Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Nature-based Solutions: Partnering with the Environment for Infrastructure Resilience

    Nature-based Solutions: Partnering with the Environment for Infrastructure Resilience

    La integración sistémica de soluciones basadas en la naturaleza dentro de los marcos de infraestructura representa una evolución estratégica que busca transformar los activos naturales en defensores activos de la integridad física y operativa frente a peligros climáticos crecientes. Este enfoque no se limita a proyectos estéticos aislados, sino que propone una síntesis híbrida donde las estructuras de ingeniería tradicional, como muros de contención o drenajes de concreto, colaboran con procesos bióticos capaces de absorber, responder y recuperarse ante choques ambientales de manera autónoma. Debido a que la infraestructura gris suele ser rígida y carecer de adaptabilidad ante variaciones climáticas extremas, la incorporación de ecosistemas como humedales para el control de inundaciones o vegetación de raíces profundas para la estabilización de taludes ofrece una flexibilidad dinámica que se fortalece conforme los sistemas naturales maduran. En este contexto, el ciclo de resiliencia se define por la capacidad de los activos para resistir impactos iniciales, mantener la continuidad de los servicios durante las crisis y restaurar su funcionalidad rápidamente mediante lecciones aprendidas. Por lo tanto, la adopción de estas medidas permite obtener un dividendo de resiliencia, minimizando la degradación del rendimiento y acelerando el retorno a condiciones operativas normales o incluso superiores tras un desastre.

    A pesar de que el valor preventivo de estas intervenciones es ampliamente reconocido, su efectividad operativa depende de una comprensión profunda de las escalas espaciales y temporales específicas en las que actúan. Por ejemplo, en entornos costeros, la restauración de manglares y dunas funciona como una barrera permeable que disipa la energía de las olas y reduce significativamente el riesgo de erosión que de otro modo socavaría redes de transporte y plantas de energía. En el ámbito urbano, programas como la transformación de patios escolares en oasis de enfriamiento mediante materiales permeables y vegetación logran reducir las temperaturas superficiales y gestionar la escorrentía, combatiendo simultáneamente el efecto de isla de calor y las inundaciones repentinas. No obstante, el desarrollo de estos activos naturales presenta un perfil de costos distinto al de la infraestructura convencional, puesto que suelen requerir una inversión inicial menor pero demandan un mantenimiento técnico especializado y una vigilancia constante contra la invasión de especies o el daño por pastoreo. Adicionalmente, resulta esencial gestionar los riesgos de mala adaptación, donde intervenciones mal diseñadas podrían desplazar la vulnerabilidad hacia áreas adyacentes o contaminar acuíferos si no se aplican protocolos de evaluación rigurosos y conocimientos ecológicos avanzados.

    Para que estas prácticas trasciendan las iniciativas piloto y se conviertan en estándares industriales, es imperativo ejecutar una transformación institucional que alinee las políticas de gobernanza con los mecanismos de financiamiento y las capacidades técnicas de las agencias. El fortalecimiento de la capacidad técnica implica dotar a los departamentos de obras públicas de conocimientos en ecología y gestión adaptativa, permitiendo que el monitoreo mediante sensores y drones se convierta en una práctica cotidiana para evaluar el rendimiento de los activos verdes. Asimismo, la creación de marcos legales que incluyan estas soluciones en los planes maestros sectoriales y en los acuerdos de concesión garantiza que se consideren desde las etapas más tempranas de la planificación y no como adiciones opcionales de alto costo. Bajo este prisma, las asociaciones público-privadas emergen como un vehículo fundamental para distribuir riesgos y atraer capital privado mediante contratos basados en el desempeño, donde la remuneración se vincule directamente a la entrega de servicios ecosistémicos y resiliencia medible. De este modo, al estandarizar las definiciones y los manuales de diseño, se facilita la cooperación transfronteriza y se asegura que la infraestructura del futuro sea no solo robusta frente a los desastres, sino también un motor de bienestar social y biodiversidad.

    Para leer más ingrese a:

    https://cdri.world/global-infrastructure-resilience-report-2025-working-paper-nature-based-solutions-partnering-with-the-environment/ 

    https://dymez6ioe12by.cloudfront.net/media/wp-content/uploads/2026/07/03165752/GIR-WP-NbS_compressed.pdf

  • Avoided emissions: focus on the investment case

    Avoided emissions: focus on the investment case

    La inversión en soluciones climáticas se posiciona como un imperativo institucional para acelerar la descarbonización y mitigar riesgos sistémicos en las comunidades y empresas. En este contexto, las emisiones evitadas representan la reducción de la contaminación resultante de un producto o servicio en comparación con un escenario donde dicha solución no existe. Debido a que este concepto permite evaluar el impacto sistémico de las tecnologías bajas en carbono, como el almacenamiento de energía renovable o el aislamiento eficiente, se ha vuelto un elemento determinante para identificar soluciones de alto potencial. Puesto que los marcos metodológicos actuales aún presentan divergencias entre el sector financiero y la economía real, existe una necesidad imperativa de armonizar los estándares para asegurar que las evaluaciones sean comparables y útiles para la toma de decisiones. Por consiguiente, el uso de las emisiones evitadas como un insumo informativo permite fundamentar supuestos sobre la demanda y el crecimiento bajo diversos escenarios de transición energética. A tal efecto, este enfoque no sustituye el análisis financiero tradicional, sino que actúa como una variable explicativa sustancial que ayuda a los inversores a comprender por qué ciertas tecnologías podrían tener un respaldo estructural más sólido en el futuro.

