar su comprensión de las implicaciones éticas y legales del uso de IA generativa.

    En contexto, el uso de inteligencia artificial generativa plantea importantes implicaciones legales para las empresas. Este tipo de IA utiliza modelos fundamentales para generar contenido autónomamente, como texto, imágenes, audio o video. A medida que las empresas exploran su uso, surgen preocupaciones legales y de cumplimiento. Los ejecutivos legales juegan un papel crucial asesorando sobre propiedad intelectual, protección de datos y contratos relacionados con la IA generativa. Las leyes de derechos de autor, especialmente en torno a la reproducción de materiales durante el entrenamiento de IA, plantean desafíos legales. Además, la autoría humana es un requisito para la protección de derechos de autor, lo que plantea interrogantes sobre las obras generadas por sistemas de IA. Las organizaciones deben considerar cuidadosamente cómo manejar datos personales y confidenciales al utilizar IA generativa, cumpliendo con regulaciones como GDPR o CCPA. La seguridad técnica y organizativa es esencial para proteger estos datos. A medida que evolucionan las leyes y regulaciones, los ejecutivos legales asumirán un papel más estratégico en la adopción y uso de IA generativa, asegurando el cumplimiento y gestionando riesgos

     

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  • Tecnologías de Inteligencia Artificial (AI) en el mantenimiento de activos del sector eléctrico

    Tecnologías de Inteligencia Artificial (AI) en el mantenimiento de activos del sector eléctrico

    El análisis sobre el uso de tecnologías de inteligencia artificial (IA) en el mantenimiento de activos en el sector eléctrico abarca diversos conceptos clave, tales como Industria 4.0, sistemas ciberfísicos, Internet de las cosas, gemelos digitales y análisis predictivo y prescriptivo. Proporciona una visión general de la teoría de gestión de activos y diferentes enfoques de mantenimiento, incluido el mantenimiento basado en el estado y la gestión de salud pronóstica, y también se centra en la gestión de la salud predictiva, describiendo cómo construir modelos utilizando datos históricos e IA. Asimismo, se discuten técnicas de análisis prescriptivo y optimización que se pueden utilizar para optimizar los programas de mantenimiento, tanto a nivel de activo individual como de red. El objetivo es ayudar a los interesados del sector eléctrico a comprender mejor cómo las tecnologías digitales emergentes pueden transformar las prácticas de mantenimiento de activos. Se aborda la discusión sobre tecnologías para el mantenimiento inteligente de activos del sector eléctrico utilizando inteligencia artificial (IA). Se resumen los beneficios de la gestión de salud pronóstica (PHM), que utiliza análisis avanzado para modelar las vidas útiles de los activos y predecir fallos. Esto permite una planificación de mantenimiento más optimizada y reducciones de costes del 18 al 25% en comparación con el mantenimiento preventivo y correctivo tradicional. PHM está fuertemente vinculado a la digitalización, dado que tecnologías como sensores, análisis de datos y aprendizaje automático ayudan a recopilar y analizar datos en tiempo real, permitiendo la detección temprana de anomalías y la predicción de fallos. Se mencionan muchas aplicaciones actuales y en desarrollo de IA combinadas con análisis avanzado para ayudar en las operaciones y el mantenimiento de activos eléctricos. La optimización del mantenimiento en general debe tener una visión empresarial holística, integrando variables de otras áreas comerciales para anticipar impactos. El documento describe metodologías analíticas predictivas para comprender el comportamiento de los activos a partir de datos de salud y conocimiento de componentes. Además, se discuten métodos analíticos prescriptivos para optimizar decisiones sobre componentes, activos y redes. Se describen los beneficios de estos enfoques y su importancia para los interesados del sector eléctrico.

    El análisis sobre la modelización y la analítica avanzada para el mantenimiento de la infraestructura eléctrica aborda una serie de conceptos clave, como componentes, redes de activos y el estándar ISA-95 para organizar la infraestructura de empresas eléctricas. Describe la analítica predictiva y prescriptiva para determinar el estado del equipo y la programación óptima de mantenimiento. Tecnologías de Industria 4.0, como sistemas ciberfísicos, IoT y medición inteligente, se presentan en el contexto de la transformación digital en el sector eléctrico. Se mencionan beneficios clave como el monitoreo remoto, la toma de decisiones en tiempo real utilizando grandes conjuntos de datos y la mejora del mantenimiento a través de sistemas de gestión de salud predictiva. Además, se esboza brevemente el papel de tecnologías como distritos de energía distribuida, predicción y generación georreferenciadas e integración digital en cadenas de valor. Del mismo modo, se discuten varias tecnologías relacionadas con las redes inteligentes y la digitalización en el mantenimiento de activos del sector eléctrico. Se describen las redes inteligentes y cómo permiten la comunicación bidireccional entre consumidores y empresas de servicios públicos para optimizar el uso y los costos de la energía. Se mencionan los medidores inteligentes que registran el consumo de energía por hora o con mayor frecuencia. También se discute la automatización del sistema de distribución para monitorear y controlar componentes de distribución en tiempo real. Los gemelos digitales se presentan como representaciones virtuales de objetos o procesos físicos que están conectados a través de flujos de datos. Se menciona su uso para simular varios escenarios operativos. Se resumen las aplicaciones de realidad virtual y aumentada para capacitación en mantenimiento y simulaciones interactivas. Se describen los robots cognitivos y la analítica avanzada como el uso de conceptos de IA para crear algoritmos vinculados a sistemas empresariales. 

    En cuanto a los conceptos relacionados con el mantenimiento predictivo y la gestión de activos en la Industria 4.0, se definen términos clave como activos, componentes, redes de activos, sistemas y subsistemas. La gestión de salud predictiva (PHM) utiliza sensores, sistemas de monitoreo y tecnologías de control para detectar degradación y modos de falla en los activos para mejorar las decisiones de gestión y operativas. La PHM tiene como objetivo determinar la «salud» del activo y predecir la confiabilidad y la vida útil restante. Se observa que la PHM y los enfoques interdisciplinarios de pronóstico y gestión de la salud utilizando datos, IoT y big data pueden monitorear el estado del sistema, detectar fallas, diagnosticar causas y pronosticar fallas a través de métricas como la vida útil restante (RUL). Estas tecnologías se están incorporando ampliamente en la infraestructura eléctrica para permitir la evaluación en tiempo real del sistema de componentes como transformadores. La implementación de sistemas PHM puede aumentar la disponibilidad de activos en un 5-15% y reducir los costos de mantenimiento en un 18-25%. Se discute cómo la inteligencia artificial es clave para habilitar servicios PHM al permitir la modelización con conocimientos limitados del sistema. La IA también puede mejorar las previsiones de generación y demanda de electricidad para ayudar en las decisiones de producción. A medida que crecen las tendencias de energía renovable, generación distribuida y demanda como vehículos eléctricos, la IA puede ayudar a equilibrar los productores tradicionales y los operadores del sistema. En otra instancia, se introduce la teoría de gestión de activos y conceptos relacionados con el mantenimiento de infraestructura eléctrica en la Industria 4.0. En relación con las tecnologías para la gestión de activos en el sector eléctrico utilizando inteligencia artificial (IA), se enfoca en el desarrollo de un sistema integrado de apoyo a decisiones para gestionar activos de infraestructura eléctrica que brinda soporte en la caracterización de las demandas de los propietarios de activos y la evaluación de la condición técnica, económica y social de los activos. La gestión de activos puede abordarse desde tres niveles: el primero se centra en la información técnica de los activos y la evaluación del estado, el segundo combina la información económica con el primer nivel con un enfoque en la confiabilidad de la red, y el tercero utiliza información económica y social para tomar decisiones centradas en riesgos corporativos. Factores como la información social/económica, la fiabilidad del inventario de equipos y la topología de la red forman los riesgos involucrados. Se esbozan los roles y responsabilidades de varios participantes en el proceso de gestión de activos. La ingeniería de confiabilidad tiene como objetivo estimar la capacidad del equipo para funcionar en condiciones establecidas durante un período. Los tipos de mantenimiento incluyen correctivo, predictivo basado en tiempo y predictivo basado en condiciones. Se considera que el mantenimiento predictivo basado en condiciones y el mantenimiento basado en la salud/prognóstico utilizando tecnologías como la IA son importantes para la gestión inteligente de activos. Los beneficios de la gestión de salud pronóstica incluyen menores costos del ciclo de vida, mejor predicción de diseño/fiabilidad, mejor eficiencia de producción/operación y logística optimizada.

