La segunda Environmental Performance Review de Eslovenia evalúa el desempeño ambiental del país desde la revisión de 2012, contrastando objetivos domésticos e internacionales con acciones e resultados. Eslovenia ha logrado desacoplar algunas presiones ambientales del crecimiento económico. Destaca por la mayor proporción de tierra protegida dentro de la OCDE y por avances en el reciclaje de residuos municipales, aunque la generación de residuos sigue aumentando. La calidad del agua es en general buena, pero más de la mitad de las masas de agua superficial presentan un estado ecológico deficiente. El país acumula retrasos en el cumplimiento de la Directiva de tratamiento de aguas residuales urbanas y necesita movilizar inversión sustancial para ampliar y modernizar esa infraestructura.
En clima y calidad del aire, las emisiones de gases de efecto invernadero y de contaminantes atmosféricos han disminuido, pero el ritmo no alcanza para cumplir las metas futuras. El transporte es la mayor fuente de emisiones y todavía no inicia una trayectoria descendente. La dependencia del automóvil, el envejecimiento del parque vehicular y la adopción limitada de vehículos eléctricos y de infraestructura de recarga refuerzan esa inercia. La calidad del aire sigue representando un riesgo relevante para la salud, con descensos desiguales de contaminantes y episodios de partículas en invierno. Eslovenia enfrenta las mayores pérdidas económicas por eventos climáticos extremos en la Unión Europea, concentradas en inundaciones, y una parte importante de esos daños permanece sin seguro. El plan de recuperación prioriza la movilidad sostenible y la adaptación, pero la planificación de adaptación se encuentra en una etapa inicial.
El marco de gobernanza climática se ha reforzado. La ley climática de 2025 adelantó el objetivo nacional de emisiones netas cero a 2045, cinco años antes del horizonte común de la Unión Europea. La acción climática aumentó, aunque los instrumentos de mercado podrían fortalecerse: los ingresos por impuestos relacionados con el medio ambiente cayeron por recortes en impuestos a los combustibles, los precios del carbono se redujeron en 2021-2023 y el apoyo a combustibles fósiles creció durante la crisis energética. La inversión pública en protección ambiental se ha concentrado en tratamiento de aguas residuales, mientras el sector empresarial ha orientado recursos hacia la mitigación climática. Se observa un desplazamiento de inversión de carreteras hacia ferrocarril.
En síntesis, Eslovenia muestra avances claros en desacoplamiento, protección de la tierra, reciclaje y reducción de algunas emisiones, pero enfrenta brechas de ejecución en transporte, aguas residuales, calidad del aire y adaptación. El informe recomienda acelerar la reducción de emisiones, fortalecer los instrumentos de mercado, cerrar la brecha de inversión en saneamiento y consolidar la adaptación como prioridad operativa, de modo que los objetivos adoptados se traduzcan en resultados medibles y en mayor resiliencia frente a los riesgos climáticos.
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