Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Reguladores impulsan conductores avanzados y reconductorado

    Reguladores impulsan conductores avanzados y reconductorado

    La presión por modernizar la red y contener costos ha llevado a reguladores a promover conductores avanzados y soluciones de reconductorado. Un análisis patrocinado en Utility Dive destaca la combinación de señales federales —incluida la Orden 1920 de FERC sobre planeación regional y la financiación del programa GRIP del DOE— y acciones estatales que priorizan tecnologías de mayor capacidad térmica y menor pérdida. El argumento: con 70% de las líneas por encima de 25 años y congestiones que encarecen la energía, reconductorar permite duplicar capacidad en corredores existentes en plazos mucho menores que una nueva línea.

     

     

    Para empresas, la adopción exige evaluar ventanas de mantenimiento, compatibilidad mecánica y térmica, y beneficios de reducción de pérdidas y resiliencia ante clima extremo. Para reguladores, incorporar criterios de “mejor tecnología disponible” en reconstrucciones y exigir análisis de beneficios comparativos abre la puerta a soluciones más rápidas y costeefectivas.

     

     

    Aplicación local: ante crecimientos de carga (p. ej., data centers, electrificación), el reconductorado con materiales compuestos puede aliviar cuellos de botella, reducir pérdidas técnicas y apoyar integración renovable. Requiere planificación coordinada y esquemas de recuperación de inversiones que repartan beneficios entre usuarios y desarrolladores, priorizando proyectos con mayor impacto en reducción de congestión y calidad del servicio.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.utilitydive.com/spons/from-policy-to-performance-the-regulatory-push-for-advanced-conductors/808661/

  • Paquete de Redes UE: permisos, conexión e inversión

    Paquete de Redes UE: permisos, conexión e inversión

    El 10 de diciembre de 2025 la Comisión Europea presentó el European Grids Package, un conjunto de propuestas que incluye: (i) reemplazar el Reglamento TENE, con cambios en el mandato de ACER y marcos de Electricidad, Gas e Hidrógeno; (ii) una Directiva para acelerar permisos mediante enmiendas a directivas sectoriales; (iii) guías para conexiones eficientes; y (iv) lineamientos para diseñar contratos por diferencia bidireccionales. El mapeo de la FSR agrupa las medidas en cuatro dimensiones de desarrollo de infraestructura: planificación, permisos, conexión y movilización de inversión, e identifica qué acciones recaen a nivel UE frente a aquellas que requieren transposición nacional.

     

     

    Sin valorar impactos, la propuesta apunta a reducir tiempos de tramitación, clarificar reglas de conexión y orientar instrumentos financieros. Para operadores y reguladores latinoamericanos, el paquete ofrece referencias sobre coordinación multinivel, priorización de proyectos con beneficios transfronterizos y diseño de instrumentos que equilibren protección del consumidor con inversión en redes.

     

     

    La lectura estratégica: modernizar planificación para electrificación y nuevos vectores (hidrógeno), acelerar permisos con salvaguardas ambientales, estandarizar criterios de conexión que integren DERs y flexibilidad, y crear condiciones para atraer capital a activos de red. Estos ejes son transferibles a procesos nacionales que buscan expandir redes con mayor celeridad y a menor costo social.

    Para leer más ingrese a:

    https://fsr.eui.eu/the-european-grids-package-at-a-glance-mapping-the-proposed-changes/

  • ¿Qué impulsa el alza de la electricidad en EE. UU.?

    ¿Qué impulsa el alza de la electricidad en EE. UU.?

    Desde 2010, el precio promedio de la electricidad en EE. UU. ha aumentado cerca del 30% en términos nominales, aunque ajustado por inflación cayó 8% respecto a 2010 y se ha mantenido casi plano desde 2019. En 2025 las utilities solicitaron incrementos tarifarios por 71.200 millones de dólares hasta 2028. Un análisis del Lawrence Berkeley National Laboratory y The Brattle Group, citado por WRI, atribuye los cambios a múltiples factores: daños e infraestructura por clima extremo, inversiones de modernización y resiliencia de redes, y la volatilidad de combustibles fósiles. La conclusión: no hay un único responsable del aumento y las variaciones dependen de región, tipo de cliente y periodo.

