Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Playbook on Digital Social Protection Delivery Systems: Towards Dynamic Inclusion and Interoperability

    Playbook on Digital Social Protection Delivery Systems: Towards Dynamic Inclusion and Interoperability

    Los tiempos actuales se definen por una policrisis y desafíos globales a largo plazo. La pandemia de COVID-19, el cambio climático, los conflictos, las presiones inflacionistas, la inseguridad alimentaria y una gobernanza deficiente siguen presagiando retrocesos en el capital humano y la inversión de los descensos de la pobreza, con consecuencias para la productividad y el crecimiento económico. En el ecuador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, la asombrosa cifra de 670 millones de personas sigue padeciendo pobreza extrema. Aunque la protección social se amplió en respuesta a la crisis de COVID-19, 4.000 millones de personas siguen careciendo de cualquier forma de protección social. A pesar de estas pruebas, este es un momento de grandes posibilidades para hacer las cosas de forma diferente en los programas de protección social, para adaptarse y cambiar de marcha. El concepto de inclusión dinámica y de coordinación de los distintos actores se ha vuelto más importante que nunca para que las personas puedan gestionar los riesgos de su ciclo vital y para que los gobiernos puedan anticiparse a los choques y responder a una crisis en expansión. Cuando los sistemas de protección social son dinámicos, inclusivos y facilitan la coordinación de diversos actores, contribuyen a situar a las personas vulnerables en el centro de la ejecución de los programas sociales. Desarrollar un marco dinámico e interoperable que permita la coordinación y articulación de las medidas de protección social es primordial para maximizar su impacto de forma inclusiva. El panorama tecnológico actual -y el del futuro- ofrece nuevas posibilidades a los gobiernos para prestar servicios sociales a la población, especialmente a los pobres, los habitantes de zonas rurales, los que viven en zonas remotas y los vulnerables. El crecimiento acelerado de la tecnología presenta una oportunidad única para resolver retos de desarrollo insolubles, sin dejar de ser conscientes de los riesgos e incógnitas asociados. El aprovechamiento de las nuevas fuentes de datos y tecnologías, como la inteligencia artificial (IA), tiene que ir más allá de lo «digital», ayudando a limitar la exclusión en la ejecución de los programas sociales -especialmente para los pobres y vulnerables, los rezagados y los que tienen un acceso limitado o nulo a Internet- al tiempo que se garantiza la protección y la privacidad de los datos. La ejecución de programas de protección social en un mundo cada vez más digital exige un planteamiento global y sistémico para crear infraestructuras compartidas que funcionen de forma integral para todo el gobierno, incluso cuando los puntos de partida procedan de iniciativas fragmentadas. No se trata en absoluto de un concepto nuevo. El enfoque de la infraestructura pública digital (IPD) esbozado por el G20 ofrece una continuidad moderna a esa conceptualización de todo el gobierno. Los programas de protección social en general se beneficiarían de aprovechar el enfoque de pensamiento de sistemas compartidos sin dejar de operar dentro de sus realidades contextuales específicas y las limitaciones de trabajar con personas necesitadas. 

    Aunque los sistemas digitales de prestación de servicios se presentan aquí en el contexto de la protección social, esto no debe interpretarse como un servicio a intereses sectoriales estrechos. Los sectores tienen un papel fundamental en la creación de DPI y bienes públicos digitales (DPG) nacionales, sobre los que otras estructuras (públicas y privadas) deberían poder seguir construyendo. Esta visión es necesaria desde la perspectiva de la prestación de protección social, pero también se deriva de la naturaleza de los intercambios de datos entre estructuras organizativas y políticas, y de la aspiración de proporcionar una protección social adecuada, integral y sostenible a todos los miembros de la sociedad. El diseño de sistemas de prestación digitales para ampliar los programas sociales abarca las políticas, los datos, los procesos, la gobernanza, la tecnología y los criterios de desempeño necesarios para la prestación de protección social. Con este fin, los denominados «sistemas digitales de prestación de protección social» (DSPDS, por sus siglas en inglés) personifican un enfoque de DPI para programas sociales con inversiones entrelazadas en múltiples plataformas de servicios públicos, incluidos sistemas de identificación únicos, registros sociales dinámicos (dSR, por sus siglas en inglés), sistemas de gestión de operaciones de beneficiarios (BOMS, por sus siglas en inglés), pagos multiprograma-multiproveedor y registros integrados de beneficiarios (IBR, por sus siglas en inglés), todos ellos diseñados para ser interoperables entre sí desde su concepción. Los DSPDS también utilizan sistemas geoespaciales, de gestión de casos, de reparación de agravios y de quejas y recursos, así como una serie de fuentes multisectoriales administrativas y de macrodatos. Los DSPDS encarnan la noción de «motores invisibles» que facultan a los programas para ofrecer resultados de los gobiernos a las personas, repercutiendo en los hogares de múltiples maneras. Construir DSPDS para que sean interoperables en todo el gobierno permite la ejecución articulada de las políticas de protección social, aprovechando las complementariedades y reduciendo las redundancias entre los diferentes programas. Los sistemas de prestación de protección social son el entorno operativo para la aplicación de las prestaciones y los servicios de protección social, tendiendo puentes entre las personas y las instituciones a lo largo de toda la cadena de prestación. Los DSPDS hacen referencia a un conjunto de sistemas interoperables que intercambian información sin fisuras para facilitar la inclusión dinámica de las personas, así como la coordinación y la prestación eficaz de los programas sociales. Aportan nuevas capacidades, así como nuevos riesgos y responsabilidades con profundas implicaciones para la relación de confianza entre los gobiernos y las personas. El desempeño de estos sistemas son los «datos» recogidos de múltiples fuentes, curados, compartidos a través del consentimiento informado de individuos y hogares, y analizados para tomar decisiones políticas a través de un esfuerzo sistemático de todo el gobierno. Para los responsables de las políticas de protección social y los profesionales que trabajan en países de renta baja y media. Por un lado, la Nota de orientación establece un marco con visión de futuro para abordar las características fundamentales de los DSPDS que se extienden a los datos, los procesos, las tecnologías, las instituciones y los criterios de desempeño que intervienen en el diseño, la aplicación y la gobernanza de dichos sistemas. 

    Por otro lado, la Herramienta de Evaluación está pensada para hacer balance de los sistemas existentes a partir de la Nota Orientativa. Mientras que ciertos sistemas de componentes reciben mayor atención y constituyen el foco del Libro de Recurso (por ejemplo, dSR), no profundiza en otros componentes clave, como la identificación única y los pagos, dado que existen herramientas ISPA para dichos. En consonancia con la Junta de Cooperación Interinstitucional de Protección Social, la protección social se define como «el conjunto de políticas y programas destinados a prevenir o proteger a todas las personas contra la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión social a lo largo de su ciclo vital, haciendo especial hincapié en los grupos vulnerables.» El Libro de Escenarios se centra sobre todo en los programas de protección social no contributivos, pero los principios básicos de este informe pueden extrapolarse a los regímenes contributivos. A medida que los países avanzan hacia la protección social universal, es crucial dar prioridad al apoyo a los más pobres y vulnerables, y la asistencia social debe desempeñar un papel central. Los DSPDS no pueden funcionar en un vacío político: estos sistemas de información son un medio para alcanzar un fin, no el fin en sí mismo. Cada vez más gobiernos han adoptado políticas nacionales de protección social para establecer los objetivos estratégicos y a medio y largo plazo de los programas de protección social. Los sistemas digitales de prestación de servicios son instrumentos habilitadores para alcanzar esos objetivos políticos. Creer que una «maquinaria» más avanzada para la prestación eficiente de protección social es un fin en sí mismo podría tentar a los gobiernos y a otras partes interesadas a crear sistemas de prestación digitales muy sofisticados que aprovechen las últimas tecnologías disponibles. Sin embargo, si bien es cierto que estos sistemas pueden reportar grandes beneficios, también existen riesgos, conocidos y desconocidos, que merecen una cuidadosa atención. Las inversiones en DSPDS deben estar firmemente ancladas en sólidos marcos jurídicos y políticos que informen su diseño y proporcionen las salvaguardias necesarias para garantizar que se utilicen eficazmente para los fines previstos y estén sujetas a disposiciones generales de buena gobernanza, incluidas las disposiciones de protección de datos y ciberseguridad. Cuando se articulan con las políticas de protección social adecuadas, los sistemas de prestación pueden constituir un potente entorno operativo para la ejecución de programas. Los sistemas de prestación de protección social desempeñan diferentes funciones a lo largo de las fases de ejecución de una cadena de prestación. Estas fases son comunes a la mayoría de los programas de protección social e incluyen la evaluación (divulgación, admisión y registro, y evaluación de las necesidades y condiciones), la inscripción (determinación de la elegibilidad, inscripción y decisiones sobre el paquete de prestaciones y servicios, e incorporación), la provisión (pagos de prestaciones y prestación de servicios) y la gestión (gestión de las operaciones de los beneficiarios, incluido su cumplimiento, actualizaciones de datos, reclamaciones, salidas y resultados de los casos). 

     

    Los principales agentes interactúan a lo largo de toda la cadena de prestación: por un lado, las personas (solicitantes o beneficiarios) y, por otro, las instituciones (centrales y locales). Estas interacciones se ven facilitadas por las comunicaciones, la tecnología y la infraestructura de datos. La integración de las funciones de prestación a través de múltiples programas reduce la fragmentación, mejora la coordinación y promueve la armonización entre los programas de protección social y más allá, generando sinergias y eficiencias fiscales muy necesarias, pero lo más importante, garantizando que las personas estén efectivamente protegidas en diferentes momentos de su ciclo de vida. La creación de DSPDS requiere una orientación hacia los procesos empresariales y un enfoque de arquitectura de sistemas abierto e interoperable que permita el intercambio de datos para lograr una mayor funcionalidad, producir resultados analíticos más ricos y optimizar los costos. Un enfoque orientado a los procesos y a la cadena de suministro para crear sistemas interoperables garantiza la racionalización de los procesos de los programas de protección social y la generación, el almacenamiento, la gestión y el análisis de datos de alta calidad. El informe aborda de manera exhaustiva la importancia de implementar sistemas digitales en la entrega de protección social para lograr una inclusión dinámica y una mayor interoperabilidad. Se destaca la necesidad de adoptar tecnologías digitales para mejorar la eficiencia y efectividad de los programas de protección social, permitiendo una mayor cobertura y una distribución más equitativa de los recursos. A través de la integración de sistemas digitales, se busca facilitar el acceso de los beneficiarios a los servicios, reducir la carga administrativa y optimizar la gestión de datos para una toma de decisiones más informada. El informe resalta la importancia de armonizar cuestionarios socioeconómicos para simplificar la recopilación de datos y mejorar la gestión de la información en los registros sociales. Al consolidar múltiples cuestionarios en uno solo, se logra una mayor eficiencia en la recolección de datos, reduciendo la carga de información para los hogares y optimizando los procesos de gestión de datos en los registros sociales. Esta armonización permite la creación de cuestionarios robustos pero extensos, adaptados a las necesidades de múltiples programas, aunque la longitud de los cuestionarios puede generar fatiga en los encuestados y afectar la calidad de los datos recopilados. Además, se analiza el caso de Chile, que ha implementado diversos instrumentos de focalización para priorizar los beneficios y servicios sociales desde la década de 1980. Se mencionan instrumentos como la Ficha CAS, la Ficha de Protección Social y el Registro Social de Hogares, cada uno con enfoques metodológicos específicos para clasificar a los hogares según sus necesidades y vulnerabilidades socioeconómicas. Se destaca la evolución hacia un enfoque de vulnerabilidad en la focalización de beneficios, con la incorporación de variables como la capacidad generadora de ingresos y la verificación de datos a través de sistemas administrativos. Este caso ejemplifica la importancia de adaptar los sistemas de protección social a las necesidades cambiantes de la población y mejorar la calidad de la información mediante el uso de datos administrativos.

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • Digital Opportunities in African Businesses

    Digital Opportunities in African Businesses

    Las tecnologías digitales son un habilitador fundamental para la mayoría de las actividades empresariales. Las investigaciones demuestran que la digitalización puede fomentar el crecimiento de la productividad, el empleo, las exportaciones y los ingresos, así como ayudar a reducir la pobreza. Sin embargo, el uso productivo de las tecnologías digitales por parte de las empresas en África sigue siendo modesto y desigual, dejando un abismo entre los que están conectados y los que están desconectados. Ahora que nos encontramos en la cúspide de una era en la que la inteligencia artificial y otras tecnologías digitales avanzadas serán cada vez más cruciales, es imperativo calibrar la preparación digital de las empresas africanas y examinar cómo pueden participar plenamente en esta transición tecnológica. Este libro presenta nuevos datos y análisis destinados a ayudar a las empresas africanas a hacer un uso más pleno de las tecnologías digitales. Presenta una gran cantidad de datos nuevos, que ponen de manifiesto las disparidades en el uso digital por parte de las empresas y las oportunidades derivadas del estado actual de la digitalización en las empresas africanas. El libro ofrece detalles pormenorizados sobre la digitalización en África, profundizando en la adopción de tecnologías digitales, su uso productivo y la intensidad de dicho uso por parte de diversos tipos de empresas. También identifica posibles oportunidades de mercado para inversiones rentables en infraestructura digital, plataformas digitales y aplicaciones novedosas adaptadas a los contextos locales. Investigaciones recientes realizadas en todo el Grupo del Banco Mundial han aportado importantes lecciones políticas para los países en desarrollo a la hora de construir sus infraestructuras y economías digitales. Sobre la base de esos esfuerzos anteriores, y en colaboración con académicos, expertos del sector y profesionales de la Corporación Financiera Internacional (CFI), esta investigación abre nuevos caminos para comprender las oportunidades y los obstáculos a los que se enfrentan las empresas africanas a la hora de adoptar y utilizar de forma productiva las tecnologías digitales. También servirá de base para el diálogo entre los sectores público y privado en este ámbito crucial. Aprovechar las oportunidades digitales en las empresas africanas puede contribuir a fomentar el crecimiento integrador y a reducir la pobreza. Multitud de empresas pueden ser más rentables si utilizan las herramientas digitales de forma más productiva e intensiva. Además, unos pocos innovadores pueden descubrir formas rentables de proporcionar a las empresas africanas productos digitales necesarios y asequibles. A medida que avance la digitalización, empresas más sanas y modernas generarán empleo e ingresos. En IFC, estamos comprometidos a apoyar la visión de África de conectar a cada individuo, empresa y gobierno para 2030. Se reconoce el impacto transformador de la economía digital para generar ingresos y empleos para la creciente población de la región, empoderar a las mujeres y mejorar la gobernanza y la transparencia. Se quiere contribuir a este proceso aportando conocimientos, asesoramiento político y apoyo financiero a las empresas de los países en desarrollo. La empresa es un inversor activo en toda la cadena de valor digital, desde las infraestructuras hasta las nuevas empresas, y se ofrece financiación y servicios de asesoramiento. 