    Vistra Corp, el mayor productor de energía competitiva en los Estados Unidos, opera plantas de energía en 12 estados con más de 39,000 megavatios de capacidad eléctrica, suficiente para abastecer a casi 20 millones de hogares. La empresa adoptó un modelo de red neuronal multicapa para unidades de generación de energía en 26 plantas, logrando en promedio una mejora de eficiencia del 1% y más de $23 millones en ahorros. Estos esfuerzos, junto con otras iniciativas de inteligencia artificial, han ayudado a Vistra a reducir alrededor de 1.6 millones de toneladas de carbono por año, lo que representa el 10% de su compromiso de reducción de carbono restante para 2030. En el documento se menciona la implementación de sistemas de gestión de salud pronóstica (PHM) para activos al desglosarlos en componentes fundamentales y modelarlos desde abajo hacia arriba. Describe la tendencia hacia sistemas PHM cerrados y específicos de componentes que pueden realizar todo el procesamiento de PHM requerido localmente. Tales sistemas PHM cerrados integran la detección, el procesamiento de datos, el almacenamiento y la capacidad de resolución de problemas locales. De igual forma, esboza enfoques de analítica predictiva en PHM, incluyendo métodos basados en modelos, basados en datos y híbridos. Se discute la división del tiempo en períodos históricos, de entrenamiento, de prueba y de pronóstico para la modelización predictiva. Se presentan técnicas de estimación como el filtro de Kalman como base para la estimación de estado y muchas aplicaciones prácticas. Adicionalmente, se aborda el uso de analítica predictiva y técnicas de inteligencia artificial para el mantenimiento de activos en el sector eléctrico. Se describe el filtrado de Kalman como un modelo para estimar el estado actual de los sistemas de motores basado en entradas de comando y retroalimentación del sensor. Otras aplicaciones del filtrado de Kalman incluyen la predicción de variables hidro climáticas, el procesamiento de imágenes y la analítica predictiva de manera más general. Se mencionan diferentes variantes del filtro de Kalman, incluidas formas centralizadas y distribuidas. El filtrado de Kalman distribuido es más adecuado para sistemas dinámicos a gran escala con mediciones de sensores distribuidos, debido a que proporciona más robustez y escalabilidad que un enfoque centralizado. Posteriormente, se examina cómo la inteligencia artificial se aplica cada vez más en el sector eléctrico para mejorar la eficiencia, confiabilidad y seguridad. Se incluyen ejemplos como mantenimiento predictivo utilizando datos de sensores para identificar problemas de equipos temprano, optimización de red para minimizar pérdidas de transmisión, pronóstico de energía para planificar necesidades futuras, gestión de respuesta a la demanda y balanceo de carga. Se cubre el proceso de gestión de salud pronóstica (PHM), incluyendo validación de datos, diagnóstico para determinar las causas raíz de las fallas, pronóstico para estimar la vida útil restante y optimización de decisiones. Se da paso al análisis de enfoques de modelado para los pronósticos de PHM, y se aborda el uso de analítica prescriptiva para optimizar decisiones de mantenimiento de activos considerando confiabilidad y costos; siendo el objetivo minimizar costos mientras se maximiza la confiabilidad.

    El análisis aborda diversas tecnologías relacionadas con la generación de energía renovable y el almacenamiento de energía. Se cubren técnicas prognósticas utilizadas para los rodamientos de turbinas eólicas, incluyendo el uso de datos de vibración para predecir la vida útil restante. También se discuten sistemas fotovoltaicos, incluyendo el uso de modelado físico y técnicas de detección de fallas como la reflectometría en el dominio del tiempo. Se describen dos estudios de caso que aplican algoritmos de gestión de salud pronóstica a sistemas fotovoltaicos para detectar fallas y reducciones en la salida de energía solar. Luego, se cubren tecnologías de energía solar como células fotovoltaicas y energía solar concentrada. Se discute cómo la energía solar puede convertirse directamente a través de fotovoltaicos o indirectamente enfocando la luz solar. La sección final cubre tecnologías de almacenamiento de energía en la red eléctrica y sus roles en el equilibrio entre la generación y la demanda en la red a través de aplicaciones como la regulación de frecuencia, el corte de picos, la integración de energías renovables y la gestión energética. También se mencionan tecnologías de almacenamiento de energía en la red como baterías secundarias, baterías de flujo, supercondensadores, volantes de inercia y almacenamiento térmico. Además, se discuten diversas tecnologías de almacenamiento de energía, incluido el almacenamiento de aire comprimido, el almacenamiento de energía térmica y el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo. Seguidamente se da un enfoque en las baterías de ion litio (LIBs), describiendo su composición y funcionamiento. Detalles clave sobre las LIBs incluyen que implican el movimiento de iones de litio entre un electrodo negativo, generalmente hecho de grafito, y un electrodo positivo hecho de un compuesto que contiene litio. Las LIBs exhiben alta eficiencia energética, larga vida útil y densidad de energía relativamente alta. El texto discute las aplicaciones de las LIBs en electrónica portátil, herramientas eléctricas, vehículos eléctricos y estabilización de la red. También se abordan desafíos como problemas de seguridad debido a electrolitos inflamables, impactos ambientales de la minería de litio y áreas de investigación como el aumento de la densidad de energía y la seguridad. El pasaje describe subestaciones eléctricas y su papel en la transformación de voltajes para redes de transmisión y distribución. Se discute el mantenimiento de subestaciones, incluido el análisis de gases disueltos para monitorear materiales aislantes y el uso de modelos de redes neuronales para el monitoreo de salud predictivo de transformadores.

    El documento proporciona un análisis del uso de tecnologías de inteligencia artificial como el aprendizaje profundo y los sistemas aéreos no tripulados (UAS) para el mantenimiento de activos en el sector eléctrico. Describe cómo los modelos de optimización estocástica pueden incluir consideraciones de gestión de riesgos al optimizar el valor esperado de la función objetivo mientras se restringen medidas de riesgo cuantificables. Se discute el uso de UAS como flotas de drones para la planificación automatizada, construcción y mantenimiento de instalaciones eléctricas. Las redes neuronales profundas y el procesamiento de imágenes son metodologías importantes para usos de UAS como el procesamiento de imágenes de UAV. Los UAS permiten inspecciones de redes eléctricas más económicas, seguras y precisas. Se presenta una formulación del problema de enrutamiento de vehículos para enrutamiento de una flota considerando la vida útil restante de los drones. Se proporcionan ejemplos del uso de UAS para inspecciones visuales y térmicas de líneas eléctricas e identificación de necesidades de mantenimiento. También se discuten sistemas UAS cooperativos que utilizan diferentes tipos de drones para inspecciones a larga distancia, de primer plano y de relé de comunicación. Adicionalmente, se discute el uso de drones para inspecciones de líneas eléctricas y torres. Se señala que los drones son necesarios para inspecciones donde la ruta de señal entre la aeronave y la estación terrestre no está a la vista, lo que puede provocar fallas de comunicación. Un equipo típico de inspección con drones consiste en 6 personas con 4-5 drones, incluido 1 dron de ala fija, 3 hexacópteros y 1 dron multi-rotor. El dron de ala fija se utiliza primero para evaluar las condiciones a lo largo de la línea de transmisión. Los videos se transmiten en tiempo real a la estación terrestre y luego a la oficina de operaciones para un análisis rápido y decisiones sobre inspecciones adicionales. Los especialistas luego identifican torres o líneas específicas para inspeccionar más detenidamente. Los hexacópteros luego inspeccionan áreas designadas en detalle. Las regulaciones en países desarrollados permiten a las empresas de servicios públicos utilizar drones para inspecciones. Sin embargo, estas se limitan principalmente a vuelos visuales (VLOS) a la vista. Un mayor valor proviene de vuelos autónomos más allá de la línea de visión (BVLOS) a lo largo de los derechos de paso. Algunos países otorgan exenciones especiales para vuelos BVLOS por parte de empresas de servicios públicos. Las inspecciones rutinarias de torres y líneas son detalladas, mantenimiento preventivo. Los drones multi-rotor pequeños o medianos que llevan cámaras visibles e infrarrojas son comúnmente utilizados y pueden completar inspecciones de 2-3 torres de alta tensión en aproximadamente 1 hora. Los pilotos de drones pueden ser manuales o automáticos. Los pilotos automáticos se han vuelto más populares puesto que los diseños de torres a menudo están estandarizados. Las inspecciones del corredor de líneas involucran un escaneo rápido y mapeo detallado. El mapeo detallado aplica LiDAR para obtener datos geométricos 3D de torres, líneas y entornos. Esto establece una línea de base para monitoreo, operaciones y planificación. Los drones también pueden ayudar con tareas de gestión de emergencias como evaluaciones posteriores a desastres y estudios de impacto.

     

    En cuestión, el documento trata sobre el uso de tecnologías de Inteligencia Artificial (IA) en el mantenimiento de activos del sector eléctrico. Está destinado a informar a los formuladores de políticas, participantes del mercado energético y organizaciones de América Latina y el Caribe sobre los beneficios potenciales de implementar tecnologías de IA en el mantenimiento de activos. El documento enfatiza la importancia de integrar análisis avanzado, IoT y tecnologías digitales para lograr ventajas competitivas, minimizar costos y maximizar beneficios en el sector eléctrico. Del mismo modo analiza la transformación del sector eléctrico a través de la digitalización y la convergencia de nuevas tecnologías como AI, IoT, Big Data y realidad aumentada. Enfatiza los beneficios inmediatos de la IA en el mantenimiento de activos, como la reducción de las acciones correctivas y los costos asociados a través del mantenimiento predictivo del estado. Además, cubre la integración de la Industria 4.0, los conceptos fundamentales de la gestión de activos, el análisis predictivo y prescriptivo y el impacto de las nuevas tecnologías en la toma de decisiones en el sector eléctrico. El documento también destaca la importancia de la optimización en toda la empresa (EWO) al integrar el mantenimiento, la energía, la producción y otros aspectos operativos para lograr resultados óptimos. Describe la estructura del sector eléctrico, las regulaciones y la necesidad de un análisis integral del marco regulatorio de cada país. En general, tiene como objetivo demostrar la importancia de implementar el mantenimiento inteligente utilizando análisis avanzados y nuevas tecnologías en el sector eléctrico, y recomienda una mayor exploración de este campo contactando a expertos de la industria y buscando la financiación adecuada.

     

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  • Zimbabwe Country Climate and Development Report

    Zimbabwe Country Climate and Development Report

    Zimbabue es un país de renta media-baja con abundante capital natural y potencial de crecimiento, pero está muy expuesto al cambio climático y su capacidad inmediata para hacer frente a los retos climáticos se ve seriamente limitada. Aunque Zimbabue es rico en capital natural, tanto mineral como renovable, los recursos del sector público existentes para abordar los retos del cambio climático se ven limitados por la escasa movilización de ingresos nacionales y el acceso limitado a la financiación del desarrollo debido a los atrasos con los bancos multilaterales de desarrollo (BMD). La inversión del sector privado es una de las más bajas del mundo en porcentaje del PIB, lastrada por una inestabilidad macroeconómica recurrente caracterizada por una elevada inflación, distorsiones del tipo de cambio y niveles insostenibles de deuda pública con elevados atrasos externos. La volatilidad de los precios y las políticas cambiarias restrictivas han mantenido baja la inversión extranjera directa (IED), a pesar de la mano de obra altamente cualificada y los recursos minerales de gran calidad y valor del país. Estos retos macroeconómicos y la lentitud de la transformación estructural han exacerbado los efectos de la variabilidad climática existente, imponiendo una pesada carga a los pobres, especialmente en las zonas rurales. Como consecuencia, la pobreza extrema se ha duplicado en la última década, alcanzando niveles típicos de los países de renta baja. La población de Zimbabue depende cada vez más de sucesivas rondas de ayuda de emergencia que de una red de seguridad oficial. El país ha sufrido al menos nueve episodios de sequía desde 1980, intercalados con tormentas ocasionales pero severas. En 2011, la tasa nacional de pobreza alimentaria era del 23%, y se duplicó con creces a finales de la década. En las zonas rurales, más de la mitad de la población (55%) se encontraba por debajo del umbral nacional de pobreza alimentaria, a pesar de la buena cosecha de maíz de la temporada 2020/21. Debido a la ausencia de redes de seguridad adecuadas que respondan a las crisis, más del 80% de los pobres alimentarios no están cubiertos por ninguna ayuda social. La respuesta a las sequías cíclicas y a la inseguridad alimentaria crónica de Zimbabue se realiza principalmente a través de agencias humanitarias financiadas por llamamientos anuales de emergencia, en lugar de a través de una red de seguridad más sostenible dirigida por el gobierno. Los mecanismos existentes de financiación de riesgos son inadecuados para mitigar el impacto de las catástrofes y cubrir las pérdidas potenciales a las que se enfrenta el país. Las limitaciones macroeconómicas, la desindustrialización y la reforma agraria se han combinado para aumentar la dependencia de los medios de subsistencia agrícolas e impulsar las emisiones derivadas del cambio en el uso de la tierra. 

    Con la desindustrialización agotando las oportunidades en las zonas urbanas y el Programa de Reforma Agraria Acelerada (FTLRP) abriendo oportunidades en las zonas rurales, la estructura del empleo en la primera década del 2000 se desplazó hacia la agricultura. Esta combinación de factores disparó las emisiones procedentes de la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra (AFOLU). Este aumento de las emisiones AFOLU se ha debido principalmente a la conversión de tierras forestales en pastizales y tierras de cultivo. Aunque parte de este cambio se debe al propio cambio climático, la mayor parte se debe a unos medios de vida rurales insostenibles, y se ve agravado por el hecho de que el combustible de madera y otra biomasa representan más de dos tercios de la combinación energética de Zimbabue. Las limitaciones macroeconómicas plantean un doble dilema: la incapacidad de financiar el desarrollo, la adaptación al clima y la mitigación del cambio climático conduce a una mayor degradación de la tierra, al aumento de las emisiones netas y a una menor resiliencia. Esta iniciativa identifica una vía para salir de este doble obstáculo vinculando la demanda de las cadenas de valor ecológicas mundiales a las importantes reservas de minerales de transición energética (MTE) de Zimbabue, como el litio necesario para los vehículos eléctricos, de forma que: (i) permita a los sectores público y privado invertir en un desarrollo resiliente con bajas emisiones de carbono; (ii) financie la acumulación de capital que podría desplegarse para apoyar la restauración de tierras a escala y aumente la productividad agrícola; y (iii) amplíe las redes de seguridad social de creación de resiliencia para proteger a los más vulnerables, ayudándoles a adaptarse al aumento previsto de las perturbaciones meteorológicas cíclicas. Zimbabue se encuentra en una encrucijada y el camino que tome tendrá consecuencias tanto para su desarrollo como para la acción climática. Las decisiones soberanas clave en materia de política macroeconómica, deuda, gobernanza del sector minero, política agrícola y protección social mantendrán al país en la senda de los países de renta baja o abrirán la puerta a la de los países de renta media alta. El camino que tome el país tendrá consecuencias muy reales para el desarrollo y su resistencia a la variabilidad del clima y al cambio climático, especialmente para los pobres de las zonas rurales. El informe propone formas de hacer que los dos escenarios de crecimiento sean más ecológicos y resilientes y formas de transición hacia el escenario de aspiración. Los escenarios de crecimiento son: (i) un escenario sin cambios (BAU), que proyecta hacia el futuro las tendencias económicas del pasado; y (ii) un escenario de aspiración (ASP), basado en la plena aplicación de la Visión 2030 de Zimbabue. 

