En los últimos años se ha observado un rápido crecimiento en el uso de nuevas tecnologías para la prestación de programas y servicios de protección social y laboral. Si bien el ritmo de adopción ha variado de un país a otro, la tendencia general de una creciente digitalización ha sido evidente en las economías de ingresos bajos, medios y altos, y en relación con una amplia gama de aspectos de la prestación de servicios. La tendencia se ha acelerado aún más desde el inicio de la pandemia de COVID-19, cuando muchos gobiernos adoptaron mecanismos socialmente distanciados a una escala y velocidad sin precedentes. Sin embargo, con tanta innovación acelerada, ha habido pocas oportunidades para hacer balance de las iniciativas de digitalización que los distintos gobiernos han llevado a cabo hasta la fecha, y qué caminos podrían intentar seguir a partir de ahora. A partir de una revisión de las experiencias mundiales y de datos procedentes de países de renta baja, media y alta, esta nota pretende reflexionar sobre estas cuestiones. Aunque los gobiernos podrían seguir una gran cantidad de enfoques diferentes para digitalizar la prestación de los SPL, esta nota pretende basarse en las pruebas revisadas para desarrollar una reflexión inicial sobre un marco conceptual para las diferentes vías de digitalización. El marco destaca una distinción clave, esbozada con más detalle en la sección final del documento, entre las innovaciones que contribuyen al desarrollo de la arquitectura básica del SPE -formando así una vía para digitalizar el sistema del SPE- y las innovaciones que podrían considerarse «tecnologías de apoyo»: componentes independientes que pueden añadirse o eliminarse sin depender de los sistemas de información básicos ni interferir con ellos. Aunque pueden ser muy útiles por sí mismas, estas innovaciones son complementarias y no fundamentales para la digitalización de la arquitectura del sistema central. En algunos países, sin embargo, la «arquitectura del sistema central» aún no existe, ni siquiera en su forma no digital, puesto que la provisión de SPL es en sí misma incipiente. En estos contextos, el camino podría ser diferente. En lugar de empezar con sistemas y enfoques manuales o basados en papel que posteriormente se transforman con la digitalización, la tecnología podría utilizarse desde el principio para identificar, inscribir y prestar servicios a los beneficiarios. Estos países podrían así «saltar» directamente a los sistemas y enfoques digitales, en lugar de desarrollar primero el mecanismo tradicional (manual, en persona).
Si se diseñan y despliegan de forma estratégica, estas innovaciones de salto pueden combinarse de forma que, en última instancia, ayuden a crear una arquitectura de protección social básica, lo que se traduce en el desarrollo de un sistema de LPS ampliamente digital. Sin embargo, este proceso no es un hecho. A menos que se aplique una estrategia concreta de refuerzo del sistema, las innovaciones innovadoras pueden quedar fácilmente fragmentadas, sirviendo como innovaciones útiles por derecho propio, pero no necesariamente dando lugar a un progreso significativo hacia la digitalización de todo el sistema. En muchos países, la tecnología desempeña un papel importante y creciente en la prestación de servicios de SPL. La digitalización se ha producido en todas las fases de la cadena de prestación de SPL , tanto a través de nuevos usos de los datos como de la transformación de los procesos empresariales con nuevos dispositivos y plataformas tecnológicos. De hecho, como se analiza en varios puntos de esta sección, en ocasiones la digitalización ha llegado incluso a alterar la propia cronología de la cadena de entrega tradicional, al permitir la realización simultánea de múltiples etapas, invirtiendo su orden o eliminando por completo la necesidad de las mismas. Este documento ofrece tres contribuciones clave a la literatura existente. En primer lugar, examina el uso de la tecnología en cada fase de la prestación de servicios y prestaciones de protección social y laboral (SPL). En segundo lugar, se examinan los datos sobre los resultados potenciales derivados de las iniciativas de digitalización y se identifican los factores y las condiciones que facilitan el éxito del diseño y la aplicación. Por último, el documento esboza un marco conceptual para las diferentes vías de digitalización. Este marco distingue entre: (1) la digitalización progresiva de la arquitectura analógica básica de la LPS; (2) las innovaciones «de salto», que utilizan enfoques digitales novedosos desde el principio en contextos en los que la provisión de LPS es incipiente y no existe una arquitectura básica tradicional; y (3) el uso de tecnologías de apoyo que pueden ser útiles por sí mismas, pero que no contribuyen a la digitalización de la arquitectura básica de la LPS ni dependen de ella.
El informe ofrece una visión integral sobre las estrategias y posibilidades de digitalización en la prestación de servicios de Protección Social y Laborales. El documento explora cómo la tecnología puede mejorar la eficiencia y accesibilidad de los programas de protección social, destacando la importancia de la inclusión digital y la innovación en la entrega de servicios para promover una mayor igualdad y eficacia en la protección de los derechos laborales y sociales de la población. El informe proporciona valiosas recomendaciones y perspectivas sobre cómo los gobiernos y las organizaciones pueden aprovechar las oportunidades digitales para fortalecer sus sistemas de SPL y, en última instancia, mejorar la vida de las personas a nivel mundial.
Para leer más ingrese a:
https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/c5fee75a-02f9-4ff9-b9c6-645e0c28f719
https://openknowledge.worldbank.org/bitstreams/46e3fd7c-acc8-4393-adae-f260c26bf771/download