Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Texas exige continuidad a centros de datos

    Texas exige continuidad a centros de datos

    Texas aprobó nuevos estándares para que centros de datos y cargas computacionales de gran tamaño permanezcan conectados durante perturbaciones temporales de la red. La Comisión de Servicios Públicos votó de forma unánime reglas dirigidas a evitar salidas masivas de carga que puedan generar inestabilidad de frecuencia y tensión en el sistema operado por ERCOT, responsable de cerca del 90% de la demanda eléctrica del estado.

     

     

    La preocupación regulatoria surge porque algunos centros de datos y operaciones de criptoactivos están diseñados para desconectarse en milisegundos ante variaciones eléctricas. Esa protección preserva equipos sensibles, pero puede crear un desequilibrio súbito entre oferta y demanda cuando instalaciones de cientos o miles de megavatios salen simultáneamente. El artículo advierte que un retiro de 2,6 GW en el oeste de Texas podría afectar toda una región, más aún cuando existen muchos gigavatios adicionales en cola de interconexión.

     

     

    Para directivos de tecnología del sector energético, la medida muestra que las grandes cargas digitales ya son un asunto de seguridad operativa. La conexión de centros de datos no puede tratarse solo como expansión comercial; exige estudios dinámicos, monitoreo, requisitos de permanencia ante fallas y coordinación con sistemas de respaldo. Las empresas de energía deberán revisar criterios de interconexión, contratos de conexión, telemetría y protocolos de desconexión. La confiabilidad dependerá de reglas que equilibren protección del cliente, estabilidad sistémica y crecimiento acelerado de infraestructura digital. La regla anticipa debates similares en otros mercados donde la demanda digital crece más rápido que la capacidad de transmisión y generación regulada.

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    https://www.eenews.net/articles/texas-approves-grid-standards-to-keep-data-centers-online-2/

  • Mantenimiento predictivo reduce riesgo en activos eléctricos

    Mantenimiento predictivo reduce riesgo en activos eléctricos

    IEC e-tech presenta el mantenimiento predictivo como una de las aplicaciones más maduras de inteligencia artificial en redes eléctricas. El enfoque consiste en usar sensores, datos operativos y modelos analíticos para anticipar fallas en activos como transformadores, interruptores, líneas, equipos de maniobra y componentes críticos de subestaciones. La finalidad es pasar de esquemas reactivos o basados en calendario a decisiones sustentadas en condición real del activo.

     

     

    Para empresas de energía, el beneficio está en reducir interrupciones, priorizar órdenes de trabajo y extender la vida útil de equipos costosos. La información disponible indica que estas herramientas ya se utilizan para anticipar fallas, optimizar desempeño de activos y fortalecer la confiabilidad de redes. Su valor aumenta cuando los datos de campo se integran con sistemas de gestión de activos, historia de mantenimiento, condiciones ambientales y modelos de riesgo operativo.

     

     

    Para directivos de tecnología, el desafío no es solo adquirir modelos de inteligencia artificial. La transformación requiere calidad de datos, sensores confiables, integración con sistemas corporativos, gobierno de información y coordinación con cuadrillas de operación. Un modelo predictivo sin procesos de intervención, inventarios actualizados y criterios regulatorios de confiabilidad produce poco valor. Por eso, el mantenimiento predictivo debe entenderse como una capacidad empresarial que combina analítica, ingeniería, operación y ciberseguridad. La prioridad es construir una arquitectura que convierta señales dispersas de los equipos en decisiones oportunas de inversión, mantenimiento y gestión del riesgo. La adopción también demanda capacitación de personal técnico para interpretar alertas, evitar falsos positivos y priorizar intervenciones según criticidad del activo.

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    https://etech.iec.ch/issue/2026-04/how-do-utilities-use-predictive-maintenance

  • Europa aterriza IA en la cadena energética

    Europa aterriza IA en la cadena energética

    La Florence School of Regulation analiza el alcance de la hoja de ruta estratégica de la Comisión Europea para digitalización e inteligencia artificial en energía. El documento identifica cinco casos de uso prioritarios: planeación y operación de redes, control en tiempo real, gestión de demanda y flexibilidad, pronóstico de demanda y generación renovable, mantenimiento predictivo, detección de anomalías y apoyo a permisos de infraestructura. El enfoque muestra que la inteligencia artificial no se limita a una función puntual, sino que puede atravesar toda la cadena de valor energética.

     

     

    La publicación resalta el papel de los modelos fundacionales y la inteligencia artificial generativa para adaptar grandes conjuntos de datos a tareas específicas del sector. En redes eléctricas, estos modelos podrían apoyar análisis de congestión, identificación de activos vulnerables, optimización de inversiones y evaluación de escenarios operativos. Sin embargo, el despliegue requiere datos confiables, arquitectura segura, gobernanza clara e integración con procesos regulatorios.

     

     

    Para líderes tecnológicos de empresas de energía, el valor está en entender que Europa está pasando de la discusión conceptual a una agenda de implementación. Las empresas deberán preparar catálogos de datos, controles de calidad, ambientes de prueba, gobierno algorítmico y esquemas de trazabilidad. La hoja de ruta también anticipa una discusión regulatoria sobre confianza, transparencia y uso seguro de modelos en infraestructura crítica. Esto convierte la inteligencia artificial en una prioridad de planeación empresarial, no solo en una herramienta experimental de analítica avanzada. Para los reguladores, el reto será definir límites de responsabilidad cuando una recomendación algorítmica afecte inversión, operación o acceso de terceros.

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    What does the Strategic Roadmap mean for the deployment of AI in the energy sector?

  • Microrredes comunitarias reconfiguran la red local

    Microrredes comunitarias reconfiguran la red local

    Microgrid Knowledge describe cómo las microrredes comunitarias están llenando un espacio intermedio entre los grandes proyectos de generación y las soluciones individuales. En Estados Unidos, el aumento de tarifas residenciales, las interrupciones más frecuentes y la presión de nuevas cargas están llevando a comunidades, gobiernos locales, negocios pequeños y organizaciones sin ánimo de lucro a buscar activos energéticos propios. La publicación señala que las tarifas residenciales han subido cerca de 50% desde 2016 y que podrían aumentar entre 15% y 40% hacia 2030.

     

     

    El caso de Cascadia Renewables y Sulis Energy muestra un modelo de desarrollo centrado en resiliencia local y valor para la red. Estas empresas, ubicadas en Washington, han realizado cerca de 80 estudios de factibilidad de microredes y mantienen 16 proyectos en distintas etapas. Su experiencia indica que la demanda no está limitada a uno o dos proyectos aislados, sino a una cartera amplia de soluciones comunitarias con almacenamiento, energía solar, coordinación multiactor y capacidades de respaldo ante eventos extremos.

     

     

    Para directivos de tecnología de empresas energéticas, el aprendizaje está en la necesidad de crear capacidades para integrar microrredes como recursos operativos, no solo como proyectos sociales o de autogeneración. La planificación deberá incorporar plataformas de monitoreo, medición, control, ciberseguridad e interoperabilidad con sistemas de distribución. También se abre una oportunidad para que las empresas reguladas desarrollen modelos de acompañamiento técnico, operación coordinada y servicios digitales para comunidades que buscan mayor autonomía sin desconectarse del sistema. Esto facilita resiliencia local y gestión verificable de recursos distribuidos eléctricos.

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    https://www.microgridknowledge.com/microgrids/community/article/55391131/the-missing-middle-how-community-led-microgrids-are-rewiring-the-grid

  • Centros de datos pueden estabilizar la red

    Centros de datos pueden estabilizar la red

    El análisis de IEC e-tech plantea que los centros de datos pueden dejar de ser vistos únicamente como nuevas cargas críticas y convertirse en participantes activos de la estabilidad eléctrica. El crecimiento de la inteligencia artificial y de los servicios digitales aumenta la demanda de potencia firme, pero también concentra instalaciones con respaldo, control energético y capacidad de gestión que pueden aportar flexibilidad si existen señales técnicas y regulatorias adecuadas.

