Este estudio analiza los efectos económicos de las políticas de mitigación climática de la UE «Fit for 55» utilizando el modelo ENV-Linkage de la OCDE, un modelo de equilibrio general computable dinámico y global. El modelo proyecta tendencias macroeconómicas, sectoriales, energéticas y de emisiones para la UE, y para las cinco mayores economías de la UE por separado, hasta 2035. Los escenarios políticos combinan la tarificación del carbono con la normativa para alcanzar el objetivo de reducción de emisiones «Fit For 55» en 2030. Otros escenarios analizan i) la fijación armonizada de los precios del carbono en los distintos países y sectores, ii) las distintas formas de reciclado de los ingresos procedentes de la fijación de los precios del carbono, iii) el efecto del Mecanismo de Ajuste en la Frontera del Carbono propuesto por la UE sobre la competitividad, y iv) el efecto de la guerra de Rusia contra Ucrania sobre los costos de mitigación. Dado el corto horizonte temporal del análisis (hasta 2035), el modelo no evalúa los beneficios económicos positivos asociados a un menor número de impactos climáticos y fenómenos climáticos extremos. Según las previsiones, las políticas de «Fit for 55» provocarán una pérdida de PIB per cápita del 2,1% en 2035 en comparación con el escenario de referencia (políticas anteriores a «Fit for 55»), lo que refleja el aumento de los costos de producción como consecuencia de la mayor tarificación del carbono. También se prevé que la subida de los precios del carbono provoque una pérdida de competitividad en las industrias intensivas en energía. El Mecanismo de Ajuste en la Frontera del Carbono propuesto por la UE puede mitigar sólo en parte la pérdida de competitividad de las industrias intensivas en energía. La armonización de los precios del carbono en todos los sectores ayudaría a limitar la pérdida de PIB per cápita, puesto que un precio uniforme del carbono es más bajo y permite dirigir los esfuerzos de reducción de emisiones a los sectores y países con menores costos de reducción. Por último, la guerra de Rusia contra Ucrania no ha aumentado sustancialmente los costos de mitigación del PIB. Sin la guerra, unos precios de importación de combustibles fósiles más bajos habrían provocado una mayor demanda de combustibles fósiles, lo que en última instancia habría requerido medidas de mitigación más estrictas. El cambio climático representa uno de los retos más acuciantes a los que se enfrenta el mundo en la actualidad. Si no se actúa con rapidez, las repercusiones de unos fenómenos climáticos más frecuentes y graves tendrán efectos sociales y económicos devastadores.
La UE respondió a este reto en 2020 con la adopción del Pacto Verde Europeo, cuyo objetivo es alcanzar las emisiones netas cero en 2050. En 2023, la UE también adoptó políticas de mitigación climática más ambiciosas para facilitar la aceleración de la reducción de emisiones, el llamado paquete «Fit for 55». En concreto, los objetivos jurídicamente vinculantes exigen una reducción de las emisiones de al menos el 55% en 2030 con respecto a 1990 (Unión Europea, 2023). La consecución de estos objetivos de emisiones requiere una mayor tarificación del carbono. Sin embargo, es poco probable que la tarificación del carbono baste por sí sola para alcanzar las emisiones netas cero. Se necesitan políticas complementarias, como normativas, para fomentar la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes de energía limpias. Las políticas de mitigación más ambiciosas pueden conllevar posibles costos macroeconómicos y repercusiones sociales. Aun así, estos costos son necesarios para evitar los costos económicos potencialmente mucho más elevados que se derivarían del fracaso en la reducción de las emisiones globales y la limitación del cambio climático. No obstante, la UE tiene margen para aumentar la eficacia de sus políticas de mitigación del cambio climático y reducir los costos económicos globales. Por ejemplo, existe un único precio del carbono en toda la UE para los sectores cubiertos por el RCCDE, sobre todo la energía y la industria de alto consumo energético. Sin embargo, los precios del carbono varían según los sectores no cubiertos por el RCCDE, lo que reduce la eficacia de la política climática de la UE y da lugar a distintos incentivos de reducción. Además, la política climática de la UE tendrá ganadores y perdedores. Por ejemplo, los países con una mayor huella de emisiones sufrirían mayores pérdidas de ingresos si aumentara la tarificación del carbono. Esto refleja una mayor presión fiscal sobre las empresas y los hogares de estos países. Por último, la tarificación del carbono puede provocar pérdidas de competitividad en los sectores que consumen mucha energía. Este documento evalúa los efectos económicos (sobre el PIB, el empleo, la competitividad y los precios del carbono) de las políticas de mitigación climática de la UE «Fit for 55». El modelo proyecta tendencias macroeconómicas, sectoriales, energéticas y de emisiones para la UE en su conjunto y para las cinco mayores economías de la UE por separado (Francia, Alemania, Italia, Polonia y España), hasta 2035.
El informe analiza exhaustivamente los efectos económicos de las políticas de mitigación climática de la Unión Europea (UE) denominadas ‘Fit for 55’ a través de un modelo de equilibrio general computable. El estudio detalla cómo estas medidas impactan diversos sectores económicos, desde la energía hasta la industria, el comercio y la agricultura. Se concluye que, si bien las políticas pueden generar costos iniciales significativos, también ofrecen oportunidades para la innovación y la transición hacia una economía más sostenible. Además, se resalta la importancia de políticas complementarias que mitiguen posibles impactos negativos en sectores vulnerables y se destaca la necesidad de medidas coordinadas a nivel internacional para abordar eficazmente el cambio climático.
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