     

     

    Más allá del debate político sobre centros de datos u otros demandantes, la composición de la tarifa incluye generación, transmisión, distribución, impuestos y cargos. La inversión en distribución ha superado la de transmisión y producción en los últimos años, y la expansión de la demanda tras la pandemia, junto con choques geopolíticos, explica parte de las presiones. Para aliviar precios, WRI sugiere medidas como eficiencia y gestión de demanda, reducción de pérdidas y congestiones, y marcos de inversión que aceleren proyectos con mayor impacto en costos totales del sistema.

     

     

    Para Colombia, el análisis refuerza la necesidad de diagnósticos regionales: distinguir componentes indexados a combustibles de los asociados a CAPEX de redes, y priorizar intervenciones con retorno en reducción de pérdidas, resiliencia y flexibilidad. Comunicar esta estructura evita culpabilizar un único factor y orienta la regulación hacia señales que equilibren asequibilidad, sostenibilidad y confiabilidad.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.wri.org/insights/whats-driving-us-electricity-prices

  • Microrredes: avanzar al “ritmo de la confianza” con la comunidad

    Microrredes: avanzar al “ritmo de la confianza” con la comunidad

    Expertos reunidos por Mayfield Renewables insisten en que desplegar microrredes comunitarias exige ir al “ritmo de la confianza”: escuchar a residentes, entender qué significa resiliencia para cada territorio y estudiar en detalle los planes de gestión de emergencias, los IRP de la utility y el crecimiento urbano antes de proponer soluciones. Llegar con ofertas de financiamiento sin ese trabajo previo genera escepticismo y retrasa proyectos críticos para tribus, comunidades rurales y barrios vulnerables.

     

     

    La metodología implica lectura minuciosa de funciones de apoyo en emergencias, identificación de cargas críticas, análisis de amenazas climáticas y definición de arreglos de propiedad/operación (municipal, tercerizado, comunitario). Con ese contexto, los diseñadores pueden dimensionar generación local, almacenamiento y control EMS, optar por esquemas frentealmedidor o detrásdelmedidor, y evaluar la posibilidad de operación en isla por periodos prolongados.

     

     

    Aplicado a Colombia, este enfoque favorece proyectos en cabeceras municipales expuestas a inundaciones o deslizamientos, y en infraestructura crítica (acueductos, hospitales, telecomunicaciones). El éxito depende de procesos participativos, capacitación local para O&M y de contratos que remuneren servicios a la red (reserva, alivio de congestión) para mejorar la bancabilidad. Avanzar despacio al principio —para alinear expectativas y roles— acelera la implementación y eleva la probabilidad de resultados sostenibles.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.microgridknowledge.com/community-microgrids/article/55341193/moving-at-the-speed-of-trust-to-help-communities-deploy-microgrids

  • Boom solar no llega a comunidades que más lo requieren

    Boom solar no llega a comunidades que más lo requieren

    El auge de la fotovoltaica residencial y de pequeña escala en EE. UU. convive con una brecha: la mayor parte de las instalaciones se concentra en zonas de más altos ingresos, dejando fuera a hogares que más se beneficiarían de reducir su factura. Se estima que en 2024 el 84% de la nueva capacidad añadida correspondió a solar y almacenamiento, y las instalaciones superaron los cinco millones; sin embargo, políticas e incentivos han tendido a favorecer a quienes ya tienen acceso a capital, propiedad del inmueble y crédito. Estudios citados muestran concentración regional (p. ej., California) y demográfica (barrrios de altos ingresos), lo que evidencia la necesidad de rediseñar instrumentos.