     

    El escenario BAU prevé que el entorno macroeconómico siga siendo volátil y que el compromiso con los BMD se estanque, dando lugar a: (i) continuas limitaciones a la inversión privada y pública en sectores económicos clave como la minería, la agricultura, la industria manufacturera, el transporte (especialmente ferroviario) y las energías renovables (ER); y (ii) un mayor deterioro de los servicios públicos como la sanidad, la educación, la electricidad, el suministro de agua y saneamiento (WSS), la extensión agrícola y las redes de seguridad. En este escenario, Zimbabue sigue siendo un PIBM, el crecimiento económico continúa siendo modesto (3% anual) y los ingresos fiscales siguen siendo bajos debido a la persistencia de la informalidad en la economía. El informe ofrece un análisis integral sobre la situación climática y de desarrollo en Zimbabwe. El documento aborda los desafíos y oportunidades que enfrenta el país en términos de cambio climático y desarrollo sostenible, brindando una visión detallada de la situación actual y las proyecciones futuras. En cuanto al clima, el informe destaca que Zimbabwe está experimentando un aumento de las temperaturas y una mayor variabilidad climática, lo que ha resultado en fenómenos climáticos extremos como sequías e inundaciones. Estos eventos extremos han tenido un impacto significativo en la agricultura, la seguridad alimentaria y la infraestructura del país, afectando negativamente el desarrollo económico y social. informe ofrece un análisis integral sobre la situación climática y de desarrollo en Zimbabwe. El documento aborda los desafíos y oportunidades que enfrenta el país en términos de cambio climático y desarrollo sostenible, brindando una visión detallada de la situación actual y las proyecciones futuras. En cuanto al clima, el informe destaca que Zimbabwe está experimentando un aumento de las temperaturas y una mayor variabilidad climática, lo que ha resultado en fenómenos climáticos extremos como sequías e inundaciones. Estos eventos extremos han tenido un impacto significativo en la agricultura, la seguridad alimentaria y la infraestructura del país, afectando negativamente el desarrollo económico y social.  El informe también destaca las iniciativas y políticas que Zimbabwe está implementando para abordar estos desafíos, incluyendo la promoción de prácticas agrícolas sostenibles, la mejora de la infraestructura de agua y saneamiento, y la promoción de fuentes de energía renovable. Sin embargo, se destaca la necesidad de una mayor inversión y cooperación internacional para fortalecer la capacidad de Zimbabwe para adaptarse al cambio climático y promover un desarrollo sostenible y equitativo.

     

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  • Zero-Carbon Home Heating in China’s Yangtze River Delta Region: Heat Pumps as a Core Solution

    Zero-Carbon Home Heating in China’s Yangtze River Delta Region: Heat Pumps as a Core Solution

    La calefacción mejora la calidad de vida de las personas, pero también es una fuente importante de consumo de energía y emisiones de carbono. En 2021, la calefacción de espacios y el agua caliente sanitaria representaron casi el 15% del consumo mundial de energía final, lo que se tradujo en unos 2 450 millones de toneladas de emisiones de CO2. Dado el aumento de la población mundial y la mejora del nivel de vida, se prevé que la superficie de los edificios con calefacción aumente un 12% entre 2021 y 2030.1 Dado que la energía necesaria para la calefacción procede principalmente de combustibles fósiles como el gas natural, el aumento de la superficie de los edificios con calefacción provocará un incremento significativo de las emisiones de CO2 del sector de la construcción, lo que supone un enorme desafío para los objetivos climáticos mundiales. En China, los residentes de las regiones septentrionales disponen de un servicio de calefacción urbana proporcionado por el gobierno, pero los residentes del sur del país siguen teniendo una importante carencia de instalaciones de calefacción. El cambio climático está provocando frecuentes fenómenos meteorológicos extremos. Estos cambios, unidos al mayor nivel de vida derivado del rápido crecimiento económico, hacen que en el sur de China se necesiten con más urgencia que nunca instalaciones de calefacción eficaces para los ambientes interiores durante el invierno. En el marco del ambicioso objetivo climático de China, las provincias han empezado a elaborar planes para alcanzar sus propios objetivos de reducción y neutralidad del carbono. Es necesario desarrollar una vía personalizada de calefacción con cero emisiones de carbono en las vastas regiones meridionales. La región del delta del río Yangtsé (YRD) es un área metropolitana en forma de triángulo situada en el curso bajo del río Yangtsé, en la zona costera oriental de China. Abarca una superficie total de 358.000 kilómetros cuadrados, aproximadamente el tamaño de Alemania, y comprende Shanghai y las provincias de Jiangsu, Zhejiang y Anhui. Una instantánea que resume la información básica de la región YRD. Como uno de los conglomerados de ciudades más densamente poblados y económicamente avanzados, con características climáticas típicas del sur de China, la región YRD tiene el mayor potencial para explorar la vía de la calefacción sin carbono y convertirse en un modelo a seguir para otras regiones del sur de China. 

    El avanzado desarrollo económico de la región de YRD sienta las bases para modernizar los sistemas de calefacción doméstica. La región de YRD es el mayor centro económico de China y aporta más del 24% del PIB nacional. En 2021, la renta disponible per cápita alcanzó los 7.350 dólares anuales. Los residentes de la región YRD pueden y están dispuestos a pagar por mejores sistemas de calefacción doméstica. Con más de 200 millones de habitantes, la región YRD alberga el 15% de la población china y es una de las zonas más densamente pobladas del mundo. La enorme demanda de mejores calefacciones también puede contribuir al rápido desarrollo de la industria de fabricación de calefacciones domésticas. El desarrollo de la calefacción doméstica sin emisiones de carbono es fundamental para la transición hacia una economía sin emisiones de carbono en la región de los DRY. Como centro económico de China y uno de los centros manufactureros mundiales, la región presenta un elevado consumo y una alta cuota de energía fósil, la mayoría de la cual se importa de otras regiones de China. El consumo final de energía en la región YRD representa el 17% del total nacional, y la cuota de energía fósil es del 89,4% del consumo total de energía. El rápido desarrollo de la calefacción doméstica en la región YRD conducirá inevitablemente a un crecimiento acelerado de la demanda energética. Para lograr la transición regional hacia una economía con cero emisiones de carbono, es fundamental desarrollar la calefacción con cero emisiones de carbono en la región DRY. En resumen, la región YRD combina el aumento de los ingresos, la falta de instalaciones de calefacción y el fuerte deseo de contar con mejores sistemas de calefacción doméstica. Es de vital importancia para la región YRD desarrollar una vía de calefacción doméstica de carbono cero, que no sólo contribuiría a la transición energética regional de carbono cero, sino que también sería un buen ejemplo para otras provincias del sur de China y regiones globales con características climáticas similares. Es evidente que la calefacción doméstica en la región de los DRY está creciendo rápidamente, impulsada por múltiples factores como la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, la creciente demanda de mejores ambientes interiores y la afluencia de población. Las instalaciones de calefacción se están convirtiendo en estándar en todos los edificios nuevos, y los residentes de los edificios existentes compran cada vez más equipos de calefacción nuevos. Los dispositivos individuales de calefacción doméstica, en lugar de los sistemas de calefacción urbana, seguirán siendo el enfoque dominante en la región de los DRY. Según la investigación de RMI, las instalaciones de calefacción se han convertido en estándar en los edificios residenciales de nueva construcción en la región YRD. Predominan las calderas de gas, que se utilizan en el 80% de los edificios de nueva construcción. 

    En los edificios residenciales existentes, un número creciente de residentes está modernizando la calefacción de sus casas utilizando calderas de gas. El uso extensivo de equipos de gas planteará retos a la estabilidad del suministro energético y a los objetivos climáticos provinciales en la región YRD. Según el análisis de RMI, el consumo residencial anual total de gas en la región de la DRY podría alcanzar los 26.000 millones de m3 en 2030, unas 2,5 veces el consumo total de 2020, si la nueva demanda de calefacción de la región se cubre íntegramente con equipos de gas. China tiene una producción nacional de gas limitada, por lo que depende de las importaciones. La demanda de gas también está aumentando debido a la aplicación de políticas de «cambio al carbón» en las zonas rurales del nortev. El uso a gran escala de la calefacción de gas en la región de YRD agravará la escasez del suministro nacional de gas. Además, el aumento del consumo de gas en invierno puede plantear importantes retos a la ampliación de las infraestructuras de gas en la región de los DRY. Además, la creciente utilización de equipos de gas provocará más emisiones directas de CO2 en el sector de la construcción. Si se mantiene la tendencia actual de predominio del gas en la calefacción doméstica de los YRD, aumentarán las emisiones de los edificios residenciales, lo que se traducirá en 56 millones de toneladas de emisiones directas de CO2 de los edificios causadas por el uso residencial del gas en 2030. A largo plazo, desde la perspectiva de 2060, si la envolvente del edificio se mantiene en el nivel de eficiencia actual, las emisiones de CO2 causadas por la calefacción doméstica mediante equipos de gas aumentarán drásticamente hasta los 120 millones de toneladas. En consecuencia, los edificios siguen siendo un enorme obstáculo para la consecución del objetivo climático regional. El bloqueo de la vía de la calefacción significa que la adopción a gran escala de un tipo de instalación de calefacción dará lugar a una dependencia de la vía debido a un mayor conocimiento del producto, el correspondiente apoyo político y el desarrollo de infraestructuras. La dependencia de la ruta también aumentará el costo de cambiar a otra ruta de calefacción.