    Muchas de las ideas contenidas en este libro darán forma a la futura estrategia digital de la IFC. Junto con investigadores, académicos e instituciones, IFC puede responder a las preguntas más apremiantes y diseñar mejores soluciones para lograr un impacto significativo. Se confía en que las partes interesadas, incluidos empresarios, responsables políticos y profesionales del desarrollo, sigan participando y beneficiándose de estas valiosas interacciones. Se espera que este libro contribuya a este proceso constructivo. La digitalización ofrece oportunidades de inversión a las empresas africanas y a quienes hacen negocios con ellas. Las tecnologías digitales se están adoptando a un ritmo más rápido que las anteriores oleadas de innovación tecnológica. Las personas y las empresas de África han abrazado esta transformación. Al hacer un uso más completo de la digitalización, las empresas africanas de todas las actividades económicas pueden ser más productivas, rentables e integradas en las cadenas de valor mundiales, regionales y locales. Del mismo modo, las personas pueden beneficiarse de la reducción de costos y del aprendizaje que pueden facilitar las tecnologías digitales. Las empresas existentes o nuevas pueden servir a este mercado en rápida expansión, por ejemplo, construyendo infraestructuras digitales o proporcionando soluciones de software adecuadas. Este libro analiza las oportunidades de aumentar el uso productivo de las tecnologías digitales por parte de las empresas de toda África. Basándose en las iniciativas de investigación en curso del Grupo del Banco Mundial , ofrece un análisis novedoso del alcance de la digitalización en las empresas. El análisis va más allá de las brechas de adopción a nivel de país para comprender las oportunidades derivadas de un uso más intensivo de tecnologías digitales específicas. También analiza el costo y las inversiones necesarias para la actualización digital de las empresas y las oportunidades para los proveedores de empresas digitales en África. El libro consta de dos partes. La Parte 1 mide diversos aspectos de la digitalización incompleta de las empresas en África; evalúa los principales obstáculos y costes de la adopción; y analiza el impacto económico potencial de la digitalización. La Parte 2 explora qué se puede hacer para movilizar más inversiones del sector privado con el fin de impulsar la digitalización y el desarrollo. Se centra en tres áreas en las que el Grupo del Banco Mundial, en particular la Corporación Financiera Internacional, ha apoyado activamente a las empresas de los países en desarrollo: infraestructuras, nuevas empresas tecnológicas y tecnologías disruptivas, y acceso a la financiación. Concluye con un análisis de las políticas para desbloquear las inversiones privadas. Las conclusiones del libro pueden resumirse en los siguientes mensajes principales, organizados por temas clave abordados en este libro. Las empresas africanas pueden aprovechar las oportunidades que ofrece la digitalización. Menos de una de cada tres empresas que han adoptado tecnologías digitales hacen un uso intensivo de ellas con fines empresariales, un fenómeno que en este libro se define como digitalización incompleta. 

    Aun así, el 23% de las empresas están habilitadas digitalmente pero no adoptan tecnologías digitales para tareas productivas, como la administración empresarial, la planificación, las ventas y los pagos. Además, el 39% de las empresas adoptan tecnologías digitales para esas funciones, pero no de forma intensiva, es decir, como la tecnología más utilizada para realizar una tarea. Por término medio, sólo el 24% de las empresas hacen un uso intensivo de la tecnología digital más sofisticada que adoptaron en una función empresarial. Sólo el 11% hace un uso intensivo de tecnologías digitales avanzadas para funciones empresariales generales (como la planificación de recursos empresariales). África es una región diversa en la que la adopción y el uso de la digitalización varían de un país a otro, debido sobre todo a las diferencias en el tamaño de las empresas. En un grupo de países de renta media (Ghana, Kenia y Senegal), el 57% (de media) de las empresas con cinco o más trabajadores adoptan ordenadores e Internet, frente al 44% de este tipo de empresas en los países de renta baja (Burkina Faso, Etiopía y Malawi). Las grandes y medianas empresas tienden a hacer un mayor uso de la digitalización y son más frecuentes, en relación con la población en edad de trabajar, en el primer grupo de países. Las empresas de los países de renta baja tienen menos probabilidades de acceder a los habilitadores digitales y de utilizar las tecnologías digitales de forma productiva, pero las diferencias entre países en cuanto a la digitalización de las empresas se deben principalmente a la composición de las mismas, con una alta prevalencia de microempresas y empresas informales en los países de renta baja. Las diferencias entre países también ocultan variaciones regionales. Por ejemplo, las regiones subnacionales de renta más baja de los países de renta media siguen enfrentándose a importantes lagunas en la adopción de los habilitadores digitales. Las brechas en el uso intensivo son especialmente relevantes para los países de renta media en regiones con mejor infraestructura digital. Los teléfonos móviles y los pagos digitales son importantes puntos de entrada a la digitalización, pero no conducen necesariamente a la digitalización de otras funciones empresariales realizadas por las empresas. El 86% de las empresas utilizan teléfonos móviles para sus operaciones comerciales y el 61% han adoptado tecnologías digitales avanzadas para los pagos. Estos son, con diferencia, los usos más comunes de la tecnología digital por parte de las empresas africanas.

     

    El informe analiza las oportunidades para aumentar el uso productivo de las tecnologías digitales por parte de las empresas en África. Se basa en investigaciones del Grupo del Banco Mundial y ofrece un análisis novedoso sobre la digitalización en las empresas africanas. El informe se divide en dos partes: la primera mide diversos aspectos de la digitalización incompleta en las empresas africanas, evaluando las principales barreras y costos de adopción, y analiza el impacto económico potencial de la digitalización. La segunda parte explora cómo movilizar más inversiones del sector privado para impulsar la digitalización y el desarrollo, centrándose en infraestructura, empresas emergentes de tecnología y acceso a financiamiento. Concluye con una discusión sobre las políticas necesarias para desbloquear inversiones privadas. Las barreras para la adopción digital incluyen infraestructura digital y eléctrica deficiente, altos precios de la tecnología, bajos niveles de capital humano y capacidades empresariales, acceso limitado a financiamiento y falta de competencia. Estos factores pueden explicar por qué muchas empresas no adoptan o usan intensivamente las tecnologías digitales para fines productivos. Los costos de adopción de tecnología en África son altos en comparación con otras regiones, debido a la pequeña escala de las empresas, la baja demanda y la alta incertidumbre. Esto lleva a bajos beneficios netos de la digitalización para las empresas africanas. El informe también examina las soluciones digitales emergentes para la cadena de suministro de bienes de consumo rápido (FMCG) en África. Empresas como MaxAB, Twiga Foods, Wasoko, TradeDepot, Sabi y Omnibiz han transformado el sector informal al conectar directamente a los minoristas informales con los fabricantes, reduciendo los costos de distribución y aumentando la eficiencia logística. Estas empresas también están integrando servicios adicionales como crédito, monitoreo de inventario y análisis de datos en sus plataformas, lo que puede impulsar la difusión digital entre las empresas africanas y mejorar sus capacidades empresariales. En resumen, el informe subraya la necesidad de mejorar la infraestructura digital, reducir los costos tecnológicos, aumentar las capacidades empresariales y facilitar el acceso al financiamiento para que las empresas africanas puedan aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece la digitalización.

     

    Para leer más ingrese a:

     

  • SCALING UP SOCIAL ASSISTANCE WHERE DATA IS SCARCE- Opportunities and limits of novel data and AI

    SCALING UP SOCIAL ASSISTANCE WHERE DATA IS SCARCE- Opportunities and limits of novel data and AI

    El documento examina el uso de fuentes de datos novedosas y métodos computacionales como el aprendizaje automático para desarrollar e implementar rápidamente programas de asistencia social dirigidos al bienestar en países que carecen de infraestructura de datos tradicional. En particular, se revisan los programas de transferencias de efectivo de emergencia durante la pandemia de COVID-19 en la República Democrática del Congo, Togo y Nigeria, los cuales utilizaron datos geoespaciales, datos de uso de teléfonos móviles e inteligencia artificial para estimar el bienestar de los solicitantes y entregar las transferencias de efectivo. Asimismo, se analizan los programas post-pandemia en Togo y Malawi que incorporaron estas innovaciones. El documento discute la lógica, los logros y los desafíos de utilizar enfoques novedosos, considerando factores como la velocidad de implementación, los costos, la precisión en la focalización y la conveniencia para los beneficiarios. Se ofrece una visión general de cómo los datos novedosos pueden facilitar diferentes aspectos de la entrega de protección social más allá de la focalización. A pesar de reconocer limitaciones, el documento concluye con recomendaciones de políticas y áreas para futuras investigaciones sobre cómo aprovechar nuevas fuentes de datos y métodos para mejorar la asistencia social, especialmente en contextos de emergencia y escasez de datos. En este contexto, se analizan los casos de Togo, la República Democrática del Congo (RDC) y Nigeria, que utilizaron fuentes de datos novedosas como imágenes satelitales, datos móviles y aprendizaje automático para la focalización y entrega de asistencia social durante la pandemia. El modelo Novissi de Togo, por ejemplo, empleó aprendizaje automático sobre datos satelitales para crear un mapa de pobreza y priorizar las áreas rurales más pobres, alcanzando a 139,000 beneficiarios para noviembre de 2020. En la RDC, el programa STEP-KIN utilizó criterios simples basados en datos móviles para identificar beneficiarios en la capital, alcanzando a 456,000 personas para marzo de 2021. Por su parte, Nigeria creó un mapa de pobreza utilizando datos satelitales y una estrategia de alcance basada en teléfonos móviles para formar un «Registro de Respuesta Rápida» y seleccionar a 636,000 beneficiarios urbanos y rurales, con pagos comenzando en noviembre de 2023. Estos casos destacan el potencial de enfoques no tradicionales para hacer que los sistemas de protección social sean más adaptativos, inclusivos y resilientes, especialmente en situaciones de emergencia. Sin embargo, el documento también señala la necesidad de evaluaciones rigurosas y orientación sobre cómo aprovechar efectivamente las nuevas fuentes de datos.

    El documento analiza los enfoques novedosos utilizados por algunos países para focalizar y entregar asistencia social durante la pandemia de COVID-19, cuando los métodos tradicionales no eran factibles. La República Democrática del Congo (RDC) y Togo utilizaron teléfonos móviles para el alcance, el registro, la determinación de elegibilidad y los pagos, enfocándose en individuos en lugar de hogares. La RDC empleó una prueba de afluencia basada en datos móviles para excluir a suscriptores más ricos, mientras que Togo combinó registros de llamadas, datos de encuestas, datos no tradicionales y aprendizaje automático para predecir el consumo y priorizar a los suscriptores móviles más pobres. Nigeria utilizó mapas de pobreza detallados para identificar áreas urbanas pobres, envió mensajes de texto para el registro y realizó visitas presenciales para la validación. Bangladesh combinó datos móviles, administrativos y financieros para excluir a grupos no elegibles e identificar hogares vulnerables. Algunos países de América del Sur han utilizado técnicas de aprendizaje automático, como modelos basados en árboles y enfoques de selección de variables, para realizar pruebas de medios proxy más efectivas. El texto resalta el potencial de estos enfoques novedosos, pero también advierte sobre sus limitaciones, subrayando la necesidad de una evaluación cuidadosa y la consideración de preocupaciones éticas y de privacidad. Los desafíos y limitaciones de utilizar enfoques basados en imágenes satelitales y teléfonos móviles para la focalización de programas de asistencia social durante la pandemia de COVID-19 también son discutidos. Para los métodos basados en satélites, los problemas clave incluyen la naturaleza estática de las imágenes satelitales, que no capturan cambios temporales en los niveles de pobreza debido a la crisis, y la posible falta de solidez estadística y altos costos asociados con imágenes de alta resolución. Los enfoques basados en teléfonos móviles enfrentan desafíos al asociar números de teléfono con hogares, debido a que los números están registrados a individuos, y los hogares pueden usar múltiples SIMs. Además, la presencia de múltiples operadores de redes móviles complica el acceso y la comparabilidad de datos. Asimismo, algunos de los hogares más pobres pueden no tener un uso regular de teléfonos, lo que lleva a su exclusión de los programas dirigidos por teléfonos. El texto destaca la necesidad de más evidencia empírica y análisis para abordar estos desafíos y limitaciones en el uso de fuentes de datos novedosas para la focalización individual de programas de asistencia social. En conjunto, estos enfoques innovadores muestran un potencial significativo para mejorar la entrega de asistencia social, especialmente en contextos de emergencia o escasez de datos, pero también subrayan la importancia de complementarlos con métodos tradicionales y un compromiso comunitario sólido para construir confianza y conciencia.

    El potencial de utilizar nuevas fuentes de datos e inteligencia artificial ayuda a fortalecer los sistemas de protección social y hacerlos más adaptativos y receptivos a los choques relacionados con el clima. Destaca ejemplos de países que utilizan datos de registros sociales, imágenes satelitales y sistemas de alerta temprana para focalizar y distribuir beneficios de asistencia social en anticipación de desastres naturales o inseguridad alimentaria. El texto también explora el uso de la automatización de procesos empresariales y la inteligencia artificial para la gestión de beneficiarios, citando casos de implementaciones exitosas y fracasos debido a problemas de calidad de los datos. Aunque reconoce los desafíos de la aplicabilidad, la mitigación del fraude y la necesidad de una adaptación continua, el texto enfatiza las crecientes oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales y los datos para mejorar los mecanismos de retroalimentación, el monitoreo de programas y la participación ciudadana. Sin embargo, señala que la preparación técnica por sí sola no es suficiente para sistemas de protección social adaptativos; los países también deben establecer los habilitadores financieros, institucionales y políticos necesarios. Se presentan resultados preliminares de programas de transferencias monetarias digitales implementados en la República Democrática del Congo (RDC), Nigeria y Togo durante la crisis de COVID-19, centrándose en la velocidad de implementación, los costos administrativos, la precisión en la focalización y la conveniencia para los beneficiarios. Compara la velocidad de implementación de estos programas con los programas tradicionales de asistencia social, encontrando que los programas digitales se desplegaron en plazos significativamente más cortos, aunque con algunas variaciones entre los países. Los costos administrativos de los programas en la RDC y Togo fueron similares a los de los programas tradicionales de transferencias monetarias, con una porción significativa atribuida a los servicios de los operadores de redes móviles. El texto también discute el potencial de los enfoques digitales para mejorar la precisión en la focalización y la conveniencia para los beneficiarios, pero destaca la necesidad de una evaluación más detallada.