     

     

    La propuesta pasa por priorizar estrategias lideradas por la comunidad, con campañas de educación, modelos de propiedad compartida, permisos simplificados y subsidios focalizados. Complementariamente, la estandarización de interconexión de DERs y reglas que reconozcan el valor horario de la energía y los servicios al sistema puede alinear incentivos con beneficios sociales reales.

     

     

    Para empresas y autoridades locales en Colombia, las lecciones aplicables incluyen: programas de “compra colectiva” y financiamiento blando para estratos bajos, incorporación de techos solares en vivienda VIS, habilitación de comunidades energéticas y medición neta con salvaguardas tarifarias. Diseñar métricas de éxito más allá de megavatios —como ahorro por hogar, reducción de morosidad y resiliencia— ayuda a dirigir recursos a quienes más lo necesitan y a sostener la aceptación social de la transición.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.esgdive.com/news/rooftop-solar-is-booming-but-not-in-the-communities-that-need-it-most/809217/

  • Moody’s advierte ciberataques más peligrosos con IA en 2026

    Moody’s advierte ciberataques más peligrosos con IA en 2026

    El panorama 2026 de Moody’s anticipa amenazas cibernéticas potenciadas por inteligencia artificial: desde phishing y deepfakes más persuasivos hasta modelos envenenados y malware con capacidad de adaptación en tiempo real. El reporte prevé “indicios tempranos” de ataques autónomos, mayor robo de criptoactivos y riesgos sistémicos ligados a interrupciones en servicios cloud. En paralelo, las trayectorias regulatorias de Estados Unidos y la Unión Europea divergen, añadiendo complejidad de cumplimiento a organizaciones globales y tensiones en la armonización de estándares.

     

     

    La lectura de Moody’s es clara: quienes no adopten defensas asistidas por IA quedarán más expuestos; sin embargo, advierte que estas herramientas no son un remedio perfecto y exigen gobernanza robusta por su comportamiento potencialmente impredecible y la acumulación de errores. La debilidad en gobernanza de IA —por ejemplo, ausencia de políticas para evitar fugas de datos hacia chatbots públicos— incrementa el riesgo de filtraciones y responsabilidad reputacional y legal, especialmente en sectores intensivos en información sensible.

     

     

    Para las empresas y operadores de infraestructura crítica, 2026 demanda: inventarios de modelos/AGI utilizados en OT/TI, pruebas de robustez frente a promptinjection y envenenamiento, controles de acceso y registro de inferencias, así como playbooks de respuesta que contemplen agentes autónomos. En el frente regulatorio, la fragmentación obliga a mapeos de obligaciones sectoriales y geográficas y a estrategias de aseguramiento que traduzcan ciberexposición en métricas financieras para directorios. Integrar detección autónoma, telemetría de endpoints y analítica de comportamiento con procesos de recuperación probados eleva la resiliencia ante campañas aceleradas por IA.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.cybersecuritydive.com/news/moodys-cyber-outlook-forecast-2026/809101/

  • Big Tech adopta “todo a la vez” para alimentar la IA

    Big Tech adopta “todo a la vez” para alimentar la IA

    Las tecnológicas con mayores despliegues de cómputo intensivo están acelerando estrategias múltiples y complementarias para asegurar energía firme y competitiva: contratación de PPAs de largo plazo, inversiones en generación y almacenamiento onsite o cercano, acuerdos para acelerar ampliaciones de red y participación en soluciones de eficiencia y flexibilidad local. El enfoque busca cubrir la brecha entre la rapidez de expansión de centros de datos y los plazos de permisos e interconexión, reduciendo exposición a congestión y volatilidad de precios mayoristas.

     

     

    Este enfoque “todo a la vez” no compite con la red, la habilita: cofinanciar reconductorado y mejoras en transmisión y distribución, usar almacenamiento de larga y media duración para suavizar picos y apoyar reservas, y desplegar microredes donde la resiliencia sea crítica. La gestión del portafolio combina fuentes libres de carbono con contratos que atienden perfiles horarios específicos (24/7 CFE), así como mecanismos de respuesta a la demanda en cargas no críticas para contener costos y tiempos de conexión.