    Para gestionar la incertidumbre inherente a la transición verde, la aplicación de la teoría de opciones reales permite estructurar la asignación de capital mediante compromisos por etapas. A diferencia de los compromisos rígidos y difícilmente reversibles, este método preserva la flexibilidad estratégica para escalar, retrasar o abandonar proyectos según evolucionen las señales del mercado y la tecnología. Visto que el valor de estas inversiones a menudo reside en su potencial de crecimiento futuro más que en los flujos de caja inmediatos, el uso de análisis de escenarios resulta esencial para capturar las oportunidades de rentabilidad bajo condiciones de volatilidad. De igual manera, la implementación de un proceso organizado de seis pasos facilita la identificación y valoración de estas opciones, asegurando que las decisiones de inversión permanezcan fundamentadas en una disciplina de capital rigurosa. Mediante la definición de gatillos de inversión y umbrales de pérdida, las empresas pueden protegerse contra resultados desfavorables mientras mantienen el derecho de participar en el éxito de nuevas soluciones que aporten a la descarbonización. Así pues, las emisiones evitadas sirven como una señal de opción que incrementa el valor de la flexibilidad operativa en entornos donde las políticas climáticas se fortalecen constantemente.

    Siguiendo esta línea, la credibilidad de las estrategias de transición depende de la transparencia y la solidez de las metodologías de gobernanza utilizadas. Resulta determinante que el seguimiento de las emisiones evitadas durante el periodo de tenencia de los activos permita validar los resultados reales frente a las evaluaciones prospectivas iniciales. Puesto que la infraestructura de datos está en constante evolución, las organizaciones deben asegurar que las fuentes de información y los supuestos de línea base sean claros para todos los actores involucrados. Del mismo modo, la integración de estas métricas en la planificación estratégica garantiza que los beneficios no financieros actúen como complementos y no como justificaciones primarias para la inversión. Al adoptar un enfoque de despliegue gradual, los departamentos de finanzas pueden contener el riesgo de caída y asegurar que el capital se destine únicamente a proyectos que demuestren viabilidad comercial y eficiencia operativa. Por tal motivo, el éxito en la atracción de proveedores de capital externo se fundamenta en la capacidad de demostrar que la relevancia de la transición se traduce en ganancias, resiliencia ante riesgos y crecimiento medible.

    El mercado de capitales tiende a recompensar aquellas tecnologías que logran consolidarse como modelos de negocio rentables y escalables, independientemente de sus beneficios teóricos. Mientras que aplicaciones como el hidrógeno o la captura de carbono han tenido dificultades para alcanzar valoraciones elevadas debido a debilidades económicas, el software de eficiencia energética ha atraído capital sustancial por sus ingresos recurrentes y baja intensidad de capital. Visto que las métricas de emisiones evitadas son indicadores suplementarios, su integración efectiva con los indicadores centrales de desempeño financiero potencia la capacidad de las firmas para navegar la era de la descarbonización con éxito. Por consiguiente, al alinear las elecciones de inversión con análisis financieros profundos, las empresas no solo contribuyen a las metas globales de cero neto, sino que también fortalecen su valor corporativo a largo plazo. A este respecto, la colaboración entre los actores financieros y la economía real es medular para construir un sistema económico que sea positivo para la naturaleza e inclusivo.

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    Avoided emissions: focus on the investment case 

  • Cabo-Verde Economic Update, 2026: Unpacking the Inter-Island Connectivity-Growth Nexus

    Cabo-Verde Economic Update, 2026: Unpacking the Inter-Island Connectivity-Growth Nexus

    La economía de Cabo Verde ha demostrado una notable capacidad de recuperación, alcanzando un crecimiento estimado del 6,3 por ciento en 2025, impulsado predominantemente por una actividad turística robusta y una demanda sostenida de los mercados europeos. Este dinamismo se refleja en la creación de empleo y en una reducción de los niveles de pobreza, consolidando al sector servicios como el motor medular de la expansión nacional. Puesto que el país logró registrar su primer superávit fiscal en casi dos décadas debido al cobro de la concesión aeroportuaria, la trayectoria de la deuda pública se mantiene en descenso, acercándose al umbral del 100 por ciento del producto interno bruto. No obstante, la sostenibilidad de este impulso económico enfrenta riesgos derivados de la inestabilidad geopolítica global y la volatilidad en los precios de los productos básicos. Debido a que Cabo Verde es un importador neto de energía y alimentos, las presiones inflacionarias podrían erosionar el poder adquisitivo de los hogares y ralentizar el consumo privado en los próximos años. Por consiguiente, el fortalecimiento de los amortiguadores fiscales y la preservación de las reservas internacionales son acciones esenciales para navegar un entorno externo cada vez más incierto.

