Los semiconductores están presentes en teléfonos inteligentes, ordenadores, coches, electrodomésticos, equipos médicos, luces LED y láseres, por nombrar sólo algunos. Abarcan una gama diversa de componentes complejos, desde semiconductores lógicos avanzados, que permiten la informática avanzada, y semiconductores de memoria para el almacenamiento de datos, hasta sensores básicos utilizados en la medición de la temperatura. La fabricación de semiconductores puede ser extremadamente compleja, ya que requiere, por ejemplo, máquinas litográficas avanzadas para imprimir características que se miden en nanómetros y salas blancas con un estricto control de las partículas suspendidas en el aire. A pesar de su importancia crítica, la cadena de valor de los semiconductores es susceptible a sufrir interrupciones. Esta cadena está muy segmentada en etapas de producción que tienen lugar en diferentes zonas geográficas, pero cada etapa se caracteriza a menudo por una alta concentración geográfica, lo que supone un riesgo considerable para las economías modernas. Aumentar la resistencia de la cadena de valor de los semiconductores requiere la elaboración de políticas basadas en pruebas. Para que los responsables políticos puedan identificar los cuellos de botella, controlar el equilibrio entre la oferta y la demanda de tipos específicos de semiconductores, y gestionar las interrupciones en las cadenas de valor, es esencial disponer de mejores datos. La taxonomía fue desarrollada por la Red y distingue los productos semiconductores en cuatro grandes categorías: «lógica», «memoria», «analógica» y «otros». Además, se establecen subcategorías basadas en su prevalencia, funciones específicas y usos finales. Las instalaciones de producción de semiconductores se clasifican según la tecnología utilizada y la capacidad de producir distintos tipos de semiconductores, así como la capacidad de producción instalada. También se incluye información sobre características geográficas, demográficas y otras características relevantes de la planta y de la empresa. Esta taxonomía será la base de una base de datos sobre la producción de semiconductores, y podría revisarse en el futuro en función de la evolución de la tecnología de los semiconductores. Las futuras ampliaciones de la taxonomía podrían incluir, dependiendo de la disponibilidad de datos, información adicional sobre las empresas de semiconductores, los usos finales de los semiconductores o la sustituibilidad de los mismos. Los trabajos de la Red de Intercambio Informal de Semiconductores de la OCDE (en adelante, la Red) han señalado la importancia de desarrollar una taxonomía para los tipos de semiconductores y las instalaciones de producción que permita armonizar la recogida y el intercambio de datos.
Un enfoque armonizado de la recopilación de datos apoya los objetivos de la Red de aumentar el conocimiento sobre los semiconductores y ayudar a los miembros a avanzar hacia cadenas de valor de semiconductores más resilientes. Este documento proporciona la taxonomía común de semiconductores desarrollada por la Red y establece el trabajo futuro basado en los datos de producción de semiconductores. La complejidad y la naturaleza distribuida de la cadena de valor de los semiconductores es uno de los retos clave para mejorar la transparencia y la comprensión. Desarrollar una taxonomía para clasificar los datos de semiconductores que permita la integración de datos y cubra todas las etapas del proceso de producción es importante, pero también un reto que requiere muchos recursos. Por ello, la Red está trabajando en dos frentes: i) realizar análisis centrados en la fabricación de semiconductores; ii) cartografiar el ecosistema de los semiconductores, incluidas las principales actividades previas y posteriores de la cadena de valor. Este documento proporciona una taxonomía para la fabricación frontal, sentando las bases para el trabajo analítico sobre instalaciones, procesos y productos de esta etapa. La experiencia de la reciente escasez de semiconductores en 2020-2022 y los análisis relacionados sugieren que esta etapa puede ser un importante cuello de botella en la cadena de valor. No obstante, otros segmentos de la cadena de valor también pueden presentar cuellos de botella, especialmente cuando el suministro de determinados insumos está muy concentrado. Tras describir el alcance y los objetivos de la taxonomía de chips y fábricas, y de la base de datos de producción de semiconductores (Sección 1), este documento ofrece una visión general del proceso de producción de semiconductores (Sección 2), incluidos los insumos clave, las tecnologías, los tipos de chips y los mercados de uso final, para ayudar a fundamentar la taxonomía. La Sección 3 esboza diferentes enfoques para clasificar las instalaciones y los productos de producción de semiconductores. La Sección 4 presenta la taxonomía propuesta por la Red para clasificar los tipos de productos semiconductores (chips) y las plantas (fabs), así como los elementos de una base de datos de producción de semiconductores para apoyar los objetivos de la Red.