     

     

    Para el sector eléctrico de Colombia, la referencia es pragmática: definir marcos para que grandes consumidores cofinancien obras de red, accedan a opciones de interconexión acelerada con garantías de desempeño y desplieguen recursos distribuidos que aporten flexibilidad al sistema. La convergencia entre PPAs, almacenamiento y soluciones de red permite expandir capacidad efectiva en meses en lugar de años, siempre que la regulación distribuya riesgos de forma equilibrada entre usuarios, operadores y desarrolladores.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.reutersevents.com/renewables/solar-pv/big-tech-shifts-all-above-strategy-power-ai

  • Data centers absorben 40% del costo PJM 2027/28

    Data centers absorben 40% del costo PJM 2027/28

    El monitor independiente de PJM (Monitoring Analytics) informó que la carga asociada a centros de datos representó 6,5 mil millones de dólares, equivalentes al 40% de los 16,4 mil millones del costo total en la subasta base de capacidad de diciembre. De ese monto, alrededor de 6,2 mil millones corresponden a centros proyectados que aún no están construidos pero podrían entrar en servicio en el año de entrega 2027/28. En las últimas tres subastas base, los costos ligados a previsiones por encima de la carga existente de data centers sumaron 21,3 mil millones de dólares, o 45% de los 47,2 mil millones del total de capacidad despejada.

     

     

    El informe menciona que la incertidumbre en las previsiones de grandes cargas es “única y sin precedentes” y cuestiona el significado de despejar una subasta basada en dichas proyecciones. La subasta también registró un faltante de 6.516,6 MW para cumplir el objetivo de confiabilidad, asociado a un pronóstico de demanda elaborado un año antes del remate. PJM prevé emitir un nuevo pronóstico —con metodología más estricta para depurar solicitudes especulativas— y su Junta analiza reformas al proceso de interconexión de grandes cargas.

     

     

    El mensaje es: (1) desagregar demanda firme de solicitudes especulativas en la planeación de recursos y en los acuerdos de conexión; (2) utilizar mecanismos como tarifas de grandes cargas, contratos de desempeño y requerimientos de flexibilidad que alineen costos y tiempos de refuerzo de red con el riesgo real de materialización de la demanda. En mercados con capacidad, los resultados sugieren revisar supuestos de crecimiento, coordinar con reguladores la incorporación de VPPs y recursos del lado de la demanda y evaluar el valor de reconductorar vs. nueva infraestructura para contener costos tarifarios.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.utilitydive.com/news/data-centers-pjm-capacity-auction/808951/

  • Chile 2050 Energy Transition Roadmap

    Chile 2050 Energy Transition Roadmap

    La transición energética de Chile hacia 2050 se plantea como un proceso integral que articula crecimiento económico, reducción de emisiones y fortalecimiento de la seguridad energética en un contexto de profundas transformaciones estructurales. En un país altamente dependiente de las importaciones de combustibles fósiles y con una matriz energética históricamente intensiva en carbono, la planificación de largo plazo adquiere especial relevancia para reducir vulnerabilidades externas y responder a compromisos climáticos legalmente vinculantes. En este marco, la transformación del sistema energético se concibe como un proceso progresivo, apoyado en la expansión de fuentes renovables, la electrificación de la demanda y la modernización de la infraestructura eléctrica.