    Asimismo, analiza la precisión en la focalización, la conveniencia y los costos para los beneficiarios de dos programas de transferencias monetarias de emergencia en la República Democrática del Congo (STEP-KIN) y Togo (Modelo Novissi 2) que utilizaron nuevas fuentes de datos y enfoques de focalización no tradicionales. Aunque no se realizaron evaluaciones cuantitativas rigurosas, evaluaciones cualitativas y simulaciones sugieren que los programas alcanzaron a sus grupos objetivo con una precisión moderada. Los programas tuvieron bajos costos de recolección de datos y procedimientos simplificados, haciéndolos convenientes para los beneficiarios con mínimos costos de instalación y transacción. Comparaciones con métodos tradicionales de focalización, como las pruebas de medios proxy y los índices de activos, mostraron que los enfoques novedosos funcionaron razonablemente bien, aunque se notaron algunos errores de exclusión. A su vez, se proporcionan perspectivas desde Nigeria, donde tanto los registros convencionales como los novedosos resultaron ser igualmente efectivos en identificar a los pobres y vulnerables. Se destacan dos proyectos piloto que utilizaron nuevas fuentes de datos y enfoques para identificar y focalizar a los beneficiarios de programas de asistencia social después de la pandemia de COVID-19. El primer proyecto es el Proyecto de Red de Seguridad Social y Servicios Básicos de Togo, que empleó un enfoque de múltiples etapas que involucró la focalización geográfica utilizando imágenes satelitales y datos recopilados por la multitud, el autorregistro por parte de los hogares, una prueba de medios proxy modular (SWIFT-PMT) para estimar el consumo de los hogares y la validación comunitaria. Esta combinación única de métodos tenía como objetivo identificar y priorizar con precisión a los hogares más pobres en áreas urbanas y periurbanas de Gran Lomé para transferencias monetarias. El segundo proyecto es el Piloto de Transferencias Monetarias de Canva en Malawi, financiado por Canva y ejecutado por GiveDirectly. Este proyecto focalizó a individuos que vivían bajo la línea de pobreza extrema internacional de $1.90 por día en áreas rurales de Lilongwe. Se utilizaron tres enfoques de focalización diferentes: saturación/censo (todos los hogares en áreas pobres identificadas), prueba de medios proxy basada en una encuesta nacional y tele-focalización combinada con prueba de medios proxy presencial. Se utilizaron teléfonos y billeteras móviles para la inscripción remota, verificación y entrega de pagos, mientras que también se ofrecieron alternativas presenciales para mitigar la exclusión digital. Ambos pilotos tenían como objetivo aprovechar nuevas fuentes de datos y metodologías para mejorar la precisión, eficiencia y rentabilidad de la identificación y entrega de asistencia social a las poblaciones más pobres en entornos con recursos limitados, al tiempo que abordaban desafíos como la exclusión digital.

    En otra instancia, el documento discute las oportunidades y limitaciones de utilizar nuevas fuentes de datos y enfoques digitales para focalizar y entregar programas de asistencia social en países de bajos ingresos con infraestructura existente limitada. Destaca las ventajas de estos enfoques, como habilitar programas de transferencias monetarias sin sistemas de entrega preexistentes, mejorar la facilidad de acceso y reducir costos, y permitir una implementación más rápida en comparación con los métodos tradicionales. Sin embargo, también reconoce las limitaciones, como la exclusión de poblaciones sin acceso a teléfonos móviles o alfabetización digital, la aplicabilidad de estos enfoques a contextos no emergentes y los posibles costos administrativos más altos para programas complejos. El documento, igualmente, discute el potencial de utilizar estos enfoques para extender el apoyo más allá de las poblaciones más pobres y la necesidad de mecanismos de evaluación rigurosos para evaluar su efectividad. Por otra parte, los desafíos y limitaciones de los enfoques novedosos y no tradicionales para la focalización individual en programas de asistencia social, especialmente en contextos donde los datos son escasos, resaltan la necesidad de un modelo híbrido que integre enfoques tradicionales para un subconjunto de la población a fin de garantizar la equidad y la inclusión. La precisión de los modelos predictivos para la cartografía de la pobreza utilizando imágenes satelitales, datos móviles y aprendizaje automático depende de diversos factores, como la correlación entre las características geográficas y la pobreza regional, la disponibilidad de variables a nivel individual y la efectividad del enfoque de inferencia. Sin embargo, surgen preocupaciones sobre la validez de la estimación remota de la pobreza utilizando imágenes satelitales para la focalización a nivel de hogar, debido a que puede no captar con precisión los cuantiles relevantes de la distribución del consumo o la desigualdad local. Los indicadores compuestos satelitales y los enfoques de focalización en múltiples etapas, aunque son elecciones pragmáticas, pueden agravar los errores de focalización, y su desempeño final es desconocido sin datos empíricos detallados. Además, las innovaciones en las pruebas de medios proxy (PMT), como el uso de variables de consumo y la recolección remota de datos a través de teléfonos móviles, prometen modelos más precisos y menores costos, pero la extensión del posible informe erróneo por parte de los hogares sigue siendo una incógnita. La calidad de los modelos de entrenamiento para los mapas de pobreza depende de la disponibilidad de datos de alta calidad sobre el consumo de los hogares, como los obtenidos de encuestas de medición de estándares de vida.

     

    Adicionalmente, se subrayan las limitaciones de la focalización basada en teléfonos, que parece tener una menor precisión que las PMTs, y la dificultad para determinar la precisión general de los procesos de focalización en múltiples etapas que involucran datos satelitales y telefónicos. Durante emergencias, las dificultades aumentan, dado que los cambios en el bienestar económico no se comprenden bien, y la aplicabilidad de las medidas de consumo anual es limitada. Por último, el documento enfatiza la necesidad de evaluaciones ex post bien diseñadas para evaluar la precisión de focalización de estos enfoques novedosos, puesto que las estadísticas de precisión reportadas se basan en simulaciones utilizando diferentes proxies de bienestar en lugar del bienestar medido realmente de los hogares beneficiarios. Aunque los enfoques tradicionales, como las encuestas de hogares para evaluar la precisión de la focalización y determinar la elegibilidad para programas, tienen limitaciones y hacen suposiciones importantes que merecen ser probadas empíricamente, las fuentes de datos novedosas como los datos móviles y las imágenes satelitales pueden potencialmente mejorar y complementar las cadenas de entrega tradicionales. Sin embargo, su efectividad y eficiencia no han sido evaluadas exhaustivamente. La integración de estos enfoques novedosos probablemente será gradual y funcionará en conjunto con los enfoques tradicionales. Mientras que los programas digitales implementados durante la pandemia se desplegaron rápidamente y a un costo moderado, eran relativamente pequeños y pueden ser más adecuados para contextos de emergencia que para programas de asistencia social generalizados. En general, aunque estos enfoques novedosos ofrecen soluciones prometedoras para la entrega de asistencia social en entornos con escasez de datos, sus limitaciones y desconocidos deben ser considerados y abordados cuidadosamente.  

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • The Role of Technology in Reducing the Gender Gap in Productivity 

    The Role of Technology in Reducing the Gender Gap in Productivity 

    El estudio explora nuevos datos a nivel de empresa para examinar la brecha de género en la adopción de tecnología y su impacto en el desempeño empresarial. Los datos muestran una pequeña diferencia en la sofisticación tecnológica entre empresas gestionadas por mujeres y hombres para funciones comerciales generales, pero diferencias mayores para funciones específicas del sector. Las empresas gestionadas por mujeres tienen la misma probabilidad de adoptar tecnologías avanzadas para funciones comunes, excepto para la Planificación de Recursos Empresariales (ERP, por sus siglas en inglés). Sin embargo, adoptan tecnologías avanzadas con menos frecuencia para funciones específicas del sector. El estudio encuentra que las empresas con una mayor sofisticación tecnológica tienden a tener una productividad más alta, y los desempeños de utilizar tecnologías más sofisticadas son mayores para las empresas gestionadas por mujeres, ayudando a reducir la brecha de productividad. Los resultados sugieren que las políticas destinadas a reducir la brecha de género en la adopción de tecnología, especialmente para funciones específicas del sector, y promover la adopción de tecnología en empresas gestionadas por mujeres podrían mejorar efectivamente la productividad y competitividad, y reducir la brecha de género en el desempeño empresarial. El estudio se basa en nuevos datos de la Encuesta de Adopción de Tecnología a Nivel de Empresa (FAT, por sus siglas en inglés) realizada en 11 países con diferentes niveles de ingresos. La encuesta proporciona información detallada sobre la adopción de tecnología de las empresas de más de 300 tecnologías en varias funciones comerciales, tanto generales como específicas del sector. La encuesta mide la adopción de tecnología en el margen extensivo (qué tecnologías ha adoptado una empresa) y en el margen intensivo (la tecnología que una empresa utiliza principalmente). Se construyen índices de tecnología como medidas resumidas, que van desde 1 (tecnologías básicas) hasta 5 (tecnologías de vanguardia), tanto para funciones comerciales generales (GBF, por sus siglas en inglés) como para funciones comerciales específicas del sector (SBF, por sus siglas en inglés). La encuesta identifica empresas gestionadas por mujeres según si la alta dirección es femenina. Alrededor del 20% de las empresas en la muestra están gestionadas por mujeres, con tasas más altas en países de ingresos más altos. Existe una heterogeneidad sectorial significativa, con las mujeres más concentradas en sectores como procesamiento de alimentos, servicios de salud, y cuero y calzado. Los datos muestran una correlación positiva entre el nivel de ingresos de un país y la participación de empresas gestionadas por mujeres, lo que sugiere que a medida que los países se desarrollan, hay una mayor participación femenina en la gestión empresarial.

    El estudio presenta un análisis sobre la brecha de productividad entre empresas gestionadas por hombres y mujeres utilizando datos de las Encuestas a Empresas del Banco Mundial. Las estadísticas descriptivas muestran una brecha de género significativa e incondicional en productividad, que persiste después de controlar por región, sector y tamaño de empresa. Los análisis de regresión revelan que las empresas con altos directivos femeninos tienen una productividad laboral más baja en comparación con sus contrapartes masculinas, incluso después de tener en cuenta el capital humano de gestión. Sin embargo, la brecha de productividad se reduce significativamente al controlar por stock de capital y adopción de tecnología. Los resultados sugieren que la adopción de tecnologías avanzadas relacionadas con funciones comerciales generales está asociada positivamente con la productividad de la empresa, mientras que las tecnologías específicas del sector tienen una relación más débil. La brecha de género en productividad es mayor al estimarse utilizando variables instrumentales (participación regional de altos directivos y propiedad femeninos) en comparación con las estimaciones OLS. En general, los hallazgos indican que las diferencias en inversión de capital y adopción de tecnología contribuyen sustancialmente a la diferencia de productividad observada entre empresas gestionadas por hombres y mujeres. Adicionalmente, se analiza el papel de la tecnología en la mediación de la brecha de productividad de género en las empresas. Los principales hallazgos son: Existe una brecha de productividad entre empresas con altos directivos femeninos (FTM) y altos directivos masculinos, siendo las empresas FTM menos productivas en promedio. Sin embargo, esta brecha de productividad disminuye a medida que las empresas adoptan tecnologías más avanzadas, siendo las empresas FTM las que más se benefician de la adopción de tecnología en comparación con las empresas gestionadas por hombres. Los mayores retornos a la adopción de tecnología para las empresas FTM son especialmente pronunciados para las tecnologías de funciones comerciales generales (GBF) y funciones de apoyo (SBF) en el margen intensivo. Las posibles explicaciones para los mayores retornos de las empresas FTM incluyen: el estilo de gestión colaborativo de las FTM facilitando la adopción de tecnología, las mayores interacciones de las FTM con universidades/proveedores facilitando la implementación de tecnología y la tecnología ayudando a las FTM a superar limitaciones de movilidad/tiempo. Los resultados son robustos al usar el emparejamiento por puntaje de propensión y un enfoque de variable instrumental (2SLS) para abordar preocupaciones de endogeneidad. En resumen, aunque existe una brecha de productividad de género, esta se mitiga mediante la adopción de tecnología, especialmente tecnologías sofisticadas de GBF y SBF utilizadas intensivamente, lo que sugiere que la tecnología puede ser un habilitador para reducir las disparidades de género en el desempeño empresarial.

    En un mismo sentido, se examina el papel de la tecnología en estrechar las diferencias de productividad entre empresas gestionadas por hombres y mujeres. Los resultados sugieren que, aunque las empresas gestionadas por mujeres tienen marginalmente menos probabilidades de adoptar tecnologías avanzadas, la contribución de las tecnologías sofisticadas a la productividad laboral es mayor en estas empresas. Las políticas que incentiven la adopción de tecnología en empresas gestionadas por mujeres podrían ayudar a reducir la brecha de productividad. Una observación de Oaxaca-Blinder muestra las diferencias, como menor calidad de gestión y menos apoyo gubernamental, explican la mayor parte de la brecha en adopción de tecnología entre empresas gestionadas por hombres y mujeres. Curiosamente, las empresas gestionadas por mujeres se benefician menos del apoyo gubernamental para la adopción de tecnología. El análisis encuentra que las empresas gestionadas por mujeres experimentan menores retornos de productividad de las tecnologías cuando el nivel de sofisticación es bajo. Sin embargo, a medida que la sofisticación tecnológica aumenta, sus retornos alcanzan y eventualmente superan a los de las empresas gestionadas por hombres, especialmente para tecnologías que requieren interacción humana y digitalización de funciones comerciales. Este patrón se mantiene tanto para tecnologías generales como específicas del sector. Los resultados resaltan la importancia de considerar la sofisticación tecnológica al examinar el impacto de la gestión femenina en el desempeño empresarial. La tecnología puede desempeñar un rol decisivo en cerrar la brecha de productividad de género. Políticas dirigidas que apoyen el acceso y la adopción de tecnología, aborden las asimetrías de información, las brechas de habilidades y las barreras financieras, podrían mejorar la productividad y competitividad mientras reducen las disparidades de género. Siendo así, se proporciona información sobre las diferencias de género en la adopción y utilización de tecnología a nivel empresarial en varios países. Destaca que las altas directivas o CEO mujeres tienden a adoptar y utilizar ciertas tecnologías ligeramente menos que sus homólogos masculinos, incluso después de controlar factores como el tamaño de la empresa, el sector y el país. Sin embargo, las diferencias son generalmente pequeñas. El análisis cubre una amplia gama de tecnologías, incluidos software de administración empresarial, herramientas de planificación de producción, sistemas de gestión de la cadena de suministro, plataformas de marketing y ventas, sistemas de control de calidad y tecnologías agrícolas avanzadas como equipos de agricultura de precisión. Si bien el liderazgo femenino está asociado con una adopción ligeramente menor de algunas tecnologías, los hallazgos sugieren que la diversidad de género en la alta dirección no obstaculiza significativamente el progreso tecnológico y puede incluso proporcionar perspectivas únicas que podrían beneficiar a las empresas. En general, el estudio contribuye a comprender el papel del género en la toma de decisiones a nivel empresarial relacionadas con la adopción y utilización de tecnología.