    A pesar de los logros macroeconómicos, la fragmentación geográfica del archipiélago impone limitaciones sustanciales al desarrollo de mercados integrados y a la movilidad laboral. La debilidad en la conectividad entre islas se identifica como un obstáculo determinante que frena el crecimiento liderado por el sector privado y restringe el desarrollo de cadenas de valor nacionales. Visto que la oferta de transporte aéreo es volátil y costosa, el turismo permanece concentrado en Sal y Boa Vista, impidiendo que los beneficios económicos se extiendan de manera equitativa hacia las islas periféricas. De igual manera, el sector del transporte aéreo ha funcionado históricamente como un lastre para el crecimiento de los servicios, consumiendo en ocasiones más valor económico del que genera debido a ineficiencias operativas y altos costos de mantenimiento. Por tal motivo, la mejora de la logística resulta medular para reducir las pérdidas post-cosecha en el sector agroalimentario y potenciar la competitividad de las empresas locales. Siguiendo esta línea, la integración multimodal entre los servicios marítimos y aéreos permitiría optimizar el flujo físico de bienes y personas, reduciendo el «impuesto logístico» que actualmente afecta a las familias texanas y empresas del país.

    Por otra parte, la participación del Estado en los sectores de conectividad genera riesgos fiscales persistentes y debilita la neutralidad competitiva en el mercado. Puesto que las empresas estatales como TACV representan la principal fuente de pasivos contingentes a través de garantías gubernamentales y capitalizaciones recurrentes, la reforma del sector empresarial público es una prioridad ineludible. Debido a que los incentivos comerciales a menudo se difuminan con los mandatos de servicio público, los operadores carecen de la disciplina de costos necesaria para alcanzar la autosuficiencia financiera. A este respecto, se propone una transición hacia un modelo de apoyo presupuestario transparente y basado en el desempeño, donde las compensaciones por rutas sociales sean explícitas y se separen de la gestión comercial de las empresas. De igual manera, la privatización de funciones auxiliares, como el manejo en tierra, y la concesión de infraestructuras a operadores internacionales especializados buscan profesionalizar la gestión y atraer inversión privada. Por consiguiente, al limitar la exposición del Estado a las pérdidas operativas de las aerolíneas, se libera espacio fiscal determinante para financiar inversiones en capital humano y resiliencia climática.

    Para transformar la conectividad en un habilitador real del crecimiento, resulta imperativo ejecutar una agenda de reformas institucionales que priorice la transparencia de datos y la regulación económica efectiva. Esto implica adoptar marcos normativos que faciliten la entrada de operadores privados de tamaño adecuado, especialmente en nichos de mercado como la aviación regional y los servicios de helicópteros. Puesto que las licitaciones competitivas para las obligaciones de servicio público pueden mejorar la frecuencia y puntualidad del transporte marítimo, el enfoque debe trasladarse hacia contratos vinculados a indicadores de calidad medibles. Asimismo, la modernización de los regímenes tarifarios permitiría alinear los precios con los costos reales de operación, asegurando la previsibilidad de los ingresos para los prestadores de servicios. Visto que las lecciones de otros archipiélagos demuestran que la competencia puede coexistir con subsidios dirigidos a los residentes, Cabo Verde tiene la oportunidad de rediseñar sus esquemas de apoyo para maximizar el bienestar social. De este modo, la superación de los cuellos de botella geográficos mediante una gobernanza robusta permitirá que el país consolide su posición como una economía de ingresos medios-altos resiliente y sostenible.

    Para leer más ingrese a:

    https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/19a8e664-d24e-4647-bb1d-72e49ce9fd3a

    https://openknowledge.worldbank.org/bitstreams/3c660468-349f-4217-b164-8a981ce74505/download

  • E.DSO Technology Report on Grid Hosting Capacity Maps

    E.DSO Technology Report on Grid Hosting Capacity Maps

    Los mapas de capacidad de acogida de la red se han consolidado como una herramienta de transparencia sustancial para la transición eléctrica en Europa, actuando como la interfaz principal entre los operadores de sistemas de distribución (DSO) y los agentes del mercado. Puesto que la integración masiva de energías renovables y flotas de vehículos eléctricos ejerce una presión sin precedentes sobre las infraestructuras locales, la publicación de datos sobre la disponibilidad de conexión permite orientar las inversiones hacia las áreas más adecuadas del sistema. No obstante, la situación actual se caracteriza por una alta diversidad en las metodologías, la cobertura de niveles de voltaje y las frecuencias de actualización, lo que refleja las disparidades en la madurez digital y los marcos regulatorios de cada nación. En este escenario, el propósito fundamental de estos mapas no es solo el cumplimiento normativo, sino la facilitación de un diálogo de mayor calidad entre los operadores y los usuarios para optimizar el uso de la capacidad existente.

    Bajo esta perspectiva, el diseño y la experiencia de usuario resultan determinantes para que la información publicada sea verdaderamente útil en la toma de decisiones de inversión. Los mapas más efectivos emplean una lógica visual intuitiva, a menudo basada en códigos de colores tipo semáforo, que permite a los desarrolladores realizar un cribado preliminar de la factibilidad de sus proyectos. Prosiguiendo con este análisis, la tendencia actual favorece el desarrollo de herramientas multicapa que diferencian entre la capacidad para generación, demanda y almacenamiento, proporcionando contextos explicativos claros para evitar interpretaciones erróneas de los datos. A la par de lo mencionado, la inclusión de restricciones de niveles de voltaje superiores, mediante una coordinación estrecha con los operadores de transporte (TSO), es vital para asegurar que los mapas no emitan señales engañosas sobre una capacidad local que podría estar bloqueada aguas arriba. De este modo, la transparencia se transforma en un servicio digital orientado al cliente que reduce la incertidumbre en las colas de conexión.

