Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • The intersection between competition and data privacy

    The intersection between competition and data privacy

    Con el desarrollo de la economía digital, los datos han asumido un papel cada vez más importante para las plataformas en línea y la mayoría de los modelos de negocio digitales, convirtiéndose a menudo en un elemento central de la conducta de los actores en los mercados digitales y de la competencia. Al mismo tiempo, se ha producido un aumento de la normativa sobre privacidad de datos y de su aplicación en todo el mundo. La intersección entre la competencia y la privacidad de los datos ha surgido recientemente en las evaluaciones e investigaciones llevadas a cabo por diversas agencias de competencia. Esto ha suscitado preguntas sobre si la privacidad de los datos y la recopilación de datos de los consumidores constituyen una cuestión antimonopolio, si las consideraciones de competencia deben tenerse en cuenta en las decisiones de las autoridades de protección de datos y, en caso afirmativo, cómo pueden potenciarse las sinergias entre ambos ámbitos políticos y superarse los puntos de tensión. Este documento explora la interacción entre la competencia y la privacidad de los datos. Analiza sus objetivos respectivos y examina cómo las consideraciones relativas a un ámbito político se han incluido, o podrían incluirse, en el otro. Además, investiga las intervenciones de aplicación y las medidas reguladoras que podrían fomentar sinergias o dar lugar a desafíos potenciales. Concluye ofreciendo ideas sobre modelos de cooperación entre las autoridades de competencia y las de protección de datos. La «dataficación» generalizada de las actividades sociales y económicas ha dado lugar a un aumento de la recogida, el acceso y el intercambio de datos personales. Esto ha elevado el perfil de la preocupación por la privacidad de los datos y ha impulsado una expansión global de las leyes de privacidad y protección de datos personales. Paralelamente, la concentración de una gran cantidad de datos en manos de grandes empresas digitales se ha convertido rápidamente en un motivo de preocupación por el consiguiente poder de mercado que ejercen dichos agentes, que puede conducir potencialmente a conductas contrarias a la competencia y a la violación de la privacidad de los datos de los usuarios. En consecuencia, las autoridades de protección de datos y de defensa de la competencia se han centrado cada vez más en las prácticas empresariales en torno a los datos. 

    Los mercados digitales afectan a la privacidad de los datos porque los modelos empresariales a menudo se basan en la recopilación de cantidades significativas de datos personales, que pueden utilizarse para elaborar perfiles de las personas también en relación con aspectos sensibles de su vida privada, y las autoridades de protección de datos han empezado a evaluar el alcance y la eficacia de las bases jurídicas para el tratamiento de dichos datos personales. La recopilación, el acceso y el intercambio de datos también se han vuelto cada vez más relevantes para las evaluaciones de competencia, dado que las prácticas de datos de las empresas son un elemento central de la dinámica de la competencia en los mercados digitales, por su papel tanto en el fortalecimiento del poder de mercado como en la facilitación de conductas contrarias a la competencia. Dado que las autoridades de protección de datos y de competencia aplican marcos conceptuales diferentes y persiguen objetivos de política pública distintos, cada vez se presta más atención a la aplicación concomitante de los dos regímenes jurídicos en los mercados digitales, en los casos en que el «interesado» o «individuo» y el «consumidor» se solapan claramente. La relación entre las leyes de competencia y de protección de datos es polifacética. Su interacción puede generar sinergias y complementariedades, así como tensiones y retos para los reguladores. Durante años, se ha debatido si la privacidad de los datos y la recopilación de datos de los consumidores deberían ser un problema antimonopolio, si las autoridades de protección de datos deberían tener en cuenta las preocupaciones en materia de competencia y las consideraciones sobre el poder de mercado de las empresas, y qué intersecciones entre los dos ámbitos políticos deberían priorizarse. Por ejemplo, una fusión en los mercados digitales podría tener un impacto significativo en la cantidad y el detalle de los datos personales recogidos y procesados: por lo tanto, tanto las leyes de competencia como las de privacidad de datos podrían estar en juego. Estos debates han alcanzado recientemente un nivel superior, a raíz de decisiones judiciales y prácticas en torno a los datos que los sitúan en el centro de las preocupaciones de reguladores y responsables políticos en ambos ámbitos. Al mismo tiempo, cada vez son más las publicaciones que ponen de relieve un mayor riesgo de «juego normativo», en virtud del cual determinados agentes podrían tratar de aprovechar la normativa, los mecanismos de cumplimiento o las herramientas de protección de la intimidad de los datos con fines excluyentes, lo que plantea la cuestión de cuál es la mejor manera de abordar dicho riesgo desde una perspectiva de buena gobernanza pública. Cada vez se es más consciente de que, si bien las leyes sobre privacidad de datos y competencia forman parte de un panorama normativo más amplio, las intervenciones específicas en un ámbito político pueden potenciar u obstaculizar los objetivos del otro. 

    Expertos y comentaristas han señalado que, para alcanzar los objetivos respectivos de cada ámbito, puede ser pertinente incorporar a la propia evaluación factores que tradicionalmente caen fuera de ese ámbito específico de intervención, considerando, por ejemplo, la privacidad de los datos como un parámetro de calidad de la competencia, o examinando cómo un requisito o medida específicos de privacidad pueden afectar a la entrada en el mercado. Estas cuestiones son especialmente agudas cuando los sectores innovadores se basan a menudo en mercados digitales de dos caras, modelos complejos de monetización de datos personales y prácticas de raspado de datos como las que subyacen a los modelos de aprendizaje automático. Actualmente existen varias iniciativas a nivel nacional destinadas a abordar esta interacción y adaptarse a esta realidad cambiante. Por ejemplo, un número cada vez mayor de autoridades de competencia y protección de datos están aunando fuerzas para cumplir sus mandatos reguladores de forma coordinada, a través de plataformas y foros de cooperación, memorandos de entendimiento, cooperación bilateral caso por caso, así como declaraciones públicas en las que detallan vías que conducen a una colaboración más estrecha. Con su papel de centro de conocimiento para datos y análisis, plataforma para el intercambio de mejores prácticas y cooperación internacional en ambas disciplinas, y su trabajo bien establecido con las redes existentes de cooperación reguladora, autoridades de protección de datos y autoridades de competencia, la OCDE puede ayudar a los países miembros a hacer frente a este reto de política interreguladora. Este informe y la mesa redonda conjunta pretenden ser un punto de partida de debates prácticos y sentar las bases para una mayor cooperación entre estas comunidades en los próximos años. Otros ámbitos políticos, además de la privacidad de los datos y el Derecho de la competencia, también son fundamentales para el correcto funcionamiento de los mercados impulsados por los datos, a saber, la protección de los consumidores, la seguridad digital, la seguridad en línea y la política de inteligencia artificial (IA). Estos marcos jurídicos están interconectados, especialmente en el contexto de las tecnologías de IA. En los últimos años se ha desarrollado una agenda reguladora estructurada en torno al objetivo común de optimizar los distintos marcos reguladores para comprender correctamente las diferentes dimensiones jurídicas de los datos y las prácticas de datos como objeto jurídico. La articulación óptima de estos marcos jurídicos requiere, no obstante, considerar los puntos de conexión existentes entre cada uno de ellos. Con este fin, este documento se centra exclusivamente en la intersección específica entre la regulación de la competencia y la de la privacidad de los datos. 

     

    El resto del documento se estructura como sigue: El capítulo 2 describe los vínculos entre la política de competencia y la de privacidad de los datos, analizando sus objetivos respectivos y la forma en que las consideraciones relativas a un ámbito político se han incluido en el otro. El capítulo 3 se centra en las intervenciones que pueden fomentar las sinergias, pero también provocar tensiones, abordando las complementariedades y los retos potenciales, mientras que el capítulo 4 aporta ideas sobre los modelos de cooperación entre las autoridades de competencia y de protección de datos. El capítulo 5 concluye. El informe delinea la relación entre la competencia y la privacidad de datos en el contexto de la economía digital. A medida que los datos se convierten en un recurso central para las plataformas en línea y los modelos de negocio digitales, también aumentan las regulaciones y la aplicación de la privacidad de los datos en todo el mundo. Este creciente enfoque en la privacidad de los datos y la concentración de datos en manos de grandes empresas digitales plantea preocupaciones tanto de competencia como de privacidad. El informe comienza explorando los objetivos respectivos de las leyes de competencia y privacidad de datos. La ley de competencia busca mantener y fomentar el proceso competitivo, protegiendo la libertad de acción económica de los participantes del mercado y promoviendo el uso eficiente de los recursos. Por otro lado, las leyes de privacidad de datos protegen los derechos individuales, permitiendo a las personas controlar sus datos personales y abordando las asimetrías de información y poder entre las empresas y los individuos. El documento destaca cómo la acumulación y el uso de grandes volúmenes de datos pueden fortalecer el poder de mercado de las empresas, potencialmente llevando a conductas anticompetitivas y a la infracción de la privacidad de los usuarios. Esto ha llevado a que las autoridades de protección de datos y de competencia se centren cada vez más en las prácticas comerciales relacionadas con los datos. En particular, se discuten los modelos de negocio digitales que dependen de la recopilación masiva de datos personales y su impacto en la privacidad y la competencia. Además, el informe analiza si la privacidad de los datos debe considerarse un problema antimonopolio y si las preocupaciones de competencia deben ser tenidas en cuenta por las autoridades de protección de datos. Se presentan teorías de daño y se discuten las intervenciones regulatorias que podrían fomentar sinergias o presentar desafíos potenciales.

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  • Test and Measurement Forum

    Test and Measurement Forum

    El informe detalla los hallazgos clave del Foro de Pruebas y Medidas 2024, centrado en el panorama en evolución de las redes móviles, especialmente con la llegada de 5G, las Redes No Terrestres (NTN) y la Red de Acceso por Radio Abierta Open RAN. Destaca las crecientes complejidades en pruebas y medidas debido al cambio hacia redes abiertas, desagregadas y centradas en software. Se enfatiza la necesidad de automatización, aprendizaje automático e inteligencia artificial para mantenerse al día con los rápidos cambios en las redes. El foro abordó tanto el estado actual de implementación 5G No Independiente como el camino hacia 5G Independiente, así como la búsqueda de redes más inteligentes y herramientas de red. Las empresas de pruebas y los operadores de redes están dedicando esfuerzos a integrar IA y gemelos digitales para validar y optimizar las redes de manera más efectiva. NTN y Open RAN se identifican como puntos focales importantes que generan complejidades masivas en pruebas y medidas. El informe subraya la necesidad de enfocarse en la experiencia del usuario final en lugar de solo la conformidad con estándares, debido a que la innovación a menudo supera la estandarización. La prueba de NTN es un área de creciente interés, con importantes operadores participando en comunicaciones por satélite para comunicaciones directas al dispositivo y cobertura adicional. El informe también discute las complejidades involucradas en la prueba de Open RAN, una red de acceso por radio desagregada. En general, el informe destaca los desafíos y tendencias en la industria de pruebas y medidas mientras navega por el panorama de redes móviles en rápida evolución, impulsado por tecnologías como 5G, NTN y Open RAN. De igual forma, se abordan los desafíos y requisitos de prueba para tecnologías emergentes en la industria de las telecomunicaciones, como las NTN y Open RAN. Resalta las complejidades involucradas en la prueba de sistemas NTN debido a factores como tipos de satélites variables, órbitas y tecnologías de comunicación (NB-IoT, 4G, 5G). Para Open RAN, se enfatiza la necesidad de pruebas de interoperabilidad entre componentes de diferentes proveedores, dada la naturaleza desagregada de la arquitectura. El informe menciona la subvención de $50 millones del Departamento de Comercio de EE. UU. a DISH Wireless para establecer el Centro de Integración y Despliegue de Open RAN (ORCID) para probar interoperabilidad. Igualmente, meciona la importancia de pruebas de extremo a extremo para aplicaciones emergentes como juegos móviles y realidad extendida (XR), donde medir la latencia y el desempeño en múltiples nodos es decisivo. En general, se destaca la creciente demanda de soluciones avanzadas de pruebas y medidas para abordar las complejidades de las tecnologías emergentes de telecomunicaciones y garantizar un desempeño óptimo y calidad de experiencia para los usuarios finales.

