Microgrid Knowledge describe cómo los propietarios de vehículos eléctricos empiezan a recibir ingresos cuando sus baterías participan en programas bidireccionales. La tecnología vehículo-red permite cargar cuando la energía es más barata y entregar electricidad a la red, una vivienda o un edificio cuando las tarifas son altas o el sistema está exigido. La propuesta convierte al vehículo en una microred móvil y en recurso de flexibilidad.
La publicación presenta pilotos de PG&E en California y el nuevo programa de National Grid y Eversource en Massachusetts. Estos últimos trabajan con Sunrun, EnergyHub y The Mobility House para incorporar vehículos compatibles al programa ConnectedSolutions, que desde 2016 usa recursos flexibles como termostatos, baterías y cargas industriales. Los participantes requieren vehículos y cargadores bidireccionales compatibles, autorización de interconexión y capacidad de operar en paralelo con la red. EnergyHub coordinará eventos de despacho respetando preferencias de carga y disponibilidad del vehículo.
Para directivos de tecnología, el avance muestra que la movilidad eléctrica no debe verse solo como nueva demanda. Con control adecuado, puede aportar reducción de picos, respaldo, ingresos al usuario y menor costo sistémico. La operación exige plataformas de agregación, medición de energía exportada, liquidación de incentivos, ciberseguridad, interoperabilidad de cargadores y reglas de interconexión. Para Colombia, esta tendencia anticipa la necesidad de preparar regulación, infraestructura de medición y sistemas comerciales antes de que el parque eléctrico crezca masivamente. Su expansión exige estándares de cargadores, acuerdos con fabricantes, protección de baterías, experiencia sencilla del usuario y reglas claras de remuneración y participación agregada.
Para leer más ingrese a: