El informe de Deloitte Access Economics, encargado por Google, analiza la oportunidad de Australia para posicionarse como el hub regional de infraestructura digital que abastezca las crecientes necesidades de cómputo de inteligencia artificial en Asia Pacífico. Es pertinente precisar desde el inicio que este documento no constituye un estudio del sector eléctrico ni de redes inteligentes en sentido estricto; su enfoque central es económico y de competitividad nacional, orientado a cuantificar el retorno de convertir a Australia en destino de inversión para infraestructura de cómputo a gran escala.
El informe define la oportunidad como el desarrollo de infraestructura local capaz de proveer al menos 3,1 gigavatios de capacidad de cómputo de alta calidad, complementada con conectividad submarina y terrestre, así como con la infraestructura habilitante asociada. La metodología aplicada combina modelamiento económico para estimar impactos en producto interno bruto y empleo, con un análisis cualitativo de los factores de competitividad que posicionan a Australia frente a otros países de la región: disponibilidad de suelo, acceso a energía renovable, recursos naturales y capacidad de fuerza laboral especializada.
Entre los hallazgos principales, el estudio proyecta que consolidar a Australia como hub de infraestructura digital podría generar hasta 134.000 millones de dólares australianos adicionales de producto interno bruto en un horizonte de 25 años, junto con un promedio de 14.300 empleos adicionales por año. El documento identifica también beneficios complementarios: mayor resiliencia y seguridad nacional, fortalecimiento de la ciberseguridad, apoyo a procesos de descarbonización, consolidación de la reputación de Australia como economía del conocimiento, y ganancia de soberanía en materia de política tecnológica. El informe insiste en que la ventana de oportunidad es limitada, dado que las decisiones de inversión en este tipo de infraestructura se están tomando en el presente, y los países que logren instalar capacidad de cómputo de calidad capturarán una porción desproporcionada de los beneficios económicos de esta ola tecnológica.
Un elemento particularmente relevante para audiencias del sector eléctrico es el reconocimiento explícito, dentro del documento, del acceso a energía renovable como uno de los factores de competitividad de Australia para atraer este tipo de inversión, junto con el señalamiento de que la expansión de infraestructura digital contribuye a objetivos de descarbonización del sistema energético. Sin profundizar en aspectos técnicos de redes de transmisión o distribución, el informe deja constancia de que el crecimiento de la demanda de cómputo asociada a IA está directamente condicionado por la disponibilidad y el costo de la energía, y que la planeación energética forma parte de las condiciones habilitantes que determinan si un país puede o no capturar este tipo de inversión.
El documento formula recomendaciones orientadas a la acción coordinada entre industria, inversionistas y gobierno: posicionar la infraestructura digital como prioridad en las discusiones sobre competitividad internacional, ajustar el marco regulatorio para facilitar el despliegue de esta infraestructura, y que el sector privado evalúe rigurosamente las oportunidades de inversión disponibles.
Para el sector eléctrico colombiano y para la alianza de redes inteligentes, la relevancia de este informe no está en su contenido técnico eléctrico, ausente del documento, sino en la evidencia que aporta sobre un fenómeno de creciente relevancia global: el crecimiento acelerado de la demanda eléctrica asociada a infraestructura de cómputo e inteligencia artificial, y la manera en que la disponibilidad de energía, particularmente renovable, se convierte en un factor determinante de competitividad nacional para atraer este tipo de inversión digital. Este marco resulta un insumo complementario útil para el debate colombiano sobre la llegada de centros de datos y su articulación con la planeación de expansión de la red eléctrica nacional.
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https://www.deloitte.com/au/en/services/economics/research/digital-infrastructure-ai-age.html