    A tal efecto, la seguridad de la infraestructura y la protección de datos se presentan como parámetros de diseño que deben equilibrarse cuidadosamente con la apertura informativa. Debido a que la publicación detallada de la ubicación de activos críticos podría representar un riesgo físico o de ciberseguridad, muchos operadores optan por una divulgación basada en el riesgo que anonimiza o generaliza las geografías precisas. Esta aproximación permite mantener la utilidad comercial de los mapas sin comprometer la resiliencia del sistema nacional de energía. Por añadidura, la automatización progresiva de la recopilación y el procesamiento de datos a través de interfaces de programación de aplicaciones (API) facilita una actualización más frecuente y una mayor consistencia en la información. Igualmente, la integración de estos mapas en los planes de desarrollo de red a largo plazo ayuda a alinear las necesidades de inversión anticipada con las realidades del mercado, fomentando un ecosistema de red más resiliente y eficiente.

    En un sentido final, la publicación de mapas de capacidad no constituye una solución aislada para los problemas de congestión o las solicitudes especulativas, sino que debe integrarse en un marco más amplio de gobernanza de conexiones. Resulta indispensable que estas herramientas se vinculen con políticas de gestión de colas basadas en hitos de madurez del proyecto y con el desarrollo de productos de conexión flexible para cargas no firmes. Puesto que la armonización metodológica completa a nivel de la Unión Europea es poco realista y potencialmente contraproducente, la prioridad debe centrarse en definir estándares mínimos de metadatos y terminología que aseguren la comparabilidad de los resultados. En conclusión, la evolución de los mapas de capacidad hacia servicios digitales seguros y centrados en el usuario es un paso indispensable para acelerar la electrificación y garantizar que las redes de distribución actúen como un habilitador, y no como un obstáculo, para la neutralidad climática europea.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.edsoforsmartgrids.eu/edso-publications/e-dso-technology-report-on-grid-hosting-capacity-maps/

    https://www.edsoforsmartgrids.eu/content/uploads/2026/06/edso-report-grid-hosting-capacity-maps_final.pdf

  • Power Couples: Enhancing industrial competitiveness through electrification

    Power Couples: Enhancing industrial competitiveness through electrification

    La base industrial europea atraviesa un punto de inflexión estratégico donde la capacidad tecnológica ya no constituye el principal obstáculo para la transición energética, sino que el verdadero impedimento reside en la alineación sistémica de los marcos de inversión y la infraestructura física. Puesto que los mercados energéticos mantienen una volatilidad persistente, el desplazamiento de la demanda industrial desde los combustibles fósiles importados hacia una electricidad producida localmente permite fortalecer la resiliencia y asegurar la estabilidad de costes a largo plazo. En este contexto, surge la necesidad de transitar desde una innovación tecnológica pura hacia una ejecución a escala que integre señales de inversión estables y plazos de infraestructura que coincidan con los ritmos industriales. Debido a que la industria representa una fuente mayoritaria de emisiones, especialmente en los procesos de calor pesado, la electrificación rápida emerge como un motor determinante para la competitividad, permitiendo que las soluciones eléctricas alcancen la paridad de costes mientras ofrecen estructuras de gasto más predecibles y seguras.

    Bajo esta perspectiva, el modelo de asociaciones integradas denominado «Power Couples» propone una rediseño profundo de las colaboraciones entre actores industriales, proveedores de energía y socios de capital para optimizar de forma coordinada la carga, el suministro y el diseño de la red. A diferencia de los modelos tradicionales de agrupación de demanda, estas alianzas buscan distribuir el riesgo y compartir la infraestructura, lo que resulta en una implementación más ágil y una menor concentración de capital inicial para los participantes. Prosiguiendo con este análisis, estas estructuras comerciales emplean mecanismos como los acuerdos de compra de energía (PPA) a largo plazo, el calor como servicio y modelos de financiación público-privada para transformar exposiciones de costes volátiles en resultados bancables y predecibles. De este modo, las industrias electrointensivas actúan como anclas de demanda que justifican el refuerzo de la red, mientras que los sectores de calor de media temperatura aportan flexibilidad diaria, absorbiendo energía renovable de bajo coste y reduciendo la necesidad de generación de respaldo.

    A la par de lo mencionado, el éxito de estos proyectos depende de resolver de manera sistémica los cuellos de botella que actualmente paralizan las decisiones de inversión final, tales como la incertidumbre en los precios eléctricos y las demoras excesivas en el acceso a la red. La brecha temporal entre los plazos industriales de dos a tres años y la entrega de infraestructura eléctrica de hasta diez años crea una desalineación estructural que desincentiva el despliegue de capital. Por añadidura, la integración operativa de la electrificación en procesos existentes demanda soluciones de diseño que contemplen el almacenamiento y la flexibilidad desde el inicio, evitando que estos elementos sean considerados meros añadidos secundarios. A tal efecto, la adopción de modelos de infraestructura interactiva con la red, aplicados en centros de datos o plantas siderúrgicas, demuestra que la flexibilidad coordinada puede incluso duplicar el retorno de inversión en comparación con los despliegues aislados, convirtiendo la demanda en un activo del sistema en lugar de una carga pasiva.