    El problema de intermodulación pasiva (PIM) es significativo para los operadores de redes móviles, puesto que causa interferencias y afecta el desempeño de la red. PIM puede originarse tanto de fuentes internas, como equipos defectuosos, como de fuentes externas, como dispositivos de consumo. La identificación adecuada de PIM y su mitigación son permiten evitar gastos innecesarios e interrupciones del servicio. Dennis McColl, un Asociado Fello de Verizon, enfatizó la importancia de abordar PIM para controlar los gastos operativos, debido a que los problemas relacionados con PIM aumentan de manera no lineal con la complejidad de la red. Recomendó diseñar sitios con hardware libre de PIM, desplegar antenas lejos de estructuras que causen PIM y contratar contratistas certificados para la resolución externa de PIM. Danny Sleiman de EXFO destacó su enfoque de analizar el impacto de PIM en el desempeño de RF y la red al acceder a la conexión CPRI entre la estación base y la radio. Este método permite la resolución de problemas sin desconectar las conexiones de RF, reduciendo el riesgo de introducir nuevo PIM y permitiendo la monitorización en tiempo real de mejoras. Sleiman delineó un proceso paso a paso para la resolución de problemas de PIM, comenzando con la identificación de fuentes de PIM internas o externas y siguiendo un diagrama de flujo para resolver el problema eficientemente. Mediante el uso de las herramientas adecuadas y siguiendo los procedimientos correctos, los operadores pueden cerrar tickets relacionados con PIM sin costos ni reemplazos de equipos innecesarios, al tiempo que mejoran el desempeño de la red y reducen las visitas a sitios. El papel de la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (ML) en la resolución de problemas de intermodulación pasiva (PIM) en redes inalámbricas es un tema de discusión. Si bien la IA tiene algunas aplicaciones potenciales, los expertos sugieren que muchos problemas de PIM se pueden resolver mediante cálculos matemáticos simples, y existen preocupaciones sobre el uso de IA para reemplazar a los trabajadores humanos. En otra instancia, el reporte cambia el enfoque hacia la importancia de probar y medir la sincronización en las redes Open RAN. Open RAN, que implica sistemas de radio interoperables de varios proveedores, se ha vuelto convencional, y existe la necesidad de pruebas y medidas rigurosas para garantizar una sincronización adecuada entre diferentes componentes. El reporte describe métricas relevantes de sincronización, como Error de Alineación de Tiempo (TAE) y Error de Tiempo (TE), y resalta los requisitos crecientes de sincronización para servicios inalámbricos avanzados. Finalmente, el reporte describe el flujo de trabajo para probar y medir toda la cadena de tiempo y sincronización, incluida la verificación de la instalación GNSS/GPS, la medición del retardo del cable de la antena y la entrada del valor de sesgo.

     

    El análisis detalla tres desafíos clave en las pruebas de radiofrecuencia (OTA) para frecuencias de ondas milimétricas (mmWave) y cómo National Instruments (NI) los ha abordado. En primer lugar, la mayoría de los instrumentos de prueba requieren interruptores externos para combinar las pruebas de transmisión y recepción, lo que conduce a pérdida de señal. NI diseñó cabezales de prueba mmWave más cerca de la antena, permitiendo pruebas bidireccionales sin desconectar. En segundo lugar, cambiar entre formas de onda continuas (CW) y moduladas generalmente requiere equipos diferentes. El equipo de NI puede manejar tanto pruebas de CW como de formas de onda moduladas. En tercer lugar, más puntos de prueba significan tiempos de prueba más largos debido a la necesidad de detener y reiniciar el movimiento. NI logró una mejora de cinco veces en el tiempo de prueba utilizando el barrido 3D autónomo, que captura señales de RF mientras se mueve continuamente. Además, el reporte discute el futuro de las pruebas y medidas, incluidas las redes no terrestres (NTN), 5G-Avanzado y la preparación para la comercialización de 6G en la década de 2030. NTN abarca las comunicaciones basadas en satélites, incluidos IoT, banda ancha y comunicaciones directas a celda. Asimismo, se abarca varios temas clave relacionados con la evolución de las redes inalámbricas y los desafíos asociados de prueba y medida. Se explora la integración de las Redes no Terrestres (NTN) con las redes 5G, que incluyen comunicaciones basadas en satélites y desafíos como el manejo de cambios de Doppler y latencias. Probar NTN requiere equipos especializados y emular las interacciones de equipos de usuario (UE) con satélites. 5G-Avanzado, que comienza con la 3GPP Release 18, tiene como objetivo mejorar la conectividad de tipo máquina y admitir nuevos casos de uso como la posicionamiento interior y servicios críticos en tiempo real. El reporte destaca la necesidad de que los operadores sean cautelosos con el gasto adicional y aprovechen la IA/ML para operaciones de red más automatizadas y rentables. En cuanto a 6G, se están llevando a cabo investigaciones y desarrollos, con frecuencias en la banda media-alta (FR3) entre 7 GHz y 24 GHz emergiendo como un rango probable para cobertura de áreas extensas. Los esfuerzos de prueba se centran en aprovechar este espectro y explorar técnicas de IA/ML para la optimización de redes y nuevas funciones. Siendo así, el documento enfatiza el paisaje inalámbrico en constante evolución, los desafíos planteados por nuevas tecnologías como NTN y 6G, y la importancia de las metodologías de prueba y medida para facilitar su despliegue y operación exitosos.

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  • Telco security landscape and strategies: Latin America

    Telco security landscape and strategies: Latin America

    La industria de las telecomunicaciones en América Latina está inmersa en un ciclo de actualización a 5G, con una adopción actual de 5G alrededor del 10% de las conexiones móviles, pero se espera que crezca. Sin embargo, las amenazas de seguridad están evolucionando rápidamente, incluyendo ransomware, malware, ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) y ataques más sofisticados como los ataques ‘living off the land’ y ‘lone wolf’. Tres cuartas partes de los operadores latinoamericanos califican sus defensas de red móvil como sólidas, pero solo el 25% las califica como muy sólidas, lo que sugiere margen de mejora. Más del 40% de los operadores consideran que el enfoque de ‘seguridad por diseño’ ha tenido el mayor impacto en la robustez de la red en los últimos tres años. Mirando hacia el futuro, la cultura organizacional y el intercambio de inteligencia de amenazas se perciben como las principales prioridades para garantizar redes resilientes. Los controles empresariales, como la participación a nivel de consejo, las políticas de seguridad, los planes de gestión de continuidad del negocio y la alineación con normas son claves para gestionar la seguridad de manera efectiva. Los operadores han implementado medidas como la evaluación del personal, controles adicionales para administradores y capacitación en ciberseguridad para empleados. La GSMA ha realizado un análisis exhaustivo de amenazas y ha creado la Base de Conocimientos de Ciberseguridad Móvil para proporcionar orientación sobre riesgos de seguridad móvil y medidas de mitigación. El Esquema de Acreditación de Seguridad de Equipos de Red de la GSMA (NESAS) audita y prueba a los proveedores de equipos de red y sus productos contra referencias de seguridad para aumentar la confianza en las redes móviles. El documento proporciona una visión general del panorama de seguridad y las estrategias en la industria de las telecomunicaciones, con un enfoque en América Latina. Destaca la rápida evolución de las amenazas de seguridad y la necesidad de medidas de seguridad robustas a medida que las redes hacen la transición a 5G y adoptan nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y las redes definidas por software. La investigación tiene como objetivo evaluar el panorama de amenazas, rastrear cambios, discutir soluciones innovadoras y examinar escenarios futuros potenciales. La serie de informes cubre diferentes regiones utilizando un conjunto común de métricas para evaluar la preparación de seguridad e incluye estudios de caso sobre innovaciones tecnológicas y soluciones de ingeniería para fortalecer la seguridad. El cronograma de la serie de informes abarca desde junio hasta diciembre de 2024, cubriendo América Latina, África del Norte, África del Sur, Europa y Asia Pacífico. En América Latina, la industria de las telecomunicaciones está experimentando un ciclo de actualización a 5G, con una adopción de 5G que se espera alcance más del 50% de la base de conexiones móviles para 2030. Los esfuerzos de modernización de redes, incluyendo la retirada de redes 2G, están en marcha para reutilizar el espectro en redes 4G y 5G más eficientes. La seguridad es un requisito fundamental para las actualizaciones de redes 5G, con proveedores que ofrecen herramientas, cifrado y mejoras de software para contrarrestar amenazas. El informe discute estrategias de red centradas en la monetización de 5G, particularmente en el segmento empresarial, con iniciativas como Open Gateway, computación en el borde, slicing y redes inalámbricas privadas desplegadas a gran escala. El razonamiento empresarial se centra en objetivos de crecimiento de ingresos y diversificación hacia servicios más allá de la conectividad pura.

    La seguridad cibernética en la industria de las telecomunicaciones en América Latina ha sido objeto de análisis detallado. Se destaca que los operadores en la región consideran que sus defensas son más débiles en comparación con otras regiones, lo que sugiere vulnerabilidades fundamentales. El análisis revela que las personas en América Latina reciben un promedio de tres llamadas no deseadas (dos de spam y una fraudulenta) por mes, siendo Brasil, Chile, México, Argentina y Colombia los países más afectados. Los operadores en América Latina identifican ransomware, phishing/smishing y ataques de señalización e interconexión como las principales amenazas que enfrentan en sus redes móviles. Aunque se sienten seguros al defenderse contra el ransomware y el phishing, creen que la amenaza del phishing aumentará significativamente en los próximos tres años. El reporte, a su vez, examina la preparación de los operadores para defenderse contra varios ataques. Si bien se sienten razonablemente preparados para el ransomware y el phishing, tienen menos confianza en defenderse contra ataques a la infraestructura virtualizada, amenazas humanas y ataques de señalización. Los ataques a la cadena de suministro también son una preocupación, con un 31% de los operadores afirmando que no están para nada preparados. Mirando hacia el futuro, los operadores consideran que incorporar seguridad de alto nivel en el nivel de construcción de redes y productos (enfoque ‘seguro por diseño’) ha tenido el mayor impacto en la robustez en los últimos tres años. Para los próximos tres años, las principales prioridades son la cultura organizacional y el intercambio de inteligencia de amenazas para garantizar la seguridad de las redes móviles y la infraestructura relacionada. Asimismo, se discuten las medidas que los operadores de telecomunicaciones en América Latina pueden tomar para contrarrestar las amenazas cibernéticas en constante evolución en la región. Se destacan varias medidas de seguridad como la segregación tecnológica, el endurecimiento de la configuración, la actualización regular, la reducción de la complejidad tecnológica, la protección del correo electrónico y el acceso seguro. Estas medidas tienen como objetivo aumentar la protección contra amenazas como el ransomware, el phishing, las Amenazas Persistentes Avanzadas (APT) y los insiders maliciosos. El informe enfatiza un enfoque holístico para implementar estas intervenciones de seguridad en todo el portafolio de activos de telecomunicaciones. Además, la GSMA ha desarrollado una Base de Conocimientos de Ciberseguridad Móvil para proporcionar orientación sobre riesgos de seguridad móvil y medidas de mitigación. La Base de Conocimientos tiene como objetivo mejorar las competencias en seguridad móvil, facilitar la colaboración y ofrecer acciones paso a paso para construir una seguridad sólida considerando los riesgos de extremo a extremo en la red. El modelo de seguridad móvil consta de tres capas principales: Acceso, Red y Servicio, cada una con su propio conjunto de controles de seguridad y medidas de mitigación.

