La investigación y la innovación dependen de las personas. Investigadores, ingenieros, inventores, técnicos y emprendedores generan el conocimiento y las soluciones que impulsan el progreso económico y social. Sus competencias, creatividad, movilidad y condiciones de trabajo determinan el desempeño de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación y la capacidad de los países para responder a desafíos mayores. Pese a la creciente prioridad política de atraer, formar y retener este talento, la base de evidencia no ha acompañado la importancia del tema. ReICO se creó precisamente para cerrar esa brecha, reuniendo datos, indicadores y análisis sobre el talento de investigación e innovación en más de 50 países.
Los hallazgos del primer informe muestran una expansión continuada del talento altamente educado y de las oportunidades de carrera en investigación e innovación. En la OCDE, más del 1 % de la población en edad de trabajar posee un doctorado y el número de nuevos doctorados sigue creciendo. El personal de I+D alcanza casi el 1,6 % del empleo total. La fuerza laboral profesional en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) también se amplía: la participación de profesionales de ciencia e ingeniería pasó del 3,2 % al 3,7 % del empleo entre 2017 y 2024, y la de profesionales de tecnologías de la información y la comunicación del 2,0 % al 3,1 %. En conjunto, ambos grupos representan cerca del 7 % del empleo en las economías de la OCDE y de la UE.
Al mismo tiempo, emergen tensiones. En los campos STEM, pese a la demanda creciente de competencias avanzadas, la composición de las titulaciones de alto nivel se mantiene relativamente estable y la proporción de graduados doctorales en STEM disminuyó ligeramente entre 2015 y 2023. La movilidad internacional se consolida como fuente relevante de talento: en 2023, cerca del 19 % de los graduados de maestría y el 29 % de los de doctorado en la OCDE eran internacionales. Sin embargo, la capacidad de los países para atraer, acumular y beneficiarse de esa circulación de conocimiento sigue siendo desigual. El cambio demográfico, la limitada expansión del pool de talento en dominios estratégicos y la sostenibilidad de las carreras plantean riesgos para el suministro futuro.
El informe organiza la evidencia en torno al desarrollo de conocimiento y competencias, las condiciones de trabajo en investigación e innovación, y los patrones de movilidad. También esboza la agenda futura de medición de ReICO, orientada a superar lagunas de datos y a fortalecer los indicadores que permiten a los gobiernos tomar decisiones mejor informadas sobre educación, financiamiento de la investigación, migración, competencias y seguridad económica. En síntesis, el talento de investigación e innovación sigue creciendo, pero su distribución, su alineación con las necesidades estratégicas y las condiciones que sostienen las carreras requieren atención política continua y evidencia más sólida.
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