    En un sentido final, la competitividad futura de Europa estará ligada a su habilidad para sistematizar estos modelos de asociación a gran escala, integrando el valor sistémico de la energía directamente en el caso de negocio industrial. Resulta indispensable que los responsables políticos faciliten marcos de aprobación acelerada y que los operadores de red publiquen mapas de capacidad transparentes que reduzcan la incertidumbre para los desarrolladores. Así mismo, el escalamiento de la electrificación exige pasar de una ejecución fragmentada a una planificación coordinada que considere el resultado industrial final como el eje rector de todo el diseño energético. Puesto que regiones competidoras ya avanzan en modelos de bajo coste, la capacidad de los actores europeos para activar la demanda mediante estructuras bancables de off-take y distribución de riesgos definirá quién liderará el sistema energético del mañana. Por lo tanto, la transición hacia una economía descarbonizada solo será sostenible si se construye sobre una arquitectura de confianza y una orquestación digital que sincronice la disponibilidad de energía limpia con las necesidades productivas de la sociedad.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.eurelectric.org/publications/industrial-electrification-power-couples/

    https://www.eurelectric.org/wp-content/uploads/2026/05/Power-Couples_Final-report_20.05.2026.pdf

  • TOWARDS A FUTURE OF MORE AND BETTER ENERGY – World Energy Council Annual Report and Accounts 2025

    TOWARDS A FUTURE OF MORE AND BETTER ENERGY – World Energy Council Annual Report and Accounts 2025

    El panorama energético global se encuentra inmerso en una realidad de múltiples velocidades y direcciones donde la seguridad, la asequibilidad y la sostenibilidad ambiental operan bajo tensiones estructurales crecientes. En este entorno marcado por la fragmentación geopolítica, la misión de promover un suministro y uso sostenible de la energía para el beneficio de todas las personas adquiere una relevancia renovada mediante el concepto de «Humanizar la Energía». Esta visión desplaza el enfoque tradicional centrado únicamente en la oferta tecnológica hacia un modelo que sitúa a las comunidades y a la experiencia humana en el centro de las decisiones estratégicas. Debido a que la transición energética ya no es una historia global singular sino un mosaico de trayectorias locales interdependientes, resulta vital contar con infraestructuras de confianza que permitan a los gobiernos, la industria y la sociedad civil navegar estas complejidades sin perder de vista la equidad social.

    Bajo esta perspectiva, el marco del Trilema de la Energía Mundial evoluciona desde un simple sistema de calificación comparativa hacia una lente de liderazgo dinámica que ayuda a interpretar cambios rápidos y a gestionar compromisos difíciles en tiempo real. El recalibrado de sus dimensiones refleja una comprensión más amplia de la seguridad como una capacidad de resiliencia sistémica, una equidad centrada en la justicia y el acceso significativo, y una sostenibilidad que trasciende las emisiones para incluir la integridad de los recursos naturales. Prosiguiendo con este hilo conductor, el Monitor de Problemas de Energía Mundial de 2025 revela que los precios de los productos básicos y la infraestructura de las redes de transmisión son las mayores incertidumbres y prioridades de acción para los líderes mundiales. Así mismo, el análisis identifica puntos ciegos persistentes relacionados con la aceptación social y la economía circular, elementos que determinan si los proyectos de infraestructura logran avanzar o se estancan por falta de respaldo ciudadano o viabilidad ecológica.

    A la par de estas herramientas analíticas, el fomento de la innovación y el desarrollo de talento joven constituyen pilares indispensables para asegurar la continuidad del impacto institucional durante el próximo siglo. Programas como «Future Energy Leaders» y los premios «Start Up Energy Transition» conectan a una nueva generación de profesionales y emprendedores con mercados, inversores y tomadores de decisiones, acelerando la llegada de soluciones disruptivas en almacenamiento térmico y circularidad de materiales. De igual manera, la integración de iniciativas de género busca abordar la disparidad histórica en el sector, reconociendo que los senderos sostenibles solo pueden construirse si se incorporan perspectivas y experiencias diversas en todos los niveles de gestión. En virtud de lo anterior, la actividad de los comités nacionales en más de cien países permite que estos marcos globales se traduzcan en acciones locales concretas, facilitando el intercambio de mejores prácticas y el aprendizaje mutuo frente a choques sistémicos como los eventos climáticos extremos o las crisis de suministro.

    En un sentido final, la organización se prepara para su vigésimo séptimo Congreso Mundial de la Energía en Riad, centrado en la implementación práctica y en el reequilibrio de los resultados para que la ambición climática sea creíble y duradera. El fortalecimiento de la resiliencia operativa y financiera de la secretaría, junto con una revisión estratégica liderada por la junta, busca garantizar que las estructuras de gobernanza sean transparentes y aptas para los desafíos de la década de 2030. Puesto que la demanda de electricidad se acelera por el impulso de la inteligencia artificial y el desarrollo humano, la capacidad de actuar bajo una profunda incertidumbre se convierte en una disciplina de liderazgo indispensable. Por consiguiente, la transición desde el debate hacia la entrega de soluciones tangibles define el camino a seguir, operando como un puente entre las fronteras planetarias y la experiencia vivida de miles de millones de personas. Al consolidar estas redes de colaboración, se aspira a mover el sistema energético desde la tensión hacia la fortaleza, asegurando un futuro de más y mejor energía para todos.

