Colombia 2023

Colombia-2023.jpg

Colombia se ha convertido en líder en la formulación de políticas de transición hacia una energía limpia y es un ejemplo inspirador de país productor de combustibles fósiles comprometido con la acción por el clima, basada en una senda de descarbonización a largo plazo y en una política de diversificación energética y económica y de transición justa. En el contexto del Plan Energético Nacional 2020-2050, lanzado en 2016, Colombia inició un camino para diversificar sus recursos energéticos y garantizar un suministro de energía confiable mediante la promoción de la energía eólica, solar y geotérmica en el mix eléctrico del país. En la COP26, Colombia presentó un objetivo neto cero y una ambiciosa Contribución Nacionalmente Determinada (NDC), con el objetivo de reducir en un 51% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2030. Estas ambiciones se reflejan en la estrategia a largo plazo, la Estrategia E2050, la Ley de Transición Energética y la Ley de Acción por el Clima. Para implementar sus objetivos, Colombia utiliza un sólido sistema de planes de gestión del cambio climático en todo el gobierno con objetivos asignados a cada sector, incluido el energético (PIGCCme). La Ley de Transición Energética amplió las medidas políticas y los beneficios fiscales a la eficiencia energética y las tecnologías energéticas con bajas emisiones de carbono, como la geotérmica, la captura y almacenamiento de carbono (CAC) y el hidrógeno. La Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) apoya el cambio a energías bajas en carbono con planes de inversión en tecnologías energéticas limpias. En 2023, la política de transición energética de Colombia se encuentra en otro punto de inflexión crucial, debido que el gobierno tiene como objetivo el cambio gradual a cero neto, pasando de un modelo de industria extractiva muy dependiente de las exportaciones de petróleo y carbón a una economía de energía limpia más diversificada basada en inversiones en fuentes de energía renovables, minerales críticos e hidrógeno. Colombia goza de una sólida base de recursos naturales. Las energías renovables representaron más de un tercio del consumo total de energía final en 2020, gracias al importante papel de la energía hidroeléctrica convencional y la bioenergía. En 2021, las energías renovables representaron el 25% del suministro total de energía de Colombia y el 29% del consumo final, sustancialmente por encima de la media de la AIE del 14%, y constituyeron el 75% de la generación de electricidad (frente a la media de la AIE del 30%).

 

El Gobierno sigue ampliando las energías renovables no convencionales, en gran medida mediante subastas a largo plazo para el desarrollo de energía solar y eólica a gran escala. El amplio potencial de las energías renovables en la región de La Guajira debería ayudar a avanzar en la electrificación rural y cerrar la brecha de acceso a la energía. Concentradas en las regiones septentrionales, que cuentan con un potencial eólico marino de 50 gigavatios (GW), las energías renovables también pueden proporcionar la energía limpia necesaria para impulsar la producción de hidrógeno en Colombia. El desarrollo geotérmico de Colombia también goza de un importante potencial a lo largo del cinturón de fuego del Pacífico. En 2023, se está trabajando en la actualización del Plan Energético Nacional (PEN) hacia 2050, en línea con el nuevo Plan Nacional de Desarrollo de Colombia 2022-2026 (PND) y los objetivos energéticos y climáticos hacia la descarbonización. El nuevo PEN es una oportunidad para construir una mayor coherencia en la planificación de políticas y establecer objetivos claros de eficiencia energética y tecnologías de energía limpia para 2030. Basándose en los diferentes escenarios energéticos a largo plazo para el sector de la energía, el PEN debería confirmar los posibles objetivos y la inversión necesaria para el cambio tecnológico hacia un sector de la energía más digital, descentralizado y descarbonizado como facilitador de un desarrollo sostenible más amplio. El PEN también debería identificar las inversiones necesarias en investigación, desarrollo e innovación energética en Colombia. Una mayor competencia en los mercados energéticos es importante para atraer las inversiones necesarias. Ecopetrol sigue representando dos tercios de la actividad en el sector del petróleo y el gas. El diseño y la política del mercado energético colombiano han seguido un enfoque fundamentalmente orientado al mercado desde mediados de los años noventa, cuando se desagregó el sector eléctrico y se abrió a la inversión privada. Sin embargo, el poder de mercado persiste en el sector eléctrico debido a la integración de la generación y la venta al por menor. La planificación del sistema eléctrico, las nuevas redes y la regulación serán necesarias para acompañar el cambio del actual mercado eléctrico, dominado por la energía hidráulica, a un diseño de mercado más flexible y diverso. Una subasta inicial para el almacenamiento en baterías logró optimizar el uso de la red de transporte. Colombia tiene un sector eléctrico en gran medida descarbonizado gracias al importante papel de la energía hidroeléctrica y la bioenergía.

 

El informe examina los logros del país en el desarrollo de su sector energético, así como los desafíos a los que se enfrenta para garantizar un futuro energético sostenible. La formulación de políticas de transición energética de Colombia es un ejemplo inspirador de un país productor de combustibles fósiles comprometido con la acción climática, basado en una vía de descarbonización a largo plazo y una política de diversificación energética y económica y una transición justa. Este informe proporciona información sobre la transformación única del sistema energético de Colombia, que está vinculada a la expansión del acceso a la electricidad y la cocina limpia para sus ciudadanos y al rápido despliegue de tecnologías de energía renovable. Analiza toda la amplitud del sector energético del país y presenta recomendaciones para fortalecer la transición energética limpia, segura y centrada en las personas del país. Estos incluyen la tecnología de energía limpia y la innovación, la adaptación de las normas del mercado de la energía, especialmente en los mercados de la energía y el gas; la integración de mayores proporciones de energías renovables variables; el tratamiento de la calidad del aire; y la reducción de la vulnerabilidad a los impactos del cambio climático.

Para leer más ingrese a:

https://www.iea.org/reports/colombia-2023

https://iea.blob.core.windows.net/assets/2fa812fe-e660-42f3-99bc-bd75be3ca0b5/Colombia2023-EnergyPolicyReview.pdf

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Compartir artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Busca los documentos, noticias y tendencias más relevantes del sector eléctrico

Buscador de documentos
Buscador de noticias y tendencias

Banco de Información

Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

Para acceder a todos los documentos publicados y descargarlos ingresa aquí