     

    El informe aborda la transición hacia sistemas de calefacción residencial libres de carbono en la región del delta del río Yangtsé en China. Esta área, que incluye ciudades importantes como Shanghai y Nanjing, enfrenta desafíos significativos en términos de contaminación del aire y emisiones de carbono debido a la dependencia de combustibles fósiles para la calefacción. El informe destaca que las bombas de calor son una solución central para lograr calefacción sin carbono en esta región. Las bombas de calor utilizan energía eléctrica para transferir calor de un lugar a otro, en lugar de quemar combustibles fósiles, lo que las hace una opción más limpia y eficiente. Se resalta que las bombas de calor tienen un gran potencial para reducir las emisiones de carbono y mejorar la calidad del aire en la región, al tiempo que brindan calefacción eficiente y cómoda para los hogares. Además, el informe aborda los desafíos específicos que enfrenta la adopción de bombas de calor en la región del delta del río Yangtsé, como la necesidad de mejorar la eficiencia energética de los edificios y la infraestructura eléctrica para satisfacer la demanda de energía adicional. Se sugieren medidas como mejorar la eficiencia energética de los edificios existentes, promover la construcción de edificios energéticamente eficientes y expandir la capacidad de generación de energía limpia para respaldar la creciente demanda de electricidad para calefacción. En resumen, el informe destaca el papel crucial que las bombas de calor pueden desempeñar en la transición hacia sistemas de calefacción libres de carbono en la región del delta del río Yangtsé en China. Se identifican oportunidades para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de carbono, al tiempo que se garantiza un suministro de calefacción seguro, confiable y cómodo para los hogares de la región.

     

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  • The Waste Methane Assessment Platform

    The Waste Methane Assessment Platform

    Se calcula que cada año se producen en el mundo 2.000 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU), la mayoría de los cuales acaba en vertederos y escombreras. Se prevé que la generación de RSU casi se duplique a mediados de siglo, por lo que urge encontrar soluciones más sostenibles para su gestión. Más allá de las implicaciones para la salud y la seguridad públicas, la gestión insostenible de los residuos también tiene repercusiones climáticas de gran alcance. La fracción orgánica de estos residuos, incluidos los restos de comida, de jardín, papel y cartón, genera metano al descomponerse en vertederos y escombreras, que se emite si no se captura adecuadamente. El metano es un contaminante climático superpotente con un potencial de calentamiento global unas 80 veces superior al del dióxido de carbono en un horizonte temporal de 20 años, y el segundo mayor contribuyente a las emisiones de gases de efecto invernadero. La reducción acelerada de las emisiones de metano en esta década es la forma más rápida de reducir el calentamiento a corto plazo y es fundamental para mantener a nuestro alcance el límite de 1,5 °C de temperatura. Afortunadamente, ya existen soluciones para reducir drásticamente las emisiones de metano del sector de los residuos, una de las principales fuentes de emisión de metano después del petróleo y el gas y la agricultura. La aplicación de todas las estrategias de reducción técnicamente viables podría reducir el metano procedente de los RSU en un 80% por debajo del nivel de referencia en 2050. Sin embargo, los países y las ciudades carecen a menudo de recursos prácticos o de un «manual» que defina una vía para desplegar estrategias de reducción del metano adaptadas a su situación particular de gestión de residuos. Este informe desarrolla soluciones para mitigar las emisiones de metano de los RSU basadas en arquetipos globales de gestión de RSU. En primer lugar, ofrece una visión general de las prácticas de gestión de RSU a nivel mundial, resumiendo las tendencias en la generación, recogida, desvío y eliminación de residuos en África, Asia, Australia y Nueva Zelanda, Europa, América Latina y el Caribe y Estados Unidos y Canadá, así como algunas políticas clave de gestión de residuos en países seleccionados. A continuación, establece los cuatro arquetipos de gestión de RSU, Construir lo básico (Build the Basics, BtB), Construir lo básico plus (Build the Basics Plus, BtB+), Ascender en la jerarquía (Move up the Hierarchy, MuH) y Cerrar el círculo (Close the Circle, CtC), que pretenden caracterizar las prácticas mundiales de gestión de residuos. Estos arquetipos se basan en cuatro componentes básicos: reducción en origen, desvío de residuos, eliminación de residuos y un componente transversal que explora el marco político y normativo, la transparencia de las emisiones, la financiación, la sensibilización de las partes interesadas y las oportunidades de desarrollo de capacidades. 

    El arquetipo BtB se caracteriza por unos índices de recogida bajos o medios, unos sistemas de gestión de residuos deficientes, unos índices de reciclaje bajos y una recuperación y un tratamiento de residuos limitados o inexistentes antes de su eliminación final. Los residuos se eliminan en vertederos sin sistema de vigilancia, captura y control de metano ni ningún otro sistema de control medioambiental. El vertido ilegal y la quema al aire libre de residuos son habituales. Aunque existen normativas de gestión de residuos, su aplicación es deficiente y las normas vigentes no abordan los residuos orgánicos ni las emisiones de estos residuos. La capacidad técnica es limitada porque faltan infraestructuras de gestión de residuos. Estos países pueden empezar a reducir las emisiones de metano construyendo infraestructuras básicas o aplicando mejoras operativas de costo relativamente bajo en los vertederos. Algunos ejemplos de países son Guatemala, Nepal, Nigeria, República Dominicana, Tayikistán y Uganda. El arquetipo BtB+ comparte ciertas características con el BtB en sus planteamientos de gestión de residuos, pero demuestra unas prácticas de gestión de residuos relativamente más avanzadas, evidenciadas por unos índices de recogida más elevados y una notable progresión desde los vertederos a los vertederos sanitarios. Aunque es posible que los residuos se eliminen en vertederos y que se produzcan vertidos ilegales e incineraciones al aire libre, los países BtB+ han dado pasos importantes hacia la mejora de la gestión de sus RSU, lo que les ha llevado más allá del arquetipo BtB. Pueden continuar esta trayectoria mediante la transición progresiva a vertederos sanitarios con requisitos normativos más estrictos sobre la captura y el control de los gases de vertedero, la mejora de la capacidad técnica de los proveedores de servicios de residuos y el acceso a una financiación asequible para apoyar el desarrollo de infraestructuras críticas. Entre los países ejemplo se encuentran Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, India, México, la República de Serbia y Sudáfrica. El arquetipo MuH se caracteriza por tasas de recogida universales o casi universales y una amplia adopción de vertederos sanitarios con supervisión reglamentaria y control medioambiental. La recuperación y el tratamiento de los residuos orgánicos son mínimos, pero se están realizando esfuerzos para reducir la generación de residuos biodegradables y ampliar el reciclaje de productos orgánicos. Aunque ya existen normas para capturar y controlar el metano, estos países pueden ascender en la jerarquía de gestión de residuos mediante normativas más sólidas y una mayor transparencia de las emisiones para eliminar progresivamente la eliminación de residuos orgánicos y mejorar la captura de gases de los vertederos, al tiempo que avanzan en sus esfuerzos por evitar la pérdida y el desperdicio de alimentos. Algunos ejemplos son Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos. El arquetipo CtC se caracteriza de forma similar por la recogida y eliminación universal o casi universal en vertederos sanitarios. Sin embargo, estos países son los que menos dependen de los vertederos para su eliminación final debido a la gran dependencia de las tecnologías de conversión de residuos en energía (WTE), que incineran los residuos y reducen el volumen de residuos depositados en vertederos. 