    Para leer más ingrese a:

    https://file-eu.clickdimensions.com/worldenergyorg-a2z7l/files/annualreportandaccounts2025_compressed.pdf

  • Europe’s energy storage capacity surges past nuclear as system needs grow

    Europe’s energy storage capacity surges past nuclear as system needs grow

    La expansión del mercado europeo de almacenamiento de energía ha alcanzado un hito histórico al superar los 102.7 GW de capacidad instalada, una cifra que por primera vez sitúa a esta tecnología por delante de la capacidad nuclear en el continente. Este cambio de paradigma ocurre en un periodo donde el número de reactores operativos ha mostrado un descenso constante, motivado principalmente por el desmantelamiento de plantas en naciones con políticas de transición rígidas. Alemania lidera esta tendencia restrictiva con el cierre de aproximadamente 11 GW de potencia nuclear, mientras que Reino Unido y Bélgica han seguido una senda similar de retiro de activos desde mediados de la década pasada. No obstante, el almacenamiento electroquímico ha logrado absorber parte de las necesidades del sistema, registrando adiciones récord que reflejan una confianza renovada en las soluciones de flexibilidad frente al declive de las fuentes de generación tradicionales. Puesto que la electrificación de sectores como el transporte y la calefacción continúa avanzando, la capacidad de estas baterías para estabilizar la red se vuelve cada vez más necesaria para el funcionamiento de una economía descarbonizada.

    El dinamismo del sector se manifiesta de forma diferenciada a través de los segmentos detrás del medidor y frente al medidor, con una concentración geográfica que favorece a las economías con incentivos solares maduros. Alemania e Italia dominan la instalación de baterías residenciales y comerciales, apoyadas por la adopción de tarifas dinámicas y la integración de sistemas de almacenamiento con paneles fotovoltaicos. Por el contrario, en el segmento de gran escala, Gran Bretaña e Italia se posicionan a la vanguardia gracias a mercados de capacidad bien establecidos y esquemas de apoyo gubernamentales específicos. A pesar del retiro de reactores mencionado anteriormente, resulta llamativo que tanto Reino Unido como Bélgica hayan reactivado recientemente sus planes nucleares, lo que sugiere una convivencia futura de diversas tecnologías para garantizar la estabilidad del suministro ante picos de demanda. Esta dualidad estratégica resalta la importancia de integrar el almacenamiento con otras fuentes de base para gestionar de forma eficiente la intermitencia de las renovables en expansión, permitiendo que el sistema eléctrico evolucione hacia una mayor resiliencia.

    Hacia el año 2030, las proyecciones para el almacenamiento a gran escala han sido revisadas al alza en un veinticinco por ciento, fundamentadas en una cartera de proyectos más robusta y en la necesidad de flexibilidad ante el aumento del consumo eléctrico industrial. Para que este potencial se materialice, es imperativo que las autoridades nacionales aseguren condiciones de competencia equitativas en todos los mercados eléctricos. La agilización de los permisos de conexión a la red y el diseño de subastas tecnológicamente neutras se presentan como factores determinantes para reducir los tiempos de implementación de nuevos activos energéticos. De igual modo, el desarrollo de mecanismos de capacidad que valoren adecuadamente la estabilidad aportada por las baterías permitirá que los proyectos alcancen la viabilidad financiera necesaria sin depender únicamente de la volatilidad de precios a corto plazo. Dada la magnitud de los retos de infraestructura, el foco de la industria está virando hacia la optimización de las redes existentes para permitir un flujo de energía bidireccional más eficiente y seguro.

    La solidez de estas previsiones descansa en una metodología rigurosa que diferencia entre la validación de datos históricos de proyectos en operación y el análisis de factores macroeconómicos a largo plazo. Para el almacenamiento de gran escala, el seguimiento se realiza mediante el monitoreo de anuncios de inversión, resultados de subastas y solicitudes de planificación, asignando fechas probables de entrada en servicio basadas en el estado real de desarrollo. En cuanto al segmento doméstico, la investigación se apoya en consultas directas con los actores del mercado para estimar las tasas de saturación y el impacto de los incentivos locales en la demanda ciudadana. Al integrar proyecciones de fotovoltaica y agendas de electrificación industrial, se obtiene una visión panorámica que permite ajustar los objetivos de descarbonización a la capacidad real de respuesta del sector industrial y las empresas de servicios públicos. Por lo tanto, el monitoreo constante de estas variables asegura que los tomadores de decisiones cuenten con información precisa para orientar las inversiones hacia las áreas de mayor necesidad sistémica.

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    Europe’s energy storage capacity surges past nuclear as system needs grow

  • The Cost of Permitting Delays: Long-Term Impacts on Electricity Prices and System Reliability

    The Cost of Permitting Delays: Long-Term Impacts on Electricity Prices and System Reliability

    A lo largo de las próximas dos décadas, los retrasos en la obtención de permisos y en la interconexión de infraestructuras eléctricas modificarán significativamente el funcionamiento del mercado mayorista de electricidad en la región de PJM. Este cambio acontece en un contexto donde la demanda energética aumenta debido al crecimiento de centros de datos, cargas de inteligencia artificial, la electrificación y la reubicación de manufacturas en territorio nacional. Cuando los plazos de entrega de proyectos de infraestructura se convierten en la limitante predominante, el sistema favorece recursos que pueden activarse rápidamente, desplazando la inversión hacia tecnologías menos firmes. Esta dinámica provoca un escenario donde la demanda se satisface con una capacidad instalada mayor, pero que no garantiza la confiabilidad en momentos críticos, dando lugar a costos eléctricos mayoristas más elevados, dependencia de generación marginal más costosa y aumentos en emisiones durante períodos de alta tensión del sistema.