    La industria de las telecomunicaciones, especialmente en América Latina, ha implementado diversas medidas y estrategias para proteger sus redes y servicios frente a amenazas como ataques de señalización, DDoS y vulnerabilidades en la cadena de suministro. Destaca la implementación de firewalls de señalización, herramientas defensivas contra DDoS y la importancia de asegurar la era 5G mediante principios de diseño seguro, como la autenticación mutua, la encriptación y la presunción de una red abierta. Asimismo, se enfatiza el papel de plataformas de intercambio de inteligencia como T-ISAC de GSMA y el Grupo de Fraude y Seguridad en permitir a los operadores comunicar riesgos cibernéticos, compartir mejores prácticas e identificar nuevas técnicas de ataque. Además, se resalta la importancia del compromiso a nivel de la junta directiva, roles de seguridad formales y políticas organizacionales para fortalecer los controles empresariales y las habilidades cibernéticas dentro de las empresas de telecomunicaciones. Se introduce el Marco de Inteligencia de Amenazas Móviles (MoTIF) de GSMA como una herramienta para clasificar y desglosar tácticas y técnicas de adversarios, facilitando el intercambio de inteligencia en la industria de seguridad de las telecomunicaciones. En otro contexto, se discuten estrategias y recomendaciones para mejorar la preparación en ciberseguridad en la industria de las telecomunicaciones, especialmente en América Latina. Se destaca la importancia de la colaboración en la industria, el aprovechamiento de herramientas y recursos como la Base de Conocimientos de Ciberseguridad Móvil de GSMA, y la alineación con estándares reconocidos internacionalmente. Se hace hincapié en la necesidad de controles empresariales sólidos, que incluyan medidas como comités de ciberseguridad, auditorías y programas de capacitación para empleados. A su vez, se enfatiza la importancia de abordar los factores de riesgo humanos mediante la evaluación de personal, controles administrativos y capacitación en conciencia de ciberseguridad para empleados y clientes. Además, se recomienda equilibrar nuevas habilidades como la inteligencia artificial y la computación en la nube con las habilidades tradicionales de seguridad de redes móviles, implementando nuevas soluciones de seguridad manteniendo los fundamentos de seguridad, y realizando inversiones informadas basadas en la comprensión de amenazas actuales y en evolución.

     

    Siendo así, la industria de las telecomunicaciones en América Latina se encuentra en un momento decisivo con la transición hacia redes 5G y la adopción de nuevas tecnologías. Si bien se están implementando diversas medidas y estrategias para proteger las redes y servicios contra amenazas cibernéticas, como ataques de señalización, DDoS y vulnerabilidades en la cadena de suministro, aún existe margen de mejora en términos de fortalecer los controles empresariales y las habilidades cibernéticas dentro de las empresas de telecomunicaciones. La adopción de principios de diseño seguro, el intercambio de inteligencia de amenazas y la colaboración a nivel de la industria son clave para mitigar riesgos y mejorar la preparación en ciberseguridad. Se destaca la importancia de un enfoque holístico que equilibre nuevas habilidades con medidas tradicionales de seguridad, así como la necesidad de estar al tanto de las amenazas en constante evolución y de invertir de manera informada en soluciones efectivas. En general, se enfatiza la necesidad de un enfoque proactivo y colaborativo para garantizar redes resilientes y seguras en el panorama de las telecomunicaciones en América Latina.

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  • Making a Difference: How to Measure Digital Safety Effectively to Reduce Risks Online

    Making a Difference: How to Measure Digital Safety Effectively to Reduce Risks Online

    El documento propone un marco para medir de manera efectiva la seguridad digital con el fin de reducir los riesgos en línea. Categoriza las métricas en tres grupos: métricas de impacto, métricas de riesgo y métricas de proceso. Las métricas de impacto miden los resultados de las intervenciones de seguridad, como la prevalencia de contenido dañino o informes de usuarios. Las métricas de riesgo evalúan el potencial de daño, como el alcance del contenido violatorio. Las métricas de proceso evalúan la efectividad de las operaciones de seguridad, como los tiempos de respuesta. El documento enfatiza la importancia de métricas consistentes para la toma de decisiones, la asignación de recursos, demostrar el cumplimiento normativo y permitir la comparación entre plataformas. Reconoce desafíos como las tecnologías en evolución, contextos variables entre plataformas y el equilibrio entre privacidad y transparencia. El marco busca promover un entendimiento compartido de las métricas de seguridad digital entre partes interesadas, incluyendo plataformas, reguladores, proveedores de seguridad, ONGs, académicos y organizaciones internacionales. La medición efectiva informa intervenciones, fomenta la responsabilidad y facilita un entorno en línea más seguro. Este documento propone un marco para categorizar las métricas de seguridad digital en tres grupos: impacto, riesgo y proceso. Las métricas de impacto iluminan los efectos en individuos y proporcionan insights sobre experiencias vividas. Las métricas de riesgo permiten la detección y mitigación de daños potenciales. Las métricas de proceso cubren el enfoque, implementación y resultados de sistemas relacionados con la seguridad digital. La aplicación práctica de estas métricas es decisiva para evaluar las medidas de seguridad actuales, guiar mejoras futuras y permitir la rendición de cuentas de servicios digitales. Las métricas y medidas para la seguridad digital deben alinearse con los objetivos y desafíos del panorama digital. Las partes interesadas deben colaborar en el acceso a datos mientras abordan preocupaciones de privacidad y seguridad. Medir la seguridad en línea permite la toma de decisiones informadas, facilita el desarrollo de políticas y aumenta la conciencia de las partes interesadas sobre problemas de seguridad en línea. Las métricas de seguridad digital refuerzan la responsabilidad, empoderando a ONGs y reguladores para supervisar eficazmente a los proveedores de servicios. También sirven como puntos de referencia para el monitoreo de cumplimiento, mejorando la confianza del usuario en las plataformas, siempre que se equilibren con consideraciones de privacidad y se tengan en cuenta las diferencias entre servicios. Establecer métricas de referencia y rastrear indicadores clave de desempeño con el tiempo permite a las organizaciones identificar tendencias y áreas para mejorar. Medir los resultados de seguridad digital es clave para comprender los riesgos, apoyar la mitigación efectiva de riesgos, demostrar el cumplimiento, promover la confianza y asegurar que las medidas de seguridad evolucionen junto con los desarrollos tecnológicos y amenazas emergentes. A pesar de los desafíos de medir la efectividad de las intervenciones de seguridad digital, como la naturaleza dinámica de la tecnología y el daño en línea, la necesidad de métricas consistentes pero flexibles y el equilibrio entre consideraciones de privacidad y transparencia, este documento busca abordar estos desafíos estableciendo un entendimiento compartido de las métricas de seguridad digital entre diversas partes interesadas y promoviendo un lenguaje y mentalidad comunes en relación con la seguridad digital.

    El análisis de los desafíos en la medición de la seguridad digital y la propuesta de categorización de métricas para evaluar el impacto en los individuos, el riesgo de daño y los procesos de salvaguarda es fundamental en el contexto actual de la era digital. El documento destaca la complejidad de esta tarea debido a la naturaleza dinámica de la tecnología, la diversidad de productos y servicios digitales, la evolución de comportamientos dañinos y la naturaleza contextual o subjetiva de ciertos tipos de daño. En este sentido, se sugiere agrupar las métricas en tres categorías principales: métricas de impacto, centradas en cuantificar las experiencias de los usuarios y los beneficios o daños en el ámbito digital; métricas de riesgo, esenciales para identificar elementos que aumentan la probabilidad de que los usuarios experimenten resultados dañinos; y métricas de salvaguarda, relacionadas con los procesos e intervenciones implementadas por las plataformas para mitigar riesgos y proteger a los usuarios. Este enfoque busca abordar la necesidad de un enfoque completo y matizado para medir la seguridad digital, reconociendo la complejidad del entorno en línea en constante evolución. Asimismo, se destaca la importancia de evitar incentivos distorsionados o consecuencias no deseadas al hacer que una métrica particular se convierta en la base para la toma de decisiones o los objetivos de desempeño, conocido como la Ley de Goodhart. Además, se resalta el delicado equilibrio entre la necesidad de métricas accesibles y comprensibles para diversas partes interesadas y el requisito de incluir información contextual esencial. Por otro lado, la propuesta de un marco integral para comprender y abordar los daños digitales, que comprende tres tipos de métricas: impacto, riesgo y proceso, es esencial para fortalecer la seguridad en línea. Las métricas de impacto buscan cuantificar el daño real o los impactos positivos experimentados por los usuarios, considerando factores como el volumen de personas afectadas, la gravedad del impacto, su permanencia y las características de los grupos afectados. Estas métricas pueden derivarse de informes de usuarios, colaboración con organizaciones expertas y análisis de datos para descubrir patrones de comportamiento. Las métricas de riesgo evalúan la probabilidad y gravedad potencial de los daños digitales, permitiendo intervenciones proactivas y una monitorización constante de los factores de riesgo. Por último, las métricas de proceso evalúan los sistemas y procesos operativos implementados para mitigar daños digitales, proporcionando indicadores del éxito general de las intervenciones a lo largo del ciclo de vida de los sistemas relevantes. Al integrar conocimientos de estas tres categorías de métricas, las partes interesadas pueden desarrollar intervenciones específicas, mejorar las capacidades predictivas y fortalecer las medidas de seguridad digital para proteger a los usuarios en los diferentes ámbitos digitales.

     

    La importancia de medir la confianza digital y las métricas de seguridad en línea radica en promover un entorno en línea más seguro. Se destaca la necesidad de marcos integrales para evaluar la madurez organizativa en confianza digital, abarcando aspectos como la toma de decisiones, ciberseguridad, seguridad, transparencia y privacidad. Asimismo, se enfatiza la importancia de métricas objetivas y prospectivas para evaluar la preparación de una organización para enfrentar desafíos en la confianza digital. Además, se reconocen las complejidades al interpretar métricas de seguridad en línea, dado que cambios en incidentes reportados o eliminación de contenido pueden tener múltiples interpretaciones. Se sugiere adaptar métricas a objetivos y desafíos específicos mientras se obtienen perspectivas de marcos establecidos. Además, se resalta la necesidad crítica de conjuntos de datos diversos en la evaluación de la seguridad digital y la importancia de esfuerzos colaborativos entre partes interesadas, como empresas tecnológicas, instituciones académicas, agencias gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil, para mejorar la accesibilidad de datos y promover el diálogo interdisciplinario. Se subraya la necesidad de mejorar continuamente las prácticas y aumentar la responsabilidad en la seguridad digital, destacando la aplicación práctica de métricas de seguridad digital para evaluar intervenciones, identificar áreas de mejora e implementar estrategias específicas para abordar amenazas emergentes. Asimismo, el documento proporciona una guía integral para comprender las métricas de seguridad y mediciones en el ámbito de los servicios digitales. Se enfatiza la importancia de establecer métricas para la seguridad en línea para promover la rendición de cuentas, facilitar la toma de decisiones basadas en evidencia, monitorear el progreso, guiar la asignación de recursos, facilitar la comparación, promover la transparencia y el compromiso, y permitir la evaluación de la efectividad de las intervenciones. Se categorizan las métricas en tres tipos: métricas de impacto, métricas de riesgo y métricas de proceso. Las métricas de impacto miden el daño o beneficio real experimentado por los usuarios, mientras que las métricas de riesgo evalúan el potencial de daño o beneficio. Las métricas de proceso evalúan la efectividad de las intervenciones de seguridad implementadas por las plataformas. Además, se destaca la necesidad de mejora continua, evaluación de riesgos y verificación de calidad de las intervenciones. Se enfatiza la importancia de una mayor transparencia y rendición de cuentas, facilitada por métricas y mediciones que apoyen a ONG y reguladores para responsabilizar a las plataformas y garantizar el cumplimiento de la legislación relevante. En resumen, se aboga por el uso de métricas y mediciones para cultivar un entorno digital más seguro y resiliente, facilitar el desarrollo de políticas y mejorar la conciencia de los interesados sobre problemas de seguridad en línea.