     

     

    Para operadores de red, el punto relevante es que estos complejos concentran sistemas de alimentación ininterrumpida, baterías, generación de respaldo, controles térmicos y capacidad de desplazar ciertas cargas no esenciales. Bien coordinados, estos recursos podrían ayudar a reducir picos, responder a contingencias y participar en programas de servicios complementarios. El desafío está en que los centros de datos operan con exigencias muy altas de continuidad, por lo que cualquier esquema de apoyo a la red debe preservar calidad de energía, redundancia y acuerdos claros de responsabilidad.

     

     

    Para directivos de tecnología, el mensaje es estratégico: la integración de centros de datos al sistema eléctrico requerirá plataformas de intercambio de datos, medición precisa, automatización segura y estándares de interoperabilidad. Las empresas de energía deberán tratar estas cargas como clientes críticos y, al mismo tiempo, como posibles recursos gestionables. Esto exige modelos contractuales, sistemas de supervisión y arquitectura de control capaces de equilibrar crecimiento digital, confiabilidad de red y eficiencia en inversiones. Su aplicación exige acuerdos de respuesta, pruebas periódicas y criterios de despacho que no comprometan la continuidad de las cargas críticas.

    Para leer más ingrese a:

    https://etech.iec.ch/issue/2026-04/can-data-centres-stabilize-the-grid

  • The Potential Impacts of Large Loads on Electricity Prices: Analysis for Alliant Energy Utilities

    The Potential Impacts of Large Loads on Electricity Prices: Analysis for Alliant Energy Utilities

    El impacto de la incorporación de grandes cargas eléctricas en un sistema eléctrico puede manifestarse de diversas formas dependiendo de las condiciones del mercado, el diseño tarifario y la infraestructura existente. Históricamente, el aumento en la demanda de electricidad debido a grandes consumidores como centros de datos ha tendido a reducir el precio promedio para todos los usuarios cuando el sistema dispone de capacidad adicional suficiente para atenderlos sin necesidad inmediata de inversiones proporcionales en infraestructura. Esta capacidad sobrante permite que los costos fijos del sistema se distribuyan entre un mayor volumen de consumo, lo que tiende a aliviar la carga económica sobre los usuarios residenciales y comerciales más pequeños. Sin embargo, esto puede no mantenerse si la demanda crece rápidamente y al punto que se requieren actualizaciones sustanciales del sistema, lo cual podría generar presiones alcistas sobre las tarifas eléctricas.

    Al analizar el comportamiento del mercado eléctrico y los factores que afectan los precios del consumidor, se observa que variables como la necesidad de reemplazo y modernización de infraestructura, fluctuaciones en los precios de combustibles fósiles, costos asociados con fenómenos climáticos extremos y políticas estatales que impulsan energías renovables pueden incidir significativamente en las tarifas. El aumento de costos en equipos y suministros también resulta en una presión adicional sobre la estructura tarifaria, especialmente en regiones con pocos mecanismos de cobertura frente a la volatilidad del mercado mayorista. La relación entre carga creciente y precio no es lineal, debido a que depende también de cómo se estructuren las tarifas para grandes usuarios, incluyendo la adopción de cargos de demanda, estructuras contractuales específicas y mecanismos que aseguren que los costos derivados del aumento en la demanda recaigan en quienes los generan.

    Para gestionar la potencial incidencia negativa en los precios residenciales y mitigar riesgos, las empresas eléctricas y los reguladores están explorando diversas estrategias. Estas comprenden el diseño de tarifas especiales para grandes cargas que incorporan cargos fijos o mínimos, contratos negociados que contemplan responsabilidades específicas para los grandes consumidores, y provisiones de garantía para reducir la exposición a costos no recuperados debido a cambios en la demanda o a la terminación anticipada de contratos. Asimismo, se utilizan contribuciones por adelantado para instalaciones específicas y se contempla la inclusión de cláusulas para prevenir la transferencia inadvertida de costos hacia otros usuarios. La implementación de estas prácticas puede facilitar que el aumento en la demanda aporte beneficios técnicos y económicos sin que ello implique un incremento automático en las tarifas para el resto de los consumidores.

