Un análisis de RMI sostiene que, aunque los incentivos federales a EV nuevos se redujeron, el mercado de segunda mano ofrece hoy oportunidades económicas inmediatas: tres de cada cuatro autos vendidos en EE. UU. son usados y, en promedio, los vehículos eléctricos de 2022–2024 se venden un 10% por debajo de sus equivalentes de combustión. En agosto de 2025, la diferencia de precio entre usados eléctricos y de combustión cayó a apenas 897 USD, y la llegada de más devoluciones de leasing (con ~75% de transacciones de EV bajo leasing en 2025) inyectará más oferta asequible al mercado de usados.
El ahorro operativo es el segundo pilar: con carga residencial diaria, los conductores pueden reducir 800–1.000 USD anuales en “combustible” frente a gasolina y, junto con menores gastos de mantenimiento por ausencia de trenes de potencia complejos, recortar 40–65% los costos de operación. En cuanto a durabilidad, la evidencia sugiere que las baterías están superando estimaciones iniciales, con vidas útiles de una a dos décadas más largas que lo previsto y más del 40% por encima de estimaciones de laboratorio en escenarios reales menos exigentes, lo que proyecta autonomías superiores a 300.000 millas para muchos casos de uso. La combinación de precio de entrada, costo por milla más estable y menor mantenimiento convierte a los EV usados en una vía pragmática para aliviar la presión de los hogares por precios de gasolina volátiles, a la vez que reduce emisiones locales y mejora la calidad del aire urbano.
Para leer más ingrese a:
www.rmi.org/tired-of-gasoline-prices-heres-a-surprising-way-to-save-money/