    La legislación suele prohibir el vertido de materiales biodegradables o exigir que se estabilicen antes de su eliminación. Aunque el uso de tecnologías WTE evita en gran medida la generación de metano, plantea problemas relacionados con la contaminación atmosférica local y se pierde la oportunidad de recuperar el carbono y los nutrientes vegetales. Estos países pueden cerrar el círculo mediante la prevención de la pérdida de alimentos y los residuos, el desvío de productos orgánicos y la mejora de la recuperación de materiales. Algunos ejemplos son Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Japón, Noruega, Países Bajos, Singapur, Suecia y Suiza. Por último, el informe elabora un manual que esboza estrategias a lo largo de la cadena de valor de la gestión de residuos para reducir drásticamente las emisiones de metano de los RSU en los cuatro arquetipos posteriores a la generación de residuos. El objetivo de este manual es ayudar a los responsables de la toma de decisiones a nivel local, subnacional y nacional, proporcionando estrategias a medida que reflejen el enfoque de gestión de residuos que se aplica actualmente en los distintos países y regiones, reconociendo así las diferencias únicas en la forma en que se gestionan los residuos en todo el mundo y subrayando que las estrategias para reducir el metano deben reflejar estas diferencias. Centrándose en la generación posterior a los residuos, el manual explora las oportunidades de reducción del metano, incluidas las estrategias para mejorar la separación de los residuos orgánicos en origen, aumentar la eficiencia de la recogida de residuos, ampliar la capacidad de procesamiento de productos orgánicos, optimizar el diseño y el funcionamiento de los vertederos para minimizar las emisiones fugitivas, desarrollar un entorno político propicio, mejorar la transparencia de las emisiones y aumentar el acceso a una financiación asequible, la sensibilización de las partes interesadas y el desarrollo de capacidades.

     

    El informe presenta un enfoque detallado para mitigar las emisiones de metano derivadas de la gestión de residuos sólidos municipales (MSW). Se basa en arquetipos globales de gestión de residuos para proporcionar recomendaciones específicas y adaptables a diversas situaciones locales. El documento comienza describiendo la importancia del metano como un poderoso gas de efecto invernadero y el papel fundamental que desempeña la gestión de residuos en su generación. Luego, identifica y define seis arquetipos globales de gestión de residuos sólidos municipales, que abarcan desde sistemas informales y de pequeña escala hasta operaciones altamente tecnológicas y avanzadas. Para cada arquetipo, el informe analiza las prácticas actuales de gestión de residuos, evalúa las oportunidades y desafíos específicos para reducir las emisiones de metano y propone recomendaciones detalladas. Estas recomendaciones se centran en áreas clave como la recolección de residuos, el transporte, el tratamiento y la disposición final. Además, se destacan las mejores prácticas y tecnologías disponibles, así como los posibles enfoques de financiación y colaboración entre actores relevantes. El informe también destaca la importancia de considerar factores socioeconómicos, culturales y políticos al implementar las recomendaciones, ya que estos pueden influir significativamente en la viabilidad y aceptación de las medidas propuestas. En general, el documento sirve como una guía integral y práctica para los responsables de la toma de decisiones y los profesionales involucrados en la gestión de residuos, proporcionando un marco sólido para abordar de manera efectiva el desafío de la mitigación del metano en este contexto.

     

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  • The Cerrado: Production and Protection

    The Cerrado: Production and Protection

    El extraordinario éxito de la agricultura en el Cerrado ha tenido sus costos. A medida que el sector se fortalece, muchos brasileños, incluidos los agricultores, creen que ha llegado el momento de abordar y minimizar estos costos, especialmente en lo que respecta al medio ambiente, para garantizar la sostenibilidad de esta abundancia para las generaciones venideras. Abordar esta cuestión es especialmente importante dado el cambio climático global, cuyos efectos negativos se dejarán sentir con más fuerza en las zonas tropicales. Afortunadamente, hay formas de proteger el Cerrado sin ahogar la producción de alimentos ni anular las oportunidades que ahora han empezado a llegar a la población de algunos de los estados más pobres de Brasil. La eliminación de la vegetación autóctona es uno de los mayores costos de la expansión agrícola en la mayor parte del mundo, así como en Brasil. Los cambios en el uso de la tierra pueden aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero y afectar al régimen de lluvias, la calidad del suelo y, por supuesto, la biodiversidad. Aunque la conversión de la vegetación autóctona en el Cerrado ha disminuido con respecto a principios de la década de 2000, ha aumentado en los últimos años y las emisiones relacionadas añadieron cerca de 100 millones de toneladas de CO2 equivalente a la atmósfera en 2022 (el 0,15% de las emisiones mundiales). Estos efectos negativos para el clima y la biodiversidad podrían reducirse sustancialmente desacelerando la conversión de la vegetación autóctona en regiones específicas y acelerando la conversión de antiguos pastos degradados en zonas dedicadas a técnicas de producción de alimentos con bajas emisiones de carbono, incluida la agricultura regenerativa. Este informe ilustra de forma contundente que la sostenibilidad del Cerrado puede reforzarse de forma que se equilibren la producción, la mejora de las condiciones de vida de los brasileños y la protección del bioma. Este enfoque, que ya está en marcha, podría formar parte de una estrategia gubernamental para que el país avance hacia una economía verde y neta cero en las próximas dos décadas. Esta transición tiene el potencial de ser justa y rica en empleos, al tiempo que ayuda a los países socios a reducir sus propias emisiones. 

    El bioma del Cerrado equivale a la superficie de Inglaterra, Francia, Alemania, Suecia y España juntas. Sin embargo, esta sabana, la más biodiversa del mundo, ha visto cómo más de la mitad de su superficie se ha convertido en las últimas décadas en tierras de cultivo y pastos para el ganado, una pérdida de vegetación autóctona que representa una de las transformaciones más rápidas de la naturaleza en la Tierra. La expansión de la producción agrícola en la región del Cerrado ha traído consigo un importante desarrollo económico para el país y sus sectores agroindustriales. Pero ese desarrollo está poniendo en peligro los servicios ecosistémicos esenciales que este bioma -el mayor de Sudamérica después del Amazonas- presta a toda la región. Sirve de gigantesca reserva de agua para gran parte del país, regula los regímenes pluviales regionales, actúa como un inmenso sumidero de carbono y alberga el 5% de las especies animales y vegetales del planeta. El Cerrado es también el hogar de 100.000 pueblos indígenas y comunidades tradicionales que han vivido allí durante milenios. Este informe aboga por conciliar la producción agroindustrial con la protección y restauración de la vegetación autóctona del Cerrado.
El reto consiste en aprovechar el éxito de Brasil en el despliegue de tecnología, políticas y ciencia para impulsar el desarrollo agrícola en tierras productivas o degradadas ya existentes, demostrando al mismo tiempo que la protección del ecosistema puede añadir valor económico al país. Entre las medidas propuestas figuran la intensificación sostenible de la agricultura, la recuperación de zonas ya degradadas para convertirlas en tierras de cultivo productivas, el desarrollo de energías renovables e industrias ecológicas bien diseñadas, incentivos más generosos para la protección que incluyan mercados de carbono y biodiversidad, y una aplicación más estricta de la ley. Encontrar un equilibrio entre producción y protección es posible. Este informe demuestra cómo estas diferentes agendas, en lugar de oponerse entre sí, pueden formar juntas un enfoque integral del desarrollo regional que fortalezca el bienestar de toda la vida que comparte este paisaje. El Cerrado es víctima de sus propias fortalezas: sus tierras ricas y relativamente accesibles, la generosa pluviosidad y la disponibilidad de agua, junto con un entorno político que favorece la producción agrícola, siguen haciendo de él la tierra ideal para la expansión agrícola. Pero Brasil tiene la oportunidad de aprovechar el potencial del Cerrado para liderar el mundo no sólo como potencia agrícola, sino también como solucionador de problemas medioambientales en las próximas décadas. Para lograrlo, Brasil puede aprovechar su éxito en el despliegue de políticas y tecnología para potenciar el desarrollo agrícola, al tiempo que desvincula la producción de la necesidad de nuevas reconversiones y demuestra simultáneamente que la protección del ecosistema puede añadir valor económico al país. 

    La experiencia sobre el terreno muestra formas de alinear las agendas de producción y protección en el Cerrado. Por ejemplo: el aumento de la aplicación de políticas de no conversión (por ejemplo, el Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Conversión y los Incendios en el Cerrado, el Código Forestal Brasileño) no ha socavado la productividad agrícola ni el crecimiento económico. Es factible recuperar tierras degradadas para la producción agrícola; la mejora de la tecnología aumenta la productividad; hay espacio para la agricultura regenerativa y la agricultura paisajística; y el refuerzo del marco político puede promover incentivos para proteger la vegetación autóctona en tierras privadas. El Cerrado tiene una importancia estratégica más allá de Brasil: ningún otro bioma puede desempeñar un papel tan importante en el fomento de la seguridad alimentaria sin dejar de proteger una biodiversidad tan rica. La vasta superficie del Cerrado ha experimentado una transformación agrícola y económica más amplia que cualquier otra sabana de la Tierra. Pero este desarrollo ya no tiene por qué producirse a costa de la destrucción del bioma. Es posible un nuevo modelo, en el que la agricultura sostenible y el crecimiento económico diversificado se combinen con una conservación medioambiental que proteja el Cerrado de una mayor conversión de la tierra al tiempo que se restauran los suelos y la vegetación degradados. Proteger el bioma es también un reto mundial, dado que muchas naciones dependen del Cerrado, ya sea para obtener alimentos, combustible, piensos o servicios ecosistémicos. Es necesaria la colaboración de los gobiernos, el sector privado y los socios internacionales para abordar estos retos de forma integral y aprovechar las palancas existentes de un Cerrado sostenible y en crecimiento.