    La evolución del mercado eléctrico y la creciente participación de grandes consumidores en la red plantean un escenario complejo donde el efecto sobre la asequibilidad y la estabilidad tarifaria depende de la interacción entre la capacidad existente, los costos de inversión en infraestructura, y las estructuras regulatorias y tarifarias. La adecuación de mecanismos para garantizar la recuperación puntual de los costos asociados a estas cargas, junto con la flexibilidad para adaptar contratos y tarifas conforme cambia la realidad del mercado, resulta esencial para aprovechar la expansión de la demanda como una oportunidad para mejorar la eficiencia y, potencialmente, reducir el costo promedio para todos los usuarios sin trasladar cargas desproporcionadas hacia un segmento específico

    Para leer más ingrese a:

    https://www.brattle.com/insights-events/publications/brattle-experts-examine-the-potential-impacts-of-large-loads-on-electricity-prices-in-iowa-and-wisconsin/

    https://www.brattle.com/wp-content/uploads/2026/06/The-Potential-Impacts-of-Large-Loads-on-Electricity-Prices-Analysis-for-Alliant-Energy-Utilities.pdf

  • Global Energy Review 2026

    Global Energy Review 2026

    El panorama energético mundial durante 2025 refleja una etapa de transformación caracterizada por un crecimiento moderado de la demanda acompañado de cambios profundos en la composición de las fuentes de suministro. Aunque el consumo global de energía aumentó un 1,3 %, este ritmo fue inferior al registrado el año anterior debido a una combinación de factores, entre ellos un menor dinamismo de las industrias intensivas en energía, temperaturas menos extremas que redujeron las necesidades de refrigeración y avances más acelerados en eficiencia energética. Sin embargo, esta desaceleración no implicó una disminución de la actividad del sector, sino una redistribución de las fuentes que respaldan el crecimiento de la demanda. La energía solar fotovoltaica se convirtió por primera vez en la mayor contribuyente individual al incremento del consumo energético mundial, seguida por el gas natural, mientras que el conjunto de tecnologías de bajas emisiones aportó cerca del 60 % del crecimiento total. Este comportamiento evidencia una transición progresiva hacia sistemas energéticos más diversificados, donde las energías renovables, la energía nuclear y otras alternativas con menores emisiones adquieren una participación cada vez mayor sin desplazar completamente a los combustibles fósiles, cuya demanda continuó aumentando, aunque a un ritmo considerablemente menor que en años anteriores. Al mismo tiempo, la evolución regional mostró diferencias importantes. China mantuvo la mayor participación en el crecimiento de la demanda mundial, aunque su expansión fue significativamente más lenta debido al fortalecimiento de las energías renovables y a mejoras en la intensidad energética. En contraste, Estados Unidos registró uno de los mayores incrementos de consumo desde comienzos del siglo, impulsado por un invierno más frío, el crecimiento industrial y el rápido aumento del consumo eléctrico asociado con los centros de datos.

    Además de los cambios observados en la demanda energética, el comportamiento del sistema eléctrico confirmó una tendencia que se viene consolidando durante los últimos años: la electricidad continúa expandiéndose mucho más rápido que el consumo total de energía. La demanda eléctrica aumentó cerca de un 3 %, impulsada por la actividad industrial, los edificios comerciales, los hogares y nuevas aplicaciones tecnológicas, entre las cuales destacan los vehículos eléctricos y los centros de datos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial. Aunque estos últimos todavía representan una fracción relativamente reducida del consumo total, su crecimiento resulta especialmente acelerado y comienza a modificar la planificación de la infraestructura eléctrica. Simultáneamente, la generación renovable alcanzó nuevos máximos históricos. La producción solar fotovoltaica registró el mayor incremento anual observado para cualquier tecnología de generación eléctrica fuera de periodos de recuperación económica excepcional, mientras que la capacidad renovable instalada alcanzó aproximadamente 800 GW, con una participación dominante de la energía solar. A ello se sumó la expansión del almacenamiento mediante baterías, cuya capacidad instalada creció alrededor del 40 %, además del avance continuo de la energía nuclear y de la generación eólica. Como resultado, el aumento conjunto de las energías renovables y la generación nuclear superó completamente el crecimiento de la producción eléctrica mundial, permitiendo incluso una ligera reducción de la generación basada en combustibles fósiles. Pese a ello, estos últimos continúan representando más de la mitad de la generación eléctrica global, situación que evidencia que la transición energética avanza de manera gradual mientras se mantienen desafíos relacionados con la flexibilidad operativa, la disponibilidad de respaldo para fuentes variables y la resiliencia frente a condiciones climáticas adversas.

