Energy Efficiency 2025

En 2025, la eficiencia energética vuelve a ubicarse en el centro de los debates globales, impulsada por la necesidad de reducir costos, reforzar la seguridad energética y acelerar la transición hacia sistemas más sostenibles. A pesar de que el progreso muestra cierta recuperación respecto a 2024, el ritmo continúa lejos de la meta acordada en la COP28, que buscaba duplicar la tasa global de mejora para 2030. Mientras algunas economías emergentes experimentan avances notables, el desempeño global sigue limitado por tendencias persistentes que frenan la reducción de la intensidad energética. Por un lado, el crecimiento de la demanda industrial desde 2019 ha sido un factor determinante. Cerca de dos tercios del aumento del consumo final de energía provienen de este sector, que además registra una desaceleración marcada en su mejora de intensidad. Aunque la industria ha incorporado tecnologías más eficientes en ciertos países, la expansión de actividades energéticamente intensivas reduce el efecto de dichos avances. A esto se suma la brecha entre el progreso tecnológico y la actualización de políticas y estándares. Una parte importante de los equipos comercializados hoy tiene rendimientos muy inferiores a las mejores tecnologías disponibles, lo que demuestra que la regulación no ha acompañado el ritmo de innovación.

Paralelamente, el acceso creciente a sistemas de refrigeración impulsa de forma significativa la demanda eléctrica, especialmente en regiones cálidas con ingresos en ascenso. El uso de equipos con bajos niveles de eficiencia aumenta la presión sobre redes eléctricas ya exigidas. Del mismo modo, el crecimiento del consumo eléctrico supera la expansión de las energías renovables, lo que obliga a recurrir a fuentes fósiles menos eficientes, elevando el suministro energético necesario para responder a la demanda. Sin embargo, el panorama no es uniforme. China e India muestran señales de recuperación en sus tasas de mejora de intensidad energética, superando el 3% y el 4%, respectivamente, lo cual contrasta con la desaceleración observada en Estados Unidos y la Unión Europea. La participación de la electricidad en la demanda final alcanza el 22% en 2025, reflejando el avance de la electrificación, aunque todavía acompañado por desafíos estructurales que impiden traducir esta tendencia en mejoras sustanciales de eficiencia.

Los gobiernos han respondido mediante la implementación de más de 250 nuevas políticas relacionadas con eficiencia energética, lo que contrasta con años anteriores en los que solo una fracción menor de la demanda global estaba cubierta por iniciativas similares. Las medidas se concentran en edificios, transporte y regulaciones para equipos. No obstante, aún persisten vacíos importantes: casi la mitad del mundo carece de estándares obligatorios para edificaciones nuevas, y dos tercios de los países no cuentan con requisitos mínimos para motores industriales. En paralelo, la inversión en eficiencia alcanza casi USD 800 mil millones en 2025, impulsada en gran medida por China, la Unión Europea y Estados Unidos. Aun así, regiones como África experimentan retrocesos, mientras que India, el Sudeste Asiático y Oriente Medio muestran un dinamismo creciente. El incremento de costos en materiales y la reducción de ciertos apoyos públicos también complican la continuidad de proyectos, especialmente en construcción.

En materia laboral, cerca de 18 millones de personas trabajan en actividades vinculadas a eficiencia energética. Aunque el empleo aumenta, persisten carencias de habilidades y dificultades para atraer trabajadores, lo que puede limitar la adopción masiva de tecnologías y prácticas avanzadas. Además, se reconoce el aporte de la eficiencia al reducir emisiones, fortalecer la seguridad energética y mejorar la asequibilidad. Desde 2010, las mejoras han evitado que las emisiones actuales sean un 20% mayores y han permitido que los hogares de economías avanzadas paguen cuentas de energía hasta un 20% más bajas. Este tipo de efectos ha sido enfatizado en foros multilaterales, donde se insiste en acelerar la acción, actualizar los marcos regulatorios y cerrar brechas pendientes.

Para leer más ingrese a:

https://www.iea.org/reports/energy-efficiency-2025

https://iea.blob.core.windows.net/assets/ab3e1064-1eb0-49fc-b039-38f6d3749e0a/EnergyEfficiency2025.pdf

sments/nerc_wra_2025.pdf

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