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  • Circular Business Model for Vanadium Use in Energy Storage

    Circular Business Model for Vanadium Use in Energy Storage

    El informe analiza el potencial de mercado, costos, riesgos y oportunidades de las baterías de flujo redox de vanadio (VRFB) como solución de almacenamiento de energía. Se explora un modelo de negocio circular para el uso del vanadio en VRFB, que implica el arrendamiento del electrolito de vanadio. Las VRFB son una prometedora tecnología de almacenamiento de energía a largo plazo, con ventajas sobre las baterías de iones de litio, como una mayor vida útil y menor riesgo de incendio, aunque actualmente tienen costos iniciales más altos. Se proyecta que el mercado global de VRFB crezca significativamente, alcanzando aproximadamente 27 GWh anuales para 2030, impulsado por la creciente adopción de energías renovables y la necesidad de almacenamiento a largo plazo. Se propone un modelo de negocio circular de «arrendamiento de vanadio», donde una entidad pública arrienda electrolito de vanadio a los fabricantes/operadores de VRFB y lo recupera tras su uso para su reciclaje. Este modelo podría proporcionar beneficios como menores costos iniciales, captura de valor doméstico y ventajas ambientales a través del reciclaje del vanadio. El informe analiza la viabilidad técnica, costos, impactos económicos, aspectos regulatorios y las implicaciones ambientales y sociales de implementar este modelo, utilizando a Sudáfrica como estudio de caso. Se evalúan diferentes escenarios para el establecimiento de instalaciones de arrendamiento y reciclaje de electrolito de vanadio para apoyar el despliegue de VRFB en Sudáfrica. Los hallazgos indican que el modelo circular podría ser económicamente viable y apoyar los objetivos de energía renovable y sostenibilidad de Sudáfrica si se implementa estratégicamente. De igual forma, el informe investiga la aplicabilidad de un modelo de negocio circular para el vanadio a lo largo de su cadena de valor de extracción y transformación para la fabricación de almacenamiento de energía y baterías. Se centra en el modelo de arrendamiento para las VRFB, que se espera jueguen un papel cada vez más importante en la descarbonización de los sistemas energéticos debido a sus capacidades de almacenamiento de energía de larga duración, modularidad y adaptabilidad a diferentes sitios. La inversión en un modelo de arrendamiento de una instalación de 1 MWh durante 20 años resulta económicamente viable, con retornos positivos. Se proponen dos modelos de negocio para la propiedad circular del vanadio, cada uno con tres escenarios de arrendamiento: arrendar el electrolito de vanadio a los fabricantes de baterías VRFB o directamente a los usuarios finales, ya sea a través de un arrendamiento único a largo plazo o múltiples arrendamientos a corto plazo, con la opción de enfocarse en una región geográfica específica. Los modelos de arrendamiento ofrecen varias ventajas, como la reducción de los costos iniciales, una mayor circularidad al minimizar los desechos y maximizar la utilización de los recursos, y la escalabilidad potencial a otros minerales críticos. Además, se estima que la demanda anual de VRFB en Sudáfrica alcanzará alrededor de 270 MWh para 2030, con un potencial de ingresos de producción de R6.47 mil millones a lo largo de la cadena de valor, y la creación de aproximadamente 5,100 empleos directos e indirectos.

    Las VRFB representan una prometedora solución de almacenamiento de energía para energías renovables debido a su larga vida útil, alta profundidad de descarga y capacidad para cargar y descargar muchas veces con una degradación mínima. El proceso de fabricación de las VRFB incluye la preparación del electrolito, ensamblaje de celdas con membranas de intercambio iónico y electrodos de carbono, y la integración del sistema. Los materiales clave para producir el electrolito de vanadio son el pentóxido de vanadio (V2O5) y el ácido sulfúrico, siendo el V2O5 el mayor contribuyente al costo. La obtención de V2O5 a bajo costo es clave, y los productores de vanadio están integrándose verticalmente en la fabricación de electrolitos para garantizar disponibilidad y estabilidad de precios. Actualmente, la capacidad operativa instalada de VRFB a nivel mundial es de 341.55 MWh, con Japón, China, EE. UU., Corea del Sur y Alemania como los principales países. Sin embargo, se espera un aumento significativo en la capacidad hasta alrededor de 2,700 MWh, con China planeando las mayores instalaciones. Las VRFB ofrecen ventajas como su larga vida útil, alta profundidad de descarga, ausencia de riesgo de incendio, y la posibilidad de reciclar el electrolito y recuperar el vanadio al final de la vida útil de la batería. Se destacan dos opciones para reciclar el vanadio: reciclar directamente el electrolito o recuperar el vanadio de electrolitos no reciclables. Además, las VRFB tienen una huella de CO2 menor comparada con las baterías de iones de litio. Por otro lado, el platino es un metal precioso raro y valioso, 30 veces más escaso que el oro, difícil de encontrar en la corteza terrestre y muy apreciado por sus propiedades únicas, como la resistencia a la corrosión y su alto punto de fusión. Aproximadamente el 75% del suministro de platino proviene de fuentes primarias (minería), mientras que el 25% restante proviene de fuentes recicladas. Sudáfrica es el mayor productor, seguida de Rusia y Zimbabue. Las principales aplicaciones del platino incluyen los autocatalizadores (36% de la demanda), procesos industriales (34%), joyería (26%) y productos de inversión como barras y monedas (4%). Muchas industrias optan por arrendar el platino en lugar de comprarlo para reducir los costos de capital y los riesgos. Existe una cadena de valor circular para el platino que abarca la extracción, beneficio, purificación, fabricación de productos, uso final y reciclaje. El reciclaje del platino es económicamente viable debido a su alto valor y a los menores costos en comparación con la minería de fuentes primarias, además de reducir el impacto ambiental. El platino reciclado proviene principalmente de catalizadores automotrices gastados, productos químicos usados, joyería vieja y dispositivos electrónicos. En resumen, el documento resalta la escasez, el valor, las diversas aplicaciones y la importancia del reciclaje de este preciado metal en varias industrias.

    Por otro lado, el documento proporcionado analiza un modelo financiero para un modelo de negocio propuesto de fabricación de baterías de vanadio circulares (CVBM). Se asume un financiamiento del 100% mediante deuda por parte de un inversor especulativo en commodities de vanadio, sin componente de capital. El análisis se centra en la Tasa Interna de Retorno del Proyecto (IRR), que representa el retorno antes de considerar los costos de financiamiento. Se realizó un análisis de sensibilidad sobre diversos impulsores de ingresos y costos, incluyendo la tasa de arrendamiento, el precio del vanadio, el pago inicial del cliente, el costo de financiamiento de la deuda, el gasto de capital (costo del vanadio), los costos de conversión, los costos de reprocesamiento y la previsión de inflación. Las suposiciones del caso base arrojan un costo nivelado de almacenamiento de US$5.05c/kWh y una IRR del proyecto del 3.6%. El análisis de sensibilidad mostró que el costo nivelado de almacenamiento y la IRR del proyecto son más sensibles a cambios en la tasa de arrendamiento, el precio del vanadio, el pago inicial del cliente y el gasto de capital. El costo de financiamiento de la deuda y los retornos de capital requeridos deben compararse con la IRR del proyecto para evaluar el perfil de retorno probable para los inversores. Se proporciona una matriz de riesgo a alto nivel, destacando la estructura de financiamiento como un riesgo clave y sugiriendo estrategias de mitigación, como involucrar un Vehículo de Propósito Especial (SPV) para el financiamiento. En un análisis más amplio de la viabilidad económica del modelo de negocio de vanadio circular para las VRFB, se realizó un análisis de costo-beneficio (CBA) utilizando precios económicos y precios reales durante 20 años. El CBA consideró el valor presente neto (NPV), la relación beneficio-costo (BCR) y la tasa interna de retorno (IRR) como criterios de evaluación. Los costos incluían fluctuaciones en el precio de las materias primas, transporte, almacenamiento, daños por manipulación y pérdida de vanadio durante la conversión. Los beneficios incluían la ausencia de costos de extracción para la empresa de arrendamiento, mayor vida útil y durabilidad de las VRFB, y potenciales ingresos del arrendamiento y reciclaje del vanadio. Se identificaron riesgos, tales como el reciclaje efectivo del electrolito, costos de envío, valor terminal del vanadio y tasas de arrendamiento atractivas. Se sugirieron estrategias de mitigación, como regímenes de devolución definidos, proximidad a instalaciones de reprocesamiento, sondeo de mercado para tasas de arrendamiento y transferencia de propiedad del vanadio a los inversores. El análisis busca proporcionar una evaluación objetiva de la viabilidad económica del CVBM cuantificando costos, beneficios y riesgos, considerando además factores ambientales y sociales más allá del modelado financiero. Asimismo, el análisis económico de un modelo de negocio circular de vanadio para VRFBs en Sudáfrica muestra viabilidad económica, con un Valor Presente Neto (NPV) positivo de $6,751, una relación beneficio-costo (BCR) de 1.02, y una tasa interna de retorno (IRR) de 3%, superando la tasa de descuento de 2.41%. Este análisis considera que los beneficios cuantificables superan los costos en el periodo de 20 años evaluado. Sin embargo, se señala que varios beneficios y costos no pudieron ser cuantificados. El análisis regulatorio resalta que, aunque las políticas energéticas de Sudáfrica buscan facilitar la descarbonización y apoyar la industria del vanadio, el marco legal actual carece de directrices específicas para la implementación de VRFBs y sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS). Las barreras regulatorias en las leyes de minería, energía, medio ambiente e industria deben ser abordadas para crear un entorno favorable para un modelo de negocio circular de vanadio comercialmente viable.

    El informe proporciona un resumen de las consultas realizadas con las partes interesadas para comprender los riesgos e impactos ambientales y sociales (E&S) asociados con la cadena de valor de las VRFB) en Sudáfrica. Las preocupaciones ambientales clave se concentran en las etapas de minería y producción de extractos de vanadio, incluyendo la emisión de gases, la contaminación del aire y la generación de residuos peligrosos. Las consultas revelaron una comprensión limitada y específica del sector de las VRFB debido a su madurez en evolución y alcance limitado. Sin embargo, los participantes mostraron disposición para proporcionar información sobre los riesgos E&S y las disposiciones actuales. El análisis del flujo de materiales se centró en los requisitos de materias primas para la fabricación del electrolito de vanadio y el proceso de fabricación de VRFB. La evaluación de riesgos E&S se enfocó en el uso de recursos naturales, la generación de efluentes, la emisión de contaminantes y la generación de residuos a lo largo de la cadena de valor de VRFB. Mediante las prácticas primarias en las etapas de minería y procesamiento de vanadio se reducir los impactos ambientales y sociales asociados. Mientras que la participación de las mujeres en el sector minero ha aumentado, su representación en la fuerza laboral de VRFB sigue siendo baja, destacando la necesidad de mejorar el desarrollo de habilidades entre las mujeres. Las consultas revelaron la falta de estudios base sobre diversidad laboral y perspectivas sociales específicas de la cadena de valor de VRFB en ciertas provincias. Sin embargo, se han identificado algunas oportunidades para empresas propiedad de mujeres negras como parte del programa de incubación de Bushveld. Los estudios de evaluación del ciclo de vida (LCA) sugieren que, cuando se conectan a fuentes de energía eólica o solar, las VRFB producen menores emisiones de carbono en comparación con las baterías de iones de litio (LiB) por cada MWh de electricidad producida. En cuanto a los aspectos sociales, el documento destaca los desafíos como el desempleo juvenil, la desigualdad de género en el mercado laboral, particularmente en la minería, y la necesidad de un desarrollo inclusivo y acceso a soluciones de almacenamiento de energía, especialmente en comunidades vulnerables. Se enfatiza el potencial de la tecnología VRFB para promover el desarrollo de pequeñas empresas, el microemprendimiento y el desarrollo de habilidades a través del reciclaje y la adquisición de componentes locales, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible de Sudáfrica. La propuesta de establecer un Centro de Excelencia (CoE) para impulsar el crecimiento del mercado de VRFB, promover la investigación y el desarrollo, y abordar los desafíos regulatorios y de políticas también se discute. El CoE estaría compuesto por expertos en almacenamiento de baterías, industria de VRFB, regulación y políticas, entre otras áreas relevantes, para facilitar la implementación de un modelo de negocio circular para las VRFB en Sudáfrica. Además, se analiza la posibilidad de implementar un modelo de arrendamiento circular para el vanadio utilizado en las VRFB, destacando la importancia de involucrar a diversas partes interesadas para apoyar la implementación y ampliación del modelo circular.