     

    El informe destaca que el Cerrado es una región crítica para la producción de alimentos y materias primas, contribuyendo significativamente a la economía brasileña y mundial. Se menciona que el Cerrado alberga una biodiversidad extraordinaria, con numerosas especies endémicas y ecosistemas únicos que deben ser protegidos. El informe también señala que, a pesar de su importancia, el Cerrado enfrenta graves amenazas debido a la expansión agrícola y ganadera, así como a la deforestación y la degradación del suelo. Estas actividades están causando la pérdida de hábitats naturales, la fragmentación de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad. El informe destaca la necesidad urgente de medidas de conservación y restauración para proteger el Cerrado y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Además, el informe discute las implicaciones sociales y económicas de la conservación del Cerrado. Se menciona que la protección del bioma puede generar beneficios significativos para las comunidades locales, incluida la preservación de medios de vida tradicionales y el fomento del turismo sostenible. Sin embargo, también se señala que la conservación del Cerrado presenta desafíos, como la necesidad de abordar conflictos de tierras y promover prácticas agrícolas sostenibles. En resumen, el informe enfatiza la importancia de proteger este bioma único y diverso, tanto por su valor ecológico como por su contribución a la producción agrícola y el bienestar humano. Se destaca la necesidad de acciones coordinadas a nivel local, nacional e internacional para garantizar la conservación y el uso sostenible del Cerrado en el futuro.

     

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  • Rumbo a una inversión pública resiliente y descarbonizada: prácticas de integración de la acción climática en la gestión de la inversión pública

    Rumbo a una inversión pública resiliente y descarbonizada: prácticas de integración de la acción climática en la gestión de la inversión pública

    La inversión pública puede ser una potente herramienta para que los países sean más resilientes frente a los eventos climáticos y avancen hacia la descarbonización de sus economías, aspectos fundamentales para cumplir con las metas nacionales de adaptación y mitigación y con los compromisos del Acuerdo de París. Para lograr que la inversión pública cumpla esta importante función, es necesario impulsar la adopción de buenas prácticas y herramientas que incorporen la dimensión climática en todas las etapas de la gestión de los recursos públicos destinados a mejorar la infraestructura y los servicios públicos. Con ese fin, esta publicación presenta posibles cursos de acción y propone un marco de intervención orientado a integrar la acción climática dentro de los procesos que rigen la gestión de la inversión pública. Esto incluye: i) adoptar estrategias nacionales de adaptación y descarbonización como herramientas para orientar las inversiones; ii) establecer estrategias de financiamiento climático que faciliten el acceso a los recursos necesarios para poner en marcha los proyectos prioritarios; iii) integrar la gestión de riesgos frente a eventos climáticos en la gestión de la inversión pública (GIP); iv) utilizar el precio social del carbono en las evaluaciones de costo beneficio de los proyectos; v) aplicar taxonomías de inversiones verdes; y vi) adoptar procesos de priorización de las inversiones resilientes y bajas en carbono. Asimismo, este documento presenta una síntesis de los principales hallazgos, desarrolla las herramientas y buenas prácticas identificadas y propone re- comendaciones de interés para los responsables nacionales de la GIP. Esta monografía fue elaborada por un equipo de consultores externos y especialistas de las Divisiones de Gestión Fiscal y de Cambio Climático del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La inversión pública puede ser un instrumento poderoso para lograr una mayor resiliencia frente al cambio climático y avanzar hacia la descarbonización de las economías, aspecto que resulta fundamental para que los países cumplan con el Acuerdo de París (AP) y con sus contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN). Para lograr que la inversión pública cumpla este propósito, es necesario que sus responsables adopten nuevas prácticas y herramientas de gestión que les permitan integrar la acción climática en los procesos de planificación, asignación de recursos e implementación de los proyectos públicos. Este informe inicia con una presentación de los principales desafíos que enfrenta la inversión pública para dar respuesta a los riesgos climáticos y de transición. Seguidamente, identifica y desarrolla los aspectos técnicos de un conjunto de herramientas y buenas prácticas que, de acuerdo con la experiencia internacional, resultan útiles para integrar la acción climática en las instituciones, procesos y sistemas de gestión de la inversión pública (GIP). El informe explica la importancia de implementar estas herramientas de manera integral a la vez que se generan las capacidades institucionales para su correcta aplicación.

    Además de los riesgos económicos y fiscales relacionados con los eventos climáticos extremos, los países de ALC deberán enfrentar importantes desafíos asociados a la transición hacia economías descarbonizadas y el alineamiento de las inversiones con las metas establecidas en el AP. A nivel global, se prevé aumentar la producción de combustibles fósiles en un promedio del 2% anual. Este porcentaje representa más del doble de la producción compatible con el objetivo del AP de que la temperatura global no suba más de 1,5°C hasta 2030. Esta situación ilustra la falta de alineación actual de las inversiones en el sector de energía con las metas del AP. Una situación similar se registra en los sectores de transporte, desarrollo agrícola y forestal, desarrollo urbano y gestión de suelos que, junto con la energía, son los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el mundo. En general, los países de ALC se enfrentan a la difícil decisión de continuar realizando inversiones que impactan negativamente en el medio ambiente y generan emisiones de GEI o transfor- mar sus economías y lograr una transición energética ordenada y justa. Esto último, además, podría impactar positivamente en el crecimiento económico y en la generación de empleo, particularmente en sectores como las energías alternativas, el transporte limpio, la agricultura sostenible y otros. Según el informe macroeconómico de 2021 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), invertir en una transición justa y ordenada ofrece la oportunidad de incrementar el PIB de los países de ALC en un 1% anual y de crear 15 millones de nuevos empleos hasta 2030, debido a las transformaciones estructurales que ocurrirían en la economía del desarrollo sostenible de entre el 5% y el 11%. La magnitud de los recursos requeridos para atender la crisis climática implica que los países de ALC deberán realizar importantes esfuerzos en tres direcciones: a) reorientar los recursos existentes hacia infraestructuras resilientes y bajas en carbono, a la vez que se atienden otras necesidades básicas; b) mejorar la calidad de las inversiones públicas y privadas, de forma que estas incluyan la dimensión climática en su diseño e implementación, y c) ampliar el acceso a recursos financieros para llevar a cabo nuevas inversiones. Dicho de otra forma: a) se requiere mejorar la eficiencia asignativa de las inversiones, de manera que los recursos se orienten a los sectores con mayor impacto positivo en materia climática y desarrollo sostenible; b) se debe mejorar la eficiencia técnica de las inversiones para lograr mejores resultados con los mismos recursos, incluyendo más resiliencia y menos emisiones de GEI; y c) se deben apalancar más recursos financieros mediante la conformación de portafolios de proyectos que tengan un impacto positivo en materia climática.

     

    El informe destaca la importancia de integrar la acción climática en las decisiones de inversión pública para abordar los desafíos del cambio climático y lograr un desarrollo sostenible. El informe señala que la inversión pública juega un papel crucial en la transición hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima, ya que puede catalizar la inversión privada, fomentar la innovación y generar empleo verde. Una de las principales conclusiones del informe es que la integración de la acción climática en la gestión de la inversión pública requiere un enfoque integral que abarque todas las etapas del ciclo de inversión, desde la planificación y el diseño hasta la implementación y el seguimiento. Esto implica la adopción de políticas y marcos normativos que promuevan la inversión sostenible, así como la integración de consideraciones climáticas en la evaluación de proyectos y la asignación de recursos. Además, el informe destaca la importancia de la colaboración entre diferentes actores, incluidos gobiernos, sector privado, sociedad civil y organismos internacionales, para garantizar una gestión efectiva de la inversión pública en el contexto del cambio climático. Se enfatiza la necesidad de fortalecer la capacidad institucional y técnica de los países en desarrollo para integrar la acción climática en sus políticas de inversión pública y promover la transferencia de tecnología y conocimiento. En resumen, el informe subraya que la integración de la acción climática en la gestión de la inversión pública es fundamental para lograr un desarrollo sostenible y resiliente al clima. Insta a los gobiernos y otros actores relevantes a tomar medidas concretas para incorporar consideraciones climáticas en sus decisiones de inversión y a trabajar juntos para enfrentar los desafíos del cambio climático de manera efectiva y equitativa.