    Entretanto, el comportamiento de los distintos combustibles mostró trayectorias diferenciadas que responden tanto a transformaciones estructurales como a factores coyunturales. La demanda de petróleo continuó creciendo, aunque con una desaceleración sostenida favorecida por la electrificación del transporte terrestre, el incremento en las ventas de vehículos eléctricos y la mayor utilización de biocombustibles. En China, el consumo destinado al transporte prácticamente dejó de crecer debido a la rápida incorporación de automóviles eléctricos, mientras que el uso petroquímico permaneció como el principal motor del aumento de la demanda. El gas natural también registró un crecimiento más moderado debido a precios elevados durante parte del año y a una menor actividad industrial; aun así, mantuvo una función importante para atender mayores necesidades de calefacción en economías avanzadas y respaldar la generación eléctrica cuando las condiciones meteorológicas redujeron la producción eólica e hidroeléctrica. El carbón, por su parte, apenas aumentó su consumo global, afectado por la expansión renovable en China e India, aunque en Estados Unidos recuperó participación temporalmente debido al reemplazo parcial del gas natural en la generación eléctrica.

    Las emisiones mundiales de dióxido de carbono asociadas a la energía continuaron creciendo, aunque el incremento fue limitado a aproximadamente un 0,4 %, manteniendo la tendencia de desaceleración observada durante los últimos años. A pesar de ello, el volumen total alcanzó un nuevo máximo histórico, lo que confirma que la reducción absoluta de emisiones todavía constituye un reto considerable. Las condiciones meteorológicas desempeñaron una influencia significativa, especialmente mediante inviernos más fríos, menores aportes hidroeléctricos y reducciones temporales de la generación eólica, circunstancias que incrementaron el uso de combustibles fósiles en diversas regiones. No obstante, la expansión acelerada de tecnologías limpias permitió evitar una cantidad sustancial de consumo de combustibles fósiles y de emisiones adicionales de carbono. Desde 2019, el despliegue de energía solar, eólica, nuclear, vehículos eléctricos y bombas de calor ha evitado el consumo anual equivalente a cerca del 7 % de los combustibles fósiles utilizados en el mundo y aproximadamente el 8 % de las emisiones globales de dióxido de carbono. Estos resultados muestran que la transición energética continúa avanzando mediante una combinación de electrificación, innovación tecnológica, mejoras en eficiencia y expansión de fuentes de bajas emisiones, aunque persisten desafíos relacionados con la creciente demanda eléctrica, la integración de recursos variables y la reducción definitiva de las emisiones globales.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.iea.org/reports/global-energy-review-2026

    https://iea.blob.core.windows.net/assets/df903e1c-49c6-4757-8cbf-6fbcfe7611a0/GlobalEnergyReview2026.pdf

  • Heat Pumps Cut Costs for the Grid and Texas Families

    Heat Pumps Cut Costs for the Grid and Texas Families

    Los eventos meteorológicos extremos han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la red eléctrica en Texas, donde los picos de demanda invernal generan una presión operativa y económica insostenible. Esta saturación del sistema es impulsada de manera preponderante por el uso extendido de calefacción por resistencia eléctrica, una tecnología presente en casi un tercio de los hogares del estado que consume energía de forma ineficiente. Debido a que estos sistemas requieren que las empresas eléctricas inviertan miles de millones de dólares anuales en generación adicional e infraestructura de respaldo, los costos finales para todos los usuarios aumentan de manera desproporcionada. Puesto que la demanda total se dispara durante las tormentas de frío, el riesgo de apagones disruptivos y peligrosos se incrementa, amenazando la seguridad de los ciudadanos y la estabilidad económica regional. Bajo este contexto, resulta determinante encontrar alternativas tecnológicas que permitan reducir la carga sobre la red sin comprometer el bienestar térmico de las familias, posicionando la eficiencia energética como una prioridad de política pública.