     

    En general, se destaca que las VRFB representan una tecnología prometedora para el almacenamiento de energía a largo plazo, particularmente en el contexto de la transición hacia fuentes de energía renovable y la necesidad de sistemas de almacenamiento eficientes y sostenibles. A pesar de los costos iniciales más altos en comparación con las baterías de iones de litio, las VRFB ofrecen ventajas significativas en términos de vida útil, seguridad y la capacidad de reciclaje de sus componentes, lo que las posiciona como una opción atractiva para aplicaciones de almacenamiento de energía a gran escala. El informe propone un modelo de negocio circular centrado en el arrendamiento del electrolito de vanadio como una estrategia clave para abordar los desafíos financieros iniciales y maximizar el valor económico y ambiental del vanadio en la cadena de valor de las VRFB. Este modelo, al recuperar el electrolito de vanadio después de su uso para su reciclaje, no solo reduce los costos iniciales para los fabricantes y operadores de VRFB, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental al minimizar los residuos y maximizar la utilización de recursos valiosos. El análisis realizado para Sudáfrica como estudio de caso demuestra que la implementación estratégica de un modelo de negocio circular de arrendamiento de vanadio podría ser económicamente viable y alinearse con los objetivos de energía renovable y sostenibilidad del país. La proyección de un crecimiento significativo en el mercado global de VRFB hasta 2030 refuerza la importancia de explorar modelos de negocio innovadores que impulsen la adopción de tecnologías de almacenamiento de energía más eficientes y sostenibles. Adicionalmente, se destacan los beneficios potenciales adicionales de este modelo, como la captura de valor doméstico, la creación de empleo y el fomento de la inversión en infraestructura de energía renovable. La propuesta de establecer un CoE para impulsar el crecimiento del mercado de VRFB y abordar los desafíos regulatorios y de políticas subraya la importancia de un enfoque integral que combine innovación tecnológica, desarrollo económico y sostenibilidad ambiental. En conclusión, el informe subraya que la implementación exitosa de un modelo de negocio circular para las VRFB no solo puede ofrecer beneficios económicos tangibles, sino que también puede contribuir significativamente a la descarbonización de los sistemas energéticos, promover el desarrollo económico y mejorar la resiliencia y sostenibilidad de las infraestructuras energéticas a nivel nacional e internacional.

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  • Beyond the Shoreline – Towards a Blue and Resilient Future for Tunisia

    Beyond the Shoreline – Towards a Blue and Resilient Future for Tunisia

    La economía azul de Túnez representa un recurso vital para su desarrollo sostenible, dado el papel significativo que desempeñan los sectores costeros y marinos en su economía y sociedad. Sin embargo, estos sectores enfrentan una serie de desafíos que requieren una atención estratégica y coordinada. Por un lado, las amenazas ambientales, como el cambio climático, la contaminación marina y la degradación de los ecosistemas costeros, plantean riesgos directos para la sostenibilidad a largo plazo de actividades como el turismo costero y la pesca. Estos desafíos son agravados por la falta de una gobernanza efectiva y la necesidad de reformas en políticas y regulaciones para alinearlas con los principios de la economía azul. Además, la falta de inversiones adecuadas y la necesidad de financiamiento innovador para impulsar el desarrollo de sectores como la energía marina renovable y la modernización de la infraestructura acuícola y marítima también son factores críticos que deben abordarse. Para abordar estos desafíos de manera integral, se propone una hoja de ruta que se centra en tres pilares fundamentales. En primer lugar, se destaca la importancia de establecer una base sólida de datos e información para respaldar la toma de decisiones informadas en relación con la economía azul. Esto implica la creación de una base de datos integrada y el uso de análisis para comprender mejor los recursos marinos y costeros, sus usos actuales y potenciales, y los impactos ambientales asociados. En segundo lugar, se aboga por reformas estratégicas, institucionales y fiscales que mejoren la eficiencia de la gestión de los recursos marinos, promuevan la coordinación entre diferentes actores y fortalezcan la capacidad del sector público para apoyar el desarrollo de la economía azul de manera sostenible. Finalmente, se enfatiza la necesidad de fomentar la inversión en sectores clave mediante el desarrollo de políticas de incentivos, la promoción de asociaciones público-privadas y la exploración de instrumentos financieros innovadores, como los bonos azules, para movilizar recursos financieros en apoyo a iniciativas de economía azul. Estos pilares combinados proporcionan un marco integral para avanzar hacia una economía azul más sostenible y resiliente en Túnez, con beneficios tanto económicos como ambientales a largo plazo.

    La economía azul se erige como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y la resiliencia de Túnez en el panorama económico actual. Este enfoque se refuerza al resaltar la necesidad imperante de realizar inversiones estratégicas en la infraestructura costera y marítima del país, alineadas de manera integral con los objetivos de resiliencia climática y sostenibilidad ambiental. Se debe reconocer que el sector turístico, de vital importancia para la economía tunecina, enfrenta desafíos de relevancia que abarcan desde la obsolescencia de infraestructuras hasta la evolución de las preferencias de los consumidores hacia experiencias de viaje más sostenibles y conscientes del medio ambiente. En este contexto, emergen iniciativas fundamentales como el impulso del turismo sostenible y la adopción de prácticas enérgicas en cuanto a energías renovables, eficiencia energética y gestión eficaz de los residuos, las cuales no solo pueden contribuir a reducir costos operativos, sino también a fortalecer la viabilidad económica y la rentabilidad de esta industria clave. Por otro lado, los sectores pesquero y acuícola de Túnez poseen un potencial exportador significativo que, sin embargo, requiere de una profunda modernización en términos de flotas e infraestructuras para incrementar su productividad, resiliencia y sostenibilidad en el largo plazo. Es vital comprender que el fracaso en la adopción de prácticas sostenibles podría tener consecuencias adversas, como el compromiso del acceso a mercados como el de la Unión Europea, lo cual supondría un riesgo substancial para la estabilidad y el crecimiento económico del país. En este contexto, es esencial destacar los esfuerzos y las estrategias que Túnez ha implementado para integrar la economía azul en su panorama económico nacional, como lo evidencian la Estrategia Nacional de Transición Ecológica, la Estrategia de Desarrollo de Carbono Neutral a Largo Plazo y la Estrategia Nacional de Gestión Integrada de Zonas Costeras. No obstante, es importante reconocer que el éxito en la implementación efectiva de estas estrategias se enfrenta a desafíos significativos de gobernanza, incluyendo la necesidad de alinear intereses diversos entre sectores, actores y entidades, así como abordar de manera eficiente los déficits de información y la urgencia de llevar a cabo reformas estratégicas e institucionales dentro del marco de la economía azul. Estos desafíos subrayan la importancia de una coordinación eficaz, una comunicación transparente y una colaboración activa entre todas las partes interesadas para asegurar un desarrollo sostenible y resiliente en el contexto de la economía azul de Túnez.

    La hoja de ruta delineada presenta actividades prioritarias para potenciar el desarrollo sostenible de los sectores pesquero, acuícola, de transporte marítimo y protección ambiental de Túnez dentro del marco de la economía azul. En el sector pesquero, se destacan actividades clave como el desarrollo de protocolos participativos de recolección de datos, la inclusión de pescadores artesanales en la gestión de recursos, el mapeo de stocks comerciales, la actualización de planes de manejo, la implementación de planes de monitoreo y control, y el fortalecimiento del marco legal contra prácticas insostenibles como la «pesca de arrastre besugo». En el ámbito acuícola, se prioriza el establecimiento de zonas asignadas dentro de la planificación espacial marina, el desarrollo de capacidades para la gestión de mortalidad de alevines y la actualización del Plan Maestro de Acuicultura. Para el transporte marítimo, las prioridades incluyen apoyar la renovación de la flota para reducir emisiones, modernizar el marco regulatorio de concesiones portuarias, establecer infraestructura de repostaje de bajo carbono, mejorar los estándares de seguridad y ambientales, y promover la investigación y la innovación. Para fortalecer la protección ambiental y la resiliencia climática, el documento recomienda desarrollar planes de manejo sólidos para áreas marinas protegidas, mapear zonas ecológicamente sensibles, implementar el Plan de Acción Costas Libres de Plástico, ejecutar proyectos de restauración ecológica costera y marina, y establecer un mecanismo de monitoreo sostenible para el progreso de la estrategia. En general, la hoja de ruta tiene como objetivo abordar desafíos como la sobrepesca, la contaminación, los impactos del cambio climático y las deficiencias de infraestructura, al tiempo que promueve prácticas sostenibles, innovación y competitividad en los sectores de la economía azul de Túnez. El documento proporciona un resumen de las áreas de acción prioritarias y las actividades propuestas identificadas en la Hoja de Ruta de la Economía Azul de Túnez. Especifica los sectores clave, las acciones específicas, los niveles de prioridad y los plazos de implementación en tres pilares principales: análisis y diseminación de datos, reformas estratégicas e institucionales, y fomento de inversiones. La hoja de ruta enfatiza el establecimiento de una base de datos integral de la economía azul, el desarrollo del turismo costero sostenible, el uso de datos geoespaciales para monitoreo y promoción de un sector pesquero y acuícola resiliente al clima. También destaca la mejora de la coordinación interinstitucional, la reforma de marcos legislativos, la mejora de la sostenibilidad del transporte marítimo, la conservación de la biodiversidad marina, la reducción de la contaminación y la implementación de medidas de adaptación al cambio climático. Además, el documento analiza la asignación presupuestaria actual del gobierno para sectores relacionados con la economía azul, señalando que solo una pequeña parte (0,45%) está directamente asociada con iniciativas de economía azul. Proporciona cifras presupuestarias específicas para programas marítimos y pesqueros, indicando un financiamiento limitado para estas áreas.

