Este informe evalúa la intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero de las distintas rutas de producción de hidrógeno y revisa las formas de utilizar la intensidad de las emisiones de la producción de hidrógeno en el desarrollo de regímenes de regulación y certificación. Un marco de contabilidad de emisiones acordado internacionalmente es una forma de alejarse del uso de terminologías basadas en colores u otros términos que han demostrado ser poco prácticos para los contratos que sustentan la inversión. La adopción de un marco de este tipo puede aportar la tan necesaria transparencia, además de facilitar la interoperabilidad y limitar la fragmentación del mercado, convirtiéndose así en un útil facilitador de inversiones para el desarrollo de cadenas internacionales de suministro de hidrógeno. Alcanzar las emisiones netas cero para 2050 requiere el despliegue a gran escala de tecnologías energéticas limpias a una velocidad sin precedentes. El hidrógeno de bajas emisiones, el amoniaco y los combustibles a base de hidrógeno tienen un importante papel que desempeñar en la descarbonización de sectores con emisiones difíciles de reducir, como la industria pesada y el transporte de larga distancia. Sin embargo, la disponibilidad de estos combustibles de bajas emisiones es hoy en día limitada, y es necesario realizar esfuerzos a corto plazo para aumentar su producción y uso. Esto ayudaría a reducir costos de producción y a desarrollar cadenas de suministro internacionales que puedan apoyar la hoja de ruta de descarbonización de las regiones con un potencial limitado para producir estos combustibles a nivel nacional para satisfacer su creciente demanda. En los últimos años, el hidrógeno, el amoniaco y los combustibles a base de hidrógeno han cobrado cada vez más importancia. Ahora se reconocen ampliamente como una herramienta importante para apoyar las ambiciones climáticas de los gobiernos y los compromisos de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero anunciados en los últimos años. La crisis energética mundial desencadenada por la invasión de Ucrania por parte de la Federación Rusa ha reforzado aún más el interés por el hidrógeno de bajas emisiones, en particular, como forma de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y mejorar la seguridad energética. La industria ha respondido a esta llamada a la acción, y los anuncios de nuevos proyectos para producir hidrógeno de bajas emisiones, amoníaco y combustibles basados en hidrógeno crecen a una velocidad impresionante. Sin embargo, sólo una pequeña parte de estos proyectos ha conseguido la inversión necesaria para iniciar su construcción. La falta de claridad en los marcos normativos y la incertidumbre en torno a la certificación son factores importantes que contribuyen a la lentitud de la implantación en el mundo real. Este informe evalúa la intensidad de las emisiones de gases de efecto invernadero de las distintas rutas de producción de hidrógeno y revisa las formas de utilizar la intensidad de las emisiones de la producción de hidrógeno en el desarrollo de regímenes de regulación y certificación. Un marco de contabilidad de emisiones acordado internacionalmente es una forma de alejarse del uso de terminologías basadas en colores u otros términos que han demostrado ser poco prácticos para los contratos que sustentan la inversión. La adopción de un marco de este tipo puede aportar la tan necesaria transparencia, además de facilitar la interoperabilidad y limitar la fragmentación del mercado, convirtiéndose así en un útil facilitador de inversiones para el desarrollo de cadenas internacionales de suministro de hidrógeno.
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https://www.iea.org/reports/towards-hydrogen-definitions-based-on-their-emissions-intensity