    La transición hacia el uso de bombas de calor emerge como la solución más efectiva para mitigar estos desafíos de demanda máxima, ofreciendo la capacidad de reducir a la mitad los requerimientos de energía para calefacción. De acuerdo con los análisis técnicos, el reemplazo de los sistemas de resistencia eléctrica en todo el estado permitiría liberar hasta doce gigavatios de capacidad en los días más fríos del año. Esta cifra es equivalente al funcionamiento de cuarenta centrales eléctricas promedio y supera con creces el consumo total de todos los centros de datos que operan actualmente en territorio texano. Además del beneficio sistémico para la red, estas tecnologías generan ahorros económicos directos para las familias, quienes pueden percibir reducciones anuales de cientos de dólares en sus facturas de energía. Visto que las bombas de calor funcionan esencialmente como aires acondicionados reversibles, su eficiencia superior se mantiene durante todo el año, superando el rendimiento de la calefacción tradicional por un factor de cuatro durante las estaciones moderadas.

    Por otro lado, la promoción de estas tecnologías fortalece la economía local al apoyar directamente al sector manufacturero establecido en ciudades como Tyler y Waller, donde miles de empleos dependen de la producción de equipos de climatización. A causa de que estas fábricas ya operan a gran escala, Texas tiene una oportunidad única para liderar la adopción de estándares de eficiencia que beneficien tanto a la industria como al consumidor final. Para capturar este potencial, es necesario actualizar los códigos de energía en la edificación residencial, extendiendo los requisitos de eficiencia hacia las zonas climáticas de Dallas y Houston para evitar la instalación de sistemas obsoletos en nuevas construcciones. Del mismo modo, resulta vital que las empresas de servicios públicos expandan sus programas de incentivos para facilitar el reemplazo de equipos en viviendas existentes, donde las familias a menudo quedan atrapadas en ciclos de altos costos por falta de acceso a financiamiento. Al alinear los marcos regulatorios con las ventajas tecnológicas de las bombas de calor, el estado puede construir una infraestructura eléctrica mucho más resiliente y asegurar un alivio financiero duradero para sus ciudadanos.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.aceee.org/fact-sheet/2026/05/heat-pumps-cut-costs-grid-and-texas-families

    https://www.aceee.org/sites/default/files/pdfs/aceee_electric_resistance_to_heat_pump_texas_opportunity_finaldraft.pdf

  • Getting ready for an electrified world: How AI, digital twins, and software are paving the way towards autonomous grids

    Getting ready for an electrified world: How AI, digital twins, and software are paving the way towards autonomous grids

    La infraestructura energética global se encuentra en una etapa de transformación profunda donde la electrificación total de la industria y el transporte se posiciona como el motor determinante para alcanzar las metas de descarbonización. Este cambio estructural impone una presión sin precedentes sobre las empresas de servicios públicos, las cuales deben gestionar sistemas de una complejidad técnica muy superior a la de las redes convencionales diseñadas hace décadas. Puesto que las redes originales fueron concebidas para flujos de potencia predecibles desde centros de generación centralizados hacia consumidores pasivos, la integración masiva de recursos energéticos distribuidos altera los patrones operativos de manera radical. Debido a que se proyecta que la capacidad de la red deberá duplicarse en muchas regiones durante la próxima década para satisfacer la demanda de vehículos eléctricos y bombas de calor, resulta determinante adoptar una visión integrada que fusione la planificación estática con operaciones impulsadas por algoritmos en tiempo real. Bajo esta perspectiva, los líderes del sector advierten que la estabilidad y confiabilidad del suministro podrían verse comprometidas si no se acelera significativamente el ritmo de la transición tecnológica actual.

    La digitalización emerge como el facilitador sustancial de esta evolución, proporcionando las herramientas necesarias para visualizar y optimizar cada capa del sistema energético moderno. En el núcleo de esta metamorfosis se encuentran los gemelos digitales, los cuales permiten crear representaciones precisas y dinámicas de las redes físicas mediante la integración de datos provenientes de sensores y medidores inteligentes. Estos modelos ofrecen una fuente única de verdad operativa que facilita la simulación de nuevas solicitudes de conexión y la identificación de cuellos de botella antes de que estos se manifiesten físicamente. No obstante, la efectividad de estas herramientas depende estrictamente de la capacidad de las organizaciones para gestionar e integrar los vastos volúmenes de información generados a cada segundo. Visto que el acceso a datos precisos y procesables es ahora una prioridad estratégica, las empresas planean aumentar sus inversiones en tecnologías de integración de datos para asegurar que las decisiones importantes estén fundamentadas en evidencia real. Al fomentar una arquitectura de datos abierta y colaborativa entre productores y consumidores, se fortalece la resiliencia del sistema completo, permitiendo una coordinación mucho más ágil en un entorno de generación cada vez más descentralizado.