     

    Por otra parte, se presentan datos sobre las diferencias en la adopción de tecnología entre empresas con altos directivos mujeres y hombres en diversas industrias como procesamiento de alimentos, confección y venta al por menor. Hallazgos clave: En el procesamiento de alimentos, las empresas con mujeres en la dirección tienen tasas de adopción más altas para algunas tecnologías como pruebas de insumos, procesos antibacterianos y empaquetado avanzado, pero tasas más bajas para equipos controlados por computadora. En confección, las empresas con mujeres en la dirección utilizan más diseño asistido por computadora pero niveles similares de otras tecnologías como máquinas de corte y cosido automatizadas. En venta al por menor, hay pocas diferencias significativas en la adopción de tecnología entre empresas con directivos mujeres y hombres. El análisis de regresión muestra que tener una alta directiva mujer está asociado con una productividad laboral más alta, incluso después de controlar la adopción de tecnología, la intensidad de capital, el tamaño de la empresa, prácticas de gestión y otros factores. El premio de productividad para las empresas lideradas por mujeres sigue siendo significativo en alrededor del 27-30% en todas las especificaciones. La adopción de tecnologías de funciones comerciales generales, tanto básicas como avanzadas, también está vinculada positivamente con una mayor productividad. Los resultados de regresión que examinan la relación entre tener una alta directiva mujer (FTM), la productividad de la empresa y la adopción de tecnología en empresas de varios países. Los hallazgos clave son: Las empresas con FTM tienden a tener una productividad más baja (valor agregado por trabajador), con brechas de productividad estimadas que van desde alrededor del 15-25% más bajos en comparación con empresas con altos directivos hombres. Este resultado se mantiene en diferentes métodos de estimación como OLS, 2SLS y emparejamiento por puntaje de propensión. Tener una FTM no parece estar asociado con una adopción diferencial de tecnologías de funciones comerciales generales (por ejemplo, marketing, contabilidad) o tecnologías de funciones comerciales especializadas (operaciones, logística) al observar los márgenes extensivo e intensivo de adopción. Sin embargo, hay algunas evidencias de que la diferencia de productividad negativa asociada con las FTM es menor o incluso se invierte para empresas que adoptan ciertas tecnologías de manera más intensiva. Esto sugiere posibles complementariedades entre las FTM y la adopción de tecnología para mitigar las brechas de productividad. Los resultados controlan factores como capital, empleo, sector, región, formalidad y prácticas de gestión. Los hallazgos son ampliamente consistentes en países como Brasil, Etiopía, Georgia, Ghana, Kenia, Corea del Sur, Senegal y Vietnam.  

    Para leer más ingrese a:

     
     

     

  • Unleashing the Value of Data with Content and Context-Aware Protection

    Unleashing the Value of Data with Content and Context-Aware Protection

    En la era digital, las empresas enfrentan desafíos significativos en la protección de datos sensibles. Con la transformación digital, los datos son más portátiles y compartidos entre departamentos y con socios externos, aumentando el riesgo de pérdida de datos o exposición no autorizada. El volumen de datos también ha aumentado considerablemente, almacenado en múltiples ubicaciones y utilizado para diversas aplicaciones empresariales. El ransomware y otras amenazas externas añaden complejidad a la seguridad de los datos. La clave está en implementar medidas de protección conscientes del contenido y del contexto, centrándose en los datos más sensibles. Esto implica comprender qué datos existen, dónde residen, cómo se utilizan y quién los está accediendo. Al responder a estas preguntas, las empresas pueden establecer un control granular sobre los datos mientras maximizan su utilidad. El texto enfatiza la necesidad de que las empresas encuentren un equilibrio entre la disponibilidad de datos y la seguridad mediante la implementación de medidas de protección basadas en el contexto y enfocando los esfuerzos de protección en los datos más sensibles. De igual forma, se analizan los hallazgos de la Encuesta de Resiliencia y Gasto de las Empresas del Futuro 2023, que reveló que el 63% de las organizaciones encuestadas habían sido impactadas por ransomware en los últimos 12 meses, con el 70% de los afectados experimentando interrupciones que duraron varios días o más. La encuesta mostró que el ransomware principalmente atacó servidores, aplicaciones web y aplicaciones SaaS. Alarmantemente, el 66% de las organizaciones afectadas por el ransomware indicaron que se había exfiltrado datos durante el ataque, y el 31% de ellos consideraron que los datos robados eran sensibles. Aunque la mayoría de los datos exfiltrados no se consideraron valiosos, el alto número de encuestados que reportaron la exfiltración de datos sugiere que los atacantes ya no están únicamente enfocados en la interrupción, sino que buscan activamente robar datos. Además, el texto destaca los riesgos planteados por las amenazas internas y la exfiltración de datos. Los equipos de seguridad están preocupados por que los usuarios internos obtengan acceso no autorizado a datos sensibles debido a políticas mal configuradas o privilegios excesivos, así como por la posibilidad de que los insiders maliciosos intenten activamente robar datos, especialmente en el contexto de reestructuración de la fuerza laboral y la insatisfacción de los empleados. Siendo así, el informe resalta los desafíos de abordar las amenazas internas a la seguridad de los datos, donde los usuarios pueden intentar acceder a datos no autorizados o actores maliciosos se hacen pasar por usuarios de confianza. Las tecnologías tradicionales de seguridad de datos como la prevención de pérdida de datos (DLP) y la gobernanza de acceso a datos (DAG) se han vuelto difíciles de gestionar debido a numerosas políticas, excepciones y alertas. La rápida adopción de inteligencia artificial generativa (GenAI) agrava los riesgos existentes de seguridad de datos por actores internos y externos, a pesar de sus beneficios en productividad, resumen, búsqueda y eficiencia. Según una encuesta de IDC, el 80% de los encuestados están evaluando, probando o invirtiendo en tecnologías GenAI, dado que ofrece una forma de desbloquear el valor de los datos y abordar los objetivos comerciales. Sin embargo, el 68% de los encuestados espera que GenAI impacte su posición competitiva o modelo operativo empresarial dentro de los próximos 18 meses, siendo la seguridad una preocupación específica.

    La seguridad de los datos es una preocupación significativa para las organizaciones que evalúan y prueban la inteligencia artificial generativa (GenAI) debido a los posibles riesgos de poner en peligro el control sobre los datos y la propiedad intelectual. Para equilibrar la agilidad empresarial con la seguridad, las organizaciones deben implementar barreras de protección basadas en el contenido y el contexto para proteger datos sensibles mientras permiten la fluidez de datos para operaciones fluidas, colaboración e incorporación de GenAI en procesos y productos. Esto implica obtener visibilidad sobre dónde residen los datos sensibles, clasificar y categorizar datos según niveles de sensibilidad, implementar controles de acceso y medidas de protección de datos, monitorear el uso y compartir datos, y hacer cumplir políticas de retención y disposición de datos. Siguiendo estos pasos, las organizaciones pueden asegurar la gestión adecuada de la información sensible, mantener la seguridad y cumplir con requisitos de privacidad y cumplimiento, mientras aprovechan los beneficios de GenAI y la fluidez de datos. Asimismo, se menciona la importancia de identificar, etiquetar y gestionar datos sensibles o confidenciales dentro de una organización. Esboza los siguientes pasos clave: Identificar y etiquetar activos e información sensibles, como datos de clientes, información de identificación personal o propiedad intelectual. Medir y gestionar riesgos asociados con los datos identificados, incluyendo la gestión del ciclo de vida de los datos basada en requisitos de la industria, gestionar riesgos de privacidad y encontrar amenazas a la información sensible. Tomar acciones apropiadas basadas en los riesgos identificados, como aumentar las medidas de seguridad alrededor de los datos sensibles o prevenir acceso no autorizado y compartir de datos. Informar sobre riesgos de datos sensibles y ajustar medidas de seguridad de datos en consecuencia. Estos informes pueden ayudar a demostrar adhesión a regulaciones como CCPA y GDPR, responder a auditorías e identificar posibles violaciones. El documento enfatiza los beneficios de implementar protección de datos consciente del contenido y del contexto, que brinda visibilidad organizativa y reportes claros sobre riesgos de datos. Esta información puede ser valiosa para varios equipos, incluyendo privacidad, cumplimiento y otras áreas de negocio, para asegurar la seguridad y disponibilidad de datos mientras se adhieren a regulaciones y requisitos de la industria. El documento, igualmente discute los beneficios de tener visibilidad y control sobre los puntos de exposición de datos dentro de una organización. Destaca varias ventajas, incluyendo reducción de tiempo dedicado a auditorías internas y responder a solicitudes de consumidores, mejor gestión de gastos de almacenamiento y gestión de datos, y respuesta y recuperación más rápida de ataques de ransomware. Se enfatiza la importancia de entender dónde están almacenados los datos importantes y cómo se utilizan, puesto que este conocimiento puede ayudar a evaluar riesgos y permitir una recuperación más rápida en caso de un ataque de ransomware. Siendo así, el texto aboga por la implementación de plataformas de datos inteligentes que puedan encontrar, etiquetar y hacer cumplir políticas de datos, lo que lleva a una mejora en el cumplimiento, ahorro de costos y una mayor resistencia contra amenazas cibernéticas.

    La seguridad de los datos y la protección de la información confidencial son preocupaciones clave para las organizaciones en la era digital. Según la encuesta de Resiliencia y Gasto de Empresas Futuras de IDC de agosto de 2023, el 20% de los encuestados citaron el riesgo de seguridad y cumplimiento como el área más inmune a las reducciones presupuestarias, independientemente del entorno económico. Esto subraya la importancia de la colaboración entre los responsables de datos, los oficiales de cumplimiento y los equipos de privacidad para equilibrar eficazmente la seguridad y la disponibilidad de activos de datos sensibles y confidenciales. Una de las áreas críticas identificadas en la encuesta de IDC es la necesidad de contar con soluciones integrales que aborden los desafíos de seguridad y privacidad de datos. Aquí es donde Egnyte, una empresa que combina gestión de contenido en la nube, seguridad de datos y tecnología de inteligencia artificial en una plataforma de contenido inteligente, se destaca. La plataforma de Inteligencia de Contenidos de Egnyte está diseñada para abordar la seguridad, protección y habilitación de datos. Ofrece capacidades de gobierno de datos, privacidad y gestión de cumplimiento que desbloquean el valor de los datos en toda la empresa mientras se mantienen estrictos controles de acceso y uso. Por ejemplo, Egnyte ofrece Snapshot Recovery, que toma instantáneas frecuentes para ayudar en la recuperación de datos durante ataques de ransomware o eliminaciones accidentales, y detecta en tiempo real el acceso no autorizado y la actividad sospechosa para reducir el riesgo para los datos sensibles. Sin embargo, el texto también reconoce que muchas organizaciones han invertido en múltiples soluciones de seguridad y cumplimiento de datos, lo que puede dificultar la consolidación de recursos debido a la incertidumbre económica. Esto podría representar un desafío para proveedores de gestión de contenido como Egnyte, debido a que las empresas podrían optar por utilizar las ofertas incluidas en sus inversiones existentes, incluso si la funcionalidad no es ideal. Para abordar estos desafíos, las organizaciones deben integrar la seguridad y privacidad de datos en sus actividades diarias y procesos, involucrando a empleados, contratistas, socios y proveedores en la responsabilidad de garantizar que los datos no se utilicen de manera incorrecta, se expongan a partes no autorizadas, o se filtren o roben. 

     

    La visibilidad y el control granular de los datos son esenciales para empoderar a las organizaciones a almacenar, utilizar y compartir datos de manera segura mientras se cumplen los requisitos de privacidad y cumplimiento. En este contexto, Jennifer Glenn, directora de investigación del Grupo de Seguridad y Confianza de IDC, destaca la importancia de soluciones como Egnyte, que combinan gestión de contenido en la nube, seguridad de datos y tecnología de inteligencia artificial en una plataforma inteligente de contenido. Egnyte, con más de 22,000 clientes confiados, ha demostrado ser una solución eficaz para ayudar a las organizaciones a reducir el riesgo, mejorar los procesos empresariales y controlar el acceso a archivos críticos de manera segura y eficiente en diversas industrias, desde arquitectura y construcción hasta servicios financieros y ciencias biológicas. La plataforma de Egnyte no solo mejora la productividad de los empleados y automatiza los procesos empresariales, sino que también protege los datos críticos y desbloquea información valiosa oculta dentro del contenido de las organizaciones. Con soluciones especializadas adaptadas a las necesidades específicas de cada industria, Egnyte demuestra ser un aliado confiable para la gestión inteligente de contenido y la seguridad de datos en el panorama empresarial actual.  

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • World Energy Council Scenario Foundations 2024 Report

    World Energy Council Scenario Foundations 2024 Report

    El mercado de la energía eólica marina en Estados Unidos se encuentra en un momento decisivo, con un potencial significativo de crecimiento en los próximos años. A pesar de enfrentar desafíos macroeconómicos, el sector está adaptándose y mejorando sus estrategias de mitigación de riesgos. La energía eólica marina puede desempeñar un papel fundamental en la descarbonización del sistema energético estadounidense, proporcionando energía limpia a gran escala, especialmente para los centros de demanda costeros que tienen alternativas limitadas. Las proyecciones actuales indican que se desplegarán alrededor de 40 GW de energía eólica marina para 2035, con el potencial de superar los 100 GW para 2050. Según pronósticos de mercado independientes, mandatos estatales y estudios de modelado, la capacidad de energía eólica marina podría superar los 115 GW para 2050, impulsada por factores como los objetivos de descarbonización, el crecimiento de la demanda, las restricciones de localización y las trayectorias de costos. La implementación a corto plazo es crítica para la descarbonización y el cumplimiento de las demandas de carga, especialmente en regiones como el noreste, donde las alternativas a la energía eólica marina son limitadas. Agregar 30 GW de energía eólica marina al noreste en la próxima década podría aumentar su capacidad de generación limpia a más de 50%. El mercado de la energía eólica marina en los EE. UU. está en un punto de inflexión, con los primeros despliegues a escala comercial en marcha. La construcción de 10-15 GW de proyectos en los próximos años establecerá la viabilidad y credibilidad de la industria. Este tipo de energía ofrece una propuesta de valor convincente, apoyando la fiabilidad de la red y la diversidad de recursos con factores de capacidad más altos y perfiles de producción complementarios que responden al crecimiento de la demanda invernal. Además, alivia la presión sobre la ubicación de infraestructuras limpias basadas en tierra y se conecta directamente a los centros de población costeros, impulsando el desarrollo económico a través de la creación de empleo, oportunidades de manufactura y la revitalización de la infraestructura marítima y de la red. 