     

    El enfoque de Túnez hacia la economía azul, que abarca los ecosistemas marinos y costeros, ofrece importantes oportunidades para el desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático. El país tiene como objetivo aprovechar sus activos costeros a través de estrategias como la captura del potencial de secuestro de carbono azul, la promoción de pesquerías sostenibles y la lucha contra la contaminación plástica. Sin embargo, desafíos como la erosión costera, la escasez de agua y la degradación del ecosistema deben ser abordados. Iniciativas clave incluyen el mapeo y cuantificación de los ecosistemas costeros, el establecimiento de políticas de conservación, la participación de las comunidades locales, la búsqueda de colaboración internacional y la creación de mecanismos de financiamiento como los créditos de carbono azul. La visión a largo plazo de Túnez implica la transición hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima para el año 2050. La implementación efectiva requiere marcos de gobernanza sólidos, colaboración de partes interesadas, capacitación y alineación de incentivos en los sectores público y privado. Este documento ofrece una visión general de los esfuerzos de Túnez para desarrollar una estrategia de economía azul sostenible. Destaca diversos planes nacionales, estrategias y trabajos analíticos realizados por el gobierno tunecino y el Banco Mundial para promover el desarrollo integrado y sostenible de las áreas marinas y costeras. Puntos clave incluyen: la Estrategia Nacional de Turismo Sostenible de Túnez 2035 tiene como objetivo un crecimiento turístico rápido pero sostenible mientras gestiona riesgos y aumenta la competitividad. El trabajo analítico evalúa los impactos del cambio climático en el desarrollo costero y propone medidas para combatir la contaminación plástica a lo largo de la costa. La Estrategia Nacional de Transición Ecológica y la Estrategia a Largo Plazo de Neutralidad de Carbono delinean planes para la protección ambiental y la resiliencia climática. Los sectores pesquero y acuícola son componentes importantes de la economía azul, con esfuerzos para aumentar las exportaciones y las prácticas sostenibles. El transporte marítimo y el desarrollo portuario también son áreas clave de enfoque para la estrategia de economía azul. El Banco Mundial ha realizado trabajos analíticos sobre el desarrollo de una hoja de ruta, un geoportal y mecanismos de financiamiento para la economía azul de Túnez, incluyendo el potencial de financiamiento innovador como los bonos azules. El compromiso de las partes interesadas, el análisis institucional, la revisión de los gastos públicos y las oportunidades de inversión privada en sectores azules han sido examinados para informar la estrategia. En general, se describe el enfoque integral de Túnez para desarrollar una economía azul sostenible al integrar actividades económicas, protección ambiental y resiliencia climática en áreas costeras y marinas.

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  • Egypt – Gender Equality and Climate Change: Background Note to the Climate Change and Development Report

    Egypt – Gender Equality and Climate Change: Background Note to the Climate Change and Development Report

    El documento es una nota de antecedentes adjunta al Informe sobre Cambio Climático y Desarrollo de Egipto (CCDR). Destaca la importancia de abordar la igualdad de género en los esfuerzos de Egipto hacia la adaptación al cambio climático y el desarrollo con bajas emisiones de carbono. Egipto ha lanzado una ambiciosa Estrategia Nacional de Cambio Climático 2050 para apoyar una economía más verde, integrando el cambio climático en diversos sectores como energía, transporte, agricultura y recursos hídricos. La COP27, celebrada en Egipto, subrayó la necesidad de una «transición justa» que asegure empleos dignos mientras se impulsa la economía verde. Sin embargo, persisten las desigualdades de género en Egipto, y las mujeres enfrentan limitaciones en sectores afectados por el clima como la agricultura, la gestión del agua y el acceso a la energía. El cambio climático puede exacerbar estas desigualdades y modificar las normas sociales. Liberar el potencial de las mujeres para contribuir a la acción climática requiere eliminar restricciones sociales y legales, mejorar habilidades y redes, aliviar las limitaciones del hogar, abordar las barreras institucionales, mejorar el acceso al capital y los mercados, y aumentar la representación y la toma de decisiones de las mujeres. Además, se destacan intervenciones específicas para empoderar a las mujeres en la acción climática, como promover el liderazgo femenino, proporcionar capacitación y desarrollo de habilidades, facilitar el acceso a financiamiento y mercados, abordar la violencia de género e integrar el enfoque de género en las políticas y programas climáticos. Egipto necesita priorizar la acción climática sensible al género, recolectar datos desagregados por género y colaborar con las partes interesadas para asegurar la plena y equitativa participación de las mujeres en la transición verde. A pesar de los avances en la igualdad de género, como el aumento de la representación política de las mujeres y la reducción de la tasa de mortalidad materna, persisten desafíos como la baja participación femenina en la fuerza laboral y la alta tasa de desempleo entre las mujeres. Es clave apoyar el rol de las mujeres como consumidoras, empleadas y empresarias en los sectores de energía limpia para facilitar una transición justa hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima. En resumen, integrar las consideraciones de género en las acciones relacionadas con el cambio climático mejora su sostenibilidad y efectividad a largo plazo, reconociendo los desafíos y oportunidades para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en Egipto.

    El impacto del cambio climático y las normas sociales cambiantes en Egipto, especialmente en el contexto de la Cuenca del Nilo y las áreas costeras, presenta un panorama complejo y desafiante, particularmente para las mujeres. En el ámbito pesquero, las mujeres están mayormente involucradas en la venta y el comercio de pescado, a menudo como asistentes informales de parientes masculinos, sin poder de decisión ni control sobre las ganancias. El cambio climático agrava estos desafíos a través de la contaminación, la reducción del flujo de agua y el aumento de las temperaturas, afectando la captura de peces y los medios de vida de las comunidades pesqueras. Además, la subida del nivel del mar y las inundaciones costeras impactan directamente las tierras agrícolas más fértiles, afectando el bienestar y los medios de vida de las comunidades, donde las mujeres constituyen la mayor parte de la fuerza laboral en la agricultura y la pesca. Las mujeres enfrentan un acceso limitado a recursos, información y participación en las instituciones de gobernanza local. A medida que el cambio climático destruye los medios de vida existentes y provoca la migración masculina, la carga de trabajo de las mujeres se intensifica, asumiendo tareas agrícolas tradicionalmente masculinas. Aunque este cambio en los roles de género ha mejorado la autonomía y el empoderamiento de las mujeres, también puede aumentar el riesgo de violencia contra ellas debido a la percepción de amenazas al rol tradicional de los hombres como proveedores. Por otra parte, es importante abordar las restricciones que impiden la plena participación económica de las mujeres, especialmente en la adaptación al cambio climático y el desarrollo con bajas emisiones de carbono. Para ello, es necesario eliminar las limitaciones sociales y legales, mejorar las habilidades y redes, abordar las barreras institucionales para acceder a empleos y mejorar el capital y los mercados para las emprendedoras en agricultura y energía limpia. Las normas sociales y las creencias culturales relacionadas con los roles de género obstaculizan el empoderamiento de las mujeres, limitando su movilidad, horas de trabajo y sectores de empleo. Iniciativas nacionales, campañas de comunicación y la participación de los hombres ayudan a desafiar estas normas. Las reformas legales, como la eliminación de restricciones laborales y el abordaje de la violencia contra las mujeres, pueden incentivar oportunidades iguales y cambiar mentalidades. Aunque las mujeres están bien representadas en los campos de STEM en Egipto, se necesita mejor capacitación para ayudarlas a tener éxito en los empleos de la economía verde. Mejorar la educación académica y vocacional, identificar las necesidades de habilidades y estandarizar las calificaciones a través de asociaciones público-privadas son recomendados. Las intervenciones dirigidas a las mujeres deben facilitar la exposición temprana a carreras en energía limpia, proporcionar mentoría y oportunidades de networking, y abordar las barreras institucionales en la contratación y promoción. Además, mejorar el acceso al capital, los mercados y los recursos productivos para las emprendedoras en agricultura y energía limpia es esencial para su participación en el desarrollo con bajas emisiones de carbono.

    En Egipto, las mujeres enfrentan desafíos significativos para acceder a financiamiento, mercados y oportunidades laborales, especialmente en los sectores de agricultura y energía limpia. Los bajos niveles de inclusión financiera se evidencian en que solo el 31% de los hombres y aún menos mujeres poseen cuentas bancarias. Sin embargo, se están realizando esfuerzos para aumentar el acceso de las mujeres a las finanzas a través de iniciativas del Banco Central de Egipto, el Consejo Nacional para la Mujer y organizaciones de desarrollo, promoviendo la microfinanciación, programas de ahorro y préstamos digitales, y proporcionando educación financiera. Además, las mujeres emprendedoras encuentran barreras en el acceso a la contratación pública, como altos requisitos de capital, acceso limitado al crédito, sesgos de género y falta de información. Entre las posibles soluciones se incluyen la simplificación de los procesos de contratación, el establecimiento de objetivos para empresas propiedad de mujeres y la introducción de sistemas de contratación electrónica. Para ayudar a las mujeres a acceder a los mercados y oportunidades laborales remuneradas en las cadenas de valor de la agricultura y la pesca, se proponen iniciativas de certificación de sostenibilidad, mecanismos de pago alternativos y la promoción de oportunidades en diferentes segmentos de la cadena de valor. Es clave reducir la brecha digital de género y proporcionar a las mujeres habilidades y herramientas digitales para establecer mercados de energía limpia, con iniciativas recientes del Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de la Información para mejorar el acceso a internet en áreas rurales y establecer parques tecnológicos, así como esfuerzos para fortalecer la educación básica y la Formación Técnica y Profesional (TVET). Promover la representación y la toma de decisiones de las mujeres en organizaciones de agricultores, la gobernanza de recursos naturales y las asociaciones de usuarios de agua es fundamental. La participación de las mujeres en estas áreas garantiza que las estrategias de adaptación aborden sus necesidades y cultivos, y aprovechen su conocimiento y habilidades para una adaptación y mitigación efectivas al cambio climático. Ejemplos de iniciativas exitosas incluyen un proyecto en Nepal que capacitó a mujeres marginadas en pruebas de suelo, selección de semillas, agricultura orgánica y acceso al mercado. Avanzando, se sugieren pasos específicos para que el Gobierno de Egipto (GoE) aumente el rol de las mujeres y niñas en la resiliencia y adaptación climática. Estos incluyen integrar dimensiones de igualdad de género en las políticas climáticas, abordar la desigualdad de género a múltiples niveles (macro, institucional e individual), realizar evaluaciones de género para proyectos de inversión pública verde, facilitar la entrada y permanencia de las mujeres en la economía baja en carbono, mejorar la rendición de cuentas y el monitoreo de la inclusividad de la economía verde, y apoyar la inclusión de las voces de las mujeres en los procesos de toma de decisiones. Es destacable que las recientes estrategias del GoE, como la Estrategia Nacional para la Adaptación al Cambio Climático 2050 y la Estrategia Nacional para el Empoderamiento de la Mujer, reconocen la importancia de empoderar a las mujeres como agentes de cambio en la adaptación climática y el desarrollo sostenible.

     

    Por tanto, abordar la igualdad de género es necesario para que Egipto logre sus objetivos de adaptación al cambio climático y desarrollo sostenible con bajas emisiones de carbono. La Estrategia Nacional de Cambio Climático 2050 y la Estrategia Nacional para el Empoderamiento de la Mujer representan pasos significativos hacia una economía más verde e inclusiva. Sin embargo, persisten desafíos importantes, especialmente para las mujeres en sectores como la agricultura, la gestión del agua y la energía limpia, donde enfrentan barreras sociales, legales e institucionales. Es fundamental implementar medidas que eliminen estas restricciones, mejoren las habilidades y redes de las mujeres, y faciliten su acceso al capital y los mercados. Además, promover la participación de las mujeres en la toma de decisiones y en organizaciones de gobernanza de recursos naturales es esencial para asegurar que las estrategias de adaptación sean efectivas y equitativas. Las iniciativas específicas que fomentan el liderazgo femenino y mejoran la inclusión financiera y digital son pasos necesarios para liberar el potencial de las mujeres como agentes de cambio en la lucha contra el cambio climático. La colaboración continua entre el gobierno, las organizaciones de la sociedad civil y las entidades internacionales es vital para garantizar una transición justa y equitativa hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima en Egipto.

