Los fuertes vínculos que existen entre las inversiones en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la economía digital están bien establecidos a estas alturas. Sin embargo, con una nueva ola de digitalización -que incluye inteligencia artificial, soluciones de ciberseguridad, IoT y computación en la nube-, ahora es necesaria una reevaluación de la importancia de las inversiones en TIC para la economía digital mundial. Este documento explora el impacto de las inversiones en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la economía digital mundial. Durante más de dos décadas se han elaborado estudios que ponen de relieve los vínculos entre las inversiones en TIC y una serie de indicadores clave, como el crecimiento económico, el empleo, la productividad e incluso indicadores sociales como las tasas de mortalidad y los niveles de renta que demuestra que la adopción de la tecnología móvil -y sus avances- redundan directamente en el crecimiento del PIB. Tras la crisis, la economía mundial vive un momento de transición a medida que empresas, gobiernos y sociedades enteras se reorganizan en torno a la creciente importancia de las tecnologías digitales para la vida cotidiana. Por ello, una nueva reevaluación de la importancia de las inversiones en TIC para la economía digital mundial no sólo es pertinente, sino necesaria. La colaboración entre los sectores público y privado son «palancas cruciales para el crecimiento». Los responsables políticos y los gobiernos desempeñan un papel importante a la hora de facilitar la inversión en infraestructuras de TIC y facilitar la economía digital. Para hacerlo con eficacia, es necesario colaborar y dialogar con el sector privado para establecer marcos reguladores de apoyo e incentivar la innovación en las TIC, dos elementos esenciales para impulsar la economía digital del futuro. Las tecnologías TIC nuevas y emergentes están demostrando su utilidad en la gestión del uso de la energía, la reducción de las emisiones de carbono, la mejora de los indicadores de los ODS y la contribución a la resiliencia de las comunidades. La inversión tradicional en TIC se centra principalmente en la conectividad y la informática. Las tecnologías verdes serán la tercera nueva dimensión para mantener la vitalidad a largo plazo de toda la economía digital, mejorando la sostenibilidad y la resiliencia, al tiempo que desbloquean valor para las comunidades y el planeta.
Para leer más ingrese a: