La digitalización en el sector turístico de Italia se encuentra en un proceso de transformación que afecta tanto a las empresas como a las instituciones públicas, y que requiere una atención específica para potenciar su desarrollo. En primer lugar, la adopción de tecnologías digitales permite a las empresas del ámbito turístico ampliar sus canales de venta y mejorar el servicio al cliente, facilitando el acceso a nuevos mercados y optimizando las operaciones internas. Sin embargo, el grado de implementación varía considerablemente dependiendo del tamaño de la empresa y de su ubicación, lo que crea brechas que en ocasiones limitan su competitividad. Es conveniente, por tanto, identificar las necesidades particulares de cada segmento dentro del sector y establecer indicadores claros para medir el progreso en digitalización, como el nivel de uso de tecnologías específicas o la proporción de ventas vía plataformas digitales. La visión estratégica para impulsar avances en digitalización incluye acciones concretas, tales como la realización de encuestas y análisis sistemáticos que permitan entender los niveles de competencias digitales, las tecnologías empleadas y las dificultades específicas en cada subsegmento. Para ello, resulta necesario fortalecer las capacidades institucionales, incluyendo la colaboración con institutos de investigación y organismos estadísticos nacionales, con el propósito de obtener datos confiables y de calidad que orienten las políticas públicas. Asimismo, la integración de estos indicadores en plataformas existentes, como hubs digitales sectoriales, facilita el acceso y análisis de información para quienes toman decisiones, tanto a nivel regional como nacional.
No obstante, los obstáculos no solo derivan del nivel de digitalización en sí, sino también de aspectos que pueden limitar el proceso de adopción, como la escasez de habilidades digitales en la fuerza laboral, costes asociados a la seguridad informática o la falta de conocimientos sobre tecnologías emergentes. Para superar estas barreras, se propugna por desarrollar planes específicos de capacitación y formación, con énfasis en pequeñas y micro empresas, que aborden desde habilidades básicas hasta competencias en liderazgo digital y gestión de innovaciones tecnológicas. La formación continua y la creación de ecosistemas de apoyo, mediante hubs y aceleradoras, permiten acelerar la incorporación del conocimiento y las prácticas digitales. Por otra parte, la estructura del ecosistema digital en Italia exige la coordinación efectiva entre diferentes actores públicos y privados. La implementación de plataformas de intercambio de información, de redes de colaboración y de centros de competencia en distintas regiones contribuye a reducir solapamientos y aumentar la cooperación. La alineación con estrategias nacionales e internacionales garantiza coherencia y respaldo suficiente para los esfuerzos desplegados. La gestión de estos espacios requiere liderazgo claro, comunicación efectiva y una planificación que asegure la sostenibilidad de las iniciativas a largo plazo.
El apoyo a las pequeñas y medianas empresas, tanto en la incorporación de nuevas tecnologías como en la seguridad digital, resulta fundamental en este contexto. Aunque la adopción de herramientas básicas de digitalización ha mostrado avances, aún persisten dificultades para la incorporación de tecnologías más avanzadas, como la inteligencia artificial. La existencia de obstáculos en infraestructura tecnológica, junto con necesidades de inversión significativa, limita en algunos casos la capacidad de estas empresas para aprovechar al máximo las oportunidades digitales. Se recomienda, por ello, fomentar la mejora continua en infraestructura digital, ofrecer asesoramiento sobre tecnologías emergentes y facilitar recursos financieros específicos para apoyar la innovación digital. La estrategia de apoyo también debe considerar la construcción de capacidades tanto en gestión como en habilidades técnicas, tomando en cuenta las diferentes realidades del sector turístico en distintas regiones. La formación especializada, además de acciones de sensibilización, puede potenciar un uso más efectivo de las herramientas digitales y abrir nuevas oportunidades de innovación. La colaboración con los sectores privado y académico, así como la simplificación de procedimientos administrativos, resulta imprescindible para facilitar el proceso de digitalización en las pequeñas y medianas empresas del sector.
En definitiva, avanzar en la digitalización del sector turístico de Italia exige un trabajo conjunto, apoyado en datos sólidamente recopilados y en políticas públicas que faciliten la capacitación, la infraestructura y la colaboración. La adopción de tecnología debe ser vista como un proceso continuo y adaptable, que requiere destrezas, recursos y una visión integral para potenciar el impacto positivo en la calidad del servicio, la competitividad y la sostenibilidad del sector en un entorno cada vez más digital.
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