Electrification

La electricidad ocupa un lugar cada vez más central en las economías modernas y en la vida cotidiana: alimenta aire acondicionado, manufactura avanzada, comunicaciones digitales e inteligencia artificial. El informe especial de la AIE, dirigido por Laura Cozzi y coordinado por Thomas Spencer y Alex Martinos, responde a la invitación de Türkiye y Australia para aportar una base analítica sólida a la discusión sobre electrificación de cara a la COP31. La disrupción de flujos energéticos por el conflicto en Oriente Medio y las temperaturas récord subrayan a la vez la vulnerabilidad de la dependencia de combustibles importados y la urgencia climática. La electrificación contribuye a ambos frentes: fortalece la seguridad energética y apoya la reducción de emisiones, en particular cuando la electricidad proviene de fuentes de bajas emisiones y la inversión en redes, almacenamiento y flexibilidad acompaña el crecimiento de la demanda.

La demanda eléctrica creció más del 3 % anual entre 2015 y 2025, el doble que la demanda energética total. En el escenario de alta electrificación, la tasa agregada en usos finales pasa del 23 % actual al 35 % en 2035. El transporte, hoy poco electrificado (cerca del 2 %), registra el mayor avance relativo, hasta alrededor del 13 %. Cerca de la mitad del consumo residencial de combustibles y de la demanda de petróleo en transporte por carretera podría electrificarse de forma competitiva, junto con casi el 40 % del calor industrial de baja y media temperatura basado en fósiles. Si se aprovecha plenamente el potencial costo-efectivo con tecnologías comerciales disponibles, la tasa global alcanzaría el 33 %, dejando el objetivo 35-por-35 a corta distancia.

Los beneficios se extienden a seguridad, asequibilidad y emisiones. La mayor electrificación podría recortar las facturas de importación de los países importadores en más de 400.000 millones de dólares al año hacia 2035 (y más de 500.000 millones si se miden contra los precios elevados de 2026), y reducir la demanda de petróleo en unos 18 millones de barriles diarios, principalmente por la adopción de vehículos eléctricos. Las emisiones de CO2 en transporte, edificios e industria podrían caer del orden del 40 % hacia 2035 en el escenario de alta electrificación. Al mismo tiempo, emergen nuevos riesgos de seguridad energética en cadenas de suministro de minerales críticos y de tecnologías energéticas, que los formuladores de política deben anticipar.

 

La oportunidad existe hoy, pero maximizarla exige acción concertada: inversión en redes, almacenamiento y flexibilidad; políticas e incentivos que impulsen la adopción de tecnologías electrificadas; movilización de capital; y apoyo a hogares y empresas para el cambio. El acceso y la preparación de los sistemas siguen siendo muy desiguales entre regiones. Para los países con acceso limitado a servicios energéticos modernos, expandir el acceso a la electricidad debe seguir siendo prioridad. El informe ofrece un marco de evidencia para que gobiernos, empresas, inversores y organizaciones internacionales avancen hacia el objetivo 35-por-35 y consoliden la Era de la Electricidad en la COP31 y más allá.

Para leer más ingrese a:

https://www.iea.org/reports/electrification

https://iea.blob.core.windows.net/assets/1c696cc3-e251-46a9-8d4d-9edb2a4e806a/Electrification.pdf

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Compartir artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Busca los documentos, noticias y tendencias más relevantes del sector eléctrico

Buscador de documentos
Buscador de noticias y tendencias

Banco de Información

Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

Para acceder a todos los documentos publicados y descargarlos ingresa aquí