    La incorporación de inteligencia artificial representa el avance definitivo hacia la realización de redes autónomas capaces de autogestionarse con una intervención humana mínima. A diferencia de las operaciones tradicionales que dependen de márgenes de seguridad estáticos y a menudo dejan capacidad valiosa sin utilizar, la inteligencia artificial puede revelar dónde existe flexibilidad real dentro del sistema bajo condiciones de estrés. Esta capacidad de análisis permite a los operadores ejecutar las redes mucho más cerca de sus límites técnicos verdaderos sin aumentar el riesgo operativo, optimizando así el uso de la infraestructura envejecida. Del mismo modo, el uso de analítica avanzada para predecir fluctuaciones en la demanda e identificar fallos potenciales antes de que ocurran reduce significativamente los costos de mantenimiento y el tiempo de interrupción del servicio. Casos de éxito como el de Elvia en Noruega demuestran que la implementación de software inteligente para la gestión de baja tensión puede reducir los tiempos de apagones en un treinta por ciento. Al transitar desde una gestión reactiva hacia un modelo predictivo y autónomo, las utilidades pueden asegurar un suministro energético limpio y confiable en un mundo donde la demanda eléctrica alcanza máximos históricos de forma permanente.

    Para leer más ingrese a:

    https://resources.sw.siemens.com/en-US/e-book-power-utilities-research-report/

    https://static.sw.cdn.siemens.com/siemens-disw-assets/public/6TbTjZljTnyowuVnv77v22/en-US/ITM_Report_Power_Utilities.pdf

  • Business Models for Scaling Demand Flexibility Volume II – Customer relationship management strategies, challenges, and lessons learned from U.S. programs

    Business Models for Scaling Demand Flexibility Volume II – Customer relationship management strategies, challenges, and lessons learned from U.S. programs

    El crecimiento acelerado de la electrificación, impulsado por la incorporación masiva de vehículos eléctricos, sistemas avanzados de climatización, recursos energéticos distribuidos y centros de datos, está transformando las condiciones de operación de las redes eléctricas y elevando la necesidad de desarrollar mecanismos que permitan gestionar la demanda de manera más eficiente. En este contexto, la flexibilidad de la demanda se consolida como una alternativa para adaptar el consumo eléctrico a las condiciones del sistema mediante la reducción, el desplazamiento, la modulación o incluso la generación de carga desde el lado del usuario. Este enfoque busca disminuir la necesidad de realizar costosas ampliaciones de infraestructura, mejorar la confiabilidad del suministro y optimizar el aprovechamiento de los activos existentes. Sin embargo, alcanzar estos beneficios depende no solo de la disponibilidad de tecnologías como baterías, vehículos eléctricos o sistemas de control inteligentes, sino también de la capacidad para lograr que los usuarios comprendan las ventajas de participar, adopten nuevas soluciones y mantengan un compromiso sostenido durante todo el ciclo de vida de los programas. Por esta razón, la gestión de la relación con los clientes se convierte en un componente esencial de los modelos de negocio asociados con la flexibilidad de la demanda, debido a que determina la manera en que se crea y entrega valor tanto para los consumidores como para los operadores y demás actores involucrados. Asimismo, la estructura de estos modelos contempla la creación de valor mediante propuestas atractivas para diferentes segmentos de clientes, la entrega de ese valor a través de procesos coordinados entre múltiples organizaciones y la captura de beneficios económicos derivados de menores inversiones en infraestructura, prestación de servicios de red y utilización más eficiente de los recursos disponibles.

    A partir de esta perspectiva, la gestión de la relación con los clientes debe adaptarse a las características de cada programa, de las tecnologías implementadas y de los diferentes segmentos de usuarios. Las necesidades de un propietario residencial difieren considerablemente de las de un administrador de edificios, un campus universitario o un complejo comercial, circunstancia que exige estrategias específicas de comunicación, acompañamiento y soporte técnico. Para responder a esta diversidad se identifican cuatro enfoques principales de gestión. El primero sitúa a la empresa distribuidora como responsable central de la interacción con los usuarios, aprovechando la confianza previamente construida y sus canales de atención establecidos. El segundo delega ese liderazgo en agregadores, desarrolladores de recursos energéticos distribuidos u otros operadores especializados, cuya mayor flexibilidad organizacional facilita el diseño de soluciones innovadoras y una respuesta más ágil frente a las necesidades de los participantes. El tercer enfoque distribuye las responsabilidades entre diferentes actores conforme avanzan las etapas del programa, permitiendo que cada organización participe en aquellas actividades donde posee mayores capacidades técnicas o comerciales. Finalmente, un modelo compartido asigna funciones específicas a varios participantes durante todo el proceso, promoviendo la coordinación permanente entre empresas de servicios públicos, contratistas, desarrolladores tecnológicos y gestores de programas. Cada alternativa presenta ventajas y limitaciones relacionadas con la experiencia del usuario, la consistencia de la información suministrada, la rapidez en la solución de problemas y el nivel de coordinación requerido para garantizar una implementación eficiente.

    Entretanto, la expansión de estos programas enfrenta diversos desafíos asociados con la complejidad de las interacciones entre organizaciones y clientes. Las prioridades de los actores involucrados pueden modificarse durante la ejecución, afectando la continuidad de las estrategias de comunicación y la experiencia de los usuarios. A ello se suma la dificultad de diseñar recorridos claros cuando quien toma las decisiones no coincide con quien ocupa el inmueble o utiliza directamente las tecnologías instaladas, situación frecuente en edificios administrados por terceros o propiedades en alquiler. Además, mantener el interés de los participantes exige mecanismos permanentes de acompañamiento, información y asistencia técnica que permitan resolver inconvenientes rápidamente y evitar el abandono de los programas. Las responsabilidades de cada actor también deben definirse con precisión desde el inicio para reducir incertidumbres respecto a la instalación de equipos, el acceso a datos, la atención de fallas y la operación cotidiana. Estas condiciones evidencian que el éxito de la flexibilidad de la demanda depende tanto de aspectos tecnológicos como de procesos organizacionales capaces de generar confianza, reducir barreras de participación y facilitar una interacción sencilla durante todas las fases del programa.

    Por ello, las experiencias recopiladas en distintos programas desarrollados en Estados Unidos permiten identificar prácticas que favorecen la implementación y el escalamiento de estos modelos. La planificación debe contemplar tiempo y recursos suficientes para diseñar recorridos de usuario coherentes con las necesidades de cada segmento, evitando que la incorporación de nuevas tecnologías incremente innecesariamente la complejidad para los participantes. Del mismo modo, resulta indispensable comunicar de forma transparente las funciones, responsabilidades y expectativas de cada organización involucrada, fortaleciendo la coordinación entre empresas eléctricas, agregadores, contratistas y proveedores tecnológicos. La existencia de un punto único de contacto durante determinadas etapas puede simplificar significativamente la experiencia del cliente, especialmente cuando intervienen múltiples entidades. Igualmente, la recopilación y utilización adecuada de información sobre preferencias, características y comportamiento de los usuarios permite adaptar los programas a distintos perfiles de consumo y mejorar continuamente las estrategias de implementación. El escalamiento de la flexibilidad de la demanda requiere integrar capacidades técnicas, modelos organizacionales y estrategias de relacionamiento que faciliten la participación de los clientes, fortalezcan la confianza entre los diferentes actores y permitan aprovechar plenamente el potencial de los recursos energéticos distribuidos para incrementar la confiabilidad, la eficiencia y la asequibilidad de los sistemas eléctricos.

    Para leer más ingrese a:

    https://bies.lbl.gov/publications/business-models-scaling-demand-0

    https://escholarship.org/content/qt5wj7j30z/qt5wj7j30z.pdf

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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