     

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  • Towards more accurate, timely, and granular product-level carbon intensity metrics

    Towards more accurate, timely, and granular product-level carbon intensity metrics

    Esta guía presenta una visión general de alto nivel de los principales enfoques y retos a los que se enfrenta el cálculo de la medición de la intensidad de carbono a nivel de producto, incluidos los aplicables a la recopilación y verificación de la información a lo largo de la cadena de suministro. Aunque el análisis se centra en los enfoques utilizados en los sectores expuestos a un comercio intensivo en emisiones (EITE), las conclusiones también tienen una relevancia más amplia para otros sectores. Como parte del análisis, también se consideran los retos relacionados con el cálculo de las métricas de intensidad de carbono a nivel sectorial, en particular como aportaciones a las métricas a nivel de producto. Un informe completo, previsto para el segundo semestre de 2024, analizará estos aspectos con más detalle. El trabajo para el informe, tal y como se describe en esta guía, pretende identificar enfoques para minimizar la duplicación entre varias iniciativas, minimizar los costos de cumplimiento y presentación de informes para las empresas, y evitar interrupciones en el comercio. Esto puede proporcionar una base para el desarrollo de principios básicos y consideraciones para apoyar el cálculo generalizado y el uso de métricas de intensidad de carbono a nivel mundial. Reducir las emisiones de carbono y aumentar al mismo tiempo la producción, el empleo y el nivel de vida implica reducir la intensidad de carbono de la producción. La métrica de la intensidad de carbono se define en este análisis como la relación entre los gases de efecto invernadero (GEI) emitidos (medidos en toneladas equivalentes de CO2) en la producción de un producto y el producto total producido (medido en volumen físico o valor económico). Pueden calcularse a distintos niveles de agregación, incluidos el sector y el producto, en función de la finalidad específica de su uso. Las métricas de intensidad de carbono también se han calculado y utilizado a nivel de país dado que, en el contexto de la CMNUCC, algunos países han establecido objetivos de emisiones de carbono en términos de intensidad de emisiones de carbono por unidad de PIB. El informe se centrará en cómo el Foro Inclusivo sobre Enfoques de Mitigación del Carbono (IFCMA, por sus siglas en inglés) puede trabajar para conseguir unas métricas de intensidad de carbono a nivel de producto más precisas, oportunas y granulares. Como parte del análisis, también se consideran los retos relacionados con el cálculo de las métricas de intensidad de carbono a nivel sectorial, incluyendo cómo las nuevas fuentes de datos y enfoques para estimar las intensidades a nivel de producto también pueden conducir a métricas a nivel sectorial mejores y más oportunas. El posible uso y las mejoras de las métricas de intensidad de carbono a nivel de toda la economía (o a nivel nacional) quedan fuera del alcance de este análisis. 

    Esta nota de alcance presenta los principales temas que podría tratar el informe, que abarcan casos de uso clave de las métricas de intensidad de carbono, metodologías para calcularlas y cuestiones relacionadas con la recopilación, verificación y puesta en común de datos sobre emisiones de carbono. En general, las métricas de intensidad de carbono pueden ser útiles para diseñar, aplicar y evaluar políticas y estrategias de mitigación. Pueden ayudar a orientar las decisiones de las empresas y los consumidores hacia productos con menos emisiones y proporcionar a los inversores información objetiva sobre los resultados de las actividades de las empresas en materia de emisiones de GEI, disminuyendo así el riesgo de «lavado verde». Los productores pueden utilizarlas para señalar claramente a los consumidores, inversores y otras partes interesadas su intención de emprender acciones para descarbonizar sus actividades y medir los avances de una forma más objetiva que la que permiten las métricas actuales, como las puntuaciones ambientales, sociales y de gobernanza . Además, las métricas de intensidad de carbono a nivel sectorial pueden utilizarse como base para los valores por defecto que se emplearán en los cálculos de intensidad de carbono a nivel de producto si la recopilación de datos primarios resulta demasiado costosa. Esta nota de análisis presenta el equilibrio entre la flexibilidad de las metodologías de contabilidad y notificación y la exactitud de los datos resultantes, teniendo en cuenta al mismo tiempo los costos necesarios para producir métricas de intensidad de carbono. Estas propuestas comprenden trabajos adicionales que exploran las cuestiones destacadas en esta nota de alcance. También se incluyen propuestas adicionales centradas en aspectos políticos, como la revisión de la gama de palancas políticas para promover el desarrollo y el intercambio de métricas de intensidad de carbono, y el desarrollo de principios básicos y directrices que los gobiernos podrían considerar a la hora de diseñar políticas que requieran métricas de intensidad de carbono, garantizando al mismo tiempo la coherencia y comparabilidad internacional. El objetivo de estos principios será fomentar las sinergias, evitar la duplicación, minimizar los costos de cumplimiento y notificación para las empresas y allanar el camino hacia una mejor interoperabilidad y comparabilidad de los sistemas nacionales o regionales para calcular las intensidades de carbono a nivel de producto. Esto incluye revisar la disponibilidad de datos para permitir el cálculo de métricas de intensidad de carbono y, si los datos lo permiten, proporcionar cálculos ilustrativos de métricas de intensidad de carbono a nivel de producto para productos básicos clave en sectores EITE, e identificar metodologías escalables, ampliamente utilizadas y confiables para proporcionar una base común para una mayor convergencia del método de intensidad de carbono.

     

    Para ser adecuados a su finalidad, los parámetros de medición de la intensidad de carbono deben ser precisos, suficientemente actualizados y detallados. No existe una solución milagrosa para medir la intensidad de carbono a nivel sectorial, sino más bien un conjunto de enfoques que sirven para diferentes propósitos, incluido el de complementar las métricas a nivel de producto cuando aún no se han desarrollado. El informe 2024 podría describir una serie de estas metodologías con más detalle, destacar sus diferentes casos de uso y señalar la necesidad de una mayor granularidad de las métricas a nivel sectorial y de actualizaciones más oportunas para apoyar mejor la transición a cero netos. Los avances en estos ámbitos también pueden facilitar el cálculo de los parámetros a nivel de producto al proporcionar valores de referencia confiables y oportunos cuando no se disponga de datos primarios a nivel de producto. Al mismo tiempo, las métricas a nivel de producto pueden utilizarse para mejorar las estimaciones a nivel de sector al proporcionar información sobre la distribución de las intensidades de carbono dentro de un sector que va más allá de la simple media, lo que puede contribuir a una mejor elaboración de políticas. El informe aborda la necesidad de mejorar la precisión, la oportunidad y la granularidad de las métricas de intensidad de carbono a nivel de producto. Se reconoce que las métricas actuales, en su mayoría basadas en modelos y datos agregados, pueden ser imprecisas y no reflejar adecuadamente la variabilidad de las emisiones a lo largo de la cadena de suministro de un producto. Esto se debe en parte a la falta de datos detallados a nivel de producto y a la complejidad de los sistemas de suministro global. Para abordar esta cuestión, se propone un enfoque que combina datos de múltiples fuentes, incluidos datos de emisiones directas e indirectas, así como datos de la cadena de suministro y de uso del producto. Este enfoque permite una mayor precisión al capturar las emisiones en cada etapa del ciclo de vida del producto, desde la extracción de materias primas hasta el final de la vida útil del producto. Además, se sugiere mejorar la oportunidad de las métricas al utilizar tecnologías emergentes, como blockchain e IoT, para recopilar y compartir datos en tiempo real. Esto permitiría a las empresas y a los consumidores acceder a información actualizada sobre la intensidad de carbono de los productos y tomar decisiones más informadas. En términos de granularidad, se propone desagregar las métricas de intensidad de carbono a nivel de producto para proporcionar una visión más detallada de las emisiones asociadas con diferentes variantes de un producto o con diferentes procesos de fabricación. Esto podría ayudar a identificar áreas específicas de mejora y a fomentar la adopción de prácticas más sostenibles en la producción y el consumo de productos.

     

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Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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