    El documento proporciona una visión general del estado actual y las perspectivas futuras de la industria eólica marina en Estados Unidos, abordando los recientes desafíos de costos enfrentados por los proyectos pioneros debido a factores como la inflación, las restricciones en la cadena de suministro y los retrasos en los cronogramas, lo que ha llevado a un aumento del costo nivelado de la energía (LCOE) de $85 a $140 por MWh desde 2021 hasta finales de 2023. Sin embargo, sugiere que es posible alcanzar LCOEs por debajo de $100/MWh para proyectos de base fija para 2030, gracias al despliegue de proyectos, el desarrollo de la cadena de suministro y las inversiones en infraestructura. El documento esboza una hoja de ruta para el despegue comercial de la industria eólica marina, que involucra tres fases superpuestas: (1) una demanda comprometida, (2) la entrega temprana de proyectos y (3) el despliegue constante y la expansión continua de la cadena de suministro. Se enfatiza la importancia de la infraestructura habilitante, como puertos, embarcaciones e inversiones coordinadas en transmisión, para apoyar el crecimiento de la industria. Además, se destacan las soluciones en curso, como acuerdos de adquisición revisados, mejora de la secuenciación de proyectos, inversiones dirigidas en infraestructura, colaboración regional y planificación de transmisión coordinada. En general, el documento presenta un análisis exhaustivo del estado actual de la industria eólica marina en EE. UU., sus desafíos de costos y la ruta hacia el despegue comercial mediante una combinación de demanda comprometida, entrega temprana de proyectos, expansión de la cadena de suministro y desarrollo de infraestructura habilitante.

    A pesar de los desafíos macroeconómicos que han enfrentado varios proyectos en la fase de desarrollo, como la inflación, las restricciones de la cadena de suministro y el aumento de las tasas de interés, se espera que la industria de la energía eólica marina en los EE. UU. continúe expandiéndose significativamente a largo plazo, respaldada por reducciones de costos y una creciente demanda de energía baja en carbono. El informe clasifica los proyectos en tres tramos según el momento de su compromiso de precio de compra y su decisión final de inversión (FID). Los proyectos del Tramo 1 (FID antes de 2023) estuvieron menos expuestos a las presiones de costos, mientras que los del Tramo 2 (FID 2023-2026) enfrentaron desafíos significativos, con muchos cancelando contratos de compra. Los proyectos del Tramo 3 (FID después de 2026) tienen menores riesgos de viabilidad financiera, puesto que los precios de compra incorporan las lecciones aprendidas. Si bien los proyectos pioneros enfrentaron una «tormenta perfecta» de desafíos, el camino hacia las reducciones de costos a largo plazo comienza con el despliegue de una masa crítica de proyectos maduros en la actualidad. El informe describe varias palancas para la reducción de costos, incluyendo factores macroeconómicos, impulsores de políticas y ahorros realizados a través del despliegue. A nivel mundial, los costos de la energía eólica marina han disminuido significativamente a medida que ha aumentado el despliegue, con una reducción promedio de costos de aproximadamente el 60% entre 2011 y 2021. El informe también discute el potencial de la energía eólica marina flotante en los EE. UU., lo que podría desbloquear el despliegue en aguas más profundas y expandir las geografías atendidas por la energía eólica marina. Se prevé que el mercado global de energía eólica flotante despliegue 20 GW para 2035, con los primeros proyectos a escala comercial apuntando a operar alrededor de 2030. En otra instancia, la energía eólica marina se enfrenta a diversos desafíos económicos que impactan tanto el CapEx (gastos de capital) como el OpEx (gastos operativos), lo que ha llevado a un aumento en los LCOEs (costos nivelados de energía) de los proyectos. Entre 2021 y 2023, los principales impulsores del aumento de costos incluyeron el incremento de las tasas de interés, la inflación y los sobrecostos en CapEx y OpEx derivados de problemas en la cadena de suministro, cada uno contribuyendo aproximadamente un tercio al aumento total de costos. Sin embargo, se prevé que la reducción de costos a largo plazo será posible a través de políticas de apoyo, condiciones macroeconómicas favorables y el despliegue de una masa crítica de proyectos maduros. Asimismo, se destaca que las lecciones aprendidas de los proyectos pioneros y la implementación de mejoras técnicas y de diseño contribuirán a la viabilidad y competitividad de futuros proyectos, asegurando así el crecimiento sostenible de la industria de la energía eólica marina en los Estados Unidos.

    El Acta de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos tiene implicaciones clave para la industria eólica marina, particularmente la industria de energía eólica marina en alta mar. Esta acta establece créditos fiscales tecnológicamente neutrales disponibles para proyectos de energía limpia, como el Crédito Fiscal de Inversión (ITC, por sus siglas en inglés) y el Crédito Fiscal de Producción (PTC, por sus siglas en inglés). El ITC proporciona un crédito fiscal del 30% sobre los costos de capital elegibles para proyectos que cumplan con ciertos requisitos laborales, con bonificaciones potenciales por ubicarse en comunidades energéticas y utilizar contenido nacional. Mientras tanto, el PTC ofrece incentivos similares basados en la producción de electricidad. Además, el IRA introduce nuevos créditos fiscales para apoyar la fabricación nacional de componentes de energía eólica marina en alta mar (45X) e inversiones en nuevas instalaciones de fabricación (48C). Este marco legislativo sienta las bases para el despegue comercial de la industria eólica marina en Estados Unidos, que se articula en tres fases superpuestas: (1) un pipeline de demanda comprometida a través de objetivos de adquisición estatales, (2) entrega temprana de proyectos de 10-15 GW a mediados de la década de 2020, y (3) despliegue constante y expansión continua de la cadena de suministro. Sin embargo, para lograr este despegue, es fundamental contar con infraestructura habilitadora como puertos, embarcaciones e inversiones coordinadas en transmisión para facilitar el proceso. Se espera que el mercado de energía eólica flotante siga una trayectoria similar, aprovechando la cadena de suministro y despliegue de energía eólica de fondo fijo. Por otro lado, la construcción de una cadena de suministro nacional para la energía eólica marina en Estados Unidos enfrenta una serie de desafíos y prioridades específicas. Entre ellas se encuentra la necesidad de infraestructura crítica como puertos, embarcaciones especializadas, capacitación de mano de obra y fabricación nacional de componentes clave como torres, cimentaciones, monopilotes, palas, góndolas y cables submarinos. Aunque ha habido inversiones y anuncios recientes sobre instalaciones de fabricación nacional, el desarrollo real ha sido lento, y la industria sigue dependiendo en gran medida de fuentes globales, principalmente de Europa. Es fundamental contar con apoyo gubernamental, como financiamiento, subvenciones e iniciativas de colaboración, para impulsar el desarrollo de la cadena de suministro. Asimismo, es necesario destacar los esfuerzos en curso para el desarrollo de la fuerza laboral, que incluyen asociaciones con colegios comunitarios, sindicatos e industrias para capacitar y certificar la fuerza laboral calificada requerida para la construcción y operación de parques eólicos marinos. Además, se subrayan los beneficios potenciales del despliegue de energía eólica marina en términos de justicia energética y ambiental, que incluyen acceso a energía limpia, reducción de la contaminación, creación de empleo y oportunidades de desarrollo económico para comunidades de bajos ingresos y comunidades de color.

    La implementación a gran escala de la energía eólica marina (OSW) en los Estados Unidos enfrenta varios desafíos, entre los que se destaca la necesidad de una inversión coordinada en infraestructura de transmisión, tanto en tierra como en el mar, para integrar de manera eficiente los proyectos de OSW en la red eléctrica. Las soluciones propuestas incluyen solicitaciones coordinadas para las actualizaciones de transmisión en tierra a través de múltiples proyectos de OSW, lideradas por agencias estatales de energía y operadores del sistema, lo que permitiría desbloquear gigavatios (GW) de capacidad de interconexión de OSW de manera más eficiente y rentable. Además, se sugiere ajustar el tamaño y los estándares de los proyectos de OSW para que coincidan con las limitaciones de la red y posibilitar la construcción de transmisión marina de bajo costo, especialmente para sistemas de corriente continua de alta tensión (HVDC) a escala de GW. También se destaca la importancia de movilizar esfuerzos de planificación de transmisión interregional, incluida la transmisión en red en alta mar, para conectar nuevos y existentes proyectos de OSW a través de las regiones, lo cual podría ofrecer beneficios de miles de millones de dólares para los usuarios a largo plazo. Para medir el progreso hacia el despegue de OSW, se proponen métricas e hitos que incluyen métricas de resultados (capacidad de energía limpia, reducciones de gases de efecto invernadero, precios para los usuarios, creación de empleos), indicadores adelantados (objetivos estatales de OSW, ventas de arrendamientos, adjudicaciones de compra, decisiones finales de inversión de proyectos) e indicadores rezagados (capacidad operativa de OSW, producción de energía, factores de capacidad, número de puertos e instalaciones operativas). Por otro lado, se discuten diversos indicadores y métricas para rastrear el progreso y la implementación de la energía eólica marina en los Estados Unidos. Los indicadores adelantados, como las ventas planificadas de arrendamientos, adjudicaciones de compra, decisiones finales de inversión de proyectos (FID), decisiones de inversión de la cadena de suministro, desarrollo de transmisión, costos de capital, precios y términos de compra, y costos y despliegue de proyectos de viento flotante global, proporcionan información sobre las futuras adiciones de capacidad y la tasa de implementación de la energía eólica marina. También se mencionan indicadores rezagados, como las tasas anuales de construcción, capacidad operativa, producción de energía, factores de capacidad, pérdidas por limitación, distribución geográfica, y el número de puertos, instalaciones de manufactura y embarcaciones operativas. Estos indicadores rezagados reflejan el progreso observado hacia el despegue de OSW. Adicionalmente, se destacan los caminos paralelos para desbloquear el despegue del viento flotante, incluyendo la validación técnica, la infraestructura habilitante, la certeza de la demanda, el ecosistema comercial y los aspectos de stakeholders y permisos. Se discuten los impulsores de los costos de OSW, como el gasto de capital, el costo promedio ponderado del capital, los créditos fiscales a la inversión y la producción de energía, y se proporcionan análisis de sensibilidad para la reducción de costos. Finalmente, el documento incluye escenarios de modelado para la expansión de la capacidad de OSW bajo diferentes supuestos, como la demanda de electricidad, los objetivos de descarbonización, los costos tecnológicos, la expansión de la transmisión y las restricciones de ubicación.  

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • World Energy Council Scenario Foundations 2024 Report

    World Energy Council Scenario Foundations 2024 Report

    El Consejo Mundial de Energía está renovando sus escenarios para explorar el futuro de la transición energética hasta 2050, considerando los cambios geopolíticos, el aumento de los riesgos climáticos y sociales, y las políticas y tecnologías regionales divergentes. Las nuevas bases de escenarios son «Rocks» y «Rivers». «Rocks» representa un mundo fragmentado con tensiones geopolíticas elevadas, proteccionismo y un enfoque en los intereses nacionales. Los sistemas energéticos se moldean por prioridades domésticas, lo que lleva a enfoques regionales diversos y un progreso más lento en abordar desafíos globales como el cambio climático. Por otro lado, «Rivers» imagina un mundo más interconectado con mayor cooperación y coordinación regional. Los sistemas energéticos están diseñados para la resiliencia y la sostenibilidad, con un énfasis más fuerte en abordar problemas globales como el cambio climático a través de la acción colectiva. Los escenarios tienen como objetivo ayudar a los líderes energéticos a navegar las incertidumbres, entender las decisiones políticas y estratégicas, y explorar oportunidades para alinearse y colaborar para acelerar la transición energética. La modelización exploratoria preliminar examina las opciones energéticas, los resultados de emisiones y la eficiencia bajo estos escenarios. El Consejo Mundial de Energía se compromete a utilizar estos escenarios para identificar oportunidades y facilitar conversaciones estratégicas entre diversos actores. En el escenario «Rocks», las aspiraciones globales del Acuerdo de París están amenazadas por intensas presiones para la seguridad energética, la competitividad industrial y el interés nacional, llevando a un «nuevo tribalismo». Muchos países moderan o retrasan los planes para eliminar los combustibles fósiles, y se utilizan subsidios energéticos para satisfacer demandas populistas. El orden global posterior a la Guerra Fría se desintegra, con naciones formando alianzas de seguridad y comerciales con aliados políticos y socios regionales. El crecimiento económico continúa de manera constante pero lenta, con la reubicación en tierra y la «amistad en tierra» de las cadenas de suministro limitando las economías de escala. Durante finales de la década de 2030, la creciente deuda nacional, la inflación y las monedas debilitadas tensan la economía global. Los sectores manufactureros destinados a la transición verde enfrentan desafíos debido a la falta de confianza del inversor y restricciones de ingresos. América Latina divide su enfoque entre la energía hidroeléctrica y las exportaciones de materias primas, con países volviéndose hacia adentro y hacia aliados políticos. África carece de inversión y gobernanza adecuadas, dependiendo del carbón y el gas para el acceso básico. El Medio Oriente y el Norte de África profundizan la cooperación con los BRICS en busca de nuevos mercados para los combustibles fósiles. Los gobiernos responden a temores y resentimientos populistas, luchando con gastos crecientes y bases fiscales menguantes.

    En el escenario «Rocks», los esfuerzos globales para abordar el cambio climático han fallado, resultando en una mezcla de políticas y soluciones energéticas a lo largo de diferentes regiones y países. El progreso hacia la sostenibilidad ambiental es lento y desigual, con algunas áreas avanzando con energía limpia mientras que otras se aferran a fuentes tradicionales intensivas en carbono. Los países priorizan los intereses nacionales y la seguridad energética sobre la cooperación global, retrocediendo hacia «bloques energéticos». Las limitaciones económicas y políticas conducen a políticas centradas en el interior y una fuerte dependencia de fuentes energéticas tradicionales para necesidades industriales. Eventos climáticos destructivos provocan reacciones populistas contra las autoridades, lo que lleva a intervenciones políticas impulsivas. La transición energética es diversa y refleja un mundo donde la unidad global en política energética ha dado paso al pragmatismo nacional. Sin embargo, dentro de este paisaje fragmentado, los esfuerzos de gobernanza «anticipatoria» reúnen a empresas y sociedad civil para trabajar hacia objetivos comunes, incluido el progreso hacia el cero neto para seguridad local o ventaja económica. Se hace un mayor énfasis en crear «espacios de diseño» donde las mejores prácticas, la innovación tecnológica y las iniciativas colaborativas de anticipación fomenten la acción multisectorial.  Siendo así, se contrasta este escenario con otro llamado «Rivers», donde avances digitales y dinámicas de mercado transforman la oferta y demanda de energía. El crecimiento económico ocurre en ráfagas esporádicas pero dramáticas, recompensando a las empresas que adoptan nuevas tecnologías y alineamientos de cadenas de suministro antes de las oleadas de demanda. A medida que la colaboración internacional se tensa, surgen nuevas formas de cooperación en diversos niveles, como proyectos de sostenibilidad dentro de cadenas de valor compartidas, intercambio de mejores prácticas entre grupos ciudadanos, «clubes de carbono» y otros mecanismos basados en incentivos, así como nuevas eficiencias resultantes de la innovación tecnológica. La mayor transparencia digital permite a los actores energéticos conectados tomar decisiones estratégicas dentro de sus dominios en lugar de responder a decretos políticos de arriba hacia abajo. Ambos escenarios presentan visiones contrastantes de la transición energética futura, destacando la importancia de la colaboración global, la anticipación estratégica y la adaptación a cambios tecnológicos y sociales para lograr una transición efectiva hacia un sistema energético más sostenible y resiliente.

