En 2022 se instalaron más de 5 GW de nueva capacidad renovable (2,7 GW de energía solar sobre tejado y 2,3 GW de proyectos a gran escala), por debajo de los 6,3 GW de 2021. Aunque el despliegue de la energía solar sobre tejado se ralentizó ligeramente debido a las limitaciones de la cadena de suministro y la mano de obra, es fantástico ver que la energía solar sobre tejado sigue impulsando la transición energética limpia de Australia. También ha alcanzado un hito importante, al representar por primera vez más de una cuarta parte de la generación total de energía renovable en Australia. El sector a gran escala tuvo un rendimiento inferior en algunas métricas en comparación con 2021, pero sin embargo, la industria australiana de energía renovable comenzó la construcción de más de 5000 MW de parques eólicos y solares en 2022, el año más alto para nuevos compromisos de construcción renovable registrado. También hubo signos alentadores en el frente de la inversión a gran escala, incluso si es demasiado pronto para considerar esos signos una tendencia. Un conjunto de políticas gubernamentales más favorables a nivel federal y estatal es motivo de optimismo, aunque como sector se debe acelerar el ritmo de desarrollo para alcanzar los objetivos en materia de renovables. Gran parte del optimismo de cara al futuro se debe a un panorama político más favorable a las energías renovables, combinado con un auténtico liderazgo empresarial. El cambio climático y la transición hacia energías limpias se convirtieron en auténticos focos de atención, a los que siguieron rápidamente políticas sensatas y ambiciosas. Da la sensación de que el panorama político está apoyando por fin las energías limpias, en lugar de intentar encontrar formas de aferrarse a los combustibles fósiles del pasado. El panorama político de las energías renovables mejoró considerablemente en 2022. Ese éxito da confianza para afrontar los innumerables retos que se tienen por delante a medida que crecen las energías limpias y se prepara un mercado y una red para las renovables, además de jugar a ponerse al día reformando las políticas del pasado. Australia debe hacer la transición a una economía de energías limpias de forma rápida, decidida y correcta, sin dar por sentado un crecimiento sostenido. Se está deseando trabajar con los miembros y el sector para acelerar la transición hacia una energía limpia.
El informe analiza el estado de la inversión en energía limpia en Australia, destacando que la inversión ha aumentado significativamente en los últimos años, pero que aún hay desafíos y barreras que deben abordarse para fomentar una mayor inversión en energía limpia. El informe también examina el papel de la política y la regulación en el fomento del crecimiento de la energía limpia en Australia. Además, el informe destaca el potencial de la energía limpia para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo en Australia. El informe también examina los desafíos y oportunidades asociados con la integración de energía limpia en la red eléctrica y destaca la importancia de la innovación y la tecnología para ayudar a abordar estos desafíos. En general, el informe proporciona una visión general detallada y optimista de la industria de la energía limpia en Australia, destacando las oportunidades y desafíos futuros que enfrentará la industria.
Para leer más ingrese a:
https://assets.cleanenergycouncil.org.au/documents/Clean-Energy-Australia-Report-2023.pdf