El siguiente documento explora en detalle la imperativa necesidad de una infraestructura de servicios públicos robusta para respaldar la creciente electrificación de las flotas de camiones. Con el aumento de la prevalencia de vehículos eléctricos, se destaca que los camiones y autobuses representan una porción considerable de las emisiones de transporte. Aunque la disponibilidad de camiones eléctricos está en ascenso, especialmente en categorías como las furgonetas de reparto y los autobuses de tránsito, se resalta que este cambio hacia la electrificación presenta desafíos significativos en términos de demanda de energía que las empresas de servicios públicos deben abordar. Un aspecto clave es el considerable aumento en las necesidades de energía, por tanto, los sitios de carga para flotas de camiones pueden requerir varios megavatios de potencia, equivalente a la demanda de grandes fábricas. Esto se debe a las grandes baterías de los camiones y al hecho de que múltiples vehículos pueden cargar simultáneamente en una flota. Se señala que, para satisfacer estas necesidades, se requerirán actualizaciones en la distribución eléctrica, como la instalación de nuevos transformadores, alimentadores y, en algunos casos, la construcción de subestaciones completas. Además, se menciona que la planificación de estas actualizaciones de infraestructura lleva años, lo que subraya la importancia de que las empresas de servicios públicos comiencen a evaluar las necesidades de carga de sus clientes y las incorporen en sus planes de distribución a largo plazo, abarcando períodos de 10 a 20 años. El documento también ofrece estudios de casos de empresas de servicios públicos y estados líderes que están adoptando una postura proactiva frente a este desafío emergente, destacando ejemplos en California, Nueva York, Massachusetts, Illinois y el noroeste del Pacífico. Se hace hincapié en que estos esfuerzos de planificación anticipada son cruciales para permitir la electrificación efectiva de vehículos medianos y pesados en el plazo necesario para reducir las emisiones de transporte. En resumen, la integración de flotas de camiones eléctricos en la red eléctrica requiere una planificación cuidadosa y a largo plazo por parte de las empresas de servicios públicos, en colaboración con los reguladores y las partes interesadas, para garantizar una transición suave hacia un futuro más sostenible.
El documento destaca la crítica necesidad de que la infraestructura de servicios públicos respalde la electrificación de las flotas de camiones. Por ejemplo, la Inflation Reduction Act ofrece un crédito fiscal federal del 30% de hasta $40,000 por vehículo eléctrico de tamaño medio o pesado. Además, a finales de 2022, se estimaba que más de 5,000 vehículos de tamaño medio y pesado de cero emisiones estaban circulando en las carreteras de Estados Unidos. También se destaca que se estima un aumento del 56% en la carga máxima para las empresas de servicios públicos de California para 2035 debido en gran medida a los vehículos eléctricos, lo que requerirá hasta $50 mil millones en infraestructura adicional de distribución. Estas cifras resaltan la magnitud del desafío y la inversión necesaria para facilitar la transición hacia una movilidad más sostenible.
Principio del formulario Las empresas de servicios públicos necesitan planificar sus sistemas de distribución para satisfacer la demanda localizada de energía de los cargadores de vehículos eléctricos, que se concentrarán en lugares como los depósitos de flotas. Las necesidades de energía para camiones y autobuses son generalmente mayores que para automóviles porque los camiones tienen baterías más grandes. Por ejemplo, una batería de autobús de tránsito Tesla almacena de 220 a 660 kWh mientras que una batería de automóvil Tesla Model 3 almacena 82 kWh. Una flota de tránsito de 100 autobuses en un aeropuerto utiliza 13 MW de potencia de cargadores lentos y rápidos, similar a una gran fábrica. Una estimación para alimentar una flota de 200 furgonetas de reparto en un centro de cumplimiento de Amazon es de aproximadamente 4 MW. Los camiones eléctricos actuales de 18 ruedas consumen hasta aproximadamente 250 kW pero el Tesla Semi consume alrededor de 1 MW. Se está desarrollando un estándar para la carga de 1 MW y a veces incluso de 2 MW por vehículo. Una propuesta sugiere instaladores cada 100 millas a lo largo de la I-5 en California, cada uno con una carga pico de 23.5 MW. Un estudio estimó que las flotas en paradas de camiones en Massachusetts y Nueva York para 2045 requerirán al menos 5 MW y algunas pueden necesitar hasta 40 MW. Satisfacer estas necesidades de energía a menudo requerirá mejoras en los sistemas de distribución, alimentadores y subestaciones, a veces incluso incluyendo nuevas subestaciones que cuestan $4-35 millones. Las pautas generales establecen que las cargas superiores a 5 MW generalmente requieren mejoras en la distribución mientras que las cargas superiores a 10 MW pueden requerir bancos de transformadores nuevos o mejoras en subestaciones.
