Investigadores de la Iniciativa de Energía del MIT desarrollaron una herramienta para analizar costos y emisiones asociados al transporte de hidrógeno hacia sitios de consumo. El hidrógeno se considera un combustible estratégico porque puede producir energía almacenable sin emisiones directas de carbono cuando se usa en combustión o celdas de combustible, generando agua como subproducto. También puede reemplazar combustibles fósiles o servir como insumo químico en industrias difíciles de descarbonizar, como acero y cemento. No obstante, su potencial depende de resolver dos barreras: producirlo de forma limpia y barata, y transportarlo de manera eficiente.
El reto logístico surge de propiedades físicas exigentes. El hidrógeno es el gas más liviano y tiene baja densidad energética por volumen, por lo que entregar una cantidad determinada de energía exige mover grandes volúmenes y usar contenedores con sellado estricto para evitar fugas. Transportar combustibles líquidos como gasolina resulta mucho más sencillo. El equipo del MIT, con financiación de ExxonMobil Technology and Engineering Company, revisó alternativas para mover hidrógeno a largas distancias, incluso por océanos, continentes o grandes cuerpos de agua. La conclusión fue que no existe una única respuesta óptima: cada método varía según ubicación, infraestructura, costo e intensidad de carbono.
La herramienta HyCAT permite comparar opciones de portadores de hidrógeno y apoyar decisiones caso por caso, en lugar de entregar una tabla universal. Para el sector energético, el aporte está en reconocer que la infraestructura de hidrógeno no termina en la electrólisis ni en la producción. Transporte, almacenamiento, reconversión, pérdidas y emisiones incorporadas pueden cambiar la competitividad del suministro. En países con abundante potencial renovable, como varios de América Latina, exportar hidrógeno o derivados exigirá evaluar rutas marítimas, disponibilidad de agua, puertos, seguridad industrial y certificación de carbono. Una mala decisión logística puede erosionar el beneficio climático y económico del combustible. La comparación transparente permite priorizar inversiones y negociar contratos con señales ambientales verificables.
Para leer más ingrese a:
Hydrogen: The clean-burning fuel of the future—if we can find a cheap and clean way to ship it