A medida que el mundo comienza a avanzar hacia una economía baja en carbono, la región andina se encuentra en la cúspide de cambios que probablemente transformarán las trayectorias de desarrollo económico, social y ecológico en las próximas décadas. La región se enfrenta a muchos retos a la hora de afrontar estos profundos cambios. A corto plazo, la región andina se enfrenta a la inflación, la desorganización de la cadena de suministro, las consecuencias económicas de la pandemia COVID-19 y las complicaciones en materia de seguridad energética y alimentaria derivadas de la invasión de Rusia a Ucrania. A mediano plazo, la región también se enfrenta a los riesgos de impactos climáticos potencialmente desestabilizadores. Las previsiones indican que es probable que el suministro de agua disminuya y se haga más variable, y, que las olas de calor y las inundaciones sean cada vez más frecuentes. Estos cambios amenazan la producción agrícola y la confiabilidad de la energía hidroeléctrica y, además, perturban a la sociedad y a la economía. Por lo tanto, los países andinos tendrán que actuar a corto y mediano plazo para reorientar las políticas industriales y crear vías que fomenten el desarrollo económico sostenible, mejoren la calidad de vida y aborden las desigualdades profundas, estructurales e imperantes. Este periodo de profundos cambios ofrece a los países andinos oportunidades para mejorar sus economías y sociedades. De hecho, los países andinos están bien posicionados para un potencial resurgimiento económico. La región se beneficia de una demografía favorable, abundantes recursos energéticos y materiales renovables, y la proximidad geográfica a las economías poderosas en América del Norte. Los países andinos tienen rutas comerciales bien establecidas con América del Norte, Europa y Asia Oriental.
El gobierno, la industria y la sociedad civil deben trabajar juntos como nunca antes para realizar los cambios económicos y sociales transformadores necesarios para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y limitar el calentamiento global 1,5-2 °C por encima de los niveles preindustriales. Este informe examina estas cuestiones interrelacionadas centrándose en tres países de la región andina (Colombia, Ecuador y Perú) y en cuatro sectores industriales dentro de ellos (plásticos, textiles, fabricación de automóviles y pesca). Los tres países se seleccionaron en función de la disponibilidad de datos clave, recopilados por el departamento de países andinos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), necesarios para sustentar el análisis; los cuatro sectores se seleccionaron en función de la evaluación de diagnóstico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de los sectores industriales que tienen potencial económico importante para la región en un futuro próximo. El informe explora las vías que pueden lograr una producción industrial neutra en carbono en la región. Examina los retos y las oportunidades técnicas y operativas de cada sector, el panorama de políticas energéticas y medioambientales de cada país, y las formas en que estos temas interactúan entre sí, en un contexto más amplio de innovación tecnológica global y de gobernanza y financiación internacionales. Este informe se centra en un objetivo: alcanzar la neutralidad de carbono. No profundiza en ninguna vía intermedia de reducción de emisiones que puedan ser ambiciosas pero que, en última instancia, no alcancen el objetivo general de cero emisiones netas. En este sentido, el informe toma al pie de la letra las aspiraciones del Acuerdo de París, del que son signatarios los tres países incluidos en este informe, y su objetivo de contener el aumento de la temperatura global en 1,5-2 °C por encima de los niveles preindustriales. Para lograr este objetivo y evitar alterar el sistema climático mundial de forma irreversible, las emisiones de gases de efecto invernade- ro deben desplomarse, hasta alcanzar el cero neto a mediados de siglo. Los términos cero emisiones netas, cero neto, carbono-neutralidad, o descarbonización, usados como sinónimos en este informe, significan que todas las fuentes de emisiones se reducen de manera drástica, y que cualquier emisión restante, debe equilibrarse con la cantidad equivalente absorbida de la atmósfera. Para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas se requerirá una transformación de la forma en que el mundo produce y consume bienes, y de cómo viajan las personas y los bienes.
Alcanzar las aspiraciones del Acuerdo de París (UNFCCC, 2015) de limitar el aumento de la temperatura global entre 1,5 °C y 2 °C por encima de los niveles preindustriales tiene implicaciones de gran alcance para la fabricación, el comercio y el desarrollo económico mundiales. Para alcanzar los objetivos del cero emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) para 2050 y cero emisiones netas para 2070 para todos los otros gases de efecto invernadero (GEI), es necesario modificar de forma significativa el panorama del co- mercio mundial, de la producción y del transporte de mercancías. El informe analiza las posibles estrategias y enfoques para lograr la neutralidad de carbono en las industrias clave de plásticos, textiles, automóviles y pesca en los países de Colombia, Ecuador y Perú. El informe ofrece un panorama integral de las oportunidades y desafíos en la transición hacia una industria sostenible y resalta la necesidad de adoptar prácticas más limpias y tecnologías ecoamigables para reducir las emisiones de carbono y promover la conservación del medio ambiente en la región.
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