    En primer lugar, la mejora sostenida de la eficiencia energética se presenta como una vía transversal para reducir la intensidad energética sin comprometer el crecimiento de la actividad económica. A través de estándares más exigentes en edificios, mejoras tecnológicas en la industria y cambios en los patrones de movilidad, se busca disminuir el consumo final de energía y, al mismo tiempo, aliviar la presión sobre el sistema eléctrico. Además, esta reducción del consumo contribuye a contener el gasto en importaciones energéticas, generando beneficios económicos que se extienden tanto a los hogares como a los sectores productivos. De manera complementaria, la descarbonización del sector eléctrico se proyecta como un eje articulador del cambio estructural. La acelerada incorporación de energía solar y eólica, impulsada por condiciones geográficas excepcionales, permite desplazar progresivamente la generación basada en combustibles fósiles. En paralelo, el retiro anticipado de centrales a carbón y la incorporación de sistemas de almacenamiento fortalecen la confiabilidad del suministro. Como resultado, el sistema eléctrico evoluciona hacia una matriz predominantemente renovable, con una reducción sostenida de la intensidad de emisiones por unidad de electricidad generada.

    A su vez, la electrificación de los usos finales redefine la relación entre oferta y demanda energética. Sectores como el transporte, la industria y los edificios experimentan una sustitución gradual de combustibles fósiles por electricidad y, en aplicaciones específicas, por combustibles de bajas emisiones. En el transporte, el aumento de la electromovilidad transforma el consumo energético y mejora la calidad del aire urbano. En la industria, especialmente en actividades intensivas como la minería, la adopción de tecnologías eléctricas y soluciones basadas en hidrógeno reduce las emisiones asociadas a los procesos productivos. Mientras tanto, en los edificios, la expansión de bombas de calor y mejores envolventes térmicas disminuye la demanda de energía para climatización. Sin embargo, estos cambios dependen de manera directa del fortalecimiento de las redes eléctricas. Por ello, la expansión y digitalización de los sistemas de transmisión y distribución se convierten en una condición habilitante para integrar altos volúmenes de generación variable y atender el crecimiento de la demanda eléctrica. La inversión en redes más resilientes y flexibles permite reducir pérdidas, gestionar mejor la variabilidad renovable y mejorar la seguridad del suministro, especialmente frente a eventos climáticos extremos.

    En paralelo a estas transformaciones internas, emerge una dimensión estratégica vinculada a la inserción de Chile en las cadenas globales de la transición energética. La disponibilidad de recursos minerales y renovables abre oportunidades para el desarrollo de hidrógeno de bajas emisiones y combustibles sintéticos orientados tanto al mercado interno como a la exportación. Este enfoque no solo diversifica la matriz productiva, sino que también posiciona al país como proveedor de insumos relevantes para la descarbonización a escala internacional. La trayectoria hacia 2050 implica importantes requerimientos de inversión y una atención constante a los impactos sociales del proceso. La reducción de emisiones se acompaña de mejoras en la calidad del aire, creación de empleo en nuevos sectores y una disminución gradual de la dependencia energética externa. No obstante, la materialización de estos resultados exige coherencia regulatoria, planificación de largo plazo y una ejecución oportuna de los proyectos, de modo que la transición energética se consolide como un proceso sostenible, inclusivo y económicamente viable.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.iea.org/reports/chile-2050-energy-transition-roadmap

    https://iea.blob.core.windows.net/assets/f19184cf-5e99-46af-a5ab-66a92781f567/Chile2050EnergyTransitionRoadmap.pdf

  • Flexibility for a secure and affordable power sector transformation

    Flexibility for a secure and affordable power sector transformation

    La acelerada expansión de las energías renovables variables transforma de manera profunda el funcionamiento de los sistemas eléctricos contemporáneos. A medida que la generación eólica y solar incrementa su participación en la matriz energética, surgen nuevas exigencias operativas relacionadas con la variabilidad, la incertidumbre y la descentralización de la oferta. En consecuencia, la flexibilidad del sistema eléctrico adquiere mayor relevancia como condición para garantizar estabilidad, eficiencia y confiabilidad en un entorno de transición energética avanzada. Desde esta perspectiva, la flexibilidad se entiende como la capacidad del sistema para ajustar generación, consumo y flujos de energía en diferentes escalas temporales. Este atributo permite responder tanto a fluctuaciones diarias de la demanda como a eventos imprevistos asociados a la disponibilidad de recursos renovables. Por tanto, la atención se desplaza desde la expansión de capacidad convencional hacia la optimización del uso de activos existentes mediante soluciones técnicas, operativas y regulatorias.