    A lo largo del documento se abordan diversas perspectivas y consideraciones para aprovechar oportunidades y abordar desafíos en la transición energética y los esfuerzos de reducción de emisiones. Explora la identificación de áreas de alto valor donde las actividades minoristas se interceptan con cadenas de suministro de altas emisiones, la proactividad en desarrollos disruptivos y rápidos, la evitación de subestimar las necesidades de infraestructura, el aprovechamiento del almacenamiento de energía para la variabilidad, la habilitación de innovación de políticas integradas, la alineación de partes interesadas en cadenas de negocios de altas emisiones, el fomento de la participación del lado de la demanda y la mejora de la conectividad entre consumidores, prosumidores y proveedores. También examina cómo los líderes políticos pueden construir apoyo para actividades empresariales verdes emergentes, aprovechar los intereses de la juventud y los temores de quedarse atrás, canalizar aspiraciones de bienestar, educación, salud y un ambiente saludable, y promover los beneficios de mejorar oportunidades de liderazgo, educación y acceso a anticonceptivos modernos para mujeres a nivel global. Para la comunidad internacional, explora vías para asociaciones estratégicas transfronterizas, armonización de estándares de monitoreo y verificación de emisiones, facilitación de transferencia de tecnología e inversión, priorización de la educación de niñas y el acceso a anticonceptivos modernos, y aumento de la conciencia sobre la interdependencia de sistemas alimentarios-energéticos-hídricos. El documento, a su vez, discute adoptar una mentalidad de «disrupción como usual» y minimizar posibles arrepentimientos, replicar el crecimiento de industrias relacionadas con TI en la transición energética, asociar inversiones en energía limpia con la creación de empleos, reconocer el potencial de cambio rápido una vez que se alinean las condiciones, expandir el conocimiento de ecosistemas empresariales más amplios, y apoyar a organizaciones y procesos de establecimiento de estándares que impulsen el cambio y la alineación.

     

    El documento proporciona una visión general de los contribuyentes, talleres de escenarios regionales, equipo central, gestión de proyectos, fiduciarios, socios y comités miembros involucrados en el proyecto de Escenarios Mundiales de Energía 2024 del Consejo Mundial de Energía. Reconoce la diversa experiencia y representación global de los expertos, talleres regionales, miembros del equipo central y gerentes de proyecto que contribuyeron al desarrollo de los escenarios. Igualmente se enumeran los fiduciarios, socios y comités miembros de varios países y regiones, destacando la extensa red del consejo y los esfuerzos colaborativos en dar forma a los escenarios energéticos. El documento enfatiza el compromiso del consejo de incorporar diversas perspectivas y fomentar la cooperación internacional en la abordar los desafíos energéticos globales.  

    Para leer más ingrese a:

     

  • A Program Design Combining Community Solar and Weatherization for Manufactured Homes in Michigan

    A Program Design Combining Community Solar and Weatherization for Manufactured Homes in Michigan

    El informe explora el diseño de un programa que combina energía solar comunitaria y climatización para viviendas prefabricadas en Michigan. Proporciona información de fondo sobre los proyectos del Acelerador de Energía Limpia para Comunidades de Bajos Ingresos (CELICA) y discute posibles criterios para el diseño del programa, tales como la ubicación y densidad, la demografía, la carga energética y los tipos de combustible, las fuentes de financiamiento federal y las posibles asociaciones. El informe presenta un estudio de caso del proyecto de energía solar comunitaria Cambio y discute las oportunidades para la climatización y la energía solar comunitaria en viviendas prefabricadas. Finalmente, ofrece estrategias para combinar la climatización de viviendas prefabricadas con energía solar comunitaria y proporciona recomendaciones para implementar un programa de este tipo en Michigan. Del mismo modo, examina el potencial de combinar programas de energía solar comunitaria con programas de climatización para viviendas prefabricadas en Michigan. Proporciona una visión general de las comunidades de viviendas prefabricadas en el estado, discutiendo las demografías y los problemas energéticos que enfrentan. El documento propone una metodología para ayudar al Departamento de Medio Ambiente, Grandes Lagos y Energía de Michigan (EGLE) a establecer criterios de elegibilidad, identificar ubicaciones prioritarias y aprovechar al máximo las fuentes de financiamiento federal y otras. Se recomienda un programa que combine suscripciones de energía solar comunitaria con la electrificación eficiente de viviendas prefabricadas a través de bombas de calor de alta eficiencia para climas fríos. Esta combinación puede gestionarse para aliviar las variaciones estacionales tanto en las facturas solares como en las de calefacción, por ejemplo, a través de un programa de «facturación presupuestada» anualizada. 

    De igual forma, el documento destaca que las viviendas prefabricadas representan una parte significativa de la vivienda asequible para los hogares de ingresos bajos a moderados y una oportunidad para reducir las cargas energéticas debido a su ineficiencia. Casi el 20% del parque nacional de viviendas consiste en viviendas prefabricadas altamente ineficientes energéticamente construidas antes de que se establecieran los estándares federales en 1976. Michigan cuenta con casi un cuarto de millón de viviendas prefabricadas, representando el 5.3% del parque de viviendas del estado, con un alto porcentaje ubicado en más de 500 grandes comunidades de viviendas prefabricadas. Asimismo, el documento proporciona un panorama completo de las comunidades de viviendas prefabricadas (MHC) en Michigan, incluyendo su distribución geográfica, demografía, cargas energéticas y preocupaciones de justicia ambiental. Puntos clave incluyen: Hay más de 1,000 MHCs en Michigan, con 207 grandes comunidades (más de 100 unidades cada una) que representan el 87% de los sitios de viviendas. Las MHCs se concentran en el área metropolitana de Detroit (condados de Oakland, Macomb, Wayne) y en los condados del centro-oeste de Michigan como Newaygo y Lake, donde las viviendas prefabricadas constituyen más del 20% del parque de viviendas. Las ventas de nuevas viviendas prefabricadas en Michigan cayeron drásticamente de 2000 a 2010, pero se han recuperado a alrededor de 4,000 unidades por año (24% de las nuevas viviendas unifamiliares en 2021), con precios promedio superiores a $100,000. Los residentes de viviendas prefabricadas en Michigan tienen ingresos significativamente más bajos (mediana de $28,115) en comparación con los propietarios de viviendas unifamiliares ($75,760). A nivel nacional, más de una cuarta parte de los propietarios de viviendas prefabricadas ganan menos de $20,000 anualmente. La herramienta de mapeo de justicia ambiental de Michigan (MiEJScreen) muestra altos puntajes de carga general en áreas urbanas, mientras que las poblaciones de bajos ingresos están distribuidas entre áreas urbanas y rurales. Las cargas energéticas para viviendas prefabricadas, como porcentaje del ingreso, tienden a ser más altas en la Península Superior, donde la calefacción por propano es más común fuera de las MHCs más grandes. El documento resalta visualizaciones de datos interactivas disponibles para explorar las MHCs, demografía, métricas de justicia ambiental y datos de carga energética con más detalle.

    El informe analiza las oportunidades para proporcionar energía solar a hogares de bajos ingresos que viven en comunidades de viviendas prefabricadas (MHC) en Michigan, particularmente a través de incentivos federales y programas creados o ampliados por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA). Entre los puntos clave se incluyen un análisis exhaustivo de las MHC en Michigan, que abarca su ubicación, tamaño, demografía, servicios públicos y posibles administradores de programas, lo cual podría identificar oportunidades para el despliegue de energía solar y la asistencia energética. El Crédito Fiscal por Inversión (ITC) de la IRA ofrece bonificaciones de hasta el 70% para proyectos solares que cumplan con criterios como salarios prevalecientes, contenido nacional, ubicación en comunidades energéticas o áreas de bajos ingresos, y beneficios para hogares de bajos ingresos. Otros programas de la IRA, como el Fondo de Reducción de Gases de Efecto Invernadero, el Programa de Energía Rural para América, el programa de Empoderamiento de América Rural y las subvenciones para la justicia ambiental y climática, pueden proporcionar financiamiento para la energía solar destinada a personas de bajos ingresos. Las herramientas de mapeo ayudan a identificar comunidades de bajos ingresos y comunidades energéticas elegibles en Michigan que podrían beneficiarse de estos incentivos. Las asociaciones con servicios públicos locales, agencias de acción comunitaria, organizaciones sin fines de lucro y gobiernos pueden facilitar la entrega de programas de energía solar y asistencia energética a comunidades de viviendas prefabricadas de bajos ingresos. Se destacan las oportunidades federales a través de la IRA para reducir costos y maximizar los beneficios del despliegue de energía solar para comunidades de viviendas prefabricadas de ingresos bajos a moderados en Michigan. 

    El informe proporciona una visión general de las comunidades de viviendas prefabricadas (MHC) en Michigan, destacando la participación de agencias de acción comunitaria (CAA), servicios públicos y programas destinados a asistir a hogares de bajos ingresos. Se menciona que las CAA gestionan el Programa de Asistencia para la Climatización (WAP) y el Programa de Asistencia de Energía para Hogares de Bajos Ingresos (LIHEAP) en todo el estado. Las dos mayores compañías de servicios públicos, Consumers Energy y DTE Electric, sirven al 76% de los hogares en las MHC, proporcional a sus ventas totales de electricidad. El informe presenta un estudio de caso de Cambio MHC, una empresa que posee 31 MHC en Michigan con alrededor de 7,200 hogares. Catorce de estas comunidades, con aproximadamente 2,225 hogares, están designadas como «desfavorecidas» por la herramienta federal de Evaluación de Justicia Climática y Económica (CEJST) y la herramienta similar de Michigan, MiEJscreen. Del mismo modo, se proporciona un mapa y una tabla que detallan las MHC de Cambio, incluyendo sus ubicaciones, tamaños, puntuaciones de justicia ambiental, servicios públicos correspondientes y CAA. El análisis destaca que las dos MHC de Cambio en Warren tienen las puntuaciones de justicia ambiental más altas de Michigan (92 y 93 de 100), con 549 hogares en comunidades desfavorecidas según CEJST. Nueve MHC de Cambio con 1,752 hogares tienen puntuaciones de Michigan superiores a 70. La información presentada tiene como objetivo identificar comunidades prioritarias para programas de asistencia potenciales y colaboraciones entre agencias estatales, servicios públicos y organizaciones comunitarias. En cuanto a la climatización y las mejoras en eficiencia energética de viviendas prefabricadas, el informe subraya que estas viviendas tienen costos energéticos más altos por pie cuadrado en comparación con las casas construidas en sitio y los apartamentos. Se sugiere desplegar bombas de calor eficientes para calefacción y refrigeración, reemplazar viviendas antiguas construidas antes de los estándares energéticos de 1994, e incorporar tecnologías solares y de electrificación en las nuevas viviendas. También se delinean diversas oportunidades de financiamiento federal, incluidos los programas de Reembolsos de Eficiencia del Hogar, Reembolsos de Electrificación y Aparatos del Hogar, el Programa de Asistencia para la Climatización y la Iniciativa de Preservación y Reinversión para el Mejoramiento Comunitario (PRICE). El informe enfatiza la importancia de abordar barreras como la propiedad de la tierra, las limitaciones estructurales físicas e identificar las fuentes de calefacción para priorizar las viviendas en los programas de climatización. Además, se discuten los beneficios potenciales de las comunidades de viviendas prefabricadas de propiedad de los residentes en la facilitación de mejoras de eficiencia energética.

    El informe aborda el uso de energía y los desafíos que enfrentan las viviendas prefabricadas, especialmente en áreas rurales y regiones del norte. Destaca que dos tercios de las viviendas prefabricadas dependen del gas natural para calefacción, mientras que una parte significativa utiliza propano, electricidad, leña o no tiene fuente de calefacción. Las viviendas en áreas rurales y que no están en comunidades de viviendas prefabricadas (MHC) son más propensas a depender de calentadores eléctricos de resistencia ineficientes o propano, lo que genera altos costos de energía y emisiones. Se menciona que Michigan tiene una mayor proporción de hogares que utilizan propano para calefacción en comparación con otros estados, y algunos condados del norte tienen más del 50% de hogares que dependen del propano. Los costos de energía por pie cuadrado en viviendas prefabricadas son casi el doble que, en casas construidas en sitio, resultando en cargas energéticas excepcionalmente altas para los residentes con ingresos más bajos. Posteriormente, se discute las oportunidades para la energía solar comunitaria en beneficio de los residentes de viviendas prefabricadas. Explica varios modelos de energía solar comunitaria, incluidos plantas solares fuera del sitio, paneles propiedad del cliente o arrendados, y acuerdos de compra de energía. La energía solar comunitaria puede tomar la forma de sistemas propiedad de organizaciones comunitarias o arrendados por ellas, con los ahorros utilizados para servicios comunitarios o transferidos a los clientes. También se menciona que la configuración de medición y la ubicación de las comunidades de viviendas prefabricadas determinarán cómo se puede implementar la energía solar comunitaria, ya sea a través de la medición maestra, la medición individual o la medición neta virtual. Finalmente, se discute la reciente legislación de energía limpia de Michigan y la falta de una orientación legal clara sobre la energía solar comunitaria, lo que ha permitido a las compañías de servicios públicos crear sus propios programas. A su vez, se abarcan diferentes estrategias y proyectos destinados a combinar los esfuerzos de climatización para viviendas prefabricadas con iniciativas de energía solar comunitaria para reducir los costos de energía y promover la sostenibilidad para los hogares de bajos ingresos. Se destacan proyectos como el de Mascoma Meadows en New Hampshire, donde una comunidad de viviendas prefabricadas de propiedad de los residentes se asoció con una empresa solar para instalar una matriz solar montada en el suelo, ahorrando a cada hogar participante aproximadamente $270 anuales. Se mencionan el Programa Nacional de Energía Solar Comunitaria del Departamento de Energía y el programa de premios de Energía Sostenible para Consumidores (SERC) como recursos para proyectos similares. El informe, igualmente, explora el uso de bombas de calor de fuente de aire para clima frío en viviendas prefabricadas, reemplazando sistemas de calefacción y refrigeración menos eficientes y combinándolos con energía solar. Se proporcionan ejemplos de Massachusetts, New Hampshire y Florida, que muestran enfoques innovadores para la electrificación eficiente y la reducción de la carga energética. Además, se discuten el proyecto de reurbanización McKnight Lane en Vermont y un proyecto de energía solar comunitaria en Minnesota, que demuestran estrategias para lograr viviendas de energía neta cero y suavizar las variaciones estacionales en los costos de energía mediante el uso de bancos de créditos solares o enfoques de facturación presupuestaria.

     

    Este documento ofrece recomendaciones para el Departamento de Medio Ambiente, Grandes Lagos y Energía de Michigan (EGLE) sobre la combinación de la energía solar comunitaria con programas de climatización para viviendas prefabricadas. La estrategia general propuesta es combinar suscripciones a energía solar comunitaria con el despliegue de bombas de calor para clima frío en las reformas de viviendas prefabricadas, reemplazando calefactores eléctricos de resistencia y calefactores de propano, así como acondicionadores de aire ineficientes. La lógica detrás de esta estrategia es triple: 1) podría proporcionar una solución a las dificultades de climatizar viviendas prefabricadas, 2) podría replicarse en muchas viviendas, aprovechando las economías de escala, y 3) permitiría que la energía solar comunitaria de bajo costo reemplace los gastos de calefacción y refrigeración, reduciendo las altas facturas de calefacción en invierno y los atrasos. Para llevar a cabo esta estrategia, el documento recomienda investigaciones y acciones preparatorias adicionales, incluyendo: La caracterización de las comunidades de viviendas prefabricadas (MHC) en Michigan para identificar áreas prioritarias basadas en factores como la demografía, el estatus de comunidad desfavorecida, el territorio de servicio de la utilidad y la presencia de socios dispuestos. La caracterización del parque de viviendas prefabricadas, enfocándose en hogares que dependen de calentadores eléctricos de resistencia o de propano, e investigar problemas técnicos en las reformas de electrificación eficiente. El desarrollo de criterios de elegibilidad para seleccionar MHC y hogares individuales, potencialmente alineándolos con programas existentes como LIHEAP y WAP. La identificación de ubicaciones que atraigan apoyo financiero adicional, como «comunidades energéticas» y comunidades de bajos ingresos elegibles para adiciones de bonificación del Crédito Fiscal por Inversión federal. El desarrollo de una estrategia financiera que brinde máximos beneficios a las MHC y los hogares elegibles, incorporando varios programas federales y estatales, así como posibles asociaciones con gobiernos locales, fundaciones comunitarias y bancos verdes. La unión a la Iniciativa de Eficiencia Energética y Asequibilidad de Viviendas Prefabricadas de NASEO, que tiene como objetivo mejorar la eficiencia energética en las viviendas prefabricadas. Siendo así, el documento enfatiza la necesidad de una mayor consulta con las partes interesadas, una recopilación de datos robusta y un análisis cuidadoso para implementar efectivamente esta estrategia.  

    Para leer más ingrese a:

     

     

  • FROM SUN TO ROOF TO GRID The Economics and Policy of Distributed PV

    FROM SUN TO ROOF TO GRID The Economics and Policy of Distributed PV

    El reporte técnico explora los aspectos económicos y políticos de las fotovoltaicas distribuidas (DPV), que se refieren a sistemas solares fotovoltaicos ubicados cerca de los consumidores de la electricidad generada. El informe detalla un proceso de tres pasos para desarrollar un paquete de políticas para DPV: diagnóstico y selección de casos de uso, preparación del paquete de políticas e implementación del paquete. En el primer paso, se identifican posibles casos de uso para DPV basados en desafíos del sistema, como suministro inadecuado de electricidad, acceso a energía para grupos de bajos ingresos, desastres naturales, descarbonización y diversificación del suministro. También se evalúa la preparación del mercado de DPV y sus posibles beneficios. El segundo paso analiza la economía del sistema y de los proyectos de DPV, su impacto en las utilidades, los desafíos regulatorios y de tarifas, y otros objetivos políticos, como la promoción de la inclusión de género. Este paso culmina con la preparación de un paquete de políticas comprehensivo para DPV. El tercer paso se centra en la implementación del paquete de políticas, incluyendo la determinación de una estrategia de entrada para DPV, la evaluación de modelos de negocio y opciones de financiamiento, el establecimiento de un marco regulatorio y la construcción de habilidades y capacidades. El informe discute varios modelos de negocio como los modelos de propiedad de la utilidad, de terceros y híbridos, así como enfoques innovadores como el comercio de energía descentralizado. En conjunto, el informe presenta un nuevo paradigma para diseñar paquetes de políticas que alineen los incentivos de las partes interesadas, distribuyan costos y beneficios de manera justa, y mitiguen los riesgos asociados con el despliegue de tecnología DPV. 

    El informe forma parte de una serie destinada a ayudar a las partes interesadas a aprovechar los DPV en países de ingresos bajos y medios. Los sistemas DPV son modulares, fáciles de instalar y pueden proporcionar electricidad limpia con bajos costos operativos. Cuando se diseñan e implementan adecuadamente, los DPV pueden ofrecer beneficios sustanciales para las utilidades, los consumidores y la economía en general. Pueden reducir las facturas de electricidad, mejorar la confiabilidad, proporcionar energía de respaldo y ayudar a enfrentar desafíos del sistema eléctrico, como altos costos de producción y escasez de servicios del sistema. Los programas exitosos de DPV pueden escalarse desde despliegues iniciados por consumidores (de abajo hacia arriba), planificados centralmente (de arriba hacia abajo), o una combinación de ambos. Deben considerar la planificación y operación del sistema de energía, así como otros recursos energéticos distribuidos como eficiencia energética, respuesta a la demanda y almacenamiento. Los DPV pueden combinarse con estos recursos para reducir las facturas de electricidad, proporcionar mejor energía de respaldo que los generadores diésel y suministrar energía confiable para usos productivos. Benefician a las utilidades al proporcionar generación de bajo costo, diferir actualizaciones de infraestructura, mejorar el servicio y la recaudación de facturas, proporcionar servicios auxiliares y cumplir necesidades urgentes después de desastres. Los responsables de la toma de decisiones deben determinar los casos de uso adecuados según su contexto e implementarlos a través de varios modelos de negocio que involucren a consumidores, proveedores terceros o utilidades. La coordinación entre las partes interesadas es clave para identificar y aprovechar sinergias. Los gobiernos y reguladores deben asegurar que el despliegue de DPV sea atractivo, amigable con la red y no erosione los ingresos de las utilidades. Se debe disponer de financiamiento y son esenciales las posturas políticas, objetivos y administración de programas. La regulación, respaldada por análisis, es clave para guiar el crecimiento del mercado de DPV, estableciendo estándares técnicos, esquemas de medición, precios y facturación. Los arreglos de alimentación a la red (alimentar todo, alimentar algunos o ninguno) tienen implicaciones técnicas, económicas y políticas, especialmente para la remuneración y fijación de precios.

    Por otra parte, se exploran los aspectos económicos y políticos de la fotovoltaica distribuida (DPV), que se refiere a sistemas solares PV ubicados cerca de los consumidores de la electricidad generada. Este documento describe un proceso en tres etapas para desarrollar un paquete de políticas de DPV: diagnóstico y selección de casos de uso, preparación del paquete de políticas, e implementación del paquete. En la primera etapa, se identifican posibles casos de uso de DPV basados en desafíos del sistema como el suministro eléctrico inadecuado, el acceso a la energía para grupos de bajos ingresos, los desastres naturales, la descarbonización y la diversificación del suministro. Además, se evalúa la preparación del mercado para DPV y sus beneficios potenciales. En la segunda etapa, se analiza la economía del sistema y de los proyectos de DPV, sus impactos en las empresas de servicios públicos, los desafíos regulatorios y tarifarios, y otros objetivos de políticas como la promoción de la inclusión de género. Esta etapa culmina en la preparación de un paquete de políticas de DPV comprensivo. La tercera etapa se centra en la implementación del paquete de políticas, incluyendo la determinación de una estrategia de entrada para DPV, la evaluación de modelos de negocio y opciones de financiamiento, el establecimiento de un marco regulatorio, y la construcción de capacidades y habilidades. El informe discute diversos modelos de negocio como los de propiedad de servicios públicos, de terceros y modelos híbridos, así como enfoques innovadores como el comercio descentralizado de energía. En resumen, el informe presenta un nuevo paradigma para diseñar paquetes de políticas que alineen los incentivos de las partes interesadas, distribuyan los costos y beneficios de manera equitativa, y mitiguen los riesgos asociados con el despliegue de la tecnología DPV.

    En otro sentido el informe es parte de una serie destinada a ayudar a los interesados a aprovechar los sistemas de fotovoltaica distribuida DPV en países de ingresos bajos y medianos. Los sistemas DPV son modulares, fáciles de instalar y pueden proporcionar electricidad limpia con bajos costos operativos. Cuando se diseñan e implementan adecuadamente, los DPV pueden ofrecer beneficios sustanciales para las empresas de servicios públicos, los consumidores y la economía en general. Pueden reducir las facturas de electricidad, mejorar la fiabilidad, proporcionar energía de respaldo y ayudar a enfrentar desafíos del sistema eléctrico como los altos costos de producción y la escasez de servicios del sistema. Los programas exitosos de DPV pueden ampliarse desde despliegues iniciados por consumidores (de abajo hacia arriba), planificados centralmente (de arriba hacia abajo) o una combinación de ambos. Estos programas deben considerar la planificación y operación del sistema de energía, así como otros recursos energéticos distribuidos como la eficiencia energética, la respuesta a la demanda y el almacenamiento. Los DPV pueden combinarse con estos recursos para reducir las facturas de electricidad, proporcionar mejor energía de respaldo que los generadores diésel y suministrar energía confiable para usos productivos. Benefician a las empresas de servicios públicos al proporcionar generación de bajo costo, aplazar actualizaciones de infraestructura, mejorar el servicio y la cobranza de facturas, proporcionar servicios auxiliares y satisfacer necesidades urgentes tras desastres. Los responsables de la toma de decisiones deben determinar los casos de uso adecuados según su contexto e implementarlos a través de varios modelos de negocio que involucren a consumidores, proveedores terceros o empresas de servicios públicos. La coordinación entre las partes interesadas es clave para identificar y explotar sinergias. Los gobiernos y reguladores deben garantizar que el despliegue de DPV sea atractivo, amigable con la red y no erosione los ingresos de las empresas de servicios públicos. Se debe garantizar el financiamiento disponible, y las posturas políticas, objetivos y administración de programas son esenciales. La regulación, respaldada por análisis, es clave para guiar el crecimiento del mercado DPV, estableciendo estándares técnicos, esquemas de medición, precios y facturación. Las disposiciones de alimentación a la red (alimentar todo, alimentar algo o nada) tienen implicaciones técnicas, económicas y políticas, especialmente en lo que respecta a la remuneración y los precios.

    La implementación de DPV presenta tanto desafíos como impactos significativos para las empresas de servicios públicos, especialmente en países emergentes y desarrollados. En estos últimos, las empresas que han digitalizado sus sistemas y cuentan con medidores inteligentes pueden obtener beneficios, dado que esto les permite acceder a información granular sobre costos e ingresos. No obstante, la reducción de facturas y las deficiencias en la regulación de ingresos y precios han llevado a pérdidas económicas para muchas empresas de servicios públicos, alimentando la percepción errónea de que los DPV son un problema universal. Los principales desafíos para las empresas en estos países están relacionados con los acuerdos de precios existentes para la generación de electricidad excedente, como la medición y la facturación netas, que no compensan a las empresas por la diferencia en el valor entre la energía inyectada por los clientes (fuera de las horas pico) y la energía retirada (en horas pico). Las tarifas basadas en un solo componente energético pueden no permitir a las empresas recuperar los costos del servicio de red de los clientes de DPV. Además, las tarifas más altas para clientes comerciales e industriales, combinadas con la medición neta, pueden expandir artificialmente los beneficios de instalar sistemas DPV, llevando a una pérdida de ingresos para las empresas de servicios públicos. Estos problemas resultan en costos no recuperados y pérdida de ingresos de clientes típicamente de mayores ingresos, creando un ciclo vicioso de recuperación de costos insuficiente, precios más altos e incentivos crecientes para que otros clientes instalen sistemas DPV. Adicionalmente, los riesgos asociados con la medición y la facturación netas, como la incapacidad para recuperar los costos de la red relacionados con la demanda, y la potencial «espiral de la muerte» de la utilidad si los clientes residenciales de mayor consumo adoptan DPV, son desafíos significativos. Las estrategias de mitigación incluyen asegurar que los clientes de DPV paguen los costos completos de la red y dirigir eficazmente los subsidios cruzados. Asimismo, se deben considerar a las empresas de servicios públicos que operan bajo límites de ingresos o de precios, donde la penetración de DPV puede impactar la recuperación de ingresos y los precios sostenibles. En cuanto a la conexión de sistemas DPV a la red, se enfrentan a problemas como la reducción de ingresos para las empresas debido a los cargos volumétricos, la alta adopción de DPV por usuarios residenciales de alto consumo, patrones de consumo de energía desalineados con la generación de DPV, la incapacidad para recuperar los costos de generación/compra de energía, el desplazamiento de costos a clientes sin DPV, mayores costos operativos debido al control de voltaje y las pérdidas de la red, y la congestión de la red causada por sistemas DPV sobredimensionados. 

    Las medidas potenciales de mitigación incluyen la implementación de tarifas en dos partes (demanda y energía) o tarifas por uso de la red, minimizando los subsidios cruzad, prefiriendo la medición bruta o los arreglos de facturación neta con tarifas según el tiempo de uso, planificando efectivamente la generación de energía y los acuerdos de compra de energía, asegurando que los clientes de DPV paguen los costos de capacidad de la red y generación, reflejando los costos evitados en los precios de inyección de energía, proporcionando incentivos tarifarios para el consumo flexible, planificando programas de DPV para ayudar en el control de voltaje y dirigir ubicaciones adecuadas, y restringiendo la capacidad del sistema DPV en función del consumo esperado. El marco regulatorio puede apoyar estas medidas implementando límites de ingresos para los servicios de distribución, eliminando gradualmente la medición neta a favor de la facturación neta o mini IPPs, utilizando precios según el tiempo de uso, socializando los costos adicionales incurridos a través de DPV y mejorando la planificación de transmisión y distribución para acomodar los requisitos de DPV. El objetivo a largo plazo es avanzar hacia tarifas dinámicas que adapten los costos de energía a su valor para la utilidad e incentiven las soluciones de almacenamiento. Para promover una participación equitativa en los proyectos de DPV, es necesario enfocarse en los consumidores de bajos ingresos y las mujeres, abordando la asequibilidad, la participación comunitaria, la protección del consumidor, la sostenibilidad y la integración con programas existentes. En cuanto a las mujeres, se destaca la necesidad de facilitar su acceso como gestoras de energía, emprendedoras y trabajadoras en la industria de DPV. Se proponen medidas específicas a lo largo del ciclo de vida del proyecto para aumentar la participación de las mujeres y abordar las brechas de género. Además, se subraya la necesidad de recolección de datos, consulta, desarrollo de capacidades y monitoreo de resultados de inclusión de género y social.