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  • The potential of onboard carbon capture in shipping

    The potential of onboard carbon capture in shipping

    El documento aborda el potencial de la tecnología de captura de carbono a bordo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en los buques. Este enfoque se inserta dentro de los esfuerzos de descarbonización de la industria marítima y explora los avances en la cadena de valor de la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS, por sus siglas en inglés), así como las consideraciones técnicas, económicas, regulatorias y prácticas para implementar esta tecnología en los buques. Si bien muchos esfuerzos se centran en mejorar la eficiencia energética y cambiar a combustibles neutros en carbono, la captura y almacenamiento o utilización del CO2 producido por combustibles a base de carbono es otra opción viable. La captura de carbono a bordo implica capturar el CO2 en el buque antes de que se emita a través del escape. Se discute la factibilidad técnica de esta captura, incluyendo métodos de captura, el equilibrio entre las tasas de captura y las penalizaciones de combustible, y factores que afectan la factibilidad, como el tamaño del buque, su perfil operativo, la capacidad de la maquinaria y el espacio disponible. Además, se abordan consideraciones económicas, el estado regulatorio (incluyendo regulaciones ambientales, de emisiones de GEI y de seguridad) y consideraciones prácticas. Se resalta que la adopción generalizada de la captura de carbono a bordo depende de su integración dentro de la cadena de valor de CCUS a nivel global, incluyendo la ampliación de redes de infraestructura de CCUS en diferentes geografías y naciones. Asimismo, se destaca la necesidad de regulaciones de emisión apropiadas para acreditar el CO2 capturado y la importancia de la competitividad comercial en comparación con otras alternativas de descarbonización. En resumen, el documento proporciona orientación a armadores, proveedores de tecnología y partes interesadas sobre asuntos centrales relacionados con la captura de carbono a bordo, su potencial y los desafíos y consideraciones para su implementación en la industria marítima.

    La necesidad de evaluaciones de riesgo rigurosas y una planificación operativa meticulosa para la captura de carbono a bordo en el transporte marítimo se presenta como un factor clave para minimizar riesgos potenciales. Esto se destaca en la importancia de conectar la captura de carbono a bordo con la cadena de valor más amplia de captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS). Esta cadena de valor está impulsada por grandes emisores de CO2 en tierra, como industrias que consumen combustibles fósiles o producen CO2 como subproducto. Aunque existen 35 proyectos operativos de almacenamiento de carbono en todo el mundo para abril de 2024, principalmente relacionados con el procesamiento de gas natural y la recuperación mejorada de petróleo, la cadena de valor de CCUS está en sus primeras etapas, y la capacidad de almacenamiento de carbono debe aumentar significativamente para alcanzar emisiones netas cero para 2050. La disponibilidad de ubicaciones para la disposición cerca de rutas marítimas es clave para invertir en la captura de carbono a bordo. Por otro lado, se discuten varias estrategias para acelerar la adopción de la captura y almacenamiento de carbono a bordo (CCUS) en la industria naviera como solución de descarbonización. Se sugiere establecer cadenas de valor cerradas donde los stakeholders acuerden compartir costos y beneficios, fomentando la colaboración y coordinación en toda la cadena de valor de CCUS. Esto no solo crea una demanda estable y reduce riesgos, sino que también puede servir como corredores marítimos verdes. La participación en proyectos más grandes de CCUS en desarrollo puede ayudar a explorar posibilidades, desafíos y ubicaciones óptimas para conectar barcos a la infraestructura planificada. Los primeros movimientos pueden obtener ventajas competitivas, pero enfrentan mayores riesgos, por lo que los incentivos y el apoyo como financiamiento público, subsidios y regulaciones son importantes. En resumen, se abordan varios métodos para la captura de carbono a bordo en embarcaciones de transporte marítimo, destacando el enfoque en la captura post-combustión, aunque se mencionan otros métodos como la captura pre-combustión y la combustión con oxígeno.

     

    El potencial de los sistemas de captura de carbono a bordo (OCC) en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los barcos se discute detalladamente. Se resalta el equilibrio entre la tasa de captura y la penalización de combustible, que se refiere al combustible adicional necesario para operar el sistema de captura y procesamiento. Si bien tasas de captura más altas evitan la liberación de más CO2, también aumentan las demandas energéticas y los requisitos de espacio, lo que podría reducir la capacidad de carga. Encontrar el equilibrio óptimo entre la tasa de captura, la penalización de combustible y las consideraciones operativas es decisivo para hacer que OCC sea una solución factible y efectiva. La tasa de captura puede optimizarse en función de factores como la ruta del barco, la disponibilidad de instalaciones de descarga, el tipo de combustible y las regulaciones de emisiones. Se exploran formas de reducir la penalización de combustible, como la recuperación de calor residual, la integración mejorada de calor y energía, y tecnologías de captura avanzadas. Consideraciones económicas, como costos de capital, costos de combustible, costos operativos, pérdida de capacidad de carga y costos de descarga de carbono, se discuten como factores que influyen en la viabilidad de OCC. Los mecanismos de fijación de precios del carbono y los precios del combustible también se mencionan como factores de precio que afectan la atracción de OCC. Asimismo, se analiza el potencial y la viabilidad de implementar la tecnología de captura de carbono a bordo en la industria naviera como estrategia de descarbonización. Se destacan los principales factores que influyen en la atractividad comercial de esta tecnología, como el costo de las emisiones de CO2 (por ejemplo, el EU ETS) y otros impulsores para la descarbonización como las regulaciones de cumplimiento de emisiones. Estudios de caso realizados por DNV sugieren que la captura de carbono a bordo puede ser económicamente viable y competitiva con alternativas de combustibles neutros en carbono, dependiendo de factores como las penalizaciones de combustible y los costos de disposición de CO2. El documento, adicionalmente, aborda el estado y los desafíos regulatorios que rodean a la captura de carbono a bordo. Mientras que el EU ETS actualmente proporciona incentivos para su uso, hay discusiones en curso en la IMO y a nivel de la UE para establecer un marco regulatorio integral. Las regulaciones de seguridad también están siendo desarrolladas por sociedades de clasificación como DNV para garantizar la implementación segura de esta tecnología en los barcos. Siendo así, se resaltan los beneficios potenciales de la captura de carbono a bordo como estrategia de descarbonización, las consideraciones económicas y los desafíos regulatorios y las incertidumbres que deben abordarse para su adopción generalizada en la industria naviera.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.dnv.com/maritime/hub/decarbonize-shipping/resources/  

     

     

  • A bus revolution Driving up prosperity across the regions

    A bus revolution Driving up prosperity across the regions

    La necesidad actual de una revolución en el servicio de autobuses en las regiones de Inglaterra se hace evidente al considerar el papel que estos desempeñan en la reducción de las emisiones y en la promoción de la prosperidad. El transporte es el sector con mayores emisiones en el Reino Unido, y disminuir los viajes en automóvil promoviendo modos de viaje sostenibles, como los autobuses, es esencial para alcanzar las emisiones netas cero. A pesar de que los autobuses representaban el 60% de los viajes en transporte público antes de la pandemia, los servicios han estado en constante declive, exacerbado por el severo impacto de la pandemia. Para contrarrestar esta tendencia, es imperativo implementar un plan de reactivación de cinco años que incluya medidas como la inversión en autobuses de cero emisiones, la simplificación de tarifas y boletos, la mejora de las medidas prioritarias para autobuses y la integración de servicios con otros modos de transporte. Este plan tiene como objetivo hacer que los autobuses sean más atractivos, convenientes y accesibles, reduciendo finalmente la dependencia del automóvil y fomentando la prosperidad en las regiones. Los desafíos que enfrentan los servicios de autobuses en Inglaterra, como la percepción de falta de fiabilidad y conveniencia, así como la eliminación de muchas rutas, han aislado a quienes no tienen acceso a automóviles. Sin embargo, los autobuses tienen el potencial de ser una opción de transporte más atractiva y ecológica, reduciendo las emisiones y mejorando la calidad del aire. Se deben identificar intervenciones por fases y opciones de financiamiento para generar cambios positivos para los pasajeros y las comunidades, alentando a aquellos que evitan los autobuses a comenzar a usarlos. Las recomendaciones deben apuntar a mantener las tarifas bajas, cambiar los modelos de gobernanza y acelerar la descarbonización de la flota de autobuses. A pesar de las dificultades significativas enfrentadas por los servicios de autobuses privatizados, la contribución económica de los autobuses sigue siendo notable, añadiendo £21 mil millones a la economía cada año y facilitando 3.1 mil millones de viajes en 2022. Un plan de cinco años bien estructurado puede transformar los autobuses en un servicio eficiente, moderno y confiable para todos, logrando emisiones más bajas, mejor calidad del aire y una menor congestión en las carreteras.

    El transporte público en el Reino Unido está experimentando una transformación significativa a través de un plan integral que busca fomentar la adopción de autobuses de emisión cero, priorizar el transporte público y aplicar medidas de tarificación vial. Este plan incluye la provisión de subvenciones gubernamentales para apoyar la compra de autobuses de emisión cero, la revisión y repriorización del gasto en proyectos de construcción de carreteras, y la creación de una comisión independiente de tarificación vial para recomendar un modelo equitativo de tarificación vial en un plazo de dos años. Además, contempla una inversión de £1 mil millones en medidas de priorización de autobuses, un objetivo de descarbonización del 40% de la flota de autobuses metropolitanos, y el anuncio de un estándar mínimo de servicio para el transporte público. En este contexto, se destaca el éxito de la limitación de tarifas de autobús a £2 introducida en Inglaterra, que resultó en un aumento del 23% en la afluencia de pasajeros durante los fines de semana y un 18% durante los días de semana. Las recomendaciones proponen reducir esta limitación a £1 para los viajes en autobús en toda Inglaterra durante al menos cinco años, financiado a través de la tarificación vial o reorientando el gasto lejos de nuevos desarrollos de carreteras, citando el ejemplo de Cornwall, donde un ensayo de limitación de tarifas llevó a un aumento del 14% en el número de pasajeros en comparación con 2018. En paralelo, se discute el estado de los servicios de autobuses en el Reino Unido y las reformas potenciales para mejorarlos, destacando la privatización de estos servicios en la década de 1980, que ha resultado en un uso en declive. Se menciona el concepto de ‘asociaciones mejoradas’ entre autoridades de transporte locales y operadores de autobuses, donde estos últimos controlan rutas rentables mientras las autoridades respaldan rutas necesarias, pero no rentables. Además, se aboga por permitir a todas las autoridades locales conceder licencias de servicios de autobuses y levantar la prohibición sobre operadores municipales de autobuses, con el objetivo de fortalecer y diversificar las opciones de transporte público. En este contexto, se resalta la experiencia exitosa de Greater Manchester, que ha asumido el control de sus rutas de autobús a través de la ‘Bee Network’, integrando autobuses, tranvías y viajes activos, lo que se espera traiga mejoras significativas para los pasajeros, como mejor información de viaje, horarios y tarifas integradas. Adicionalmente, se destaca la importancia de la descarbonización de la flota de autobuses mediante la transición de diesel a autobuses de emisión cero, especialmente eléctricos, como parte de los esfuerzos hacia la neutralidad de carbono y una mayor calidad ambiental en las áreas urbanas.