La Red seguirá trabajando sobre los datos de producción de semiconductores con vistas a poblar los campos de la taxonomía propuesta y construir una base de datos de producción de semiconductores. Esta taxonomía y el marco de la base de datos resultante podrán revisarse en el futuro según lo considere necesario la Red. Las áreas de desarrollo futuro pueden incluir, por ejemplo, nuevos desarrollos tecnológicos, información adicional sobre empresas de semiconductores, usos finales o información adicional sobre sustituibilidad. Los semiconductores son fundamentales en la transformación digital debido a su papel crucial en una amplia gama de dispositivos y tecnologías que impulsan las economías modernas. Estos componentes son esenciales en productos industriales avanzados como smartphones, computadoras, automóviles, electrodomésticos, equipos médicos y más. La importancia de los semiconductores en la transformación digital radica en su capacidad para mejorar el desempeño de dispositivos electrónicos y sistemas, permitiendo avances en computación, almacenamiento de datos, comunicaciones y automatización. Además, los semiconductores facilitan el desarrollo de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT) y la automatización industrial, que son pilares clave de la transformación digital. En resumen, los semiconductores son el corazón de la transformación digital, dado que permiten la evolución y mejora continua de las tecnologías que transforman industrias y economías a nivel global.
El informe aborda la importancia crítica de los semiconductores en la economía moderna y la necesidad de recopilar datos precisos para mejorar la transparencia en la cadena de valor de los semiconductores. Ante las vulnerabilidades observadas en esta cadena de suministro, que es altamente segmentada y geográficamente concentrada, el informe destaca la creación de una taxonomía común para clasificar los tipos de semiconductores y las instalaciones de producción, con el fin de facilitar la recopilación y el intercambio de datos de manera armonizada. El informe señala que la cadena de valor de los semiconductores consta de tres etapas principales: diseño, fabricación y ensamblaje, prueba y empaquetado (ATP). La complejidad y la naturaleza distribuida de esta cadena representan un desafío significativo para mejorar la transparencia y la comprensión. La taxonomía propuesta se centra en la etapa de fabricación, que a menudo representa un cuello de botella en la cadena de suministro. Además, la taxonomía distingue los productos semiconductores en cuatro categorías principales: «lógica», «memoria», «analógicos» y «otros», y clasifica las instalaciones de producción según la tecnología utilizada y la capacidad instalada. Este trabajo es parte de un esfuerzo continuo por parte de la OECD Semiconductor Informal Exchange Network para apoyar la creación de una base de datos de producción de semiconductores que permita a los responsables políticos identificar cuellos de botella, monitorear el equilibrio entre la oferta y la demanda de tipos específicos de semiconductores, y gestionar interrupciones en las cadenas de suministro. El informe también sugiere que esta taxonomía podría revisarse en el futuro, adaptándose a los avances tecnológicos en el campo de los semiconductores. Finalmente, el documento plantea preguntas clave sobre la ubicación de las instalaciones de fabricación, la evolución del equilibrio entre la oferta y la demanda, y cómo las políticas actuales podrían estar afectando la diversificación de la producción de semiconductores. Concluye que una mejor recopilación y análisis de datos es esencial para construir cadenas de suministro más resilientes en un sector tan crucial como el de los semiconductores.
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