    Este fenómeno revela que los retrasos en permisos no solo detienen temporalmente el desarrollo de nueva infraestructura, sino que modifican la trayectoria de inversión durante largos plazos. Para analizar estas consecuencias, se aplicó un enfoque que comparó tres escenarios bajo condiciones similares de crecimiento, costos y demanda: uno sin restricciones donde los proyectos se despliegan sin demora; otro que incluye restricciones por la capacidad limitada de la cola de interconexión; y un tercero que considera además los retrasos por revisiones ambientales y permisos locales. Mediante el uso de un modelo avanzado de optimización y simulación del sistema eléctrico, se observó que a medida que se consolidan las restricciones en la interconexión y permisos, los costos totales del sistema tienden a incrementarse de manera persistente, acompañados de una reducción en la eficiencia y un deterioro en la confiabilidad.

    Las consecuencias operativas muestran que estas limitaciones inducen una mayor dependencia en unidades generadoras menos eficientes y más caras, desplazando la producción hacia el extremo menos competitivo de la curva de oferta. Tal realidad incrementa las emisiones contaminantes durante el período en que crece la demanda y antes de que las nuevas capacidades se incorporen plenamente. Por otro lado, la aparición de déficits eléctricos temporales refleja la incapacidad del sistema para entregar la electricidad requerida en años críticos, exponiendo a la región a riesgos de cortes y pérdidas económicas. Además, los aplazamientos en la construcción y entrada en operación de plantas firmes provocan que el sistema requiera, con posterioridad, de una mayor cantidad de capacidad total para compensar la falta inicial, lo que resulta en una mayor inversión física pero con menor eficiencia en el conjunto.

    El retraso en la implementación de infraestructura en PJM demuestra que las decisiones de inversión terminan orientadas más por la facilidad y rapidez de despliegue que por el valor real para el sistema. Así, la demora en los permisos genera no solo un alza sostenida en los costos eléctricos, sino también una reducción permanente en la calidad y confiabilidad del suministro durante períodos esenciales de demanda. Aunque en el largo plazo los niveles globales de emisiones tienden a converger, el camino recorrido es más contaminante mientras persisten los retrasos. El equilibrio entre economía, confiabilidad y sostenibilidad depende entonces de mejorar los procesos de entregas y aprobaciones, asegurando que las infraestructuras necesarias se construyan en los tiempos adecuados para satisfacer la creciente demanda energética derivada de transformaciones tecnológicas y económicas.

    Para leer más ingrese a:

    https://usea.org/sites/default/files/Energy%20Exemplar%20USEA%20Cost%20of%20Permitting%20Delays%20-%20Final%20Report_0.pdf

  • Speed to Power: Solutions for Accelerating Large Load Connections

    Speed to Power: Solutions for Accelerating Large Load Connections

    La integración acelerada de grandes cargas eléctricas, tales como centros de datos, minería de criptomonedas y flotas de vehículos eléctricos, ha generado una serie de obstáculos administrativos y técnicos que ralentizan la conexión de estos usuarios a la red. Esta situación obliga a los planificadores, operadores y reguladores a buscar soluciones innovadoras que superen los cuellos de botella actuales en los procesos de interconexión. Mediante la identificación de cuarenta y un soluciones potenciales distribuidas en cinco áreas funcionales, se busca ofrecer un marco que mejore la transparencia y la certidumbre de los procesos de distribución y transmisión. Puesto que la incertidumbre en los pronósticos de carga puede derivar en la construcción insuficiente o excesiva de infraestructura, el desarrollo de métodos de previsión más precisos y coordinados se presenta como una labor prioritaria para evitar riesgos económicos para las empresas de servicios públicos. De este modo, la separación de los pronósticos de grandes cargas de los clientes convencionales permite una mejor caracterización del mercado y una mayor rendición de cuentas sobre la precisión de los datos suministrados por los solicitantes de servicio.

    Bajo esta perspectiva, el proceso de interconexión requiere reformas que incrementen la eficiencia de los estudios técnicos y reduzcan las solicitudes especulativas mediante incentivos adecuados. Esto incluye el establecimiento de umbrales claros para las grandes cargas y la coordinación estrecha entre los procesos de planificación de recursos y la expansión de las redes de transporte y distribución. Además, la creación de servicios de interconexión más flexibles y rápidos, como el servicio provisional o el uso de capacidad excedente, permite que los clientes comiencen a operar incluso antes de que se completen todas las actualizaciones de red necesarias. Asimismo, la opción de que el propio cliente construya sus instalaciones de conexión puede reducir los tiempos totales de implementación, siempre que se cumplan los estándares de seguridad y calidad del sistema. Por otra parte, la flexibilidad en la adquisición de equipos por parte de las empresas de servicios públicos, realizada fuera de los ciclos normales de planificación, ayuda a mitigar las demoras derivadas de las interrupciones en la cadena de suministro global.

    Siguiendo este hilo conductor, la gestión operativa de estas cargas masivas demanda una mayor integración en los mercados de energía en tiempo real y la provisión de servicios de reserva operativa. Las grandes cargas pueden contribuir a la estabilidad del sistema mediante su participación en programas de respuesta a la demanda o a través de la aceptación de servicios de transmisión no firmes que permitan su desconexión en periodos de estrés local o sistémico. Igualmente, la asignación de costos y el diseño de tarifas resultan determinantes para evitar transferencias de costos injustas entre los nuevos grandes usuarios y los clientes existentes. La implementación de tarifas específicas para grandes cargas que incluyan medidas de mitigación de riesgos y requisitos de servicio interrumpible asegura que los impactos económicos sean absorbidos por quienes generan la demanda adicional. Por añadidura, el acceso a tarifas mayoristas y programas de elección del cliente permite aislar los costos de generación de estas cargas, fomentando una transición hacia fuentes de energía limpia de manera responsable y económicamente viable para todas las partes involucradas.