    La transición hacia autobuses eléctricos es clave para la descarbonización de flotas y se recomienda establecer una fecha límite de 2030 para la venta de nuevos autobuses diésel. Se sugiere incentivar la electrificación comprometiéndose a tener un 40% de autobuses en áreas urbanas de emisión cero para 2030, además de introducir un nuevo esquema de subvenciones centralizado para reemplazar el actual esquema de Áreas Regionales de Autobuses de Emisión Cero (ZEBRA) después de 2025. Se estima que el costo de una subvención gubernamental para la compra de autobuses alcanzar el 40% de emisión cero en áreas metropolitanas durante cinco años es de £593 millones, lo que podría reducir las emisiones en 0.87 MtCO₂e y resultar en menos millas conducidas en automóvil. Aunque se destaca el progreso de Londres en transformar su flota de autobuses a cero emisiones, atribuido a un fuerte liderazgo político y al modelo de franquicia que permite a Transport for London (TfL) solicitar licitaciones a operadores con autobuses eléctricos, persisten desafíos con la electrificación de depósitos debido a demoras en las conexiones eléctricas. Se enfatiza la importancia de las medidas de priorización de autobuses, dado que las velocidades más lentas debido a la congestión aumentan los costos operativos y hacen que los autobuses sean menos confiables. Según una encuesta, la confiabilidad se cita como el factor más importante al elegir entre conducir o tomar transporte público. Se sugiere que por cada £1 gastado en medidas de priorización de autobuses, se obtienen £3.62 en beneficios como viajes más rápidos y acceso a empleos. Se recomienda la segregación de carreteras para autobuses para reducir la congestión, hacer que los viajes en autobús sean más atractivos y evitar que los autobuses frustren a los conductores. Por otro lado, se discuten medidas para mejorar los servicios de autobuses y priorizarlos sobre los vehículos privados para reducir la congestión y aumentar la afluencia de pasajeros. Se recomienda asignar £1 mil millones de financiamiento de autoridades de transporte locales para medidas de priorización de autobuses como carriles dedicados, prioridad en semáforos y esquemas de parque y viaje. A medida que los vehículos eléctricos se vuelven más comunes, el gobierno corre el riesgo de perder ingresos por impuestos a los combustibles. Para financiar mejoras en autobuses, se sugiere introducir una tarificación vial a menos de 2p por milla, lo que podría recaudar £1.6 mil millones anualmente, y redirigir hasta £11.5 mil millones del presupuesto de construcción de carreteras para 2025-2030. Se propone establecer una comisión independiente para desarrollar un modelo justo de tarificación vial para todos los usuarios y revisar proyectos de carreteras planificados para garantizar su compatibilidad con los objetivos climáticos. El documento enfatiza en reformar la tributación vial, con algunos ingresos asignados al transporte sostenible. Se visualiza hacer que los servicios de autobuses de buena calidad sean accesibles como parte de una visión de una sociedad más justa.

     

    En resumen, la necesidad de una revolución en el servicio de autobuses en las regiones de Inglaterra es evidente para reducir las emisiones y promover la prosperidad. Los autobuses pueden convertirse en un medio para la reducción de las emisiones netas cero y en la disminución de la dependencia del automóvil, lo que hace esencial implementar un plan de reactivación de cinco años que incluya medidas como la inversión en autobuses de cero emisiones, la simplificación de tarifas y boletos, la mejora de medidas prioritarias para autobuses y la integración de servicios con otros modos de transporte. Esto no solo hará que los autobuses sean más atractivos, convenientes y accesibles, sino que también mejorará la calidad del aire, reducirá la congestión en las carreteras y fomentará la prosperidad en las regiones. La transición hacia autobuses eléctricos, junto con medidas para mejorar los servicios de autobuses y priorizarlos sobre los vehículos privados, son pasos clave para lograr un sistema de transporte público eficiente, moderno y confiable, al tiempo que se avanza hacia objetivos de sostenibilidad y calidad de vida para todos.

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  • Circular Economy as an Opportunity for Central Asia- Summary Report

    Circular Economy as an Opportunity for Central Asia- Summary Report

    El informe se centra en el potencial de implementar prácticas de economía circular (EC) en Asia Central, específicamente en la cadena de valor de la construcción en Kazajistán, la cadena de valor agrícola en Uzbekistán y el ecosistema urbano en Almaty. Propone planes de acción y oportunidades de inversión para transitar hacia una economía más circular y eficiente en el uso de recursos. Para la cadena de valor de la construcción en Kazajistán, el informe sugiere adoptar regulaciones y estándares relevantes, inversiones en infraestructura y plataformas de colaboración. Las acciones propuestas incluyen un centro de reciclaje de residuos de construcción y demolición (CDW), producción de materiales de construcción modulares y la bioconversión de residuos alimentarios en alimento para animales y fertilizantes. La necesidad total de inversión se estima en $368 millones hasta 2030, con beneficios potenciales de reducción de la demanda de materiales primarios en 21 millones de toneladas y generación de CDW en un 54% para 2031. En la cadena de valor agrícola de Uzbekistán, el informe busca mejorar la eficiencia de los recursos, la prevención y gestión de residuos. Propone 17 acciones, como la introducción de riego por goteo, tratamiento de aguas residuales ecológico, sustitución de fertilizantes químicos por compost orgánico, gestión del estiércol para generación de electricidad y conversión de botellas de tereftalato de polietileno (PET) en fibras sintéticas. Aunque los costos de implementación son significativos ($860 millones en nueve años), el retorno de la inversión es casi del 100%, y puede aumentar significativamente la resiliencia del sector agrícola frente a las vulnerabilidades climáticas y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 34%. Para el ecosistema urbano de Almaty, el informe aborda la excesiva generación de residuos, la falta de infraestructura para el procesamiento de residuos y los procedimientos defectuosos de monitoreo y evaluación. Recomienda 10 acciones con una inversión total de $289 millones durante nueve años, incluyendo auditorías obligatorias de residuos, renovación de edificios de la era soviética, centros de reciclaje de CDW y un portal en línea para apoyar la simbiosis industrial. Los beneficios económicos se estiman en $1.3 mil millones durante el mismo período, con potenciales reducciones en la generación de CDW en un 54% y el consumo total de recursos naturales en un 8% anual. 

    El informe proporciona una visión general de la transición hacia la economía circular (EC) en Asia Central, con un enfoque particular en la ciudad de Almaty, Kazajistán. Resalta la importancia de alcanzar los objetivos climáticos y sectoriales nacionales a través de la circularidad en la cadena de valor agrícola. Las áreas clave de intervención para una transición circular en el sector agrícola se identifican como la circularidad del agua en las operaciones agrícolas, la eficiencia de los recursos y la energía, la utilización de biorrecursos, la circularidad de plásticos y la agricultura de precisión. El informe enfatiza el papel central de las ciudades en la transición hacia la EC, puesto que tienen la capacidad de mejorar la eficiencia energética y de recursos, disminuir la generación de residuos y reducir su huella de carbono. Almaty, con sus 1.9 millones de habitantes y una contribución significativa al PIB de Kazajistán, enfrenta desafíos como la generación excesiva de residuos, la falta de infraestructura para el procesamiento de residuos y procedimientos defectuosos de monitoreo y evaluación. Los sectores de la construcción, la agricultura y la industria se han identificado como prioritarios para el Plan de Acción de Economía Circular (CEAP) de Almaty debido a su intensidad de carbono y su potencial de mejora. Se discuten las barreras y habilitadores en estos sectores, incluyendo factores legales, económicos y tecnológicos. El sector de la construcción enfrenta desafíos como bajas tasas de reciclaje de residuos de construcción y demolición, falta de infraestructura para materiales de construcción alternativos y procesos y tecnologías obsoletos. El sector industrial carece de un sistema de categorización de residuos y una metodología definida para los procesos de tratamiento de residuos, mientras que el sector agrícola carece de incentivos regulatorios para la innovación y la recuperación de materiales de flujos de residuos. Se subraya la importancia de integrar la circularidad en las visiones y regulaciones agrícolas nacionales, así como la necesidad de desarrollar capacidades, aumentar la conciencia, fomentar la investigación y el desarrollo, y promover el intercambio de conocimientos para impulsar la innovación en la transición hacia la EC. De igual forma, se proporciona una panorama general del Plan de Acción de Economía Circular (CEAP) desarrollado para la ciudad de Almaty, Kazajistán. Describe a los actores clave involucrados en el consumo de productos, el reciclaje, el compostaje y las actividades de gestión de residuos. El CEAP identifica proyectos y medidas específicos en tres sectores: construcción, industria y agricultura/procesamiento de alimentos. Estos proyectos buscan abordar problemas como las brechas de infraestructura, la generación de residuos, la utilización de recursos y la falta de innovación. Las acciones propuestas incluyen el establecimiento de centros de reciclaje, la promoción del diseño de edificios modulares, la instalación de plantas para el procesamiento de residuos de construcción y plásticos, la utilización de cenizas de plantas de energía, la implementación de sistemas integrados de gestión de residuos y la conversión de residuos alimentarios en alimento para animales y fertilizantes. La inversión estimada necesaria para estos proyectos es de US$368 millones hasta 2030, con el sector industrial representando la mayoría (84%) de la inversión. Se espera que el CEAP reduzca la demanda de materiales primarios, disminuya la generación de residuos de construcción y demolición, aumente la producción y uso de recursos locales y, en última instancia, reduzca la huella de carbono de Almaty. El informe destaca la relevancia del CEAP de Almaty para otras ciudades de Asia Central, enfatizando la importancia de aprovechar el capital territorial, alinearse con documentos estratégicos y modificar las regulaciones sectoriales para facilitar la transición hacia la economía circular.

    Los Planes de Acción de Economía Circular (CEAP) son decisivos para países de Asia Central como Kazajistán y Uzbekistán, así como para la ciudad de Almaty. Estos planes ayudan a trazar el camino hacia la transición circular, proporcionando dirección y aumentando la conciencia entre los actores involucrados. Sin embargo, la transición circular enfrenta barreras como fallos económicos, de mercado y regulatorios, que deben ser abordados a través de programas e incentivos específicos. El informe destaca la necesidad de un enfoque de ciclo de vida, mecanismos obligatorios como la contratación pública verde, esquemas de responsabilidad extendida del productor y prohibiciones sobre el vertido de residuos para acelerar la transición circular. La prevención y gestión de residuos son centrales, requiriendo sistemas integrales de monitoreo y reporte. La motivación económica y la presión de la cadena de valor son impulsores para las empresas, especialmente en sectores orientados a la exportación como la construcción y el agroalimentario. Tanto la financiación pública como la privada, junto con la asistencia técnica, son esenciales debido a que el caso de negocio para modelos circulares a menudo no es claro. El desarrollo de habilidades y los cambios de mentalidad son necesarios en todos los niveles de gobernanza y sectores. El éxito de los CEAPs depende de su implementación, con un potencial significativo de beneficios económicos. Los enfoques regionales, como campañas de concienciación coordinadas y programas de desarrollo de capacidades, podrían reducir costos y facilitar la transición en toda Asia Central. Abordar las lagunas de datos mediante metodologías reconocidas internacionalmente es un requisito esencial para futuros trabajos sobre economía circular en la región. Se recomienda un análisis más detallado que cubra los sectores clave en los cinco países de Asia Central, con un enfoque en la importancia económica, el uso de materiales, la huella de carbono y la participación de los actores interesados.

     

    En definitiva, el informe subraya el inmenso potencial de implementar prácticas de EC en Asia Central, con un enfoque particular en la cadena de valor de la construcción en Kazajistán, la cadena de valor agrícola en Uzbekistán y el ecosistema urbano de Almaty. Para la construcción en Kazajistán, se proponen regulaciones y estándares, junto con inversiones en infraestructura y plataformas de colaboración, destacando proyectos como el centro de reciclaje de residuos de construcción y la producción de materiales modulares. En Uzbekistán, se identifican acciones clave como el riego por goteo y el tratamiento ecológico de aguas residuales, con el potencial de aumentar significativamente la resiliencia agrícola y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En Almaty, la CEAP aborda desafíos críticos como la excesiva generación de residuos y la falta de infraestructura de procesamiento, proponiendo auditorías obligatorias de residuos y la renovación de edificios antiguos. A pesar de los significativos costos de implementación, los beneficios económicos y ambientales proyectados justifican la inversión, con estimaciones de reducción de la demanda de materiales primarios y generación de residuos. La transición hacia una economía circular en la región requiere un enfoque integral que incluya el desarrollo de capacidades, la concienciación, la investigación y el intercambio de conocimientos. Asimismo, se destacan las barreras regulatorias, económicas y tecnológicas, proponiendo soluciones como la contratación pública verde y los esquemas de responsabilidad extendida del productor. La colaboración regional y la adopción de metodologías reconocidas internacionalmente son esenciales para superar las lagunas de datos y asegurar una transición efectiva y sostenible hacia una economía circular en Asia Central.

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Descripción del semáforo tecnológico

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Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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