    En primer lugar, la diversificación de fuentes de flexibilidad emerge como una estrategia sistémica. Las centrales hidroeléctricas con capacidad de regulación, las plantas térmicas operando con mayor dinamismo, los sistemas de almacenamiento energético y la respuesta de la demanda conforman un portafolio complementario. A ello se suman las interconexiones regionales, que permiten compartir excedentes y déficits entre sistemas vecinos, reduciendo la necesidad de reservas locales sobredimensionadas. De esta forma, la flexibilidad se construye a partir de la coordinación de múltiples recursos, en lugar de depender de una sola solución tecnológica. Asimismo, la digitalización del sistema eléctrico amplía las posibilidades de gestión flexible. El despliegue de tecnologías de medición avanzada, plataformas de control en tiempo real y herramientas de pronóstico mejora la capacidad de anticipar variaciones y optimizar decisiones operativas. En paralelo, los mercados eléctricos evolucionan para incorporar señales de precio más dinámicas, lo que incentiva comportamientos de consumo y generación alineados con las condiciones del sistema. Este ajuste progresivo fortalece la eficiencia económica y reduce la necesidad de intervenciones de emergencia.

    No obstante, la transición hacia sistemas más flexibles presenta desafíos institucionales. Los marcos regulatorios diseñados para sistemas centralizados y predecibles resultan menos adecuados frente a esquemas descentralizados y altamente variables. En este contexto, se requieren reformas que habiliten la participación de nuevos actores, reconozcan el valor de los servicios de flexibilidad y eliminen barreras para la integración de recursos distribuidos. La adaptación normativa, por consiguiente, se convierte en un proceso gradual que acompaña la evolución tecnológica. Desde el punto de vista de la planificación, la flexibilidad modifica los criterios tradicionales de inversión. En lugar de priorizar únicamente la expansión de capacidad instalada, se incorporan análisis que consideran escenarios de alta penetración renovable, variabilidad climática y cambios en los patrones de consumo. Esta aproximación permite identificar combinaciones de soluciones que minimizan costos totales del sistema, al tiempo que refuerzan la resiliencia frente a perturbaciones externas.

    Además, la flexibilidad contribuye a una utilización más eficiente de las infraestructuras existentes. Mediante la gestión activa de la demanda, el almacenamiento distribuido y la operación más dinámica de las redes, se reducen congestiones y se posponen inversiones en refuerzos físicos. Esta optimización resulta especialmente relevante en contextos donde los recursos financieros son limitados y los tiempos de desarrollo de nuevas infraestructuras se prolongan. A nivel regional, la cooperación entre países adquiere mayor importancia. Los sistemas interconectados permiten aprovechar diferencias horarias, climáticas y de perfiles de generación, lo que incrementa la estabilidad colectiva. Sin embargo, esta integración requiere armonización regulatoria, coordinación operativa y mecanismos de gobernanza compartidos que aseguren beneficios equitativos entre las partes involucradas.

    En síntesis, la flexibilidad del sistema eléctrico se consolida como un elemento estructural de la transición energética. A través de la combinación de soluciones tecnológicas, reformas de mercado, planificación adaptativa y cooperación regional, los sistemas eléctricos pueden absorber mayores volúmenes de energías renovables sin comprometer su desempeño. Esta evolución no solo facilita la descarbonización, sino que también fortalece la sostenibilidad económica y operativa de los sistemas energéticos a largo plazo.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.irena.org/Publications/2026/Jan/Flexibility-for-a-secure-and-affordable-power-sector-transformation

    https://www.irena.org/-/media/Files/IRENA/Agency/Publication/2026/Jan/IRENA_TEC_Flexibility_power_sector_2026.pdf

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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