El siguiente estudio traza la dimensión económica y social de la ciberseguridad, destaca el enfoque de la OCDE para la política de seguridad digital y equipa a los responsables políticos para que utilicen las recomendaciones de seguridad digital de la OCDE en el desarrollo de mejores políticas. El Marco también identifica vínculos con otras áreas políticas abordadas a través de las normas y herramientas existentes de la OCDE.
La aceleración de la transformación digital de nuestras economías y sociedades aporta notables beneficios a las empresas, a las organizaciones del sector público y a las personas, desde el aumento de la competitividad y la mejora del bienestar hasta el incremento de la resiliencia en caso de grandes catástrofes como la pandemia mundial de COVID-19. Sin embargo, esta transformación ha aumentado nuestra dependencia digital, así como el alcance, la escala y la complejidad general de los sistemas de información, las redes, los activos de datos y los flujos de datos de las organizaciones. Las organizaciones no siempre han evaluado suficientemente el riesgo para la seguridad digital derivado de esta evolución, ni han adoptado medidas de seguridad proporcionadas para gestionarlo.
El estudio consta de 4 secciones en las cuales se explica la dimensión económica y social de la ciberseguridad se está convirtiendo en una prioridad de las políticas públicas a medida que los gobiernos se dan cuenta de que las fuerzas del mercado por sí solas son insuficientes para incentivar a las empresas, las organizaciones del sector público y los individuos a gestionar mejor el riesgo de seguridad digital