    Para leer más ingrese a:

    https://emp.lbl.gov/publications/speed-power-solutions-accelerating

    https://eta-publications.lbl.gov/sites/default/files/2026-06/lbnl_large_loads_speed_to_power_final_1.pdf

  • Trustworthy AI for Telecom Systems

    Trustworthy AI for Telecom Systems

    La integración de la inteligencia artificial en los sistemas de telecomunicaciones de próxima generación ha dejado de ser una opción deseable para convertirse en un requisito fundacional del diseño de redes. A medida que las arquitecturas de red evolucionan hacia modelos nativos en inteligencia artificial, la gestión de la complejidad del tráfico en 5G y 6G exige sistemas capaces de tomar decisiones autónomas con una latencia mínima. No obstante, esta dependencia introduce paradojas significativas relacionadas con la seguridad y la transparencia, puesto que la naturaleza de «caja negra» de muchos algoritmos puede ocultar sesgos o vulnerabilidades ante manipulaciones externas. Por tal motivo, resulta indispensable transitar desde un enfoque centrado puramente en el rendimiento métrico hacia un marco holístico de confiabilidad que abarque la seguridad, la ética y la fiabilidad técnica por diseño. Este compromiso con la confianza no solo busca el cumplimiento de normativas estrictas como la Ley de IA de la Unión Europea, sino que pretende ganar la confianza del mercado y de los suscriptores finales.

    En este sentido, la transparencia se erige como un componente sustancial para la adopción de la inteligencia artificial en redes vivas, apoyándose en técnicas de explicabilidad que permitan comprender la lógica interna de las decisiones automatizadas. Estas herramientas ofrecen a los desarrolladores y operadores una ventana para verificar la corrección de los modelos, facilitando la identificación de casos atípicos y la realización de análisis de causa raíz ante fallos del sistema. De este modo, la explicabilidad puede aplicarse tanto a nivel de componente individual como a nivel de sistema completo, asegurando que todo el flujo de datos, desde la entrada hasta el resultado final, sea trazable y coherente con las expectativas de operación. Por ejemplo, en el aseguramiento de porciones de red o «network slicing«, las técnicas atributivas permiten predecir posibles violaciones de los acuerdos de nivel de servicio y resolverlas de manera proactiva, garantizando la estabilidad de las comunicaciones críticas. Prosiguiendo con esta idea, el uso de modelos de lenguaje de gran escala para traducir salidas técnicas complejas en explicaciones en lenguaje natural facilita la interacción entre los supervisores humanos y los agentes inteligentes.

    Por otro lado, la robustez y la seguridad de estos sistemas enfrentan amenazas crecientes que evolucionan a la par de la sofisticación de la tecnología. Los modelos tradicionales de aprendizaje automático son susceptibles a ataques de envenenamiento de datos, donde actores malintencionados introducen sesgos deliberados, o a ejemplos adversarios que provocan salidas incorrectas mediante perturbaciones casi indetectables. Al mismo tiempo, la aparición de la inteligencia artificial agentica, capaz de razonar y actuar de manera autónoma en el mundo real, introduce riesgos adicionales relacionados con las «alucinaciones» y la inyección de instrucciones no autorizadas o «prompt injection«. Debido a que estos sistemas pueden operar a velocidades que superan la percepción humana, el diseño de salvaguardas algorítmicas deterministas resulta vital para constreñir las acciones de los agentes dentro de límites seguros. La gestión de la privacidad también adquiere una dimensión crítica, exigiendo marcos de gobernanza de datos robustos que protejan la información de identificación personal y eviten la fuga de datos sensibles durante el entrenamiento o la inferencia de los modelos.

    Para concluir, el futuro de las telecomunicaciones autónomas depende estrictamente de la capacidad de construir un ecosistema digital donde la inteligencia artificial sea intrínsecamente confiable en todo su ciclo de vida. Adoptar una postura de «confianza por diseño» implica aplicar análisis de riesgo exhaustivos desde las fases más tempranas del desarrollo, integrando pruebas de invariancia y entrenamiento adversario para mejorar la resistencia del sistema. Así mismo, el mantenimiento de esquemas de «humano en el bucle» asegura que las personas retengan la autoridad final sobre las decisiones de alto impacto, proporcionando un nivel de supervisión necesario en entornos donde los errores pueden tener consecuencias drásticas. Por consiguiente, los desarrolladores y proveedores de servicios deben colaborar en la creación de estándares globales y códigos de práctica que reflejen los matices de la inteligencia artificial moderna, permitiendo que la innovación florezca en un entorno seguro y predecible. Solo mediante este enfoque multidimensional se logrará que las redes 5G y 6G alcancen su máximo potencial, ofreciendo características sin precedentes con una integridad y fiabilidad que las haga merecedoras de la confianza pública universal.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.ericsson.com/en/reports-and-papers/white-papers/trustworthy-ai-for-telecom-systems

    https://www.ericsson.com/49ddaf/assets/local/reports-papers/white-papers/2026/trustworthy-ai-for-telecom-systems.pdf

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La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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