     

    La implementación DPV en áreas residenciales ha llevado al desarrollo de diversos modelos de negocio que facilitan su despliegue, destacándose especialmente el papel de las empresas de distribución eléctrica. Tres modelos principales se han identificado: el modelo de terceros, el modelo liderado por la empresa de distribución y el modelo de propiedad de la empresa de distribución. En el modelo de terceros, un proveedor de servicios instala, posee y opera el sistema DPV en las instalaciones del cliente, mientras que la empresa de distribución puede facilitar este proceso identificando oportunidades comerciales, ayudando con la calificación crediticia del cliente y actuando como agente de cobro. Este modelo presenta ventajas como la reducción de costos de transacción y la asignación de riesgos, aunque depende en gran medida del apoyo regulatorio y financiero adecuado. Por otro lado, en el modelo liderado por la empresa de distribución, esta puede ofrecer servicios relacionados con DPV directamente o a través de terceros, variando su alcance según las restricciones regulatorias. Si no se permite a la empresa poseer activos de generación, puede actuar como facilitador, agregador o proveedor de servicios. Sin embargo, si no existen tales restricciones, la empresa puede poseer y operar los sistemas DPV bajo acuerdos de arrendamiento o compra de energía, lo que podría mejorar significativamente su capacidad para aprovechar economías de escala y reducir costos de financiación, aunque también incrementa los riesgos comerciales. Asimismo, el modelo de propiedad de la empresa de distribución, una variante del modelo liderado por la empresa implica que la empresa de distribución sea la propietaria, operadora y mantenedora de los sistemas DPV. Este enfoque puede incluir el arrendamiento directo del techo del cliente, proporcionando energía gratuita o con descuento, o bien la firma de acuerdos de compra de energía con una empresa de servicios energéticos renovables (RESCO), subarrendando el techo del cliente. Este modelo es particularmente beneficioso en términos de reducción de costos y aceleración del despliegue de DPV, debido a que permite a la empresa de distribución controlar mejor los activos y optimizar la operación del sistema. Sin embargo, también aumenta la exposición a riesgos financieros y operativos, lo que requiere una gestión cuidadosa y un entorno regulatorio favorable. En el contexto de ejemplos internacionales, como en Nigeria y Kerala, se han explorado modelos híbridos que combinan elementos de los mencionados modelos para adaptar soluciones específicas a las necesidades locales, abordando desafíos como la financiación, la fiabilidad del servicio y la reducción de costos del sistema. En conclusión, la implementación efectiva de sistemas DPV depende de una combinación de modelos de negocio adecuados, apoyo regulatorio y financiero, y la capacidad de las empresas de distribución para gestionar los riesgos y aprovechar las oportunidades asociadas con la energía solar distribuida.  

    Para leer más ingrese a:

     
  • Benefit-Cost Analysis for Grid Modernization Investments

    Benefit-Cost Analysis for Grid Modernization Investments

    La modernización de la red eléctrica es un tema relevante en la actualidad, especialmente en estados como Nuevo México, donde se están realizando inversiones significativas para apoyar la electrificación planificada y la implementación de recursos renovables. Un aspecto fundamental en este proceso es el análisis de beneficio-coste (BCA), que proporciona una evaluación detallada de las inversiones en modernización de la red. Este enfoque analítico no solo considera los costos directos de implementación de tecnologías como infraestructura de medición avanzada, sistemas de control automatizados y redes de comunicación, sino que también evalúa los beneficios derivados, como la mejora en la calidad del servicio, la reducción de pérdidas de energía y la integración de recursos energéticos distribuidos, como vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía. La clave para un BCA efectivo radica en desarrollar un marco que abarque tanto los beneficios tangibles como los intangibles, como la resiliencia del sistema, la flexibilidad operativa y la capacidad de respuesta ante emergencias. Por otro lado, es importante destacar que las políticas federales, como los estándares de economía de combustible promedio corporativo (CAFE) y la Ley de Reducción de Inflación (IRA), están impulsando la adopción de vehículos eléctricos y la electrificación de edificios, lo que genera una mayor demanda en la red eléctrica y la necesidad de adaptación y modernización. En este sentido, la alineación de las inversiones en modernización de la red con las necesidades de los clientes, los objetivos políticos estatales y los requisitos regulatorios se vuelve fundamental para garantizar la efectividad y la aceptación de estas inversiones a largo plazo. El desafío radica en desarrollar un marco analítico claro que considere no solo los beneficios económicos directos, sino también los impactos sociales, ambientales y operativos, asegurando así una evaluación integral y equitativa de las inversiones en modernización de la red eléctrica. 

    La evaluación del BCA es un componente decisivo en la planificación y justificación de inversiones en modernización de redes eléctricas, especialmente en un contexto diverso como el de los Estados Unidos, donde diferentes jurisdicciones y empresas eléctricas enfrentan desafíos y oportunidades únicas. Este análisis no solo se centra en el aspecto financiero de las inversiones, sino que también abarca aspectos sociales, ambientales y de eficiencia operativa para garantizar una toma de decisiones informada y equitativa. En el contexto específico de las solicitudes de financiamiento y los mecanismos de control de costos para los planes de modernización de la red, se observa una variedad de enfoques utilizados por diversas jurisdicciones. Algunas jurisdicciones priorizan la aceleración de beneficios tangibles, mientras limitan la recuperación de costos basada en la rentabilidad de las empresas eléctricas y reembolsan cargos de capital imprudentes a los clientes. Estos enfoques reflejan la complejidad de equilibrar inversiones significativas con las expectativas de los consumidores y los objetivos regulatorios. Al examinar los resultados de las evaluaciones de beneficio-coste realizadas en diferentes jurisdicciones, se revela una imagen diversa de los costos totales, beneficios netos y relaciones beneficio-coste. Estos resultados muestran que la mayoría de las jurisdicciones esperan experimentar beneficios netos de sus planes de modernización de la red, como lo demuestran las relaciones beneficio-coste que oscilan entre 1.0 y 2.9. Además, se incluyen análisis de sensibilidad para algunas jurisdicciones, lo que permite considerar categorías de beneficios adicionales o supuestos alternativos, lo que agrega un nivel de profundidad y robustez a las evaluaciones. 

    Por otro lado, la discusión sobre los métodos para realizar la evaluación del BCA en inversiones de servicios públicos, como infraestructura de medición avanzada (AMI) y optimización de voltaje/voltios (VVO), resalta la necesidad de considerar una amplia gama de beneficios y costos a lo largo del tiempo. Esto implica definir un caso de medida (con la inversión) y un caso de referencia (sin la inversión), estimar beneficios y costos a lo largo del horizonte de estudio, y calcular valores presentes e impactos en las tasas. Los beneficios considerados incluyen ahorros energéticos, ahorros de capacidad, mejoras en la confiabilidad, beneficios ambientales y mejoras en la calidad del servicio. Por otro lado, los costos incluyen los costos de inversión y los cambios en los requisitos de ingresos anuales. La transparencia en las suposiciones y métodos utilizados, junto con la consideración del valor temporal del dinero y la incertidumbre, son elementos críticos en estas evaluaciones para garantizar resultados precisos y confiables. En cuanto a la flexibilidad de carga y los beneficios asociados con la modernización de la red, se destaca la importancia de evaluar los impactos en la resiliencia, la confiabilidad y la eficiencia energética. La implementación de tecnologías como la optimización de voltaje/voltios (VVO) y la reducción de voltaje de conservación (CVR) se considera esencial para abordar los desafíos y aprovechar las oportunidades de la modernización de la red. La evaluación de los beneficios de resiliencia, como la reducción de costos de interrupción y la mejora en la calidad del servicio, es fundamental para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico en situaciones adversas. Además, la evaluación de los beneficios ambientales asociados con mejoras en la confiabilidad y la eficiencia energética también juega un papel importante en la justificación de inversiones en modernización de redes. Siendo así, la evaluación de beneficio-coste y la valoración de los beneficios asociados con la modernización de la red eléctrica son aspectos críticos para garantizar inversiones efectivas y sostenibles que impulsen la eficiencia operativa, la confiabilidad del sistema y la transición hacia una infraestructura más resiliente y sostenible. Estas evaluaciones deben considerar una amplia gama de beneficios y costos a lo largo del tiempo, además de abordar la incertidumbre y la transparencia en las suposiciones y métodos utilizados, para garantizar una toma de decisiones informada y equitativa.

    La evaluación del BCA permite para entender y justificar las inversiones en modernización de redes eléctricas en diferentes jurisdicciones de Estados Unidos. Se destacan diversas estrategias para acelerar beneficios, limitar la recuperación de costos según la rentabilidad de las empresas de servicios públicos y reembolsar cargos de capital imprudentes a los clientes. Las jurisdicciones analizadas se detallan, junto con las tecnologías y beneficios considerados en sus respectivos análisis de beneficio-coste. Los resultados muestran los costos totales, beneficios y relaciones beneficio-coste, con relaciones que van de 1.0 a 2.9, indicando que se esperan beneficios netos en la mayoría de las jurisdicciones. También se incluyen análisis de sensibilidad para algunas jurisdicciones, considerando categorías de beneficios adicionales o supuestos alternativos. En cuanto a los métodos para realizar análisis del BCA en inversiones de servicios públicos como infraestructura de medición avanzada (AMI) y optimización de voltaje/voltios (VVO), se enfatiza la importancia de definir casos de medida y referencia, estimar beneficios y costos a lo largo del horizonte de estudio, y calcular valores presentes e impactos en las tasas. Se consideran beneficios como ahorros energéticos, de capacidad, mejoras en la confiabilidad, ambientales y en la calidad del servicio. Los costos incluyen costos de inversión y cambios en requisitos de ingresos anuales. Se proporcionan ejemplos de cálculos de impacto para notificación de cortes de AMI y ahorros energéticos de VVO, resaltando la importancia de considerar el valor temporal del dinero, la incertidumbre y la transparencia en suposiciones y métodos. Además, se muestra un ejemplo de resultados de BCA con incertidumbre, ilustrando la presentación de beneficios basados en posibles futuros y la influencia de planes de compromiso con clientes. El documento, a su vez, aborda diferentes aspectos de pronósticos de carga, ahorros energéticos y de capacidad, y los beneficios de implementar tecnologías como optimización de voltaje/voltios (VVO) y reducción de voltaje de conservación (CVR). Se destaca el crecimiento significativo esperado en la mayoría de los estados debido a centros de datos, vehículos eléctricos y electrificación de edificios. Se enfatiza la importancia de utilizar pronósticos de carga a largo plazo y evaluar impactos para estimar ahorros energéticos, de capacidad y de distribución. Se propone un enfoque de planificación integrada completa, donde se utiliza el proceso de planificación de recursos integrados (IRP) para evaluar los beneficios de flexibilidad mediante casos de costo de producción con y sin la tecnología. Se proporciona un ejemplo de análisis de inversión de VVO para una gran utilidad municipal, demostrando su contribución significativa a la eficiencia energética y los ahorros de capacidad. Además, se discuten los ahorros de capacidad de distribución que se pueden lograr a través de tecnologías como VVO, CVR, telemetría y monitoreo de estado del sistema, equilibrio de carga inteligente, eficiencia energética, sistemas de gestión de recursos de energía distribuida (DERMS) y precios dinámicos y compromiso con clientes.

    La evaluación de la flexibilidad de carga y las inversiones en modernización de redes para servicios públicos de electricidad abarca diversos enfoques. Se discuten métodos para cuantificar beneficios del sistema de distribución, como costos de capacidad evitados, utilizando planificación integrada del sistema de distribución. Se mencionan estudios de valor específicos por ubicación, como los realizados en California. Se resalta la disponibilidad y confiabilidad de la flexibilidad de carga como razones clave para habilitarla a través de estrategias de modernización de redes. Además, se menciona el valor de mejoras en confiabilidad y resiliencia, con estados cuantificando cambios en métricas de confiabilidad o buscando rediseños de sistemas para abordar riesgos de cambio climático. Se presenta la metodología de Costo de Interrupción (ICE), que traduce cortes de clientes en costos económicos, como una forma para que las empresas de servicios públicos evalúen el valor de mejoras en confiabilidad. El documento explora cómo el ICE Calculator cuantifica beneficios de confiabilidad considerando métricas como número de cortes (SAIFI), duración promedio de cortes (CAIDI) y costos económicos asociados con cortes para diferentes sectores de clientes (residencial, comercial pequeño y mediano/grande). Se proporciona un ejemplo de cálculo para Nuevo México, mostrando cómo métricas de confiabilidad mejoradas pueden llevar a costos de interrupción más bajos con el tiempo. Posteriormente, se aborda la resiliencia, que se enfoca en planificar eventos de baja frecuencia y alto impacto como huracanes, incendios y ciberataques que pueden causar cortes extensos. Se destaca la necesidad de nuevas herramientas de análisis, orientación regulatoria y métricas de desempeño para integrar mejor la planificación de resiliencia con procesos de planificación tradicionales de redes. Se proporcionan ejemplos de análisis de riesgo y modelos de evaluación de beneficios utilizados por empresas de servicios públicos para la planificación de resiliencia. Finalmente, el documento cubre beneficios ambientales de mejoras en confiabilidad, como reducción de contaminación del aire, uso de agua y de tierra por disminución de necesidades de generación de energía. Se menciona que las reducciones de emisiones disminuyen con el tiempo a medida que la oferta de la red se vuelve más renovable, y se proporciona un ejemplo del Distrito de Servicios Municipales de Sacramento (SMUD) para valorar beneficios ambientales.

     

    En definitiva, el análisis de la modernización de la red eléctrica a través del BCA revela una imagen completa de las inversiones en infraestructura eléctrica en Estados Unidos. Este enfoque analítico permite evaluar no solo los costos directos de implementación de tecnologías avanzadas, sino también los beneficios tangibles e intangibles que estas inversiones brindan, como mejoras en la calidad del servicio, resiliencia del sistema y beneficios ambientales. Los resultados de las evaluaciones muestran que la mayoría de las jurisdicciones esperan experimentar beneficios netos de sus planes de modernización, lo que respalda la necesidad y efectividad de estas inversiones para impulsar la eficiencia operativa y la transición hacia una infraestructura más resiliente y sostenible. La evaluación de la flexibilidad de carga, la integración de tecnologías distribuidas y la consideración de beneficios sociales y ambientales son elementos claves en la toma de decisiones informadas y equitativas para garantizar inversiones efectivas y sostenibles en modernización de la red eléctrica.  

    Para leer más ingrese a:

Busca los documentos, noticias y tendencias más relevantes del sector eléctrico

Buscador de documentos
Buscador de noticias y tendencias

Banco de Información

Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

Para acceder a todos los documentos publicados y descargarlos ingresa aquí