En las últimas décadas se ha incrementado exponencialmente el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y las oportunidades socioeconómicas y políticas que se derivan de ello. La transformación digital que se está viviendo a nivel global es un poderoso facilitador de un desarrollo inclusivo y sostenible, pero también puede presentar una nueva fuente de problemas si la infraestructura subyacente y los servicios que dependen de ella no son seguros ni están protegidos frente a las amenazas cibernéticas. La naturaleza cambiante del ciberespacio, la mayor dependencia a las TIC y la proliferación de riesgos digitales, exigen mejoras continuas a las estrategias nacionales de ciberseguridad. La mayoría de los países han acelerado su transformación digital abordando las amenazas inmediatas y futuras a sus servicios críticos, infraestructuras, sectores, instituciones y empresas, así como a la paz y la seguridad internacionales, que podrían alterarse por el mal uso de las tecnologías digitales y la falta de resiliencia. Para aprovechar los actuales beneficios que brinda la tecnología y gestionar los desafíos a los que conlleva la digitalización, el gobierno de Costa Rica confirma su compromiso para mantener un ciberespacio seguro a partir de la puesta al día de su Estrategia Nacional de Ciberseguridad. Las estrategias forman parte de un proceso continuo de evaluación, desarrollo e implementación. Son herramientas vivas que se han de ajustar a las necesidades del país y reajustarse periódicamente para responder a las necesidades políticas, económicas, financieras y tecnológicas del momento. Considerando los avances a nivel nacional de Costa Rica en la madurez cibernética, resultaba necesario revisar y actualizar el marco de política pública, a fin de que refleje las oportunidades y desafíos actuales que permitan una mejora en el ámbito de la ciberseguridad en el futuro. El propósito de esta estrategia es proveer al país de un documento integral que articule y priorice objetivos, señale políticas de apoyo y mecanismos estructurales, establezca roles y responsabilidades, asignación de recursos y rendición de cuentas. A medida que ha aumentado la necesidad de proteger el espacio digital para contribuir a la prosperidad del país, se ha vuelto necesaria la puesta al día de dicha estrategia para que se convierta en el pilar esencial para el diseño e implementación de instrumentos de política pública frente a los riesgos emergentes que amenazan el funcionamiento básico de la sociedad.
La actual estrategia se divide en dos partes diferenciadas. La primera, de los numerales 1 a 4, pone en contexto la realidad de Costa Rica desde el punto de vista de la ciberseguridad. Se hace un repaso de los antecedentes históricos y recientes, se repasan los incidentes cibernéticos que amenazan al país y se hace un análisis internacional sobre las posiciones internacionales. En la segunda parte, que comienza a partir de la explicación de la metodología utilizada para la redacción de la propia estrategia, recoge los principales objetivos que establece este documento a partir de la definición de una serie de ejes transversales que requieren protección específica y un plan de acción y evaluación de la estrategia.
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