El desarrollo de competencias avanzadas en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) se ha vuelto una condición para el uso responsable de la tecnología y, en el contexto europeo, para la innovación, la competitividad y el aprovechamiento de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la computación cuántica. Policies for Developing Advanced STEM Skills in Higher Education propone mirar estas habilidades más allá de los títulos y de la clasificación formal de las ocupaciones. Por un lado, comprenden una competencia disciplinar, interdisciplinaria, transversal y profesional, que abarca conocimiento profundo de la materia, capacidad de trabajar entre campos, juicio crítico y aplicación en el ejercicio profesional. Por otro, se desarrollan de manera acumulativa a través de la educación, la investigación y la experiencia laboral, y exigen una renovación continua. Asimismo, pueden emplearse fuera de las ocupaciones formalmente clasificadas como STEM, mientras que no todo empleo de esta categoría requiere habilidades avanzadas. Esta mirada amplia explica por qué la discusión no se agota en la cantidad de titulados.
Con esa base, el análisis ordena el recorrido de las personas en cinco cuellos de botella: el ingreso a la educación superior en estas áreas, la permanencia y la titulación, la progresión hacia niveles avanzados, la entrada a la carrera profesional con uso efectivo de las habilidades y la renovación de las competencias a lo largo de la vida laboral. Las diferencias identificadas inciden en quién ingresa y completa los estudios, quién avanza a niveles superiores, quién demuestra estas competencias en la práctica y quién las actualiza durante su vida profesional. Por esa razón, aumentar el número de graduados no resuelve por sí solo las brechas, pues las habilidades pueden perderse o quedar subutilizadas entre el ingreso a la universidad, los estudios avanzados y el empleo.
Para abordar estos puntos de fricción, se presenta un marco que sirve para diagnosticar los cuellos de botella, definir prioridades de política y desarrollar estrategias eficaces. Su insumo es el análisis de políticas y prácticas realizado en el Mutual Learning Group on Advanced STEM Skills in Higher Education, organizado por la Secretaría de la OCDE, con participación de investigadores, responsables de política y profesionales de la educación superior de una amplia variedad de países. Dentro de ese recorrido, en la etapa laboral los requisitos de contratación, los procesos de incorporación, las condiciones de trabajo y la organización del trabajo influyen en que las habilidades avanzadas se reconozcan y se pongan en práctica. Además, el trabajo avanzado en estas áreas se nutre de otras disciplinas. Esta secuencia permite entender por qué ampliar la oferta de cursos puede resultar insuficiente si el obstáculo está en otra etapa, por ejemplo en la persistencia o en la forma en que se organiza el trabajo.
Presentado el 23 de octubre de 2026 junto con la Comisión Europea durante una reunión de directores generales de educación superior en Dublín, este análisis de 176 páginas resulta pertinente para los profesionales del sector energético colombiano, pues ofrece un lenguaje común para examinar cómo se forma, se emplea y se renueva el talento técnico avanzado, un asunto que atraviesa la planeación de la fuerza laboral de las empresas de energía, la relación con las universidades y la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial. Con ese criterio, el marco ayuda a priorizar acciones según la etapa donde se concentra el problema. Su revisión completa permite contrastar la experiencia internacional con los retos locales de formación, uso y renovación del talento especializado.
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