En un mismo sentido, se discute sobre las necesidades de carga de vehículos eléctricos para camiones medianos y pesados en Estados Unidos. Se señala que la infraestructura de carga será particularmente importante en áreas urbanas, a lo largo de las principales rutas de camiones y en ciertas regiones como el corredor California-Texas, Florida, la Costa Oeste y el Noreste. Estas áreas se proyectan que tendrán una demanda eléctrica sustancial de camiones eléctricos para 2030. Se proporcionan estudios de casos sobre programas y políticas de carga de camiones eléctricos en varios estados, con un enfoque en California, donde las agencias estatales y organizaciones han estado financiando proyectos de demostración para camiones y autobuses eléctricos durante años. Se discuten programas dirigidos por dos empresas de servicios públicos de California – Southern California Edison y Pacific Gas & Electric – que ayudan a financiar la infraestructura de carga de vehículos eléctricos para flotas medianas y pesadas. Ambos programas cubren algunos costos de la empresa de servicios públicos y del cliente para instalar cargadores y requieren que las flotas adquieran un número mínimo de vehículos eléctricos. Se espera una mayor participación en estos programas a medida que aumenta la disponibilidad de vehículos y las regulaciones exigen la electrificación. Se está trabajando con las flotas para planificar las necesidades de carga y las mejoras en los sistemas de distribución. Paralelamente, se discuten los esfuerzos de PG&E para comprender y planificar la electrificación de flotas en California. Se señala que PG&E está recopilando datos detallados sobre las flotas actuales, utilizando pronósticos de agencias estatales y encuestando a los propietarios de flotas para incorporarlos en una herramienta de pronóstico geoespacial. Esta herramienta informa el plan de distribución anual de PG&E y la evaluación de necesidades de la red mirando 10-12 años hacia el futuro. PG&E anticipa que las necesidades de las flotas requerirán algunas mejoras en la red en planes futuros. También se discuten programas y pilotos en Nueva York para apoyar la electrificación de flotas. Las empresas de servicios públicos están llevando a cabo programas de preparación de vehículos ligeros y pilotos de vehículos medianos/pesados. Un procedimiento está examinando barreras y programas potenciales a gran escala. Las escuelas deben comprar autobuses de emisión cero a partir de 2027 y hacer la transición completa para 2035. Con Edison y National Grid están brindando servicios de asesoramiento y pilotos, aunque la adopción ha sido limitada debido a los altos costos para el cliente. Ambas empresas de servicios públicos están analizando las ubicaciones de las flotas y manteniendo conversaciones con las flotas para comprender los impactos futuros en la red. El expediente de la NYPSC está considerando expandir incentivos e implementar una planificación proactiva de la red. Estudios recientes encontraron que las inversiones de las empresas de servicios públicos pueden beneficiar a todos los clientes y que muchos alimentadores de distribución requerirán mejoras para soportar flotas electrificadas.
El análisis detallado aborda la implementación de programas y planes de electrificación de flotas de vehículos eléctricos en diversos estados de los Estados Unidos. En Massachusetts, se destaca la presencia de programas de electrificación de flotas por parte de las empresas de servicios públicos National Grid y Eversource. National Grid ha desarrollado un programa integral que incluye estudios de flotas, incentivos para infraestructura, descuentos por carga realizada fuera de horas pico, y rebajas en los cargos por demanda. Por su parte, Eversource amplió su programa en el año 2023 para incluir servicios de asesoramiento de flotas y cobertura de costos de preparación. Además, en Massachusetts se ha establecido un Consejo Asesor de Modernización de la Red para revisar los planes de modernización de las empresas de servicios públicos, con estudios en curso sobre las necesidades de electrificación en el Puerto de Boston y los costos totales de actualización de la distribución eléctrica. Asimismo, al abordarse la electrificación de flotas de vehículos comerciales incluye la participación de diversas entidades y empresas clave en este ámbito. La Comisión de Servicios Públicos de California (CPUC) y el Departamento de Transporte de California (Caltrans) están involucrados en la implementación de programas y políticas para promover la adopción de vehículos eléctricos en flotas comerciales en el estado. El Consejo Estadounidense para una Economía Eficiente en Energía (ACEEE) y el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) han realizado análisis y estudios sobre la electrificación de flotas de vehículos. Además, empresas como National Grid y Portland General Electric (PGE) han desarrollado programas para respaldar la transición de flotas comerciales a vehículos eléctricos. UPS se destaca como una empresa que está explorando la electrificación de su flota de vehículos de reparto. En el ámbito de la fabricación de vehículos eléctricos, se menciona a Tesla y Rivian, empresas reconocidas por su innovación en tecnología de vehículos eléctricos, incluyendo camiones y autobuses, lo cual es relevante para la electrificación de flotas comerciales. En Illinois, una nueva ley ha exigido a las empresas de servicios públicos desarrollar planes de «electrificación beneficiosa», incluyendo para flotas de vehículos. Se han llevado a cabo talleres para discutir las necesidades y oportunidades de las flotas, y Commonwealth Edison ha presentado un plan que se centra en comunidades de bajos ingresos e incluye incentivos para vehículos, infraestructura y educación. Este plan asigna la mayor parte de los fondos a incentivos para vehículos y una parte a incentivos para infraestructura y tecnología. La importancia de una planificación proactiva para preparar las redes eléctricas para la creciente demanda de electrificación de flotas, especialmente de camiones, se destaca como un aspecto fundamental, enfatizando la necesidad de una gestión efectiva de los impactos en la red y los costos asociados a medida que la electrificación de flotas comerciales se expande.
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